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“INSTITUCION PARADIGMATICA - ACREDITADA INTERNACIONALMENTE

Y LICENCIADA POR LA SUNEDU”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLITICA

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

UAC
FILIAL SICUANI
INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL - JUDICIAL

CURSO: ARGUMENTACIÓN JURIDICA


DOCENTE: Dra. PAULINA ESTELA MOLER SANTILLANA
ESTUDIANTES: BOLAÑOS CASTELO, Dayvi Williams
BOMBILLA CAMPANA, Andree Gerardo
CHOQUENAIRA CONDORI, Hitoshi
PIZARRO HOLGADO, Jonathan Daniel E.
TAPARA CABRERA, Katheryne Iseldy
SEMESTRE: 6°
CICLO ACADEMICO: “2018 – II”
SICUANI – CANCHIS – CUSCO –PERÚ
I. RESUMEN EJECUTIVO

La interpretación de las normas jurídicas implica otorgarles un sentido. En el caso de la

Constitución, su interpretación adquiere especial importancia pues a través de ella se busca dar

un sentido a las normas fundamentales que organizan la convivencia política de un país.

Además, dada su peculiar característica de norma suprema del ordenamiento jurídico, de su

interpretación depende la vigencia de las demás normas, las cuales pueden quedar expulsadas de

aquel ordenamiento debido a su inconstitucionalidad.

La interpretación constitucional ha de orientarse a mantener la seguridad jurídica y la vigencia

del Estado de Derecho, pues las normas constitucionales constituyen la base del resto del

ordenamiento jurídico.

De una determinada interpretación de la Constitución, pueden ser expulsadas del sistema jurídico

de un país algunas leyes, debido precisamente a la imposibilidad de interpretarlas conforme a los

preceptos constitucionales.

Esto puede originar asimismo la inconstitucionalidad de otras normas que encuentren en conexión

con tales leyes.

La Constitución admite varias interpretaciones:

• Interpretación Originaria: Sostiene algunas ideas originales:


• la primera es que la Constitución tiene un significado que descubrir para el cual
no cabe acudir a aspectos extra constitucionales;
• Segundo que el intérprete carece de discrecionalidad para escoger entre diversas
interpretaciones posibles, porque hay solamente una, que es la correcta.
• Lo que interesa verdaderamente al intérprete para esta posición es determinar qué
quisieron expresar los constituyentes originarios, no pudiendo avanzarse un paso más allá
de ello.
• Interpretación Evolutiva:
Sostiene otras ideas totalmente distintas a las anteriores:

• En primer lugar sostiene que existen cláusulas abiertas que dan al juez un

margen de discrecionalidad legítima para optar entre varias interpretaciones

posibles de una determinada norma.

• En segundo lugar, que pueden recurrirse a valores o fuentes no explícitas

en el texto constitucional como valoraciones sociales, culturales, políticas; se trata

de una jurisprudencia de valores, de una interpretación axiológica receptiva, de

una interpretación progresista.

“A su vez, la Constitución puede ser interpretada, por el Congreso, el Poder Ejecutivo, el Poder

Judicial y el Tribunal Constitucional.”

• El objeto de la interpretación constitucional, es encontrarle un sentido a las

normas contenidas en la Constitución.

• Para llevar a cabo esta tarea, se deben respetar 5 principios fundamentales:

• Principio de la unidad de la Constitución


• Principio de la concordancia práctica.
• Principio de la eficacia integradora.
• Principio de la corrección funcional.
• Principio de la eficacia o efectividad.
Cuando la letra de la ley no exige esfuerzo de interpretación debe ser aplicada directamente", con

prescindencia de otras consideraciones.

El Tribunal advierte que si no se procede así, se corre el riesgo de prescindir del texto legal sin

declararlo inconstitucional. El Punto de partida de esta postura es sostener que la primera fuente

de exégesis de la ley es su letra.


Algunas veces la excepción a la aplicación de la interpretación literal es admitida de modo muy

excepcional, cuando la aplicación textual de la ley conduce a resultados "tan irrazonables que no

sería justo atribuirlos a la intención del Congreso".

En tal sentido el Juez debe apartarse de la interpretación literal por:

• Motivos de justicia y equidad


• Recta razón
• Defectos, incoherencias o imprecisiones del texto
• La necesidad de practicar una interpretación orgánico-sistemática

Para tener una gran noción de él valor de la interpretación constitucional tenemos al caso
MARBURY VS. MADISON (1803).

Vale la pena destacar que una decisión de tanta trascendencia como la del caso Marbury vs.

Madison, se ha debido, más que a cualquier otra cosa, a la sagacidad y la persistencia de un juez

como John Marshall. En este sentido, el caso Marbury demuestra suficientemente que a veces los

“casos pequeños”, en manos de grandes jueces, pueden dar lugar a decisiones notables e

imperecederas.
II. Contenido
I. RESUMEN EJECUTIVO .................................................................................................... 2

III. LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL - JUDICIAL ........................................ 9

INTRODUCCIÓN ................................................................................................................. 9

GENERALIDADES DE LA INTERPRETACIÓN............................................................... 9

CONCEPTO ....................................................................................................................... 9

IV. INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN .......................................................... 10

V. INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN E INTERPRETACIÓN DE LAS

LEYES 10

a. COINCIDENCIAS ..................................................................................................... 10

b. VARIABLES .............................................................................................................. 11

VI. LA CONSTITUCIÓN ADMITE VARIAS INTERPRETACIONES ............................ 11

a. INTERPRETACIÓN ORIGINARIA ......................................................................... 11

b. INTERPRETACIÓN EVOLUTIVA .......................................................................... 12

VII. PLURALIDAD DE INTÉRPRETES DE LA CONSTITUCIÓN .............................. 12

a. INTERPRETACIÓN DEL CONGRESO ................................................................... 13

b. INTERPRETACIÓN DEL EJECUTIVO ................................................................... 14

c. INTERPRETACION DEL PODER JUDICIAL ........................................................ 15

d. INTERPRETACIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ................................ 16

