You are on page 1of 11

Sousa Pereira, Claudia .

“Inventar la
escritura y comprender la lectura: Inventar la escritura y comprender
meta-literatura y literatura infantil”,
en Revista OCNOS
nº 1, 2005, p. 75 - 85.
la lectura: meta-literatura
y literatura infantil
Claudia Sousa Pereira
Universidade de Évora - Portugal

PALABRAS CLAVE: RESUMEN: Este artículo constituye un primer acer- ABSTRACT: This is an overall view of some literary
Literatura infantil-juvenil; camiento a diversos textos literarios y ensayísticos texts and seáis deling with the writing process. The
meta-literatura; recepción; sobre el proceso de escritura. Los textos literarios literary text chosen, while not being exclusively
lectura utilizados, sin ser exclusivos para niños, relacionan written for children, link the perior of childhood
la infancia con la literatura. Son textos de autores with either the written word or with language itself.
de diversas nacionalidades, algunos de ellos, autores The texts are by authors of different nationalities,
KEYWORDS: de reconocidos best-sellers. En este artículo se some of the authors having written well≠–known
Children’s Literature, meta–literature, plantea una serie de ideas sobre un tema que se best-sellers. This article suggests a thread of ideas
reception, reading está desarrollando en el ámbito de las teorías de la to be followed in a topic that has to be developed
Literatura Infantil y Juvenil: la meta-literatura y within the field of children’s literature: meta–litera-
su relación con la recepción del texto literario. Los ture and its relationship to the reception of literary
textos literarios dirigidos a la infancia constituyen texts. Children’s literature is considered here to
un conjunto privilegiado en el estudio de la comu- be an exceptional subject in the study of literary
nicación literaria. communication.

Este artículo, aunque breve, tuvo ban por reflejar cómo nace la escritura,
como primer objetivo reflexionar sobre pero en cuanto al género dramático,
la recepción del texto producido para apenas contamos con las reflexiones de
niños ya que, en la Literatura Infantil, un autor que se aventuró a escribir un
el lector es, por excelencia y hasta se texto dramático para niños. También
podría decir, por definición, un ele- queremos puntualizar que no todos los
mento imprescindible. Al mismo tiem- ejemplos incluidos en esta investiga-
po, queríamos estudiar cómo se trata el ción pertenecen a la Literatura Infantil,
texto dentro del texto. Sin embargo, no aunque todos ellos se refieren a la in-
nos pareció importante sólo aquel aná- fancia. Igualmente, es necesario des-
lisis literario que explora la virtualidad tacar que los autores son de distintas
de la escritura como misterio, sino nacionalidades aunque los que no son
también aquel que tiene creatividad no portugueses son célebres por sus best-
literaria, es decir, de carácter ensayís- sellers. Así, y por orden de “entrada en
tico, espacio donde unos y otros autores escena” podemos citar a los siguientes
se han empeñado en descubrir los orí- autores y textos:
genes del texto literario. 1) Paul Auster, The Invention of Soli-
La elección de autores y textos fue tude (La invención de la Soledad)
arbitraria, pero intentamos que estu- 2) José Saramago, A Maior Flor do
viesen representados los tres géneros Mundo (La Flor Más grande del Mundo)
literarios (lírico, narrativo y dramáti- 3) Mia Couto, «Uma palavra de con-
co), aunque somos conscientes de que selho e um conselho sem palavras»,
el espacio cedido a cada uno de ellos (Palabras de consejo, consejos sin pa-
ha sido muy desigual. En los géneros labras)
lírico y narrativo encontramos varios 4) Álvaro Magalhães, «Misterios da
ejemplos literarios que se preocupa- Escrita» en O Limpa-Palavras e outros
poemas (Misterios de la Escritura en lo que dice. Lo ve jugar con sus ju-
“El Limpia Palabras y otros poemas”) guetes y oye cómo habla para sí. Cada
nº 1. 2005
5) Armando Nascimento Rosa, Lia- vez que el niño coge un objeto, o em-
nor no País Sem Pilhas (Lianor en el puja un camión en el suelo, o agrega
otro cubo a la torre que crece delante
País Sin Pilas)
6) Ian McEwan, Atonement (Expiación)
de él, habla de lo que hace, igual que
el narrador de una película o crea una
76
7) Umberto Eco, Lector in fabula historia que justifique sus acciones.
