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EMERGENCIA DE LO HUMANO

DEL DETERMINISMO AL INDETERMINISMO

Las preguntas de los astrofísicos actuales no se quedan en la sinfonía


de los fenómenos. Aún aquellos que dicen que sólo describen el orden del
universo al llegar a las compuertas de los orígenes y de los fines se preguntan
sobre el sentido propio. Por eso se cree que es bueno comenzar con un
planteo que parta desde los comienzos, a fin de ir reflexionando acerca de una
antropología que no se escape por los vericuetos de los silogismos sino que
haga pié en la plataforma de los descubrimientos científicos.

Entonces, en un primer momento, me referiré a las imágenes del


cosmos que se desarrollaron en Occidente para luego introducirme en el
pensamiento de tres científicos.

LOS MODELOS DEL UNIVERSO

Antes de la reinterpretación del pensamiento judeocristiano, la filosofía


griega, a través de Aristóteles, ( filósofo griego 384 – 322 a.C) argumentó a
favor del geocentrismo. La tierra estaba quieta y alrededor de ella se movían,
en órbitas circulares (las más perfectas) , el sol, la luna, los planetas y las
estrellas. Aristóteles también estaba convencido de que la tierra era una esfera.
Esto lo sostenía al observar los eclipses lunares. La sombra de la tierra
siempre era redonda. Otros griegos afirmaban otro argumento, por: los viajes
en el mar, observaron que cuando un barco se acercaba al horizonte primero
se veían las velas y luego el casco, en base a esto sacaban la conclusión
sobre la redondez de la tierra.

Este modelo fue ampliado por Ptolomeo (griego-egipcio, astrónomos,


matemático, químico y geógrafo) en el siglo II d.C.. La tierra continuó en el
centro, inmóvil, rodeada por
ocho esferas en las cuales
se encontraban la de la
Luna, la de Mercurio, la de
Venus, la del Sol, la de
Marte, la de Júpiter, la de
Saturno y la esfera de las
estrellas fijas. Los planetas
se movían en círculos
pequeños dentro de sus
esferas. Este sistema
cosmológico fue aceptado y
adoptado por la Iglesia.

La razón filosófica se
daba la mano con la fe
cristiana influyéndose
mutuamente. Este universo
religioso, cuyo centro vital lo
conformaba lo sobrenatural, era interpretado y actuado por la espada
temporal: el Emperador, y la espada espiritual: el Papa. La Cristiandad tuvo sus
bases en la Ciudad de Dios de Agustín de Hipona (Ciudad de Numidia, en
Äfrica, lo que hoy sería Argelia (354 -430 d.C), basado en Platón (griego 427 -
347 a.C., filósofo maestro de Aristóteles) y en la Suma Teológica de Tomás de
Aquino (de la ciudad de Aquino en Sicilia Teólogo y Filósofo 1225-1275 d. C.)
con su reinterpretación de Aristóteles. Así el hombre se entendía desde el
conglomerado del dogma y la razón se convertía en “esclava” de la fe. O la
ciencia filosófica de la teológica.

Pero no todo terminó allí, sino que, Nicolás Copérnico,(monje astrónomo


de Prusia 1473 -1543 d.C.) a principios del año 1500 , ya con los nuevos aires
del Renacimiento, es decir con la recuperación de lo natural y lo humano,
propuso una idea diferente: El sol se encontraba fijo, estacionario; alrededor de
él se movían en órbitas circulares la Tierra y el resto de los planetas. Un siglo
después la teoría de Copérnico fue defendida por el italiano Galileo Galilei
(Astrónomo, filósofo, físico y
matemático 1564 – 1642 d.C.) y
por el Alemán Johanes Kepler.
(Astrónomo y matemático 1571 -
1630 d.C.)

En efecto, en el año 1609


Galileo con un telescopio de
fabricación propia observó que
Júpiter estaba acompañado por
varios satélites que giraban a su
alrededor, esto implicaba que no
todo giraba alrededor de la tierra
y que la teoría copernicana era
correcta. Por la misma época Kepler modificó la idea de Copérnico respecto del
movimiento orbital. Concluyó que los planetas no se movían en esferas sino en
un círculo alargado, es decir, un movimiento elíptico.

Esta novedad “copernicana, galileana y kepleriana”, trajo como


consecuencia la pérdida del aspecto central de la tierra y, por ende, también
del ser humano en el cosmos; lo cual indicaba que Dios no lo tenía como
exclusivo centro de atención y que tampoco Dios había creado el universo para
el solo beneficio y uso del ser humano. Un cambio fundamental de tal
magnitud que “obligó” al poder social de entonces a negarlo mediante el
pensamiento eclesial. Sin embargo la investigación siguió su curso y nada
detuvo la nueva conciencia.

A fines del siglo XVII Isaac Newton (Inglés físico, filósofo, matemático,
teólogo, inventor) presentó una teoría que hacía referencia al movimiento de
los cuerpos en el tiempo y en el espacio; asimismo postuló una ley de
gravitación universal (conocida como ley de la gravedad); es famosa la
anécdota de la caída de la manzana en base a la cual, se dice, Newton elaboró
su postulación. Más allá de la realidad o no de esta narración, lo cierto es que
la gravedad es la causa del movimiento elíptico de la luna respecto de la tierra
y de ésta, junto a los planetas, respecto del Sol.

Asimismo si la luna no cae como la manzana sobre la tierra es debido a


otra fuerza que se opone a la de la gravedad, llamada fuerza centrífuga o
repulsiva.1

Este mundo newtoniano era totalmente mecánico, sin necesidad de una


intervención de afuera. Tenía su propia ley gravitacional y de acuerdo a ella
funcionaba. Así el determinismo hizo su entrada en la esfera científica. Los
movimientos terrestres y celestes ahora estaban regidos por las leyes
matemáticas.

Esto coloca las bases para ir pensando en un universo que no está


quieto y que se expande o se contrae; aunque tal argumento no apareció
pronto, sólo en el siglo XX se comenzó a sugerir la contracción o expansión.
Sin embargo, ya los cimientos de la nueva dinámica estaban colocados.

Lógicamente que esta manera de entender trajo un nuevo modo de


pensar la realidad. La razón, como certeza matemática y física, había triunfado.
El hombre común se sintió maravillado con este posicionamiento, ya que si
bien el ser humano no era el centro del universo, su razón ocupaba ahora el
lugar de Dios. La diosa razón hacía su presentación estelar.