VIII. PRINCIPIOS DE LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL ........................... 19


a. PRINCIPIO DE LA UNIDAD DE LA CONSTITUCIÓN ........................................ 19

b. PRINCIPIO DE LA CONCORDANCIA PRÁCTICA .............................................. 19

c. PRINCIPIO DE LA EFICACIA INTEGRADORA ................................................... 20

d. PRINCIPIO DE LA CORRECIÓN FUNCIONAL .................................................... 20

e. PRINCIPIO DE LA EFICACIA O EFECTIVIDAD ................................................. 20

IX. PREDOMINIO DE LA INTERPRETACIÓN LITERAL ............................................. 20

a. VÁLVULAS DE ESCAPE DE LA INTERPRETACIÓN LITERAL ....................... 21

a. MOTIVOS DE JUSTICIA Y EQUIDAD. ................................................................... 21

b. RECTA RAZÓN .......................................................................................................... 21

c. DEFECTOS, INCOHERENCIAS O IMPRECISIONES DEL TEXTO ..................... 21

d. NECESIDAD DE PRACTICAR UNA INTERPRETACIÓN

ORGÁNICOSISTEMÁTICA ............................................................................................... 22

X. PREVALENCIA DE LA INTRERPRETACIÓN "JURÍDCA" SOBRE LA LITERAL

23

REALIDAD JURÍDICA. ..................................................................................................... 23

LÍMITES DE LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL .......................................... 24

XI. LAS TEORÍAS DE LA INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN ................... 26

a. LA TEORÍA COGNITIVA (O COGNOSCITIVA) .................................................. 26

a.1. La teoría cognitiva clásica ......................................................................................... 27

a.2. La teoría cognitiva contemporánea ........................................................................... 27


b. LA TEORÍA ESCÉPTICA (O NO-COGNOSCITIVA) ............................................ 28

c. LA TEORÍA INTERMEDIA (O ECLÉCTICA) ........................................................ 28

DIFERENCIAS ENTRE LA TEORÍA INTERMEDIA Y LA TEORÍA ESCÉPTICA

MODERADA ........................................................................................................................... 29

XII. EL CASO MARBURY VS. MADISON (1803) ........................................................ 32

XIII. CONCLUSIONES ...................................................................................................... 36

XIV. RECOMENDACIONES ............................................................................................ 38

XV. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ....................................................................... 40


CONTENIDO: La Interpretación Constitucional Judicial - Interpretación De La

Constitución - Interpretación De La Constitución E Interpretación De Las Leyes - La

Constitución Admite Varias Interpretaciones - Pluralidad De Intérpretes De La

Constitución
III. LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL - JUDICIAL

INTRODUCCIÓN

La interpretación de las normas jurídicas implica otorgarles un sentido. En el

caso de la –Constitución, su interpretación adquiere especial importancia pues a través de ella se

busca dar un sentido a las normas fundamentales que organizan la convivencia política de un país.

Además, dada su peculiar característica de norma suprema del ordenamiento jurídico, de su

interpretación depende la vigencia de las demás normas, las cuales pueden quedar expulsadas de

aquel ordenamiento debido a su inconstitucionalidad. El presente trabajo tiene por objeto acreditar

que una Corte Suprema de Justicia, o en su caso un Tribunal Constitucional, cuenta por lo común

con un arsenal de pautas interpretativas, en particular en cuanto las llamadas reglas de preferencia,

que resultan: a) Contrapuestas y b) de Vigencia muchas veces simultánea. Como consecuencia de

esto con relación a una norma constitucional concreta, según cuál herramienta sea empleada, el

Tribunal está habilitado para arribar a productos y resultados interpretativos distintos.

El Presente, busca aproximar al lector al tema de la interpretación constitucional, a sí como de

la labor hermenéutica desarrollada por los tribunales constitucionales en defensa de los derechos

fundamentales.

GENERALIDADES DE LA INTERPRETACIÓN

CONCEPTO

De acuerdo al Diccionario de Términos jurídicos " Es la explicación del

Sentido de una cosa, especialmente el de los textos.


Algunos autores, partiendo de la definición académica dicen que es la

explicación de los textos faltos de claridad, lo que no compartimos, porque la

interpretación de los códigos, no explica textos faltos de claridad, sino; que profundizan

sus alcances analizando lo que tiene carácter o situaciones concretas, porque dada la

Riqueza del Lenguaje, el sentido literal de las palabras se presenta a numerosas

explicaciones, dudas, alternativas, etc. Donde precisamente radica la función del

intérprete, buscando la intención del Legislador.

IV. INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN

La interpretación constitucional ha de orientarse a mantener la seguridad jurídica y la vigencia del

Estado de Derecho, pues las normas constitucionales constituyen la base del resto del

ordenamiento jurídico. De una determinada interpretación de la Constitución, pueden ser

expulsadas del sistema jurídico de un país algunas leyes, debido precisamente a la imposibilidad

de interpretarlas conforme a los preceptos constitucionales. Esto puede originar asimismo la

inconstitucionalidad de otras normas que encuentren en conexión con tales leyes.

V. INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN E INTERPRETACIÓN DE LAS

LEYES

a. COINCIDENCIAS

Conviene alertar que muchas de esas "reglas de preferencia" son

explicadas por el Tribunal cuando habla de la interpretación de las leyes, y otras veces

cuando detalla la interpretación de la Constitución.

Ocasionalmente se ha señalado que las pautas sobre interpretación de

las leyes valen también para la interpretación de la Constitución.


b. VARIABLES

Otros Fallos indican que interpretar a la constitución no es interpretar una

ley ordinaria, dado que la primera sienta bases normativas generales que fijan el marco de

posibilidades del legislador y están destinada a gobernar la vida de las generaciones futuras,

,mientras que un código, en cambio, aspira a prever todas las contingencias posibles. En

algunos pronunciamientos la Corte subraya que al interpretar la Constitución deben

evitarse "distingos más menudos, surgidos de ramas del derecho ocupadas centralmente en

asuntos infra constitucionales cuando pueden producir a una fragmentación de las cláusulas

constitucionales que desnaturalice su contenido o imponga diferenciaciones innecesarias,

cuando, no perturbadoras, de su comprensión".

