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SÍNDROMES POSCOLECISTECTOMÍA

Lesión de vías biliares

Más del 80% de todas las lesiones yatrógenas de la vía biliar ocurren durante la
colecistectomía, y se pueden producir tanto en la cirugía abierta como en la laparoscópica.

Los factores de riesgo son: inflamación portal, variabilidad de la anatomía biliar,


exposición inadecuada, agresiva consecución de la hemostasia, inexperiencia del
cirujano.

La clasificación de las lesiones de las vías biliares viene determinada por la localización
de la lesión y ayuda a guiar la reconstrucción quirúrgica (clasificación de Strasberg).

Cuando se produce escape de bilis, los pacientes presentan:

 Fiebre
 Aumento del dolor abdominal
 Ictericia
 Fuga de bilis por la incisión

Tratamiento

 Lesión identificada en el curso de la colecistectomía.- Los objetivos del tratamiento


inmediato de la lesión son: el mantenimiento de la longitud ductal, la eliminación
de cualquier escape de bilis que pudiera afectar al subsiguiente tratamiento y la
creación de una reparación libre de tensión.
 Lesión identificada después de la colecistectomía.- Los pacientes que sufren una
lesión de las vías biliares en el postoperatorio suelen presentar ictericia, con
concentración elevada de fosfatasa alcalina, o fuga por el conducto lesionado. El
tratamiento tiene 3 objetivos principales: el primero, control de la infección que
limita la inflamación (antibióticos o drenaje percutáneo), segundo, delineación clara
y completa de toda la anatomía biliar y tercero, restablecimiento de la continuidad
bilioenterica.

Los pacientes en los que se sospecha una lesión yatrógena de vías biliares deben
someterse a estudio por imagen, a fin de valorar una posible acumulación de líquido y
evaluar el árbol biliar. También se debe tener en cuenta otras complicaciones a encontrar
como: cálculos perdidos, cálculos biliares retenidos, fistula biliar, ileo por calculo biliar.
Colangitis aguda.- Se produce por una infección bacteriana ascendente aguda del árbol
biliar. Las dos condiciones absolutas para su desarrollo son: presencia de bacterias en el
árbol biliar y obstrucción del flujo.

Los patógenos más frecuentes son Klebsiella, E. coli, Enterobacter, Pseudomonas y


especies de Citrobacter.

La presentación clásica de la colangitis es la de la tríada de Charcot, con fiebre, ictericia


y dolor en cuadrante superior derecho y cuando la infección comienza a manifestarse con
shock, los dos hallazgos adicionales de alteraciones del estado mental e hipotensión se
suman a la tríada de Charcot para convertirla en la péntada de Reynolds.

Tratamiento. Deben instaurarse de inmediato una adecuada hidratación y la


administración de antibióticos i.v.

Colecistitis aguda alitiásica.- Se caracteriza por la obstrucción del conducto cístico en


ausencia de cálculos, donde la concentración de solutos biliares y la estasis en la vesícula
biliar desempeñan claramente importantes funciones en su etiología. El proceso
patológico es en general, más fulminante que el de la colecistitis litiásica y puede
progresar a gangrena y perforación de la vesícula biliar.

La sintomatología y el tratamiento son similares a la colecistitis litiásica, aunque dada la


considerable inflamación y el riesgo elevado de gangrena de la vesícula biliar, en general
se prefiere una técnica abierta para el tratamiento.

Estenosis biliares.- Cualquier proceso inflamatorio que afecte a la vesícula biliar y al


conducto cístico puede inflamar de forma secundaria el colédoco, provocando una
obstrucción. Otra posibilidad es que un cálculo de gran tamaño alojado en la bolsa de
Hartmann comprima el conducto biliar adyacente y cause una estenosis manifiesta.
Ambos procesos se diagnostican como síndrome de Mirizzi.

La inflamación resultante puede dar lugar a una fístula colecistocoledocal. El tratamiento


del síndrome de Mirizzi es la colecistectomía, que a veces requiere reparación del
colédoco.

Quistes biliares.- Su patogenia se basa en la presencia de una unión pancreatobiliar


anómala (UPBA). El conducto fusionado forma un largo conducto común, que permite
que las secreciones pancreáticas refluyan las mismas que pueden inflamar y dañar el árbol
biliar, dando lugar a degeneración quística.
La clásica presentación de ictericia, dolor en cuadrante superior derecho, masa palpable
y su clasificación distingue 6 tipos de quistes. El diagnóstico se realiza con técnicas de
imagen (TC) y su tratamiento es la resección de todo el quiste