You are on page 1of 19

“…Caminar es un peligro y respirar es una hazaña

en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien


no está preso de la necesidad, está preso del
miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener
las cosas que no tienen, y otros no duermen por el
pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al
revés nos entrena para ver al prójimo como una
amenaza y no como una promesa, nos reduce a la
soledad y nos consuela con drogas químicas y con
amigos cibernéticos. Estamos condenados a
morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a
morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala
perdida no nos abrevia la existencia.
E. G.
La drogodependencia (ya como conjunto de
fenómenos, como espacio de intervención o
como objeto teórico), ha impactado
profundamente en las disciplinas del ámbito
sanitario provocando y demandando
elaboraciones teóricas ajustadas a sus
características, renovaciones en las técnicas
y modalidades de intervención acordes a sus
nuevos objetos, suscitando nuevas temáticas
y fenómenos a considerar
Se evidencia que el problema de consumo de
drogas ha sido muchas veces mal definido
utilizando conceptos globales y
onmiexplicativos, surgiendo controversias,
discrepancias y debates ideologizados. Estos
debates ponen en evidencia la existencia de un
sistema de creencias generalizadoras constituidas
por una diversidad de mitos y estereotipos en
relación al tema drogas
El problema del consumo de drogas surge a
mediados del siglo XX, lo que provocó cierto
impacto para el mundo de profesionales de la
salud. Por lo tanto, la sociedad se encontraba con
profesionales titulados, pero sin recursos
necesarios para tratar esta nueva problemática,
que aparecían con novedosas sintomatología,
como por ejemplo: sobredosis, urgencias,
hospitalizaciones, tratamientos ambulatorios,
tratamientos más prolongados, etc
Las drogodependencias tuvo su mayor auge en la
década del setenta, y a partir de ahí el crecimiento
no se detuvo con la medidas adoptadas, sino que fue
creciendo y en la actualidad abarca un numero
mayor de individuos en todos los países. Es por esto
que el tema de la formación, fue y continúa siendo
una discusión de constante actualidad, necesitando
una readaptación y revisión para poder adaptarse a
los diferentes países.
A partir de la década del 90 se introducen teorías en las
cuales se encontraban asociados los conceptos de
transdisciplina y complejidad, lo que da lugar a discursos
nuevos, porque hablar de toxicomanías exige un
pensamiento complejo, lo cual hacia notar que se carecía
de un campo de investigación transdisciplinario e
interdisciplinario que permitiera sustentar los alcances y
fundamentos de una practica determinada por una
diversidad de discursos y campos vinculados a una escena
social, epistemológica y cultural.
De esta manera la figura del psicólogo es constantemente
requerida para una tarea que le era tradicionalmente ajena.
En Argentina, los estudios sobre estos casos y las
estadísticas oficiales, revelan que los programas y los
resultados que se obtienen, en la actualidad son
precarios e inconsistentes, y que a su vez, la otra realidad
de estos programas es que la gente que sostenía esta
práctica, estaba a cargo de operadores socioterapéuticos
o adictos en recuperación, los cuales estaban autorizados
para llevar a cabo esta experiencia por su condición de ex
adictos, pero desprovistos de formación académica
¿Cuáles son las necesidades actuales de formación
para profesionales que intervienen en el mundo de
las drogas; en dónde se debe centrar tal formación;
en qué sentido se debe modificar lo que hasta ahora
se ha venido haciendo a raíz de los cambios que han
tenido lugar en la forma y contenido de los
consumos o en la aparición de nuevas drogas; cómo
implementar los servicios necesarios para hacer
frente a esas necesidades de formación, etc?
Desde la psicología, el conocimiento que se
establece, ya sea del origen del mantenimiento de la
conducta, como de las variables que la establecen y
predicen, le dan un protagonismo que no se debe
desatender, de esta manera se puede aprovechar de
la posición central para modificar no solos los
comportamientos grupales y/o individuales, sino
conjuntamente los contextos y las organizaciones
donde se desarrollan
Conocer y dominar los conceptos teóricos
relativos al problema de las drogas, de forma que
sea posible su comprensión teniendo en cuenta
tanto los aspectos personales como sociales
(económico, políticos, culturales, etc.).
Tener capacidad para detectar y diagnosticar el

consumo y el abuso de las diferentes drogas con


todas sus implicaciones personales y sociales.
Disponer de unos conocimientos mínimos sobre

las diferentes técnicas de tratamiento, tanto a nivel


teórico como a nivel práctico.
Conocer el sentido y el alcance de la prevención
Posible objetivos de la
así como las medidas a tomar, preferentemente Formación del Psicólogo
desde un enfoque integral.
Tener una comprensión elemental de la
en drogodependencia
investigación aplicada y de la metodología
científica para, con sentido crítico poder valorar la
información que vaya recibiendo.
Prácticas pre
profesionales
Nuevas asignaturas
•Incorporación de
prácticas en la
En la formación básica formación de
•Incorporación de Diseño de grado relacionadas
contenidos a las reformas con la temática de
asignaturas curriculares la
correspondientes a incorporando drogodependencia
la formación materias .
básica, especificas
•Articulación de los
contenidos de la
formación básica
con la temática de
drogodependencia
. Ciclo de POSTGRADO
Ciclo Básico especialización
Raúl Ángel Gómez
La Ley 23 737 y el rol de los
profesionales de la salud mental: ¿Curar
o Castigar”
La Ley 23 737 y el rol de los
profesionales de la salud mental
 Artículo 16. Cuando el condenado por cualquier delito dependiera física o psíquicamente de
estupefacientes, el juez impondrá, además de la pena, una medida de seguridad curativa que
consistirá en un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación por el tiempo necesario a
estos fines, y cesará por resolución judicial, previo dictamen de peritos que así lo aconsejen.

