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LABORATORIO DE PROYECTOS AMBIENTALES: MUESTREO DE AGUAS

SUBTERRÁNEAS

Nombre Alumno: Felipe Andrés Ascencio Figueroa

Carrera: T.U en Control del Medio Ambiente

Nombre Profesor: Manuel Saavedra

Fecha de entrega: Martes 06 de Noviembre de 2018

RESUMEN

En el presente informe se aborda la temática del muestreo de aguas subterráneas desde la


perspectiva y regulación que realiza el estado de Chile a través de sus diversos instrumentos
de gestión como pueden ser decretos supremos y normas técnicas asociadas al tema en
cuestión. Se explica la realidad de la metodología actual de muestreo de aguas subterráneas
y los desafíos que este tema exige para apuntar hacia una nación que está en constante
evolución en materias ambientales.
INTRODUCCIÓN: MUESTREO DE AGUA SUBTERRÁNEA (POZOS)

Si en un territorio determinado se identifica la presencia de posibles acuíferos en las


profundidades del terreno y el dueño se dispone a utilizar dicho acuífero para potabilizar el
agua o simplemente para riego agrícola, la persona no puede realizar la acción de
extracción del agua sin mayores cuidados. Muy por el contrario, éste debe seguir con una
serie de directrices desde el momento en que se desea identificar los puntos de extracción
del agua hasta la conservación adecuada de la muestra.

Primero, y antes de destinar el agua para cualquier uso, el propietario debe conocer el
estado en que se encuentra el acuífero desde donde se pretende realizar la extracción. Para
esto se deben muestreas puntos específicos en el terreno en cuestión.

¿Dónde se debe realizar el muestreo? ¿Con qué frecuencia se debe muestrear? ¿Qué tipo de
especificaciones deben tener los instrumentos de muestreo? ¿Cómo se manipula la muestra
obtenida? ¿Qué métodos de muestreo se deben realizar? Estas preguntas y muchas otras
más son las que la persona que realiza el muestreo se debe hacer para realizar un trabajo
con resultados sólidos y representativos de la composición real de las aguas subterráneas
que se quieren analizar.

La definición del propósito del muestreo de agua subterránea es un requisito esencial antes
de identificar los principios que se aplicaran a un problema articular de muestreo. El
propósito general de los programas de muestreo diseñados comúnmente para aguas
subterráneas, es estudiar la calidad de los suministros de aguas subterráneas para detectar y
evaluar contaminación del agua subterránea, así como apoyar la gestión de este recurso.

Conceptos

A lo largo del presente informe se repiten ciertos conceptos claves que son necesarios
comprender para el correcto entendimiento de la temática en cuestión:

Acuífero: Formación que contiene agua (lecho o estrato), constituida por rocas permeables,
arena o grava, capaz de ceder cantidades significativas de agua.

Acuífero consolidado: Acuífero cuyo material constituyente es compacto debido a


cementación o comprensión.
Agua subterránea: Agua contenida en una formación subterránea y que generalmente
puede ser extraída desde o a través de dicha formación.

Pozo; perforación: Cavidad practicada en el suelo para extraer agua o para efectuar
observaciones. Los pozos tienen generalmente un diámetro mayor que las perforaciones y
se hacen por excavación más bien que por perforación. Las perforaciones generalmente se
usan solo con propósitos de monitoreo y pueden ser revestidas con un recubrimiento
adecuado e incluir mallas a profundidades apropiadas.

Agua de poro: Agua que llena los poros o cavidades dentro de una masa de roca o suelo.

Camisa; encamisado: Tubo solido usado como revestimiento permanente o temporal para
un pozo o perforación, con el objeto de impedir la entrada de materiales acuíferos sólidos
en la perforación o para asegurar que el agua subterránea solo entra a a la perforación,
mediante un tubo criba, a una profundidad especifica.

Tubo criba: tipo de tubo de revestimiento con aberturas, diseñado para permitir el flujo del
agua en un pozo previniendo simultáneamente la entrada de material del acuífero o del
empaque del filtro.

Equipos de muestreo

Para la mayoría de los muestreos de recomienda el uso de recipientes de polietileno,


polipropileno, policarbonato y vidrio.

Se debe dar especial importancia a lo siguiente:

a) Si la calidad biológica del agua subterránea tiene posibilidades de modificar la


composición físico-química del agua, se recomienda utilizar recipientes opacos con el
objeto de impedir, en la medida de lo posible, la exposición a la luz.
b) Cuando se muestrea agua subterránea para determinar los constituyentes orgánicos,
es indispensable reducir al mínimo la contaminación de la muestra por materiales orgánicos
usados en la construcción de la perforación o que están presentes en el equipo de muestreo.
Esto reviste especial importancia cuando los constituyentes orgánicos de interés están a
nivel trazas. En este caso, es aconsejable usar equipo especial de vidrio, acero inoxidable u
otro material inerte, para no introducir otros constituyentes orgánicos a la muestra.