Estos siete textos estructuran el ar- Cada movimiento engendra una
tículo e intentan sugerir posibles vías serie de palabras, o una sola, y cada
a la hora de abordar una investigación palabra da lugar a otro movimiento:
más precisa y profunda que pudiera ser una inversión, una continuación,
emprendida en el futuro. Estos textos un nuevo orden de palabras o movi-
pueden servir para reflexionar sobre mientos. Nada de esto tiene un centro
el conocimiento de la literatura –como fijo («un universo donde el centro
está en todas partes y la circunferen-
se expone en estas páginas–, o como
cia en ninguna»), a excepción, quizá,
ejemplos de las teorías que hemos to- de la conciencia del niño, que es por
mado de pensadores tan importantes en sí misma un campo de percepciones,
el mundo de la lectura y de los lectores recuerdos y expresiones que cam-
como Umberto Eco, Theodor Adorno, bian de una forma constante. Todas
Hans Robert Jauss o Michel de Certeau. las leyes de la naturaleza pueden mo-
Comenzaremos por tratar de descubrir dificarse (…) La mente del niño pasa
cómo “inventar” la escritura, mirando sin titubeos de una cosa a otra (…)
y siguiendo las pistas que los autores levanta la vista con un brillo astuto
han dejado a sus lectores. Comencemos en los ojos: –¿Sabes cómo hicieron
Pinocho y su padre para escapar del
por Paul Auster.
tiburón?– Pausa para que A. asimile
Auster ha sido un autor cuya versati- la pregunta y luego en un murmullo:
lidad en el proceso de la creación artís- –Salieron caminando de puntillas
tica ha quedado demostrada tanto en su por la lengua.
producción literaria como en aquellos En ocasiones, A. tiene la impresión
argumentos que ya fueron al encuentro de que los paseos mentales de su hijo
del séptimo arte. Comenzó por escribir al jugar son una imagen exacta de su
novelas más o menos breves, entre las propio progreso en el laberinto de su
cuales destaca The Invention of Solitude, libro. Incluso llegó a pensar que si pu-
un enredo que se desarrolla cuando un diera dibujar el diagrama de la forma
narrador bautizado A. tiene la necesidad de jugar de su hijo (una descripción
de escribir un Libro de Memorias a la exhaustiva que abarcara cada cambio,
muerte de su padre. Durante la novela asociación y gesto) y luego hacer un
no sólo se exploran las influencias de las diagrama similar del libro (elaborando
memorias de la infancia, sino también lo que sucede en los espacios entre las
la experiencia de ver crecer a su propio palabras, los intersticios de la sintaxis,
hijo. Esta inicial podría llevarnos a to- los blancos entre las secciones; en otras
mar a A. como Auster o como Author, lo palabras, desentrañando la maraña de
cual no invalida la lectura de la novela relaciones), los dos diagramas serían
como si de una autobiografía se tratase idénticos, uno encajaría exactamente
ni como si fuera pura ficción alrededor en el otro. (AUSTER, 1994: 233-234)
de un “meta-asunto”: el proceso de la Auster alude, en esta obra en gene-
escritura. No obstante, lo que de verdad ral, y en estos párrafos en particular,
hemos de destacar es cómo A., o Auster, a varias cuestiones que la teoría de la
relacionó lo Lúdico y la Memoria: literatura ha planteado desde siempre,
A. observa a su hijo, lo mira ir de un
como la verdad y la verosimilitud del
lado a otro de su habitación y escucha
texto en relación con la realidad (qué sarrollo de la trama y las innumerables
nº 1. 2005 leyes de la naturaleza pueden ser in- posibilidades del rumbo de ésta. Sin
fringidas), la cuestión de lo no-dicho embargo, esa falta de inspiración que
en el lenguaje literario (los espacios João Caetano –representada como un
en blanco), el placer de pronunciar la hada en las solapas del scriptorium del
77 palabra (aquel “degustar/saborear” autor– aquí aparece como una actitud
la pregunta) y el encanto de la lectura burlona sobre la aflicción por la angus-
implícita, horizonte de expectativa del tia que sufre aquel ser humano enfren-
autor en relación con el efecto de su tado a la hoja en blanco, angustia que se
obra (la pausa después de la pregunta revela en las palabras iniciales:
sobre Pinocho). Lo que importa recal- Las historias para niños deben es-
car en este ensayo es la relación entre cribirse con palabras muy sencillas,
la conciencia del niño que juega y el porque los niños, al ser pequeños,
laberinto trazado por A. en torno al li- saben pocas palabras y no las quieren
muy complicadas. Me gustaría saber
bro que va construyendo, una relación
escribir esas historias, pero nunca
paralela que podríamos esquematizar he sido capaz de aprender, y eso me da
de la siguiente manera: mucha pena. Porque, además de sa-
PERCEPCIONES>INTERSTICIOS
ber elegir las palabras, es necesario
RECUERDOS>ESPACIOS EN BLANCO
EXPRESIONES>MARAÑA DE CONEXIONES
tener habilidad para contar de una
JUEGO>OBRA LITERARIA manera muy clara y muy explicada,
El aprendizaje del idioma del escritor y una paciencia muy grande. A mí me
falta por lo menos la paciencia, por lo
para la elaboración del texto literario
que pido perdón.
