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Propuesta de trabajo

Plan de Desarrollo 2010-2015


Pontificia Universidad Católica de Chile
Octubre 2010

”A partir de lo que somos,


queremos servir a Chile y a la Iglesia,
en un contexto global”
Sobre este Documento

Este documento busca establecer los grandes lineamientos y orientaciones que debieran guiar el
trabajo de la Universidad en los próximos 5 años. Por ello su contenido es una propuesta para que
la comunidad universitaria en su globalidad pueda discutirla, revisarla, y posteriormente
adoptarla como un plan propio. En el documento no se proponen tareas ni acciones estratégicas,
ellas han sido omitidas a propósito, éstas debieran ser, en lo que compete a la Dirección Superior,
materia de trabajo de las Vicerrectorías respectivas, y en lo que compete a las Facultades, materia
de sus futuros planes de desarrollo. Estos esfuerzos compartidos nos permitirán avanzar hacia
estos grandes objetivos planteados.

El contenido de este documento, por su parte, recoge el trabajo que ha realizado la Dirección
Superior en varias jornada de planificación internas, el trabajo de las distintas comisiones del
Honorable Consejo Superior conformadas en los últimos seis meses, las conclusiones de las
comisiones de la jornada de planificación en Marbella 2010 del H. Consejo Superior, las diversas
reuniones que miembros del comité directivo han tenido con la comunidad universitaria, las
múltiples reuniones que el Rector ha sostenido con los Consejos de Facultad y con los profesores
en cada una de ellas, y también ha considerado las recomendaciones del comité de búsqueda de
nuevo Rector para la UC.

Luego que este documento sea discutido por la comunidad universitaria, la Dirección Superior
revisará su contenido y lo dará a conocer en el mes de Diciembre 2010.

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Estructura del Plan de Desarrollo UC 2010-2015

I. La Universidad Católica
1. Introducción
2. Misión
3. Visión
4. Grandes Desafíos

II. Ejes de Desarrollo


1. Identidad Católica y la Comunidad UC
a) Identidad Católica
b) Una comunidad auténticamente humana
c) Una UC más inclusiva
d) Nuestros egresados y la impronta UC
e) Ex alumnos
f) Una universidad sustentable
g) La Pastoral
2. Una Universidad de Excelencia.
a) Un proyecto educativo innovador y una Formación Integral
b) Fortalecimiento del Cuerpo de Académicos
c) Fortalecer la Investigación y la Innovación
d) Facilitar la Interdisciplina
e) Mayores esfuerzos en la internacionalización
f) Desarrollo de las Artes y las Humanidades
g) Formación de Profesores
h) Las buenas prácticas de las mejores universidades
3. Aporte al Desarrollo del País
a) Aporte a la educación superior
b) Los aportes a la educación del país
c) Fortalecimiento de la educación continua
d) Aporte en políticas públicas
e) Aportes a la comunidad

III. Financiamiento
1. Fuentes tradicionales
2. Eficiencia Interna
3. Nuevas Fuentes de Recursos

IV. Instituciones Afiliadas

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La Universidad Católica durante este año ha concluido su plan de desarrollo 2005-2010 con un
balance que da cuenta de importantes y sostenidos progresos. Así ha quedado reflejado en las
diversas cuentas de rectoría de los últimos años a toda la comunidad universitaria y fue
reconocido ampliamente en el reciente proceso de búsqueda de Rector. Junto a este hito, se inicia
un nuevo período de conducción, con nuevas autoridades en la Dirección Superior. Ello conlleva
nuevo desafíos y oportunidades, y constituye un momento apropiado para que la Universidad se
mire a sí misma, reflexione y discuta sobre su estado actual y su futuro. Esta discusión, nos parece,
debe estar basada en tres pilares fundamentales. En primer lugar la universidad tiene un
compromiso permanente de fortalecer su identidad católica y velar por el bienestar y desarrollo
de todos los miembros de su comunidad. En segundo lugar la universidad debe continuar su
esfuerzo por lograr mayores estándares de excelencia, ya que sólo tiene sentido su identidad de
universidad católica, en la medida que ésta sea buscada. Esta aspiración no debe tomarse como un
afán de ser o sentirnos los primeros o superiores, sino para poder servir mejor a Chile y la Iglesia,
sabiendo que ello no sólo es una responsabilidad en el plano local, sino también en un contexto
global o internacional.

I. La Universidad Católica
1. Introducción
La Universidad Católica nace en el año 1888 por la iniciativa del Arzobispo de Santiago Moseñor
Mariano Casanova, para constituirse en una universidad que reuniera excelencia académica y
formación inspirada en la doctrina cristiana. Su primer rector fue Monseñor Joaquín Larrain
Gandarillas.
Desde su nacimiento, la Universidad ha ido creciendo e incorporando nuevas facultades,
abarcando paulatinamente a todas las áreas del conocimiento. Un hito importante en este
desarrollo se da cuenta en el reglamento general de 1938, producto de la obra de Monseñor
Carlos Casanueva, y que establecía la organización de la universidad en ocho facultades y varios
institutos anexos. Posterior a ello se crearían nuevas facultades, escuelas e institutos.
Durante estos 122 años de vida, la Pontificia Universidad Católica de Chile ha ido cumpliendo
los objetivos que se propuso en su misión fundacional, en primer lugar al formar en su seno a
miles de jóvenes que han entregado un valioso y fundamental aporte a Chile, destacando entre
ellos la figura de San Alberto Hurtado. La universidad ha desplegado durante estos años un
compromiso permanente con el desarrollo del país. En este aspecto se pueden destacar los
aportes, entre otros, en materias judiciales, económicas, políticas, culturales, educación y salud
que han realizado profesores, alumnos y nuestros miles de egresados. Todo ello ha contribuido
al progreso económico, social y moral del país.
Producto de su constante evolución, especialmente en el último tiempo, nuestra universidad
ha pasado de una actividad preeminentemente docente a una mucho más compleja, donde se
han creado proyectos educativos innovadores que han cambiado la estructura de la educación
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superior de Chile. Este desarrollo ha ido acompañado de una destacada actividad de
investigación y la creación de programas de doctorado en casi todas las áreas del
conocimiento, situando a nuestra Universidad entre las pioneras en Chile y Latinoamérica.
Simultáneamente, la universidad ha ido dotando a los miembros de su comunidad con una
infraestructura más acorde con la complejidad de sus actividades, y a nivel nacional ha
alcanzado el liderazgo en la captación de los mejores alumnos de pregrado y posgrado del país,
y un porcentaje muy significativo de fondos concursables de investigación.
Nuestra universidad es considerada una de las mejores universidades católicas en el mundo y
también ocupa un lugar importante dentro de las universidades en América Latina. No
obstante, sabemos que nuestra región es liderada por otras universidades, que cuentan con
fuertes apoyos estatales. Chile es un país geográficamente aislado; pero el hecho de vivir en un
mundo globalizado nos ha permitido intensificar redes de contacto a nivel de pregrado,
posgrado e investigación.
Dentro del país, la Universidad Católica sigue ocupando un lugar preeminente en todos los
ámbitos propios del quehacer universitario. Sin embargo, esta realidad está cambiando, pues
es evidente el fortalecimiento de nuevas universidades, y los complejos problemas que han
presentado algunas de las universidades tradicionales del Consejo de Rectores. Lo anterior
significa una mayor competencia de actores anteriormente irrelevantes en el sector
universitario, lo que representa un nuevo desafío para nuestra universidad.
Nuestro país tiene el mayor gasto privado en educación superior, la reducción del
financiamiento estatal representa una verdadera amenaza para nuestra universidad. Es bien
sabido que en los últimos años este sector de la educación nacional no ha constituido una
prioridad en las políticas gubernamentales, y que los esfuerzos se han focalizado en las becas
estudiantiles. También se ha producido un estancamiento en la inversión estatal en
investigación e innovación. Todo lo anterior, debilita las posibilidades que tiene nuestra
Universidad de alcanzar nuevos estados de desarrollo y destacar en el plano internacional,
acorde al potencial que tienen nuestros alumnos y profesores.
2. Misión
La constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae nos recuerda que una Universidad Católica: “es
una comunidad académica, que, de modo riguroso y crítico, contribuye a la tutela y desarrollo
de la dignidad humana y de la herencia cultural mediante la investigación, la enseñanza y los
diversos servicios ofrecidos a las comunidades locales, nacionales, e internacionales. Ella goza
de aquella autonomía institucional que es necesaria para cumplir sus funciones eficazmente y
garantiza a sus miembros la libertad académica, salvaguardando los derechos de la persona y
de la comunidad dentro de las exigencias de la verdad y del bien común”.
La misión, la visión y los grandes desafíos de la Universidad Católica para este tiempo,
concuerdan con el mandato de la Iglesia en general para la educación superior, y en particular,
para nuestra comunidad universitaria. Muy bien los recogía Monseñor Jean Louis Brugues, el