Para las camisas y los tubos criba de las perforaciones de monitoreo, se requieren
materiales apropiados que no provoquen modificaciones en la composición química de las
muestras de agua subterránea. Se recomienda unir las camisas de los pozos mediante
uniones roscadas para no introducir riesgos adicionales de modificación de la muestra
debido a pegamentos y cementos.

Existe una amplia variedad de materiales apropiados para la construcción de perforaciones.


Para la mayoría de las muestras de aguas subterráneas se recomienda el uso de
polipropileno y polietileno de alta densidad, porque son poco costosos, ampliamente
disponibles y fáciles de usar. Sin embargo, las aguas muy contaminadas por solventes
orgánicos sintéticos pueden atacar y deteriorar las camisas y los tubos criba de PVC. En
tales casos, para la construcción de perforaciones, se recomienda emplear acero inoxidable
o politetrafluoroetileno debido a su resistencia y a su inercia.
Elección del punto de muestreo

Antes de realizar un muestreo a algún cuerpo de agua subterráneo hay que primero tener en
consideración ciertas variables que puedan modificar la manera en que se aborda el
muestreo. Cuando se presenta el caso de muestrear una zona donde ya hay perforaciones
realizadas para acceder al agua subterránea, es necesario estudiar en detalle la estructura de
la perforación para así identificar el estrato desde el cual se extrae la muestra. A su vez,
cuando se realicen nuevas perforaciones, destinadas específicamente a la extracción de
muestras, hay que seleccionar el diseño de la perforación (por ejemplo, su diámetro y
profundidad), y el método de construcción, no sólo para satisfacer los requisitos de
muestreo, sino también para reducir al mínimo la contaminación o la perturbación del
acuífero. En la medida de lo posible, durante el perforado se debe evitar el uso de agentes
desengrasantes, lubricantes, lodos, aceites y bentonita, especialmente si el muestreo está
destinado al análisis de compuestos orgánicos.

En el caso de que se presente la necesidad de supervisar la calidad de las aguas subterráneas


destinadas al suministro de agua potable, se deben muestrear todas las perforaciones, pozos
y afloraciones naturales, a fin de obtener una protección apropiada al uso para el cual se
destinan las aguas. Además, es necesario estar en constante revisión de los reglamentos y
normas nacionales relativas al muestreo de aguas crudas, para obtener información más
detallada.

En el caso de las aguas subterráneas para propósitos diferentes al suministro, por su parte,
es algo más difícil y dependerá directamente de los objetivos del muestreo, además de las
características específicas del acuífero a muestrear. Por esto, es importante contar con la
asesoría de un especialista en hidrogeología para elegir el punto o los puntos de muestreo
más apropiado

Cuando se diseñan redes de monitoreo destinadas a identificar fuentes difusas extensas de


contaminación del acuífero, se recomienda utilizar puntos de muestreo existentes. Sin
embargo, en algunos casos de contaminación localizada o de baja intensidad, el uso de este
tipo de perforaciones puede diluir la contaminación a niveles inferiores al límite de
detección analítica.
Cuando se especifiquen los puntos de muestreo para monitorear la contaminación de una
fuente puntual, como por ejemplo la producida desde un relleno sanitario, es necesario
considerar la localización de la fuente de contaminación en relación con la dirección del
flujo de agua subterránea. Por esto se recomienda que la perforación de muestreo esté
directamente debajo de la fuente de contaminación. Adicionalmente, por lo menos una
perforación de muestreo con tubo colector, debería estar debajo del nivel freático cubriendo
un intervalo de profundidad reducido, para poder detectar con mayor facilidad cualquier
contaminante menos denso que el agua.

Frecuencia y momento de las extracciones

Los resultados obtenidos a partir de un programa de muestreo deberían proporcionar una


estimación de la información requerida, dentro de un margen de error tolerable definido en
los objetivos del programa. Por el contrario, si en el programa de muestreo no es estipula
una magnitud de error tolerable, resultará imposible aplicar un programa de muestreo
estadístico que otorgue una representatividad confiable.

