You are on page 1of 12

Re\ Esn Salud Púhhca1997. 71: 177-137 N.

” 2 - Marzo-Ahnl 1997

VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD FÍSICA: EL INDICE DE BARTHEL (*)

Javier Cid-Ruzafa (1) y Javier Damián-Moreno (2)
(1) Johns Hopkins University School of Hygiene and Public Health. Baltimore, EEUU.
(2) Departamento de Epidemiología y Bioestadística, Escuela Nacional de Sanidad. Madrid.
(*) Este trabajo ha sido parcialmente financiado por el Fondo de Investigación Sanitaria (expediente número
96/56 10).

RESUMEN ABSTRACT
En Salud Pública existe una tendencia creciente a valorar Evaluating Physical Incapacity:
el impacto que los problemas de salud tienen. tanto sobre la
calidad de \ida de las personas como sobre cl uso de servicios the Barthel Index
sanitarios. En este sentido. la evaluaclón de la discapacidad está
adquinendo una relevancia cada vez mayor. El índice de Bar- In Public Health exists a growing tendency to evaluate the
thel es un instrumento ampliamente utilizado para este propó- impact of health problems both on the quality of life of the
Gto 4 mide la capacidad de la persona para la realización de persons involved as well as the use of health services. In this
diez actividades básica\ de la vida diaria, obteniéndose una sense, the evaluation of incapacity is acquiring ever greater
estimación cuantitati\ a del grado de dependencia del sujelo. El relevance. The Barthel Index is an instrument widely used to
lndice de Barthel se ha venido utilizando desde que fue pro- this end and measures the capacity of the person for the execu-
pue\t« en 1955 y ha dado lugar a múltiples versiones. además tion of ten basic activities in daily life. obtaining a quantitative
de servir como estándar para la comparación con otras escalas. estimation of the subject’s leve1 of dependency. The Barthel
E\ una medida fácil de aplicar, con alto grado de fiabilidad y Index has been used, since its introduction in 1955. resulting in
1alideL. capaz de detectar cambios, fácil de interpretar y cuya numerous versions. as well as serving as a standard of compa-
aplicación no causa molestias. Por otra parte. su adaptación a rison with other scales. It is an easily applicable method. with
diferente\ &nbito\ culturales resulta casi inmediata. A pesar de a high leve1 of realibility and validity. capable of detecting
tener algunas limitaciones. el Indice de Barthel puede recomen- changes, easy to interpret and the application of which is not
dar\e como un instrumento de elección para la medida de la problematic. On the other hand. its adaptation to different cul-
discapacidad física. tanto en la práctica clínica como en la tural environments is almos1 immediate. Although it has a few
investigación epidemlológica y en Salud Pública. limitations, the Barthel Index may be recommended as a selec-
tion method for mearuring physical incapacity, both in clinical
Palabras clave: Índice de Barthel. Discapacidad. Activida- practice as well as in epidemiological investigation and Public
des de la vida diaria. Escalas de medida. Ancianidad. Mortali- Health.
dad. Accidente cerebrovascular. Rehabilitación física. Salud
Púbhca. Key words: Barthel Index. Disabilities. Daily Activities.
Measurement Scales. Old Age. Mortality. Cerebrovascular Ac-
cidents. Physical Rehabilitation, Public Health.

INTRODUCCIÓN

La valoración de la función física es una
labor de rutina en los centros y unidades de
Correspondencia:
Ja\ ier Damián Moreno rehabilitación’. Los índices para medir la
Departamento de Epidemiología y Bioestadlstica discapacidad física son cada vez más utiliza-
Escuela Nacional de Sanidad dos en la investigación y en la práctica clí-
Sinesio Delgado, 8
78029 Madrid nica2, especialmente en los ancianos, cuya
Fax: (91) 387.7872 prevalencia de discapacidad es mayor que la