El nuevo universo derivó en, por lo menos, dos actitudes diferentes. Una
de ellas, tal vez representada por Blaise Pascal (filósofo, matemático, físico
francés, 1623-1662): la angustia ante la infinitud y que más propiamente se
podría decir el respeto hacia el misterio. En cambio la otra postura, como ya se
expresó, ensalza la razón; se creía que la misma podía descifrar el secreto de
las leyes de Dios. Idea que aún en los tiempos de la incertidumbre, como son
los actuales, no ha perdido del todo su vigencia, como ya se verá.

Este nuevo paradigma tiene “botones de muestra” llamativos, tal es el


caso del marqués Pierre Simon de Laplace,( astrónomo, físico y matemático
francés 1749-1827) autor de la obra “Mécanique céleste” que al reproche de
Napoleón por no mencionar ni una sola vez al Gran Arquitecto ( refiriéndose a
Dios) le respondió “ No tuve necesidad de esa hipótesis”2.

Pero , al ser humano, alejado del centro del universo, insignificante en


medio de la infinitud , desplazado Dios por ser considerado una “hipótesis
innecesaria”, se le agrega en el siglo XIX la conciencia del origen meramente
biológico y no celeste como antaño se había pensado. La obra de Charles
Darwin (naturalista inglés 1809-1882) extendió el tiempo mucho más allá de lo
que habían afirmado Newton y Kepler como muy bien lo resume Thuan “ El

1 Cfr.,Thuan, Trinh Xuan, La mélodie secrete - Et l’homme créa l’universe, Gallimard, París,
1988, págs. 38 y ss. y Hawking, Stephen W., Historia del tiempo - Del big bang a los agujeros
negros- , Crítica, México, 1988, págs. 17 y ss.
2 Mencionado por Thuan.o.c. pág. 45
universo que ya era inmenso en el espacio ahora se hacía también inmenso en el
tiempo” 3.
Así se llega al siglo XX.

En el primer cuarto de siglo Albert Einstein (físico alemán 1879-1955)


anunció el fin del espacio estático de Newton y el nacimiento del espacio
dinámico. Para Newton las fuerzas contrapuestas ( gravitacional y centrífuga)
mantenían todo en equilibrio mediante la misteriosa sustancia llamada éther.
En la “relatividad general” de Einstein no hay más sustancia etérea y es el
mismo espacio que conduce el movimiento.

Sin embargo, la “revolución dinámica” recién se da en 1929, cuando


Edwin Hubble (astrónomo estadounidense 1889-1953) descubre la expansión
del universo. Hubble observa que las galaxias distantes se están alejando con
respecto a nosotros. Esta aseveración lleva a postular un comienzo, ya que si
el universo se está expandiendo, haciendo la relación inversa, se llega a que
en un momento determinado estuvo en un solo punto . Es a partir de este
convencimiento que se postula la idea de una “gran explosión”, ( el “ big bang”)
, que inicie la actual marcha.4

Darwin, Einstein, Hubble, abonan a una nueva manera de entender el


universo. Estos cachetazos a la razón soberana son corroborados con el
“upper-cut” que la mecánica cuántica le asignó, con el principio de
incertidumbre de Werner K. Heisenberg, (físico alemán 1901-1976) y a la
manera probabilísta de Max Born (matemático y físico alemán 1882-1970)
tornó a la física indeterminista.5

Como se notará se está frente a un mundo diferente. La imagen del


universo ya no es la misma. El azar que había hecho su ingreso por la biología
ahora atacaba el centro mismo de la mirada científica. El universo ahora estaba
conformado por, “ nubes y relojes” ( como metáfora de los sistemas
indeterministas y deterministas)6.

Pero lo importante de esta nueva posición, para el presente tema, es la


apertura de la física al ser humano y a la comprensión de la evolución desde la
emergencia de lo humano.

Si todo tuvo un comienzo en medio del caos de la gran explosión, la


expansión que devino de la misma, no ha seguido un desarrollo caótico.
Tampoco ha tenido una carrera que desde el inicio tuvo pasos claramente
determinados, sino que se ha movido, en medio ( o por medio) del azar y de las
distintas probabilidades, en una dirección que ha posibilitado el surgimiento de
la conciencia y la libertad.

3Thuan,o.c.,pág.46 ” L´univers, qui s´était agrandi dans l´espace, s´agrandissait a


présent dans le temps”
4 Thuan, Trinh X., o.c., pág. 72.
5 Cfr. Popper, Karl R - Eccles, John C. , El yo y su cerebro, 2° edición, Barcelona, Editorial
Labor S.A., 1993, pág. 35 .
6 Cfr. Popper - Eccles,págs, 37 y 38.
Que el indeterminismo significó una recuperación de la libertad humana,
lo expresa muy bien Karl Popper( filósofo austríaco 1902-1994):

“ La cuestión fundamental de la moralidad, un problema vital en la religión y


un tema de activa investigación en la ciencia, consiste en saber: ¿ es el hombre un
agente libre?. Si…los átomos de nuestros cuerpos siguen leyes físicas tan inmutables
como los cuerpos de los planetas, ¿ para qué esforzarnos? ¿Qué puede importar
nuestro mayor esfuerzo si nuestras acciones están ya predeterminadas por leyes
mecánicas…?” 7 .

Estos nuevos planteos dan el punto de entrada para el siguiente paso;


que consistirá en dar a lo expresado bases conceptuales elaboradas desde el
abordaje al pensamiento de tres científicos y de rescatar de los mismos,
elementos concordantes que hagan referencia a este momento antropológico.

EL PRINCIPIO ANTRÓPICO

Aspectos Previos

Las decisiones científicas han llegado al punto de la incertidumbre y de


la frontera de su conocimiento no sin haber sufrido un cambio fundamental en
la manera de encarar la investigación del universo. Pero no se trata sólo de
comprender el movimiento de los astros, sino de encontrar el sentido, el para
qué, de lo infinitamente pequeño y de lo infinitamente grande. En base a esto
se hacen las investigaciones.

Tratar de comprender y comprenderse parece ser el deseo de


renombrados científicos, así lo expresa , Hubert Reeves: (astrofísico
canadiense, 1932 - ) “ La única pregunta verdadera es la de nuestra existencia, la de
la realidad, la de nuestra conciencia: “ ¿ Por qué hay algo en lugar de nada?”, se
pregunta Leibniz…”8 .

Las preguntas antiguas: ¿ Qué somos?. ¿ De dónde venimos?. ¿Por


qué y para qué vivimos?, repercuten indefectiblemente en nuestra época. Hoy
ya no basta con la filosofía, la religión, la psicología, para el intento de la
respuesta, también la ciencia quiere tener una opinión.

