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Bolivia Panorama general

En la década 2004-2014, la economía boliviana creció a una tasa anual promedio
del 4,9% debido a los altos precios de las materias primas y una política
macroeconómica prudente. Como consecuencia, la pobreza moderada se redujo
del 59% al 39%, entre 2005 y 2014.

Debido a un contexto internacional menos favorable, el crecimiento del Producto
Interno Bruto (PIB) se redujo de un pico de 6,8% en 2013 a cerca de 4% en 2016
y la reducción de la pobreza y desigualdad ha perdido impulso. El efecto de los
bajos precios de las materias primas fue contenido por un impulso fiscal que
aprovechó los recursos acumulados en la bonanza y el financiamiento directo
del Banco Central de Bolivia (BCB) a las empresas públicas. Las reservas
internacionales son aun altas pese a que disminuyeron desde US$ 15.100
millones, a finales de 2014, a cerca de US$10.100 millones a fines de 2016. Entre
tanto, los ahorros fiscales alcanzan a alrededor del 15% del PIB y la deuda
pública bruta está cerca del 40%.

Con el objetivo de mantener un crecimiento alto, continuar reduciendo la pobreza
y mejorar el acceso a servicios básicos; a principios de 2016 fue aprobado el
Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2016-2020. Este plan
incluye un amplio programa de inversiones públicas, financiado por los ahorros
acumulados en la bonanza, créditos del BCB y endeudamiento externo. Entre
otras áreas, se contemplan inversiones en infraestructura, exploración de
hidrocarburos, industrialización de gas natural (fertilizantes y plásticos) y
generación termo e hidroeléctrica.

Dado el contexto internacional, esta ambiciosa agenda de desarrollo implica
afrontar algunos retos estructurales. A pesar de los importantes amortiguadores
acumulados en la bonanza, es necesario mantener un manejo macroeconómico
prudente. También es importante asegurarse que los grandes proyectos de
inversión del PDES vayan a tener los retornos suficientes para cimentar un
crecimiento de largo plazo con estabilidad macroeconómica.

De igual manera, con miras a consolidar su posición como exportador de gas
natural a la región, Bolivia requiere aunar esfuerzos con el sector privado para
aumentar las reservas probadas. También es importante atraer inversiones en
sectores que tradicionalmente han sido menos atractivos para los inversionistas
privados, incluyendo minería, agricultura y manufactura.

Estrategia

El Programa del Grupo Banco Mundial (GBM) en el Estado Plurinacional de
Bolivia se guía por el Marco de Alianza con el País 2016-2020 (MAP). El
portafolio actual de operaciones de financiamiento del Banco Mundial se centra
principalmente en el área de transporte (53%), desarrollo rural y agricultura
(24%) y, en menor proporción, en los sectores de gobernabilidad (7%), desarrollo
urbano y energía (5% cada uno), medio ambiente (4%) y empleo (2%).

La cartera actual del Banco Mundial comprende 10 proyectos activos por un
monto de US$1.057 millones. También bajo el MAP, se encuentran en
preparación, y serán puestas a consideración del Directorio entre 2017-2019,
cuatro nuevas operaciones por US$525 millones en los sectores de agua y
saneamiento, riego y energía con un enfoque en la generación de resiliencia y
prevención de riesgos asociados a factores climáticos.

El MAP tiene dos pilares:

 Promover el crecimiento amplio e inclusivo;

 Apoyar la sostenibilidad fiscal y ambiental y la resiliencia al cambio climático
y a los choques económicos.

Dentro de sus dos pilares, la Alianza comprende cinco objetivos:

 Reducir costos de transporte y aumentar la conectividad de las comunidades
aisladas y vulnerables a la red de caminos en áreas seleccionadas;

 Incrementar el acceso a determinados servicios básicos de calidad en las
comunidades urbanas y rurales más pobres;

 Mejorar las oportunidades para la generación de ingresos, el acceso a
mercados y el aumento sostenible de la productividad;

 Fortalecer la capacidad de adaptación y mitigación al cambio climático,
reduciendo la vulnerabilidad a desastres naturales;

 Fortalecer la capacidad institucional para mejorar la gestión de recursos
públicos y el ambiente de inversiones.

Por su parte, la estrategia de la Corporación Financiera Internacional (IFC),
institución del Grupo Banco Mundial que apoya el desarrollo del sector privado,
se enfoca en las inversiones en los sectores financiero, agroindustrial,
manufacturero y de servicios. Estas inversiones buscan fomentar el desarrollo
de las pequeñas y medianas empresas, promover el comercio exterior y proteger
los recursos naturales a través de la implementación de mejores prácticas
mundiales en materia de sostenibilidad ambiental.

