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Mapas conceptuales: significado, elaboración y aplicaciones 1

Los mapas conceptuales o mapas de conceptos son diagramas que indican


relaciones entre conceptos. Estos diagramas no deben confundirse con
cronogramas o diagramas de flujo, pues no implican secuencia, temporalidad o
direccionalidad ni jerarquías de organizaciones o de poder. Los mapas
conceptuales son diagramas de significados, de relaciones significativas, de
jerarquías conceptuales. El marco teórico que sustenta esta técnica es la
Teoría del Aprendizaje significativo de Ausubel, aunque no fue él quien la
desarrolló, sino Novak, a mediados de la década del ´70.

Es común el uso de elipses, rectángulos o círculos para elaborar los mapas de


conceptos, sin embargo la forma es irrelevante, aunque puede estar
relacionado con determinadas reglas, como por ejemplo que conceptos más
generales deben estar dentro de elipses y conceptos más específicos dentro de
rectángulos. Tampoco significa nada especial el tamaño y la forma de las líneas
que unen conceptos, salvo que se especifique explícitamente.

Los mapas conceptuales pueden tener un modelo jerárquico (aunque no es el


único) donde los conceptos más inclusivos están en la parte superior del mapa
y los conceptos específicos o poco abarcativos en la parte inferior. Sin
embargo, siempre debe quedar claro en un mapa conceptual cuáles son los
conceptos que contextualmente son más importantes y cuales son secundarios
o específicos, utilizando de manera explícita una convención que se crea
adecuada (flechas más gruesas, colores, etc.). No existen reglas fijas para la
elaboración de un mapa conceptual y la importancia del mismo radica en que
es un instrumento que permite evidenciar los significados atribuidos por una
persona a ciertos conceptos y las relaciones planteadas entre ellos dentro de
un cuerpo de conocimiento, de una disciplina o de una materia. La persona
puede ser un profesor, un alumno, un investigador, etc.

Suelen utilizarse una o dos palabras claves escritas sobre la línea que une dos
conceptos, conformando una proposición con sentido, aunque esto no los hace
auto-explicativos. La persona que elabora un mapa conceptual debe explicar
porque lo elaboró de esa manera y es ese proceso de externalización de
significados lo más valioso de la técnica de los mapas conceptuales.

La técnica de los mapas conceptuales es una herramienta muy flexible y por lo


tanto puede ser usada en diversas situaciones y con variados objetivos, por
ejemplo: técnica didáctica, recurso de aprendizaje, instrumento para analizar un
curriculum, medio de evaluación (se utiliza para obtener información sobre los
significados de y relaciones entre conceptos que el alumno atribuye a
determinado material de enseñanza).

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Adaptado de un apunte elaborado para el programa internacional de Doctorado en Enseñanza de las
Ciencias de la Universidad de Burgos, España, elaborado por Marco Antonio Moreira.

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Se puede por lo tanto realizar un mapa conceptual para una clase en particular,
para un curso completo o hasta para un programa educacional completo.
Diferirán en el grado de generalidad de los conceptos incluidos.

Cuando un individuo profundiza en la comprensión de un tema, cambia también


la comprensión de relaciones entre los conceptos y, por lo tanto, los mapas que
la persona elabora referidos al mismo tema también cambiaran: Un mapa
conceptual es un instrumento dinámico, que refleja la comprensión de quien lo
elabora en el momento que lo elabora.

Recomendaciones para la elaboración de un mapa conceptual

1. Identificar los conceptos clave del contenido que se intenta mapear y


realizar una lista de entre 6 o 10 que se consideren más relevantes.

2. Ordenar los conceptos colocando el o los más generales, más inclusivos,


en la parte superior del mapa y luego ir completando con el resto de los
conceptos seleccionados. Cuando es difícil identificar los conceptos más
generales, suele ser útil analizar el contexto en el cual se están
considerando esos conceptos para tener una idea de cómo deben ser
ordenados.

3. Los conceptos deben conectarse con líneas y encima de ellas colocar una o
más palabras que expliciten la relación entre los conceptos. Los conceptos
con las palabras claves deben conformar una proposición que exprese el
significado de la relación.

4. Se deben evitar las palabras que sólo indiquen relaciones triviales entre los
conceptos y es deseable buscar relaciones horizontales y cruzadas.
Conectivos como "y", "son", "puede ser", "pertenece", "depende", "tiene",
"o", "de", "de la" frecuentemente aparecen en los mapas conceptuales y por
lo general no dicen mucho sobre las relaciones entre los conceptos (Ej. "es"
puede usarse como conector entre los conceptos "cielo" y "azul" formando
la proposición "cielo es azul", pero eso no informa nada acerca de la
relación entre el cielo y su coloración azul)

5. No se recomienda utilizar ecuaciones para sustituir los conectivos o


palabras clave ya que pueden enmascarar el desconocimiento de la
relación entre los conceptos (Ej.: un alumno puede usar la expresión
matemática F = ma como conector entre "F" y "m" simplemente porque
ambos conceptos aparecen en ella y sin embargo no tener la menor idea
sobre una relación más significativa entre ellos).

6. Es una práctica recomendable el compartir el mapa con los colegas o


compañeros de estudio, preguntarles por el significado de las relaciones,

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cuestionar la jerarquía otorgada a ciertos conceptos, la inclusión, o no-
inclusión de otros ya que un mapa conceptual es un buen instrumento para
compartir, intercambiar y negociar significados.