VI. LA CONSTITUCIÓN ADMITE VARIAS INTERPRETACIONES

La constitución, con frecuencia, permite ser interpretada de distintos modos. Ello importa un

significativo rechazo, para muchas situaciones, de la "interpretación única" de la Constitución,

circunstancia que le permite de paso al Tribunal un buen margen de maniobra para optar por una

entre varias rutas exegéticas, incluso cambiantes en el tiempo, conforme a la doctrina de la

interpretación dinámica que de vez en cuando usa.

a. INTERPRETACIÓN ORIGINARIA

Sostiene algunas ideas originales: La primera es

que la Constitución tiene un significado que descubrir para el cual no cabe acudir a aspectos

extra constitucionales; Segundo que el intérprete carece de discrecionalidad para escoger

entre diversa s interpretaciones posibles, porque hay solamente una, que es la correcta.
Lo que interesa verdaderamente al intérprete para

esta posición es determinar qué quisieron expresar los constituyentes originarios, no

pudiendo avanzarse un paso más allá de ello.

b. INTERPRETACIÓN EVOLUTIVA

Sostiene otras ideas totalmente distintas a las

anteriores: En primer lugar sostiene que existen cláusulas abiertas que dan al juez un

margen de discrecionalidad legítima para optar entre varias interpretaciones posibles de

una determinada norma.

En segundo lugar, que pueden recurrirse a valores o

fuentes no explícitas en el texto constitucional como valoraciones sociales, culturales,

políticas; se trata de una jurisprudencia de valores, de una interpretación axiológica

receptiva, de una interpretación progresista. El juez constitucional en este esquema, no

puede jugar un rol de espectador pasivo. Por vía de una interpretación dinámica inteligente,

el juez puede extender el mandato constitucional a hipótesis no previstas originalmente por

el constituyente.

VII. PLURALIDAD DE INTÉRPRETES DE LA CONSTITUCIÓN

Distintas son las razones por las cuales se interpreta a una Constitución. Esta labor se puede realizar

con un mero afán de investigación como sucede en el caso de Defensor o investigador, o de crítica,

como sucede en el caso del analista político, quien interpreta de una determinada manera los

alcances de la constitución, influenciado por lo general por la coyuntura política de su país.


Pero de otro lado, al presentarse situaciones concretas en las cuales deben ser aplicados o

desarrollados los preceptos constitucionales, los órganos estatales involucrados en dichas

actividades se encuentran obligados a otorgarles un sentido.

a. INTERPRETACIÓN DEL CONGRESO

El Congreso es una institución que debe

interpretar los alcances de la Constitución al momento de elaborar las leyes, especialmente

aquellos que desarrollan los preceptos constitucionales, ya sea que versen sobre la

regulación de los derechos fundamentales o sobre las funciones y competencias de los

órganos constitucionales.

Resulta importante anotar que nunca el

criterio del Congreso para llevar a cabo esta delicada tarea va ha ser estrictamente jurídico.

Si bien el legislador se encuentra obligado a respetar los preceptos contenidos en la

Constitución y los principios fundamentales en ella recogidos, no se pueden negar los

importantes elementos políticos presentes en el Congreso al momento de llevar a cabo

cualquier tarea, más aún si se trata del desarrollo de la ley fundamental.

Pero si el legislador desnaturaliza mediante su

regulación a los alcances de las normas constitucionales tales decisiones son susceptibles

de ser revisadas en los órganos jurisdiccionales, y de ser el caso ser declarada su

inconstitucionalidad. En consecuencia, la libertad política presente en el Congreso, que

necesariamente influye en el contenido de las normas que aprueba, puede ser controlada

por la actividad, esencialmente jurídica, del órgano jurisdiccional encargado de la defensa

de la Constitución. No han sido pocos los casos en los cuales el Congreso ha cometido

excesos al desarrollar las normas constitucionales.


El tribunal constitucional se ha pronunciado

también sobre los alcances de otras facultades del Congreso, como por ejemplo, la de

otorgar amnistías. Al respecto el

Tribunal ha señalado que el ejercicio de esa

atribución tiene que realizar "en consonancia y coherencia con el resto del ordenamiento

constitucional", por lo que dicha facultad no puede ejercerse ilimitadamente y dándole a la

ley que la otorga contenidos ajenos a la institución en sí.

b. INTERPRETACIÓN DEL EJECUTIVO

En nuestro sistema constitucional el Poder

Ejecutivo tiene una gran influencia en el campo legislativo. La facultad de emitir decretos

legislativos –previa delegación de las facultades respectivas por parte del Congreso- así,

como decretos urgencia, han convertido prácticamente a este órgano político en el ente que

legisla sobre los temas de mayor importancia.

Obviamente al momento de elaborar estas

normas, el órgano ejecutivo tiene que tomar en consideración, al igual que el Congreso

cuando elabora las leyes, que los preceptos constitucionales constituyen un límite a su

actividad legislativa, pues se enfrenta asimismo con la posibilidad de que las normas que

promulgue sean susceptibles de ser declaradas inconstitucionales.

En el marco de las atribuciones que le han sido

asignadas al Presidente de la República en el campo legislativo, no puede dejar de pasarse

por alto su facultad de vero u observación de las leyes. En muchas oportunidades, los

fundamentos de tales observaciones han hecho referencia a la inconstitucionalidad de las

leyes aprobadas en el Parlamento.


Resulta ilustrativo señalar que en algunos

países se contempla la posibilidad de que ante los casos de vetos presidenciales basados en

argumentos sobre la inconstitucionalidad de una ley aprobada en el Congreso, la

controversia sea resuelta por Tribunal Constitucional. En Colombia, por ejemplo, su Corte

Constitucional tiene la atribución de "decidir definitivamente sobre la constitucionalidad

de los proyectos de la ley que hayan sido objetados por el gobiernos como

constitucionales".

c. INTERPRETACION DEL PODER JUDICIAL

El ejemplo más claro del éxito de esta

institución en el ámbito de la interpretación constitucional puede encontrarse en la

actividad desarrollada por el Poder Judicial de los Estados Unidos de América, y más en

concreto, en las importantes decisiones que sobre tal materia ha pronunciado su Tribunal

Supremo.

El inicio de esta reconocida instancia

jurisdiccional en tan fundamental tarea se encuentra en la célebre resolución del juez John

Marshall, en el leading case Marbury vs. Madison (1803). En esta trascendental decisión

Marshall interpretó la norma suprema de su país, a efectos de señalar el decisivo rol de los

magistrados en defensa de la Constitución, resaltando la facultad implícita (implied power)

que ellos tienen para dejar de aplicar toda ley que la contradiga.

A pesar de la importancia de esta

decisión, en la jurisprudencia Norteamérica del siglo XIX no se encuentra un desarrollo

orgánico sobre la interpretación de las normas constitucionales.


El importante rol de los jueces para la

defensa de la Constitución, y por ende para la interpretación constitucional, fue asimilado

por diferentes países en los cuáles se les reconoció a los magistrados la posibilidad de

controlar la constitucionalidad de las leyes.