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Arzobispo Secretario de la Congregación para la Educación Católica, en su visita a Chile en el
2009: “La Iglesia espera de sus universidades, un testimonio de excelencia, un testimonio de
comunidad educativa, y un testimonio de fe”.
3. Visión
Queremos una universidad que transmita a través de su quehacer, el compromiso con su
misión fundacional y su profunda identidad católica. Que en sus pasillos, en sus patios, en las
salas de clase, en los mensajes que entregamos a diario, en la relación que tenemos con
nuestros alumnos, académicos y funcionarios, en nuestro contacto permanente con la
sociedad, se refleje en plenitud el espíritu que inspira e ilumina a nuestra universidad.
Aspiramos a ser una universidad de excelencia para servir mejor a Chile y a la Iglesia. Queremos
una universidad que sea líder dentro de nuestro país y América Latina, y entre las mejores
universidades católicas del mundo. Que esté continuamente marcando el rumbo en innovación
curricular, en la creación de nuevo conocimiento, y en la formación de personas. Que ilumine y
sirva de modelo. Que tenga los mejores estándares de calidad, y adopte las mejores y buenas
prácticas de las universidades que lideran el sistema universitario mundial, sin con ello perder
nuestra propia identidad.
Una universidad donde nuestro proyecto educativo siga atrayendo a los mejores alumnos del
país, un cuerpo de profesores con rigurosos estándares de selección y evaluación, y una
comunidad UC comprometida con su desarrollo. Una universidad inclusiva, acogedora y
dialogante con todos sus miembros y con la sociedad. Donde se aborden todos los temas
relevantes para el país y el mundo con un enfoque cristiano y humanizador.
Queremos una universidad abierta al mundo, con fuertes lazos internacionales, con centros de
investigación e innovación que dialoguen y colaboren con sus pares internacionales, y donde
las artes y humanidades tengan un lugar de privilegio. Deseamos encontrar un equilibrio en
nuestro cuerpo académico, donde la docencia y la investigación sean igualmente valoradas.
Aspiramos a que la formación de profesores en la UC no sólo sea de excelencia, sino que
marque el cambio en la educación en Chile, y que ello nos permita contribuir a formar una
sociedad más justa con igualdad de oportunidades para todos sus miembros.
Queremos una universidad que se consolide como un centro de atracción del sistema
universitario en América Latina. Que nuestros posgrados sean la mejor alternativa para los
mejores alumnos chilenos y latinoamericanos. Que nuestros centros de investigación sean
reconocidos y dialoguen como pares con los mejores centros en el concierto internacional.
Alguna de las metas que se describe aquí podrán ser alcanzada en el corto plazo,
probablemente en el período en que se suscribe este plan, otras podrán ser logradas en
períodos más largos, a 10 o 15 años, pero lo más importante es avanzar desde ya con el
convencimiento que con el trabajo de hoy, obtendremos la universidad que aspiramos en el
futuro.

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4. Grandes Desafíos
La universidad está hoy enfrentada a enormes y nuevos desafíos. Por un lado debe mantener y
custodiar su profunda identidad católica, sirviendo a la Iglesia en su misión evangelizadora,
especialmente en el ámbito de la educación superior. Por otro lado, y en el contexto actual, la
universidad tiene el desafío de avanzar en áreas que han quedado atrás en los últimos años, y
avanzar en otras a mucho mayor ritmo. Los desafíos que se plantean son los siguientes:

 Considerando los lugares de liderazgo que ha alcanzado a nivel nacional, la universidad


tiene como gran desafío disputar el liderazgo en la creación de conocimiento y la formación
de personas en América Latina. A su vez transformarse en una de las mejores universidades
católicas del mundo. Ello la pondría en el contexto internacional. Este gran desafío implica
avanzar hacia una universidad de mayor excelencia, con mejores programas de estudio, con
una selección más rigurosa de nuestro cuerpo de académicos, y con un salto mayor en el
desarrollo de la investigación e innovación.
 La Universidad, en su razón de ser, tiene el deber de formar una comunidad auténticamente
humana, donde se resalte por sobre todo la dignidad humana, donde se facilite el dialogo y
se garantice el derecho de cada uno.
 Muy importante también es avanzar hacia una universidad más inclusiva, donde podamos
entregar mayores oportunidades a los jóvenes talentosos que pudiendo entrar a la UC, no
se sientan acogidas por ella.

 También en el plano interno, la universidad tiene como permanente desafío el avanzar en


un esquema de funcionamiento más interdisciplinario, donde se integre el saber y se
promueva el dialogo razón y fe, y donde se consoliden grandes centros interdisciplinarios
que aborden los principales problemas del hombre y la sociedad actual.
 La investigación es un permanente desafío para la universidad, aquí debemos acelerar
nuestro ritmo, y sin abandonar la investigación básica, debemos alcanzar nuevos logros en
materia de innovación y emprendimiento.
 La universidad debe dar importantes pasos para contribuir en forma decisiva a la mejora y
desarrollo del sistema escolar en Chile, formando profesores de alta excelencia. Uno de los
grandes desafíos es poder atraer a cada día mejores alumnos que quieran volcar su vocación
en la formación de los niños y jóvenes de Chile.

 Otro desafío permanente de la universidad es su aporte al desarrollo del país. Este no sólo
se materializa en temas de políticas públicas, sino también en el ámbito del servicio que
presta nuestra universidad a la comunidad en las diferentes áreas de su acción.
 Un gran desafío que se desprende de los anteriores es encontrar nuevas y creativas formas
de financiamiento que le permitan avanzar en su proyecto institucional. Para ello es
importante mejorar los estándares de gestión e influir decisivamente en las políticas
públicas sobre educación superior de nuestro país.

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II. Ejes de Desarrollo
1. Identidad Católica y la Comunidad UC
a) Identidad Católica. Con una preocupación permanente y una gestión eficaz, queremos
trabajar por conocer y fomentar, en toda su complejidad, la 'identidad católica' de la
Universidad en una perspectiva atractiva y misionera. En la línea señalada por el venerable
Papa SS Juan Pablo II en su visita a nuestra casa de estudios en el año 1987, debido a que la
identidad, la apertura y el discernimiento son criterios básicos para la tarea de los cristianos
en la Universidad y para la evangelización de las culturas: “Por otra parte, queda fuera de
toda duda que en su servicio a la cultura han de mantenerse claramente algunos principios:
la identidad de la fe sin adulteraciones, la apertura generosa a cuantas fuentes exteriores de
conocimiento puedan enriquecerla y el discernimiento crítico de esas fuentes conforme a
aquella identidad”.
Nos orientan en nuestro proyecto educativo la carta apostólica Ex Corde Ecclesiae (1990) y
nuestra Declaración de Principios (1979) en donde se expresa claramente que nuestra
comunidad es una comunidad educativa de la Iglesia, al servicio de la sociedad y de la
cultura, del desarrollo humano y de los pueblos (cf. ECE 12-20). Esperamos fomentar el
diálogo de la fe con la razón mediante una auténtica integración del saber, experimentar la
alegría de buscar la verdad y realizar un significativo aporte al país.
b) Una comunidad auténticamente humana1. De acuerdo a lo que nos dice la constitución
apostólica Ex Corde Ecclessiae, las universidad católicas deben desarrollar una comunidad
“animada por un espíritu de libertad y de caridad”, caracterizada “por el respeto recíproco,
por el diálogo sincero y por la tutela de los derechos de cada uno” y donde se ayude “a
todos sus miembros a alcanzar su plenitud como personas humanas”.
Estos objetivos sólo podrán lograrse perfeccionando nuestra comunidad UC, actualmente
integrada de manera directa por más de 30 mil personas, si se consideran alumnos,
profesores, profesionales, administrativos y funcionarios. Aspiramos a que en nuestro
entorno de estudio y de trabajo exista respeto, una buena comunicación y una adecuada
participación. Que seamos exigentes, pero también capaces de reconocer y valorar los
logros y aportes de los profesores, alumnos y funcionarios.
Para ello, se deben desarrollar mayores espacios de diálogo y comunicación efectivos,
donde cada uno pueda sentirse parte de la comunidad UC y contribuir a su desarrollo.
Debemos evitar la autocomplacencia y desarrollar indicadores objetivos para analizar la
calidad de nuestro trabajo y del ambiente laboral. Debemos tener más y mejores espacios
físicos y buenas prácticas para integrar a todos los miembros en cada unidad. Debemos
valorar a cada uno de los estamentos, enfrentar y solucionar los conflictos con franqueza,
honestidad y caridad, y por sobre todo procurar ser coherentes con nuestra misión como
Universidad Católica.
1
Informe de la Comisión Hacia una Comunidad UC Auténticamente Humana, Jornada de Marbella 2010.
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c) Una UC más inclusiva. La educación escolar en Chile determina en buena medida, y por
razones socio-económicas, el destino de los alumnos que ingresan a la educación superior.
Es así como la composición del alumnado de la Universidad, desde este punto de vista
socioeconómico, proviene mayoritariamente del quintil V y ha estudiado principalmente en
establecimientos de educación particular. Revertir esta situación es difícil y no es sólo tarea
de una institución como la Universidad Católica. Sin embargo, la universidad tiene como
gran desafío el colaborar y resolver de alguna medida, ya sea con recursos propios,
donaciones, o fondos estatales, el que jóvenes talentosos del sistema público de educación
escolar puedan ingresar a ella, optando hoy a otras universidades por problemas de
financiamiento. La Universidad dispone hoy de diversos beneficios que complementan
aquellos que son ofrecidos directamente por Mineduc, o por otras instancias como la
Fundación Juan Pablo II. Pero el financiamiento no es lo único que debemos resolver. La UC
es vista por algunos sectores de la sociedad chilena como elitista socialmente, y por lo
mismo debemos hacer nuevos esfuerzos para hacerla más acogedora. El programa Penta
dirigido a alumnos talentosos y las becas de excelencia académica (BEA) pueden ser muy
buenas instancias para lograr este objetivo.
d) Nuestros egresados y la impronta UC. El objetivo de la Pontificia Universidad Católica de
Chile no puede reducirse sólo a formar a los profesionales más capacitados en las distintas
áreas. Considerando que recibimos a los mejores alumnos del país, esta tarea parece
sencilla, pero que no está a la altura de lo que nos pide la Iglesia.
Diversas encuestas realizadas en los últimos años muestran que un alto porcentaje de los
egresados de distintas carreras están satisfechos con los programas de estudios que
cursaron y que optarían nuevamente por la UC si volvieran atrás en el tiempo. Una muestra
de egresados de 7 años en 21 carreras, considera que la principal habilidad o destreza que
desarrolló en sus años universitarios fue el pensamiento crítico. Le sigue, la solución de
problemas y, en tercer lugar la formación y consistencia ética.
Estos datos podrían sugerir que egresados de una universidad similar en calidad a la
nuestra, tendrían ex alumnos con el mismo perfil. Por lo tanto, es necesario analizar cuáles
debieran ser los elementos distintivos de nuestros alumnos y egresados. En definitiva, cuál
debería ser la impronta UC. Una vez definidas las características, éstas deberían ser parte de
la preocupación de toda la comunidad UC y debiéramos trabajar para desarrollarlas.
Aspiramos a que nuestros egresados sean reconocidos como personas con un desarrollo
integral, que compartan los valores fundamentales de la Iglesia Católica, con capacidad
crítica y propositiva, con consistencia ética, con un gran espíritu de servicio al país, con
capacidad de autoaprendizaje continuo y con las mejores competencias en el área de
conocimiento elegido.
e) Ex alumnos. Actualmente tenemos más de 90 mil ex alumnos, sin embargo sólo cerca de 5
mil se mantienen vinculados a la UC a través de alguna asociación o fundación. Esta cifra tan
baja nos indica que es necesario tomar medidas concretas para desarrollar vínculos más

