You are on page 1of 51

APUNTE DE CLASES DE LA BOLILLA 8

Daniel Zarlenga

Año 2018

Bibliografía:
Ondulatoria Elemental (Larrondo-Avalos)
Alonso-Finn, Vol. 3
ECUACION DE SCHRODINGER

En cuanto a ondas electromagnéticas, ya vimos que su comportamiento está regido por las
ecuaciones de Maxwell. En ese caso las funciones de onda E(x,y,z,t) y B(x,y,z,t) son
funciones reales. El uso de fasores complejos para realizar sumas era sólo un truco
matemático. Las funciones eran reales.
También hemos visto que a una partícula con masa se le puede asignar una ecuación de onda.
En tres dimensiones:

  x, y , z , t 
mientras que en una dimensión:

 x, t 
A diferencia de las ondas electromagnéticas, la función  es en general compleja y posee
parte real e imaginaria. No es un vector, sino un escalar.
La función de onda  es determina la probabilidad de que la partícula se encuentre en una
determinada posición. Por ejemplo, la probabilidad de que esté entre x=a y x=b es:

𝑃𝑟(𝑎 < 𝑥 < 𝑏) = |Ψ| 𝑑𝑥

Siempre y cuando  esté normalizado, es decir que:

|Ψ| 𝑑𝑥 = 1

Ya que la probabilidad de encontrar a la partícula entre menos infinito y más infinito es cierta.
Si además  depende de “y” y “z”, la probabilidad de que la partícula esté en el espacio
limitado por a<x<b, c<y<d, e<z<f, es:

𝑃𝑟 = |Ψ| 𝑑𝑥 𝑑𝑦 𝑑𝑧

En lugar de las ecuaciones de Maxwell, ¿cuál es la ecuación que debe satisfacer ? La


respuesta es: la ecuación de Schrödinger.
La ecuación de Schrödinger es, en tres dimensiones

ℏ 𝜕Ψ
− ∇ Ψ + 𝐸 (𝑥, 𝑦, 𝑧, 𝑡) Ψ = 𝑖 ℏ
2𝑚 𝜕𝑡

donde =(x,y,z,t), y EP es la energía potencial a que está sometida la partícula. Por lo


general, esta energía es del tipo electrostática, por lo cual:

E P  x, y , z , t   q  v  x , y , z , t 
donde q es la carga de la partícula que se está considerando, y v(x,y,z,t) es el potencial
electrostático en volts que recibe dicha carga, a causa de otras cargas.
En una dimensión, la ecuación de Schrödinger se reduce a:

ℏ ∂ Ψ 𝜕Ψ
− + 𝐸 (𝑥, 𝑡) Ψ = 𝑖 ℏ
2𝑚 𝜕𝑥 𝜕𝑡

y se llama ecuación de Schrödinger unidimensional, dependiente del tiempo. Esto es porque 


es función no sólo de x, sino también de t.
Aún escrita en una dimensión, hallar las soluciones de esta ecuación diferencial puede
tornarse complicado. Pero todo se facilita si la energía potencial EP sólo depende de x, es
decir si EP no varía con el tiempo:

2  2  
  2  E P  x     i (1)
2m x t
En este caso, la ecuación de Schrödinger puede resolverse en dos partes: una para la variable
“x” (cuya solución depende del caso particular), y la otra para la variable “t” (dando esta
última siempre la misma solución).
Para demostrar esto, escribiremos (x,t) como producto de dos funciones: una depende
solamente de x y la otra solamente de t:

 x, t     x   t  (2)

y reemplazamos la (2) en la (1):

2  2  (3)
    2  E P x       i
2m x t
Dividimos ambos miembros de la (3) por el producto :

2 1  2  1  (4)
   2  E P  x   i
2m  x  t
En (4), hay una igualdad de dos funciones, una de “x” y una de “t”. Dicha igualdad debe
cumplirse para todo x y para todo t. Solución: ambas son iguales a una constante, la cual
posee dimensiones de energía. La llamamos E:

2 1  2  1 
   2  E P  x   i E (5)
2m  x  t
En este caso, la E resulta ser la energía total de la partícula considerada, es decir la suma de la
energía cinética y la energía potencial EP. Dado que la fuerza electrostática es conservativa, la
E es una constante que no depende de x ni de t.
La (5) son dos ecuaciones diferenciales, escritas como si fuera una sola. La primera es sólo en
la variable “t”:
1   
i E  0
 t t    (6)
 
 iE 
La solución de (6) es sencilla: por tablas, cada vez que tenemos una ecuación diferencial de la
forma:

dy y
 0
dx a
la solución siempre es:
y  K  ex / a
donde K es una constante que depende del caso a resolver. Aplicando esto en la (6), hallamos
su solución como:
(7)
 e  iEt / 

en la cual hicimos K=1. Esta es siempre la solución temporal, lo cual facilita mucho las cosas,
ya que lo único que debemos resolver en cada caso particular es la ecuación diferencial (8) en
la variable “x”.
La segunda ecuación diferencial que sale de la (5) es:

2 1 d 2 
    E P x   E
2m  dx 2
2 d 2 
   E P x     E   (8)
2m dx 2
La (8) se llama ecuación unidimensional de Schrödinger independiente del tiempo.
En cada caso particular que nos toque, siempre que EP no dependa del tiempo, hallamos la
solución de (8): (x) y luego la multiplicamos por el factor (7). El producto resulta ser ,
función de “x” y de “t”.
CORRIENTE DE PROBABILIDAD

En el curso de física 2, y también en este curso, vimos que la corriente I podía expresarse
como la integral de la densidad de corriente J:
 
 I   J  dA (9)

El área  puede ser abierta o cerrada. Si el área es cerrada, entonces encierra un volumen V.
En ese caso, la corriente total de cargas en toda la superficie  se produce a costa de una
disminución de la carga encerrada en el volumen.

J
dA
J
FIG. 1
QENC dA
J V

dA 

Es decir:
  d d
  dA   dt QENC   dt V dV
J (10)

donde  es la densidad volumétrica de cargas.


Pero, de acuerdo al teorema de la divergencia:

  


J  d A   
V
 J dV (11)

Combinando las dos anteriores:


 d
 J
V
dV  
dt V
dV (12)

De donde:
 d
J   (13)
dt
Es decir, la divergencia de J es igual a la rapidez en que disminuye la densidad de carga. Esto
es válido para todo punto (x,y,z) y para todo tiempo.
En mecánica cuántica no se suele analizar lo que ocurre con las cargas, haciéndoles “un
seguimiento a cada una” como lo hace la mecánica clásica. En cambio, se trabaja con
probabilidades. Entonces, en lugar de tener cargas encerradas en un volumen V, tenemos una
probabilidad “Pr” encerrada de encontrar una carga. Como toda probabilidad, puede tener un
valor de entre 0 (si es imposible que esté dentro de V) y 1 (si es seguro que está dentro de V).
¿De qué nos sirve tener estas probabilidades? En que si hay muchas cargas en juego (digamos
millones o más) los promedios terminan siendo la realidad. Por ejemplo, si hubiera una sola
carga y la probabilidad es de 0.6, entonces no sabemos si la carga está allí o no (sí que hay un
60% de probabilidades de que sí esté). Pero si hay 1000000 de cargas y la probabilidad es de
0.6, entonces habrá una cantidad muy cercana a 600000 partículas encerradas en V.
Multiplicando ese número de cargas por la carga unitaria, se llega a saber la carga encerrada
con suficiente precisión.
Ahora, si lo que hay encerrado es una probabilidad, entonces, haciendo una comparación con
las ecuaciones (9) a (13) y la Fig. 3, existirán las siguientes dualidades:

Caso de la carga determinista Caso de la probabilidad


Carga encerrada QENC Probabilidad encerrada Pr
Densidad de carga  Densidad de probabilidad |(x,y,z,t)|2
Corriente I Corriente de probabilidad IP
Densidad de corriente J Densidad de corriente de probabilidad JP

En este caso, entonces, la ecuación dual con la (13) debería ser:


 d
  J P     x, y , z , t 
2 (14)
dt
Si estamos en una sola dimensión, la (14) queda simplemente:

 
J P  x, t      x, t 
2 (15)
x t
¿Cómo podemos calcular JP(x,t)?. La solución está en resolver el ejercicio 3 de la nueva guía
8. Para esto, escribimos la ecuación de Schrödinger unidimensional dependiente del tiempo:

2  2   (16)
  2  E P  x , t     i
2m x t

Y luego la conjugamos.
Conjugar es fácil: si aparece un número complejo en la forma binomial: (a+ib), el conjugado
es (a-ib). Si aparece un número en formato polar: Aei, el conjugado es Ae-i. En definitiva,
¡siempre se cambia “i” por “-i”!. Si hay una combinación de sumas, restas, productos,
cocientes, exponenciales, etc., de varios números complejos, se cambia “i” por “–i” en cada
uno de los componentes de esa combinación. Pero no siempre hay un número conocido.
Puede haber una constante, por ejemplo C, que se sabe que es compleja, pero no se conoce su
valor exacto. En este caso, se indica su conjugado mediante un asterisco: C*. Y otras veces, se
trata de funciones complejas, por ejemplo, . En ese caso, se indica también su conjugado
mediante *. Si ahora nos tocara multiplicar C por C*, nos da |C|2. Y si multiplicamos la
función  por * nos da ||2. ¿Por qué es así? Porque si por ejemplo C=c1+ic2, entonces
C*=c1-ic2 y por lo tanto CC*=( c1+i c2)( c1-i c2)= c12 - i c1c2 + i c1c2 + c22 = c12 + c22 = |C|2.
Ahora sí, estamos en condiciones de conjugar la (16), cuyo resultado es:

2  2  *  * (17)
   E P  x , t    *
  i 
2m x 2 t
Ahora, observemos los miembros derechos en (16) y (17), ¿cómo podemos manipularlos para
obtener el término de derivada de ||2 respecto del tiempo, como el de la ecuación (15)? ¡Hay
que pensarlo! Luego de operar algebraicamente, se llega a que la ecuación de la densidad de
corriente de probabilidad en una dimensión es:

   *  *  (18)
JP      
2mi  x x 
¿Cómo usamos la ecuación (18)?. Veamos un ejemplo: si cierta partícula con masa, que se
mueve hacia +x, está representada por:

  A  e i kx Et /  (19)

(ver ecuaciones 2 y 7), entonces:

 *  A*  e  i kx  Et / 
(en general la constante A es compleja). Reemplazando en la (18), nos da:
k 2
JP  A (20)
m
Es decir, es igual a p/m (velocidad de la partícula), multiplicada por la densidad de
probabilidad |A|2.
Otro ejemplo: si cierta partícula con masa, que se mueve hacia –x, está representada por:

  A  e  i kx  Et /  (21)

(ver ecuaciones 2 y 7), entonces:

 *  A*  e i kx Et / 
Reemplazando en la (18), nos da:
k 2 (22)
JP   A
m
Es decir, la corriente de probabilidad es negativa (partícula que viaja hacia –x).
Observe que la exponencial temporal siempre es negativa en (19) y (21). La dirección de
movimiento la da el signo de la exponencial en “x”, siempre que la exponencial en “x” sea
una exponencial de argumento imaginario, tal como ocurre en (19) y (21).

Otro ejemplo: si cierta partícula con masa está representada por:

  A  e  kx  e  iEt /  (23)

(ver ecuaciones 2 y 7), entonces:

 *  A*  e  kx  e iEt / 
Reemplazando en la (18), nos da:

JP  0 (24)
La corriente de probabilidad es cero ya que la (23) no representa una partícula moviéndose
hacia –x, por ser la exponencial con argumento real.
También JP=0 si:
  A  e kx  e  iEt / 
Pero, ¡cuidado! Si:

 
  A  e kx  B  e  kx  e  iEt / 
Entonces:

JP  0
Los resultados (20), (22), y (24) son conocidos “de memoria” y se usarán ampliamente en la
bolilla 8.
Energía potencial, cinética, y total
En el curso de Física 1 se vio que para los casos en que las fuerzas son conservativas, se
puede definir una energía potencial EP. Se vieron dos ejemplos: la energía potencial
gravitatoria y la energía potencial del resorte. Vimos que en ausencia de fuerzas disipativas, la
suma de la energía cinética y la energía potencial es igual a una constante, llamada energía
mecánica EM.
El siguiente gráfico ilustra el caso de una masa con resorte, para el caso en que K=1. La
energía potencial es EP=(1/2)Kx2 y por lo tanto tiene forma de parábola. La energía cinética
EC=(1/2)mv2 es máxima cuando el resorte pasa por x=0. La suma de ambas da EM.

FIG. 2

Dado que EM es una constante, su graficación es una línea horizontal. Para cada valor de x, la
diferencia entre la energía mecánica y la potencial es igual a la cinética, tal como se indica en
la Fig. 2.
Los puntos x=-2 y x=2 (en este caso) se llaman “puntos de retorno” ya que son puntos en los
cuales el cuerpo atado al resorte debe retornar, dado que no posee energía suficiente para
atravesarlos. Recordemos que estamos ante un caso de la física clásica.

En el caso de partículas a nivel atómico, donde se aplica la física cuántica, una de las fuerzas
que actúan es la fuerza eléctrica (fuerza entre dos partículas cargadas), la cual, como se vio en
el curso de Física 2, es también conservativa. La energía potencial de una cierta partícula
cargada con carga Q que se encuentra en la posición “x” en el instante “t” es:

E P  Q  v  x, t 
Donde v(x,t) es el potencial producido por las otras cargas (no se incluye a la propia carga Q).
En la mayoría de los casos que veremos, el potencial será solo función de “x”, es decir, v(x).
Consideremos el caso de un material con estructura rígida, por ejemplo un metal. Los átomos
están dispuestos en lugares fijos. Los electrones de valencia de estos átomos se desprenden de
estos últimos, dejándoles con carga positiva neta. Por ejemplo en el cobre, cuya valencia es 1,
los átomos quedan con carga neta Q=(+e)=+1,6 10-19C. Los electrones, tanto los de valencia
como los ligados a los átomos, reciben un potencial:
1 e
v 
4 0 i ri
Donde “ri” es la distancia que separa al electrón considerado, del átomo “i”. La sumatoria
debe hacerse para todos los átomos del material, pero dado que ri está en el denominador de
V, tienen más importancia los átomos cercanos al electrón.
Para más sencillez, consideremos un arreglo unidimensional de átomos equiespaciados, donde
consideramos un electrón que se mueve, cambiando su posición x, y por ende, el potencial
v(x) [Volts] que recibe:

r3 r5
r4
FIG. 3

FIG. 4

En la Fig. 3, el electrón está pasando cerca del átomo #4, de modo que r4 es mucho más
pequeño que el resto de los ri. Esto hace que v(x) tienda a ser muy grande cuando el electrón
pasa cerca, por ejemplo, del átomo #4. Pero EP=(-e)v(x), de modo que cerca de los átomos la
energía potencial de los electrones tienda a ser negativa y con módulo muy grande. Esto se
muestra en la Fig. 3, donde la línea curva en azul es EP(x).

En la parte inferior de la Fig. 4 vemos la posición de los átomos (puntos negros),


equiespaciados (en este ejemplo en 1 angstrom) (1 angstrom=1Å=10 -10m). En x=0 se
encuentra el último átomo de la fila, y estamos en el borde del material. Hacia la izquierda hay
millones de átomos que no se muestran en la figura por razones de espacio.
La línea azul muestra la energía potencial del electrón en función de x, cuya periodicidad se
altera cerca del borde del material. Un electrón que ya se hubiera desprendido del metal, y
muy lejos de la influencia de los átomos, tendría una EP=0 (por supuesto, esto es así si
tampoco está bajo la influencia de campos externos). Por eso, la curva azul es asintótica a
EP=0 para x>0.
A la suma de la energía potencial del electrón más la energía cinética la llamaremos energía
total E. Dado que no hay fuerzas disipativas presentes, E es una constante (tal como la energía
mecánica era constante en el caso clásico). Por eso, el trazado de E es una línea horizontal. En
el gráfico, se ha trazado E para tres electrones (de los millones que contiene el metal), con
energías totales E=E1, E=E2>E1, y E=E3>E2.
En los casos E=E1 y E=E2, la energía de los electrones está aún por debajo de la barrera de
energía potencial que separa un átomo del átomo vecino. En el caso clásico, esto
circunscribiría a los electrones entre dos puntos de retorno, pero ahora es distinto. El electrón
está representado por una función de onda compleja  (letra griega “psi” mayúscula), y dicha
onda está presente a lo largo de todo el material.
Para ser consistentes con lo visto en la unidad 7, destacaremos que la diferencia entre la
energía total E de cualquier electrón y la energía de un electrón ya extraído (E=0), es igual al
trabajo de extracción de ese electrón, es decir W ext=|E|. Si ese electrón es el de mayor energía
de todo el metal, su trabajo de extracción es la función trabajo .
Por supuesto, en cualquier material real, la energía potencial EP no solo depende de “x” sino
también de “y” y “z”, pero se prefirió hacer la introducción del tema en modo unidimensional
para facilitar una mejor comprensión.
(Energías) Potenciales unidimensionales
Aquí utilizaremos la ecuación de Schrödinger para hallar la función de onda para una
partícula, con onda plana (x,t), y sobre la cual actúa un potencial eléctrico v(x) [Volts].
Distinguiremos dos tipos de casos: partícula en estado ligado, y partícula en estado no ligado.
¿Qué es una partícula en estado ligado? Es una partícula que, dado su valor de energía, está
confinada en las inmediaciones
E4 de un intervalo de longitud finita.
Por ejemplo, consideremos
EP cuatro partículas (no
E3 interactuantes entre sí) sometidas
a la energía potencial EP=Qv(x)
E2 trazada en azul en la Fig. 5.
Solo la partícula con energía total
E1 está en estado ligado,
E1 confinada principalmente en el
intervalo (a,b). En cambio, la
partícula con E=E2 se hallará
a b c x principalmente en el intervalo
(a,), de longitud infinita. En
este caso ni el punto x=b ni
FIG. 5 tampoco el punto x=c ofician de
punto de retorno, ya que este no es un caso clásico, y por efecto túnel la función de onda 
puede pasar desde x=b a x=c o desde x=c a x=b.
Por supuesto, las partículas con E=E3 y E=E4 están en estado no ligado, ya que en estos casos
los intervalos son (a,) e (-,), respectivamente.
En definitiva, nos encontramos con un estado ligado cuando ambas, la última región por
izquierda y la última región por derecha, son regiones clásicamente prohibidas.
Volviendo a la Fig. 4, encontramos un estado ligado para las partículas con E=E1, E=E2, y
E=E3, a causa de la existencia de los bordes externos del material (el borde derecho se
muestra en x=0, y el otro, distante en millones de átomos, no se muestra, pero existe). Por
supuesto, un electrón con E>0 en la Fig. 4 estaría en estado no ligado.
¿Qué diferencia hay si el estado es ligado o no ligado? Sucede que si el estado es ligado, la
variable k de la función de onda solo puede tomar algunos valores. Esto nos recuerda por
ejemplo a la cuerda atada en dos extremos, donde los valores de k y de frecuencia de
resonancia formaban un conjunto discreto (discreto como opuesto a continuo).

