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TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA PENAL LIQUIDADORA

Auto Supremo Nº: 122/2013.


Fecha: Sucre, 25 de abril de 2013.
Distrito: La Paz.
Expediente: 1/2009.
Partes: Ministerio Público y la Universidad Pública de El Alto representada por Félix Rafael
Gutiérrez contra Javier Sebastián Tito Espinoza.
Delito: Peculado e Incumplimiento de Deberes.
Recurso: Casación.

VISTOS: (Del Recurso en cuestión) El Recurso de Casación planteado por Javier Sebastián Tito
Espinoza, de fs. 1541 a 1552 vta., impugnando el Auto de Vista N° 787/2008 de 7 de noviembre
cursante de fs. 1460 a 1463 de obrados, pronunciado por la Sala Penal Primera de la Corte Superior del
Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y la Universidad
Pública de El Alto representada por Félix Rafael Gutiérrez contra el recurrente, por la presunta
comisión de los delitos de Peculado e Incumplimiento de Deberes, previstos y sancionados por los arts.
142 y 154 del Código Penal, los antecedentes; y,
CONSIDERANDO I: (Circunstancias Procesales) Que, a los fines de resolver el Recurso de
Casación que fue interpuesto en Autos, se tiene los siguientes antecedentes:
Con base a la Acusación Fiscal y Particular, previa la sustanciación del juicio oral, el Tribunal de
Sentencia de El Alto del Distrito Judicial de La Paz, mediante Sentencia N° 188/2007 de 23 de agosto
de fs. 1175 a 1179 vta., dictó Sentencia Condenatoria contra Javier Sebastián Tito Espinoza,
declarándolo Autor, en concurso, de la comisión de los delitos de Peculado e Incumplimiento de
Deberes, previstos y sancionados por los arts. 142 y 154 del Código Penal, por existir suficiente prueba
que ha generado en el Tribunal la convicción sobre la responsabilidad del acusado, imponiéndole la
pena privativa de libertad de cinco años de reclusión, que deberá cumplir en la penitenciaría de San
Pedro de la Ciudad de La Paz, pena que finalizará el 24 de agosto de 2012, debiendo computarse el
tiempo de la detención preventiva, más multa de 100 días a razón Bs. 10.- por día, más costas a favor
del Estado y la reparación del daño civil a favor de la Universidad Pública de El Alto, que serán
calificadas en ejecución de Sentencia.
Que ante esta Sentencia, Javier Sebastián Tito Espinoza, de fs. 1374 a 1379 vta., interpuso
Recurso de Apelación Restringida, mismo que previo cumplimiento del procedimiento establecido por
los arts. 407 y siguientes del Código de Procedimiento Penal, el 7 de noviembre de 2008 (fs. 1460 a
1463), la Sala Penal Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dictó Auto de Vista
N° 787/2008, declarando Improcedentes las cuestiones planteadas en el Recurso de Apelación
Restringida de fs. 1374 a 1379, en consecuencia confirmó la Resolución apelada (Sentencia N°
188/2007 de 23 de agosto) cursante de fs. 1175 a 1179.
A fs. 1466 cursa solicitud de explicación y complementación que presentó Javier Sebastián Tito
Espinoza, la misma que a fs. 1468 se declaró, No Ha lugar, mediante Auto de 19 de noviembre de
2008, quedando firme y subsistente la Resolución No. 787/2008 de 7 de noviembre.
Notificadas que fueron las partes con el Auto de Vista y Auto Complementario, Javier Sebastián
Tito Espinoza mediante memorial presentado el 8 de diciembre de 2008 (fs. 1541 a 1552 vta.),
interpuso Recurso de Casación contra el Auto de Vista precitado de acuerdo a los siguientes
argumentos:
CONSIDERANDO II: (Fundamentos sobre el planteamiento de Casación).- Que, del estudio
del Recurso de Casación, se establece como motivos del mismo, los siguientes:
II.1. Señaló, que se dispuso mediante Resolución N° 567/08 la nulidad del sorteo de Sala y por
ende de Vocal Relator, por la existencia de una adhesión al Recurso planteado y se dispuso que se le dé
el trámite de Ley, posteriormente la Sala omitió señalar día y hora para la Audiencia de
fundamentación oral, realizándose una fundamentación en una audiencia en la que no se encontraba
quién se estaba adhiriendo al Recurso planteado, en el mismo sentido refirió, que incluso esa
fundamentación fue anulada, porque no se dio cumplimiento al señalamiento pese a que la parte la
había solicitado conforme a las reglas del art. 412 del Código de Procedimiento Penal, además se
ofreció prueba de cargo que tampoco se consideró en la Audiencia anulada, en ese sentido señaló que
se infringió el debido proceso, aspecto que generó defectos absolutos contenidos en el art. 169 núm. 3)
del Adjetivo Penal, en el mismo punto, para sustentar lo señalado invocó el Auto Supremo N°
372/2004 de 22 de junio.
