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ARTE

El arte es toda forma de expresión de carácter creativo que puede tener un ser humano. Se trata de
expresar lo que una persona siente a través de una infinidad de formas y técnicas. El arte es la
capacidad que tiene un hombre para representar sus sentimientos, emociones y percepciones
acerca de sus vivencias y su creatividad. Comúnmente, el término arte es confundido con
“artesano”. Un artesano es aquel que logra reproducir múltiples obras y se dedica a eso, en cambio,
el arte es una obra única.

A lo largo de la historia, la palabra arte se ha ido expandiendo por todo el mundo en todas sus
formas. Antiguamente, cuando alguien hablaba de arte, solo daba a entender algunos aspectos de
éste, como la pintura y el dibujo. Hoy en día esta palabra abarca mucho más que eso. En muchos
países el arte es uno de los componentes más importantes de la cultura, por ejemplo, en Argentina,
un tipo de danza como lo es el tango, es una de sus obras más tradicionales.

No todos los historiadores, filósofos y demás pensadores están de acuerdo en la definición de arte
actual. Muchas personas no suelen considerar arte a ciertas expresiones como la cocina, es decir, el
arte culinario y solo llaman arte a lo que hace referencia a la pintura, el dibujo, el canto y la danza.
Pero la realidad es que a través de los años todo ha ido avanzando, y el arte fue expandiéndose no
solo en los lugares del mundo, sino que también en su propio significado.

INDUSTRIA
Industria es la actividad económica que se basa en la producción de bienes a gran escala con la
ayuda de máquinas especializadas. El trabajo de industria se refiere generalmente al trabajo en una
fábrica y los bienes que se producen mediante la transformación de materias primas en productos
manufacturados.

La palabra industria es de origen latín. Se forma por el prefijo indu- que significa “en el interior”, y
la raíz del verbo struo que expresa “construir, organizar”. El comercio rural mediante la producción
manual de bienes a pequeña escala cambió drásticamente a partir del siglo XVIII con la Revolución
industrial.

Los avances tecnológicos en el siglo XVIII como, por ejemplo, la invención de la máquina a vapor, los
medios de transporte y comunicación, transformaron el mundo drásticamente. De esta manera,
florecieron industrias como la automotriz, textil y tecnológica con la ayuda de máquinas para
mecanizar las líneas de producción. Las industrias se clasifican según el tipo de productos que
fabrican, dividiéndose en dos grandes grupos: industrias de bienes de equipos y de bienes de
consumo.

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
Sin duda, el elemento clave o que dio origen a esta revolución fue la gran patente de James Watt
que propulsó un cambio profundo que dio alas a lo que posteriormente sería llamada como
Revolución Industrial. Se trataba de la máquina de vapor, que se aplicó a la locomotora y de ahí se
pasó a un avance tecnológico sin precedentes.

Por otro lado, una sociedad más liberal fomentó el que se introdujeran nuevos elementos que
contribuyeran al avance industrial. Se necesitaba más carbón, se generaba más energía, y se
buscaba aumentar la productividad de los recursos propios. La mente se había abierto a la economía
y la eficiencia.

La primera gran etapa de la Revolución Industrial fue la que se desarrolló entre los años 1760 y
1870. Fue un periodo marcado por los continuos inventos. En el año 1800, Volta inventaría la pila
eléctrica. Stephenson inventó la primera locomotora de vapor en el año 1814. En 1825 se inauguró
la primera línea de pasajeros. En 1834 fue Richard Roberts el que ideó el telar y la máquina de hilar.
En 1837, Morse inventa el telégrafo y se da el primer gran impulso a las comunicaciones. En 1863
se inaugura el primer sistema de metro del mundo en Londres. En 1868 se lanza el primer ferrocarril
transcontinental…
La segunda parte Comenzó en 1870 aproximadamente. Y quizás fuera el invento de la dinamo la
que diera un nuevo empujón a la carrera por la modernización tecnológica. La obtención de fuerza
hidroeléctrica gracias a estas dinamos permitieron transformarla en luz, y por ende, en energía para
los nuevos transportes que iban surgiendo.