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estrechos con ellos. Dentro de estas iniciativas, se estudian diversas acciones que les
permita conocer los avances en el conocimiento que se desarrollan en nuestra universidad,
noticias de sus respectivas facultades y el pensamiento de la UC en materias vinculadas a la
educación superior. Además, es importante comenzar a desarrollar actividades que
permitan ampliar el número de egresados que mantiene un vínculo formal con la
Universidad Católica, a través de actividades de educación contínua, beneficios en los
servicios que presta la universidad y abrir espacios para que puedan participar en distintas
instancias del trabajo institucional.
f) Una universidad sustentable. En los últimos años, la comunidad UC, especialmente los
alumnos, han expresado a través de diversas iniciativas su deseo de formalizar un
compromiso de la universidad con la preservación del medio ambiente, en especial en las
actividades que le son propias. En la mayoría de las universidades líderes en el contexto
internacional, la responsabilidad ambiental de la universidad es abordada con gran
preocupación. Nuestra universidad debiera en los próximos años dar pasos significativos en
esta materia, creando una oficina de sustentabilidad, una cultura y compromiso comunitario
en nuestras labores diarias, y abordando desde la docencia, la investigación y la innovación
todos estos temas.
g) La Pastoral. La Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana, con el decidido apoyo del rector y
de la Dirección Superior, desde su tarea específica, que es incorporar y enraizar la misión de
la Iglesia en la universidad mediante la promoción de la evangelización de la cultura, de la
formación humana integral a la luz de la fe y de las acciones misioneras y de solidaridad
cristiana (cf. Decreto de rectoría 84/2001, n. 77; ECE 38) tiene desafíos importantes para los
próximos años, al menos en dos campos. En cuanto a la identidad católica de nuestra
universidad puede aportar desarrollando proyectos que respondan a las diferentes
necesidades e intereses específicos de cada estamento de la universidad fortaleciendo la
formación doctrinal, el desarrollo de la caridad y la evangelización, dentro de nuestra casa
de estudios y desde ella a la sociedad. También en esta línea puede favorecer y promover el
diálogo entre ciencia y fe asumiendo una actitud proactiva frente a temas de interés
cultural. En cuanto a la comunidad UC puede promover actividades y procesos que integren
a los tres estamentos buscando su interacción en vista a fortalecer la fraternidad de la
familia universitaria. En esta línea resulta central desarrollar proyectos que, desde su
identidad católica, busquen favorecer una comunidad más inclusiva.

2. Una Universidad de Excelencia.


a) Un Proyecto Educativo Innovador y una Formación Integral
 Plan de Formación General2. El año 2002 la universidad impulsó un cambio fundamental
en su proyecto educativo que incluyó el plan de formación general. Entre los logros de
esta nueva política de pregrado se destaca que todos los programas de estudio de

2
Informe Comisión Formación Integral en la UC, Jornada de Marbella 2010
10
licenciatura permiten hoy obtener el grado de Bachiller mediante la aprobación de
cursos fundantes de las propias disciplinas y la aprobación de cursos y requerimientos
referidos al PFG. Este cambio se tradujo en que todas las carreras revisaron sus
contenidos disciplinarios, reservando una parte importante del currículo, para favorecer
una formación más integral de nuestros alumnos. El nuevo PFG es valorado por los
alumnos según encuestas de opinión realizadas durante este período. En general se
valora la integración de alumnos de diversas carreras y disciplinas en las aulas,
lográndose una experiencia universitaria más diversa, ya que introduce múltiples
enfoques de análisis en los distintos saberes.
Entre las dificultades que ha tenido este programa en estos años se destacan su
implementación y la falta de apropiación del modelo por parte de los alumnos, cuerpo
académico y de las facultades. Ha habido dificultades para una selección adecuada de los
cursos de acuerdo a intereses vocacionales y proyecciones profesionales, agregándose a
este escenario problemas de movilidad entre los campus, horarios y de cupos. La
evidencia revela que los alumnos no transitan, como se esperaba, por distintas áreas del
saber, más bien, tienden a concentrarse en cursos de las artes y humanidades, seguidos
por las ciencias sociales, con escasa presencia en las ciencias naturales y matemáticas.
A la luz del camino recorrido se propone llevar a cabo una evaluación exhaustiva del PFG,
no tanto en el espíritu que motivó originalmente este cambio, que todos valoran por la
riqueza que constituye la integración de los saberes en la formación universitaria, sino
más bien orientada a superar las limitaciones señaladas. Así se establecerán sistemas de
incentivos a las facultades y diseñarán programas de formación docente para estimular
que profesores de mayor trayectoria académica se motiven por dictar cursos
innovadores en el PFG. Con el propósito de crear una oferta curricular más atractiva para
los estudiantes, se crearán cursos ad hoc, especialmente en ciencias exactas y naturales,
que cumplan con los requisitos de calidad y exigencia, pero que constituyan
oportunidades concretas para fortalecer una formación integral de calidad. Esto
permitirá atraer a alumnos de ciencias sociales, humanidades y artes a éstas disciplinas, y
revertir así el sesgo de formación antes descrito.
El programa también se enriquecerá por medio de la creación de nuevos certificados
académicos interdisciplinarios, identificando en conjunto con las facultades, áreas de
interés que promuevan una formación integral de calidad de los alumnos. Finalmente, se
propone una revisión del sistema de exclusiones, por uno que asegure el tránsito de los
alumnos por diversos saberes, y un plan de monitoreo en forma permanente. En este
esfuerzo debemos continuamente preguntarnos qué debiera tener la formación integral
de los alumnos para hacer más visible nuestra identidad católica y estimular el dialogo
entre fe y razón, aportando de esta manera, a formar personas integras y preparadas
para contribuir al desarrollo del país.