A partir de ahora, designaremos a la energía potencial como V(x) [Joules]. En cambio, al


potencial en volts le llamaremos v(x) con minúscula. Entonces, será V(x)=Qv(x).
Veremos los casos más básicos, pero a la vez muy conceptuales, respecto al comportamiento
de una partícula con carga Q que se mueve en un espacio con campos eléctricos producidos
por otras cargas.

Por último, vale aclarar que en el caso de E=E2 y E=E3 de la Fig. 5 la incidencia de la función
de onda es desde la derecha, ya que sólo se puede incidir desde una región clásicamente
permitida.
1) Estados no ligados

En estos casos, la función de onda será plana, es decir solo dependerá de la coordenada “x” y
del tiempo “t”. Además consideraremos una partícula monoenergética (su energía total E y su
ímpetu 𝑝 = ℏ𝑘 se conocen con total precisión, es decir E=p=0), es decir que su función de
onda será de la forma:

Ψ = 𝑐𝑜𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑡𝑒 ∙ 𝑒 ± ∙ 𝑒

1.a) Energía potencial tipo escalón


Se trata de una función como la siguiente:

V(x)
V0
x

Donde V0 es la altura de energía potencial del escalón.


Se aclara que el escalón no tiene por qué producirse en x=0, sino que podría estar
desplazado en x. También el escalón podría bajar en lugar de subir, y la energía
potencial más baja no tiene por qué ser cero.
Existen tres posibilidades:
a. Que la energía total E de la partícula sea menor que V 0 (0<E<V0)
b. Que la energía total E de la partícula sea mayor que V 0 (E>V0)
c. Que la energía total E de la partícula sea igual que V0

Caso a) E<V0:
El caso E<0 es imposible, ya que debe haber algún intervalo clásicamente permitido
para la partícula. Por lo tanto, 0E<V0:

V(x)
V0
E
x

No hace falta aclarar que las partículas inciden desde la izquierda, ya que nunca pueden
incidir desde una región clásicamente prohibida (del mismo modo, se sabe que las
partículas con E=E2 y E=E3 de la Fig. 4 inciden desde la derecha).
Dado que la energía potencial es una función definida por tramos, la función de onda
también lo será: dividiremos al eje x en dos intervalos: x<0, donde V=0, y x>0, donde
V=V0.
Intervalo x<0:
Como se ha visto en la unidad anterior, cuando la energía potencial V es
independiente del tiempo, la función de onda (x,t) puede expresarse como el
producto de dos funciones, una de “x” y la otra de “t”:
  x, t     x  t 

Donde (t) es siempre:

 t   e  iEt / 
Y (x) surge de resolver la ecuación de Schrödinger independiente del tiempo:

2 d 2 
  V  x  x   E x  (25)
2 m dx 2
En este caso, V=0, y la ecuación de Schrödinger queda, luego de despejar la derivada
segunda:

d 2  2 mE (26)
 2 0
dx 2 

Lo que debemos hacer ahora es resolver la ecuación diferencial. Dado que una
ecuación del tipo:
d2y
 k2y  0
dx 2
Tiene por solución:
y  A  e ikx  B  e  ikx
O bien, en formato trigonométrico:
y  A' cos kx   B ' sin kx 
Donde A, B, A’, B’, son constantes complejas (números complejos).
Entonces, la solución a (1) es:
 ikx (27)
  Ae ikx
 B e
Donde, en (27), k es la raíz cuadrada de la constante que multiplica a  en (26):
1/ 2
 2 mE 
k  2 
  

En estados no ligados, se debe usar el formato de solución exponencial en lugar del


trigonométrico. Por eso, se ha escrito la ecuación (27) en ese formato.

Intervalo x>0:
En este caso, V=V0, y la ecuación de Schrödinger queda, luego de despejar la
derivada segunda:
d 2  2 m V 0  E  (28)
 0
dx 2 2
Nótese que el paréntesis (V0-E) es positivo, y por lo tanto lo es la constante que
multiplica a , pero el segundo término completo del miembro izquierdo está ahora
precedido por el signo menos. Entonces, dado que una ecuación del tipo:
d2y
2
 2 y  0
dx
Tiene por solución:
y  A  e  x  B  e  x
O bien, en formato hiperbólico:
y  A' cosh  x   B ' sinh  x 
Donde A, B, A’, B’, son constantes complejas (números complejos).
Entonces, la solución a (4) es:
x  x (29)
  C e  De
Donde, en (22),  es la raíz cuadrada de la constante que multiplica a :
 2 m V0  E   
1/ 2

   
 2 

Se usaron las constantes C y D en lugar de A y B, para no repetir las constantes de la


ecuación (27), ya que a partir de ahora la ecuación (27) convivirá con la ecuación
(29).

Significado de los términos de :

La ecuación (27), multiplicada por el factor (t), nos da la ecuación de onda (x,t):

  A  e i kx  Et /   B  e i  kx  Et / 

Si el primer término de  se reemplaza en la ecuación de la corriente de


probabilidad:

   *  * 
JP       (30)
2mi  x x 

Es decir, si en (30) reemplazamos:

  A  e i kx  Et / 
y
 *  A*  e i kx Et / 

Obtenemos:
k k 2 (31)
JP  AA*  A
m m
Donde A* es el conjugado de la constante A.
Dado que la corriente de probabilidad resultó positiva, el primer término de (27)
representa partículas que se mueven hacia el +x. Como las partículas que en la región
x<0 van hacia +x son en este caso las incidentes, entonces el primer término de (27)
representa a la onda incidente.
Si ahora reemplazamos el segundo término de  en la ecuación de corriente de
probabilidad, obtenemos:
k 2
JP   B (32)
m
El signo menos indica que el segundo término de (27) representa partículas que se
mueven hacia el (-x). Como las partículas que en la región x<0 van hacia (-x) son en
este caso las reflejadas, entonces el segundo término de (27) representa a la onda
reflejada.
Ocupémonos ahora de  para x>0. El intervalo x>0 llega hasta x+. Por lo tanto,
el término (C ex) de (5) tiende a infinito. Dado que el cuadrado del módulo de 
representa una densidad de probabilidad de encontrar a la partícula, un  tendiente a
infinito predeciría que la partícula se encontraría en x+. Como esto no representa
al sistema físico, debemos hacer C=0. Entonces, la (29) se reduce a:

  D  e  x
¿Por qué en el razonamiento anterior se compara como equivalente el módulo de 
con el módulo de ? ¡Porque el módulo de (t) es 1! En efecto, (t) es una función
compleja que en el plano complejo se representa por un vector de módulo 1 y ángulo
(-Et/ h). Por lo tanto, el módulo de  es igual al módulo de .
Nótese que la región x<0 llega hasta x-, pero ninguno de los términos de (3)
tiende a infinito cuando x-. ¿Por qué no? Porque los exponenciales de (3) son
complejos, y entonces |A eikx|=|A| 1=|A|, y de igual modo |B e-ikx|=|B| 1=|B|. Es por
eso que no se hace necesario eliminar ninguno de los dos términos.

Condiciones de contorno:

Hasta ahora tenemos que la función  vale:

  A  e ikx  B  e  ikx si x  0 (33)


  D  e x si x  0

Ahora, la función  es continua, es decir que (0-)=(0+).


Por otro lado, la derivada /x cumple que:
o Es continua cuando la función V(x) no posee discontinuidad de altura infinita.
Entonces, ’(0-)=’(0+).
o Es discontinua cuando la función V(x) posee discontinuidad de altura infinita.
En tal caso, no se pueden establecer condiciones de contorno respecto a la
derivada.
Estas reglas no solo se aplican a  sino también a , ya que la función (t) es
continua.
En el caso que nos ocupa, la discontinuidad en V(x) es de altura finita (de altura V 0),
por lo tanto se cumple ’(0-)=’(0+).
Apliquemos esto a las funciones de (33):

   
 0   0  A  B  D
 ' 0    ' 0   Aik  Bik   D
 

Son dos ecuaciones con tres incógnitas. Siempre que nos encontramos con un estado
no ligado, hay una incógnita de más. En estos casos, se despejan todas las demás
variables en función de una, por ejemplo de la que forma el término incidente, es
decir en función de A. Despejando, queda:

   ik  (34)
B A
    ik 
 2ik 
D A
    ik 

Cálculo de los índices T y R:


¿Para qué nos sirvió hacer esto? Porque ahora podemos hallar la probabilidad de que
las partículas se transmitan o reflejen. Esto está dado por el índice de transmisión T y
por el índice de reflexión R, los cuales nos dan la probabilidad de transmisión y
reflexión, respectivamente, y por lo tanto están acotados entre cero y uno: 0T1,
0R1. Cumplen además con T+R=1, ya que si se realiza una medición para saber si
la partícula se transmitió o reflejó, se la encontrará de un lado, o bien del otro del
escalón.
Las ecuaciones para calcular T y R son:

jTR
T
j INC
j REF
R
j INC

Donde la corriente de probabilidad incidente j INC y la corriente de probabilidad


reflejada jREF, según (31) y (32) valen, en este caso:
k 2
j INC  A
m
k 2
j REF  B
m

Para hallar la corriente de probabilidad transmitida jTR, se debe reemplazar, en la


ecuación (30):

  D  e x iEt / 
 *  D *  e x iEt / 

Resultando:

jTR  0
Entonces T y R resultan:

jTR 0
T  0
j INC k 2
A
m
2
 2  k2 
k 2   A2
 B B
2  2  k2 
j REF
R  m  2   1
j INC k 2 A A
2
A
m

Donde se usó la (34) para reemplazar |B| como función de |A|.


