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LA ÉTICA PROTESTANTE Y LA ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO

MACHUCA BLANCO, ANAIS NOELIA

Universidad San Ignacio De Loyola

Ética y las Relaciones Internacionales

2018-02
La ética protestante y la economía social de mercado desde el punto de vista ético

La ética protestante

En primer lugar, se realizará un breve recuento de los fundamentos del libro de Max Weber, la
ética protestante y el espíritu del capitalismo. El autor menciona al carácter protestante del
empresariado y de las clases capitalistas, e identifica, que ello está ligado a libertad que tuvieron
en cuanto a la organización profesional de la población y la consecuente transformación de su
estructura social para así lograr la adecuación del modo de vida a la satisfacción de sus propias
necesidades.

También, se hace hincapié a que el hecho de que los protestantes sean en mayor proporción,
participantes en las empresas industriales y comerciales modernas, y que ello es producto de
razones históricas ya que la profesión de una religión como tal no causan los fenómenos
económicos sino que tan solo son una consecuencia de estos. A la vez, se menciona que gran
parte de las regiones ricas alemanas se habían convertido al protestantismo en el siglo XVI. Es
por ello que surge la interrogante de porqué ciudades con mayor desarrollo económico habian
sido partícipes de una revolución eclesiástica. Entonces, como respuesta se encuentra la
eliminación del tradicionalismo económico producto característico del modo de vivir religioso
de las personas y; por tanto, la posterior reforma que se dio en Europa en ese entonces.

Como consecuencia de estos dos hechos, se tiene a la poca participación de católicos en la


actividad económica, política y social de las personas. Mientras que los protestantes
representaban a los más altos cargos en las industrias y organizaciones, los católicos ocupaban
cargos tradicionales, sin mucho afán de ganar dinero para acumular riqueza, tan solo era
necesario asegurar su vida para obtener tranquilidad.

Continuando, el espíritu del capitalismo hace referencia a la característica de la individualidad,


la consecución del dinero a través del trabajo, la obtención del buen crédito, la capacidad de
reproducción del dinero y el buen pagador. Asimismo, Weber da una serie de consejos para la
acumulación eficaz de la riqueza y así propugnar el nuevo modo de vivir de la sociedad. Por
otro lado, también se identifica a la ética utilitarista, el hecho de ganar dinero, evitando así todo
disfrute despreocupado. El sistema capitalista actual es un cosmos terrible en el que el
individuo nace y que es para él, al menos como individuo, como un caparazón prácticamente
irreformable, dentro del que tiene que vivir.

Weber, en la Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo, identifica a la religión como el


principio rector fundamental de la vida de las personas. Es por ello, que debido a los cambios
religiosos que acontecieron al mundo en el siglo XVI y XVII, el autor establece que la ética
protestante hace referencia al modo de vida de las personas, las cuales, configuraban la
adquisición del dinero como el valor supremo.

Ahora bien, es necesario de hacer recuento de algunas reflexiones que el Max Weber menciona
en el libro. Se dice que el capitalismo actual se ha propagado como un sistema dominante de
la vida económica, ya que selecciona a los sujetos que necesita para realizar la productividad y
los educa a través de la selección económica, no todas las personas ocupan los mismos puestos
o cargos. También, se dice que el hombre no busca ganar dinero y más dinero, por naturaleza,
sino que que busca vivir como siempre ha estado acostumbrado a hacerlo y para ello solo
necesita ganar lo justo necesario. Sin embargo, el capitalismo comenzó con el aumento de la
productividad del trabajo humano a través del incremento de su intensidad; y para eso es
necesaria la existencia de excedentes de la población, así los contrata con un precio barato en
el mercado laboral. Como última reflexión se identifica que los salarios bajos fracasan cuando
se trata de la elaboración de productos que requieran un trabajo cualificado o el uso de
máquinas caras que se puedan dañar con facilidad. A mayor dificultad de elaboración del
producto, mayor debe ser la paga para que el sistema pueda funcionar adecuadamente a través
del equilibrio.

