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Universidad de Costa Rica

Facultad de letras
Escuela de Filosofía

“El cambio de perspectiva de la cultura estadounidense en


América Latina y Costa Rica, en el inicio del siglo XX en
contraposición a los inicios del siglo XXI”

Monica Morales Carvajal


B54801
Carrera: Ingeniería Química y Filosofía
F3008 Historia del Pensamiento Costarricense
Profesor: Roberto Herrera
II Semestre 2018
Introducción

Resulta ciertamente difícil sino es que imposible estudiar al movimiento denominado


arielismo sin preguntarse cuál es su trascendencia y vigencia actual, especialmente tras la
explosión reciente de la globalización debido a los medios de comunicación, redes sociales
e internet que nos conectan en cuestión de segundos con el resto del mundo.

Las personas jóvenes podemos identificarnos todavía más con este cambio en la perspectiva
que se tiene de la nación llamada “gringa” debido a que nos hallamos más expuestos a sus
influencias culturales por el fácil acceso a la tecnología. Pero, ¿Qué pensarían intelectuales
latinoamericanos y costarricenses que vivieron a principios del siglo XX sobre esta
perspectiva actual que se tiene del país norteamericano?

En este ensayo se intentará contrastar las perspectivas intelectuales y populares que se


tienen en América Latina, centrándose en Costa Rica, acerca de la cultura estadounidense y
la inminente influencia que tiene este país en nuestro diario vivir mediante la tecnología, la
cultura y el consumismo.
El arielismo y su influencia en Costa Rica

El arielismo fue un movimiento ideológico con trasfondos políticos y culturales que se


gestó y desarrolló en América Latina en las primeras décadas del siglo XX. En esos años
pensadores e intelectuales latinoamericanos estaban en búsqueda de una identidad propia de
la región, especialmente después de la libertad conseguida tras el colonialismo español y la
amenaza que representaba el expansionismo estadounidense bajo otros propuestos
ideológicos e intereses económicos. La principal razón por la cual surgió el arielismo fue
“la necesidad de construir una imagen de Hispanoamérica que subrayara su distancia y su
singularidad respecto a “la potencia del norte” (Camarasa, 2012, pp.15) Para Mora, según
la reseña de Cascante (2008) una revolución cultural de esta índole “implica no solo la
eclosión de una sensibilidad propia original única y también la generación de un
pensamiento propio, de un logos original que dé universalidad a dicha revolución cultural.”.
No se puede olvidar que el contexto económico que reinaba en Latinoamérica en esta época
era un poco hostil. En países como Bolivia, se daba un ambiente en el cual la prosperidad
de algunas clases se da a costa de las otras (las clases populares generalmente En nuestro
país se encontraba en auge el liberalismo, un sistema que también dependía de este
principio y en general se trataba de una economía bastante debilitada debido a la
dependencia que se tenía en las potencias, a las cuales se les vendía materia prima y se les
compraba un producto compuesto a un precio más alto.

A pesar de que el movimiento inició anteriormente a la publicación del escrito, este debe su
nombre al ensayo escrito por el político uruguayo, José Enrique Rodó, publicado en el año
1900. Esta obra fue tan significante e importante que algunos autores, incluyendo a la
historiadora argentina Camarasa, consideran que esta es el inicio del pensamiento
latinoamericano, mientras otros como Mora afirman que “con Rodó y su genio el
pensamiento latinoamericano llegó a su madurez” (Cascante, 2008) y hasta el día de hoy
es considerado uno de los libros más importantes en la historia latinoamericana. A su vez el
nombre de este ensayo tiene un simbolismo gigante que deviene de una de las obras más
conocidas de William Shakespeare, La Tempestad, escrita en el año 1611, que según
Jáuregui (2004, pp. 1) desde la última década del siglo XIX se había convertido “en una de
las más recurridas fuentes de metáforas políticas y culturales en Hispanoamérica y el
Caribe. Esta obra del dramaturgo y escritor inglés trataba el tema del colonialismo inglés y
retrataba, de manera metafórica, el encuentro de culturas y choque de tradiciones entre los
ingleses, civilizados y codiciosos (representados en Prospero y su hija) y los nativos
americanos, toscos y salvajes (presente en la figura del Calibán). De esta obra también
surgió el calibalismo, sin embargo el movimiento que tuvo más repercusión en nuestro país
fue el que fijó su vista en el personaje de Ariel, un espíritu retratado en forma de Hada que
servía a Prospero. La razón por la que esto sucedió fue porque representaba un espíritu
astuto que casi siempre se salía con la suya. Otro elemento que hizo de Ariel una figura en
la cual verse reflejado fue la belleza, buscada a lo largo de la obra literaria latinoamericana
de la época, intentando de alguna manera los modelos europeos.