Pero esta actividad del Poder Judicial

como institución a la cual le compete la defensa de la Constitución frente a los posibles

excesos legislativos del Congreso, conocida como el control difuso de la constitucionalidad

de las leyes.

d. INTERPRETACIÓN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En el caso de Europa

continental, desde los orígenes del constitucionalismo, por la carencia de una concepción

de la Constitución como norma jurídica suprema de obligatoria observancia por parte de

los entes públicos, pues sus preceptos no fueron considerados como una garantía frente a

la arbitrariedad de los poderes del estado, sino simplemente como una garantía de la

organización de éstos en base a determinados principios.

Por estas razones el

Parlamento fue considerado en ese continente como la institución depositaria de la

soberanía del pueblo, no sometido a la limitación de norma alguna, y cuyas decisiones no

podían ser objeto de revisión. Los jueces no podían por lo tanto controlar la actividad del

Parlamento, siendo considerados simples aplicadores de la ley, sin posibilidad alguna de

confrontarlas con la Constitución, y de ser el caso, declararlas inconstitucionales.

Estas circunstancias

han cambiado profundamente en este siglo, lo que ha llevado a la implementación


paulatina, en distintos países de Europa, de un Tribunal ad-hoc, independiente del Poder

Judicial, encargado de la defensa de la Constitución. En el caso de los países de América

Latina, la notable influencia del sistema constitucional de los Estados Unidos sirvió para

que fuera adoptado en diversos ordenamientos el control judicial de la constitucionalidad

de las leyes. Sin embargo, las variantes políticas que han llevado a una sumisión total,

incluso hasta nuestros días, del

Poder Judicial ante el

Poder político han originado la misma desconfianza que en Europa se produjo respecto a

esta institución para controlar a los poderes públicos al exceder sus marcos de competencia

constitucionalmente asignadas.

La solución adoptada a

este problema fue asimismo compartida con Europa, pues debido al auge de los tribunales

constitucionales en ese continente, dichas instituciones son literalmente importadas a

nuestros países, como en su momento lo fue la judicial review.

Para el adecuado

ejercicio de sus funciones, los Tribunales Constitucionales han sido considerados en los

ordenamientos jurídicos que los han incorporado, como el intérprete supremo de la

Constitución, de ahí su peculiar importancia para el desarrollo de la interpretación

constitucional, más aún si se considera que sus decisiones son de obligatorio cumplimiento

para las demás instituciones de un país.

En cuanto a su labor de

interpretación, la actividad del Tribunal Constitucional puede considerarse, en principio,

como netamente jurídica.


CONTENIDO: Principios De La Interpretación Constitucional - Predominio De La

Interpretación Literal - Prevalencia De La Interpretación "Jurídica" Sobre La Literal


VIII. PRINCIPIOS DE LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL

Se trata de la labor hermenéutica que tiene por finalidad encontrar un sentido a las normas

contenidas en la Constitución. Para tal efecto se han esbozado en el derecho constitucional

determinados principios que orientan la labor del intérprete de las normas constitucionales. Entre

estos tenemos:

a. PRINCIPIO DE LA UNIDAD DE LA CONSTITUCIÓN

El intérprete de la

Constitución debe comprender que ‘ésta contiene un conjunto de normas que han de ser

correlacionadas o coordinadas entre sí. En otras palabras, la Constitución debe entenderse

de modo integral y no como formado por compartimientos estancos. Por los tanto, el

análisis de cada disposición constitucional debe efectuarse tomando en consideración las

demás normas contenidas en la Constitución. De la forma en que sea interpretada una

norma constitucional se puede originar la variación en otras del sentido de las instituciones

por ellas reconocidas.

b. PRINCIPIO DE LA CONCORDANCIA PRÁCTICA

La unidad antes mencionada

remite a la necesidad de coherencia, o en otros términos, a la falta de contradicciones entre

las distintas normas que integran el sistema constitucional, a lo cual se denomina

concordancia práctica. Desde esta perspectiva, los bienes jurídicos constitucionalmente

protegidos deben ser compatibilizados en la solución de los problemas interpretativos, de

manera que cada uno conserve su identidad.


c. PRINCIPIO DE LA EFICACIA INTEGRADORA

Si la norma constitucional

promueve la formación y mantenimiento de una determinada unidad política, su

interpretación debe dirigirse a potenciar las soluciones que refuercen dicha unidad. Como

se aprecia, este principio se enmarca dentro de la concepción de la Constitución como una

norma política.

d. PRINCIPIO DE LA CORRECIÓN FUNCIONAL

La interpretación que se efectúe no

debe interferir en el ámbito de las funciones asignadas por la Constitución a diferentes

órganos del Estado. En este sentido, el intérprete se ve obligado a respetar el marco de

distribución de funciones estatales consagradas por la Constitución.

e. PRINCIPIO DE LA EFICACIA O EFECTIVIDAD

El intérprete debe encauzar su

actividad hacia aquellas opciones hermenéuticas que optimicen y maximicen la eficacia de

las normas constitucionales, sin distorsionar su contenido y actualizándolas ante los

cambios de la realidad.

IX. PREDOMINIO DE LA INTERPRETACIÓN LITERAL

"Cuando la letra de la ley no exige esfuerzo de interpretación debe ser aplicada directamente", con

prescindencia de otras consideraciones.

El Tribunal advierte que si no se procede así, se corre el riesgo de prescindir del texto legal sin

declararlo inconstitucional. El Punto de partida de esta postura es sostener que la primera fuente

de exégesis de la ley es su letra.


a. VÁLVULAS DE ESCAPE DE LA INTERPRETACIÓN LITERAL

La tesis de la

superioridad de exégesis gramatical, a pesar de lo dicho, no es absoluta, y tiene - ella

misma- válvula de escape.

Algunas veces la

excepción a la aplicación de la interpretación literal es admitida de modo muy excepcional,

cuando la aplicación textual de la ley conduce a resultados "tan irrazonables que no sería

justo atribuirlos a la intención del Congreso" En tal sentido el Juez debe apartarse de

interpretación literal por:

a. MOTIVOS DE JUSTICIA Y EQUIDAD.