por tanto. tanto en dad. nían los profesionales de rehabilitacibn en los programas de mejora de los niveles de El IB es una medida genkica que valora dependenciade los pacientes12. 10 6 15 programasde rehabilitación.10. Los valores que se asignan tas actividadesY a cada actividad dependen del tiempo em- pleado en su realización y de la necesidadde El IB se comenzóa utilizar en los hospi. facilita la valoración de su evolución tempo- siderado por algunos autores como la escala ral. El IB. no está basado en un principales criterios que deben ser tenidos modelo conceptual concreto. Las actividades se valoran de forma periódica la evolución de estospacientesen diferente.des- pacientes crónicos. ratura científica datan de 1958 y 196411. subir/bajar escaleras. Esto ayuda a conocer mejor cuáles son su forma original como en alguna de las las deficiencias específicas de la persona y versiones a que ha dado lugar. aseo per- una medidade la capacidadfuncional de los sonal: uso del retrete. es decir. La elección de las actividades que compo- El objetivo del presente trabajo es reali. la valo. También se pretendía obtener se/desvestirse. El IB fue uno de los primeros intentos de pliamente utilizados para la valoración de la cuantificar la discapacidaden el campode la función física es el Indice de Barthel (IB). incluir la valoración de la fun- de medición ción física es imprescindible en cualquier instrumento destinado a medir el estado de salud4q7. fiabilidad y acep- ración de la función física es una parte im. 1955&s10. enfermeras y médi- como instrumento de medida. El IB aporta información tanto a partir de tamente los criterios para asignar las pun.‘*. como su validez. Val. no en cuenta en la evaluación de este tipo de existe un modelo teórico previo que justifi- 128 Rev Esp Salud Pública 1997. Uno de los objetivos era obtener trasladarse entre la silla y la cama. valorando los cos. Además. N. 71. rehabilitación fi’sica. una puntuación en funci6n de su grado de ciones y ponderaciones según la capacidad dependencia para realizar una serie de acti- del sujeto examinado para llevar a cabo es. puntos. me. más adecuada para valorar las AVD9~J3-15. (completamente independiente) (Tabla l)x~lO. ayuda para llevarla a cabo8. las puntuaciones parciales para cada activi- gue siendo ampliamente utilizado. vidades básicas. de ruedas). vestir- esqueléticos. tabilidad. escalas. bañarse/ducharse. pudiéndose asignar 0. 5.” 2 . portante de los principales instrumentos usados para la valoraci6n genérica de la ca- lidad de vida relacionada con la salud. nen el IB fue empírica. empíricas. control de heces y control de una herramienta útil para valorar de forma orinalO. El rango global puede variar entre 0 (completamente dependiente) y 100 puntos Las primeras referencias al IB en la lite. interpretación. entre otros16. En la actualidad este índice si. Modelo conceptual y tualmente. fundamentada sobre bases dadesbásicasde la vida diaria (AVD). siendo con. a partir de las opinio- zar una revisión de las características del IB nes de fisioterapeutas. pero es en 1965 cuando aparecela primera publicación en la que se describen explíci. aportando un funda- también conocido como «Indice de Disca.Jawer Cid-Ruzafa et al de Ia población generaP5. Ac- Necesidad del IB. especialmenteaquellos plazarse (andar en superficie lisa o en silla con trastornos neuromusculares y músculo.Las AVD in- tales de enfermos crónicos de Maryland en cluidas en el índice original son diez: comer. Uno de los instrumentos más am.El IB es una el nivel de independencia del paciente con medida simple en cuanto a su obtencibn e respecto a la realización de algunas activi.Setrata de asignar a cada paciente diante la cual se asignan diferentespuntua. mento científico a los resultados que obte- pacidad de Maryland»s~9. la puntuación global como de cada una de tuacioneslO.

. 7 1. peinarse y afeitarse Uso del retrete 0 = dependiente 5 = necesita alguna ayuda. sin ayuda 10 = independiente. extender mantequilla. o sondado incapaz de cambiarse la bolsa 5 = accidente excepcional (máximo uno/24 horas). durante al menos 7 días Total = O-100 puntos (O-90 si usan silla de ruedas) (*) Para una descripción más detallada consultar relcrencm 10 y 34 Rev Esp Salud Pública 1997. usar condimentos. 10 = independiente (la comida esta al alcance de la mano) Trasladarse entre la silla y la cama 0 = incapaz. puede llevar cualquier tipo de muleta 10 = independiente para subir y balar Vestirse y desvestirse 0 = dependiente 5 = necesita ayuda. con cualquier tipo de muleta.” 2 129 . VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD. N. excepto andador Subir y bajar escaleras 0 = incapaz 5 = necesita ayuda física o verbal. cordones. no se mantiene sentado 5 = necesita ayuda importante (una persona entrenada o dos personas). limpiarse y vestirse) Bañarsaucharse 0 = dependiente 5 = independiente para bañarse o ducharse Desplazarse 0 = inmóvil 5 = independiente en silla de ruedas en 50 m 10 = anda con pequeña ayuda de una persona (física o verbal) 15 = independiente al menos 50 m.. Tabla 1 Puntuaciones originales de las AVD incluidas en el Indice de Bartbel Comer 0 = incapaz 5 = necesita ayuda para cortar. Vol. pero puede hacer la mitad aproximadamente. etc Control de heces: 0 = incontinente (0 necesita que Ic suministren enema) 5 = accidente excepcional (unokemana) 10 = continente Control de orina 0 = incontinente. puede estar sentado 10 = necesita algo de ayuda (una pequeña ayuda física o ayuda verbal) 15 = independiente Asea personal 0 = necesita ayuda con el aseo personal 5 = independiente para lavarse la cara. pero puede hacer algo sólo 10 = independiente (entrar y salir. incluyendo bolones. las manos y los dientes. etc. cremalleras. 10 = continente.

que incluía 15 actividades en lugar de las 10 originales. El originales. beber de una taza. Vestirse de cintura para abato 740 los 5 de la escala original. manteniéndose entre 0 y 100 puntosi8. Vol. Cmrol heces 1. Hcber de un ww 400 ligeras modificaciones con respecto al ori. Esta modifica- dicos o prótesis. Fiabilidad Con respecto a la interpretación de las puntuaciones. Por ejemplo. Otra versión. 2. quier caso.oso IB. Indicc de Barthel. esta versión pondera separadamente la actividad de ves. También se ha propuesto una versión para tuación. El cambio más notable es que pun. con un máximo de 47 originariamente. Esta puntuación para cada actividad y otra ver. que introduce leves cambios con respecto al original17. y otras modificaciones en el sibilidad de la medida sin añadir complica- mismo sentido. Como se aprecia en la Tabla 2. gorias en cada actividad”‘.” 2 . dad de la prueba para obtener los mismos nentes del IB: El índice n’e autuqwdu.19. además de las actividades ciones adicionales en su administración.oso 9. con 15 actividades y 3 niveles de puntuación’x Otras versiones del IB Collin y Wade usaron una versión con 1. 71. des”‘2’~ Comprobaron la fiabilidad mediante pruebas 130 Rev Esp Salud Ptiblica 1997. Control orina I . La fiabilidad (entendida como la capaci- templa dos índices diferentes como compo. la versión de Granger con. Existe una versión con 3 niveles de su uso corno escala autoadministrada. Comer 600 ginal. el rango de la escala no varía. actividad hasta 5 (Tabla 3). esta vez ampliada. Vestirse de cinma para arriba 530 túan con incrementos de 1 punto en lugar de 4. N. de fiabilidad del IB en su versión original. versión considera 17 actividades y seis cate- sión con 4 niveles de puntuación. Loewen y Andersen?” se puntos (Tabla 2). Lavarse 0 hafiarse 600 Granger et al utilizaron una versión del 8. Aseo personal 500 7. sólo afectan a las actividades que se tienen en cuenta sino también al sistema de pun. modificada por el New England Reha- bilitation Hospital.que la elección de determinadas actividades Tabla 2 de la vida diaria o la exclusión de otrasgJOJZ. Esta versión man- tenía fielmente los fundamentos de la escala original pero consideraba de interés el valo- rar ciertas actividades con un grado mayor de especificación. tirse/desvestirse según sea la parte superior mantiene las 10 actividades originales. comer ción en los niveles pretende aumentar la sen- de un plato. pero del cuerpo o la inferior. Poste- riormente desarrollaron otra versiónl”. propuesta por Shah et ali3. 3. Colocarseprolesir o aparatoortopédxo O-70 un rango global de 0 a 20 puntos’3. modificación de Granger. con resultados bajo las mismas condiciones) del una puntuación máxima de 53 puntos y el IB no fue determinada cuando se desarrolló kdice de motdiclad. También incluye incrementa el número de niveles por cada actividades como ponerse aparatos ortopé. rango de puntuación se mantiene entre 0 y las diferencias que presenta esta versión no 1OO. lo que resulta en 5. Granger et al también han atribuyen haber realizado el primer estudio utilizado una variante con 12 activida. 6. En cual.

De los resultados de este estudio En este sentido se ha observado que el IB se deduce una buena fiabilidad interobser.972”? Roy et al informaron de asociación fuerte y consistente con una ma- una fiabilidad interobservador muy elevada yor mortalidad. condición ésta que presenta una tre 0. tividades. Tabla 3 Indice de Barthel. presentaban una me- (capacidad de un instrumento para medir lo jor respuesta a la rehabilitación que aquellos que pretende medir) hay que tener en cuenta con menores puntuaciones del IB8J8.77. inicial es un buen predictor de la mortali- vador. lo cual limita la posibilidad de Wade y Hewer27 realizaron una evalua- llevar a cabo una evaluación exhaustiva de ción de la validez del IB en 572 pacientes este criterio. con índices de Kappa entre 0.92 para la versión original y ACVA! de 0. brovascular agudo (ACVA) los más jóvenes presentan grados menores de discapacidad. laciones significativas entre 0. usando grabaciones de vídeo de pa.73 y 0. deba a la habilidad del IB para medir disca- servador se obtuvieron índices de Kappa en. que este índice se ha elaborado sobre bases empíricas. se ha observado un alfa de Cron.. tructo» o validez de concepto. En cuanto a la evaluación de la consisten.84 y 0.47 y dad8. puntuaron la realización de las ac. En cualquier caso. compatible con otras medidas con las que cientes. tuaciones del IB de los pacientes que sufren bach de 0. obteniendo corre- loraciones de la llamada «validez de cons. modificación de Shah et al’“.. hipotéticamente tiene que estar relacionada. pacidad.OO. con ACVA mediante la comparación con dencias indirectas que permiten realizar va. 7 1. Vol.92 para la versión propuesta por Shah et al”.” 2 131 . Con respecto a la fiabilidad intraob. con 10 actividades y 5 niveles de puntuación Incupaz de Intenta pero Cierta ayuda Minirnu ayuda Tortrlnrente hmerlo inseguro necesaria necesak independiente Aseo personal 0 1 3 4 5 Bañarse 0 1 3 4 5 Comer 0 2 5 8 10 Usar el retrete 0 2 5 8 10 Subir escaleras 0 2 5 8 10 Vestirse 0 2 5 8 10 Control de heces 0 2 5 8 10 Control de orina 0 2 5 8 10 Desplazarse 0 3 8 12 15 Silla de ruedas 0 1 3 4 5 Traslado sillakama 0 3 8 12 15 de concordancia inter e intraobservador.90-0. Esta misma relación se observa en las pun- cia interna.“. un índice de motricidad. VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD.86-0. Las puntuaciones del IB también se han relacionado con la respuesta a los tratamien- tos de rehabilitación en el ámbito hospitala- Validez rio: aquellos pacientes con mayores puntua- ciones y por lo tanto con un supuesto menor A la hora de considerar la validez del IB grado de discapacidad. existen evi. La validez de Para ello entrenaron a catorce terapeutas constructo es el grado en que una medida es que. Es presumible que esta asociación se l.26. También se ha observado en un estudio que utilizaba tres evaluadores que entre los pacientes con accidente cere- (un médico y dos fisioterapeutas)25. Rev Esp Salud Pública 1997. N.

tuaciones para las actividades son 0. De este modo se evita la pseudoprecisión al al ta8sk2. 1OO:Independencia nas con puntuaciones intermedias los cam- bios son fácilmente detectados. Cuanto más cerca pacientes de ACVA que reciben trata. 9 l-99: Dependencia escasa to de la investigación conviene tenerlos en cuenta15. Sensibilidad y capacidad para detectar y así sucesivamente. tancia hospitalaria y una mayor probabilidad tectar cambios en situaciones extremas es de reintegrarse a vivir en la comunidad des- limitada2”s28. Estaslimita.Por ejemplo. 1.28. si una persona pués de recibir el alta.Io. todas las personas son independientes en las yor nivel de dependencia. Por ejemplo. Sin embargo para aquellas perso. relaciona con una menor duración de la es- cional’0T’1. mientras que en el ámbi. 71.” 2 . con lo que la cantidad cambios total de posibles valores es de 2 1Is. Según los resul- pequeños cambios’-?. respectivamente. Control de heces 132 Rev Esp Salud Pública 1997. 2 ó 3 ción consistente entre la puntuación del puntos) resultando un rango global entre 0 y IB y la evaluación realizada por el clínico 20. Cabe seña. en esta escala no existen putuaciones intermedias entre 0 y 5. el IB no cambia. El IB puede usarse tardíamente! asignando puntuaciones con intervalos de 1 punto entre las categorías (las posibles pun- Finalmente. tados de Granger et aI” el orden es el si- guiente: Interpretación del Índice de Barthel 1. con intervalos de 5 puntos 3. se ha observado que el II3 es capaz de detectar un progreso que una puntuación inicial de mgs de 60 se o deterioro en ciertos niveles del estado fun. N. obtendrían ambos 100 puntos*. Por ejemplo. Comer 2. Aseo El rango de posibles valores del IB está entre 0 y 100.aunque su capacidad para de. más miento precoz presentan una mejora rn& dependencia tiene.‘1. cuanto más cerca de 100 rápida del IB que los que lo reciben mas más independencia”. nes de referencia para facilitar la interpreta- cientes. ce representar un límite: con mis de 60 casi ción de inconsciencia y por tanto en un ma. implícita en la escala original de 0 a 100 (Tabla 1). Vol.Z0. La evidencia empírica ha probado ción del IB. Ocurre lo mismo en la parte alta de la esca- la: Una persona independiente pero con La interpretación sugerida por Shah et all cierta limitación funcional.Javier Cid-Ruzafa et al Por otra parte. de 0 está la puntuación de un sujeto. se ha observado una rela. Uno de los motivos por los que se creó el Algunos autores han propuesto puntuacio- IB fue para valorar la evolución de los pa. se ha observado que los para la versión original. Por otra parte también se ha intentado je- lar que la versión del IB con 5 niveles de rarquizar las actividades incluidas en el IB puntuación se desarrolló precisamente para según la frecuencia con que se observa inde- incrementar la sensibilidad de la escala a pendencia en su realización. 6 l-90: Dependencia moderada tes no son especialmente problemáticos en la práctica clínica. y una persona sobre la puntuación del PB es: capaz de correr en los Juegos Olímpicos. Esta puntuación pare- con una puntuación de 0 cae en una situa. Estos inconvenien. O-20: Dependencia total ciones son conocidas como «floor effect» y 2 l-60: Dependencia severa «ceiling effect» (efecto suelo y efecto te- cho). habilidades b6sicas17.

servación directa como «gold standard» o se)‘. El IB fue desarrollado por profesionales va independencia con más frecuencia. Una de ellas es en un orden jerárquico bien definido. Control de orina Este índice ha sido aplicado tanto por pro- fesionales sanitarios como por entrevistado- 5. obtener la valoración del sujeto o. es capaz. Subir/bajar escaleras Comer es la actividad en la que se obser.Collin et al funcional de los pacientes31JZ. Dorevitch et al encuentran cuperaba más tarde. Vestirse una sesión única de aproximadamente una hora para aprender a puntuar el IBZ3. ginal y sus versiones fueron diseñadas para ser puntuadas por un observador entrena- d08. Ba. Por lo general úni- camente es necesario pedir al paciente que Otra alternativa es la valoración por terce- realice algunas actividades básicas o bien ras personas o próximos. Esto ocurría fundamentalmente con las AVD menos complejas?‘.30. de un próximo. Los resultados de ximadamente 10 minutos”. contradictorios. Usar el retrete seguimiento de la recuperación de personas 8. lizado por otros profesionales de la sa1ud’“+18 creta y puede presentar variaciones en otros y por entrevistadores enfrenados”*. Baño res no sanitarios ent2nados3*. informan que realizar la evaluación median- te preguntas a cuidadores o a familiares se Una tercera alternativa que se ha conside- realiza en 2-5 minutoslJ.. un estudio muestran que este procedimiento logra. rado es el uso de la entrevista telefónica para tovaloración de la discapacidad. que el intervalo mínimo entre la administra. en pacien.17. Se requiere 6. Korner-Bitenski et al obtienen una correla- ción consecutiva de la escala en centros de ción muy elevada entre la cumplimentación rehabilitación es de dos semanasi7. 9. N. Las mayores discre- cil de aprender y de interpretar y que puede pancias se detectan en los pacientes con pro- ser repetido periódicamente.18~ S’in embargo se han estudiado Wade y Hewer observaron que la recupe- ración de las diferentes actividades ocurría otras formas de valoración. Traslado cama/silla ancianas se ha empleado semanalmenteZ9. encontrándose resultados ñarse sin ayuda fue la actividad que se re. fá. En general los cuidadores o Para los encargados de puntuar el IB la próximos tienden a infraestimar la capacidad molestia es también escasa”.pero ha sido uti- es el orden observado en una población con.. patrón. Este de rehabilitación física*+‘O-lZ. Se ha sugerido blemas funcionales moderados o severos3*.” 2 133 .En el 7. la autovaloración. sin embargo. La versión de au. la observación directa. en general. siendo la incontinencia una concordancia alta comparada con la ob- ocasional de heces la primera en recuperar. Otro trabajo. Desplazarse Posibilidades alternativas de medición 10. 4.10-15. en apreciaciones menos precisas que la au- tovaloración. telefónica y la realizada en presencia de la Rev Esp Salud Pública 1997. 7 1.“9. al paciente son escasas. VALORACION DE LA DISCAPACIDAD. Vol. si éste no tes que saben leer y escribir. Este método resulta observarle en su quehacer cotidiano. requiere apro. concordancias buenas con El IB resulta un instrumento sencillo. El IB ori- ámbitos. tivas entre la autovaloración y la valoración Aceptabilidad por profesionales: la autovaloración otorga- ba consistentemente puntuaciones inferio- Las molestias que puede ocasionar el IB res12. encontró diferencias significa- Molestias para el paciente.

37. cuyo uso es más difícil para las características de una escala similar más una persona mayor. discapacidad física con demostrada validez tinuación se presenta una selección de las y fiabilidad. El IB es útil para valorar la discapacidad funcional Originalmente el IB se aplicó en centros en las actividades de la vida diaria. Estudios que han usado el IB Conclusión El IB ha sido utilizado en diferentes po. A pesar de ello el IB no adaptada para su utilización en ancianos hos- necesita cambios muy importantes para po. Se ha utilizado en el ám- se de 0. del «Get Up de las consideradas en el IB original. y cuyo uso rutinario es recomendable.Javier Cid-Ruzafa et al persona (coeficiente de correlación intracla. Sólo es necesario realizar una traducción simple de las actividades y categorías de Dadas las características del IB y su ex- puntuación. ción de otros instrumentos además o en lugar dades y especialmente de pacientes con del IB.1R. Si- función de diferencias culturales en la im. bito domiciliario. Como indican Guralnik ct al «no 134 Rev Esp Salud Pública 1997. El Indice de Barthel es una medida de la blaciones y con propósitos diversos. para estimar la necesidad de cuidados personales y organizar mejor los servicios de ayudaa domicilio’“. lizado por <<Office of Populations Censuses En algunas poblaciones el concepto de un and Surveys» (OPCS. bién en determinados ámbitos puede ser de la «Scandinavian Stroke Supervision Sca- convenientemodificar las ponderacionesen le»“$ del «Nottingham Health Profile»47. utilizado como criterio de eficacia de los tica propiamente dicha ya que se basa en la tratamientos y actuaciones de profesionales observación de actividades muy específicas sanitarios en ensayos clínicos randomiza- o en la consulta a cuidadores o próximos. Vol. Elderly Functional Assessment (valoración la actividad de subir/bajar escaleras tiene funcional del anciano debilitado)49 y del ins- más importancia en poblaciones donde el trumento de medida de la discapacidad uti- tipo de vivienda habitual es de dos niveles. dos”“.A con. y en unida- Adaptacibn lingüística y cultural des geriátricas como parte del protocolo de valoración geriátrica?“>‘“. ticas de nuevas medidas. del ción cultural en los lugares en los que las «Timed Test of Money Counting» U (test AVD incluyen otras actividades diferentes cronometradode contar dinero). AC~~A8. Tam. los cuidadoresde pacientescon ACVA43. oficina de censospo- «vuelo de escaleras» se corresponde con el blacionales y encuestas)26. riátrico de calidad de vida). valoración más amplia hace falta la utiliza- cidad funcional de pacientes con discapaci. tendido uso. de un cuestiona- rio para estudiar el grado de satisfaccisn de Probablemente se necesite una adapta. del «Geriatric Quali- mienda consultar el trabajo de Baztán et ty of Life Questionnaire»4Z (cuestionario ge- al”“.” 2 . algunosautoreslo han utilizado como referenciapara estudiar las caracterís- El IB es utilizado en múltiples países. Para una de rehabilitación física para evaluar la capa.En España el IB uso de una escalera de mano para subir de ha sido utilizado recientemente para evaluar un piso a otro. pitalizados50. 7 1. El IB también se ha El IB no requiere una adaptación lingüís. fácil de aplicar y de interpretar principales aplicaciones de este índice. Por ejemplo. ckness Impact Profile4* del cuestionario Frail portancia de alguna actividad. and Go Test>k4’(test de levantarse y andar). N.1*-1”.Este es el caso de Para una descripción detallada de la forma la «Goal Attainment Scale»“’ (escala de con- de puntuar traducida al español se reco. der aplicarse en otros ámbitosT5.89)31. secución de objetivos).‘7.

Feinstein AR. su am- plia utilización facilita la comparabilidad de 10. The Stroke Rehabilitation Outcome Study: part II. Philips TF. Arch Phys Med Rehabil 1989: 70: Primaria 1992. 16. 18. Labi MLC. the Barthel Index. Gresham GE. Granger CV. Instru- ments for the functional assessment of older pa- diaria. objetivo de la valoración»jl. Josephy BR. Ann Intern Med 1986: 10. VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD. cidad.5: 16: 327-354. Annu Rev Public Health 199. Improving the sen- El IB ha sido recomendado por el Roya1 sitivity of the Barthel Index for stroke rehabilita- College of Physicians of London y por la tion.. bil 1979: 60: 14-17. In: Measurement in Neurological Rehabilitation. Shah S. 19. Blass JP. Disability as a public health outcome in the aging population. Davies S. British Geriatrics Society como patrón para la valoración de las AVD en las personas 14. evolución de los pacientes mayores y para el ajuste en los estudios de casuística (case.El motivo ha sido sus buenas Studies 1988: 10: 61-63. Por otra parte. Int Disabif ancianas29. El IB ha ll. Public Health Rep 1967: do de atender al paciente anciano en el pro. Ware JE. Barthel DW. Salive ME. Rehabil Nursing 1986: ll: 9-l 3. N. Albrecht GL. 12. que sea más adecuada para definir discapa.5-46. Collin C. El IB ayuda a 8. B IB LTOGRAFÍ A Barrett JE. Nueva York: Ox. Aten tients outcomes. Functional evaluation: los estudios. Jacelon CS. Barthel DW. Vol. Collin C. South Med J 1958: pero su posible utilidad en determinados es. Rev Esp Salud Pública 1997. AA. N Eng J Med 1996: 334: 835-840. Valora. Wade DT. Arch Phys Med Reha- 1. Stroke rehabilitation: analysis of repea- ted Barthel Index measures. índices alternativos no han demostrado ser Arch Phys Med Rehab 1980: 61: 355-358.” 2 135 . Vanclay F. Benítez Rosario MA. existe una batería de actividades de la vida 5. 323: 1207-1213. Simonson DC. Medical Outcomes Trust Bu11 1995: (Septem- berl: l-4. Horne V. La selección de instrumentos debe 7. ble de todo instrumento de medida. Medical Outcomes Trust. Arch Phys Med Rehabil 1979: 60: 145 154. Hamilton BB. Fried LP. Applegate WB. Guralnik JM. score and a form-item subscore in predicting pa- ción del grado de autonomía de los ancianos. Relative merits of the total Barthel Index -l. Wells CK. 17. Pathology. 7 1. Sherwood CC.13-1s. Kramer Annu Rev Public Health 1996: 17: 2. ADL status in stroke: relative merits of three standard indexes. Dewis LS. Mahoney FL Wood OH. Wade DT. 1992. Testa MA. vida diaria o de actividades de orden supe- rior o alguna combinación de las mismas 6. The status of health assessment 1994. Assessment of quality of depender de la población estudiada y del life outcomes. Gresham GE. 100-103. White BK. otros 9. 5 1: 605-609. 82: 893-898. debe ser también tenida en consideración. Peters NC. más ventajosos9. Wade DT. Wylie CM.5:4 13-420. características ya mencionadas a las que cabe añadir su bajo coste de aplicación y su 15. me of comprehensive medical rehabilitation: mea- surement by PULSES Profile and the Barthel In- 7-. The Bar- thel ADL Index: a reliability study. impairment. Measuring end results of rehabilitation orientar los esfuerzos del personal encarga. greso de la capacidad funcional del mismo. Aunque tenga algunas limitaciones. de actividades instrumentales de la tients. tudios epidemiológicos (sobre todo pobla. and clinical problems in indexcs of functional disability . 20. Scientific dex. J Clin Epidemiol 1989: 42: 703-709. disability. A measure of disability. Mahoney FI. of patients with stroke. The Barthel Index and other indices of functional ability. Instrument review crite- mix)‘“. Cooper B. 10: 888-89 1. The Barthel ADL Index: a potencial utilidad para el seguimiento de la standard measure of physical disability? Int Disa- bil Studies 1988: 10: 64-67. ción anciana y población institucionalizada) Arch Environ Health 196-l: 8: 834-839. handicap: a useful model. Vázquez Díaz JR. Md Med J 1965: 13: 61-65. característica altamente desea.7’. Granger CV. Granger CV. Hamilton BB. Wylie CM. Williams TF.. ria. Outco- ford University Press. Rehabilita- sido aplicado fundamentalmente en ámbitos tion of chronically ill patients: the influente of hospitalarios y en centros de rehabilitación complications on the final goal. N Eng J Med 1990. 13.

J Clin Epidemiol 1993. 41: 173. 19: 489-497. Willan A. Auberleek 1. Jitapunkul S. natural history and prognosis. Trust Study Group. Ceriatr Cerontol 1993. Baztán JJ.46: 1113-1118. Gruber-Bal- dini A. berg MA. Mufíoz Cebrian C. Granger CV. Arch Phys Med Rehabil 1988. Granger CV. Lankhoxst GJ. Lewis SJ. Warlow CP. J Clin Epidemiol 1993: 46: 31. Ageing 1995. Pedersen PM. Thompsell A. 74: ffith L. 45: 791. 10: 356-3. Go»: a test of basic functional mobility for frail to-face interviewing. Rev Esp Geriatr Gerontol. Measuring quality of life 9-18. Ebrahim S. Jelles F. A compa. in the frail elderly. The timed «Up & formation postdischarge: telephone versus face. Ali B. Olsen TS. funcional de pacientes con enfermedad cerebro- vascular. Yarkony GM. Med Care 1981. Lancet 1990: 336: 1205-1209. Eagle DJ. 35.” 2 . 39: 142- 1994. double-blind. Seward ML. 28: 32- 22. 39. Oster P. The port Barthel. Seltzer GB. acute stroke. Bouter LM. 29. González Montalvo JI. 24: 54-57. The Barthel Index in clinical practice: 41. An in. Magaziner J. Hewer RL Functional abilities after cena Alvarez A. 67: meaning of activities of daily living in a thai el- 123-125. Roy CW. Roth EJ. Bassett SS. Korner-Bitensky N. The accuracy of self and informant ratings of physical functional capacity 43. Indice neral description. chronic stroke patient: impact on ADL and social ter-rater reliability study of the Barthel Index. J Clin Epidemiol 1992. Cristóbal E. Rev Esp 28. Stone SP. Reliability of the Mo- dified Motor Assessment scale and the Barthel 36. LL. 23: 97.57. Phys Med Rehabil 1996: 77: 336-339.177. 68: 1077-108 1. J attainment scaling in measuring clinically impor- Roy Col1 Phys Lond 1994. Arch J Rehabil Res 1988. 47: 500-505. Program evaluation of physical medi- cine and rehabilitation departments using self-re. 143: 283-292. Hamilton BB. J Clin 40. Sackett B. Spinal cord injury rehabilitation outcome: the impact of age. uf functional assessment in understanding home lity instrument used to measure outcome after care needs. Alarcón Alarcón MT. Fortinsky RH. Hay E. Age Ageing 1994. cas del «paciente geriátrico» al ingreso en la uni- dad de agudos de un servicio de geriatría. terity and cognitive capacity. 75: 1287. Hebel JR. 28: 285-290. Dorevitch MI. Randomised. Togneri J. 50: 177-I 82. placebo-controlled trial of nimodipine in acute stroke. 23. satisfaction after stroke. 38. functional status in epidemiologic studies of Schlierf G. Wellwood I. Reliability of the Barthel ADL Index. 49: 39-44. Use of goal use on a rehabilitation ward for elderly people. 33. Ebrahim S. Shapiro S. Wise LA et al. Pérez del Molino J. McIlroy W et al. Int activities. 32. Health related in. Stolee P. Dennis MS. Davis S. J Am Geriatr Soc 199 1. Cossar RM. Gri- it reliable? Am J Phys Med Rehabil 1995. Bisset T. 26. Wade DT. Guyatt GH. Nikolaus T. Is 42. Alarcon T. 1993. Anderson BA. 136 Rev Esp Salud Pública 1997. 45. Arch Phys Med Rehab elderly persons. The 34. Vol. Pentland B. J Epidemiol Community Health 1993. Becker R. Podsiadlo D. tant change in the frail elderly. Kamolratanakul P. J Clin Epidemiol 1988. Orientation in the acute and 25. Home V. Jorgensen HS. 148. Rockwood K. Scott Os. Specht-Leible N. Bailey FJ. Pound P. Phys Ther 1988. derly population: development of a new index. Epidemiol 1996. and results of a questionnaire to measure carer 798. van Bennekom CAM. The Timed Test of Money Counting: community dwelling women aged 65 years and a short physical performance test for manual dex- older. 37. Int J Rehab Res 1987. Gresham GE. Izquierdo G. Use of proxies to measure health and 44. de Barthel: Instrumento válido para la valoración 69: 506509. Bár- 27. San Stroke Rehabilitation Outcome Study: part 1. 28: 419-423. Bach M. Wood-Dauphinee S. Lovell Index. DeJong G. Wood-Dauphinee S. 40. 71. 30. Característi- J Neurol Neurosurg Psychiatry 1987.101. Collin C. 1433-1444. Sánchez-del Corral Usaola F. N. Age Ageing 1995: 24: 257-258. Arch Phys Med Rehabil 1986. Siemia- tycki J.Javier Cid-Ruzafa et al 21. 24. Am J Epidemiol 1996. Nakayama H. McGinnis GE. Manzarbeitia 1. Salgado Alba A. stroke: measurement. 11:67-70. Raas- chau HO. Loewen SC.1296. Young A. The Copenhagen Stroke Study. The use rision of the Barthel Index and the OPCS disabi. Fox RA. Barthel Index information elicited over the telephone. Korner-Bitensky N. Gompertz P. Wade DT. Ge. Responsiveness of the Rehabilitation Activities Profile and the Barthel Index. Heinemann AW. Development in the elderly. Richardson S.

Perlado F. Vol. Guralnik JM. Hedrick S... Ir a Fe de Erratas VALORACIÓN DE LA DISCAPACIDAD. cional en ancianos hospitalizados: la escala de bilitación (Madr) 1993. J Gerontol 1993. Gloth FM. in older americans. 74: 45-53. Tortosa Grau N. Alastuey C. Rev Esp Salud Pública 1997. Waltson J. Med Clin (Barc) 1996. Am J Phys Med Rehab 1995. escala de valoración funcional y un perfil de salud Ochoa P. N. Comparación entre la utilidad de una 50. Roden Jullig A. 48. 47. Domingo D. 27: S 157-S167. Rothman ML. 27: 340-342. Inui T. Díaz Llopis 1. 48 (special dents. 46. Reha. 236: 125-36. Gustafsson C. Meyer J. J Intern Med 1994. Serralta Davia 1. 49. Clerencia M. Roda Alcayde C. Plutchik. Valoración del estado fun- en una muestra de pacientes hemipléjicos. issue): 3-l 0. Espinosa C. The Sickness Impact Profile as a measure of the health status 5 1. Fugl. Pearson J. Britton M. Simonsick EM. Reig Ferrer A. Asessment Questionnaire. Relia- Meyer A. Validation of four scales for the acute bility and validity of the Frail Elderly Functional stage of stroke. 107: 45-49. Med Care 1989.” 2 137 . 7 1. Physical disability of noncognitively impaired nursing home resi. Climent Barbera JM.

l La tabla 2 era incorrecta.” 4 Jubo-Asxosto 1997 En el número 2 de 1997 de la Revista Española de Salud Pública se publicó el trabajo: Valoración de la discapacidad física: el índice de Barthel. J. Subir y bajar un tramo de escalera\ 10 5 0 15. Si no anda: mueve la silla de ruedas 5 0 0 . 41 l-118 N. TABLA 2 Indice de Barthel. Andar 50 metros sin desnivel 15 10 0 14. Control heces 10 5 0 hdice de nm~ilid~xl 10. Colocarse protesis o aparato ortopédico 0 -2 0 6. Vestirse de cintura para abajo 7 4 0 5. Entrar y salir de la ducha 1 0 0 13. Rev Esp Salud Publica 7 1. cuando debería figurar Cid Ruzafa J. 71. Cid Ruzafa. Control orina 10 5 0 9. 127-137. Sentarse y levantarse de la silla 15 7 0 1 1. Aseo personal 5 0 0 7. modificación de Granger. Lavarse o bañarse 6 0 0 8. debiendo haber figurado la siguiente. Vestirse de cintura para arriba 5 3 0 4. el cual contenía las siguientes erratas: l En el índice figuraba como primer autor Damián Moreno J. y Damián More- no. Sentarse y levantarse del retrete 6 3 0 12. Comer 6 0 0 3.ReY Esp Salud Púbhca 1997. Beber de un vaso 4 0 0 2. con 15 actividades y 3 niveles de puntuación l8 hdice de mtoculdado 1. J.