Resultado

Oportunidades para generar ingresos, acceder a mercados y aumentar la
productividad

El Proyecto de Alianzas Rurales (PAR) apoyó a organizaciones de
productores del área rural que aumentaron sus ingresos en 33% y los ingresos
netos de su actividad en general en 42%. El PAR II apoyó 522 alianzas en 120
municipios, beneficiando directamente a 18.000 hogares. Un financiamiento
adicional, recientemente aprobado, expandirá el proyecto a todo el país,
promoviendo mejoras en la productividad a través de inversiones en riego
tecnificado que desarrollarán resiliencia en las prácticas agrícolas.

En el marco del Proyecto de Inversión Comunitaria en Áreas Rurales
(PICAR), 656 comunidades rurales en extrema pobreza de Cochabamba,
Chuquisaca, La Paz y Oruro se beneficiaron con 769 sub-proyectos de
infraestructura, de los cuales casi la mitad fueron administrados por mujeres.
Con un financiamiento adicional se estima beneficiar a 200.000 personas más
con acceso a infraestructura básica y productiva y a servicios.

El recientemente concluido Proyecto de Innovación y Servicios Agrícolas
(PISA) fortaleció al Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y
Forestal (INIAF) que hoy lidera una red de 130 organizaciones de investigación
y extensión en todo el país y desarrolla programas en varios subsectores, como
el trigo, que proveen a la industria variedades mejoradas de semillas. Asimismo,
superando todos los records, el INIAF ha logrado aumentar su capacidad de
certificación a más de 100.000 toneladas de semillas al año.

Un modelo sostenible de planificación territorial para comunidades
campesinas e indígenas, incluida la etnia Esse-Ejja (en peligro de
desaparición), es implementado en la Amazonía boliviana con recursos no
reembolsables del Fondo de Desarrollo Social de Japón (JSDF, por sus siglas
en inglés), administrados por el Banco Mundial. Esta iniciativa complementa la
construcción de la carretera San Buena Aventura-Ixiamas, que financia la
institución, fortaleciendo las capacidades de 25 de las comunidades más
vulnerables del área para el mejor aprovechamiento de esta nueva
infraestructura. Además de la gestión del uso de suelo, los beneficiarios (5.600
pobladores rurales) implementan sub proyectos productivos que son apoyados
por el proyecto y participan en los procesos de planificación territorial municipal.

En el sector empleo, el Proyecto de Mejora de la Empleabilidad e Ingresos
Laborales para Jóvenes tiene como objetivo promover la empleabilidad y
mejorar los ingresos laborales de 15.000 jóvenes de bajos ingresos, apoyando
la expansión de programas de desarrollo de habilidades y su inserción en el
mercado laboral. El Proyecto contempla una proporción importante de
participación de jóvenes mujeres y, en el caso de madres, estipendios
diferenciados para apoyar en la crianza de sus niños menores de 5 años.

Capacidad para la gestión del cambio climático y reducción de la
vulnerabilidad a desastres naturales

Desde 2015 el Banco Mundial apoya la implementación de la política de gestión
del riesgo de desastres a partir de un financiamiento para el desarrollo de
políticas que contribuyó a fortalecer el marco legal e institucional en Bolivia.

El Programa Piloto para la Resiliencia Climática contribuyó a la formulación
de una Estrategia Nacional de Resiliencia Climática. Para apoyar esta
herramienta, el Banco Mundial está implementando el Proyecto de Resiliencia
Climática - Manejo Integrado de Cuencas, que busca fortalecer la capacidad
de adaptación al cambio climático expandiendo el sistema de vigilancia de los
efectos de este fenómeno, además de reforzar la estructura del sistema de
información sobre clima y agua y el monitoreo de sequías. El Proyecto también
trabaja en tres cuencas del departamento de Cochabamba que cubren
aproximadamente 16.000 kilómetros cuadrados y albergan a cerca de 1,4
millones de habitantes. Las intervenciones son en riego y defensivos, así como
en manejo integral de microcuencas.
Acceso a servicios básicos de calidad en comunidades urbanas y rurales
más pobres

El Proyecto de Atención y Desarrollo de la Primera Infancia (ADEPI),
financiado por el JSDF y administrado por el Banco Mundial, logró implementar
un modelo de calidad de la gestión construido de manera participativa en el 50%
de los 150 centros infantiles existentes en los municipios de La Paz y El Alto.
Entre 2013 y 2016, un total de 4.315 niños de 0 a 4 años se beneficiaron de
material educativo y pedagógico. Unas 500 madres participaron en talleres de
formación de capacidades productivas y emprendimiento, así como en salud
sexual y reproductiva.

