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La ciudadanía en la Roma antigua

Roma se funda hacia el siglo VIII a. C., permanece como una


monarquía hasta el año 509 a. C., momento en que se organiza como
una República. En el 27 a. C., con el ascenso de César Augusto,
empieza su período imperial; finalmente en el 235 d. C., se disuelve el
último gobierno civil del Imperio y, después de períodos de anarquía,
derrotas y divisiones, cae en el 476 d. C.
Durante su mayor expansión ocupó Gran Bretaña, Alemania,
Yugoeslavia; dominó Egipto y todo el norte de África; conquistó
Rumania, Bulgaria, Grecia, Constantinopla (actual Turquía), Líbano,
Israel. Palestina y parte de Siria; hacia el oeste llegó hasta España,
Portugal y Francia.
La sociedad romana
Las clases sociales estaban determinadas por las condiciones en que
nacía una persona y por la riqueza que poseía.
Durante el período republicano los patrícios ocupaban el nivel
social más alto y pertenecían a familias nobles y terratenientes. Gran
parte de ellos poseían poder político ya que formaban parte del
Senado.
Les seguían los equites o caballeros: ciudadanos acaudalados,
generalmente comerciantes y banqueros. Los miembros de estas
clases altas podían proteger a un grupo de personas denominadas
cliemes que no gozaban de ciudadanía.
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La tercera categoría de ciudadanos, los plebeyos, estaba


conformada por una clase media de pequeños comerciantes,
artesanos. panaderos y pobres. Aunque constituían la mayoría de
la población, tuvieron que luchar largamente para equiparar sus
derechos con los de los patricios y equites; cuando se instauró la
figura del Tribuno de laplebe y sus decisiones ya tuvieron la fuerza de
ley, pudieron formar parte del ejército, casarse con miembros de la
clase patricia y acceder a magistraturas. La participación activa de
los plebeyos en la toma de decisiones ayudó a perfeccionar el
sistema de gobierno de Roma, aunque finalmente se conformó una
oligarquía corrupta producto de las alianzas entre la nobleza y los
plebeyos más ricos.
El último nivel era el de los esclavos, generalmente prisioneros
de guerra; no tenían ningún derecho y para convertirse en libertos
esperaban la manumissio o emancipación.
En Roma las mujeres no gozaban de derechos y solo llevaban
una vida de obediencia.
Los deberes y los derechos en Roma

En Roma eran ciudadanos todos los hijos que nacían de un


matrimonio legal, los que servían en la guerra bajo el mando de
romanos y sus hijos. La ciudadanía también se otorgaba cuando
era concedida por decisión de la asamblea o del emperador a los
extranjeros, a los libertos y sus hijos, y a quienes habían prestado
servicios extraordinarios.
Todos los ciudadanos tenían los mismos derechos, podían ocupar
cargos públicos, sufragar en asambleas, postularse para cargos de
elección, poseer propiedades, acudir a los tribunales de justicia.
En la práctica los más ricos accedían más fácilmente a privilegios
como el ocio, los viajes, y una mejor educación.
Las obligaciones principales del ciudadano romano eran servir en
el ejército y pagar los impuestos.

Mapa del Imperio romano durante su máxima expansión


Recorrido histórico
Durante la Monarquía, la República y la primera etapa del I
Imperio, eran ciudadanos romanos aquellos que habían nacido y
vivido en Roma. Hacia el siglo IV a. C., por motivos estratégicos,
comerciales y políticos, se empezó a conceder derechos ciudadanos
muy limitados a algunos pueblos con los que se había entrado en
guerra y donde se habían establecido colonias de ciudadanos
romanos. Esta forma de concesión de ciudadanía en provincias o en
territorios anexados, estuvo vigen- te hasta el 90 a. C. cuando
mediante un tratado se reconoció la plena ciudadanía a todos los
habitantes de la península itálica.
En el 212 d. C., antes del fin del imperio y con la intención de evitar
su desintegración, Roma proclamó municipio romano a toda
región conquistada. Este rango territorial permitía la concesión
automática de ciudadanía a toda la población, y por tanto el pleno
ejercicio de todos sus derechos.