II.2. Que, el Auto de Vista y Auto de Complementación incurrieron en defectos absolutos
contenidos en el art. 169 núm. 3) porque no se cumplió con la garantía Constitucional del debido
proceso contenida en el art. 16 de la Constitución Política del Estado numeral 2), por los siguientes
motivos:
José Luís Herrera Conde apoderado de la parte querellante se adhirió a su Recurso de Apelación
mediante memorial de fs. 1386 a 1388, en forma clara en aplicación al art. 409 del Código de
Procedimiento Penal hecho que no fuera advertido por el Auto de Vista N° 567/2008 de 16 de agosto.
El Auto de Vista y el Auto Complementario al no pronunciarse respecto de la adhesión a la
Apelación ingresarían en la comisión de defectos absolutos, por lo que en aplicación del art. 15 de la
Ley de Organización Judicial se debe anular los referidos Autos.
No se advirtió en el Auto de Vista que el Tribunal Inferior no dictó el Auto pertinente de
concesión de la adhesión a la Apelación, actuando en contra de lo dispuesto por el art. 409 del Código
de Procedimiento Penal, entrando en un defecto absoluto que no puede ser convalidado, por lo que
corresponde anular obrados hasta el vicio más antiguo que sería la concesión del recurso.
II.3. El Auto de Vista impugnado en su tercer considerando en su punto uno y dos realizó una
fundamentación incompleta del defecto de la Sentencia (arts. 370 núm. 6) con relación al 124 y 173 del
Código de Procedimiento Penal), entrando en contradicción respecto de las pruebas analizadas y la
fundamentación, porque la misma es incompleta, teniendo en cuenta que la Sentencia no cumplió con
la valoración de todas las pruebas, más al contrario señaló que la Sentencia expreso que la prueba
excesiva no se consideró.
Realizó una relación de las pruebas aportadas en el juicio oral señalando que no se les asigno el
respectivo valor probatorio a cada uno de los elementos probatorios sin establecer una sana crítica, en
ese sentido, no puede eliminarse algunas pruebas señalando que son excesivas, repetitivas y hacerlo en
forma genérica, por lo que el Auto de Vista no cumplió con observar el defecto de la Sentencia
contenido en el art. 370 núm. 6) en violación del Debido Proceso y a lo establecido por los arts. 124 y
173 del Código de Procedimiento Penal por lo que no se hubieran resuelto todos los puntos apelados
actuando en contra de los establecido por el Auto Supremo N° 103/2004 de 20 de febrero.
Señaló como precedente el Auto de Vista N° 54/2006, Caso: 200605229 dictada por la Sala Penal
Segunda de la Corte Superior de Distrito (no señala Distrito), el mismo que estuviera acorde a la
Sentencia Constitucional No. 1274/2001-R del 4 de diciembre, respecto de la valoración y compulsa de
las pruebas.
Por otro lado invoca el Auto Supremo No. 410/2006 de 20 de octubre, respecto a la
fundamentación y motivación de las resoluciones, así también menciona el Auto Supremo No.
373/2006 de 6 de septiembre, referido a la falta de asignación de valor legal de las pruebas.
II.4. Que, analizado el delito de Peculado, previsto y sancionado por el art. 142 del Código Penal,
se tiene, que su persona jamás adecuó su conducta al tipo penal referido, porque esta se basó en una
auditoría interna ilegal, por la supuesta apropiación indebida de cinco millones de bolivianos. También
hace mención a que los tipos penales sancionados en el juicio oral se trataron de hechos ocurridos de
enero de 2003 a agosto del mismo año y los hechos por los cuales se le Sentenció, supuestamente se
habrían producido el año 2001, el que no fue investigado menos acusado, por lo que se le hubiera
condenado sin respetar el debido proceso.