Este propósito surge claramente en otro autor que intenta devolverle un


lugar importantísimo a la razón pero que juega con el misterio de lo divino,
como es Stephen Hawking,(físico, astrofísico, cosmólogo inglés, 1942-2018)
es por ello que en la introducción del libro que escribió Hawking: “ Historia del
Tiempo”, Carl Sagan (astrofísico, cosmólogo estadounidense 1934-1996=
especifica que:

7 Popper, Karl, Objetive Knowledge. An Evolutionary Approach, Oxford, Clarendon Press, 1981,
págs. 217-255,citado por Segundo, Juan Luis, ¿ Qué mundo?. ¿Qué hombre?. ¿Qué Dios?.,
Santander, Editorial Sal Terrae, pág. 157.
8 Reeves, Hubert y Vs., La más bella historia del mundo, - Los secretos de nuestros orígenes-,

Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello, 1997, pág. 24.


“ En este libro hay revelaciones lúcidas sobre las fronteras de la física, la
astronomía, la cosmología y el valor. También se trata de un libro acerca de Dios…o
quizás acerca de la ausencia de Dios. La palabra Dios llena estas páginas…Hawking
intenta como el mismo lo señala, comprender el pensamiento de Dios”9.

Esta mirada superadora, de la disciplina científica por un lado versus la


humanista por otro, es algo que se hace evidente en la posición del astrónomo
vietnamita, Trinh Xuan Thuan,(astrofísico y escritor vietnamita, 1948-) que
parafrasea y hace suya la frase de André Malraux (político y novelista francés
1901-1976) “La ciencia del siglo XXI será espiritual o no será”10 .

De este proceso también participa Ilya Prigogine,(físico y químico belga,


1917 – 2003) quien retoma el saber humanística de la misma, como muy bien
lo expresa en estos pasajes:

“ La utopía de un saber infinito, en el fondo está asociada con el sentimiento de


querer escapar del universo. …Nuestro saber es limitado y debemos admitir su
imperfección, y por ende su historicidad. Formamos parte de esta historia”11 y al
dirigirse a los jóvenes les aconseja . “ el éxito de la ciencia no se explica por
actitudes pragmáticas…Debemos preservar la base humanística de la ciencia.
Debemos verla como parte de la cultura”12 .

Se tiene, entonces, un camino científico diferente, que pasa de la


vanidad a la incertidumbre, con previos encuentros con Freud, Copérnico y
Darwin, sin los cuales no hubiera sido posible el salto a lo limitado. Pero
también aparece en el horizonte la pregunta por lo humano, cuestión que se
hace central cuando se describe la manera de la evolución como un paso de lo
menos eficaz a lo más eficaz.

Esta complejidad creciente es lo que desde Brandon Carter (físico


australiano 1942 - ) se ha denominado “ principio antrópico” y que Hubert
Reeves lo ha reemplazado por el término más general de “ principio de
complejidad, para evitar la “protesta de los chimpances”. También lo refleja
Trinh Xuan Thuan: “El universo posee desde tiempos más remotos accesibles a
nuestra investigación las propiedades requeridas para conducir a los escalones de la
escalera de la complejidad”13 .

Pasaré a considerar algunas reflexiones de : Hubert Reeves, Stephen


Hawking e Ilya Prigogine a fin de ir avanzando en este esbozo de antropología.

9 Hawking, Stephen W., Historia del tiempo - Del big bang a los agujeros negros-, México,
Editorial Crítica, 1988, págs, 14 - 15.
10 Thuan, Trinh X., o.c., pág. 339.
11 Spire, A., o.c., pág. 64
12 Prigogine, Ilya, y Vs., Nuevos paradigmas cultura y subjetividad, compilación de Schnitman

Dora Fried, 1° edición 2° reimpresión, Buenos Aires, Paidós, 1998, pág. 410.
13 Reeves, H., L´Heure de s´enivrer, Le Seuil, (L´universe possède, despuis les temps les

plus reculés accesibles à notre exploration, les propriétés requise pour amener la
matière à gravir les échlelons de la complexité”) 1986, citado por Thuan, Trinh X., o.c. pág.
287.
Hubert Reeves

Doctorado en astrofísica nuclear, profesor en Montreal y en París;


consejero de la Nasa y hoy investigador en el Centro de Estudios Nucleares de
Saclay en Francia. Es, a la vez, un hombre de ciencia y un eficaz divulgador
científico. Su claridad expositiva, tanto escrita como oral, le ha valido un
reconocimiento de colegas y legos en la materia.

Con el fin de organizar los puntos, que considero importantes, en la


elaboración del Dr. Reeves, dividiré la sección en los apartados que se titulan
a continuación.

1) El Comienzo de la Historia

Para Reeves el universo no es eterno, ni inmóvil. Esto indica que tiene


un comienzo y que evoluciona constantemente. Esta movilidad no es
cualquiera sino que tiene un sentido: va de lo desorganizado a lo organizado.
En palabras del científico canadiense:

“ El gran descubrimiento de este siglo es que el universo no es inmóvil ni


eterno…Hoy estamos convencidos : el universo tiene una historia, no ha cesado de
evolucionar, enrareciéndose, enfriándose, estructurándose …Nuestras observaciones
y nuestras teorías…Nos confirman …el retrato del universo en ese momento ( en el
inicio) : está complemente desorganizado, no posee ni galaxias, ni estrellas, ni
moléculas, ni átomos, ni siquiera núcleos de átomos…Sólo es un caldo de materia a
una temperatura de miles de millones de grados. Es lo que se ha llamado el “ Big
Bang”. “14.

Lo curioso es que la mayoría de las religiones tienen esa misma pintura


del origen. Se encuentran en textos egipcios, sumerios, hebreos, cristianos,
etc. Valga como ejemplo lo que está escrito en el libro del Génesis : “ En el
principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por
encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas” ( Gén.
1,1-2). Reeves tratando esta innegable analogía se pregunta de un modo que
parece una respuesta afirmativa: “ ¿ Se trata de una coincidencia? ¿O de un saber
intuitivo? Al cabo, y lo veremos en el curso de esta historia, nosotros mismos estamos
compuestos de polvo del Big Bang. ¿ Tendremos con nosotros la memoria del
universo?”15 .
Esta fotografía sincrónica del momento del origen y la visión diacrónica
especificada en la palabra historia, hace ver que la separación entre lo físico y
lo espiritual tiende a ser dejada de lado por esta pulsión evolutiva. De este
modo todo parece moverse hacia la aparición del ser humano, ya que todo
tiende hacia esta compleja organización de la materia. Esto lo rescata el
filósofo Víctor Massuh (filósofo argentino 1924-2008):

“Todo se convierte en material para una historia del hombre. La mente humana
aparece como la …síntesis de toda evolución anterior. En virtud de la solidaridad de
todos sus componentes, Reeves afirma que “ como la tradición hindú, las piedras y

14 Reeves Hubert y Vs., o.c., págs. 22 y 23.


15 Reeves, Hubert y Vs. o.c., pág. 28.
las estrellas son nuestros hermanos”. La “embriaguez” científica de nuestro autor lleva
también a pensar el universo en términos religiosos”16 .