En general los personajes de esta obra son importantes y remarcables debido a que, según
Jáuregui (2004, pp.1), son “agentes de enunciación retórico cultural para pensar y definir
América Latina y diversos proyectos nacionales e identidades.” Encierran un simbolismo
muy fuerte y pesado que les cayó muy bien a las personas que se encontraban en una
búsqueda de una identidad propia y limpia para la región latinoamericana, que se
encontraba en una época de gran crecimiento, después de alcanzar la independencia. Esta
independencia permitió el crecimiento económico y la expansión del comercio a planos
internacionales, lo que a su vez supuso un nuevo tipo de dependencia para con las potencias
industrializadas. A pesar de ser un país americano, Estados Unidos revertió su papel como
colonia para convertirse en un país imperialista. El expansionismo tuvo su punto crítico en
la Guerra de Cuba, donde España se vio finalmente derrotada. Es así como el arielismo
nace también como una respuesta y una resistencia a este imperialismo estadounidense, que
se ejercía sobre sus anteriores colonias hermanas. Esta expansión se realizó principalmente
con fines económicos y rápidamente se empezó a ver como una amenaza en lugar de una
relación de comercio amigable y prospera. En general se veía como una “una suerte, si no
de antiimperialismo, si de reacción de protesta, indignación y confrontación contra el
expansionismo norteamericano” (Camarasa, 2012, pp. 14).

También es digno mencionar que en esta época, debido al catolicismo instaurado en casi
toda América Latina, también se percibe el acenso de la ciencia y el positivismo de cierta
manera negativa por lo que el ascenso de este país como potencia en tecnología y
revoluciones industriales también se veía de cierta manera adversa por su oposición a un
estado y manera de vida más religioso.

El Ariel de Rodó se encontraba marcado por un fuerte idealismo anti utilitarista. La obra
presenta un duelo entre el personaje del Ariel, considerado “la parte noble y alada del
espíritu” que representaría a la región latina y el Calibán “símbolo de sensualidad y
torpeza” que simbolizaría a los norteamericanos. Como se puede notar, se realiza una
reversión de los personajes y lo que cada uno simboliza según convenga. Es básicamente la
oposición de una cultura marcada por la técnica o techné, en la que lo que importa es la
producción y la competitividad y una sociedad en la que importe y pese la sophia o la
sabiduría, que le preste atención a sus raíces y las honra, preocupada por el arte y la belleza.
Muchos autores como Mora (2008) consideran al arielismo como una representación del
antiimperialismo nacionalista, de nuevo con el fin de forjar una identidad nacional criolla
que volviera la vista a nuestros orígenes y a quienes somos.
Uno de los puntos más importantes es que Rodó consideraba que en el momento que se
publicó su obra América se veía representada en la figura del Calibán y debía avanzar y
progresar hasta verse completamente reflejada en la figura del Ariel, es decir su obra
estaba dirigida al futuro y no representaba su presente sino que se proyectaba como una
idealización de lo que podría llegar a hacer la región:

“presente de América gobernada por Calibán y la


esperanza de que la misma sea en el futuro próximo gobernada por Ariel. Su objetivo era
lograr, mediante la difusión de su obra, orientar a la juventud para que corrigiera el presente
del continente.”

