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Introducción

Los productos de origen animal engloban la leche, los lácteos, la


carne, el pescado, el embutido y los huevos. Aportan al organismo
proteínas de alta calidad, así como minerales y vitaminas como calcio,
hierro, zinc, selenio, yodo, varias vitaminas del grupo B y vitamina D.

La proporción de alimentos de origen animal debe ser muy inferior


respecto a los de origen vegetal, ya que, por lo general, tienen un
mayor porcentaje de grasa, lo que equivale a un elevado índice
calórico. Además las grasas animales tienen un alto contenido en
colesterol y ácidos grasos saturados, que incrementan el riesgo de
desarrollar dislipidemias y, por tanto, enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, son importantes para una alimentación sana, sobre
Carne.

Los productos cárnicos se refieren claramente a la carne, pero también incluye


piel, huesos, cartílagos y vísceras como hígado y riñones, provenientes de
mamíferos, reptiles, anfibios y aves. Las carnes pueden ser rojas o blancas. Como
ejemplos de carnes rojas está la vacuna, caprina, ovina y porcina, entre otras.
Entre las blancas se agrupan las del pollo, pavo, ganso y pato principalmente.

Aunque no es específicamente carne, la sangre de ganado y reptiles se consume


en varias partes del mundo.

La carne es saludable cuando se ingiere en su justa medida, ya que contiene un


alto porcentaje de proteinas de alta calidad. En lo que respecta a una alimentación
saludable, estas proteínas de alta calidad desempeñan un papel importante:
aportan todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. Además
proporcionan minerales y oligoelementos como el selenio, el cinc o el hierro.
También el contenido en vitaminas del grupo B, sobre todo vitamina B1, vitamina
B12 y niacina, es elevado.
Pescados y mariscos.

Ejemplos de estos son el arenque, salmón, bacalao, sardina, langosta, caracol,


cangrejo, y muchas otras especies provenientes del mar.

También el pescado debe formar parte de una alimentación sana, ya que contiene
entre un 15 y 20 por ciento de proteínas de alta calidad, así como diversos
minerales y vitaminas como vitamina B12, vitamina D, potasio, zinc, flúor y yodo.
El pescado de mar tiene un porcentaje especialmente alto de yodo. Asimismo este
alimento es rico en ácidos grasos poliinsaturados como los ácidos grasos omega
3, que poseen un efecto beneficioso para la salud.
Huevos.

Aportan gran diversidad de nutrientes. Esto incluye a gallinas, codornices,


avestruces, entre otras aves.
Leche y derivados lácteos.

Agrupa leche entera en polvo, condensada, desnatada, descremada y evaporada.


Yogures, leches agrias, caseína, quesos, mantequillas y mantequillas clarificadas.

La leche y los lácteos son ricos en vitamina A, vitamina B2, vitamina B12, fósforo,
magnesio, zinc y yodo. En lo que respecta a una dieta sana, cumplen funciones
relevantes: tienen un alto contenido en proteína de alta calidad, clave para aportar
aminoácidos (componentes de las proteínas) al organismo. Sin embargo, en
recientes estudios, se ha descubierto que las proteínas de la vaca contienen una
gran cantidad de epítopos que nuestro organismo reconoce como extraños por el
sistema inmunológico y puede originar desordenes intestinales e incluso
alteraciones a nivel general de la capacidad inmune del organismo.

También existen otros productos de consumo humano que son demandados en


menor proporción, como por ejemplo:

Miel de abejas y jalea real.

Jamones y embutidos.

Manteca de cerdo y grasas extraídas.

Gelatina.
Conclusión

Las proteínas son el alimento fundamental de nuestras células y


aportan los materiales para la formación de los músculos, huesos,
glándulas, órganos internos, sistema nervioso, sangre y otros líquidos
del cuerpo. Asimismo, fomentan el buen estado de la piel, el cabello y
las uñas.

Los alimentos de origen animal suministran proteína de excelente


calidad, así como determinados minerales y vitaminas en proporciones
adecuadas, contribuyen también a elevar la palatabilidad (cualidad de
ser grato un alimento al paladar, o la denominación de valor hedónico
de los alimentos). Luego entonces, la presencia de alimentos de
origen animal en el ser humano mejora la calidad de la dieta, tanto en
términos de aporte de nutrientes como en términos de aceptabilidad.