Más allá de la crítica de Massuh, lo que interesa es la modalidad integral


de observar el devenir de la materia y la emergencia de lo viviente. Por lo tanto,
en el pensamiento de Reeves ya no se puede imaginar lo viviente sin el
concurso de la materia y la materia sin el concurso de lo viviente.

2) Historia de la Complejidad

Si uno le pide a Reeves una metáfora para comprender este devenir


complejo, utiliza dos: una es la idea de un budín que al cocinarse se agranda
donde las pasas se van alejando una de otras; la otra imagen es la de una
sopa de letras, es en esa crema primitiva que el astrofísico dibuja lo siguiente:

“ Me gusta compararla con esas sopas de mi infancia, que contenían pastas


con forma de letras del alfabeto y con la cuales nos divertíamos escribiendo nuestros
nombres. En el universo, esas letras, es decir las partículas elementales, se van a
reunir formando palabras, las palabras se asociarán a su vez para formar frases y
éstas también se las van a arreglar más tarde para armar parágrafos, capítulos,
libros…”17

Es una especie de pirámide de la complejidad que comienza con los


cuarks que luego se van a asociar en protones y neutrones y luego átomos,
moléculas simples, macromoléculas, células, organismos. Cada nivel posee
propiedades emergentes, es dinámico y se reagrupa para formar nuevas
estructuras18 .

Esto modo comunicacional entre los distintos niveles es posible gracias


a un impulso organizador que tiene su base en las cuatro fuerzas naturales que
han realizado una tarea de asociación y vinculación de elementos y han
generado las grandes estructuras estables. Así:

“ La fuerza nuclear suelda los núcleos atómicos; la fuerza electromagnética


asegura la cohesión de los átomos; la fuerza de gravedad organiza los movimientos de
gran escala - los de las estrellas y galaxias - y la fuerza débil interviene en el nivel de
las partículas que llamamos neutrinos”19 .

Estas fuerzas no sólo producen la estabilidad sino que una parte de la


energía da lugar al desequilibrio. Sin este juego las fuerzas tienden a la
monotonía y a la estabilidad total. Por tanto la dinámica se funda en el
concurso de la estabilidad - inestabilidad. Este ajuste excepcional, con sus
formas algebraicas y sus valores numéricos, hace decir a Reeves que: “ …si
estas leyes fueran levemente distintas , el universo jamás habría salido del caos inicial.
Ninguna estructura compleja habría aparecido. Ni siquiera una molécula de azúcar.”20

16 Massuh, Víctor, La flecha del tiempo- En las fronteras comunes a la ciencia, la religión y la
filosofía-, 5° edición, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1994, págs. 56 - 57
17 Reeves, H. y Vs, o.c., pág. 41
18 cfr. Massuh, V., o.c., págs. 60 y ss. y Reeves, H., o.c. 41 y ss.
19 Reeves, H. o.c.,pág. 43
20 Ibid.,pág. 46
Lo interesante de esto es que la cadena que organiza el universo tiene
una dosis tan justa de fuerza e intensidad , que a Reeves y a otros autores, (
como Hawking, Thuan…) los lleva a concordar en la postura antedicha: si no
hubiera sido así nada hubiera sido hecho. Pero Reeves, parece dar un paso
más : ya todo estaba como escrito desde el inicio:

“ Se puede decir que, en cierto modo, la complejidad, la vida y la conciencia ya


estaban en potencia desde los primeros instantes del universo, que estaban “inscritas”
en la forma misma de las leyes. Pero no como necesidad sino como posibilidad”. 21

3) Hominización del Universo

Como para comprender es necesario incorporar los fenómenos de


tiempo y espacio y como los millones de años se nos escapan en la
imaginación, Reeves utiliza otra metáfora: si se redujera la edad del planeta a
un día, el culmen de esta pirámide de la complejidad, el ser humano en sus
antepasados primeros, habría aparecido sólo en los dos últimos minutos.22

Esta modalidad inteligente , en donde cada bucle actualiza toda la


historia anterior y a la vez incorpora lo nuevo, lleva a Reeves a preguntarse, si
es posible que haya una intencionalidad en la naturaleza, si bien reconoce que
esta pregunta es de índole filosófica - religiosa y no científica se siente
inclinado a responder por la afirmativa. Entonces ¿ cuál sería la finalidad de
esta intencionalidad?. Reeves, sorprendentemente, no adhiere, como se vio, al
principio antrópico, sin embargo aquí es donde no se entiende bien su negativa
ya que afirma que: “…se puede decir, con sumo cuidado: si la “naturaleza” ( o el
universo, o la realidad) tuvo la “intención” de engendrar seres conscientes, habría
“hecho” exactamente lo que hizo”23 .

Ser polvo de estrellas, parece un poema escrito desde un


convencimiento religioso, pues afirmaría el origen celestial del ser humano.
Para el científico canadiense no es así, aunque participe de esta historia
cósmica no considera que la misma sea para la aparición del ser humano como
rey de la creación. Pero como ya se analizó no se entiende el por qué, ya que
toda su investigación gira en torno a lo mismo, aunque le llame principio de
complejidad y no antrópico al dinamismo ( y finalidad) de la evolución del
universo.

Victor Massuh que ha estudiado, entre otros, el libro “L´heure de


s´enivrer” de Reeves, llega a la conclusión que la cosmología que allí se
elabora es una versión de filosofía de la historia que se remonta hasta los
pasados atómicos. Con sus palabras:

“ Así como la teología veía la historia como el campo de una lucha entre el
Bien y el Mal,entre la Ciudad Terrena y la de Dios, hoy Reeves percibe el mismo
conflicto entre la “pulsión de vida” y la pulsión de muerte”. Desde los orígenes, la
primera llevó a la formación de sistemas cada vez más ricos en complejidad y belleza.

21 Ibid., pág. 46.


22 Cfr.,Massuh, V., o.c., pág. 62.
23 Reeves, H., o.c. pág., 47.
Reeves se solidariza con esta pulsión y afirma una responsabilidad moral abierta a
una perspectiva más vasta…Su contorno es el universo, y el pasado del hombre se
extiende…hasta el instante que siguió a la explosión inicial…”24 .