surge, según A., como un fenómeno si-
Pero... en las últimas palabras:
milar a la adquisición de competencias Este era el cuento que yo quería
del lenguaje en la construcción textual contar. Me da mucha pena no saber
del mundo del niño que relaciona la pa- narrar historias para niños. Pero por
labra y todas las referencias posibles en lo menos ya conocéis cómo sería la
el momento del juego, es decir, cuando historia, y podréis explicarla de otra
escenifica su propia experiencia de la manera, con palabras más sencillas
vida. Y es así como A. escenifica su ex- que las mías, y tal vez más adelante
periencia de la escritura. acabéis sabiendo escribir historias
Por su parte, el premio Nóbel portu- para los niños… ¿Quién me dice que
un día no leeré otra vez esta historia,
gués dedica a los niños su Maior Flor do
escrita por ti que me lees, pero mu-
Mundo, editado en 2001 por la editorial
cho más bonita?...
Alfaguara, y bellamente ilustrado por
De cualquier modo, Saramago acaba
João Caetano, un libro presentado en
por realizar su cuento, o sea, su trama
la contratapa por sus editores de la si-
es suficientemente secuencial para que
guiente manera:
se desenvuelva la acción, y además,
¿Y si los cuentos para niños fueran
de lectura obligatoria para los adul- hace que se materialice en palabras la
tos? ¿Seríamos realmente capaces propia técnica (pongámosle este térmi-
de aprender lo que, desde hace tanto no) de la escritura literaria en general:
tiempo venimos enseñando? “nada más empezar la primera página,
Saramago confiesa, con una humil- sale él niño por el fondo del huerto” y
dad que las ilustraciones parecen con- continúa más adelante:
firmar, que no tiene facilidad para es- Desde allí en adelante comenzaba
cribir cuentos infantiles, y de la misma el planeta Marte, efecto literario del
que el niño no tiene responsabilidad,
manera que lo ha hecho tantas veces en
pero que la libertad del autor consi-
sus novelas más recientes para adultos, dera conveniente para redondear la
se entrega a las reflexiones sobre el de- frase. Desde allí en adelante, para
nuestro niño, hay sólo una pregunta expresa, más difícil de entender es
sin literatura: «¿Voy o no voy?» Y fue. el resultado literario, mientras que
nº 1. 2005
También aparece en el texto de Sara- cuando lo hace de forma laxa e irres-
mago, consciente o inconscientemente ponsable se ve recompensado con
una segura inteligibilidad.(…) Sólo
–tal vez porque a veces se olvida–, el
adulto como árbitro del medio artístico
lo que no necesitan entender les es 78
inteligible. (ADORNO, 1998:100)
dedicado a los más pequeños. Esta pre-
Si la sensibilidad estética puede
sencia surge entre paréntesis, como un
transformarse en sabiduría e incluso
aparte del contador de carne y hueso:
en ciencia, es un hecho constatado so-
(Ahora comienzan a aparecer algu-
nas palabras difíciles, pero, quien no bre el que Mia Couto, poeta y escritor
las sepa, que consulte en un diccio- mozambiqueño destacado efusiva-
nario o que le pregunte al profesor.) mente en varios medios portugueses,
Este libro ofrece una enorme can- nos habla en un texto publicado en
tidad de posibilidades para explorar, Internet. El texto se dirige a los jóve-
desde el punto de vista teórico, las nes y se encuentra en una página del
cuestiones más fundamentales de la li- proyecto Ciencia Viva, desarrollado
teratura infantil, por lo menos desde la por la Agencia Nacional para la Cultu-
perspectiva de manifestación estética y ra Científica y Tecnológica y que tiene
comunicativa, aunque también dentro como objetivo reunir a alumnos de
de esa relación tan importante: la del primaria y secundaria, con un escri-
texto con la imagen, relación que en tor y un investigador, para construir
estos tiempos es asumida como uno de historias que versen sobre A Ciencia e
los medios culturales más básicos para o Risco (La Ciencia y el Riesgo), abor-
el público infantil y juvenil. Se trata de dando asuntos relacionados con el
un texto reflexivo e ilustrado al uso. peligro del medio ambiente, la ecología
A Maior Flor do Mundo es, en nues- y el riesgo tecnológico. El texto, con el
tra opinión, un libro que podríamos título «Uma palavra de conselho e um
encajar dentro de esa línea de textos conselho sem palavras», está disponi-
preceptivos sobre poesía y literatura e ble en www.cienciaviva.pt/projectos/
incluso llegar a convertirse en un clá- contociencia/textomiacouto, y en él
sico (y, por lo tanto, enseñarse en las Mia Couto establece algunas relaciones
escuelas, si así lo desean las institucio- entre Ciencia y Literatura:
La biología para mí no es tanto una
nes responsables). De hecho, los peda-
disciplina científica como un cuento
gogos descubrirán que hay mucho que de encantamiento, la historia de la
se puede hacer con él y comenzado por epopeya más antigua que es la Vida.