Con relación al delito de Incumplimiento de Deberes, previsto y sancionado por el art. 154 el
Código Penal, señaló que la tramitación que se realizó ante la Contraloría General estaría vinculada a
una responsabilidad Civil o Ejecutiva y no Penal.
Los tipos penales por los cuales se le pretende condenar no contaron con respaldo jurídico, por lo
que correspondía que el Tribunal de Apelación proceda a la reparación de las mismas en forma directa
y comprobando la inexistencia de los tipos penales denunciados, el Auto de Vista debía revocar la
Sentencia Condenatoria y determinar su absolución, por ese motivo el Auto de Vista No. 787/2008 de 7
de noviembre es susceptible de Casación siendo contrario al Auto Supremo No. 314/2003 de 13 de
junio (Infundado) referido a la absolución de la acusada, por otro lado refiere la Sentencia
Constitucional N° 1075/2003-R de 24 de julio, relativo a la errónea aplicación de la Ley.
No existió acusación e investigación referente a algún hecho que se hubiera producido el año
2001, como refiere la Sentencia sobre la supuesta firma de recibos que son solo fotocopias y no
establecen la autenticidad de los mismos y quién fue el que firmó, no se demostró la forma y donde fue
a parar el destino del dinero y el software, más al contrario el recurrente señaló que cumplió con
presentar su informe a la Contraloría General del Nación.
Por tanto, no se resolvieron los puntos apelados, infringiéndose el art. 398 de la Ley No. 1970, al
no haberse determinado la razón o fundamento para no haber sido resueltas todas las violaciones
efectuadas en juicio oral en su contra. Asimismo señaló la infracción del último parágrafo del art. 413
de la Ley N° 1970, por cuanto se debería haber resuelto directamente al no ser necesaria la realización
de un nuevo juicio para dictar una nueva Sentencia esa situación vulneraría lo dispuesto por el art. 16 -
II de la Constitución Política del Estado, en flagrante vulneración a su derecho a la defensa (art. 8 núm.
2) del Pacto de San José de Costa Rica), además no se consideró su derecho a la presunción de
inocencia.
Al amparo del art. 416 y siguientes del Código de Procedimiento Penal solicitó, se Admita el
Recurso de Casación dictando posteriormente el Auto Supremo correspondiente determinando que ha
existido contradicción entre la jurisprudencia señalada y el Auto de Vista impugnado, por lo que se
debe dictar uno nuevo declarando su absolución.
II.5. En el Punto Quinto del Considerando Tercero del Auto de Vista apelado se cometió una
falsedad ya que señala: "...los hechos referidos en la acusación, están referidos a la apropiación de
dinero y bienes esto esta descrito en la enumeración del hecho y circunstancias objetos del juicio lo
cual en la Sentencia está plasmado en la integridad de la misma, sic.", este hecho fuera falso ya que
en la enunciación de los hechos y circunstancias objeto de juicio señalan que en la gestión 2003 de
enero a septiembre no hubiera presentado descargos sobre Bs. 5.910,09.
Por otro lado señaló, que el Auto de Vista no consideró los hechos y fundamentos de la
Apelación Restringida e hizo apreciaciones inexactas y falsas sin analizar el defecto señalado en el art.
470 núm. 11) por cuanto no cumplió con lo previsto en los arts. 124 y 173 del Código de
Procedimiento Penal.
Señaló el Auto Supremo N° 328/2005 de 27 de septiembre, referido a que el procesado no puede
ser condenado por una calificación distinta a la de la acusación, empero menciona también que se
puede dar aplicación al principio del "lura Novít Curia", por lo que el juzgador puede separarse de la
calificación inicial.
La Sentencia al haberle condenado a 5 años lo hizo ultra petita sin fundamentación alguna, contra
todo derecho, por lo que el Auto de Vista no fue interpretado y pronunciado en forma correcta a los
puntos establecidos en la Apelación Restringida
Invocó como Precedente Contradictorio, los Autos Supremos No. 372/2004 de 22 de junio; Auto
Supremo No. 103/2004 de 20 de febrero; Auto Supremo No. 410/2006 de 20 de octubre; Auto Supremo
No. 373/2006 de septiembre; Auto Supremo N° 314/2003 de 13 de junio; Auto Supremo No. 328/2005
de 27 de septiembre; Sentencia Constitucional No. 1075/2003-R de 24 de julio; Auto de Vista No.