(Camarasa, 2012, pp. 18)


En Costa Rica los mayores exponentes del arielismo fueron Joaquín García Monge y
Carmen Lyra. El primero es incluso la figura referente de esta corriente ideológica en la
región de América Central: “desde el punto de vista filosófico, don Joaquín representa al
arielismo en Centroamérica, y Rodó, con el Ariel, representa la primera expresión
antinorteamericana, no marxista, producto del surgimiento del imperialismo
norteamericano” (Blanco, 2008)

La figura de García Monge resulta de especial importancia en la educación, uno de los


pilares del arielismo. Si se quiere alcanzar la sociedad ideal latinoamericana propuesta por
el uruguayo Rodó la educación debería tomar un papel fundamental. Esta razón fue por la
cual el costarricense fundó su propio periódico “Repertorio Americano” de especial
importancia en la historia de la imprenta y periodismo costarricense por todos los años en
los que circuló y la diversidad de corrientes y pensamientos que abrazó. La principal razón
de la relación de esta figura con el arielismo latinoamericano fue su pensamiento anti
imperialista, en un intento de focalizar la atención en la obra nacional. Según Mora (2008,
pp. 48) figuras como Sarmiento, expresidente de Argentina, consideraban que este cambio
cultural solo se puede lograr a través de un sistema escolar impuesto e impulsado desde la
cúpula de poder. García Monge representa este cambio en el sistema educativo que impulsa
el arielismo en Costa Rica y Carmen Lyra también tuvo una preocupación especial por la
educación.

La influencia del escritor en el pensamiento costarricense se ve especialmente en la


invención del género literario denominado “realismo social” que, de manera innovadora, se
enfoca en el campesino pero no en una manera en que romantiza su pobreza y situación
social, como motivo de folclor, sino “un ser humano empobrecido, que sufre, es decir,
construye un sujeto desde dentro, y hace del peón agrícola el tema central de una novela
corta.” (Mora, 2008, pp. 48) No solo le dedica una obra entera a un personaje propio de la
cultura nacional sino que también lo retrata de una manera empírica y real, sus anécdotas e
inconvenientes diarios inmediatos y a largo plazo debido a la situación social, cultural y
pedagógica en la que se encuentra. Para Mora (2008) el “Repertorio Americano surgió en el
momento que más lo requería Costa Rica. Por eso su obra es permanente.” Y por eso la
figura de García Monge sigue siendo sumamente importante como referente del
pensamiento costarricense hasta el día de hoy.
La expansión ideológica de Estados Unidos en Latinoamérica y el resto del mundo
Se podría decir que la expansión norteamericana empezó siendo geográfica, como cualquier
otra expansión de una nación o un imperio en la historia de la humanidad. Además, como la
mayoría de las expansiones imperialistas se intentó justificar mediante doctrinas
ideológicas. Entre las utilizadas por Estados Unidos se encuentran la doctrina Manifiesto y
la doctrina Monroe. La doctrina Monroe fue utilizada primeramente contra los ingleses:
“América para los americanos” pero rápidamente se utilizó como excusa para expandirse a
lo largo de todo el continente americano, convirtiéndose, según Arancón (2013) en un
“América para los norteamericanos”. América Latina, debilitada por su economía, cayó
bajo la influencia de los Estados Unidos, que para entonces se declaraban como los
defensores del republicanismo y la independencia. (Marín, s.f, pp. 122)

La doctrina manifiesto, por su lado, utilizaba elementos religiosos y raciales para explicar
una superioridad de los pueblos anglosajones que les daba el derecho y la responsabilidad
de "civilizar" y "evangelizar" a los otros pueblos considerados inferiores. Esta doctrina,
según Marín (s.f, pp. 125) “propuso la regeneración (…) que sirvió a los Estados Unidos de
pretexto para justificar su expansión territorial sobre América Latina. Esta idea adquirió
luego caracteres agresivos: misión regeneradora, libertaria, democrática y republicana” que
posteriormente se expandiría a todo el mundo. Existen otras doctrinas pero estas dos fueron
las más usadas y resonadas como justificación del imperialismo estadounidense.