En este caso resultó T=0. Siempre resulta T=0 cuando la última zona es prohibida, ya
que en esos casos siempre j TR=0.
Pero a diferencia del caso clásico (en el cual x=0 es un punto de retorno), en el caso
cuántico una medición sobre la posición de la partícula podría dar como resultado
encontrarla para x>0, ya que  no es nula para x>0.

Caso b) E>V0:

E V(x)
V0
x

Región #1 (x<0): El reemplazo de V(x)=0 en la ecuación (25) da:

d 2  2 mE
 2 0
dx 2 

De donde:

  A  e ik1x  B  e  ik1x
Con:
1/ 2
 2 mE 
k1   2 
  

Región #2 (x>0): El reemplazo de V(x)=V0 en la ecuación (25) da:

d 2  2 m E  V 0 
 0
dx 2 2
Obsérvese que el paréntesis (E-V0) es positivo, y el segundo término está ahora
precedido por el signo más. La solución de la ecuación diferencial es ahora con
exponenciales complejos:

  C  e ik2 x  D  e  ik2 x (35)

Con:
 2 m E  V 0  
1/ 2

k2   
 2 

La letra k se suele usar cuando los exponenciales de  son imaginarios, y la letra


griega  se suele usar cuando los exponenciales de  son reales. Dado que, en este
caso, en las dos regiones tenemos exponenciales imaginarios, distinguimos k1 de k2
usando distinto subíndice.
Pero vimos antes que, cuando los exponenciales son complejos, representaban
partículas hacia +x (si el exponencial complejo es positivo) o hacia (-x) (si el
exponencial complejo es negativo). Por lo tanto, el primer término de (35) representa
partículas hacia +x, mientras que el segundo término de (35) representa partículas
hacia (-x).
Ahora bien, como toda función de onda, solo se producen reflexiones cuando se
cambia de medio, por ejemplo cuando se pasa del medio de la región #1 al medio de
la región #2. Esto significa que la onda, una vez transmitida en x=0, no tiene más
oportunidades de reflejarse, y es por eso que en la región #2 no existirán partículas
hacia (-x). Para que nuestra ecuación (35) represente el caso físico, debemos hacer
D=0.

Entonces:

  A  e ik1x  B  e  ik1x si x  0
  C  e ik 2 x si x  0

Condiciones de contorno:

   
 0   0  A  B  C
 ' 0    ' 0   Aik
 
1  Bik 1  Cik 2

Despejamos:
 k  k2 
B   1  A
 k1  k 2 
 2 k1 
C    A
 k1  k 2 
Entonces, T y R serán: 2
k 2 2  2 k1  2
C 2   A
T
jTR
 m 
k2 C k
 2  k1  k 2  
4 k1 k 2
j INC k1 2
A
k1 A 2
k1 A
2
k1  k 2 2
m
2
k  k1  k 2  2
 1 B
2
2   A 2
j
R   REF  m B
 2   k1  k 2   k  k2
  1


j INC k1 2 A A
2
 k1  k 2 
A
m

Caso c) E=V0:
V(x)
E V0

Región #1 (x<0):

  A  e ikx  B  e  ikx

Con:
1/ 2
 2 mE 
k  2 
  

Región #2 (x>0): El reemplazo de V(x)=V0=E en la ecuación (1) da:

d 2
0
dx 2

Cuya solución surge simplemente de integrar dos veces:

  Cx  D (36)

Pero la región #2 llega hasta x, y el primer término de la (36) tiende a infinito
cuando x. Por lo tanto, debemos hacer C=0.
Queda entonces:

   
 0   0  A  B  D
 ' 0    ' 0   Aik  Bik  0
 
De donde:

BA
D  2A

Para halla jTR reemplazamos la (30) con:

  D  e iEt / 
 *  D *  e iEt / 
Y llegamos a jTR=0.
Entonces:

jTR 0
T  0
j INC k 2
A
m
k 2
 B B
2
A
2
j REF m
R   2  2 1
j INC k 2 A A
A
m
Por último, nos debe quedar claro que un aumento de energía potencial no significa que
la partícula suba en altura, sino que la misma remonta un campo eléctrico en el eje x. Es
decir que el escalón:

E V0

Equivale a:
v
E
Q>0
O sino:
v E
Q<0

Donde v = (2E/m)1/2 es la velocidad para x<0 (no confundir con el potencial eléctrico).
1.b) Energía potencial tipo barrera

La barrera equivale a campos eléctricos dispuestos de la siguiente forma:

V0
E
x
0 a
v
E E
Q>0

O sino:
v E E
Q<0

Donde V0 es la altura de energía potencial del escalón.


Se aclara que se eligió que uno de los flancos de la barrera esté en x=0 por una cuestión
de mayor simplicidad en el cálculo algebraico.
Existen tres posibilidades:
a. Que la energía total E de la partícula sea menor que V0 (0<E<V0)
b. Que la energía total E de la partícula sea igual que V0
c. Que la energía total E de la partícula sea mayor que V0 (E>V0)

Caso a) E<V0:
Región #1 (x<0): Para esta región E>V(x) la solución de la ecuación (25) da una
función con exponenciales imaginarios:

  A  e ikx  B  e  ikx
Con:
1/ 2
 2 mE 
k  2 
  

Región #2 (0<x<a): Para esta región E<V(x) la solución de la ecuación (25) da una
función con exponenciales reales:

  C  e  x  D  e  x (37)

Con:
 2 mV0  E  
1/ 2

  
 2 
En este caso la región no llega hasta x ni hasta x-, así que ambos términos de
(37) son válidos.

Región #3 (x>a): Para esta región E>V(x) la solución de la ecuación (25) da una
función con exponenciales imaginarios:

  F  e ikx  G  e  ikx (38)

En este caso el vector de onda k coincide con el de la región #1, y es por eso que no
hizo falta usar subíndices k1 y k3.
Por la misma razón que en el caso de la ecuación (35), el segundo término de la
ecuación (38) debe ser eliminado:

  F  e ikx
Condiciones de contorno:

   
 0   0  A  B  C  D
 ' 0    ' 0   Aik  Bik  C   D
 

 a    a   C  e  D  e  F  e
  a  a ika (39)

 ' a    ' a   C  e  D  e
  a
 Fik  e a ika

Despejamos en función del coeficiente A (incidente). Lo que nos interesa


principalmente son B (para poder calcular el índice R) y F (para poder calcular el
índice T).
Dada la complejidad de un sistema de 4x4, se despejará por medio de matrices. Con
la (39), se arma la siguiente matriz:

1 1 1 0  B   A 
    
 ik   0  C   Aik 
 0 
e a e a  e ika  D   0 
    
 0  e a  e a  ike ika  F   0 

El determinante de la matriz de 4x4 es:


1 1 1 0
ik   0
 
0 e a e a  e ika
0  e a  e a  ike ika
1 1 1 0
ik   0
 e ika a a

0 e e 1
0  e a  e a ik
  0
 e ika
 1  1 e
11 a
e a
1 
a a
e  e ik
1 1 0

 e ika
 1 2 1
ik e a
e a
1 
a a
e  e ik
 
 e ika 2 k 2   2 sinh a   4k cosh a   i 
Para encontrar B, reemplazamos la primera columna del determinante:

A 1 1 0
Aik   0
a a
0 e e  e ika
0 e a  e a  ike ika
B

B
 
2 k 2   2 sinh a   e ika A
e ika  
2 k 2   2 sinh a   4k cosh a   i 
Ahora despejaremos F, reemplazando la cuarta columna del determinante:
1 1 1 A
ik   Aik
0 e a e a 0
0 e a
 e a 0
F

4 k  i A
F
e ika  
2 k   sinh a   4k cosh a   i
2 2

Los índices de transmisión y reflexión serán:

2
16 k 2 2 12 A
2

jTR
k 2
F F
2 
1 4 k 2   2 
2
sinh 2 a   16 k 2 2 cosh 2  a 
T  m  2   
j INC k 2 A A
2
A
m
1
T 2
 k2  2 
cosh  a   
2
 sinh 2  a 
 2 k 


4 k2 2 2
sinh 2 a   12 A
2

j REF
k 2
B B
2


1 4 k 2   2 
2
sinh 2  a   16 k 2 2 cosh 2 a 

R  m  2 
j INC k 2 A A
2
A
m

R
k 2
2 2
sinh 2 a 
k 2
 2 
2
sinh 2  a   4k 2 2 cosh 2 a 

Nótese que si a0 (la barrera no existe), entonces T=1, R=0, y la transmisión es
total.
Cabe notar también que R y T se calculan en la primera región y en la última región,
respectivamente. Indirectamente, las regiones intermedias influyen, ya que inciden
sobre la dependencia de B y F respecto de A.
La corriente de probabilidad resultante es una función continua, ya que estamos en
estado estacionario. Es decir, que en el siguiente gráfico:
J1 J2 J3

Se cumple J1=J2=J3.
J1 se obtiene reemplazando:


  A  e ikx  B  e  ikx  e  iEt / 

 *  A*  e ikx  B *  e ikx  e iEt / 
En la ecuación (30). Entonces, resulta:

J1 
k
m
2 2

A  B  j INC  j REF  (40)

En la región #2, los exponenciales de  son reales. Sin embargo, a diferencia del
caso del escalón con E<V0, la corriente de probabilidad no resulta nula, dado que
ahora están presentes tanto el exponencial positivo de (x) como el exponencial
negativo:


  C  e  x  D  e  x  e  iEt / 

 *  C *  e x  D *  e x  e iEt / 
De donde:

 2
J2 
m i

CD *  C * D 
m

ImC  ReD   Re C  ImD  (41)

Finalmente, para la región #3:

  F  e ikx  e  iEt / 
 *  F *  e ikx  e iEt / 
Resultando:
k 2
J3  F  jTR (42)
m

Si reemplazáramos los valores de B, C, D, F, en función de A en la (40), (41), y (42),


nos daría J1=J2=J3, demostrando que en estado estacionario no hay acumulación de
probabilidad en ningún intervalo de “x”.

Caso b) E=V0:

E V0
x
0 a
De acuerdo a lo visto hasta ahora, la solución para  para las tres regiones es:
  A  e ikx  B  e  ikx si x  0
  Cx  D si 0  x  a
  F  e ikx si x  a
1/ 2
Con:  2 mE 
k  2 
  
Luego de aplicar las condiciones de contorno, la matriz queda:

1 0 1  B   A 
0
    
 ik 1 0 0  C   Aik 
0 
a 1  e ika  D   0 
    
0 1 0  ike ika  F   0 

Cuyo determinante es:

  k  e ika ka  2i 
Entonces, resulta:

k 2 a  e ika A ka A
B 
ke ika ka  2i  ka  2i 
2k  i A 2e ika i A
F  ika 
ke ka  2i  ka  2i 

Los índices T y R serán:


2
4  12  12 A
k 2
j
T  TR  m
F F
2

 2 
ka 2 2
4  2


4
j INC k 2 A A
2
k a2  4
2
A
m
2
k 2a2 A
k 2
R
j REF


m
B B
2

 2 
ka 2 2
4  2


k 2a2
j INC k 2 A A
2
k 2a2  4
A
m
Caso c) E>V0:
E
V0
x
0 a

La solución para  para las tres regiones es:

  A  e ik1x  B  e  ik1x si x  0
  C  e ik2 x  D  e ik2 x si 0  x  a
  F  e ik1x si x  a
Con:
1/ 2
 2 mE 
k1   2 
  
 2 m E  V0  
1/ 2

k2   
 2 

Luego de aplicar las condiciones de contorno, la matriz queda:

 1 1 1 0  B   A 
    
 ik1 ik 2  ik 2 0 C
   Aik 1
 0 ik1a   
e ik 2 a e ik 2 a e D 0 
    
 0 ik e ik 2 a
 2  ik 2 e ik 2 a  ik1e ik1a  F   0 

Cuyo determinante es:

 
  e ik1a 4k1k 2 cosk 2 a   2 k12  k 22 sin k 2 a   i  
Entonces, resulta:

B
 
 2 k12  k 22 sin k 2 a   i  e ik1a A
e ik1a  
4k1k 2 cosk 2 a   2 k12  k 22 sin k 2 a   i 
4k1k 2 A
F
e ik1a   
4k1k 2 cosk 2 a   2 k12  k 22 sin k 2 a   i 
Los índices T y R serán:

2
16 k12 k 22 A
2

jTR
k 2
F F
2 12  16 k12 k 22 cos 2 k 2 a   4 k12  k 22  
2
sin 2 k 2 a 
T  m  2   
j INC k 2 A A
2
A
m
1
T 2
  k 22
2

cos 2
k 2 a    k1  sin 2 k 2 a 
 2 k1 k 2 


4 k12  k 22 
2
sin 2 k 2 a   12  12 A
2

B
1  16 k12 k 22 cos 2 k 2 a   4 k12  k 22
2
2
 
2
sin k 2 a  
2

R 2   2

A A

R
k 1
2
 k 22 
2
sin 2 k 2 a 
4k12 k 22 cos 2 k 2 a   k12  k 22   2
sin 2 k 2 a 

Es de notar que hay tres formas de lograr T=1 en una barrera:

o La manera trivial, es decir, que no exista barrera, con lo cual k1=k2


o Otra forma trivial, es decir, que no exista barrera, con lo cual a=0
o Que | cos(k2a) |=1, sin(k2a)=0  k2a=N  N2=2a. Este caso puede
interpretarse como una resonancia de la función de onda. Tenga en cuenta que
2 no es un valor sin significado, sino que por De Broglie está relacionado
con el ímpetu de la partícula en la región #2. Cabe destacar también que este
efecto no se produce si E<V0.

Método alternartivo de despeje:

Cuando hay demasiadas condiciones de contorno para resolver en un caso de estado no ligado,
puede convenir hacer el despeje usando muchas matrices de 2x2 en lugar de una sola matriz
grande.
Para ilustrar el método, daremos un ejemplo. Supongamos una barrera asimétrica, siendo la
energía de la partícula mayor a la energía potencial para todo x:

V2
V3
V1
x
0 a
Las condiciones de contorno son:

𝐴+𝐵 =𝐶+𝐷
𝑖𝑘 𝐴−𝑖𝑘 𝐵 =𝑖𝑘 𝐶−𝑖𝑘 𝐷
𝐶𝑒 +𝐷𝑒 =𝐹𝑒
𝑖𝑘 𝐶𝑒 −𝑖𝑘 𝐷𝑒 =𝑖𝑘 𝐹𝑒

Podemos pensar que entre las constantes existen las siguientes relaciones:
𝐴 𝐶
𝑚 =𝑛 (43)
𝐵 𝐷
𝐶
𝑝 =𝑞𝐹 (44)
𝐷
Donde m, n, p, son matrices de 2x2, y q es una matriz de 2x1, que en este caso valen:

1 1 1 1
𝑚= 𝑛=
𝑖𝑘 −𝑖 𝑘 𝑖𝑘 −𝑖 𝑘

𝑒 𝑒 𝑒
𝑝= 𝑞=
𝑖𝑘 𝑒 −𝑖 𝑘 𝑒 𝑖𝑘 𝑒

De la (44):
𝐶
𝑝 𝑝 =𝑝 𝑞𝐹
𝐷
𝐶
=𝑝 𝑞𝐹
𝐷

Reemplazamos en la (43) y despejamos la matriz AB:

𝐴
=𝑚 𝑛 𝑝 𝑞 𝐹
𝐵

Ahora encontremos la inversa de la matriz m. Recordemos cómo se hace para encontrar la


inversa de una matriz de 2x2. Si tenemos por ejemplo una matriz x:

𝑥 𝑥
𝑥=
𝑥 𝑥

Su determinante es:

∆=𝑥 𝑥 −𝑥 𝑥

Y su inversa es:
𝑥 −𝑥

−𝑥 𝑥
𝑥 =

En nuestro caso, entonces:

−𝑖 𝑘 −1 −𝑖 𝑘 𝑒 −𝑒

−𝑖 𝑘 1 −𝑖 𝑘 𝑒 𝑒
𝑚 = 𝑝 =
−2 𝑖 𝑘 −2 𝑖 𝑘
Queda entonces:

−𝑖 𝑘 −1 1 1 −𝑖 𝑘 𝑒 −𝑒 1
𝑒 𝐹
𝐴 −𝑖 𝑘 1 𝑖𝑘 −𝑖 𝑘 −𝑖 𝑘 𝑒 𝑒 𝑖𝑘
=
(−2 𝑖 𝑘 ) (−2 𝑖 𝑘 )
𝐵

−𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒 +𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒 +𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒
𝑒 𝐹
𝐴 −𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑘 𝑒 +𝑘 𝑘 𝑒 +𝑘 𝑒 +𝑘 𝑘 𝑒 −𝑘 𝑒 +𝑘 𝑘 𝑒
=
(−4 𝑘 𝑘 )
𝐵

−2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) − 2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) + 2 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖 + 2 𝑘 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖


𝑒 𝐹
𝐴 −2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) + 2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) − 2 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖 + 2 𝑘 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖
=
(−4 𝑘 𝑘 )
𝐵

[−2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) − 2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) + 2 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖 + 2 𝑘 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖]


𝐴= 𝑒 𝐹
(−4 𝑘 𝑘 )

[−2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) + 2 𝑘 𝑘 cos(𝑘 𝑎) − 2 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖 + 2 𝑘 𝑘 sin(𝑘 𝑎) 𝑖]


𝐵= 𝑒 𝐹
(−4 𝑘 𝑘 )

De donde se despejan las constantes que se usan para hallar T y R:


𝑒 𝐴 (𝑘 − 𝑘 ) 𝑘 cos(𝑘 𝑎) + (𝑘 − 𝑘 𝑘 ) sin(𝑘 𝑎) 𝑖
𝐹= 𝐵= 𝐴
𝑘 +𝑘 𝑘 𝑘 + 𝑘 (𝑘 + 𝑘 ) 𝑘 cos(𝑘 𝑎) − (𝑘 + 𝑘 𝑘 ) sin(𝑘 𝑎) 𝑖
cos(𝑘 𝑎) − sin(𝑘 𝑎) 𝑖
2𝑘 2𝑘 𝑘
1.c) Energía potencial tipo barrera, aproximada por una función Delta de Dirac

Lo primero que haremos es definir qué es la función Delta de Dirac. Sea una función
tipo barrera, como la siguiente:

V0 x
b b+a

Sucesivamente, iremos reduciendo el ancho a la mitad, y duplicando su altura, de modo


que el área bajo la curva se mantenga constante:

2V0
x
b b+ a/2

4V0

x
b b+a/4

En el límite cuando a0, la altura de la barrera resultante tiende a infinito. Se puede


pensar en esta función como que solamente posee valor no nulo en el punto x=b. Su
representación gráfica es como una flecha vertical en el punto x=b:

V(x) = P (x-b)

x
b

Y la representación como ecuación es: V(x) = P (x-b), donde P = aV0 es el área bajo la
curva de la barrera original, y se le denomina “peso de la delta”.
Se pueden destacar algunas propiedades de esta función. Por ejemplo en el caso de la
siguiente figura:
V(x) = P (x-b)
g(x)
x
c b d f

Se cumple:
d

 V ( x)dx  P
c
f

 V ( x)dx  0
d
d d d

 V ( x) g x dx   P x  b g x dx  P   x  b g x dx  P  g b 


c c c

Donde g(x) es una función cualquiera (no relacionada necesariamente con V(x)),
continua en x=b, que se ejemplifica en la figura anterior con la línea verde.

Ahora que hemos definido la función Delta de Dirac, podemos resolver el caso de la
barrera de energía potencial en forma aproximada. ¿Cuál es la ventaja de hacer esto?
Que en lugar de resolver un sistema de 4 ecuaciones, resolveremos uno de solo 2
ecuaciones.
El siguiente caso:

INC V(x) = P (x)


E
FIG. 6
x
0

Con partículas incidentes desde la izquierda, se deja para que Ud. lo resuelva. En su
lugar, aquí se resolverá el siguiente caso:

V(x) = P (x-b) INC


E
FIG. 7
x
b
Donde las partículas inciden desde la derecha. Dado que la función Delta de Dirac es
simétrica, el índice de transmisión obtenido en el caso de la Fig. 6 será el mismo que
aquel obtenido en el caso de la Fig. 7.

  A  e ikx  B  e  ikx si x  b
  C  e ikx  D  e ikx si x  b
Con:
1/ 2
 2 mE 
k  2 
  

En este caso el término que contiene a la constante B es el que va hacia (-x) y por lo
tanto es el incidente. El término que contiene a la constante A es el que va hacia (+x) y
por lo tanto es el reflejado. Dado que la región izquierda no poseerá partículas que
vayan hacia +x, debe hacerse C=0, quedando:

  A  e ikx  B  e  ikx si x  b
  D  e ikx si x  b
La función , y por lo tanto la función  son continuas en x=b. Pero con la derivada de
 el caso es distinto a los que vimos hasta ahora:

   
' b   ' b  
2 mP
2
  b  (45)

Donde P es el peso de la Delta de Dirac, y m es la masa de la partícula. La (45) sería


válida aunque en el punto x=b hubiera una discontinuidad en el resto de V(x), salvo que
dicha discontinuidad fuera de magnitud infinita. Por ejemplo, la (45) aún valdría si el
caso fuera el siguiente:

V(x) = P (x-b)

x
b

Demostremos la (45). Sea la ecuación de Schrödinger:

ℏ 𝑑 Φ
− + 𝑉 (𝑥 ) Φ = E Φ
2𝑚 𝑑𝑥

Integramos de ambos lados entre (b-) y (b+), siendo  un infinitesimal:


ℏ 𝑑 Φ
− 𝑑𝑥 + 𝑉(𝑥) Φ dx = E Φ dx
2𝑚 𝑑𝑥

La integral del miembro derecho da cero, ya que (E) posee un valor acotado, y la
integral se realiza sobre un intervalo infinitesimal de ancho (2).
b b
2 d
 
2 m dx b 
  V x   P   x  b    dx
b 
1 0

Donde V1(x) es la energía potencial, habiéndole quitado la Delta de Dirac en x=b.


b 

2
2m
  
 ' b  ' b     V x     dx 
1
b 
b 
P  x  b     dx
b
0

La segunda integral también da cero, ya que el producto V1(x) está acotado.


Ahora usamos la tercera propiedad que vimos respecto de las integrales de las funciones
deltas de Dirac:


2
2m
    
  ' b    ' b   0  P   b   0

De donde surge finalmente la (45).


Volviendo al problema que nos ocupa, las condiciones de contorno entonces quedan:

   
 b    b   D  e  ikb  A  e ikb  B  e  ikb

 ' b    ' b  
2 mP
 
 b  
 2

  
 Aik  e ikb  Bik  e ikb   ikD  e ikb   2 mP
 2
D  e ikb

Recordemos que el término incidente es el que contiene a B. Entonces, despejamos


todas las demás constantes como función de B. La matriz queda:

 
  eikb e ikb  A   B  e  ikb 
    
     
 ikb  
2mP      
e  ikb  ik  2   D   Bik  e 
ikb
 ike
   
El determinante vale:

2mP
  2ki
2
Las constantes A y D quedan:

2mP  i 2 kb mP
 e B  2 e  i 2 kb B
A 2
 
2mP mP
 2ki  ki
 2
2
 2k  i B  k  i B
D 
2mP mP
 2 ki  ki
2 2

Finalmente, los coeficientes T y R valen:

2
k 2  12 B
2
 m2P2 
k 2   k2 
 D
 
2 4
jTR D  1
T  m  2   
j INC k 2 B B
2
m2P2
 B 1 4 2
m k

m2P2 2 2
1 B
4
2
 m2 P2 
k 2  k 
2
A 2
4
j REF A   1
R  m  2   
j INC k 2 B B
2
4 k 2
 B 1 2 2
m m P

Es de notar que en este caso jTR y jINC son ambas negativas, por ser corrientes de
probabilidad de partículas hacia (-x). En cambio, jREF es positiva.
2) Estados ligados

Cuando el estado es no ligado, hay algunas diferencias respecto a los casos de estado ligado:

ESTADO NO LIGADO ESTADO LIGADO


La partícula incide desde la No hay incidencia. La partícula
izquierda, o desde la derecha. está dentro del intervalo
restringido desde hace tiempo.
Se calcula índice de transmisión No tiene sentido hallar T y R, ya
y reflexión. que no hay incidencia.
Las posibles energías de la Las posibles energías de la
partícula forman un intervalo partícula forman un conjunto
continuo (así como lo hacen los discreto (así como lo hacen los
números reales sobre la recta números enteros sobre la recta
numérica). Se dice que el numérica, aunque en el caso de
espectro de energía es continuo. las energías no existe
equiespaciamiento). Se dice que
el espectro de energía es
discreto.
Al plantear las condiciones de Al plantear las condiciones de
contorno, siempre hay una contorno, siempre hay el mismo
incógnita más que el número de número de incógnitas que de
ecuaciones. Entonces, se número de ecuaciones. Se
despejan el resto de las despejan los valores permitidos
constantes en función de una de para el número de onda “k”. A
ellas. partir de este último, se conocen
los valores permitidos para la
energía E.
Una onda  plana armónica no Se puede normalizar, es decir,
se puede normalizar, ya que la encontrar el valor de las
integral tiende a infinito: constantes de modo que la
 probabilidad de encontrar a la
  x, t 
2
dx   partícula en todo x sea 1:
 

   x, t 
2
Sin embargo, sí se puede dx  1
normalizar para un paquete de 
onda en estado no ligado.
2.a) Energía potencial tipo pozo de altura infinita (pozo infinito)

La partícula se mueve confinada en un intervalo de “x”. A ambos lados del intervalo,


hay regiones con energía potencial V(x).
Las representaciones gráficas pueden ser, como la siguiente:
 

E
x
0 a

Y también como la siguiente:

 
E
x
0 a

Se puso el origen para el eje x de modo que coincida con uno de los bordes del pozo, de
modo de obtener mayor simplicidad algebraica. También se podría haber puesto el x=0
en el centro del pozo o en cualquier otro lugar. Desde ya, los valores permitidos para
“k” no dependen del punto en el cual ubicamos el origen.

Región #1 (x<0): Para esta región V(x). Evaluemos la solución de la ecuación de


Schrödinger:

2 d 2 
  V  x   x   E  x 
2 m dx 2

Si V(x), la única opción es que (x) sea cero, de modo que su producto en el
segundo término de la ecuación anterior no dé infinito. Entonces:

 x   0

Región #2 (0<x<a): Para esta región, E>V(x). La solución de la ecuación de


Schrödinger es:
  A  cos kx   B  sin kx 
O sino:
  A'e ikx  B 'e  ikx
Por ser un caso de estado ligado, usaré la solución en formato trigonométrico, porque
creo que algebraicamente resulta más sencillo que la solución exponencial. De todas
maneras, esto no es obligatorio, y muchos optan por seguir usando el formato
exponencial. Entonces:
  A  cos kx   B  sin kx 
Región #3 (x>a): Para esta región V(x). Al igual que en la región #1, se cumple:
 x   0

Condiciones de contorno:

   
 0    0   0  A  cos k 0   B  sin k 0 
 a    a   A  cos ka   B  sin ka   0
  (46)

Donde no se usaron condiciones sobre la derivada, porque no las hay, ya que hay una
discontinuidad de valor infinito para V(x) en x=0 y en x=a.
De la primera ecuación de las (46), surge A=0. Entonces, la segunda queda:
B  sin ka   0

De donde:
ka  N N Z

 p12 2 k12 2  2
 k1   E1  V  0
a 2m 2m 2ma 2
2 2 
2 2
 k2   E2   4 E1
a ma 2
(47)
3 92 2
 k3   E3   9 E1
a 2 ma 2

n n 2 2 2
kn   En   n 2 E1
a 2 ma 2

Hemos encontrado valores posibles para k. Esto nos recuerda a la resonancia, porque
la función de onda , ¡está resonando! Pero recordemos que, en ondas de materia, k
está relacionada con el ímpetu y con la energía. Entonces, hemos encontrado los
posibles valores para la energía de la partícula. Como la energía toma sólo ciertos
valores, se dice que el espectro de la energía es discreto (y no continuo).
Recordemos que se sigue cumpliendo (x,t)=(x)(t). Por ejemplo, si la partícula
está en estado fundamental, su función de onda será:

 x 
  B  sin    e  i t / 2 ma 
2 2 (48)
 a 
Y si está en el primer estado excitado:
 2x   i 2  2 t / ma 2  (49)
  B  sin  e
 a 
Y así sucesivamente.
Más adelante veremos que la partícula puede estar en una combinación de varios
estados simultáneos, así como una cuerda resonante puede hacerlo en una
combinación de sus frecuencias de resonancia.

2.b) Energía potencial tipo pozo de altura finita (pozo finito)

La partícula se mueve confinada en un intervalo de “x”. A ambos lados del intervalo,


hay regiones con energía potencial V(x)= V0.
La representación gráfica es como la siguiente:

V0
E
x
0 a

Nuevamente, se puso el origen para el eje x de modo que coincida con uno de los bordes
del pozo, de modo de obtener mayor simplicidad algebraica. Los valores permitidos
para “k” no dependen del punto en el cual ubicamos el origen, así que se eligió el origen
más conveniente.

Región #1 (x<0): Para esta región E<V(x). La solución de la ecuación de Schrödinger


es:

  A  e x  B  e  x
O sino:
  A' sinh x   B ' cosh x 
Trabajando con estados ligados, y en una región acotada por ambos lados, creo
conveniente usar el formato hiperbólico, siempre por simplicidad algebraica. Sin
embargo, la región #1 no está acotada, y en este caso se debe usar el formato
exponencial, con el cual uno de los términos se elimina:

  A  e x (50)

Ya que el término e-x tiende a infinito cuando x-.

Región #2 (0<x<a): Para esta región, E>V(x). La solución de la ecuación de


Schrödinger es:
  C  cos kx   D  sin kx 
(51)

Región #3 (x>a): Para esta región E<V(x). La solución de la ecuación de Schrödinger


es:
  F  e x  G  e   x
Donde debe descartarse el término que contiene a la constante F. Nos queda,
entonces:

  G  e  x (52)

Condiciones de contorno: De la (50), la (51), y la (52):

   
 0   0  A  C
 ' 0    ' 0   A  Dk
 

 a    a   C  cos ka   D  sin ka   G  e


  a

 ' a    ' a   Ck  sin ka   Dk  cos ka   G  e


  a

Con las dos primeras ecuaciones, sustituimos en la tercera y la cuarta, de modo de


reducir el sistema:
A
A  cos ka    sin ka   G  e a
k
 Ak  sin ka   A  cos ka   G  e a
Si queremos resolver matricialmente, tenemos en cuenta que con estados ligados el
número de ecuaciones coincide con el de incógnitas, de modo que la matriz del lado
derecho siempre queda con todos sus componentes igual a 0:

  
 coska   sin ka   e a  A   0 
 k    
     
  k  sin ka     coska 
 e a  G   0 
 
Este sistema posee la solución trivial A=G=0, con la cual la función de onda sería
nula (solución descartada, entonces), y posee también la solución consistente en que
el determinante sea cero. Hallemos el determinante, e igualémoslo a cero:

e a 
   

2 k2
 

 2 cos ka sin ka 0
 k 
A partir de aquí, despejamos para hallar la condición sobre k:

 
2k coska    2  k 2 sin ka   0
  ka 
 ka 
2 2
   ka   ka 
2k cos 2    sin 2     2  k 2 2 sin   cos   0
      2   2 
  ka 
   ka 
2k 1  tan 2     2  k 2 2 tan    0
  2   2 
 ka   k     ka 
2 2
tan 2      tan    1  0
 2   k   2 
Ahora despejamos tan(ka/2):

2
 k2  2   k2  2   2   2 
  4   k      k   
2 2
    

 ka   k   k  k   k 
 
tan     
 2  2 2

 ka    ka  k
 tan    o tan    
 2  k  2  

De estas últimas condiciones, debemos despejar los valores posibles para “k”, y luego
calcular la energía E, tal como está hecho en (23). Pero no es tan sencillo. El valor de 
no es independiente, sino que depende de la energía E, y por lo tanto depende de k.
Entonces, una de las posibilidades es el despeje usando un método numérico en
computadora. Pero aquí usaremos otro método: el método gráfico. Se grafica el
miembro izquierdo de la ecuación, y luego el derecho. Donde las curvas se cruzan, es el
valor de k buscado.
A efectos de graficar, modificaremos la segunda condición. Las ecuaciones quedan:

 ka    ka  
tan    o  cot   
 2  k  2  k

El siguiente gráfico se armó para un pozo con V0=2,5eV y ancho a=1nm. En el eje
horizontal se mide el argumento de la tangente y de la cotangente, es decir (ka/2), pero
se hace en unidades de  para mejor interpretación. Las curvas azules son
sucesivamente tan(ka/2), -cot(ka/2), tan(ka/2), -cot(ka/2), etc. y son relativamente
sencillas de trazar.
FIG. 8

Más difícil es trazar la curva roja, que es (/k). En realidad:

 V0  E (53)

k E

Para bajos valores de (ka/2), E<<V0, y el numerador de (53) es casi constante. Por eso,
la curva es aproximadamente igual a una constante dividida por k. Al crecer la abscisa
(ka/2), crece E, y esa aproximación no es más válida. Llega un momento en que E=V0,
y es entonces cuando el numerador de (53) se hace cero, y la curva roja toca el eje de
abscisas.
En los puntos donde las curvas azules se cruzan con las rojas, que en este caso son tres,
medimos los valores de la abscisa. De allí, se obtienen valores para la energía. Los
siguientes valores fueron obtenidos para este caso particular de la Fig. 7, hecho con
V0=2.5eV y a=1nm, pero en general dependerán de V0 y a:

k1 a p12 2 k12
 0.3996  E1  V   0  3.85 10  20 J  0.24eV
2 2m 2m

k2a
 0.7900  E 2  1.50 10 19 J  0.94eV
2

k3a
 1.1494  E 3  3.18 10 19 J  1.99eV
2
2.c) Energía potencial tipo pozo doble

La gráfica general es como en la siguiente figura.

V0
E1
V1
E2

-a -b b a x

Donde se consideran dos casos posibles: que la energía total de la partícula sea
E=E1>V1, y que la energía total de la partícula sea E=E2<V1.
La resolución de este caso implicaría 8 condiciones de contorno: dos en x=-a, dos en
x=-b, dos en x=b, y dos en x=a.
Resolveremos en cambio un caso aproximado, el cual nos dará los conceptos que
necesitamos con muchas menos ecuaciones que resolver:

 
P(x)
E

-a a x

Ahora son solo 4 condiciones de contorno. Las ecuaciones son:

0 si x  a
  A  cos kx   B  sin kx  si a x0
  C  cos kx   D  sin kx  si 0 xa
0 si xa

Condiciones de contorno:
   
  a     a   0  A  cos ka   B  sin ka 
 0    0   A  C
 

 ' 0    ' 0  
2 mP 2 mP
 
 0   Dk  Bk  A
 2
 2

 a    a   C  cos ka   D  sin ka   0


 

Usando la segunda ecuación, A=C, reducimos el sistema a 3x3:

0  A  cos ka   B  sin ka 


2 mP
Dk  Bk  2 A

A  cos ka   D  sin ka   0
Armamos la matriz:

 coska   sin ka  0  A   0 


    
 2mP /   k  B    
2
k
 coska  0 sin ka  D   0 

Cuyo determinante es igualado a cero, para poder despejar los valores posibles para k:
2mP 2  2mP 
 sin ka   2k sin ka coska   sin ka  2 sin ka   2k coska   0
2
  

Entonces hay dos posibilidades. Una de ellas es:


N p2 2 k 2 N 2 2 2
sin ka   0 k  E V  0 (54)
a 2m 2m 2ma 2
Y la otra es que el corchete sea cero. De la cual surge:
mP
 cot ka   (55)
2 k

En este caso, en el miembro derecho de la (55), se cumple que es una constante dividida
por k, y la curva roja del siguiente gráfico nunca toca al eje de abscisas.

FIG. 9

La curva en azul es [–cot(ka)].


Note que se mantuvo el eje de abscisas como (ka/2), para poder comparar la Fig. 9 con
la Fig. 8. Es decir, se graficó [-cot(2 ka/2)].
La Fig. 9 se armó a partir de un pozo doble de ancho 2nm (1nm de cada lado), y con
delta de Dirac de peso P=810-29Jm. Las intersecciones de la curva azul con la roja se
dan, en este caso, para los siguientes valores:

k1 a p12 2 k 12
 0.4369  E1  V   0  4.60 10  20 J  0.29eV
2 2m 2m

k2a
 0.8878  E 2  1.90 10 19 J  1.19eV
2

k3a
 1.3545  E 3  4.42 10 19 J  2.76eV
2

k4a
 1.8324  E 4  8.09 10 19 J  5.05eV
2

Por supuesto, dado que la curva roja nunca cae a cero, existen infinitos puntos de
intersección. En la Fig. 9 se mostraron solo los primeros cuatro. Esto es debido a que los
bordes externos (en x=a y en x=-a) son de potencial infinito.
Los 8 puntos negros de la figura marcan los valores posibles para (ka/2). Cuatro de
ellos están dados por el cruce entre la curva roja y la azul, es decir por la resolución de
la (55). Los otros cuatro salen de la (54), es decir, de (ka/2)=(N/2).
Estos últimos ya estaban en el caso del pozo infinito simple (ver las (23)). Al agregar
otro pozo al lado, aparecieron los cuatro nuevos puntos dados por la (31). Y aquí viene
un importante concepto: si el pozo fuera triple, los puntos dados por la (23) se habrían
triplicado. Y si tenemos N=millones de pozos, como en la Fig. 5, ¡habrán N valores de k
posibles por cada intervalo de (ka/2) de ancho (/2)! Se formará una “banda de energía”
cada (/2) en las abscisas. Cada banda tendrá N valores posibles de k, y por
consiguiente, N valores posibles de energía.
En la realidad los materiales son tridimensionales. Es demostrable que si tenemos un
cristal tridimensional con N átomos, habrán N valores posibles de (kx, ky, kz) por cada
banda de energía.
Normalización
Normalizar significa darle a las constantes el valor justo para que la probabilidad de encontrar
a la partícula sea 1 en el intervalo -<x<.
La probabilidad de encontrar a la partícula entre x=a y x=b, en general, es:
b


2
dx
Pra  x  b  a

(56)

2
dx


Si normalizamos la función de onda, haremos que la integral en el denominador de la (56) sea


1, de modo que la probabilidad de encontrar a la partícula entre x=a y x=b sea igual a:
b
Pr a  x  b   n dx
2
(57)
a

Donde n(x,t) es la función de onda normalizada.


Veamos un caso práctico. Por ejemplo, dada la función de onda para el estado fundamental
del pozo infinito, (ver ecuación (48)):

 x 
  B  sin    e  i t / 2 ma 
2 2
si 0  x  a
 a 
0 otros x

Ahora integramos:
 2
2  x 
a
B a
  0 B sin  a dx  2  1
2 2
 dx 

2
 B 
a (58)

Dado que B no depende de otra constante, elegimos arbitrariamente que sea puramente real.
Entonces:
2
B
a
Ahora escribimos la función normalizada n para el estado fundamental en el pozo infinito:

 x 
 sin    e  i t / 2 ma 
2 2 2
n  si 0  x  a
a  a 
n  0 otros x

También se puede normalizar en el caso del pozo finito, pero el cálculo es un poco más largo.
Primero reescribimos  usando la (50), (51) y (52), y teniendo en cuenta que C=A, D=A/k,
G=[A cos(ka) + (A/k) sin(ka)] ea.
 A  ex  e  iEt /  si x  0


  A   iEt / 
    A cos kx   k sin kx   e si 0  x  a


  A cos ka   A sin ka   ea  e x  e  iEt /  si x  a
  k 

Ahora integramos:
 2
0
2
a
 
  A e dx  0 A cos kx   k sin kx  dx 
2 2 2 x
 dx 

2
  
  cos ka   sin ka 
k
 A   e 2a e  2x dx  1
2

a 2

1
 A
1 a  2
 sin 2 ka   2  3 1
 1  2    3  2   sin 2 ka   cos 2 ka 
2 2  k  4k  k  2k
2
2

Por ejemplo, para el estado de energía más baja del caso que vimos con V0=2.5eV y a=1nm,
daba ka/2=0.3996, =7.7109rad/m, k=2.51109rad/m, E=3.8510-20J. Con estos valores
resulta A=12353 metros-1/2. Entonces,  normalizado queda:

 12353  e 7700000000 x  e  i 5820000000 0000 t si x  0




    
 n  12353 cos 2.51  10 9 x  3.0677 sin 2 .51  10 9 x  e i 5820000000 0000 t si 0  x  10 9 m


 12353 cos 2 .51  3.0677 sin 2.51  e 7.7  e  7700000000 x  e i 5820000000 0000 t si x  10 9 m

El corchete de abajo da 1. Queda entonces:

 12353  e 7700000000 x  e  i 5820000000 0000 t si x  0




    
 n  12353 cos 2.51  10 9 x  3.0677 sin 2 .51  10 9 x  e i 5820000000 0000 t si 0  x  10 9 m


 12353  e 7.7  e  7700000000 x  e i 5820000000 0000 t si x  10 9 m
Combinación de varios estados
En cualquier resonancia clásica, la onda resultante suele ser combinación de ondas con
distintos k. En ondas de partículas en estados ligados, esta también es la regla. Sean los
estados normalizados posibles correspondientes a una partícula en estado ligado:

1n  1n x   e  iE1t / 


2 n   2 n  x   e iE2t / 
...........
Nn   Nn  x   e iE N t / 
Entonces, la combinación de estos estados tendrá la forma:

  c1 1n x   e iE1t /   c2  2 n x   e iE2t /   .....  c N  Nn x   e iEN t / 

Donde c1, c2, ..., cN son constantes complejas.


Si queremos que la onda resultante  también quede normalizada, hacemos:

 c1 1n x   e  iE1t /   c2  2 n x   e  iE2t /   .....  c N  Nn x   e  iEN t / 


n  
(59)
c
2 2 2 2
j
c1  c2  .....  c N
j

Si en cierto momento midiéramos el estado de la partícula, haríamos colapsar la función de


onda, y encontraríamos la partícula en una cierta posición x, con un ímpetu p, y con una
energía E. Por ejemplo, la probabilidad de que encontremos a la partícula con energía E=E 1, y
con el ímpetu p=+p1=[2m(E1-V)]1/2, o bien con p=-p1, será:
2
c1
Pr E1   2 2 2
c1  c2  .....  c N
Mientras que la probabilidad en la posición x se halla mediante la introducción de la (59) en la
(57).
Si n tuviera una sola componente 1, el factor temporal desaparecería al hacer |n|2, pero al
haber más de una componente el tiempo permanece como variable en |n|2. Entonces, ahora
|n|2 es una función del tiempo, y por lo tanto será función del tiempo la probabilidad de que
al medir encontremos a la partícula en a<x<b.
Veamos un ejemplo. Supongamos que nuestra partícula se encuentra en un pozo infinito con
igual probabilidad de estar con la energía más baja que la de estar con la energía del primer
estado excitado. Su función de onda podría ser, teniendo en cuenta la (48), (49), y (59):

2  x  2  2x  i 2 2t / ma 2 


sin    e i t / 2 ma   1i 
2 2
1 sin  e
a  a  a  a 
n 
2 2
1  1i
2  x  2  2x  i 2  2t / ma 2 
sin    e i t / 2 ma   i  0.7071
2 2
n  0.7071 sin  e
a  a  a  a 
Donde tuvimos que elegir |c1|=|c2| para que las probabilidades de las energías sean iguales,
pero arbitrariamente adjudicamos c1=1 y c2=1i (se podría haber elegido c1=4-3i y c2=3+4i, por
ejemplo, o, más fácil, c1= c2=1). Las amplitudes normalizadas (2/a)1/2 surgieron de la (34), y
del hecho de que la amplitud es (2/a)1/2 no solo para el estado fundamental, sino para
cualquier estado de un pozo infinito.
Para hallar |n|2, multiplicamos n por su conjugado:

 2  x  2  2x  i 2  2t / ma 2  
sin    e i t / 2 ma   i  0.7071
2 2 2
n  n n*  0.7071 sin  e 
 a  a  a  a  
 2  x  i 2t / 2 ma 2  2  2x  i 2 2t / ma 2  
 0.7071 sin    e  i  0.7071 sin  e 
 a  a  a  a  
 x  1  2x  2  x   2x   3 t 
2
1
 sin 2    sin 2    sin   sin   sin  
2 
a  a  a  a  a  a   a   2ma 

Lógicamente, al ser |n|2 un módulo al cuadrado, debe ser una función puramente real, y así
resultó.
La siguiente figura muestra |n|2 para tres instantes distintos de tiempo: t=0, t=T/12, y t=T/4.
Puede observarse cómo va cambiando la densidad de probabilidad con el tiempo.

El pozo infinito representado en la figura es de ancho a=1nm.