En el caso que el acuífero en cuestión se destine para suministro de agua potable es


indispensable tener en cuenta la variabilidad temporal de la calidad de un punto de
muestreo. En este caso es adecuado realizar extracciones mensualmente o incluso con
menos frecuencia, si el objetivo del muestreo es evaluar la aptitud del agua subterránea
como fuente de agua potable. Cuando las aguas subterráneas son utilizadas como fuente de
agua potable sin un proceso de desinfección, puede ser necesario efectuar muestreos con
mayor frecuencia, para reducir así los riesgos sanitarios.

Para objetivos diferentes al de supervisión de las redes de suministro de agua potable, la


frecuencia del muestreo debería ser elegida en función de la variabilidad, temporal y
espacial, de la calidad de las aguas subterráneas en estudio. Las variaciones de la calidad de
las aguas subterráneas son generalmente mucho más graduales en el tiempo y el espacio,
que las de las aguas superficiales.
Elección del método de muestreo

Para obtener un muestreo representativo, el método de muestreo debe permitir la extracción


de muestras cuya composición refleje la composición actual, temporal y espacial, de las
aguas subterráneas en estudio.

En ciertas situaciones de muestreo, se puede producir en la perforación, entre las


operaciones de muestreo, una acumulación de material mineral. Por lo tanto, el agua que
contiene la columna de perforación ya no será representativa del acuífero en estudio. En
consecuencia, conviene purgar las perforaciones antes de proceder al muestreo, bombeando
y sacando un volumen de agua equivalente a por lo menos cuatro a seis veces el volumen
interior de la perforación misma.

El método de muestreo adoptado debe también reflejar la complejidad del flujo de agua
subterránea, teniendo en cuenta el mecanismo del flujo del acuífero (fisural o
intergranular), la dirección del flujo y las gradientes hidráulicas en el acuífero, que pueden
ocasionar fuertes corrientes naturales, arriba o abajo de la columna de la perforación
misma. Tradicionalmente, se emplean dos métodos, el muestreo por bombeo y el muestreo
en profundidad; cada uno de estos métodos posee ventajas y limitaciones que es necesario
considerar cuidadosamente para identificar su campo de aplicación.

Muestreo por bombeo

Las muestras obtenidas por bombeo en perforaciones destinadas al suministro de agua


potable u otros usos, pueden estar constituidas por mezclas de agua que han penetrado en la
sección abierta o en la sección con cribas de la perforación, desde diferentes profundidades.
Por lo tanto, este método de muestreo se recomienda sólo cuando la calidad del agua
subterránea es verticalmente uniforme o cuando se necesita una muestra compuesta vertical
de una composición promedio aproximada, como sería el caso de las extracciones de agua
desde perforaciones destinadas al suministro de agua potable. En estos casos, dependiendo
de la construcción del brocal de pozo o antepozo, es conveniente tomar la muestra lo más
cerca posible de la salida de la perforación, para eliminar los riesgos de inestabilidad de la
muestra.
Para extraer las muestras del agua bombeada se aconseja esperar el tiempo necesario para
que la bomba haya evacuado toda el agua detenida en la perforación, con el objeto de
asegurarse de que el agua extraída se ha sacado directamente del acuífero. El tiempo de
bombeo necesario puede calcularse aproximadamente a partir de las dimensiones de la
perforación, de la velocidad del bombeo y de la conductividad hidráulica, pero se debería
confirmar con mayor exactitud monitoreando los cambios en el oxígeno disuelto, el pH, la
temperatura y la conductividad eléctrica del agua bombeada. En estos casos no se deberían
tomar muestras hasta que no se observen variaciones significativas [< 10% en términos de
calidad (masa/volumen unitario) o ± 0,2ºC en términos de temperatura]. Sin embargo, hay
que observar que además de la medición de los parámetros anteriormente citados, en casos
de contaminación del agua subterránea, a menudo puede ser necesario medir los
determinados de interés directo.

El método más eficaz para extraer muestras en un acuífero en el cual la calidad de las aguas
subterráneas varía con la profundidad, consiste en efectuar extracciones en horizontes
específicos del acuífero usando perforaciones de observación construidas especialmente o,
como alternativa, en las secciones selladas de las perforaciones. En el primer caso, es
posible bombear las muestras utilizando un equipo de bombeo portátil desde una serie de
perforaciones de observación relativamente cercanas, cada una terminada y provista de
cribas para poder tomar muestras desde intervalos de profundidad diferentes. En el segundo
caso, las muestras se extraen desde una sección sellada de la perforación por medio de un
conjunto bomba-sistema de sellado, lo que permite obtener una muestra discreta de agua
que represente un intervalo de profundidad específico del acuífero.