Antecedentes de la Declaración de los


Derechos del Hombre y del Ciudadano

Como consecuencia de la Revolución francesa en 1789 se


proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, estableciendo el fin de la Edad Moderna y dando
inicio a la Edad Contemporánea de la humanidad.
Los hechos que iniciaron este acontecimiento tienen su origen
en el estado de pobreza y falta de libertades en la que la
monarquía y la nobleza habían sumido al pueblo francés.
Antecedentes de la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano

Como consecuencia de la Revolución francesa en 1789 se


proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, estableciendo el fin de la Edad Moderna y dando
inicio a la Edad Contemporánea de la humanidad.
Los hechos que iniciaron este acontecimiento tienen su origen
en el estado de pobreza y falta de libertades en la que la
monarquía y la nobleza habían sumido al pueblo francés.
Etapas de la Revolución francesa
La crisis económica ya había producido serios desórdenes
sociales y el Rey Luis XVI, con 1a intención de apaciguar el
creciente descontento, convocó el 5 de abril de 1789 a los tres
Estados Generales: Iglesia, nobleza y burguesía.
El rey ignoró el pedido de la burguesía para que se le otorgue
el derecho de un voto por cabeza pues, al representar a la
mayoría de la pob1ación, restaría poder al clero (Primer
Estado) y a la nobleza (Segundo Estado). Entonces la
burguesía (Tercer Estado) se reunió separadamente el 17 de
junio y creó una Asamblea Nacional cuyos diputados Juraron
el 27 de junio redactar una constitución
Luis XVI intentó que la asamblea acoja a los tres Estados para
lograr acuerdos entrelas tres clases sociales, pero ya había
perdido toda autoridad. El 9 de julio se forma una Asamblea
Nacional Constituyente y el 14 de julio el pueblo vence a las
tropas reales e ingresa a la Bastilla, una fortaleza usada como
cárcel para los opositores.
El 26 de agosto la Asamblea promulgó la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano que, entre otros
artículos proclama el derecho a la «libertad, igualdad,
propiedad, seguridad y resistencia a la opresión»; la libertad de
pensamiento y creencias; la exigencia que la ley exprese la
voluntad general y respete los derechos naturales de cada
hombre y la separación de los poderes del Estado.
El 21 de septiembre se funda la República Francesa y el
mismo día, Luis XVI es destituido como Rey.
Trascendencia
La declaración encauzó ideológicamente e· proceso de
conformación de la República: abrió espacios para mejorar
la participación del pueblo, facilitó a la burguesía el manejo
del Estado e inspiró la primera Constitución de Francia de
1791.
En el resto de Europa marcó el final de las monarquías
absolutas que obedecían a Dios y no a los hombres y sirvió
de modelo para fundar otras repúblicas constitucionales. En
América, suscitó los movimientos independentistas que
posteriormente dieron origen al nacimiento de las nuevas
naciones, y es el antecedente de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos de la ONU en 1974.

Antecedentes a la Declaración de los Derechos de la Mujer y


la Ciudadana
Aunque la mujer había tenido un rol fundamental durante los
hechos que concluyeron con la Toma de la Bastilla, no había
merecido mención en la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano. Ello perpetuaba su exclusión al ejercicio
del voto y a la participación política en la vida de Francia.
Tal omisión, absolutamente deliberada, tenía explicación puesto que
los promotores intelectuales de la Revolución Francesa formaban
parte de la burguesía cuyo interés principal era ampliar su
injerencia en el manejo de los asuntos de Francia; por lo tanto
incorporar en la disputa por el poder a la mujer, hubiera
supuesto enfrentar retos que, dado el ordenamiento social en esa
época, aún no estaban siendo discutidos abiertamente en la
población aunque ya eran comentados en numerosos círculos
burgueses intelectuales.
En 1791 la activista, escritora y dramaturga Olympe de Gouges era
ya reconocida por sus posiciones políticas radicales a favor de los
derechos. Ella redacta y publica la Declaración de los Derechos de la
Mujer y la Ciudadana de modo casi idéntico a la de los Derechos del
Hombre, pero sustituyendo la palabra hombre por mujer. Para
hacer evidente que esta declaración dejaba fuera de su letra y de
su espíritu a toda la población de mujeres francesas, realiza
algunas otras modificaciones en la redacción.
Cuando Gouges lleva su documento a la Asamblea Nacional para que
sea discutido y aprobado, es completamente ignorado. Gouges y
otras mujeres revolucionarias continuaron militando activamente a
favor del reconocimiento de sus derechos. Finalmente Olympe es
ejecutada en 1793.
Trascendencia
La Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana es el
primer documento que defiende la igualdad de la mujer frente al
hombre. Los términos en que fue redactada no pierden actualidad
pues la mayoría de ellos aún hoy, orientan los esfuerzos para que
la mujer pueda acceder a las oportunidades en idénticas
condiciones que los varones.

