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BOOM

A partir de 1960 ocurre en las letras hispánicas un fenómeno inusitado: la aparición de un grupo
numeroso de escritores jóvenes, narradores y novelistas. Algunos de ellos fueron críticos literarios
y escritores, los cuales hacían las explicaciones, valorizaciones y críticas de las obras de sus
compañeros. Otro dato que anotar fue la gran cantidad de lectores que surgió en esa época,
quienes leían con avidez las novelas de estos escritores. Este "boom" es conocido como La Nueva
Literatura Latinoamericana. A partir de este lapso, la "nueva novela" toma un papel
importante tanto para América como para Europa. Esta literatura presenta algunas
características: la desintegración de las formas tradicionales de la novela, debido a que
con esta nueva novela se tratan nuevas técnicas y el lector se convierte en un "lector cómplice"
y dejará de ser aquel lector pasivo de antes; la simultaneidad del lenguaje, aquí el autor
utilizará un lenguaje variado donde podría hacer denotar las distintas clases sociales, diversidad
de lugares y regiones que a la vez que son diferentes su lenguaje también, ya no se utilizará en
exceso aquel lenguaje directo, literario. El argumento de la novela es borrado por el lenguaje de
personajes y narradores, que serán ahora "hablantes" simultáneos.
Por último, La novela como ficción total; en esta parte ocurre una ruptura con la realidad
circunstancial, los nuevos escritores emprenden la ruta hacia la imaginación creadora y el realismo
mágico con la invención de lugares, nombres y personajes. Un gran ejemplo sería Cien Años de
Soledad, sin embargo, a partir de Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, entre otros, la
novela se convierte en un territorio imaginativo que totaliza la realidad en todos los planos.
El contexto social e histórico y las posibilidades de comunicación y difusión actuales,
facilitaron la vigencia y trascendencia del boom, que no debe considerarse un movimiento, como
el Modernismo. El carácter que más le conviene, con sus afinidades, diversidad y divergencias,
es el de un impulso fundador. Ese impulso está despojado de servidumbres a la técnica y la
temática. Su singularidad es producto de una profunda devoción por la palabra y el tratamiento
del lenguaje. Su arquitectura fragua una extraordinaria intención expresiva sin ataduras a
modelos establecidos, que se alimenta de la reivindicación de libertad, individualidad y
autenticidad de sus protagonistas.
El boom es, desde la pluralidad de su creatividad, ganancia que asume, decanta e incorpora
sin reservas los aportes más permanentes de la creación contemporánea, sin por ello vacilar en
hacer suyo lo más depurado de la gran tradición literaria. Para ello, desconoce todo tipo de
dependencia a modelos establecidos, y al hacerlo, determina que su modelo sea el de la
imaginación y oficio de cada uno de sus autores.
El salto mortal del boom es hacia su propia esencia, a partir de la superación del realismo
de la narrativa regionalista e indigenista, imperante en la literatura hispanoamericana durante las
tres primeras décadas del siglo. Ese coherente cuerpo narrativo comenzaría a fracturarse a partir
de los aportes de algunos de nuestros escritores volcados en la experimentación y acogidos a las
vanguardias. Su giro lo materializan con una obra distinta Vicente Huidobro, Jaime Torres Bodet
y Oliverio Girondo, autores de Cagliostro, Proserpina rescatada y En la masmédula,
respectivamente. Su ruptura da entrada, entre otros, a técnicas narrativas y recursos formales
como el monólogo interior y la renovación del lenguaje.
CIEN AÑOS DE SOLEDAD es la historia de la familia Buendia a lo largo de siete generaciones en el pueblo ficticio
de Macondo. En un comienzo, García Marquez pensó en titular su novela "La Casa" pero se decidió por Cien años
de soledad para evitar confusiones con la novela "La casa grande" publicada en 1954 por su amigo, el escritor
colombiano Alvaro Cepeda Samudio (1926-1972).
La novela está ambientada en el pueblo de Macondo, un lugar ficticio en la costa caribe colombiana que
refleja muchas de las costumbres y anécdotas vividas por García Márquez durante su infancia y juventud. El sentido
multifacético del tiempo que discurre entre lo eterno, lo lineal y lo cíclico y una prosa rítmica cercana a la tradición
oral le confieren a la novela su carácter distintivo de mito críptico que llevó a los críticos a considerarla como una de
las obras fundadoras del género literario conocido como realismo mágico.
Referencias bíblicas Algo muy interesante de este libro es la asociación fantasmal con muchos fragmentos de
la Biblia y la tradición Católica, como su evolución desde la creación (Génesis) hasta la destrucción (Apocalipsis) y
hechos tan notables como la similitud de uno de sus episodios con la ascención de la Virgen María