54/2006, Caso: 200605229 dictada por la Sala Penal Segunda de la Corte Superior de Distrito (no
señala Distrito), en mismo que estuviera acorde a la Sentencia Constitucional N° 1274/01-R del 4 de
diciembre. Solicitó, se dicte Auto Supremo admitiendo el Recurso y se anule el Auto de Vista y su
Complementación disponiendo que el Tribunal Inferior dicte nuevo Auto de Vista siguiendo la línea
jurisdiccional conforme a derecho.
CONSIDERANDO III: (Del Derecho Universal a Impugnar o Recurrir).- Que, el derecho a
impugnar o recurrir las resoluciones judiciales, deviene de un componente esencial del debido proceso,
el mismo que se define, como el derecho que tiene todo encausado a ser oído y juzgado con las debidas
garantías por un juez o tribunal competente e imparcial, por ello, el derecho a recurrir, es una de las
garantías internacionales reconocidas a las personas y proclamadas en el art. 8 de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, que preceptúa: “Toda persona tiene derecho a un Recurso
efectivo, ante los Tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos por la Constitución o por la Ley”; asimismo, la Convención
Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica, del cual nuestro país es
signatario, mediante Ley Nº 1430 de 11 de febrero de 1993, en sus arts. 8 -2 inc. h), señala: “El
derecho a recurrir del fallo ante juez o tribunal superior” y el 25 ordinal 1, consigna que: “Toda
persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los
jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales
reconocidos por la Constitución, la Ley o la presente Convención, aún cuando tal violación sea
cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales”; por último, el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos del cual nuestro país es signatario mediante Ley Nº 2119
de 11 de septiembre de 2000, en su art. 14 núm. 5, establece: “Toda persona declarada culpable de un
delito tendrá derecho a que el fallo condenatorio y la pena que se le haya impuesto sea sometido a
un tribunal superior, conforme a lo prescrito por la Ley”.
Es así, que en esa labor de aplicación de la norma, la ex Corte Suprema de Justicia, mediante
Auto Supremo No. 297-I de 14 de agosto de 2006, dictado por la Sala Penal Primera ha establecido,
que el Recurso de Casación: “Es un Recurso de puro derecho que la Ley concede a los litigantes
para invalidar una Sentencia o un Auto definitivo cuando en éste se hubiere infringido una Ley o
para anular la resolución recurrida o un proceso, cuando se hubiere dictado o tramitado violando
formas esenciales establecidas por Ley”.
Que el Tribunal Constitucional sobre este aspecto a la luz del nuevo sistema procesal penal
vigente en la SC No. 1401/2003-R de 26 de septiembre asumió el siguiente entendimiento: “…que el
recurso de casación es un medio de impugnación que la ley concede a las partes, para que el más
alto Tribunal de la Justicia ordinaria del país, resuelva, en base al derecho objetivo, la probable
contradicción existente entre el fallo dictado en el caso concreto impugnado, con otro dictado por la
misma Sala Penal, por otra Corte, o por la Sala Penal de la Corte Suprema. Lo que significa que el
recurso de casación es un medio de defensa al que pueden acceder las partes para impugnar un
Auto de Vista no ejecutoriado que consideren desfavorable.”
Derecho a recurrir o impugnar, que se encuentra tutelado en la Constitución Política del Estado
Plurinacional de Bolivia en su art. 180-II, preceptúa: “Se garantiza el principio de impugnación en los
procesos judiciales”; a su vez el art. 394 del Código de Procedimiento Penal, establece el derecho de
recurrir, pero, bajo las reglas generales establecidas en el art. 396 del mismo cuerpo legal.
CONSIDERANDO IV: (De los requisitos esenciales que viabilizan el Recurso de Casación).- Que, de lo
señalado precedentemente y en ese contexto, la Constitución Política del Estado en su art. 180-II,
garantiza el principio de impugnación en los procesos judiciales, que a su vez, es una garantía judicial
conforme lo determinan los arts. 8-2 inc. h) de la Convención Americana de los Derechos Humanos y
14 núm. 5 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos ya citado; debiendo los sujetos
procesales a tiempo de interponer los distintos Recursos, en este caso el Recurso de Casación, observar
las condiciones de tiempo y forma establecidas por la Ley conforme a las disposiciones contenidas en
el art. 396 inc. 3) del Código de Procedimiento Penal.