A pesar de que se desarrolló en una época en la cual se veían muchos efectos reales y
crudos de la expansión geográfica y militar de esta potencia norteamericana, el arielismo
consideraba como la mayor amenaza la expansión ideológica y posible dominación cultural
que se notaba en esa época y se podría prever crecería en el futuro si no se contenía. Para
Rodo el problema no estaba necesariamente “en lo que los Estados Unidos eran en sí
mismos, sino en su difusión. Consideraba que aspiraban al primado de la cultura universal
y a la dirección de las ideas, considerándose como los hacedores de la civilización que
prevalecerá (Camarasa, 2012, pp. 25). En otras palabras los estadounidenses se creían en el
derecho de dominar política, económica e ideológicamente todas las zonas de las Américas,
incluyendo y con una clara determinación en América Latina. Este modelo propuesto por
Estados Unidos era considerado étnicamente contrario a la raza latina y moralmente
adverso a su idealidad.

Sin embargo, en la actualidad y especialmente desde el inicio del siglo XXI está expansión
ha trascendido de una física a una menos agresiva, centrándose en un control ideológico y
económico de las “nuevas colonias” estadounidenses. El mundo entero se ha visto afectado
por esta pero es especialmente notorio en la región latinoamericana, donde todavía se vive
en un ambiente de “amenaza” presentada por la potencia norteamericana.
El tratado de Libre Comercio firmado en el 2006 en el segundo mandato Arias Sánchez fue
la señal definitiva de la gran influencia económica y posteriormente ideológica que tendría
Estados Unidos en los años siguientes. Se dieron señales gigantes como el hecho de que los
negocios se empezaron a llenar de productos importados nunca antes vistos, se empezaron a
edificar trasnacionales como Wal-Mart y Price Smart, tiendas icónicas de moda y
restaurantes tenían las puertas abiertas para entrar en el país y ofrecer sus productos y
servicios.
Este tratado, predicado bajo el dogma de apertura y globalización según el economista
Fernando Montero (2007) “han beneficiado más a los demás países, dejando al nuestro con
mayores brechas en el intercambio de productos y por ende, un saldo comercial totalmente
desfavorable.” Estos tratados, cuyo objetivo inicial era mejorar la economía han expandido
la dependencia y control de los Estados Unidos en nuestro país.

Las contradicciones y vigencia en las teorías expuestas


Son evidentes las diferencias entre el arielismo y el expansionismo explicados
anteriormente y se puede ver fácilmente porque uno nació en oposición a la otra.
Actualmente la noción que se tiene de la cultura de este país es muy contraria a la que se
tenía en la época en la que surgió y aunque se sigue criticando a esta cultura utilitarista
desde espacios académicos e intelectuales (y en conversaciones casuales a lo largo del país)
en general se siguen consumiendo sus productos como se consumían antes productos
estrictamente nacionales, se consumen sus películas y música casi que exclusivamente y
sus ideas inundan el pensamiento nacional, especialmente de aquellos más jóvenes. Estas
personas más jóvenes son de especial importancia ya que aunque son los que en la
actualidad reproducen más la cultura norteamericana, son los que son llamadas por Rodó en
el Ariel. Resulta sumamente interesante, porque el arielismo descubre un nuevo sujeto
histórico: la juventud estudiantil. Como se ha dicho anteriormente este sector social es el
objetivo en la obra del pensador uruguayo y son los que pueden detener el expansionismo
ideológico. Rodó no solo se refería a los concretos integrantes individuales de sus
generaciones nuevas sino también se “refiere a América misma como agrupación de
pueblos jóvenes, como entidad histórica y cultural de América: cualidad vital de América,
ella misma joven.”(Camarasa, 2012, pp. 19).
En Costa Rica, el Repertorio de García Mora replica las ideas del Ariel, ve como in-
terlocutor muy importante a las juventudes estudiosas, y de hecho su discurso más
importante en el centenario de la independencia se lo dirige a los jóvenes, muy en la línea
del Ariel. (Mora, 2009) Se debe gestar una enunciación retórica cultural para pensar y
definir América Latina y diversos proyectos nacionales e identidades. Se predica el dicho
“debes llegar a ser el que eres” apelando a la apreciación y rescate de nuestras raíces
culturales
El filósofo costarricense Mora (2008) argumenta que todavía se pueden señalar algunos
efectos que demuestran la vigencia del arielismo en la actualidad, siendo la mayor de esta el
resurgimiento de movimientos nacionalistas y proteccionistas en todo el mundo como
respuesta al fenómeno de la globalización. Este argumenta que los sentimientos
antiimperialistas no han sido olvidados de nuestras tierras y posiblemente nunca lo hagan.
Posibles explicaciones