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 El Programa College3. El College se inició el año 2008, como un programa innovador
dentro del sistema de educación superior en Chile, inspirado en un modelo ampliamente
usado en universidades extranjeras. Apoyado en el programa Bachillerato, el College ha
tenido diversas evaluaciones al interior de la universidad y ha despertado un
permanente interés y seguimiento por diferentes sectores de nuestro país. Existe
consenso al interior de la universidad que en su puesta en marcha el programa tuvo
importantes dificultades en su implementación, en especial su articulación con el resto
de los programas de estudio de las diferentes facultades.
Con el propósito de corregir las limitaciones iniciales, el College enfocará su oferta
curricular hacia nuevas carreras donde existe un mercado laboral actualmente no
cubierto, especialmente en diversas áreas interdisciplinarias. Al mismo tiempo el College
se orientará a vincular a sus egresados con los diversos programas de posgrado
(magíster y doctorados) que se ofrecen en la universidad. Para lograr este objetivo, el
College establecerá, a través de un consejo interdisciplinario de destacados académicos
de la UC, estrechos vínculos con las facultades, no sólo para facilitar la correcta
articulación de los diversos majors y minors a la base de las ofertas curriculares
innovadoras, sino también para procurar, a través de incentivos adecuados a las
facultades, la participación de profesores de destacada trayectoria académica en la
formación de los alumnos del programa.
El College, se mantendrá como un programa sin una planta académica propia, pero de
una manera equivalente a la participación de profesores en el sistema de tutorías a los
alumnos, se estimulará que algunos académicos de las facultades tengan tiempo
compartido y compromiso más permanente con este programa. Será también prioritario
garantizar que los alumnos del programa se eduquen en un entorno académico de alta
calidad, similar al que existe en todas las facultades de la UC, donde se potencie el
desarrollo de seminarios, se invite a profesores nacionales y extranjeros destacados, se
lleven a cabo intercambios internacionales, entre otras acciones. Se espera que con estas
medidas el prestigio del College aumente y se consolide en el medio nacional como una
alternativa viable y valorada de formación profesional y se constituya en un aliado
estratégico para los propósitos de innovación de las facultades de la UC.
Se espera así que la proporción de alumnos que aún lo perciben como una forma de
bachillerato y de acceso a carreras profesionales vaya disminuyendo en el tiempo, dando
paso así al objetivo más profundo e innovador del programa, de promover una
formación más interdisciplinaria. Finalmente, con el propósito de potenciar el programa,
de atraer alumnos talentosos y de guiar el proceso de discernimiento vocacional de
todos sus alumnos, el College desarrollará una nueva plataforma comunicacional que
garantice con total claridad los objetivos y fortalezas del programa, dirigido en especial a
los postulantes y sus familias.

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Informe Comisión College HCS, Agosto 2010
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 Nuevas carreras y revisión de las actuales. La universidad ha asumido históricamente el
desafío de crear nuevas ofertas educativas que contribuyan y aporten al desarrollo
científico y social del país. Con el propósito de fortalecer la formación de capital humano
y dar respuesta a las exigentes demandas del mercado laboral chileno que requiere de
profesionales con nuevos perfiles de egreso, la universidad ha expandido su oferta
curricular, siendo la creación de Biología Marina, el programa College y de la carrera de
Odontología sus más recientes innovaciones.
La demanda por especialistas, ha planteado la necesidad de enriquecer la oferta
curricular de la UC en diversos ámbitos de importancia nacional: las ciencias de la salud y
la formación de profesores de Educación Media. En una primera fase, se realizan los
estudios para crear la licenciatura en Ciencias de la Salud, con programas de Kinesiología,
Nutrición y Dietética a través de la Facultad de Medicina y la Red de Salud UC. En una
segunda fase, se espera ampliar la oferta a carreras de Fonoaudiología y Ciencias de la
Actividad Física y Deporte.
En el campo de la formación de profesores de Educación Media, la universidad se ha
fijado como meta contribuir de manera sistemática a formar profesionales con una visión
integral del ser humano, con profundos conocimientos disciplinarios y pedagógicos, con
una amplia experiencia de trabajo práctico en el sistema escolar que se transformen en
maestros para elevar la calidad de los aprendizajes de sus alumnos. Con este objetivo en
mente, la universidad impulsará la creación de una nueva institucionalidad que permita
capitalizar toda la masa crítica existente desde las distintas facultades que se vinculan a
la formación de profesores de Educación Media. Por medio de esta vía se espera abrir
admisión directa a un programa de formación docente, que unido a los programas de
educación de párvulo y básica, completarán los ciclos de formación docente con ingreso
directo a la universidad. Esto supone analizar y evaluar la articulación de esta nueva
institucionalidad con el actual programa de formación pedagógica que lidera la Facultad
de Educación.
La formación de un gran programa de antropología cristiana, la integración de fe y
cultura expresada en proyectos e ideas novedosas y creativas, que permita la expresión
cultural distintiva de la UC en nuestro medio nacional, puede potenciarnos como
Universidad, al presentar áreas de desarrollo que dan testimonio acerca del hecho que el
progreso no es sólo tecnología, ciencia y bienestar material, sino que el cultivo de las
humanidades y de las artes, las que hacen más humano al hombre, lo centran en su real
dimensión y lo presentan en una mejor condición para lograr una relación cercana con su
Creador.
Finalmente, otro desafío de la universidad es la permanente necesidad de actualización,
ajuste y aseguramiento de la calidad que requieren los currículos de formación
profesional y académicos tanto de pre como de posgrado. En este contexto, la
universidad se ha planteado como objetivo estratégico, realizar en el marco de los planes

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de desarrollo de las facultades, los ajustes e innovaciones curriculares necesarios, que
agreguen valor a lo ya existente, flexibilidad, integración de saberes y trabajo
interdisciplinario; así como la reducción de la extensión de las carreras y su articulación
con programas de posgrado. En este sentido, el creciente desarrollo de los programas de
magíster profesionales se potenciará.
b) Fortalecimiento del Cuerpo de Académicos4. El fortalecimiento del cuerpo de académicos
es una tarea fundamental para lograr una universidad de mayor excelencia, líder a nivel
nacional, y en posición destacada, a nivel regional. La selección de los profesores, su
incorporación y retención, y su posterior promoción, juegan un rol muy relevante en este
contexto. El año 2008 el HCS aprobó el documento de Políticas de Gestión del Cuerpo
Académico, en conjunto con el nuevo Reglamento del Académico, donde se establecen
importantes recomendaciones y lineamentos para un proceso de selección y contratación
de nuevos académicos de alta exigencia. Adicionalmente la universidad ha avanzado en
establecer una política de incentivos ligada a desempeño, a través de procesos de
calificación bianuales.
Con miras a potenciar la Universidad, los procesos de evaluación y promoción se harán más
exigentes, especialmente en el tránsito a Profesor Asociado, generalizando la práctica de
calificaciones bianuales, como instrumento de gestión del cuerpo académico y revisando los
instrumentos e incentivo asociados a los resultados de éstas. Los procesos de selección y
promoción incluirán estímulos y protección de tiempo adecuados para nuestros
académicos, especialmente para los jóvenes, que garanticen que todos los profesores que
se inician tengan los recursos y espacios para poder desarrollar una carrera académica
exitosa y con altos estándares de excelencia.
Los recursos económicos para apoyar estas acciones serán parte de los acuerdos incluidos
en los planes de desarrollo de cada UA. Los perfiles académicos, introducidos en los últimos
años, son percibidos como un gran avance en el reconocimiento de la diversidad de labores
que hacen los profesores dentro de la universidad. Asociados a estos perfiles, se deberán
incluir planes de trabajo concordados entre cada profesor y las autoridades de su UA, que
potencien su contribución a la universidad en los distintos ámbitos precisando los
indicadores de desempeño que evaluarán cada actividad.
En el contexto particular de la docencia, la universidad quiere reiterar una vez más su
compromiso con una docencia de calidad y el valor que esta actividad tiene en el
cumplimiento de su misión. En este sentido se diseñarán nuevos instrumentos de
seguimiento de la calidad en la docencia, incluyendo una nueva encuesta de evaluación
docente que corrija las limitaciones actuales. Luego de una incorporación gradual y
apoyada, los profesores jóvenes, deben adquirir un rol mucho más importante y creciente
en la formación de nuestros alumnos, a medida que logran más experiencia y avanzan en su
carrera académica. Este proceso de incorporación a la docencia y su valoración, incluirá
4
Informe Comisión Fortalecimiento del Cuerpo de Académico, Jornada de Marbella 2010
14
estímulos adecuados, sistemas de dimensionamiento y evaluación, así como un apoyo
eficiente en su gestión.
Es bien conocido que una importante proporción de la docencia que se hace en la
universidad en un número significativo de facultades es impartida actualmente por
profesores de la planta adjunta, con dedicación horaria significativa. Este aspecto debemos
cuidarlo especialmente. En los próximos años se trabajará no sólo en mejorar nuestros
sistemas de selección, estímulo y apoyo, sino también en aumentar las instancias de
valoración que la comunidad universitaria y la propia universidad les entregan a ellos.
c) Fortalecer la Investigación y la Innovación5. La investigación en nuestra Universidad ha
tenido un desarrollo sostenido en la última década y representa una parte importante de la
actividad de nuestros académicos. Nuestro quehacer de investigación se ve reflejado en los
325 proyectos Fondecyt, 25 Fondef vigentes y un importante conjunto de proyectos
asociativos (Anillos, Núcleos e Institutos Milenio y Fondap) en ejecución que implican la
obtención de más de $ 9.000 MM/año para el desarrollo de investigación. Lo anterior se
traduce en más de 1,000 publicaciones ISI al año, con un promedio de 5,1 citas, lo que nos
ubica en un lugar de relevancia en la región. Por su parte la universidad tiene hoy 800
alumnos de doctorado, distribuidos en 30 programas, de los cuales un 20% son alumnos
extranjeros y el 55% tiene beca CONICYT.
Pero el desarrollo de la investigación en las distintas Facultades ha tenido un ritmo disímil,
algunas facultades han desarrollado programas de investigación muy fuertes, mientras que
otras han avanzado a menor velocidad. Este menor desarrollo podría deberse a la falta de
políticas de desarrollo del cuerpo académico lo que impide la formación de una masa crítica
de investigadores en todas las áreas del saber. En particular llama la atención el apoyo
prioritario a publicaciones en revistas del tipo ISI, sin considerar las distintas formas de
publicar el conocimiento en las diversas disciplinas, en especial de artes y humanidades.
Hoy se desconoce en forma exacta el número de académicos, su esfuerzo y dedicación
horaria en actividades de investigación que permitan establecer nuestra productividad y los
alcances que ella puede tener. En esta misma línea, no resulta claro si la productividad de
los académicos es la adecuada. Análisis preliminares sugieren que gran parte de la actividad
de investigación recae en un grupo reducido de nuestros profesores. Por otra parte en
muchas facultades los alumnos no se ven enfrentados a experiencias mínimas de
investigación lo que implica que estamos formando profesionales que desconocen la
importancia de investigar y por lo tanto perdiendo potenciales alumnos para nuestros
programas de doctorado. Nuestra Universidad ha realizado campañas de promoción de
nuestros doctorados en el extranjero y en Chile, pero éstas debieran ser más intensivas y
sistemáticas. Por otra parte, las becas de doctorado que entrega la Vicerrectoría de
Investigación no son percibidas como competitivas.