Muestreo en profundidad

El muestreo en profundidad consiste en el descenso, en un pozo o en una perforación, de un


dispositivo de muestreo dejando que se llene de agua a una profundidad conocida y
recuperando la muestra para transferirla, en caso de que sea necesario, a un recipiente
apropiado. Este método se aplica normalmente sólo a las perforaciones de observación sin
bombeo, pero a veces se pueden extraer muestras de profundidad en el curso del bombeo si
existe un medio de acceso libre más allá de la bomba, por ejemplo, un tubo de acceso,
rígido, instalado para este objeto.
Nunca se deben extraer muestras de profundidad desde dentro del encamisado sólido de la
perforación, puesto que el agua obtenida no proviene de la profundidad a la cual se activa el
dispositivo de muestreo y, en condiciones estáticas, su calidad puede haberse alterado por
procesos químicos o microbiológicos. Incluso en la parte abierta o con criba de las
perforaciones, el muestreo en profundidad sólo tiene un valor limitado debido a la
existencia de corrientes naturales o inducidas dentro de la perforación que hacen incierto el
origen de las muestras. El muestreo de profundidad conviene únicamente cuando se conoce
el origen de las muestras (en términos de la profundidad a la cual el agua ha penetrado en la
perforación). Esto se obtiene determinando las profundidades donde el agua ha penetrado
en la perforación y las corrientes dentro de la columna de la perforación, a partir de la
interpretación de los valores registrados de temperatura, conductividad y flujo, en
condiciones de bombeo y en condiciones estáticas.

Otros métodos de muestreo

En ciertas ocasiones, los métodos descritos anteriormente no pueden ser usados o se les
considera inadecuados. Por lo tanto, se recomienda que las muestras discretas, en ciertos
puntos del acuífero, se obtengan utilizando uno de los diversos dispositivos instalados in
situ. Estos incluyen cápsulas porosas o piezómetros desde los cuales se extrae el agua por
vacío o desplazamiento del gas. En una misma perforación se pueden instalar varios
instrumentos y algunos de ellos se pueden utilizar también en la zona no saturada. También
se pueden obtener muestras de profundidades específicas usando muestreo de agua de poro;
la técnica consiste en extraer, generalmente por centrifugación, el agua contenida en
muestras de suelo o roca, obtenidas por taladros especializados de muestreo. Este es el
método más eficaz para cuantificar las variaciones de calidad verticales y asimismo es muy
eficaz para el muestreo en zonas no saturadas. No obstante, para el monitoreo periódico
presenta el inconveniente de que es necesario hacer perforaciones repetidas y por lo tanto es
de un costo elevado. También tiene el inconveniente de que puede haber agua libre que
generalmente no puede ser removida del acuífero en condiciones naturales; por lo tanto,
está técnica sólo se utilizará si es recomendada por un experto en hidrogeología.
Transporte, estabilización y preservación de las muestras

Con frecuencia las muestras de agua subterránea se extraen en lugares alejados de las
instalaciones del laboratorio. Su método de almacenamiento y de manipulación previo al
análisis es, en consecuencia, extremadamente importante si se desean obtener resultados
representativos de las condiciones en el momento de la extracción.

En el caso del muestreo de aguas subterráneas, el problema más importante es obtener una
indicación exacta de la calidad de agua debajo de la superficie. Los problemas resultan de
las alteraciones fisicoquímicas que se producen al sacar las muestras desde el acuífero. La
mayoría de los métodos de muestreo de aguas subterráneas modifica la temperatura y
presión en la muestra lo cual puede repercutir en variables tales como pH, conductividad
eléctrica, potencial electroquímico, contenido de sulfuros y contenido de gases disueltos
(especialmente oxígeno y anhídrido carbónico). Estos cambios pueden a su vez alterar la
especiación de ciertos constituyentes.

El contacto con la atmósfera puede producir cambios similares e inducir procesos de


oxidación, aumento de la actividad microbiológica, precipitación, volatilización y
modificación del aspecto (por ejemplo, color y turbiedad). Cuando se deban extraer
muestras de agua subterránea, es importante que, en la medida de lo posible, se efectúe el
mayor número de determinaciones en terreno o lo antes posible después de extraer la
muestra. Esto es de especial importancia en lo que se refiere a temperatura, pH, potencial
electroquímico, conductividad eléctrica, alcalinidad y gases disueltos (en particular
oxígeno). Es preferible utilizar una técnica continua de medición y la mejor manera es
mediante el uso de sistemas con celdas de flujo con lo cual se impide cualquier contacto
entre la muestra y la atmósfera.