La era de los transportes daba un nuevo salto adelante, y por otro lado, la sociedad se veía
recompensada con un nuevo elemento desconocido hasta entonces: el alumbrado. Las horas de
oscuridad, de candiles y cera, quedaban atrás. Cuando en 1879, Thomas Edison presentó la lámpara
incandescente la sociedad ya se había preparado para los grandes avances que, uno tras otro, iban
a llegar en aquellos años de finales del XIX y principios del siglo XX.

El éxito de la Revolución Industrial estuvo sustentado desde muchos puntos de la economía y la


cultura, pues si la sociedad supo acoplarse y recibir con expectación todos aquellos avances y desde
el punto de vista económico se estaba en una época de bonanza, también la apertura de nuevas
rutas comerciales favoreció el engrandecimiento de todas aquellas naciones que se alineaban a ese
nuevo progreso. En ello fue importantísimo también la apertura del Canal de Suez, en Egipto, en
1869, que permitió un comercio más fluido entre Europa y Asia.

HISTORIA DEL AUTOMOVIL


La historia del automóvil en sentido estricto empieza en el siglo XIX. De estos vehículos
autopropulsados se conocieron muchos tipos diferentes a través de las épocas.
Nicolas-Joseph Cugnot (1725-1804), escritor e inventor francés, dio el gran paso, al construir un
vehículo de vapor, con motor de dos cilindros verticales y 50 litros de desplazamiento; la rueda
delantera resultaba tractora y directriz a la vez, trabajando los dos cilindros directamente sobre ella.
En 1770 construyó un segundo modelo, mayor que el primero, y que podía arrastrar 4,5 toneladas
a una velocidad de 4 km/h. Con esta versión se produjo el que podría considerarse primer accidente
automovilístico de la historia, al resultar imposible el correcto manejo del monumental vehículo,
que acabó chocando contra una pared que se derrumbó fruto del percance. Cugnot todavía tuvo
tiempo de construir una tercera versión en 1771, que se conserva expuesta en la actualidad en el
Museo Nacional de la Técnica de París.

En 1784 William Murdoch construyó un modelo de carro a vapor y en 1801 Richard Trevithick
condujo un vehículo en Camborne (Reino Unido). En estos primeros vehículos se desarrollaron
innovaciones como el freno de mano, las velocidades y el volante.

En 1838, Walter Hancock construyó un faetón de cuatro plazas propulsado por vapor. Su "Infant"
podría considerarse el primer taxi de la historia. Junto con "Era", "Enterprise", "Sun" y "Automaton"
inauguró la era del transporte público sin tracción animal en Londres. Mostró el camino entre otros
a Amédée Bollée (padre) quien en los años 70 del siglo XIX construyó en Le Mans notables
automóviles y omnibuses.

En 1815 Josef Bozek, construyó un auto con motor propulsado a aceite.

El belga Etienne Lenoir hizo funcionar un coche con motor de combustión interna alrededor de
1860, propulsado por gas de carbón. En su patente se mencionaba el encendido eléctrico de la
mezcla de aire y combustible, una novedad con respecto a los tubos incandescentes que se conocían
hasta ese momento.

Alrededor de 1870, en Viena, el inventor Siegfried Marcus hizo funcionar el motor de combustión
interna a base de gasolina, conocido como el “Primer coche de Marcus”. En 1883, Marcus patentó
un sistema de ignición de bajo voltaje que se implantó en modelos subsiguientes.

Benz lo patentó el 29 de enero de 1886 y empezó a producirlo en 1888. Este vehículo es reconocido
por la mayor parte de los especialistas como el punto de inicio del automóvil. Poco después, Gottlieb
Daimler y Wilhelm Maybach, de Stuttgart, diseñaron su propio automóvil en 1889.

En 1892 obtuvo Rudolf Diesel una Patente relativa a "Nueva máquina térmica racional" con un
rendimiento térmico mayor que el del motor de gasolina.
HISTORIA DEL TELÉFONO