 Artículo 17. En el caso del artículo 14, segundo párrafo, si en el juicio se acreditase que la
tenencia es para uso personal, declarada la culpabilidad del autor y que el mismo depende
física o psíquicamente de estupefacientes, el juez podrá dejar en suspenso la aplicación de la
pena y someterlo a una medida de seguridad curativa por el tiempo necesario para su
desintoxicación y rehabilitación.
Acreditado su resultado satisfactorio, se lo eximirá de la aplicación de la pena. Si transcurridos
dos años de tratamiento no se ha obtenido un grado aceptable de recuperación, por su falta
de colaboración, deberá aplicársele la pena y continuar con la medida de seguridad por el
tiempo necesario o solamente esta última.
LaLey 23 737 y el rol de los profesionales de
la salud mental II
 Artículo 18. En el caso del artículo 14, segundo párrafo, si durante el sumario
se acreditase por semiplena prueba que la tenencia es para uso personal y
existen indicios suficientes a criterio del juez de la responsabilidad del
procesado y éste dependiere física o psíquicamente de estupefacientes, con su
consentimiento, se le aplicará un tratamiento curativo por el tiempo necesario
para su desintoxicación y rehabilitación y se suspenderá el trámite del sumario.
 Acreditado su resultado satisfactorio, se dictará sobreseimiento definitivo. Si
transcurridos dos años de tratamiento, por falta de colaboración del procesado
no se obtuvo un grado aceptable de recuperación, se reanudará el trámite de la
causa y, en su caso, podrá aplicársele la pena y continuar el tratamiento por el
tiempo necesario, o mantener solamente la medida de seguridad.
La Ley 23 737 y el rol de los
profesionales de la salud mental III

 Artículo 19. La medida de seguridad que comprende el tratamiento de


desintoxicación y rehabilitación, prevista en los artículos 16, 17 y 18 se
llevará a cabo en establecimientos adecuados que el tribunal determine
de una lista de instituciones bajo conducción profesional reconocidas y
evaluadas periódicamente, registradas oficialmente y con autorización
de habilitación por la autoridad sanitaria nacional o provincial, quien
hará conocer mensualmente la lista actualizada al Poder Judicial, y que
será difundida en forma pública.
La Ley 23 737 y el rol de los profesionales de la
salud mental IV
 Artículo 19. (Continuación). El tratamiento podrá aplicársele
preventivamente al procesado cuando prestare su consentimiento para ello o
cuando existiere peligro de que se dañe a sí mismo o a los demás.
El tratamiento estará dirigido por un equipo de técnicos y comprenderá los
aspectos médicos, psiquiátricos, psicológicos, pedagógicos, criminológicos y de
asistencia social, pudiendo ejecutarse en forma ambulatoria, con internación o
alternativamente, según el caso.
Cuando el tratamiento se aplicare al condenado su ejecución será previa,
computándose el tiempo de duración de la misma para el cumplimiento de la
pena. Respecto de los procesados, el tiempo de tratamiento suspenderá la
prescripción de la acción penal.
El Servicio Penitenciario Federal o Provincial deberá arbitrar los medios para
disponer en cada unidad de un lugar donde, en forma separada del resto de los
demás internos, pueda ejecutarse la medida de seguridad y de rehabilitación de
los artículos 16, 17 y 18.
La Ley 23 737 y el rol de los profesionales de la
salud mental V
 Artículo 21. En el caso del artículo 14, segundo párrafo, si el procesado no
dependiere física o psíquicamente de estupefacientes por tratarse de un
principiante o experimentador, el juez de la causa podrá, por única vez, sustituir la
pena por una medida de seguridad educativa en la forma y modo que judicialmente
se determine.
 Tal medida, debe comprender el cumplimiento obligatorio de un programa
especializado, relativo al comportamiento responsable frente al uso y tenencia
indebida de estupefacientes, que con una duración mínina de tres meses, la
autoridad educativa nacional o provincial, implementará a los efectos del mejor
cumplimiento de esta ley.
 La sustitución será comunicada al Registro Nacional de Reincidencia y Estadística
Criminal y Carcelaria, organismo que lo comunicará solamente a los tribunales del
país con competencia para la aplicación de la presente de la ley, cuando éstos lo
requiriesen.
 Si concluido el tiempo de tratamiento éste no hubiese dado resultado satisfactorio
por la falta de colaboración del condenado, el tribunal hará cumplir la pena en la
forma fijada en la sentencia.
¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre
esas desdichas amenazadas, nuestra única
libertad posible? El mundo al revés nos enseña a
padecer la realidad en lugar de cambiarla, a
olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a
aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así
practica el crimen, y así lo recomienda. En su
escuela, escuela del crimen, son obligatorias las
clases de impotencia, amnesia y resignación.
Pero está visto que no hay desgracia sin gracia,
ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento
que no busque su aliento. Ni tampoco hay
escuela que no encuentre su contraescuela.”
Eduardo Galeano, (2005): Patas arriba. La
escuela del mundo al revés