En ese entendimiento, el Código de Procedimiento Penal, Ley Nº 1970 de 25 de marzo de 1999,
en su art. 416 con claridad establece, que el Recurso de Casación procede para impugnar Autos de
Vista emitidos por las Cortes Superiores de Justicia (actualmente Tribunales Departamentales de
Justicia) contrarios a otros precedentes contradictorios pronunciados por otras Cortes Superiores de
Justicia o por la Sala Penal de la Corte Suprema (actualmente Tribunal Supremo de Justicia); por otra
parte, el articulado en análisis instituye, que el precedente contradictorio deberá invocarse por el
recurrente a tiempo de interponer la Apelación Restringida; por último, la norma procesal prescribe,
que se entenderá que existe contradicción, cuando ante una situación de hecho similar el sentido
jurídico que le asigna el Auto de Vista no coincida con el del precedente, sea por haberse aplicado
norma distinta o una misma norma con diversos alcances.
El plazo para interponer el Recurso de Casación, es de 5 días siguientes a la notificación con el
Auto de Vista impugnado y deberá ser presentado ante la Sala que dictó la Resolución a impugnarse;
en el Recurso, deberá señalarse la contradicción con términos precisos y como única prueba admisible
se acompañará copia del Recurso de Apelación Restringida en el que se invocó el precedente.
Es de entender, que el cumplimiento de estos dos requisitos -de admisibilidad- es de carácter
obligatorio e inexcusable, pues, son éstos los que establecen los límites de competencia del Tribunal de
Casación para tramitar el Recurso y considerar su admisibilidad o inadmisibilidad.
CONSIDERANDO V: (Razonamientos jurídicos sobre los fundamentos del Recurso de
Casación).- Que, conforme a lo establecido en los arts. 416, 417 y 418 del Código de Procedimiento
Penal, este Tribunal pronunció el Auto Supremo No. 90/2003 de 11 de abril cursante a fs. 1565 a 1569,
por el cual, se dispuso la Admisibilidad del Recurso de Casación planteado por Javier Sebastián Tito
Espinoza, de fs. 1541 a 1552 vta., impugnando el Auto de Vista N° 787/2008 de 7 de noviembre
cursante de fs. 1460 a 1463 de obrados sobre los puntos cuestionado, en consecuencia y en aplicación a
lo establecido en el art. 419 del Código de Procedimiento Penal corresponde a este Tribunal pasar a
resolver el fondo de la problemática planteada, con relación a los motivos de su Admisión, de acuerdo
a lo siguiente:
En relación al primer y segundo motivo de la admisión sobre el fondo.- Respecto a la
supuesta violación del debido proceso que hubiera generado un defecto absoluto, resulta que el
impetrante no señala en que forma le afecta o le causa agravio el hecho que el Tribunal Ad quo no
hubiera dictado el Auto de concesión de la adhesión a la Apelación y que se hubiera incumplido con lo
previsto por el art. 409 del Código de Procedimiento Penal, que no fue reparado en el que el Auto de
Vista recurrido, siendo que dicha situación no produjo ni causo ningún perjuicio o algún resultado ni
efecto, que pudiese lesionar alguno de sus derechos constitucionales, ya que en todo caso esa omisión
le afectaría a la parte querellante, toda vez que fue ella quien presentó su adhesión y sin embargo la
misma que no realizó ni formalizó ningún reclamo al respecto, por lo que éste, mal podría reclamar por
esos hechos que no le causa directamente ningún agravio.
Además se debe tener en cuenta, que es una obligación inexcusable el demostrar objetivamente la
vulneración de derechos fundamentales para disponerse la nulidad de actos procesales, por lo que se
debe realizar el examen y ponderación de todos y cada uno de los hechos señalados como
supuestamente ilegales dispuestos por la autoridad jurisdiccional en el caso concreto, para establecer si
se transgredió o no el principio del debido proceso y que haya tenido un efecto determinante en el fallo,
aspectos que no se han dado en la presente casusa.
En consecuencia, se debe dejar constancia, que no es aceptable el solo hecho de que el recurrente
se limite a denunciar actuados procesales como defectos absolutos, si bien señala la causal contenida en
el art. 169 núm. 3) del Adjetivo Penal, empero no se especifica cual la inobservancia o violación de
derechos o garantías previstos en la Constitución Política del Estado o en el Código de Procedimiento
Penal que corresponda a estos defectos, además se omitió la debida fundamentación fáctica y jurídica
por el cual se describa e individualice los posibles derechos y garantías conculcados por los operadores
de justicia.