El Proyecto de Infraestructura Urbana (PIU) beneficia La Paz y El Alto. A
través del Programa Barrios y Comunidades de Verdad, apoya el mejoramiento
de alumbrado público, infraestructura de drenaje, instalaciones de saneamiento,
obras de mitigación del riesgo de desastres e instalaciones de recreación en 46
barrios en zonas urbanas de menores recursos de la ciudad de La Paz,
beneficiando a 8.100 familias. En El Alto, a través de inversiones en
infraestructura y la provisión de asistencia técnica al municipio; apunta a mejorar
la movilidad urbana y promover el transporte sostenible.

El Banco Mundial apoya programas de electrificación en Bolivia desde 2003 con
operaciones como el Proyecto de Infraestructura Descentralizada para la
Transformación Rural (IDTR I), que llevó electricidad a casi 30.300 familias,
conectándolas a la red de electrificación o proporcionándoles sistemas solares
domésticos, 110 escuelas y 14 centros de salud. El Proyecto Electricidad
Descentralizada para el Acceso Universalbenefició a casi 7.600 hogares y 136
escuelas con 5.700 lámparas pico con sistemas solares domésticos, durante
2010-2012, lo que equivale a un total de casi 222.800 personas. El
Proyecto IDTR II contribuirá al incremento de la cobertura del servicio de
energía, beneficiando aproximadamente a 14.600 hogares mediante la extensión
de redes, 12.600 hogares con sistemas solares fotovoltaicos individuales y 138
infraestructuras públicas (escuelas y postas de salud) con sistemas solares
fotovoltaicos.

Capacidad institucional para mejor gestión de recursos públicos

El Proyecto de Fortalecimiento de la Capacidad Estadística y la Base de
Información para una Planificación Basada en Evidencia (STATCAP)
impulsó los censos nacionales de Población y Vivienda en 2012 y Agropecuario
en 2013, la mejora de las Encuestas de Hogares, la actualización de la
cartografía multipropósito, la Encuesta de Demografía y Salud 2016 y la
Encuesta de Presupuestos Familiares 2015-2016. Asimismo, apoyará el Censo
Económico 2017, actividad que será desarrollada después de 30 años. De
manera complementaria, el Banco Mundial está colaborando en actividades
analíticas relacionadas a la medición de la pobreza y la definición de indicadores
multidimensionales de bienestar (indicadores del Vivir Bien).
Conectividad y reducción de costos de transporte para comunidades
aisladas y vulnerables

Con la finalidad de incrementar la conectividad, el Proyecto Carretero del
Corredor de Conexión en Santa Cruz, tramo San Ignacio – San José, de 208
Km, completará una carretera de la red vial fundamental que comunica Bolivia y
Brasil, cierra el circuito turístico de la Chiquitanía y forma parte del Corredor
Bioceánico Este-Oeste. Alcance

El Proyecto de Carreteras Nacionales e Infraestructura Aeroportuariaaporta
a la integración regional e internacional a través del mejoramiento del tramo San
Buenaventura – Ixiamas de 114 km. Esta carretera aportará a la conexión de los
departamentos de La Paz y Pando con Brasil, facilitando el desarrollo económico
de las poblaciones aledañas. El Proyecto también financia mejoras en el
Aeropuerto de Rurrenabaque que contribuirán al flujo de turismo en la región.

La rehabilitación de la vía Santa Cruz – Trinidad de 546 km favorecerá a cerca
de 3 millones de habitantes de los departamentos de Santa Cruz y Beni, además
de usuarios de otras regiones, la mayoría de ellos productores agropecuarios
que necesitan trasladar sus productos a otros mercados. La carretera también
posibilitará el acceso a servicios de salud y educación a comunidades rurales
alejadas.

CONCLUSIONES:
El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional son instituciones que han
demostrado una capacidad extraordinaria de cambio.
La financiación multilateral en su conjunto ha incrementado su importancia con
respecto del total de recursos oficiales al mundo en desarrollo, el crecimiento
económico es bueno para los pobres ya que beneficia por igual a todas las capas
de la sociedad.
La estrategia de lucha contra la pobreza basada en tres grandes ejes
relacionados:
Oportunidad. - acceso a recursos, crédito, inversiones productivas.
Empoderamiento. - fomento de la participación, creación de instituciones
fuertes, eliminación de la discriminación
Seguridad. - reducción de la vulnerabilidad, prevención de crisis de todo tipo es
un proceso bien ordenado consistente con los objetivos de desarrollo.