Por esta razón, existen tres características fundamentales que propugnan esta configuración del
nuevo modo de vivir de las personas. El primero hace referencia al ejercicio de una profesión,
es decir, el trabajo; esta característica es un privilegio que tienen cierto grupo de personas para
conseguir dinero y que ,muchas veces, estas lo establecen como el fin supremo de su vida.
Como segundo punto, se tiene a la racionalidad, esto hace referencia a que las personas tienden
a buscar trabajos que maximicen sus ganancias; sin embargo, entre estos grupos de personas
se encuentran los protestantes mas no los que profesan otro tipo de religión. Por último, los
protestantes tienen la característica de la austeridad, que hace referencia al mínimo uso de la
riqueza ganada para así acumular las ganancias y poder insertarse con mayor poder económico
en el sistema capitalista. Entonces, lo explicado en el párrafo predecesor da lugar a la
acumulación de la riqueza, fundamento del modo de vida de los protestantes; ello está guiado
por dos variables importantes, el ascetismo y el enriquecimiento.

La primera variable, el ascetismo, el cual, según la RAE es “el ejercicio y práctica de un estilo
de vida austero y de renuncia a placeres materiales con el fin de adquirir unos hábitos que
conduzcan a la perfección moral y espiritual”. Entonces, al relacionar este concepto, con la
configuración del nuevo modo de vida a las personas, se hace referencia al libro de Weber, que
indica que muchas casas parroquiales fueron el centro creador de empresas capitalistas de largo
alcance; pero que sin embargo, la juventud, al momento de renunciar a los placeres materiales
para alcanzar la perfección moral y espiritual, se identifica la necesidad de insertarse en el
sistema económico capitalista. Como segunda variable se tiene al enriquecimiento,
característica de la ética protestante y la cual se configura como la predestinación para así
alcanzar la salvación eterna.

Apreciación desde el punto de vista ético

Ahora bien, se realizará una apreciación desde el punto de vista ético de la ética protestante y
los fundamentos que ella conlleva. Tal como se mencionó, la ética protestante se refiere al
nuevo modus vivendi de la sociedad, el cual junto con los fundamentos de la estructura
capitalista imperante se erigió en nuevas formas de organización política, económica y social;
por tanto, hubo una variación entre la cualificación de lo bueno y lo malo y el debate que ello
conlleva para que sea aceptado como un principio rector en la sociedad.

En primer lugar, se identifica el proceso de evolución de la sociedad, la cual pasó de un estado


primitivo a un estado de desarrollo máximo con características que son visibles hoy en día. Es
por ello, que para efectos de la presente apreciación, se establecerá como punto de quiebre la
época de la reforma y la contrarreforma, a la cual se le atribuye como la evolución de la
sociedad hacia designios menos religiosos para así transformar el sistema económico e
influenciar con sus consecuencias en las demás esferas de la sociedad.

A partir de este proceso de evolución y posterior transformación de la sociedad y su modo de


vivir se tiene que, hubo un cambio en cuanto a los principios éticos y morales de la sociedad.
Se pasó de una sociedad guiada, en su mayoría, por los principios rectores de la religiosidad y
que abarcaba en gran proporción lo que las personas podían realizar y no, a una sociedad con
un poco más de libertad, con una visión diferente de la vida que gracias a los avances de las
ciencias y las artes, pudieron realizar actividades distintas antes vetadas en el mundo
occidental. Es por esta razón, que la concepción de lo ético tuvo una variación, ya que ciertas
actividades que antes eran consideradas como prohibidas, ahora eran aceptadas por la
población debido a la libertad.

Entonces, desde mi perspectiva, la reforma y la consecuente ética protestante fue parte del
propio proceso de evolución del hombre producto de la corrupción y decadencia de la Iglesia
de ese entonces. Se presenció la reconfiguración de los valores morales y éticos aceptados junto
al nuevo sistema económico que permitia la maximización de la productividad y la
acumulación de la riqueza.

REFERENCIAS

Weber, M. (1905). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Alemania: Alianza


Editorial.