Si esto es así, entonces , se podría pensar que el “plus de ser” en el


devenir evolutivo, o sea el avance de la “complejidad” o de la “hominización” ,
no significaría, para el hombre, una mera voluntad de dominio sino una
responsabilidad planetaria. Tal vez el límite que plantea Hubert Reeves, al no
adherir al “principio antrópico”, sea más de índole moral que científica, porque a
la luz de sus palabras no se ve cómo puede escapar la complejidad creciente
de la finalidad humana.

Pero lo rescatable de esta postura, para el tema que estoy tratando, es


el fondo astral del ser humano y las fuerzas contrapuestas que aparecen como
necesarias para el avance en la “pulsión al ser más” y que tiene a la libertad y
la conciencia como un salto cualitativo del mismo universo. Con Reeves parece
inevitable la pregunta: ¿ tendremos la memoria del universo?. Al parecer sí.

Stephen W. Hawking

Un Perfil De Su Vida
( Este escrito es previo a su muerte, dejé los verbos en presente… una especie
de homenaje…)

La figura de Hawking, en su silla de ruedas y con su intercomunicador,


es ya una leyenda. “Amado y odiado” por sus colegas, es una de las
personalidades científicas más llamativas de estos últimos tiempos. Su vida y
su posición con respecto a la enfermedad que va destruyendo inexorablemente
su cuerpo es toda una enseñanza.

Heredero de la cátedra de Newton en la Universidad de Cambridge y


formado en la física clásica, tiene un convencimiento tal sobre las posibilidades
de la razón humana que da a pensar que su axioma “ todo está en la mente”25
depende de su cuerpo deteriorado y de su cerebro intacto.

No es precisamente un desagradecido de la vida como se podría pensar.


Sabe, y lo dice, de su poca fortuna al contraer el ALS o enfermedad de las
neuronas motoras también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, pero se
siente afortunado por sus esposas (divorciado y vuelto a casar) e hijos y por
haber elegido la física teórica, ya que en ella no tiene que invertir más energía
que la de su cerebro.

Su humor tampoco lo abandona, como lo demuestra la situación por la


cual tuvo que atravesar cuando contrajo neumonía. A raíz de una traqueotomía
se quedó sin voz, pero aprendió a utilizar un programa de comunicaciones que
junto a un sintetizador, colocados en su silla de ruedas, hace que pueda hablar

24 Massuh, V., o.c., págs. 55 y 56.


25 Hawking, Stephen W., o.c., pág.10
con la gente, Hawking dice que : “ Este sistema le ha dado vuelta a la situación: de
hecho me puedo comunicar mejor ahora que antes de perder la voz”26.

Se podrán discutir sus ideas, pero no la calidad de su vida. Es más,


pareciera que sus investigaciones científicas están gobernadas por este deseo
de comprenderlo todo. Es como que su razón buscara superar el agujero
negro de su cuerpo y pudiera elevarse por encima de la atracción nefasta del
mismo; tal vez por ello es que quiere encontrar una respuesta al por qué de la
existencia del universo y del mismo ser humano, es decir, de sí mismo;
alcanzar esto sería el “… triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces
conoceríamos el pensamiento de Dios”27.

Generoso con sus alumnos a quienes reconoce el esfuerzo , toma de


ellos sus trabajos y los convierte en colegas - discípulos. Empedernido
trabajador, no ceja en su intento de encontrar un peldaño sólido a las preguntas
fundamentales. Esta honestidad que también se encuentra en sus propias
cuestiones y en sus afirmaciones, se observa claramente reflejada en su libro
“Historia del Tiempo”, del cual tomaré algunas ideas para seguir con la pauta
antropológica.

Su Nueva Teoría

Hawking, como Newton, su antecesor en la cátedra de física, quiere


descubrir el orden que subyace en el mundo, aunque luego descubra el
desorden como parte fundamental de la flecha termodinámica. Pero esta
búsqueda incansable tiene una finalidad: la de comprenderse en el sentido del
por qué, estamos o somos, y cuál es nuestro origen. 28 Nuevamente se está en
la convergencia entre ciencia y sentido de la humanidad.

La búsqueda de Hawking lo lleva a postular algo nuevo. Así como ha


defendido y divulgado su posición favorable con respecto al big bang, que
luego de mucha oposición ha sido aceptado por la mayoría de los científicos;
ahora piensa diferente; hasta le parece irónico que trate de convencer a los
otros que su posición es otra: “ no hubo singularidad al principio del universo”29 .

La teoría que elabora Hawking, intenta ser una síntesis entre la teoría de
lo “ extraordinariamente inmenso, hasta nuestra teoría de lo extraordinariamente
diminuto”30. Es decir juntar la relatividad general de Einstein junto a la mecánica
cuántica, a fin de hacer una teoría unificadora, que la llama “teoría cuántica de la
gravedad”.

Que el big bang, como los agujeros negros sean una singularidad, es
afirmar que allí donde la curvatura del espacio - tiempo es infinita como
también la densidad, se suspenden las leyes físicas e indican el límite de la
ciencia como, por ejemplo, se vio en la posición de Reeves. Quitar la

26 Ibid., pág. 11
27 Ibid., pág.224
28 Ibid. Cfr., págs. 32, 164, 217
29 Ibid., pág. 78
30 Ibid.,pág.79
singularidad es concluir que no hubo un inicio, sino que el universo es finito y
sin fronteras. Como es muy honesto intelectualmente, reconoce que esta nueva
posición, es “ exactamente una propuesta: no puede ser deducida de ningún otro
principio”31 .

Entonces, ¿ cómo fue el origen del universo?. Hawking elabora lo


siguiente: basado en la teoría de la relatividad general, piensa en dos
posibilidades, la existencia de un tiempo infinito o la de un inicio finito (el big
bang). Pero si se toma su nueva teoría: “la cuántica de la gravedad” , se puede
idear una tercera posibilidad: “ es posible que el espacio - tiempo sea finito en
extensión y que, sin embargo,no tenga ninguna singularidad que forme una frontera o
un borde”32.

Imaginar esto es pensar en una esfera donde el principio se topa con el


fin en un eterno recomenzar. De este modo , “ El universo estaría completamente
autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviese fuera de él. No sería ni
creado ni destruido. Simplemente SERÍA.”33 . He aquí su tesis, ya no hay
singularidad, todo puede ser conocido, la razón vuelve por sus fueros. Como
tampoco hay Creador, ya que el universo se autocontiene, sin principio ni fin, ¿
Cuál será su finalidad?.

Las Flechas Del Tiempo

Hawking desecha el comienzo singular del universo y con ello la idea de


un Creador . Examina seguidamente la posibilidad de un comienzo fortuito,
pero esto no le parece que sea una postura razonable, ya que no se
corresponde con un universo tan armónico, tal cual se nos manifiesta y lo
conocemos en la actualidad. Es la búsqueda del orden subyacente lo que le
hace argumentar del siguiente modo:

“ Una posibilidad es lo que se conoce como condiciones de contorno caóticas.