Trascendencia de la Declaración Universal de los


Derechos Humanos
La Declaración Universal de los Derechos Humanos fue
promulgada el 1O de diciembre de 1948, tres años después de
finalizada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), cuando los 51
países que en ese entonces formaban parte de la recién creada
Organización de Naciones Unidas, acordaron recoger las
reivindicaciones más significativas del ser humano y las
sintetizaron en 30 artículos. La intención que perseguía su
elaboración era contar con una especie de carta constitucional que
regule la convivencia internacional en torno a los derechos y las
libertades de todas las personas del mundo sin importar su
nacionalidad, raza, condición económica, postura política, religión,
opción sexual y cualquier otra diferencia.
Antecedentes
La Segunda Guerra Mundial había revelado los extremos de crueldad
y violencia a los que pueden llegar regímenes militarizados totalitarios
en el afán de imponer su dominio político e ideológico. La humanidad
conoció estupefacta, las atrocidades cometidas por la Alemania
nazi contra el pueblo judío, la invasión sangrienta de países, la
destrucción total de ciudades y el aniquilamiento de sus
habitantes, el ataque estadounidense a poblaciones indefensas
con las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki y la
degradación absoluta de la dignidad humana.
Pero antes de eso, la historia había recorrido un largo camino de
enfrentamientos entre fuerzas dominantes que procuraban la
acumulación de riquezas y de recursos por medio del
sojuzgamiento de las mayorías, y fuerzas que luchaban por
construir una situación de justicia social para alcanzar la dignidad
humana. Fue en la Revolución Francesa en 1789 cuando el pueblo
francés sumido en la miseria y el hambre, se levantó contra el
absolutismo de la monarquía y de la Iglesia que habían gobernado
juntos y formuló la Declaración de Derechos del Hombre y del
Ciudadano que finalmente que fue el documento inspirador de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Significado político

Desde que en la Guerra Fría las potencias hegemónicas situaron a


todo el planeta como el escenario de disputa por su dominio
global, el cumplimiento de los derechos humanos se ha visto
gravemente afectado.
En Latinoamérica por ejemplo, durante la década de los 70,
las potencias occidentales impusieron regímenes dictatoriales
«títeres»: Dictaduras como la argentina, por ejemplo, asesinaron a
miles de opositores con el pretexto de defender la democracia; en
Chile, Salvador Allende, un presidente democráticamente electo fue
asesinado por el ejército a favor de una dictadura (1973). Cuando
las voces que reclamaron por soberanía y por el derecho a ser libres
se organizaron, las facciones se radicalizaron y los estados de guerra
se perpetuaron; solo en Colombia, la guerra Fría desplazado a más
de seis millones de seres humanos.
En otros continentes el problema no es menor: en África los
países europeos patrocinan mafias de extracción de minerales y
en Asia gran parte de su desarrollo económico durante las tres
últimas décadas, descansa sobre los hombros de niños mujeres
sometidos a modernas formas de esclavitud laboral.
La Organización de Naciones Unidas, mientras tanto, observa
impasible como las potencias, ávidas de los recursos de los países
de Medio Oriente, envían fuerzas de intervención contra Libia, Siria,
Líbano, lrak y Afganistán con el pretexto de la lucha contra el
terrorismo, provocando que miles de personas escapen en
condiciones infrahumanas hacia Europa, en donde son recibidos
por políticas xenófobas que imponen la exclusión y el racismo.
Trascendencia
La posibilidad de que los derechos humanos puedan ser
aplicados plenamente a nivel universal es incierta, lo cual pone
en duda que los países -sometidos a la voluntad de los más
poderosos- piensen seriamente en construir un nuevo tipo de
sociedad.
Mientras esta situación no se modifique, los derechos
humanos solamente continuarán siendo una aspiración y una
fuente de inspiración para el diseño de las constituciones de
muchos Estados.
Bibliografía
Erazo Guerrero, F., (2017). Educación para la Ciudadania. Quito: Crear.