El juez puede apartarse de las palabras de

la ley" para aplicar la norma con auténtico sentido de justicia y recto juicio prudencial

en los casos concretos"

b. RECTA RAZÓN

No es recomendable atenerse estrictamente a las palabras de la ley,

ya que el espíritu que la nutre ha de determinarse en procura de su aplicación racional.

c. DEFECTOS, INCOHERENCIAS O IMPRECISIONES DEL TEXTO

Cuando la

expresión literal presenta imperfecciones técnicas, dudas o ambigüedades jurídicas,

o admite razonables distinciones, el juez debe recurrir a la ratio legis, ya que no es el

espíritu de la ley el que debe subordinarse a las palabras de la norma sino, cuando

ratio legis se vincula con principios constitucionales que siempre han de prevalecer

en la interpretación de las leyes.


d. NECESIDAD DE PRACTICAR UNA INTERPRETACIÓN

ORGÁNICOSISTEMÁTICA

El juez puede apartarse de las palabras de la ley,

cuando su interpretación sistemática u orgánica así lo impone. En otros fallos

análogos se sostiene que no cabe atenerse rigurosamente a las palabras de la norma,

cuando así lo requiera su interpretación razonable y sistemática.

La interpretación sistemática u orgánico-

armonizante es pues, ella que atiende a la totalidad de los preceptos de una norma

(en particular, de la constitución que posee "unidad sistemática", así como su enlace

con todas las del ordenamiento jurídico y, de modo que mejor se adecuen al espíritu

ay a las garantías de la constitución nacional). Es una formula que descarta la

interpretación aislada de un precepto jurídico. Ninguna de sus cláusulas puede ser

interpretada solidariamente, desconectándolas del todo que compone sino que cabe

entenderlas integrando las normas dentro de la unidad sistemática de la Constitución,

comparándolas. Coordinándolas y armonizándolas de tal forma que tal forma que

haya congruencia y relación entre ellas.

En materia de derechos constitucionales, corresponde

por ello también ser interpretado armónicamente, para hallar un marco de

correspondencia recíproca.
X. PREVALENCIA DE LA INTRERPRETACIÓN "JURÍDCA" SOBRE LA

LITERAL

Otras sentencias de la Corte privilegian una exégesis especializada, y no simplemente gramatical,

de las palabras de la normas. Así puede leerse que "por encima de lo que las leyes parecen expresar

literalmente, es propio de la interpretación indagar lo que ellas dicen jurídicamente".

Añade el Tribunal que un precepto legal no debe ser aplicado ad literam, sin una formulación

circunstancial previa, conducente a su "recta exégesis jurídica", por que de lo contrario se corre el

riesgo de arribar a una conclusión irrazonable.

No se trata de desconocer las palabras de la ley, sino de dar preeminencia a su espíritu, a sus fines,

y en especial, al conjunto armónico del ordenamiento jurídico y los principios fundamentales del

derecho, en el grado y jerarquía en que éstos son valorados por el todo normativo."

Lo importante es averiguar que dice la ley "jurídicamente", sin que esto signifique apartarse del

texto legal, pero tampoco sujetarse a él.

REALIDAD JURÍDICA.

Otro pasaje a la revisión de la interpretación literal es el argumento de la

realidad jurídica; por ejemplo, La Corte afirma que las instituciones jurídicas no dependen del

nomen juris que le haya dado el otorgante de un acto, o el mismo legislador, sino de "verdadera

esencia jurídica y económica", de tal modo que si hay oposición entre la denominación dada a algo

por el autor de la norma, y la realidad, deberá prevalecer esta última.

La obra del constituyente, o sea la Constitución, no puede tampoco ser

entendida sino como un todo o estructura coherente.


LÍMITES DE LA INTERPRETACIÓN CONSTITUCIONAL

La interpretación de la

Constitución no es un actividad que quede libre de límites. En tanto se trata de una tarea que

realizan los poderes constituidos, la interpretación que por ellos se lleve a cabo no puede

contradecir la labor realizada por el poder constitucional se encuentra en la propia Constitución,

pues su labor no puede encaminarse a la creación de preceptos constitucionales.

Desde esta perspectiva,,

cuando una Constitución señala el proceso especial a través del cual es posible su reforma, está

excluyendo la posibilidad que se genere un derecho constitucional consuetudinario mediante la

jurisprudencia constitucional, así como la modificación de la Constitución mediante sentencias

particulares o una interpretación del Tribunal Constitucional.

Así como el intérprete de la

Constitución no puede sustituir la labor del poder constituyente, tampoco le está facultado sustituir

la de los poderes constituidos, en especial la labor del legislador ordinario. Esto significa que el

intérprete constitucional no puede crear normas d}en el ordenamiento jurídico, pues de un lado,

escaparía a su principal función, cual es otorgar un sentido a las normas contenidas en

Constitución, y de otro, invadiría un ámbito de competencia legislativa que la propia ley

fundamental le ha otorgado a otro órgano constitucional.


CONTENIDO: Las Teorías De La Interpretación De La Constitución - La Teoría

Cognitiva (O Cognoscitiva) - La Teoría Cognitiva Clásica - La Teoría Cognitiva

Contemporánea - La Teoría Escéptica (O No-Cognoscitiva) - La Teoría Intermedia

(O Ecléctica) - Diferencias Entre La Teoría Intermedia Y La Teoría Escéptica

Moderada
XI. LAS TEORÍAS DE LA INTERPRETACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN

En este apartado analizarémoa sobre las diversas teorías de la interpretación de la Constitución, a

fin de verificar cuál de ellas permite explicar mejor acerca del contenido de las disposiciones

constitucionales, y de ser el caso, plantear algunas propuestas que permitan dar cuenta de manera

más satisfactoria la actividad interpretativa de la Constitución. Existe en la literatura jurídica una

clasificación bastante difundida que, si bien explica o describe la interpretación del Derecho, en

general ha sido utilizada también para explicar o dar cuenta de la actividad interpretativa de la

Constitución5. Según esta conocida clasificación, la interpretación de la Constitución puede ser

explicada a partir de tres teorías o familias de teorías: cognitiva, escéptica e intermedia6. Si bien

es posible encontrar distintas versiones, sobre todo en las dos primeras, en lo esencial son

homogéneas.

a. LA TEORÍA COGNITIVA (O COGNOSCITIVA)

La teoría cognitiva sostiene que la

interpretación es una actividad (puramente) cognoscitiva (es decir, un acto de

conocimiento o del conocimiento) que consiste en descubrir o conocer el “único”

significado propio, preexistente o determinado de las disposiciones de la Constitución1.