5
Informe Comisión de la Investigación a la Innovación, Jornada de Marbella 2010
15
Nuestra aspiración para los próximos años es que la investigación se desarrolle con vigor en
todas las áreas del saber, de forma de mantener un sostenido crecimiento de la cantidad y
calidad de productividad científica y creación artística. Debemos procurar que todos
aquellos profesores que han acordado dedicar parte de su tiempo a la investigación sean
investigadores activos y productivos, generando a su vez las condiciones para atraer a los
mejores investigadores nacionales y latinoamericanos que refuercen nuestro cuerpo
académico con excelencia en la investigación. El desafío incluye conocer y valorar los
productos en todas las áreas de la creación de conocimiento, en especial en artes y
humanidades.
Es importante también hacer esfuerzos por atraer a los mejores alumnos de doctorado y
posdoctorado de la región, ofreciendo mejores condiciones y programas para entusiasmar y
retener a los buenos alumnos nacionales, especialmente a los nuestros de pregrado.
Paralelamente a ello, queremos que nuestros alumnos de pregrado tengan múltiples
experiencia de investigación que diferencie su formación con alumnos de otras
universidades donde esta actividad no es enfatizada. Nuestra aspiración es ser un referente
en América Latina en investigación y un polo de atracción para estudiantes extranjeros. Los
cambios que se esperan en la nueva política de becas Chile pueden colaborar en este
sentido.
Por otra parte, la innovación, entendida como el proceso de creación de nuevo valor que
genera beneficios sociales y económicos; ha empezado a desarrollarse en la Universidad en
estos últimos años. Actualmente se encuentran vigentes un conjunto de proyectos de I+D
(Fondef, Innova, FIA). Durante los últimos 3 años se recibieron 86 solicitudes de patentes y
sólo 12 han sido aprobadas, lo que es bajo incluso para nuestro medio nacional. Junto a ello
varios de nuestros profesores han incursionados y generado los primeros spin-off.
Estos números muestran que el desarrollo de la innovación es aún bastante incipiente
especialmente comparadas con otras universidades en el plano local e internacional. La
Universidad actualmente no cuenta con una plataforma que permita apoyar las actividades
de protección de la propiedad intelectual y de transferencia tecnológica. Es así como el
mundo académico no ve de forma concreta que las actividades de innovación sean
debidamente reconocidas para su calificación académica y no existe una política de
propiedad intelectual clara y definida, todo lo cual atenta con el interés del investigador de
dar un paso hacia la innovación. Estamos trabajando en un reglamento de propiedad
intelectual, el que debiera aprobarse próximamente. La ausencia de una interacción fluida
con el mundo privado dificulta la identificación de los problemas que necesitan ser
investigados para poder ofrecer soluciones innovadoras.
Nuestra aspiración para los próximos años es generar una cultura de la innovación tanto en
nuestros alumnos como en nuestros académicos. Esperamos que una parte de nuestros
profesores oriente su investigación hacia la innovación de forma de poder contribuir con
soluciones novedosas para el progreso de nuestra sociedad, ello sin debilitar la investigación

16
básica que es la que debe sustenta todo lo anterior. Es necesario crear una plataforma de
apoyo para facilitar que los profesores puedan patentar y transferir sus resultados de
investigación a la sociedad. También resulta importante construir un Centro de Innovación
Tecnológica para conectar las necesidades del mundo externo con la investigación que
realizan nuestros profesores y alumnos.
d) Facilitar la Interdisciplina. La necesidad de la investigación y educación interdisciplinaria
está motivada por la posibilidad de resolver problemas y preguntas complejas. Las
universidades líderes están desarrollando intensamente la educación (College) y la
investigación (Centros) interdisciplinaria. Una visión integrada de nuestra Universidad
permite organizarla en torno a cuatro grandes núcleos: Tecnológico (Ingeniería, Biología,
Medicina, Agronomía), Salud (Medicina, Biología, Ciencias Sociales, Matemáticas),
Humanista (Filosofía, Comunicaciones, Economía, Letras, Historia, Geografía y Ciencias
Políticas), Arte y Cultura. Es importante hacer notar que todos estos núcleos están
conectados por un extenso quehacer en ciencia fundamental y por los centros
interdisciplinarios formados durante los últimos años. La interdisciplina como forma de
trabajo y organización es una de las actividades menos desarrollada dentro de la
universidad. Las principales barreras al trabajo interdisciplinario son: el desarrollo de
sistemas académicos de excelencia organizados en Facultades y departamentos; políticas
académicas en que se incentiva y premia el desarrollo de líneas de investigación propia y el
hecho de que la promoción y evaluación del quehacer académico no recompensa de forma
adecuada el desarrollo de actividades interdisciplinarias.
La creación de Centros interdisciplinarios6 ha sido un primer paso en la dirección de
estimular este tipo de actividades. No existen instancias de interacción entre los profesores
formales e informales y estos más bien desarrollan su trabajo de forma aislada y por otra
parte toda nuestra estructura presupuestaria es parcial y fragmentada. Es evidente que
tenemos la materia prima para poder enfrentar la resolución de problemas complejos, sólo
falta encontrar la forma de conectarlas para que trabajen en torno a un tema común.
Nuestra aspiración para los próximos años es: dar una salto cuantitativo en el desarrollo de
la interdisciplina de forma tal que podamos responder a preguntas complejas de una forma
más adecuada; formar profesionales y científicos con una visión integrada del saber, que
sean capaces de interactuar con pares de diversas áreas del saber de forma de generar
soluciones a los problemas fundamentales; que nuestros académicos desarrollen
investigación interdisciplinaria en conjunto de forma de aumentar fuertemente el impacto
de nuestra investigación; generar espacios e instancias de interacción entre las distintas
área del saber; crear centros interdisciplinarios robustos, productivos y con un aporte a la
sociedad; estimular posiciones compartidas de académicos en más de una facultad, ellos sin
duda pueden ayudar a establecer los puentes necesarios que hoy no están; permitir a los
alumnos moverse entre programas de doctorado de forma que analicen y catalicen el