Queda muy resonante la pregunta del porque este cambio en la perspectiva sobre Estados
Unidos que ha resultado muy notorio especialmente en las últimas generaciones. Se
proponen 4 razones por las cuales ha sucedido un cambio en la perspectiva que se tiene de
los Estados Unidos en Latinoamérica y en nuestro país, un cambio drástico entre las
corrientes intelectuales desde las cuales surgió el arielismo en el siglo XX y los años
actuales:

1) A pesar de que fue mencionado varias veces a lo largo de este ensayo que el Ariel de
Rodó fue planteado a futuro como un plan a largo plazo para instaurar una ideología propia
de la nación en contraposición del utilitarismo norteamericano la influencia del arielismo ha
venido en descenso a través de los años y no es popularmente conocida en el país. En
general el público joven no pasa de la lectura de ensayos de Joaquín García Monge, sin
indagar en las corrientes ideológicas y filosóficas que esta figura representa y su debida
importancia. Se puede hablar de un aparente olvido del pasado o incluso una falta de interés
en el conocimiento del mismo, lo que es criticado por el arielismo al ser considerado una
característica propia del pensamiento estadounidense, que se interesa solo por el futuro y no
vuelve la mirada atrás, incluso intentando borrarlo si no conviene (por ejemplo la
erradicación de los nativos americanos de las tierras norteamericanas).

2) Globalización cultural e ideológica. Desde la invención de las tecnologías de la


comunicación y mediáticas se ha visto un evidente cambio en la manera en que nos
relacionamos y conocemos lo que sucede alrededor del mundo. Esta globalización se puede
ver también en los medios de entretenimiento, en los cuales los Estados Unidos tienen
todavía casi toda la influencia y monopolio en América Latina. En nuestro país las películas
provenientes de las tierras norteamericanas y la música producida en la misma son
mayoritariamente preferidas en las salas de cines y tiendas de música (plataformas de
streaming en la actualidad). Nos acostumbramos a consumir estos medios, acomodándonos
a la cultura norteamericana que nuestros antepasados repudiaron. Esto también se puede ver
en la creciente celebración de tradiciones y “holidays” estadounidenses como lo son
Halloween, Acción de Gracias y el viernes negro. Los niños crecen viendo programas en
los cuales se celebran estos días feriados y lo adaptan a su propio sentido cultural, aunque
no nos pertenezcan. En esta parte se puede indagar acerca cuales son las verdaderas
celebraciones costarricenses ya que existen celebraciones como la Navidad que se gestan en
el país debido a razones religiosas y no tanto culturales, pero en esta ocasión me refiero
especialmente a aquellas de las cuales se tiene la concepción de que son “americanas” (en
el sentido de estadounidenses) debido a la propaganda presente en los mismos medios.
3) Por el tratado de libre comercio y la entrada de múltiples empresas estadounidenses al
país se abrieron muchos puestos de trabajo que representan un sustento económico para
miles de familias pero especialmente para los campos de trabajos donde se desarrollan
principalmente los jóvenes debido a que requieren más técnica y tecnicidad que
conocimiento propio y experiencia. Este fenómeno de los “call center” propio del
capitalismo tardío tiene grandes efectos en la mentalidad colectiva sobre estas empresas
internacionales que presentan una fuente de trabajo para gran parte de la población que se
desempeña en el sector privado. Además, negocios de comida y ropa representan elementos
de status social que ayudan a construir una perspectiva mucho más favorable e incluso
deseable de la cultura de los Estados Unidos en América Latina, especialmente, de nuevo
entre las personas más jóvenes.