Éstas suponen implícitamente o bien que el universo es espacialmente infinito o bien
que hay infinitos universos…el estado inicial del universo se elegiría puramente al azar
. Esto significaría que el universo primitivo habría sido probablemente muy caótico e
irregular, debido a que hay muchas más configuraciones del universo caóticas y
desordenadas que uniforme y ordenadas…Es difícil entender cómo tales condiciones
caóticas iniciales podrían haber dado lugar a un universo que es tan uniforme y regular
a gran escala, como lo es actualmente el nuestro”34.

Ahora, una vez descartados los inicios divinos y fortuitos, Hawking pasa
a considerar los modelos antrópicos para tratar de dar cuenta de esta “
uniformidad y regularidad” que el descubre en el universo. En estos modelos se
puede pensar que donde el universo es liso y regular se pudieron haber
formado galaxias y haber surgido la vida, para dar paso a los organismos
autorreproductores e inteligentes. El llamado principio antrópico, tiene dos
versiones la débil y la fuerte.

31 Ibid. , pág.182
32 Ibid.,pág.180
33 Ib.,pág. 181 ( mayúsculas de Hawking)
34 Ibid., pág.165
El examen de estos dos principios lleva a consideraciones importantes
para el boceto antropológico que se intenta dibujar. El autor inglés, caracteriza
al principio antrópico débil, como una “ persona rica que vive en un entorno
acaudalado sin ver ninguna pobreza”35. Es decir, que ante el derroche infinito del
universo puede haber ciertas parcelas que al estar limitadas en tiempo y
espacio dejan abierta la posibilidad para generar la vida inteligente. Un ejemplo
del principio antrópico débil, es la historia cósmica que comienza con el big
bang y que con un ensamble continuado de sus etapas llega hasta “hasta seres
que son capaces de medir el tiempo transcurrido desde el big bang”36 .

Esta manera de entender la historia galáctica, donde hace falta unos


diez mil millones de años para que emerjan seres inteligentes, por medio de
una sucesión encadenada que va de las estrellas hasta la lenta evolución
biológica, le parece a Hawking válida o, por lo menos útil.

No así el principio antrópico fuerte. Que Hawking caracteriza del


siguiente modo: “ …solamente en los pocos universos que son como el nuestro se
desarrollarían seres inteligentes que se harían la siguiente pregunta: ¿ por qué es el
universo como lo vemos? La respuesta, entonces es simple: si hubiese sido diferente,
¡ nosotros no estaríamos aquí!.”37 Esta pretensión le parece demasiado vanidosa,
puesto que se afirmaría que todo ese vasto movimiento universal de millones
de años y la existencia de toda esta inmensidad astral existe solamente para
nuestro nacimiento. Objeta que “ esto es muy difícil de creer”38

Asimismo, si esto fuera así no habría otra explicación que la de un


comienzo sumamente elaborado y esto inevitablemente conduciría a afirmar a
un Creador, cuestión que Hawking ya desechó, sus palabras son muy claras,
tanto como su honestidad intelectual :

“ …Si el modelo del big bang caliente fuese correcto…el estado inicial del
universo tendría que haber sido elegido verdaderamente con mucho cuidado. Sería
muy difícil explicar por qué el universo debería haber comenzado justamente de esa
manera, excepto si lo consideramos como el acto de un Dios que pretendiese crear
seres como nosotros.”39

Si a Reeves le parecía que ya todo esta inscrito en el comienzo, a


Hawking evidentemente no. No está de acuerdo con un comienzo donde todo
esté prefigurado ni con la finalidad teológica o antropológica. Además no se
condice con su apreciación de un universo que se autocontiene ( lo cual
recuerda a Newton) sin frontera y sin inicio.

Sin embargo, la teleología antrópica no se va del todo en la especulación


de Hawking. Reaparece en la consideración de las flechas del tiempo y lo hace
de una manera estelar.

35 Ibid. Pág. 166


36 Ibid., pág.167: lo interesante de esto y que Hawking no lo dice explícitamente es que, entre
los seres capaces de medir el tiempo se encuentra él mismo.
37 Ibid.,pág. 167
38 Ibid. Pág.,168 ( subrayado del autor de la tesis)
39 Ibid. Págs.,169 - 170
Para este científico heredero de la cátedra de Newton, existen, al
menos, tres flechas del tiempo: Una de ellas es la termodinámica, que es la del
aumento de la entropía ,lo cual quiere decir que el desorden aumenta. La
segunda se refiere a la psicológica, la cual hace que recordemos el pasado y
que sintamos que el tiempo pasa. La última es la cosmológica, que es la de la
expansión del universo.40

La explicación de la convergencia de estas tres flechas, es decir que las


mismas apunten para el mismo lado o la misma dirección en un determinado
momento se debe a que solamente aquí se dan las condiciones “ para el
desarrollo de seres inteligentes que puedan hacerse la pregunta ¿ por qué aumenta el
desorden en la misma dirección del tiempo en la que el universo se expande?41. Esta
explicación no sería posible sin el principio antrópico, si bien débil, al cual
Hawking retoma para dar un sentido a lo humano.42

Esta mirada está dada por un intento de hacer una teoría cuántica de la
gravedad que va a especificar que el universo tiene un comienzo no caótico,
pero que con el paso del tiempo entrópico se vuelve cada vez más “ grumoso y
desordenado”43. Aunque en realidad, parecería que todo está en función del
comienzo del ser humano: Que el desorden aumente no es por la misma
expansión del universo sino porque sólo en esta fase , la expansiva, es posible
la vida inteligente, así lo expresa Hawking:

“ Y la razón de que observemos que esta flecha termodinámica coincide con la


flecha cosmológica es que seres inteligentes sólo pueden existir en la fase expansiva.
La fase contractiva sería inadecuada debido a que no posee una flecha termodinámica
clara del tiempo”.

Este horizonte de las flechas cosmológica y termodinámica, llevan de


vuelta al papel central del ser humano, que deviene inteligencia preguntona. Es
como si el mismo universo necesitara de alguien que lo conozca y se pregunte
¿ por qué las cosas son como son?. Aunque no sólo la pregunta, porque
Hawking da una nueva voltereta: le da al ser humano ( en todo caso a sí
mismo) lo que antes estaba en duda: un protagonismo esencial en el universo:
“ El progreso de la raza humana en la comprensión del universo ha creado un
pequeño rincón de orden en un universo cada vez más desordenado”44.