él. Del inevitable usufructo estético, a Y eso es lo que le pido a la ciencia: que
la respuesta creativa de lectores de alta me apasione. Es lo mismo que le pido
cultura, parece que todas las vías están a la literatura.
abiertas y que el texto en sí continuará A lo largo del texto el autor intenta
siendo, literariamente, un texto en resolver la cuestión del nacimiento de
construcción. la obra literaria, y en la mayoría de sus
Ahora ha llegado el momento de respuestas –siempre comparando la
sugerirles que lean un “aforismo” de creación literaria con la investigación
Theodor Adorno (1903-1969), el cual científica– trata de aproximarlas, ya
nos lanza precisamente para la cuestión que ambas pasan por momentos de in-
sobre la ciencia/sabiduría de quien lee/ quietud, de negación a las fronteras, de
interpreta un texto: pasión. Ambas procuran alcanzar ar-
El escritor siempre podrá hacer la monías, crear lenguajes para compar-
experiencia de que cuanto más pre- tir una relación con el mundo. El lado
cisa, esmerada y adecuadamente se
humano, que es lo más importante en La belleza, el dominio de la estética,
nº 1. 2005 ellas, y, sobre todo, el error, son quien se transforma en imprescindible ante
muchas veces y por casualidad nos lle- la mirada del poeta escritor, a la propia
van a su realización: evolución de la Vida. Descubrir esta
Por lo tanto, el único consejo es Verdad es la misión de poetas y cientí-
79 este: escuchar. Estar atentos a aque- ficos, que, al fin y al cabo, son dos caras
llas voces que nos han enseñado a oír. de la misma moneda.
Que esas voces lleguen a ser audibles. Álvaro Magalhães también dedicó
Que mantengamos viva aquella ca-
su O limpa-palavras e outros poemas
pacidad que ya tuvimos en nuestra
infancia: la de deslumbrarnos a no- de 2000 a los misterios de la escritura
sotros mismos por las cosas simples poética. Este libro, ilustrado por Danu-
que se encuentran al margen de los ta Wojciechowska, va dirigido a lectores
grandes hechos. de todas las edades, lo que indica que
Mia Couto consigue con este texto los niños también son sus posibles
sensibilizar al lector que se interroga, destinatarios. En esta obra encontra-
para que sea un lector más “propenso” mos un poema titulado, precisamente,
a la ciencia, o un lector cuyo interés sea, «Misterios da Escrita» (Misterios de la
sobre todo, literario, y su respuesta a Escritura):
estos dos tipos de lector acaba por ser, Escrevi a palavra flor.
al final, la misma. Al ser éste un texto Um girassol nasceu
ensayístico dirigido a los más jóvenes, no deserto de papel.
Era um girassol
intercala, en un párrafo, dos historias
como é um girassol.
de científicos. Al contarlas como fait- Endireitou o caule,
divers de la Historia de la Ciencia, las sacudiu as pétalas
convierte en algo más importante, no e perfumou o ar.
por el mero hecho de que pudieron Voltou a cabeça
ser verdaderas, sino porque en ellas se à procura do sol
condensa una manera de ver el mundo: e deixou cair dois grãos de pólen
Mi amigo Quintanilha puede ha- sobre a mesa.
blaros del descubrimiento de A. Fle- Depois cresceu até ficar
ming del primer antibiótico. Aquel com a ponta de uma pétala
científico no tenía la más mínima fora da Natureza.
idea de lo que estaba pasando cuando
notó que una mancha extraña surgía Escribí la palabra flor.
en las placas de Petri de su laborato- Nació un girasol
rio. Fleming investigaba algo bas- en el desierto de papel.
tante distinto y fue por casualidad Era un girasol
que descubrió la penicilina; fue por como son los girasoles.
casualidad que descubrió un medi- Enderezó su tallo,
camento que ha salvado a millones sacudió sus pétalos
de seres humanos. La pareja formada y perfumó el aire.
por Watson y Crick resolvió la arqui- Volvió la cabeza
tectura tridimensional del ADN no buscando el sol
sólo porque habían estudiado su es- y dejó caer dos granos de polen
tructura, sino porque fueron capaces sobre la mesa.
de soñar y dejarse llevar por intuicio- Después creció hasta que se quedó
nes estéticas. Se cuenta (y no sé si es con la punta de un pétalo
pura ficción) que, experimentando fuera de la Naturaleza.
modelos de plasticina, uno de ellos
se volvió al otro y le dijo: me parece El autor relaciona la escritura poética
que es así. El otro le preguntó: ¿cómo con el mundo de las cosas y, en parti-
lo sabes?, y la respuesta fue: porque cular, con el mundo de la naturaleza.
es bonito.
La creación poética equivale, dentro de tativas del lector, midiendo “distancias
un análisis muy superficial que ahora estéticas”. Es decir, analiza la obra con nº 1. 2005
simplemente esbozamos, a la creación la suposición inicial de que la cualidad
del mundo natural. Escribir el mundo estética de la obra será mayor cuanto
es, al fin y al cabo, darle existencia. mayor sea la innovación y la ruptura
La representación del mundo será en- de las expectativas del lector. ¿Habrá 80
tonces la única forma de existencia de expectativas lectoras más difíciles de
ese mismo mundo, aun cuando éste ya quebrar que aquéllas de quienes, des-
exista en apariencia. Darle un nombre conociendo casi todo, todo les parece
es crearlo, pero la creación poética es posible?
exigida por el propio mundo. Como si el De hecho, si existe una literatura
autor, o el poeta, fuera paradójicamente que puede impresionar a sus lectores
un sujeto que sufre la acción de lo es- ésta es la Literatura Infantil y Juvenil,
crito. Y si es el autor quien sufre esta aún más al ser –probablemente– la
acción, el lector tendrá que establecer primera que es leída. Escenificando
las relaciones que lo conduzcan a la un viejo mundo para sus habitantes
inversa, es decir, hacia el origen de esta más jóvenes, esta literatura será, no
misma acción. Descubrir el misterio de obstante, innovadora dentro de sus
la escritura es una aventura que debería horizontes de expectativas. Es decir,
ser vivida no sólo por el escritor, sino desde el principio en el que sus posi-
también por el lector. bles lectores privilegiados poseen igual
Ha llegado al momento en el que el capacidad ficcional –aunque con me-
segundo teórico ofrezca su opinión. Se nos conocimientos de las ficciones de la
trata de Jauss que, en sus teorías sobre Historia de la Literatura– el texto ha de
la estética de la recepción, afirma en establecer protocolos de lectura en que
1978: todo será tratado como verdadera in-
La vida de la obra literaria en la novación o como mera recreación de lo
Historia es inconcebible sin la parti- que ya existe. La habilidad residirá evi-
cipación activa de aquellos a quienes dentemente en conseguir transformar
va destinada. Es su intervención la la segunda solución en la primera, y el
que permite la entrada de la obra en
misterio de la palabra literaria se solu-
la continuidad dinámica de la expe-
riencia literaria, donde el horizonte cionará cuando el placer de la lectura se
nunca para de cambiar, donde fun- transforme en un diálogo entre textos:
ciona permanentemente una travesía el texto que el niño lee y todos aquellos
desde la recepción pasiva hasta la que ya habrá leído o creado en su ima-
recepción activa, de la simple lectu- ginación, viéndolos realizados en aquel
ra a la comprensión crítica. (JAUSS, texto concreto. Y únicamente cuando
1978: 44) esta plataforma de entendimiento se
La importancia de la cultura literaria establezca, será posible que todo lo que
de un lector se transforma, entonces, quede fuera de ella pueda convertirse
en algo fundamental para este teórico en interesante para el niño. Todos es-
y para quien esté interesado en los es- tos nuevos elementos tendrán sentido,
tudios literarios. Si esta preocupación porque habrá cambiado el horizonte
parece patente a estos últimos, pasará, de expectativas del lector. El resultado
obviamente, inadvertido por aquel que de aquellas lecturas a veces tiene un
no estudia los asuntos literarios, o por impacto más allá de lo que es estricta-
aquel a quien los libros sirven apenas mente textual o literario, y muchas ve-
para aprender a juntar sílabas. Como ces se extiende a otras manifestaciones
todos sabemos los estudios de la recep- culturales, a otros sistemas artísticos y
ción investigan las relaciones entre el aun económico-sociales (audio-visual,
texto literario innovador y las expec- merchandising, etc.).
El teatro infantil es una manifes- el fenómeno receptivo-reactivo de un
tación que conoce perfectamente esa espectáculo teatral, hay una tríada
nº 1. 2005
red de interacción entre la acción, los que identifico y destaco. Son fun-
personajes y el público, y que lo válido ciones que distingo según una triple
acepción: cuando un teatro me inter-
para un buen espectáculo teatral (o una
81 buena película), también puede serlo
pela lo veo obrar sobre los “rayos de
luz” simultáneos e interactivos de la
para un texto literario. Un amante del diversión, la emoción y la cognición.
arte dramático entenderá muy bien los Niveles cualitativamente distintos
enredos de esa comunicación literaria. pero con necesidad simbiótica entre
Por ello, hemos de citar a un autor dra- ellos, para que la hipertrofia de uno de
mático que se inclinó por la Literatura ellos no destruya el producto final di-
Infantil, consciente de que su público rigido al espectador. La diversión pre-
sería tanto o más exigente que el públi- tende estimular el placer, el elemento
co adulto para quien ya había escrito. lúdico que fomenta en un individuo
un momentáneo olvido-de-sí-mismo
Armando Nascimento Rosa normal-
o, aún mejor, una catártica huida-
mente escribe sus textos con el propó- del-ser; la emoción implica un pathos,
sito de que éstos suban al escenario, lo un sufrimiento mimético (tal como
que inmediatamente hace suponer que Freud y luego Girard analizaron) don-
el texto será leído –parafraseando otra de el placer y el dolor se confunden,
vez a Jauss– con la participación activa provocando, en la auto y hetero-pro-
de aquellos a quienes va dirigido. En yección del espectador, la emergencia
Lianor no País sem Pilhas, Nascimento de un sentido-del-ser; la cognición
Rosa escribió un texto para una com- convence al logos, el deber del racio-
pañía y para un determinado período cinio, que tanto se puede dirigir por
la discursividad deductiva como por
de representación, lo que no impide
la intuición repentina, en el sentido
que en él cualquier lector vea posibles de configurar un conocimiento-del-
representaciones en el futuro, inter- ser. Tres vías que igualmente pode-
pretaciones siempre distintas por las mos compartir, o así creo yo, cuando
diferencias de quienes lo interpretan y asistimos a la epopeya cibernáutica
de los momentos en los que transcurre de Lianor y sus amigos o antagonistas:
la representación. Además, el autor lo la divertida huida-del-ser; el emotivo
explica en un excelente epílogo que se sentido-del-ser (curiosamente es el
transforma en una bella lección sobre título portugués que el neurobiólogo
la génesis de un texto dramático. Este António Damásio escogió para su
segundo libro); y el filosófico conoci-
paratexto se titula «Imaginar um texto
miento-del-ser. (ROSA, 2001: 156)
para o palco da infância» (Imaginar
Así, de estas relaciones que Nasci-
un texto para el escenario de la niñez),
mento Rosa estableció entre el texto
y en él expone cómo debería ser el es-
dramático, el espectáculo teatral y los
pectáculo teatral, ideas que podemos
espectadores, podremos concluir que:
extrapolar a lo que debería ser un texto
•El texto dramático existe para ser
capaz de suscitar la reacción del lector.
representado;
Leamos este fragmento, un poco más
•El teatro existe para ser espectáculo;
extento de lo normal para una cita,
•Los espectadores existen para que
sustituyendo las palabras teatro por
se produzcan y tengan sentido las rela-
obra y espectador por joven lector, y
ciones entre el texto y su performance
veremos como todo tiene sentido en
(actuación en escena).
estas producciones con destinatarios
Estas premisas, volcadas en la con-
específicos:
Si en un contexto dramático me cepción del texto literario con desti-
pregunto sobre las modalidades de natario implícito, se transforman del
acción intersubjetiva que constituyen siguiente modo:
•El texto literario existe para ser leí- go, hacer justicia a esos cambios que
do, para comunicar; finalmente la habían transformado
nº 1. 2005
•El texto que comunica existe para –y en una verdadera escritora, a ese
exige– ser interpretado; hormiguero caótico de impresiones
que la asaltaban, a esa repulsión y a
•Los lectores existen para dar sentido
a las relaciones entre el texto y su inter-
esa fascinación que sentía? Tenía que
imponer el orden. (…)
82
pretación o, mejor dicho, sus interpre- No sería seguramente demasiado
taciones. infantil decir que tenía que haber un
Sin estos “principios activos” la co- cuento; y aquel cuento era la historia
municación literaria no existe, y la de un hombre que a todos gustaba,
escritura se transforma en una activi- mas, en relación al cual, la heroína
dad inútil. Comprender estos condi- siempre tuvo sus dudas. Finalmente
cionantes de la comunicación literaria podría revelar que él era la encarna-
servirá al mediador adulto, presencia ción del mal. Sin embargo ¿no debe-
ría ella – o sea, Briony, la escritora
obligatoria en el circuito de producción
– tener ahora suficiente experiencia
y recepción de la obra literaria infantil, para traspasar aquellas ideas infan-
como una buena base-guía en la explo- tiles del bien y del mal? (…)
ración del texto, aun cuando esa “explo- Presa entre el deseo de escribir un
ración” todavía sea una conversación registro sencillo de sus experiencias
puramente impresionista sobre aquello de ese día y la ambición de hacer de
que se lee. ellas algo superior, elegante, conte-
Nuestro camino nos lleva una vez nido y oscuro, se quedó sentada du-
más a un best-seller, un libro dirigido rante largos minutos, mirando con el
claramente a los adultos, del inglés Ian ceño fruncido a la hoja de papel con
la citación infantil y no escribió nada
McEwan, titulado Atonement. La trama
más. Creía que conseguía describir
de la novela transcurre en dos épocas, bastante bien las acciones y tenía al-
la primera situada en el verano de 1935, guna facilidad para los diálogos. Sa-
y la segunda en plena Segunda Guerra bía describir los bosques en invierno
Mundial. El personaje principal, Brio- y el aspecto siniestro de un castillo.
ny, es una adolescente de trece años ¿Pero cómo hablar de los sentimien-
con mucha imaginación y dotada con el tos? Era fácil escribir, Ella se sentía
extraordinario don de la escritura. Este triste, o describir lo que una persona
don provoca la desgracia de aquellos a triste podría hacer, ¿pero cómo ex-
quienes ella más ama, y la escritura de poner la propia tristeza de tal ma-
nera que su inminencia debilitante
creación pasa a ser una de expiación.
pudiera ser transmitida? Aún más
Las reflexiones que el texto coloca en difícil era la amenaza, o la confusión
el pensamiento de la joven Briony son, de sentir cosas contradictorias. Con
sin duda, algunas las respuestas a las la estilográfica en la mano, miró fi-
difíciles cuestiones sobre el proceso jamente al otro lado de la habitación,
de invención de la escritura ficcional. a sus muñecas con expresión inflexi-
Es importante citarlas, aunque sean un ble, las compañeras olvidadas de una
poco largas: niñez que ella ya consideraba cerra-
En ese momento, la necesidad de da. Crecer era una sensación estre-
escribir era más fuerte que cual- mecedora. (McEWAN, 2001: 114)
quier idea de lo que pudiera escribir. Ya adulta, la propia Briony continúa
Lo que ella realmente quería era escribiendo, pero sólo al fin, cuando la
entregarse al acto de ver una idea situación que ella misma había causado
irresistible desmarañándose, ver los años atrás estaba resuelta de la mejor
trazos negros saltando de la punta de
manera posible, nos percatamos de que
la plumilla de plata y serpenteando en
la narración de la obra en sí es la expia-
palabras. ¿Como podría, sin embar-
ción del mal provocado:
Pensó tranquilamente en lo que ny confiesa en el epílogo que escribió
tenía que hacer. La carta a sus pa- y rescribió su novela una infinidad de
nº 1. 2005
dres y la declaración no demoraron veces), donde lo escrito se transforma
nada. Luego, se quedaría con el resto en expiación, lo que manifiestamente
del día libre. Sabía lo que tenía que
nunca será una obra literaria, lo que
83 hacer. No era apenas una carta, sino
una nueva versión, una expiación, y
siempre será un ejercicio gratuito.
estaba lista para empezar. En esta novela nos interesa verificar
BT que lo escrito surge como interpreta-
Londres, 1999 ción de una realidad que la autora trata,
(McEwan, 2001:328) en vano, de modificar. Podemos, en-
Esta nueva versión es toda la novela tonces, establecer un paralelismo entre
que tenemos a mano, versión de otra esta narradora/escritora que pretende
más corta que Briony había enviado ser lectora de una realidad, y los diver-
para ser publicada, titulada Duas Pes- sos lectores de la misma obra. Si bien
soas junto de uma Fonte (Dos Personas pueden existir varias interpretaciones,
al lado de una Fuente), rechazada por el el texto, en principio, se mantendrá
editor debido a los tiempos de guerra en igual. Decimos “en principio” porque
los que vivía. La última parte del libro desde otros puntos de vista, las pala-
funciona como un (falso) epílogo que bras pueden comunicarnos otras cosas.
transcurre en 1999. En él se hace un Pero nadie, ni nada, nos podrá decir
balance de lo sucedido, y por medio de quién tiene razón, cuál es la Verdad
preguntas y respuestas plantea varia- de la Ficción. Michel de Certeau dio la
dos asuntos: siguiente afirmación:
¿Para qué sirven los novelistas? Lejos de ser escritores, fundadores
Para que vayan tan lejos como fuera de un lugar propio, herederos de los
necesario y a partir de ahí impongan labradores de antaño aunque en el
límites a lo que está fuera de su alcan- terreno del lenguaje, excavadores
ce (…) A lo largo de estos cincuenta y de pozos y constructores de casa, los
nueve años, el problema ha sido el lectores son viajeros; andan por las
siguiente: ¿cómo puede ser que una tierras de otros, nómadas cazando
escritora llegue a hacer su expiación furtivamente a través de los campos
si, con el poder absoluto de decidir el que ellos no escribieron, cogiendo
final, ella es, en cierta medida, Dios? las riquezas de Egipto para disfrutar-
No hay nadie, ninguna entidad o ser las. La escritura acumula, almacena,
superior a quien ella pueda apelar, resiste al tiempo estableciendo un
con quien pueda reconciliarse o que lugar y multiplica su producción
pueda perdonarla. No existe nada a través del expansionismo de la
sino ella. Fue ella quien impuso los reproducción. La escritura no está
límites y las condiciones con su ima- resguardada contra los estragos del
ginación. No hay expiación, ni para tiempo (nos olvidamos y la olvida-
Dios, ni para los escritores, aunque mos), o no conserva su saber o lo hace
sean ateos. Es una faena imposible, mal y cada uno de los sitios por donde
y la cuestión es precisamente esa. pasa es la repetición del paraíso per-
Lo que vale es el esfuerzo. (McEwan, dido. (CERTEAU, 1994: 337)
2001:348) De hecho, el espacio de la escritura
Además, la escritura surge aquí como nunca será completamente rellenado
lugar de catarsis, porque es una escri- por sus lecturas. Siempre quedará mu-
tura de quien se siente culpable, algo cho por decir, dependiendo de quien
escrito donde no existió inspiración pase por aquel espacio. Cuando eso
sino conspiración, donde la ficción dio suceda, estaremos delante de una obra
lugar al crimen, donde el castigo tomó la prima, que será siempre susceptible de
forma de la escritura imperfecta (Brio- ser leída una y otra vez. El tiempo nunca
será capaz de cambiar la obra, pero po- Apenas hay una cosa que se escribe
drán variarla sus lectores y este cambio para uno mismo, y eso es la lista de la
nº 1. 2005
de miradas le dará otros matices a la compra. Sirve para que recordemos
obra en la que cada uno de los tesoros lo que tenemos que comprar y, cuan-
do ya se han hecho las compras, po-
que están escondidos en ella, podrá ser
apreciado de manera diferente.
demos destruirla porque a nadie más
le sirve. Todo lo demás lo escribimos
84
Hemos llegado al fin de nuestro tra- para decir algo a alguien.
yecto por autores que, de una u otra for- Muchas veces me he preguntado:
ma, fueron formulando teorías sobre la ¿seguiría escribiendo hoy si me
escritura. Intercalamos lecturas sobre dijeran que mañana una catástrofe
el proceso de creación artística que, cósmica iba a destruir el universo, de
en algunos casos, se confundieron con tal modo que mañana nadie podría
la misma creación. Reflexionamos so- leer lo que hoy escribo?
bre la invención en textos que querían En un primer análisis, la respuesta
sería que no. ¿Para qué escribir si
explicar qué es escribir. Intentaremos
nadie me podrá leer? Tras un se-
acabar este artículo llevándolo a feliz gundo análisis la respuesta sería
término de la mano de Humberto Eco que sí, pero sólo porque abrigo la
citando a su Lector in Fabula. Después desesperada esperanza de que, en
de esto no hay nada más que relatar y la catástrofe de las galaxias, alguna
sólo nos queda continuar escuchando y estrella conseguiría sobrevivir y el
leyendo a quien sabe lo que es escribir día de mañana alguien pudiera llegar
porque, en realidad, eso es lo que hace a descifrar mis señas.
el escritor. En ese caso escribir, aun en la vís-
El escritor y el lector pera del Apocalipsis, todavía tendría
No desearía, sin embargo, que sentido.
estas últimas afirmaciones estimula- Solamente se escribe para un
sen inmediatamente otra común a los Lector. Quien dice escribir para sí
malos escritores: que escriben sólo mismo no es que mienta sino que es
para uno mismo. No hay que confiar espantosamente ateo –inclusive des-
en quien dice eso, porque es un nar- de un punto de vista rigurosamente
cisista deshonesto y mentiroso. laico–
Infeliz y desesperado será aquel
que no fuera capaz de dirigirse a un
futuro Lector. (ECO, 2003:343).
Referencias bibliográficas
nº 1. 2005
ADORNO, Th. W. (1998). Minima Moralia. Madrid: Taurus.

AUSTER, P. (1994). La invención de la soledad. Barcelona: Anagrama.


85
CERTEAU, M.(1994). La Culture au Pluriel. Paris:UGF.

COUTO, Mia. «Uma palavra de conselho e um conselho sem palavras», (Palabras de con-
sejo, consejos sin palabras) Ciencia Viva – Agencia Nacional para la Cultura Científica e Tec-
nológica [en línea]. [ref. de 10/07/04] Accesible en Internet: http://www.cienciaviva.pt/
projectos/contociencia/textomiacouto

ECO, U. (2003). Sobre Literatura. Lisboa: Difel.

JAUSS, H.R. (1978). Pour une esthétique de la réception, Paris: Gallimard.

MAGALHÃES, Álvaro (2000). O limpa-palabras e outros poemas. Porto: Asa.

McEWAN, Ian (2001). Expiación. Lisboa: Gradiva

ROSA, A. Nascimento (2001). Lianor no Pais sem Pilhas. Porto: Campo das Letras.

SARAMAGO, J. (2001). La flor más grande del mundo. Madrid: Alfaguara.