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Referencia: Cassirer, Ernst. (1993). Filosofía de la Ilustración.

Traducción de Eugenio
Ímaz. Fondo de Cultura Económica. México.

Citas
• El método para la ciencia ya no era el de Decartes, sino en de Newton. 

• "el camino de Newton no es la pura deducción, sino el análisis" (Cassirer, 1993: 22) 

• "La teoría del movimiento de Galileo se propone un tarea más amplia y su problema
lleva a una capa más profunda de la elaboración conceptual de la ciencia natural,
porque ya no se trata de dominar un círculo, tan amplio y tan importante, de
fenómenos naturales, sino de alcanzar el fundamento general de la dinámica, de la
teoría de la naturaleza como tal" (Cassirer, 1993: 24) 

• "'El punto en que hay que mantenerse en la investigación de los principios de una ciencia
-dice D'Alembert- se halla establecido por la naturaleza de la misma, es decir, por el
punto de vista desde el cual considera a su objeto. Reconozco que aquellos de los
cuales partimos en este caso son, tal vez, muy lejanas consecuencias de los
verdaderos desconocidos por nosotros, y que más bien merecen por esta razón el
nombre de consecuencias que el de principios. Pero no es necesarios que estas
consecuencias sean en sí mismas principios primeros, sino que basta que lo sean
para nosotros y que las podamos utilizar en este sentido'" (D'Alembert, en Cassirer,
1993: 38) 

• "Cada vez más, va trasladándose de lo universal a lo particular, de los principios a los
fenómenos" (Cassirer, 1993: 38) 

• "la ciencia se construye pura y completamente sobre la idea fundamental de la ley que, en
verdad, cobra un sentido más riguroso y preciso. Lo que se pide ahora es que la ley
de la acción en que consiste la naturaleza de las cosas no solo se capte como una
vislumbre, sino que se conozca de una manera clara y distinta" (Cassirer, 1993: 59)

• La naturaleza "se compone de principios del todo accesibles, que este [el científico]
puede descubrir por sí mismo y aclararlos sistemáticamente" (Cassirer, 1993: 63) 

• "Para la filosofía de las Luces podía parecer una tarea bastante sencilla liberar a al
ciencia de la naturaleza de toda tutela teológica; para llevar a cabo esta
emancipación le bastaba con recoger la herencia de los siglos anteriores, separar
conceptualmente lo que, de hecho, estaba separado ya" (Cassirer, 1993: 76)