Esta conclusión del físico inglés, hace ver el papel fundamental que le (
y se) atribuye al ser humano. En medio de un universo que se vuelve grumoso,
el hombre es el único ser capaz de intentar algo diferente. De hecho el intento
de Hawking es el de aumentar el orden de este pequeño rincón, ya que “todo
está en la mente”.

Nuevamente se presenta, desde otra atalaya científica, la importancia


de lo humano y su conexión íntima con el universo.

40 Cfr. Ibid., pág. 191.


41 Ibid., pág. 192.
42 Cfr. Ibid., 191.
43 Ibid.,pág. 196.
44 Ibid., pág. 200, ( negritas del autor de la tesis)
III.2.d. Ilya Prigogine

Físico, químico, periodista y filósofo. Este científico belga de origen ruso


recibió el Premio Nobel de química en 1977 por su aporte a la comprensión de
la termodinámica del no equilibrio, particularmente a su postura con respecto a
lo que él llamó las “ estructuras disipativas”, donde se refiere a organizaciones
del sistema físico que tienen la particularidad de generar el orden a partir del
desorden.

Este multifacético hombre de ciencia, después del premio Nobel, elaboró


junto a la filósofa de las ciencias y también química, Isabelle Stengers (filosófa
y epistemóloga belga, 1949 - ) un libro que contribuyó a su notoriedad: La
nueva alianza , donde la consideración del concepto tiempo, lleva como
novedad la no reversibilidad del mismo. A partir de aquí comienza la posibilidad
de un nuevo paradigma. La naturaleza inventa45 .

Los trabajos de Prigogine han servido para la reflexión filosófica,


psicológica, económica y biológica . Se organizan permanentes jornadas,
seminarios y congresos para el desarrollo de las ideas prigoginianas. El marco ,
como se observa, es amplio y da para una constante profundización de sus
trabajos.

A fin de continuar con el esbozo antropológico, tomaré


fundamentalmente la perspectiva del tiempo en Prigogine.

La Nueva Flecha Del Tiempo

Que el ser humano se encuentra estructurado por las coordenadas del


tiempo y el espacio, no es una novedad. Por ejemplo el filósofo H. Bergson
(francés 1859-1941) dividía el tiempo en pensado y vivido. El contenido del
primero lo sazonaba desde la perspectiva matemática y la física: es el punctum
mathematicum, inasible, el continuo tránsito del “ todavía no” al “ya no”.
Secuencia que ha desolado y desarbolado al ser humano y que ha llevado
desde antiguo a pensar en sistemas que permitan no hacer lugar al devenir 46 .

En cambio el tiempo vivido es el humanizado, los instantes del ser


humano no son iguales, tienen un latido diferente según el estado de ánimo del
sujeto. Aquél es un continuo, rítmico y monótono pasar; en cambio el tiempo
vivido está embarazado de novedad.

Quedarse con la imagen de un tiempo vivido es dable desde una


humanización del mismo, pero desde la física se tenía clara la separación

45 cfr. Reeves, o.c. allí Dominique Simonnet, en el prólogo del libro sobre Reeves, especifica
que:” no se puede decir que la materia” inventa”, que la naturaleza “fabrica” o que el
universo”sabe”. Esta” lógica” de la organización sólo es una comprobación…” ( p.17). En
cambio Arnaud Spire comentando a Prigogine aclara que: “ La naturaleza inventa. Nada es
reversible” . Esta muestra sirve para ver hasta dónde se da el cambio de perspectiva.
46 Desde Parménides y pasando por Platón y Aristóteles , San Agustín , Santo Tomás hasta

Hawking, se ha intentado olvidar el devenir para dar paso a lo intemporal como la máxima
realidad, sea ésta: las Ideas Eternas Platónicas, El Ser Aristotélico o El Determinismo
Newtoniano.
entre la realidad del tiempo cantidad y la ilusión del tiempo humano 47. Sin
embargo Prigogine, investiga desde la realidad del mismo y no desde una
ilusión humana como lo pensara Einstein. El paso de la eternidad al tiempo ha
significado un notable salto, temerario, quizá. La flecha del tiempo se ha
enclavado en el corazón de la física.48

Para graficar el abordaje de la problemática del tiempo Prigogine utiliza


una metáfora que elabora del siguiente modo:

“ Con frecuencia menciono la analogía de este problema ( el del tiempo) con el


del hombre que, queriendo bosquejar una historia de la arquitectura considera
solamente la escala de los “ladrillos”. Pero, en esta escala, las construcciones del
neolítico difieren poco de las del siglo XIX. Es solamente en la escala del edificio
completo que se ve la aparición y desaparición de estilos; el tiempo, pues bajo sus
aspectos de constructor destructor…”49.

De este modo el tiempo adquiere una relación con la complejidad y con


la irreversibilidad. Intentar comprender el tiempo es ver cual es el papel que
juega el mismo, en el origen y en la conservación de las estructuras biológicas,
sociales y culturales. O sea, que no es una investigación desgajada de lo
humano, sino que es para comprender la complejidad del mismo.50

Entonces el tiempo y la irreversibilidad van de la mano, lo que hace


acoplarse al indeterminismo o si se quiere a la previsibilidad estadística. Ya no
hay repetición de lo mismo, circularidad, sino que la linealidad hace su
aparición en la física. De este modo, los estados del antes y el después son
heterogéneos, entre el antes y el después se produce la novedad.

A cada paso Prigogine intenta rescatar la dimensión objetiva del tiempo


y de la irreversibilidad, sin ellos no hubiera habido estructuras complejas, o sea,
ni vida, ni conciencia . Analizando dos posiciones enfrentadas con respecto a la
evolución, 51especifica que :

“…si el tiempo como irreversibilidad tiene una significación objetiva que se


puede pensar…la transición del orden al desorden o del desorden al
orden…también…Si se estima que la historia es subjetiva, que es un concepto
humano que introducimos en una naturaleza indiferente al tiempo, entonces la
transición orden-desorden y su recíproca no tienen ninguna significación objetiva…”52

Prigogine presenta, entonces, un universo con historia, es decir


emergentemente nuevo. Esta portación de novedad se enfrenta con la

47 Cfr. carta de Einstein a la hermana y al hijo de su amigo Michele Besso: “ Para nosotros
físicos convencidos, la distinción entre pasado, presente y futuro es una ilusión, aún cuando
sea obstinada” citada por Prigogine Ilya, ¿ Un Siglo de Esperanza?, en Ilya Prigogine, El
tiempo y el Devenir - Coloquio de Cerisy- , Barcelona, Editorial Gedisa, 1996, p. 164.
48 Cfr. Massuh, Victor,o.c., pag. 80 y ss.
49 Prigogine Ilya, ¿Un siglo de Esperanza?, o.c., pág. 168.
50 Cfr. Ib., 168
51 la de Darwin, para quien la dinámica evolutiva va del desorden al orden y la de Botzmann,

para quien al revés de Darwin lo evolutivo va del orden al desorden.