6
Informe Comisión Centros HCS, Agosto 2010
17
trabajo conjunto de sus profesores (Colegio de Programas Doctorales) y estimular los
programas de posgrado interdisciplinarios.
e) Mayores esfuerzos en la Internacionalización. El desarrollo estratégico de la Universidad
pasa necesariamente por una mayor apertura y vinculación internacional. La Universidad ha
asumido este desafío y experimentado, producto de una política sostenida y visionaria, un
crecimiento muy sustantivo en este ámbito. De hecho ha sido pionera en el sistema
universitario chileno, implementando una serie de iniciativas tendientes a lograr dicho
objetivo. Entre las más relevantes, destaca el programa de intercambio internacional que ha
enriquecido nuestra labor académica al permitirnos por una parte, contar con un número
muy significativo de estudiantes extranjeros realizando períodos de un semestre en
nuestras aulas (en torno a 1500 estudiantes anualmente de pre y posgrado), y por otra,
promover que nuestros propios alumnos (en torno a 500 estudiantes anualmente) tengan la
oportunidad de estudiar un período académico en universidades de alto prestigio
internacional. También se pueden realizar procesos de obtención de doble título y/o doble
grado (existen 11 convenios vigentes de pregrado y 19 de posgrado).
Estar en el concierto internacional supone exigirnos al más alto nivel, por ello se potenciarán
las acreditaciones internacionales (actualmente hay 6 carreras acreditadas
internacionalmente y 3 nuevas en proceso). A través de distintos programas de
intercambios, también se ha potenciado la colaboración académica. Nuestros profesores
han establecido fuertes lazos con sus pares extranjeros, especialmente en Europa y los
Estados Unidos (así lo revela el significativo número de las publicaciones con coautores
extranjeros). En esta nueva etapa de desarrollo de la Universidad, aspiramos a
posicionarnos como un referente en la formación de personas e investigación en la región,
potenciando nuestra presencia e interacción con grandes actores universitarios y centros de
investigación.
Aun cuando durante la última década la Universidad ha logrado generar valiosos y múltiples
acuerdos, debe, por razones estratégicas, entrar a una fase de mayor selectividad en la
elección se sus socios internacionales. Para ello, se implementarán programas e incentivos
que permitan fortalecer los vínculos estratégicos (redes) con un conjunto acotado de
universidades, centros de investigación y otras entidades líderes de educación superior a
nivel internacional. Ellos constituirán nuestros socios estratégicos. Con este propósito se
identificarán las instituciones que conformarán este núcleo central de socios, para luego
generar las alianzas, compromisos y convenios de cooperación orientados a fortalecer
nuestras líneas de investigación y publicaciones, así como el desarrollo y fortalecimiento de
nuestros programas de pre y posgrado en las diversas áreas del saber que cultivamos.
Internamente, se identificarán los núcleos académicos que cuentan con redes
internacionales activas y por activar, para potenciarlas a través de programas que permitan
estimular pasantías recíprocas (desde y hacia la UC) y la realización de sabáticos en el
extranjero, que estimulen a que los profesores tengan la oportunidad de vincularse

18
activamente con académicos de instituciones de alto nivel, renovando lazos, ideas, y
energías en las labores de creación, diseminación y enseñanza del conocimiento. En
materias de posgrado (magíster y doctorado), la UC implementará acciones que permitan
atraer a los mejores alumnos de la región (co-tutelas o codirección de tesis), ofreciendo
programas de becas y difusión en los cuales se destaque el valor agregado que ofrece la
Universidad a los estudiantes de la región.
f) Desarrollo de las Artes y las Humanidades. El desarrollo de las Artes y Humanidades
requiere de un esfuerzo y dedicación especial, ya que en general tienen menor acceso a
fuentes externas de financiamiento y no están necesariamente integradas al crecimiento
económico del país. Sus importantes aportes permiten que nuestra Universidad sea
completa, un lugar del cultivo del saber amplio y profundo, con la presencia de las diferentes
sensibilidades que conforman el conocimiento. Varias de estas disciplinas han consolidado
una importante presencia y han logrado prestigio a nivel local e internacional. Por último
son este tipo de disciplinas, especialmente la Teología y la Filosofía, las capaces de promover
una verdadera integración del saber, objetivo central de una universidad católica.
Nuestra Universidad debe realizar un gran esfuerzo para considerar nuestra cultura nacional
como sujeto de estudio y enseñanza. Esta es la cultura actual, la que nos va influyendo y
modelando como comunidad y como individuos. En este sentido, la cultura popular, la de
nuestros adolescentes, la religiosidad popular, las variadas culturas urbanas y rurales, los
cambios en el comportamiento e intereses, el valor que se le da en nuestro país a la familia,
son de la mayor importancia.
La encuesta Bicentenario ha colaborado aportando información y puede ser un gran insumo
para realizar las investigaciones que serán necesarias para ahondar en el conocimiento del
“alma” nacional actual, para de esta forma entender mejor los códigos y motivaciones
actuales de la sociedad, para buscar mejores caminos para enriquecerla y dotarla de sentido
de trascendencia.
La situación actual del Arte contempla dos aspectos fundamentales: la actividad realizada al
interior de las Facultades, como parte de su misión en la docencia, investigación y extensión,
y la actividad realizada por las organizaciones que atraviesan transversalmente la comunidad
universitaria. Se puede constatar que existe una gran actividad de creación artística en los
distintos estamentos de la Universidad pero está no se ha cuantificado. En el área de la
investigación, las Facultades de Artes, Arquitectura, Letras y Filosofía (Instituto de Estética)
se observan publicaciones dedicadas a la reflexión y el análisis de la obra de arte en sus
múltiples plataformas. La Facultad de Artes cuenta con un magíster y actualmente está
gestionando la creación de un doctorado.
En la situación actual se observan dos tipos de dificultades. Las primeras son extramurales:
el levantamiento de la situación de las Artes en la UC arroja como primer resultado la
sensación en la comunidad académica de que existe un desequilibrio en la valorización de la
práctica artística respecto de la actividad científico-tecnológica; se observa la incomodidad
19
de un gran número de académicos que se sienten marginados de la tendencia a
parametrizar la productividad con acuerdo a criterios que no les representan en parte
debido a la dificultad para establecer una valoración a los resultados de la investigación en
el área. El segundo grupo de dificultades es intramural: se detecta un insuficiente interés de
los académicos por participar en la gestión de recursos para sustentar sus proyectos de
investigación y/o creación; en algunos casos hay un compromiso débil de la planta
académica con la agenda universitaria; poco sentido de la pertenencia, falta de integración
con los pares y ausencia de un vínculo emocional con la institución lo que podría llevar a un
bajo nivel de respuesta a los requerimientos cada vez más estrictos de una universidad con
aspiraciones de alta excelencia.
Nuestra aspiración para los próximos años es poder apoyar a las facultades en que se
realizan actividades de creación artística para darle la relevancia a nivel institucional a una
actividad tan trascendental como son las Artes; podamos robustecer la calidad y la cantidad
de la investigación y la creación artística en la UC; generemos criterios de evaluación
objetivos de la actividad artística; podamos dar mayor visibilidad a la obra artística y
revalorizar a los creadores e investigadores del área; incrementemos los estímulos
financieros que entrega la UC para la investigación y la creación artística; aumentemos la
actividad artística en los segmentos transversales, como una manera de dar curso, espacio y
visibilidad al potencial creativo a todos quienes componen la comunidad UC.
g) Formación de Profesores7. Nuestra casa de estudio tiene la responsabilidad de aportar al
sistema educacional chileno a través de la formación de docentes en todos los campos del
saber y del desarrollo de investigación educacional de alto impacto y de políticas públicas.
Con este propósito, la Facultad de Educación ha impulsado un conjunto de reformas. A este
esfuerzo se suman las reflexiones y orientaciones que recientemente ha hecho el Honorable
Consejo Superior. Estas se han plasmado en cuatro ejes de desarrollo para la formación de
profesores que se espera orienten un conjunto de acciones y la consecución de recursos.
Primero posicionar a la Facultad de Educación como referente nacional y latinoamericano,
que nutra fecundamente la formación de docentes, la investigación y la extensión. Para ello,
es necesario completar el plan de renovación de las plantas académicas que permitan
cumplir con sus objetivos de desarrollo, y al mismo tiempo, identificar talentos académicos
que den conducción a nuevas líneas de investigación y de formación de personas de pre y
posgrado del más alto nivel. Esta renovación deberá fortalecerse por la vía de
colaboraciones internacionales e intercambios académicos, dentro y fuera de la universidad.
Segundo, generar estrategias que permitan incrementar aún más el número alumnos con
talento académico, y de esta forma, subir el estándar de exigencia de los alumnos que
ingresan a Educación. Para ello se ha propuesto liderar y apoyar campañas nacionales que
releven el estatus de la profesión; apoyar iniciativas que promuevan la implementación de
becas que entrega el MINEDUC y otras instituciones para la formación de profesores;
7
Informe Comisión Formación de Profesores del HCS, Agosto 2010
20
potenciar diversas vías de ingreso desde nuestros planes de estudio y elevar gradualmente
los puntajes de ingreso mínimo a pedagogía.
En tercer lugar fortalecer la calidad de la formación docente, por medio de una oferta
curricular innovadora que asegure una educación comprometida con los valores que
inspiran a la Universidad y que contemple una integración equilibrada y dinámica entre los
conocimientos pedagógicos, los contenidos disciplinarios y la práctica docente en aula. Para
lograr este propósito se requiere establecer instancias de diálogo fructífero y de
colaboración académica entre la Facultad de Educación, las facultades que cultivan los
contenidos disciplinares y una red de establecimientos educacionales como campo práctico.
En este marco, se fortalecerán los programas de posgrados así como los de educación
continua para perfeccionar en el tiempo al cuerpo docente y promover la formación de
líderes en campo de la gestión escolar.
Por último, se estimulará una mayor articulación entre las distintas y valiosas iniciativas
académicas que se realizan al interior de la universidad en el ámbito de la educación, de
modo de potenciar una mayor sinergia y colaboración, cuidando su diversidad y autonomía.
Para este propósito se crearán concursos especiales para promover proyectos de
investigación colaborativos e interdisciplinarios en el campo de la educación y generarán
encuentros académicos para impulsar el intercambio y la colaboración.
h) Las buenas prácticas de las mejores universidades. Los rankings de universidades son
reflejo de cómo la sociedad nos evalúa. Por otra parte, en los rankings deben incluirse
elementos que para nosotros sean cruciales (nuestra identidad, valoración de la docencia,
actividad de investigación, aporte al país, entre otros). Pero más importante que los
rankings, es poder revisar en cada área disciplinaria de la universidad, cómo lo estamos
haciendo en comparación con grandes centros referentes. También es importante el cómo
establecemos y aseguramos que nuestros procesos académicos tengan la más alta calidad y
contribuyan a avanzar en nuestro propósito de una universidad de mayor excelencia. Las
acreditaciones nacionales e internacionales han contribuido en forma muy importante a
esta tarea, las que pueden ser complementadas con paneles de expertos, de las mejores
universidades, que nos den su visión hacia donde podemos seguir avanzando y mejorando.
3. Aporte al Desarrollo del País
a) Aporte en educación superior. Nuestra Universidad debe estar activamente liderando el
pensamiento y desarrollo de las políticas de Educación Superior. En este sentido, es el
Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), el organismo que por ley tiene
la misión de asesorar al Ministro de Educación en estas materias. Es por esto que debemos
colaborar en la evaluación y mejoría de los temas de selección, equidad, acceso, innovación
curricular, intercambio estudiantil (nacional e internacional), formación de profesores,
convenios internacionales para el desarrollo de la docencia e investigación, etc. El trabajo al
interior del CRUCH no significa que sea exclusivo. Se deben incorporar al trabajo e
intercambio de ideas y planteamientos a las universidades privadas acreditadas (las que hoy

