You are on page 1of 1

EL BASTARDO

El bastardo huye con dirección a Colmena
Un desquiciado y ebrio ralentí por sublimar

“Hazlo por mí,
Y cuando se lo diga será en tu nombre”

Tranzamos yerba enganchados a la pelirroja
los pixeles deforman su luz y las sombras.
La mujer de tatuajes susurra:
“son de esos tipos que ya no se ven”
Un sombrero de vaquero mojado nos golpea
Somos la única luz en un laberinto de carne.

Esto era el Vichama,
un infierno de resonancias
el Sexo abierto de Taulichusco.
Y mis pupilas se laceran a sí mismas
Duermen en mesas y paredes rajadas
“se han removido los átomos de mi plexo solar”
Se han removido las entrañas vacías
los conciertos de gemidos que oculta la ciudad
al colocar los dedos en su punto G

El bastardo arrodillado por un menú vegetariano
abre el subsuelo sin compasión en la mirada.
Es demasiado inteligente para seguir sonriendo,
su semántica es la maca y el corredor azul.
Es una pena ver a este muchacho sombrío,
borrar las mejores obras que hay en él
y no saber si escribir al reverso o al derecho,
si dormir en la calle hambriento de copas
entre la suciedad vintage de sus buenos modales.

Eres de esos tipos que no se ven
con debilidad para las pelicortas
a quienes devoras, abduces
sin perder el acento esquizoide
sin saber qué sombrero elegir
para el entierro de los bares florecidos de poseros
sobre la vieja lápida del rock
llenando la luna con fluidos inmorales
Gritando:
¡vida corta a los subnormales de nuestra generación!
¡viva Lima de nervios agonizantes!
¡viva Lima encarnada en basura!
¡viva Lima!