Según esta perspectiva, el juez constitucional en su labor de interpretación de la

Constitución descubre, constata o expone a través de un mero acto de conocimiento (y no

uno de voluntad) que la expresión lingüística constitucional “T” significa S, en el que “T”

es el texto constitucional (disposición) y S es el significado constitucional (norma).

1
Guastini, R., Estudios sobre la interpretación jurídica, 13. Vid. también Guastini, R., Nuevos estudios sobre la interpretación, 121. Chiassoni, P.,
Técnicas de interpretación jurídica: Brevario para juristas, trad. de P. Luque Sánchez y M. Narváez Mora, del original: Tecnica dell’
interpretazione giuridica, (Madrid: Marcial Pons, 2011), 161.
La teoría cognitiva presenta

diversas versiones, entre las más importantes destacan la teoría cognitiva clásica y la teoría

cognitiva contemporánea. En lo que sigue, analizaremos ambas versiones.

a.1. La teoría cognitiva clásica

La versión clásica de la teoría cognitiva es la tesis que

el primer positivismo jurídico (o el positivismo decimonónico) hereda de la ilustración y

lo instituye para la interpretación de la ley, aunque también sirve para explicar la

interpretación de la Constitución, y ello es así, porque fue desarrollada también en los

sistemas constitucionales que contemplaban a la Constitución como norma jurídica.

a.2. La teoría cognitiva contemporánea

Citaremos a Dworkin quien indica que la

interpretación se desarrolla sobre la base de la crítica al Concepto del Derecho de Hart. Si

para éste el Derecho es parcialmente determinado, pues existen casos para los que el

Derecho no ofrece ninguna solución (lagunas normativas), y que en esos casos, el juez

tiene discrecionalidad en sentido fuerte para resolver (o cómo resolver) el caso; para

Dworkin, en cambio, esa tesis es falsa, porque a su modo de ver el Derecho es completo

(o totalmente determinado) y que siempre existe (o preexiste) una -y solo una- respuesta

correcta para cada caso, por tanto, el juez carece de discrecionalidad en sentido fuerte. La

idea de la determinación total del Derecho implícitamente impugna la errónea idea -así

entiende Dworkin- de que el Derecho es un modelo (solo) de reglas cuya insuficiencia

permitiría a los jueces ejercer -en ocasiones- discrecionalidad en sentido fuerte. Según su
punto de vista, el Derecho es un modelo de principios además de reglas y no un modelo

(solo) de reglas como -según sostiene- afirma Hart2.

b. LA TEORÍA ESCÉPTICA (O NO-COGNOSCITIVA)

En líneas generales, la

teoría escéptica se basa en la idea de la indeterminación del Derecho, es decir, el Derecho

es totalmente indeterminado pues las disposiciones de la Constitución o carecen de

significado o, poseen más de un significado. De otro lado, según esta teoría el Derecho no

es (nunca) completo (pues, presenta lagunas) ni coherente (pues, presenta antinomias), lo

que supone que toda decisión interpretativa que resuelva una laguna o una antinomia lleva

como base (siempre) una decisión sobre el significado de la disposición constitucional3.

Desde esta perspectiva, la teoría escéptica entiende que la interpretación consiste

únicamente (o finalmente) en decidir (inventar o elegir) el significado del texto

constitucional. El significado -o mejor dicho, la norma incluso en la versión moderada- no

preexiste a la interpretación, sino que es su resultado4.

c. LA TEORÍA INTERMEDIA (O ECLÉCTICA)

La teoría intermedia sostiene que la

interpretación es a veces una actividad (puramente) cognoscitiva (es decir, un acto del

conocimiento) que consiste en descubrir o conocer el “único” significado propio o

preexistente de las disposiciones de la Constitución, y, a veces, es también una actividad

2
En efecto, Dworkin afirma que su crítica es un ataque general al positivismo, y en especial al positivismo de Hart. En ese sentido señala que
“[a]rgumentaré que el positivismo es un modelo de y para un sistema de [reglas], y sostendré que su idea central de una única fuente de
Derecho legislativa nos obliga a pasar por alto los importantes papeles de aquéllos estándares que no son [reglas]”, Dworkin, R., Los derechos
en serio, 72.
Guastini, R., Estudios sobre la interpretación jurídica, 15.
3

Guastini, R., Estudios sobre la interpretación jurídica, 15.


4
(puramente) volitiva (es decir, un acto de la voluntad) que consiste elegir o inventar el

significado de las disposiciones constitucionales5. La teoría intermedia se basa en la idea

de la indeterminación parcial del Derecho (el Derecho es parcialmente indeterminado o

parcialmente determinado) debido a su textura abierta, y ello es así porque el lenguaje (las

palabras) en el que están expresadas las disposiciones presentan “un “núcleo esencial”

luminoso y, en torno suyo, una indefinida “zona de penumbra””6. De este modo, se sostiene

que para toda disposición existen “casos “fáciles”, que [caen en el “núcleo esencial”

luminoso], como también casos marginales “difíciles”, respecto a los cuales la aplicabilidad

de la [disposición] es controvertida”7. En otras palabras, junto a los casos “claros”, en los

cuales la aplicación de [la disposición] no supone problema alguno, ya que caen en su

ámbito de aplicación de un modo evidente, existen siempre casos “difíciles” o “dudosos”

en los cuales el juez ejerce su poder discrecional. Cuando un juez decide un caso fácil, se

limita a tomar conocimiento de la [disposición]: su enunciado interpretativo puede ser

verdadero o falso. Por el contrario, cuando resuelve un caso difícil, realiza un acto de

voluntad: su enunciado interpretativo está privado del valor de verdad”8.

DIFERENCIAS ENTRE LA TEORÍA INTERMEDIA Y LA TEORÍA ESCÉPTICA

MODERADA

Ahora bien ¿en qué se diferencia esta teoría intermedia de la teoría escéptica

moderada? A mi modo de ver, la diferencia radica principalmente en que la teoría escéptica

moderada contempla la combinación en todos los casos de procesos cognitivos y volitivos a la

5
En el mismo sentido Chiassoni señala que “la interpretación textual en ocasiones es una actividad puramente cognoscitiva, y en otras ocasiones,
es también volitiva y, si se da el caso, creativa”, Chiassoni, P., Técnicas de interpretación jurídica, 164.
6
Guastini, R., Estudios sobre la interpretación jurídica, 16.
7
Guastini, R., Estudios sobre la interpretación jurídica, 16 - 17.
8
Guastini, R., Teoría e ideología de la interpretación constitucional, 40 - 41.
vez, es decir, el juez descubre los diversos significados de la disposición constitucional a través

de un acto del conocimiento, y luego elige uno de ellos (el significado preferido) a través de un

acto de la voluntad, mientras que, la teoría intermedia entiende que la interpretación es un acto del

conocimiento solo si el caso es fácil, y es un acto de la voluntad solo si el caso es difícil.


CONTENIDO: El caso Marbury vs. Madison (1803)
XII. EL CASO MARBURY VS. MADISON (1803)

El caso Marbury vs. Madison, no cabe duda, constituye uno de los principales hitos (e íconos) del

constitucionalismo. Ello está plenamente justificado, pues es la primera ocasión en la que, de

manera clara, una corte de vértice, afirmando la supremacía de la Constitución frente a la ley,

determina la inaplicación de esta última por ser inconstitucional.

Ahora bien, contra lo que podría pensarse desde la perspectiva actual – es decir, desde el

“constitucionalismo de los derechos”– no se trata de un caso en el que una norma legal fue

inaplicada por ser lesiva de derechos constitucionales.

Además de la ya indicada, el caso presenta muchas otras singularidades y es importante (e incluso

actual) por varias razones. Lo primero que podríamos tener en cuenta al respecto es el contexto en

que surgió el caso.

De inicio, conviene mencionar es que el ponente en el caso Marbury (para abreviar) fue John

Marshall, tal vez el más importante juez en la historia de la Corte Suprema de Estados Unidos.

Marshall asumió la Presidencia de la Suprema Corte en 1801, en un contexto en que el Poder

Judicial se encontraba devaluado y carecía de protagonismo. Durante un tiempo, además

Presidente de la Corte, Marshall fue a la vez Secretario de Estado del presidente John Adams, del

partido federal.

Justo antes de que Adams deje la presidencia, para ser relevado por Thomas Jefferson (del partido

republicano), el gobierno del partido federal designó a varios jueces de paz. Este proceso de

designación involucraba el nombramiento por parte del Presidente con la posterior ratificación del

Congreso; tras ello, correspondía, como acto de perfeccionamiento formal, que el documento de
nombramiento sea sellado y remitido por correo por el Secretario de Estado (cargo que, hasta el

momento de los mencionados nombramientos, tenía Marshall).

Lo cierto es que William Marbury fue nombrado juez de paz casi el último día de gobierno del

partido federal y a John Marshall no le alcanzó el tiempo para sellar o enviar todos los

nombramientos que acaban de hacerse, entre ellos el de Marbury.

Ante ello, el nuevo Secretario de Estado nombrado por Jefferson, James Madison (uno de los

coautores de El Federalista y quien luego llegaría a ver presidente de los Estados Unidos), se negó

a sellar y a distribuir las credenciales pendientes, e incluso eliminó las plazas de juez creadas por

Adams. William Marbury, seguramente sin imaginar lo que resultaría de ello, presentó

un mandamus pidiendo al nuevo Secretario de Estado que le envíe su nombramiento, el cual ya

estaba sellado. Este pedido, en aplicación de una disposición de la Judiciary Act (equivalente a

nuestra Ley Orgánica del Poder Judicial), llegó directamente a la Suprema Corte.

Al resolver, la Corte (y especialmente Marshall, quien, como señalamos antes, era tanto Chief

Justice del Tribunal como ponente de la causa) resolvió que, aunque era cierto que le asistía un

derecho a Marbury y que este merecía tutela, la ley que habilitaba a la Suprema Corte a resolver

un mandamus como el presentado contravenía lo dispuesto por la Constitución. Más

específicamente, señaló que si bien la Judiciary Act habilitaba a la Corte Suprema para conocer

algunos mandamus en primera instancia (con competencia originaria), dicha competencia legal

resultaba inconstitucional, pues no se ajustaba a lo dispuesto por la Constitución (que disponía

que, salvo algunos pocos supuestos, la Corte Suprema solo ejercía competencia “por apelación”)
En esta línea, y con independencia de la situación de Marbury (a quien finalmente no se le tuteló

el derecho), la Corte sostuvo que la Constitución establecía límites para los poderes públicos, los

cuales no podían ser rasados por estos, prohibición que había sido desatendida por el Congreso al

dar la Judiciary Act. Y lo más relevante: precisó que cuando una ley se opone a la Constitución

esta deja de ser válida y, siendo así, declaró que la ley que establecía la competencia de la Suprema

para que esta resuelva mandamus de manera directa no podía ser aplicada, por ser inconstitucional.

Con lo anotado, seguramente queda muy claro varios de los aportes que se derivan de esta

sentencia. Uno primero, es que con casos como Marbury vs. Madison la Corte Suprema no solo

afianzó el valor de la Constitución, sino también afirmó su propia legitimidad y poder (de hecho,

al revisar la historia de diferentes tribunales constitucionales, se constata que sus decisiones

iniciales, o también las de ruptura, son decisivas para su fortalecer su legitimidad). En este mismo

sentido es que el caso Marbury, con el paso del tiempo, se ha consolidado como la “sentencia

símbolo” de la judicial review (o del modelo de “control difuso de constitucionalidad”), relegando

a otras decisiones más bien lamentables de la Supreme Court (como la del caso Dred Scott vs.

Sandford), en las que también se declaró la inconstitucionalidad de normas legales, pero que no

abonaron a su engrandecimiento.

En segundo lugar, y esto es lo más importante para la historia del constitucionalismo, es que,

aunque existen antecedentes previos (y tal vez el Bonham Case, resuelto por el juez Edward Coke

en Inglaterra, en 1610, sea el más conocido) esta es la primera vez en que de manera expresa se

somete al poder político –ni más ni menos que a una ley del Congreso– al valor normativo de la

Constitución (Constitución, además, en sentido moderno: es decir, escrita y dada por “el pueblo”).
Ahora bien, tal vez porque hoy día referirnos a la fuerza normativa de la Constitución no genera

ninguna resistencia, puede que no sea tan notorio este último aporte del caso Marbury vs.

Madison al que nos hemos referido. Ante ello, consideramos necesario llamar la atención sobre

que este valor genuinamente jurídico de la Constitución es muy reciente en los países de tradición

legiscentrista (o de Civil Law) como el nuestro, y que el asunto resulta todavía más nuevo si nos

referimos a la aplicación efectiva de la norma magna por parte de los jueces, quienes han sido

considerados hasta no hace mucho como una especie de “poder nulo” frente al poder político.