Respecto del Auto Supremo N° 372 de 22 de junio de 2004, contrastado este con el Auto de Vista
impugnado y lo relacionado anteriormente se puede advertir la inexistencia de un alcance
contradictorio entre el Auto Supremo invocado y el Auto de Vista impugnado.
En relación al tercer, cuarto y quinto motivo de la admisión sobre el fondo.- Que respecto a
las Sentencias Constitucionales No. 1075/2003-R de 24 de julio y N° 1274/2001-R del 4 de diciembre,
se debe dejar establecido que las mismas no tienen calidad de precedentes contradictorios en materia
penal, entendimiento que ya fue asumido por uniforme jurisprudencia de este Máximo Tribunal de
Justicia en los Autos Supremos No. 141/2004 de 10 de marzo; 153/2003 de 17 de marzo; No. 339/2004
de 7 de junio; No. 59/2004 de 5 de febrero; 132/2006 de 18 de mayo, de la Sala Penal Segunda y No.
117-I/2007 de 31 de enero de la Sala Penal Primera: "...Que en el caso de autos, del examen de los
actuados procesales, se establece que el recurrente a tiempo de interponer la apelación restringida
así como el recurso de casación deducido no ha invocado ningún precedente válido, pues las
sentencias constitucionales cuyas fotocopias adjunta, no son precedentes al tenor del art. 416 del
Procedimiento Penal, en consecuencia el recurso deducido no cumple con los requisitos formales
exigidos para su admisión previstos en los arts. 416 y 417 del referido Código; omisión que no puede
suplirse de oficio por ser base y sustento legal para la procedencia del recurso de casación...".
Con relación al Auto de Vista N° 54/2006, Caso: 200605229 dictada por la Sala Penal Segunda
de la R. Corte Superior de Distrito (no señala Distrito), en primer lugar se debe tener en cuenta, que el
recurrente no precisó el Distrito de done proviene el referido Auto de Vista, en segundo lugar,
establecer que, respecto de los Autos de Vista invocados como precedentes contradictorios, de estos, no
se tiene constancia oficial de que dichos fallos se encuentre ejecutoriado y no sean susceptibles de
modificación, pues sobre este particular la Corte Suprema en el Auto Supremo No. 211/2004 de 4 de
abril, sentó la siguiente Doctrina Legal Aplicable "Tan marcada y evidente es la incompatibilidad para
determinar si verdaderamente existe contradicción entre los precedentes y el A. V. de fs. 375-377
objeto del recurso de casación, que a esto se suma la duda de que los Autos de Vista invocados como
precedentes a fs. 378-379 y 381-384 de obrados, se hallan debidamente ejecutoriados, en los términos
que previene el art. 126 de la Ley N° 1970, concordante con el art. 515 del Código de Procedimiento
Civil. En efecto, qué validez podría tener una resolución judicial susceptible de modificación por
recursos ulteriores, si ésta es ofrecida como precedente?; el entendimiento doctrinario y sentido
interpretativo del tercer periodo del art. 416 del Código de Procedimiento Penal, radica en buscar la
uniformidad de la jurisprudencia y en tal virtud el presupuesto indispensable es que dichos
precedentes invocados por los recurrentes en casación, estén debidamente ejecutoriados, lo que
supone del tribunal la exigencia del requisito, y con mayor sigilo si se invocan como precedentes Autos
de Vista dictados por las Cortes Superiores de Distrito del país en sus Salas Penales".
Auto Supremo N° 103 de 20 de febrero de 2004; que, revisado el contenido de este Auto
Supremo se puede advertir que la doctrina emitida en el mismo, se refiere al derecho a recurrir que
tienen las partes (art. 394 del Código de Procedimiento Penal), con relación a la interposición de un
incidente bajo las previsiones del art. 389 núm. 4) del Código Penal, que confrontado el mismo no
resulta ser contradictorio con el Auto de Vista Impugnado, toda vez que se tratan de aspectos
totalmente distintos a los expuestos en el Recurso de Casación que nos ocupa.
Auto Supremo No. 410/2006 de 20 de octubre, Auto Supremo No. 373/2006 de 6 de septiembre;
que se refieren a que los Jueces de Sentencia y Apelación deben emitir sus resoluciones debidamente
fundamentadas y motivadas, análisis que se realiza infra.