21
representan más de un 50% de la matrícula de pregrado), con el objeto de evaluar el
sistema de manera completa.
Así también, la educación superior la integran los Institutos Profesionales (IP) y los Centros
de Formación Técnica (CFT), en nuestro caso, representado por DUOC UC, con más de
56.000 alumnos y acreditación máxima de 7 años, lo que deben aportar y ser considerados,
ya que por una parte representan una parte muy significativa de la matrícula de la
educación superior, con esfuerzo y confianza depositada por parte de sus familias y por
otra, significan un real aporte al desarrollo del país y una palanca de movilidad social
importante.
Otra iniciativa de interés ha sido la creación de la Red Cruz del Sur, la que congrega a un
grupo de universidades que han trabajado en conjunto para potenciar los temas de
investigación, doctorado y formación avanzada, innovación, emprendimiento y
patentamiento. Esta iniciativa abre grandes oportunidades para que se realicen sinergias y
redes de apoyo en estos importantes temas que son de la mayor prioridad e importancia
para las universidades, y en especial para la nuestra.
b) Los aporte a la educación del país. Nuestro esfuerzo debe centrarse en varias líneas de
trabajo que se vienen desarrollando con gran fuerza y entusiasmo. En los esfuerzos por
lograr captar mejores alumnos, se ha trabajado en conjunto con el Ministerio de Educación,
instituciones privadas (Elige educar) para obtener becas e incentivos con el objeto de lograr
que cada vez más, mejores alumnos postulen a las carreras de pedagogía. Esto abre el
desafío de entregar incentivos profesionales, de desarrollo laboral y económico a los futuros
profesores, para su adecuada progresión laboral. En materia de campos educacionales, el
convenio para desarrollar una red de escuelas y liceos que permitan a nuestros alumnos
poder tener un contacto precoz con los alumnos y desarrollar sus prácticas, ha sido de gran
relevancia. Esto significa cambios y adaptaciones curriculares que significarán una
enseñanza basada en competencias, con más elementos de docencia práctica.
Nuestra propuesta es colaborar desde el inicio de la formación de los alumnos. Es así como
al Programa Penta (formación de alumnos talentosos de escasos recursos), y otras
iniciativas en la formación escolar (red de colegios EducaUC, etc.), representan un aporte de
gran importancia en esta materia. A través de nuestro aporte en la evaluación rigurosa de
los procesos educacionales y sus resultados (Centro Mide UC), aportamos investigación y
apoyo profesional de frontera. Esto se suma a innovaciones curriculares con importante
implementación de tecnologías. En materias de políticas públicas en educación, la
propuesta ha sido colaborar en las grandes políticas, avances y desarrollos de educación a
través de la constitución de centros de estudio colaborativos (CEPPE), y formando un
espacio de análisis, discusión y formulación de propuestas al interior del Centro de Políticas
Públicas UC. Estos centros de estudio representan una importante forma de colaborar con
el desarrollo de las nuevas líneas y toma de decisiones en esta área.

22
c) Fortalecimiento de la educación continua. La creciente velocidad de cambio en el
conocimiento ha transformado a la educación continua en un área de gran importancia para
la actualización no sólo laboral sino también personal. Concebida inicialmente sólo como
una fuente de recursos, hoy día Educación Continua UC abarca a todas las facultades y tiene
un sistema de gestión de calidad certificado bajo exigentes normas que establecen
reglamentos y procedimientos exigentes y comunes. El aumento sostenido de los alumnos
de todas las edades en los últimos años, la ha vinculado con las tareas fundamentales que
realiza la universidad: formación de personas y transferencia de nuevo conocimiento a la
sociedad. Además, puede transformarse en una forma de vínculo para nuestros ex alumnos
que requieren acceder a nuevas herramientas con el nivel de excelencia de la UC.
Dentro de la educación continua se incluyen todas las actividades académicas que no
otorgan grado y que tienen distintos niveles de complejidad y duración como seminarios,
talleres, jornadas, cursos y diplomados. Estos últimos han aumentado su importancia y
actualmente hay en ellos un creciente porcentaje de alumnos con grado universitario (de la
UC y de otras instituciones de educación superior chilenas o extranjeras) que buscan en las
distintas facultades actualizar sus conocimientos para responder de forma rápida a las
nuevas exigencias laborales. Por este motivo, se postula, en el caso de los Diplomados,
diferenciar las propuestas dejando dos alternativas que unan el rigor académico y una
adecuada velocidad de reacción a las demandas del mercado: 1) Diplomados de
Especialización Universitaria dirigidos sólo a alumnos con grado académico y que puedan
articularse con los magíster profesionales, y 2) Diplomados de Actualización dirigidos a
alumnos con o sin grado académico que entreguen herramientas necesarias para mejorar el
desempeño laboral o permitan lograr un mayor desarrollo personal.
Para potenciar el trabajo de la Universidad en esta área, se reconoce el rol central que le
compete a la Vicerrectoría de Comunicaciones y Educación Continua, y particularmente a su
dirección del área. Esta última será la encargada de realizar las investigaciones destinadas a
reconocer los públicos objetivos de interés, levantar requerimientos específicos de la
sociedad y establecer las capacidades internas disponibles o requeridas para acometerlos.
d) Aporte en políticas públicas. La universidad desea aumentar aún más su aporte al
desarrollo del país formando personas que se transformen en agentes de cambio al egresar,
y a su vez, generando conocimientos de calidad que promuevan el progreso y aporten
soluciones para los problemas que aquejan a la sociedad.
En la actualidad, la universidad cuenta con diversas instancias y mecanismos formales para
canalizar su aporte a la agenda nacional, así como un creciente interés del profesorado, y
particularmente de los alumnos, por realizar actividades curriculares de aprendizaje y
servicio, como también por participar activamente en la discusión de las políticas públicas
de nuestro país. Sin embargo, falta aún mayor pro actividad ya que estamos conscientes que
hay múltiples temáticas en las que la universidad tiene algo importante que aportar y
aprender.