Por último, creemos que vale la pena destacar que una decisión de tanta trascendencia como la del

caso Marbury vs. Madison, se ha debido, más que a cualquier otra cosa, a la sagacidad y la

persistencia de un juez como John Marshall. En este sentido, el caso Marbury demuestra

suficientemente que a veces los “casos pequeños”, en manos de grandes jueces, pueden dar lugar

a decisiones notables e imperecederas.


XIII. CONCLUSIONES

• La interpretación constitucional implica dar un sentido a los preceptos, contenidos en toda


ley fundamental.
• El Derecho es Ley, pero antes que Ley es vida; debe surgir de la vida misma y debe seguir
las necesidades del Hombre.
• La constitución debe ser más sagaz y previsora que el constituyente.
• La interpretación evolutiva no significa dar cualquier contenido a las normas
constitucionales; la interpretación evolutiva faculta al intérprete a cubrir aspectos no
previstos, pero no contrarias las normas expresas o decisiones fundamentales tomadas en
otro tiempo.
• La Ley no es un Gancho elástico capaz de tirar sobre su texto de tal modo que se llegue
siempre a solucionar los diferentes casos, el rendimiento de una norma no siempre es
ilimitada.
• Los Jueces tienen el deber de ponderar las consecuencias sociales de sus decisiones.
• La interpretación tiene que ser práctica y útil, esto quiere decir, que tiene que ser apta para
dar respuestas sensatas y proveedoras para la Sociedad.
• El Juez debe optimizar las posibilidades de una constitución para dar solución adecuada a
los problemas y no agudizarnos a dejarlos inconclusos.
• La interpretación además de ser práctica tiene que ser creativa, debe de ajustarse o
acomodarse a los preceptos de la Constitución que las nuevas necesidades y circunstancias
Sociales vayan presentando.
• La Corte toma en cuenta las consecuencias privadas, pero también tiene que pensar en las
consecuencias mediatas o Sociales.
• Los jueces deberían tener disponibles estas herramientas de interpretación al momento de
administrar justicia, y no, obligar al juez nada más que a repetir la letra de la ley debido a
que, de tal manera no vamos a conseguir mejorar la justicia.
• El juez además de ser un buen conocedor del derecho debe ser un buen hombre. •
No se trata de desconocer las palabras de la ley sino de dar preeminencia a su
espíritu.
• Es bueno que una Corte de siempre respuestas coherentes, pero un tribunal de este tipo no
va a ser recordado en la historia por haber dado en todo momento respuestas coherentes,
impecables y seguras; sino por dar respuestas útiles a los problemas que le toco resolver.
XIV. RECOMENDACIONES

Los estudiantes del sexto semestre de la escuela profesional de Derecho y Ciencia Política, tras la

elaboración de este trabajo para el tercer aporte correspondiente al criterio de Investigación

Formativa llegamos a dar las siguientes recomendaciones.

• Que según hemos yendo palpando lo magnifico que es el Derecho en General

también hemos estado aprendiendo cuán importante es saber interpretar una norma

jurídica, ya sea en cualquiera de los tres niveles que se encuentre según la pirámide de

Kelsen.

• Es así que ahora en la calidad de estudiantes universitarios es de suma importancia

darle el valor que merece la interpretación jurídica de una norma, ya que no podemos

interpretarla de cualquier forma, si no, hacerlo respetando diferentes preceptos ya

establecidos para que de esa forma podamos dar una correcta interpretación.

• Es necesario que como estudiantes nos estemos familiarizando con la correcta

interpretación de una norma jurídica, ya que ahora como estudiantes todavía encontramos

la posibilidad de poder recurrir a nuestros mentores más cercanos que son nuestros

docentes para que de esa forma ellos puedan corregir los errores que hayamos cometido.

• La recomendación anterior se brinda bajo el fundamento siguiente, ya que cuando

nosotros hayamos concluido con una de las etapas más importantes de nuestra vida que es

la de nuestra formación como profesionales ingresaremos a una etapa mucho más

importante aún, que es la de ser profesionales y aplicadores del derecho en cualquiera de

las especialidades que nosotros podamos elegir pero siempre estaremos atados al derecho

y a la correcta aplicación e interpretación de las normas jurídicas. Es así que en esa etapa

ya no podremos seguir cometiendo los errores que aún eran subsanables en nuestra vida
como estudiantes, ya no podremos recurrir a nuestros amigos más cercanos nuestros

señores docentes.

• Es ahora cuando nosotros tenemos que empaparnos de la doctrina que nos ayudara

y nos guiara al respecto de una buena interpretación.

• Es necesario que desde este momento le demos la debida importancia a la

interpretación constitucional y no dejando de lado también la interpretación judicial pero

siempre sabiendo distinguir la preponderancia que existe de una con respecto de la otra.

• Es muy importante que lleguemos a la capacidad de ser eruditos en la

interpretación de una norma ya que de esta forma podremos elevar nuestra calidad de

profesional o caso contrario vernos derrotados ya que no podremos asesorar de una buena

forma a los clientes que nos esperan en nuestros futuros despachos.


XV. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. "Derechos Fundamentales e interpretación Constitucional", Comisión Andina de


Juristas; Los Sauces 285, lima 27, Perú; Diciembre de 1997
2. "Diccionario de Términos Jurídicos", Pedro Flores Polo; Editores importadores
S.A., Jr. Contumaza 1066 Lima- Perú
3. Ley orgánica del Tribunal Constitucional
4. Derecho Constitucional (Sistema de Fuentes); Ignacio de Otto; Barcelona: Ariel, cuarta
impresión de la segunda edición, 1995
5. "El Control de la constitucionalidad en Ibero América: sus rasgos generales y sus génesis
en el pasado siglo. En pensamiento constitucional"; Año III, N°3, Lima: Fondo editorial
de la Pontifica Universidad Católica del Perú"
6. Disposiciones finales y Transitorias de la Constitución Peruana de 1993
7. "La Justicia Constitucional de Bolivia", interpretación constitucional y alquimia
constitucional. (Arsenal argumentativo de los Tribunales Supremos); CAECI;
2003
8. "Nuevas pautas de interpretación constitucional"; Marcelo López Mesa.
9. https://www.enfoquederecho.com/2015/11/06/el-caso-marbury-vs-madison-1803/
10. https://www.monografias.com/trabajos20/interpretacion-
constitucional/interpretacion-constitucional.shtml