Auto Supremo No. 314/2003 de 13 de junio; el que se refiere a un caso de Giro de Cheque en
Descubierto, por tanto de diverso alcance, por otro lado el Recurso de Casación que fuera resuelto por
el respectivo Auto Supremo se declaró Infundado, señalándose que no se encontró contradicción entre
el precedente que se invocó con relación al Auto de Vista impugnado, de lo que no se puede evidenciar
alguna contradicción con el Auto de Vista impugnado.
Auto Supremo N° 328/2005 de 27 de septiembre; relativo a un proceso que se tramitado con el
sistema procesal de 1972 y corresponde al ilícito de Estelionato en el que se hubiera dado aplicación al
principio del "lura Novit Curia" y ante la pretensión de ese Recurso de Casación se declaró Infundado
el Recurso interpuesto, refiriendo que no existió violación o inobservancia a ninguna norma adjetiva o
sustantiva penal.
Los precedentes contradictorios, lo manifestado por el recurrente y esto contrastado con el Auto
de Vista impugnado, se extrae que:
Se debe tener en cuenta que de la Sentencia de fs. 1176 a 1179 consigna en su contenido la
Fundamentación Probatoria, Declaración del Acusado, Pruebas del Ministerio Público, Pruebas de la
Acusación Particular, Pruebas de la Defensa, Valoración Intelectiva de Evidencias, Fundamentación de
Derecho, Fundamentación de la Pena y Costas, sin embargo, de la compulsa entre las circunstancias de
hecho que motivaron el presente Recurso de Casación, en el caso de Autos y los argumentos sostenidos
por el recurrente, en el caso de Autos se pudo evidenciar, que los hechos por los cuales se presentó
Acusación Fiscal y Particular contra el recurrente, fueron los que se hubieren dado en la gestión 2003
cunado Javier Sebastián Tito Espinoza fungía como Rector de la Universidad Pública del El Alto del
Departamento de La Paz, de la cual se elaboró una auditoría interna, informe que sirvió de base para la
presentación de los correspondientes pliegos acusatorios contra el recurrente y respecto de los cuales se
defendió el justiciable y por los cuales debió ser juzgado, sin embargo, resulta que la Sentencia de
grado para declarar la culpabilidad del procesado se basó en los hechos ocurridos el año 2001 y no así,
en los del año 2003 como se tiene acusado, aspecto que no reparo el Tribunal de Alzada a tiempo de
pronunciar el correspondiente Auto de Vista, lesionándose los derechos al debido proceso y a la
defensa del recurrente; la inobservancia del Principio de Congruencia que lesiona el Derecho al Debido
Proceso en su vertiente al Derecho a la Defensa, que se constituye en un defecto absoluto del fallo, arts.
362, 370-11) del Código de Procedimiento Penal
En este entendido se tiene, que le fallo recurrido incurrió en error y omisión en la motivación,
respecto de la participación del procesado en el hecho objeto de juicio y su determinación
circunstanciada, porque se fundamentó la misma en hechos no denunciados ni acreditados legalmente
en la audiencia de juicio oral, lo que dio como resultado la emisión de una condena que no está
debidamente sustentada y resulta incongruente con los hechos denunciados incumplimiento lo previstos
por el art. 124 del Código de Procedimiento Penal, correspondiendo dar curso a lo pretendido por el
recurrente sobre el motivo cuarto de su Recurso de Casación.
En consecuencia se determina la siguiente Doctrina Legal Aplicable:
Se establece, que la Congruencia como Principio característico del debido proceso,
entendida en el ámbito procesal en general como la estricta correspondencia que debe existir
entre lo peticionado y lo resuelto; en el campo procesal penal se constituye en un pilar fundamental
para la correcta tramitación del proceso preservando el derecho al debido proceso y a la defensa del
imputado, mitigando las posibilidades que en el desarrollo del proceso la base de sustento del juicio
oral, público y contradictorio pueda ser modificado a gusto y antojo de los que ejercen la persecución
penal, así como, de los que cumplen con la función de administrar justicia, de tal manera que el
justiciable sepa a qué atenerse y de qué defenderse, con la seguridad de que, una vez sentadas las bases
del proceso penal –el hecho o los hechos que hubieran dado origen al ilícito o ilícitos por los que se le
acusa y por cuál o cuáles será juzgado- no vaya a ser modificado, de donde se hace imprescindible la
vigencia a ultranza del Principio de Congruencia entre el delito que motivó la acusación y por el cuál se
aperturó el juicio penal y la sentencia que habrá de recaer sobre el mismo; la inobservancia de este
Principio, lesionaría el Derecho al Debido Proceso en su vertiente al Derecho a la Defensa, que se
constituiría en un defecto absoluto del fallo a emitirse, arts. 362, 370-11) del Código de Procedimiento
Penal.