Para estabilizar las muestras se recomienda proceder a su filtración en terreno,


especialmente cuando se estudia la especiación química y posterior preservación según
corresponda. Existe una amplia gama de medios de filtración entre los que se incluyen los
filtros de membrana, en base a celulosa y los filtros de fibra de vidrio y de policarbonato.
No existe un método que se pueda recomendar universalmente, pero los filtros de fibra de
vidrio tienen ciertas ventajas si se les compara con otros filtros cuyos poros tienen
dimensiones similares (por ejemplo, los filtros de celulosa), puesto que se obstruyen menos
aportando a la vez una eficiencia de filtración equivalente, en términos de dimensiones de
tamaño de partículas retenidas. La porosidad recomendada, de manera general, para las
aguas subterráneas, es de 0,4 µm a 0,5 µm, pero se pueden preferir otros valores según el
objetivo particular del muestreo y la naturaleza del determinando de interés.

En todos los casos hay que asegurarse de que los recipientes de las muestras lleguen al
laboratorio cerrados herméticamente y protegidos de los efectos de la luz excesiva y las
altas temperaturas. Si no se satisfacen esas condiciones, la calidad de la muestra puede
experimentar alteraciones rápidas debida al intercambio de gases, reacciones químicas y
metabolismo de organismos. También, hay que asegurarse de que las muestras que no se
puedan analizar durante el día se sometan a tratamientos de estabilización o de preservación
conforme a los métodos analíticos normalizados y a lo establecido para cada determinando
en particular en la NCh411/3.
Planes de Muestreo

Captación de aguas subterráneas

Para determinar si un agua subterránea captada es apta para un uso específico se requieren
muestras de la misma. Dichas muestras pueden tomarse en el punto de captación, aunque
estas muestras pueden no ser representativas de la calidad general del agua en el acuífero.

Agua en un acuífero

Para evaluar la calidad del agua en un acuífero, el pozo o perforación debería ser
bombeado, siempre que sea posible, antes de la extracción de la muestra para asegurar que
se está extrayendo agua nueva del acuífero. Aun en estas circunstancias, el agua en el pozo
o perforación puede estar estratificada pudiendo requerirse un muestreo adicional para
evaluar el grado de estratificación. Siempre debería registrarse la profundidad bajo el nivel
del suelo a la cual se tomaron las muestras.

Los pozos o perforaciones revestidos con materiales susceptibles de corrosión, siempre


deberían ser bombeados en forma completa antes de extraer las muestras, con el objeto de
eliminar del sistema todos los productos de la corrosión acumulados en éste. Cuando se
requieren muestras representativas a profundidades predeterminadas del acuífero, se
deberían emplear tubos de muestreo para cada profundidad en la perforación o bien
perforaciones separadas para cada profundidad.

Normativa aplicable

En la normativa chilena es posible encontrarse con dos decretos que regulan de alguna
manera la forma en la que se muestrean las aguas subterráneas y la manera de relizar las
perforaciones para dicho muestreo. La legislación aplicable a la temática de aguas
subterráneas se desglosa a continuación:

Decreto 203
El decreto supremo 203 (DTO N° 203) reglamenta la exploración y explotación de aguas
subterráneas estableciendo los requisitos que los usuarios deben cumplir para tener certeza
jurídica y técnica de la normativa, en un marco de sustentabilidad y eficacia, sin afectar el
ejercicio de los derechos de terceros constituidos sobre las mismas aguas.

NCh 777/2. Of 2000

La norma chilena 777/2 contiene las directrices para el diseño, construcción, habilitación y
uso de obras de captación de aguas subterráneas: pozos profundos (sondajes), drenes,
galerías, punteras y norias. Además, establece la terminología general para las obras de
captación señaladas.
NCh 411/11 Of 98

La norma chilena 411/11 establece una guía para el muestreo de aguas subterráneas.
Aborda desde el tipo de material que se debe emplear para realizar el muestreo, los
instrumentos de muestreo, los factores que determinan la cantidad de veces que se
muestrea; el transporte y conservación de la muestra, entre otros elementos de interés que
son necesarios al momento de realizar un muestreo de aguas subterráneas.

Las normativas anteriormente mencionadas se pueden complementar con una serie de


normas técnicas que abordan el tema en cuestión:

NCh 411/1 Calidad del agua – Muestreo – Parte 1: Guía para el diseño de programas de
muestreo

NCh 411/2 Calidad del agua – Muestreo – Parte 2: Guía sobre técnicas de muestreo

NCh 411/3 Calidad del agua – Muestreo – Parte 3: Guía sobre la preservación y manejo
de las muestras.
NCH 411/11: