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Alianza Universidad Noam Chomsky El conocimiento del lenguaje Su naturaleza, origen y uso Versién espafola de Eduardo Bustos Guadano Alianza Editorial ~ 1982- Capitulo 1 EL CONOCIMIENTO DEL LENGUAJE COMO. OBJETO DE INVESTIGACION El estudio del lenguaje tiene una larga y rica historia, que se extiende a lo largo de milenios. Se ha concebido frecuentemente este estudio como una investigacién sobre la naturaleza del entendimien- to y el pensamiento bajo el supuesto de que «las lenguas son el micjor espejo de Is mente humana» (Leibniz). Una idea eorriente era que «con respecto a su sustancia la gramatica es una y la misma en todas las lenguas, aunque pueda variar en cuanto a sus accidentes» {Roger Bacon). A menudo se pens6 que Ia «sustancia» invariante era Ja mente y sus actos; las lenguas particulares utilizan diferentes me- canismos —algunos ‘de los cuales se encuentran enraizados en la 2z6n humana, otros son arbitrarios y circunstanciales— para la ex- presién del pensamiento, que permanece constante de lengua a len- 1. Uno de los més importantes graméticos racionalistas del siglo dicciocho definié la egeamética general» como una ciencia deductiva referente a «los principivs inmutables y generales de la lengua escrita © hablada» y a sus consecuencias; es «previa a cualquier lengua Porque sus principios «son idénticos a los de la misma razén huma- fa en sus operaciones intelectuales» (Beauzée). Por eso, «la ciencia del lenguaje no se diferencia en absoluto de la ciencia del pensamien- to». La «gramitica particular» no es una «ciencian autentica en cl sentido de esta tradicin racionalista, porque no se basa tnicamente én leyes univesales y necesarias; se ta de un sates 0 tecnica gee evidencia la forma en que las lenguas concretas encarnan los princi- ppios generales de la raz6n humana. John Stuart Mill expres mis El conacimiento del lengusie como objeto de invesigaciin 5 tarde la misma idea rectora: +Los principios y las reglas de la gra- mitica constiuyen los medios mediante los cles se hacen coves ponder las formas lingiiistcas con las formas universales del pensa- miento... La estructura de cualquier oracién es una leccién de l6gi- cae. Otros, en especial durante el periodo Romintico, arguyeron que la naturaleza y el contenido del pensamiento se encuentran de- terminados en parte por los recursos disponibles para su expresin en las lenguas particulares. Estos recursos pueden incluir contribu. ciones del genio individual que afectan al «caricter» de una lengua, enriqueciendo sus medios de expresién y los pensamientos express. dos sin afectar a su «formas, su sistema fonolégico y las reglas de formacidn de palabras y oraciones (Humboldt). Con respecto a la adquisicién de conocimiento, era ampliamente sostenida la idea de que la mente no es tanto algo que es preciso Ienar desde el exterior, como un recipiente, como algo que precisa ser encendido o despertado» (Ralph Cudworth); «el desarrollo del co- nocimiento... [se parece més}... a crecimiento de un fruto; aunque {en cierta medida puedan cooperar las causas externas, son el vigor interno y el caricter del Arbol los que han de llevar los jugos 2 su justa madurez» (ames Harris)! Aplicada al lenguaje, esta coneep- [Setclalmenteplatnica parece sugerir que el eonocimiento de una lengua determinada crece y madura por una via que en parte se encuentra intrinsecamente determinads, con las modificactones que refleje el uso observado, al modo del sistema visual u otros “6rganos» corporales que se desarrollan por vias determinadas por las instrucciones genéticas, bajo los efectos desencadenantes y con- formantes de los Factores ambientales. Con la excepcién del relativismo de los rominticos, estas ideas fueron generalmente consideradas con desaprobacién por el nicleo rector de la investigacién lingiistica a finales del siglo diecinueve y hasta los afios cincuenta. En parte, esta actitud se desarrollé a partir del impacto de un empirismo mas bien estrecho y, luego, de las doctrinas operacionalistas y conductistas. En cierta medida, consti- tuy6 el resultado de las auténticas e impresionantes realizaciones de los estudios historicos y descriptivos, Hevados a cabo dentro de un Ambito més estrecho, en particular el descubrimiento de «leyes co- teeta» que proporcionan explicaciones sobre la historia de las len- {guas y sobre sus interrelaciones. En cierto modo, fue la consecuencia natural de la investigacién de una variedad de lenguas mucho mis gai caine ee ous muchas, abe todo en siglo dc tecdicinueve, véase Chomsky (196), Pars Ta dscusion de alguns interpreracess erréneas de esa obra, véase Bracken (1984). ™ iia 6 Noam Chomsky rica que la conocida por los estudiosos anteriores, lenguas que pa- recian violar muchas de las concepciones supuestamente a priori en Ia tradiciGn de los primeros racionalistas*. ‘Tras un siglo de aban- dono o de descalificaciones generales, han vuelto a surgir, a media dos de los cincuenta, ideas similares 2 las de esta antigua tradicin (en un primer momento, sin que hubiera précticamente conciencia de esos antecedentes histéricos), con el desarrollo de lo que se ha dado en llamar «gramética generativas, volviendo a revivir, una vez mis, una tradicién olvidada durante mucho tiempo >. La gramitica generativa de una lengua particular (donde «gene- rativas ‘s6lo significa diferenciada, con una estructura y propiedades