Que, es conviene recordar, que el Principio de Congruencia, responde a la pretensión jurídica o la
expresión de agravios formulada por las partes procesales; la falta de relación entre lo solicitado y lo
resuelto, contradice el principio procesal de congruencia; la Resolución de grado y/o de alzada, debe
responder a la petición de las partes y a la expresión de agravios, constituyendo la pretensión jurídica
de primera instancia y/o de alzada, que los administradores de justicia, tienen el deber de respetar en
homenaje sobre todo y precisamente por su calidad de técnicos en derecho, ya que como tercer
imparcial la sociedad y el Estado ha depositado en sus capacidades la delicada función de dar a cada
uno lo que le corresponde, en estricta aplicación del Principio de Legalidad y de Imparcialidad, el
Tribunal Ad-quem no puede cambiar los hechos y el delito por el cual fue acusado el justiciable.
Finalmente, toda autoridad que conozca de un proceso o una pretensión o que dicte una Resolución
determinando una situación jurídica, debe ineludiblemente exponer los motivos que sustentan su
decisión, debe precisar los hechos sobre los cuales se pronuncia, de manera que el justiciable al
momento de conocer la decisión del juzgador lea y comprenda la misma, pues la estructura de una
Resolución tanto en el fondo como en la forma, tiene por finalidad la de generar el convencimiento en
las partes de que se ha actuado no sólo de acuerdo a las normas sustantivas y procesales aplicables al
caso, sino que también la decisión está regida por los principios y valores del saber humano en
conexión con la realidad, de tal manera que el postulante quede convencido de que no había otra
manera de dilucidar los hechos juzgados sino de la forma en que se decidió, y al contrario, cuando
aquella motivación no existe y se emite únicamente la conclusión a la que ha arribado el juzgador, son
razonables las dudas del justiciable en sentido de que los hechos no fueron considerados conforme a lo
dispuesto por la Ley.
Consecuentemente, se determina que a efectos de la uniformidad que debe existir entre las
Resoluciones judiciales conforme a los principios, derechos y garantías anotadas en el caso de Autos, el
Tribunal de Apelación debe emitir nueva resolución conforme a la presente Doctrina Legal aplicable.
POR TANTO:
La Sala Penal Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia,
en aplicación del art. 8-II de la Ley Nº 212 de 23 de diciembre de 2011 y de la Norma procesal
contenida en el art. 419 del Código de Procedimiento Penal; DEJA SIN EFECTO el Auto de Vista
N° 787/2008 de 7 de noviembre cursante de fs. 1460 a 1463, emitido por la Sala Penal Primera de la
Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público y la
Universidad Pública de El Alto representada por Félix Rafael Gutiérrez contra el recurrente, por la presunta comisión de
los delitos de Peculado e Incumplimiento de Deberes, previstos y sancionados por los arts. 142 y 154 del Código Penal;
disponiendo que el mismo Tribunal y sin esperar turno dicte nuevo fallo debidamente fundamentado,
en observancia y aplicación de la Doctrina Legal aplicable contenida en el presente Auto Supremo.
Para fines del art. 420 del Código de Procedimiento Penal, remítase copia del presente Auto
Supremo a todos los Tribunales Departamentales de Justicia del país, para que por intermedio de sus
Presidentes hagan conocer a todos los Jueces en materia penal que por disciplina jurisprudencial debe
ser observada erga omnes.
De conformidad al art. 17-IV de la Ley del Órgano Judicial, por Secretaría de Cámara remítase
copia del presente al Consejo de la Magistratura.
Regístrese, hágase saber y devuélvase.-
Primer Magistrado Relator: Dr. William E. Alave Laura.-
Segunda Magistrada Relatora por Disidencia: Dra. Silvana Rojas Panoso.-
Fdo. Ma. Lourdes Bustamante Ramírez
Fdo. Silvana Rojas Panoso
Proveído.- Angélica Sánchez Rojas Secretaria de Cámara de la Sala Penal
Liquidadora
Libro Tomas de Razón 1/2013