4) Cambio en el sistema de valores. Como se ha visto el sistema de valores, especialmente


aquellos en relación con las éticas de trabajo, también ha sufrido grandes cambios en los
últimos años. Se valora la productividad y la técnica, la mayoría de puestos son ocupados
por individuos remplazables como partes de una máquina. Estas consideraciones, que
fueron severamente criticadas por los arielistas es lo que se valora actualmente en la
mayoría de ambientes laborales, especialmente para aquellos que no poseen de una
formación académica, realizar el trabajo de la manera más fácil, rápida y eficientemente
posible. Además vivimos en una sociedad consumista de fácil acceso a bienes y de
consumo y desecho rápido, que se adecúa a estos nuevos valores.

La próxima pregunta que salta a relucir es ¿se puede revertir este cambio? Y de nuevo,
Rodó ofrece soluciones o ideas para lograrlo. Para el autor este expansionismo ideológico
se debía combatir ya que “representa un espejismo utópico, un falso ideal ideológico y
cultural para republicas que todavía estaban en el difícil tránsito de una sociedad con
grandes atrasos coloniales” Pero ¿cómo habrían los latinoamericanos de resistir la
influencia de Estados Unidos?, mediante lo único que los hacía distintos a todos los demás:
“su forma de ser latinoamericana.” (Camarasa, 2008, pp. 25) Para Mora (2008), el
modernismo “hace factible la inserción de América Latina en el siglo XX y del
pensamiento latinoamericano al alcanzar éste su madurez y definir su campo específico al
hacer de nuestra identidad el punto de partida.” Los Estados Unidos cuentan con la
tecnología y poder político para seguir siendo una potencia por años, por lo que esta lucha
ideológica sigue vigente y lo seguirá siendo por bastantes años.
Conclusiones:

 El arielismo fue el primer sistema filosófico e ideológico que se presentó y creó en


América Latina y se hizo en búsqueda de una identidad nacional y a su vez como
una respuesta proteccionista y nacionalista en contra del imperialismo
estadounidense
 Rodó escribió el Ariel con la mirada puesta en las generaciones futuras y no las
propias del momento en el que fue publicado, fue una propuesta y una invitación a
una reforma ideológica que le diera un sistema filosófico propio a la región, alejado
del positivismo reinante en los Estados Unidos Americanos
 En Costa Rica este movimiento estuvo especialmente relacionado con la educación
pública y superior ya que sus mayores exponentes son figuras esenciales en la
historia de la pedagogía costarricense. Esta reforma educativa es el pilar en la
instauración del arielismo en América Latina y Costa Rica
 Se puede notar un gran cambio en la perspectiva que se tiene sobre la potencia
norteamericana, especialmente en el sector popular. En los sectores intelectuales se
sigue criticando el imperialismo propio de este país.
 Los contextos económicos, políticos y culturales son fundamentales para explicar y
comprender estos cambios.
 El mayor cambio en la perspectiva que se tiene de los Estados Unidos se ha dado
en los sectores populares debido al fácil acceso a la tecnología. En los sectores
académicos este cambio es menos drástico
Bibliografía

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en Manuel Ugarte. Tesis de Licenciatura, Universidad Católica Argentina, Facultad de
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