23
Para facilitar que esto ocurra, debemos visualizar el impacto en el quehacer académico de
este diálogo bidireccional con la sociedad, entregándole el reconocimiento que corresponde
en las instancias formales de evaluación. El servicio al país no es un ámbito que deba ser
medido por la cantidad de recursos que genera, sino más bien por la capacidad que
desarrollemos de educar e investigar en permanente diálogo con la sociedad. Esta tarea
conlleva el desafío de impulsar con energía y creatividad, una mayor articulación entre
docencia e investigación, porque educar en un ambiente donde se crea y dialoga con la
sociedad, es marcar el espíritu de una comunidad universitaria con una clara conciencia de
servicio al país.
Finalmente, el desarrollo académico es inseparable de la sociedad que lo hace posible, y la
actividad académica se anima en las facultades que congregan las ciencias, las tecnologías,
las artes y las humanidades. Aportar como universidad a que las políticas públicas aseguren
no solo oportunidades sino vida en abundancia, implica que todas las facultades
comprendan su irremplazable aporte al desarrollo del país, y que sus autoridades valoren y
generen los incentivos suficientes para que este aporte se concrete. Especialmente, en
materia de educación, salud, vivienda y gestión gubernamental, tanto a nivel nacional como
local.
e) Aportes a la comunidad. El liderazgo que ha mantenido en los últimos años la Universidad
Católica hace que muchas miradas estén pendientes de su actuar. Ello nos obliga a evitar
actitudes que pueden ser calificadas de soberbia y a ser un ejemplo de servicio a la
sociedad. Este aporte al desarrollo del país no sólo puede ser el resultado natural de nuestra
docencia e investigación sino también una poderosa retroalimentación para continuar
avanzando en líneas de trabajo que contribuyan a solucionar los problemas sociales más
urgentes y contribuyan al bienestar y a la dignidad de los chilenos.
También la universidad manifiesta su compromiso con la sociedad, a través de múltiples
iniciativas que se desarrollan en alianza con instituciones públicas y privadas, o
directamente con organizaciones de la propia comunidad. Se trata de pequeñas iniciativas
cuyo objetivo es ofrecer un servicio a través de voluntarios, o grandes proyectos que con el
tiempo se han institucionalizado, y que gestionan recursos para su implementación desde la
universidad. Independiente de lo anterior, en todas está presente la pro actividad de algún
alumno, profesor o funcionario UC que ha descubierto un nicho en el cuál servir, con lo más
propio que puede entregar una universidad.
Hemos constatado que muchas iniciativas no se conocen entre ellas, coincidiendo incluso en
un mismo territorio. De aquí que el desafío mayor del presente período es la coordinación,
para actuar complementariamente como parte de una misma universidad. La experiencia
nos ha demostrado que ante un desafío nacional, como la reconstrucción del país por el
terremoto, todos estos proyectos de la comunidad universitaria están disponibles para
sumarse a un trabajo mancomunado, sin con ello perder su propia identidad.

III. Financiamiento.
24
Para concretar su visión y misión, y acometer los desafíos y desarrollos que se han expuesto en los
puntos anteriores del Plan de Desarrollo, la Universidad requiere disponer de un financiamiento
estable y apropiado. Este financiamiento puede provenir de las fuentes tradicionales, o de nuevas
fuentes por desarrollar8.
1. Fuentes tradicionales. Nuestra casa de estudios ha captado recursos tradicionalmente a través
de los aranceles de matrícula que se cobran a los alumnos, los aportes fiscales asociados a
éstos y los fondos de investigación a los que acceden sus académicos mediante proyectos ad-
hoc. También genera recursos a través de actividades de extensión, servicios externos y
eventuales dividendos que producen los negocios asociados.
Se estima que el primer desafío de la Universidad en materia de financiamiento, se relaciona
con su capacidad para sostener los niveles de generación de recursos tradicionales.
En relación a los aranceles de los alumnos, se espera proseguir con una política de reajuste
“acotada y criteriosa”, basada en las necesidades reales de nuevos recursos que plantean el
alza del costo de la vida y los requerimientos de desarrollo de la Universidad.
En el caso de los aportes del Estado, se espera conservar la captación de fondos directos e
indirectos a través del sostenimiento de los niveles de excelencia de los alumnos que optan por
nuestra Universidad. Adicionalmente, se espera mantener o incrementar la captación de
fondos especiales, tanto de apoyo a la formación (por ej. becas), como de investigación e
innovación.
También se espera mantener y seguir desarrollando los servicios que se ofrecen a la sociedad,
que permiten generar recursos para apoyar la actividad académica y para potenciar la oferta
existente.
2. Eficiencia Interna. Los requerimientos de financiamiento de la Universidad, plantean también
la necesidad de generar “holguras” a partir de una mejor gestión interna, que eleve los niveles
de eficacia y eficiencia con que se realizan las tareas académicas y administrativas.
Se considera en este ámbito la entrega de los apoyos y soportes adecuados para desarrollar de
mejor forma posible la tarea académica y administrativa, y para que los académicos se
concentren en las actividades claves que plantea la misión y propósitos de la Universidad.
Como se mencionaba también con anterioridad, se propone además revisar e incorporar
mejores prácticas, tanto internas como externas.
3. Nuevas Fuentes de Recursos. Se identifica que las nuevas fuentes de recursos se relacionan
principalmente con el aporte de donaciones o fund raising, la educación continua y la actividad
empresarial que realiza la universidad, o que aprovecha su marca.
El fund raising aporta tradicionalmente una cantidad relevante de recursos para la Universidad,
los cuales se estima pueden ser incrementados en el tiempo. Se detecta para ello la necesidad

8
Informe Comisión de Creación y Captación de Recursos, Jornada de Marbella 2010
25
de abordar el tema con mayor profundidad, mediante: i) la generación de un mayor
conocimiento del tema y de los donantes; ii) la formulación de mejores proyectos elegibles
para donación, considerando los montos adecuados; iii) el desarrollo de esquemas de
planificación y reconocimiento de las donaciones y donantes; y iv) la generación de
mecanismos de apoyo para facilitar el fund raising. También se observa la necesidad de
formular un plan de fund raising de la Universidad, y de fortalecer una unidad central que
maneje información, y coordine y facilite este tipo de actividades.
La Educación Continua se plantea como una actividad académica de interés, particularmente
por su potencial como mecanismo de vinculación con los propios ex alumnos o egresados, pero
también como fuente para la captación de nuevos recursos. Para potenciar el trabajo de la
Universidad en esta área, se reconoce el rol central que le compete a la Vicerrectoría de
Comunicaciones y Educación Continua, y particularmente a su Dirección de Educación
Continua.
Las actividades de tipo empresarial se han generado principalmente por la necesidad de
generar o allegar recursos, pero también por la posibilidad de aprovechar el conocimiento
creado por la Universidad, y sus capacidades de prestación de servicios que no hayan sido
absorbidas por sus actividades tradicionales. Muchas de estas iniciativas han permitido además
“acercar” los recursos y conocimientos que poseen otras organizaciones o personas (terceros),
que pueden “potenciar” e “ilustrar” el quehacer de la Universidad en esta área. Se plantea eso
sí, al mismo tiempo, la necesidad de fijar políticas que clarifiquen los límites para desarrollar
este tipo de actividades, las retribuciones esperadas por el uso de la marca UC, como asimismo
los incentivos o desincentivos que introducen a la actividad académica. También se planea la
necesidad de disponer de buenas formas de gobierno corporativo.

IV. Instituciones Afiliadas


Nuestra Universidad cuenta con un número significativo de fundaciones e instituciones afiliadas,
que le pertenecen y que comparten valores, misión y relevancia en nuestra sociedad. Es
importante poder acrecentar los vínculos, el trabajo conjunto y las actividades que permiten una
sinergia para poder potenciar la actividad en red entre ellos. Estas instituciones se pueden
agrupar de acuerdo a su ámbito de acción en educacionales, con variadas orientaciones tales
como DUOC UC, Instituto Profesional Hogar Catequístico y la Fundación de Capacitación de Vida
Rural; deportivas (Club Deportivo UC), diversas fundaciones de Ex alumnos (Ingeniería, Facultad de
Ciencias Económicas y Administrativas) que buscan recaudar fondos para potenciar el proyecto
académico; fundaciones específicas de desarrollo como Juan Pablo II (apoyo de beca para
estudiantes UC), Copec UC (investigación e innovación en recursos naturales) y Josefina Martínez
(Hospital dedicado a niños con enfermedades respiratorias crónicas). Así también, en el área de
las comunicaciones, la nueva sociedad con Canal 13 abre una nueva línea de oportunidades y de
trabajo conjunto, para poder expresar los valores y el aporte cultural de la Universidad y de la
Iglesia. A través de la presencia en televisión, radio y diversas publicaciones de prensa y revistas,
debemos ser actores principales de la cultura nacional.

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Palabras Finales

Para finalizar, es importante concluir que el rol evangelizador de la Universidad debe ser un
ejemplo y un testimonio acerca de lo que hacemos y aportamos a la sociedad. En este sentido, la
responsabilidad del Rector, de la Dirección Superior, de los Decanos y directivos es doble: conducir
la vida académica e irradiar la buena nueva desde cada uno de los rincones de nuestro quehacer.
Debemos estar conscientes que nuestro deber es impregnar su palabra en todas las acciones que
emprendamos; éste es el encargo de Aparecida a las comunidades religiosas, a las universidades y
a todos los católicos: entregar y dar a conocer la palabra del Señor, ser misioneros y dar
testimonio de la vida en abundancia y obra de Cristo.
El aporte de la Universidad es llegar de la mejor forma a todos los sectores con nuestra palabra y
formación, a través de la enseñanza de grupos que dirigirán el país, por medio del entendimiento
de la cultura popular y por el acercamiento a los que sin tener una mayor cultura, tienen una
experiencia de fe viva y fecunda. El mejor aporte de la Universidad a la Misión Continental debiera
ser el constituirse en una gran Universidad, donde se busque continuamente la verdad, se cultive
el saber con el sentido de servicio a los demás, en donde se cree nuevo conocimiento que ayude a
mejorar las condiciones de vida de la sociedad, una universidad que se base en una comunidad
que trabaje en forma alegre y cohesionada en torno a su propia Misión.

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