52 Ib., pág.170
concepción determinista ya que se enmarca dentro de una perspectiva
probabilística, esta concepción la acerca a la condición humana53.

Probabilidades y Complejidades

La vivencia de la irreversibilidad penetra en el ser humano hasta sus


fibras más íntimas. La muerte como horizonte lo alcanza y lo penetra de tal
modo que se lo ha caracterizado como un “ser para la muerte”54. Esta realidad de
nacimiento y destrucción es alargada en una nueva alianza, un nuevo
naturalismo donde se temporaliza la naturaleza y, por lo tanto, se la
antropologiza; se la vuelve más humana. Este es el desafío que Prigogine y
Stengers acometen al valorar el devenir, lo irreversible, el desorden, el
desequilibrio, la asimetría, la inestabilidad, lo aleatorio, el caos…lo
probabilístico.

Massuh, sintetiza este nuevo pensar con las siguientes palabras:

“ La física no es un acto de recogimiento, la búsqueda de un orden intemporal,


del equilibrio y la simetría, sino una audaz incursión en el desorden, las estructuras
“alejadas del equilibrio”, la inestabilidad de las partículas. Es casi la transferencia del
torbellino cotidiano de una gran ciudad al microcosmos fisicoquímico”55.

El contexto del trabajo de Prigogine es el de la asociación de la


irreversibilidad a las probabilidades . Dentro de este ámbito el profesor
Prigogine intenta establecer el principio de la entropía sobre una base
microscópica . Esta investigación reconoce en una primera etapa que la
irreversibilidad no pertenece a todos los sistemas dinámicos ( por ejemplo los
movimientos planetarios) , pero que para los llamados altamente inestables es
necesario una conceptualización probabilística. Es más, en una segunda etapa,
Prigogine establece que “el mundo , en su conjunto, parece pertenecer a los
sistemas complejos intrínsecamente aleatorios , para los cuales la irreversibilidad
posee un sentido”56.

Rescatar el tiempo implica superar lo ilusorio y afirmar la realidad y


permite redescubrir la historia, es decir lo aleatorio, lo imprevisible, la libertad.
Al decir del profesor Prigogine: “ El tiempo y la realidad están ligados
irreductiblemente. Negar el tiempo puede ser un consuelo o parecer un triunfo de la
razón humana, pero es siempre una negación de la realidad”57.

El determinismo como comprensión de la realidad deja su espacio a la


complejización de las probabilidades. Si las certidumbres absolutas que se

53 cfr.Spire Arnaud, El pensamiento de Prigogine, Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello,


2000, pág., 43.
54 Expresión creada por el filósofo alemán Heidegger
55 Massuh, Victor, La Flecha del Tiempo, o.c. pág. 91
56 Prigogine I., Man´s New Dialogue with Nature, Perkins Journal, verano de 1983, citado por

Joachain. C.J., La flecha del tiempo y el origen de la irreversibilidad, en Prigogine, I.,¿ Un


siglo…, o.c. pág.194.

57Prigogine Ilya, De los Relojes a las Nubes, en Varios,Nuevos Paradigmas, Cultura y


Subjetividad, Coordinación de Schnitman, Buenos Aires, Paidós, 1° edición 2° Reimpresión,
1998, pág. 409, ( negritas de Prigogine).
derivan de la visión determinista, llevan a un aislamiento einsteiniano, o a la
caraterización de Lévy Strauss ( antropólogo belga 1908 -2009) de la historia
como maldita y , por lo tanto, a dejar al ser humano en el desván de los
autómatas, ¿ cómo salir del puro azar?. Prigogine imagina un camino
intermedio:

“Conservamos la idea de leyes, pero introducimos también la de los eventos…


Dicho en términos generales, la temporalidad, la polarización en el tiempo, aumenta
con la complejidad y alcanza su mayor realización en el cerebro del hombre y en las
civilizaciones humanas. En las conclusiones del libro que escribimos con Isabelle
Stengers, Order out of Chaos, aludimos al Reencantamiento de la Naturaleza, que
implica una reformulación de la racionalidad científica y, por ende, de las leyes de la
naturaleza. Implica abrirse a lo nuevo a lo inesperado”58 .

Nuevamente sin nombrarlo, el Principio A8ntrópico, vuelve a hacer su


aparición. Como camino intermedio, el ser humano está dotado del movimiento
de la naturaleza, es expresión de la misma, su emergencia, participante del
azar, de las probabilidades, del origen y la destrucción y , a la vez, el que
posibilita, con su libertad, una multiplicación incuantificable de la complejidad.

Algunas Conclusiones Antropológicas

El acuerdo dentro de las diferencias, de los tres autores analizados,


indica algunos elementos que obran como cimientos para la elaboración de un
perfil antropológico que pueda servir de base para el tema de la presente tesis.

Estos indicadores son los siguientes: la materia deviene espíritu


emergente, el universo mismo mediante “una pulsión al ser más”, va del
desorden al orden o de lo simple a lo complejo, de lo menos eficaz a lo más
eficaz, de la materia a la vida; va hacia su propio entendimiento y a su propia
superación. Los tres autores citados coinciden en este punto: Reeves desde la
metáfora del polvo de estrellas, Hawking, desde el principio antrópico debil,
Prigogine en la comprensión del cerebro como la máxima realización de la
temporalidad evolutiva.

Si el hombre viene de la materia, es más si se es materia evolucionada,


esto implica que la manera de comportarse del universo tiene un reflejo en el
ser humano. La manera de cómo la vida ha ido escapándole a la muerte es un
consenso entre los científicos. Es más, la vida evolutiva no sólo presenta una
batalla defensiva, sino que la dinámica de la misma es la de ir generando una
complejidad creciente.

El ser humano se inscribe en esta dinámica, un claro ejemplo de ello son


los condicionamientos biológicos que el hombre va superando: un ser que no
puede volar se las arregla para volar más alto que las aves, que tiene un
determinado umbral para escuchar , ver y hablar, pero sin embargo con sus
inventos científicos y tecnológicos, puede mirar, escuchar y comunicarse a
miles de kilómetros de distancia. La creatividad humana se deriva de la
creatividad evolutiva.

58 Ib., pág. 411.


El comportamiento de la naturaleza, repercute en el cerebro humano. No
en vano Hawking, quiere comprender el universo para comprenderse a sí
mismo: todo está en la mente . Esta manera de entender el universo es una
manera de entenderse. Reeves, también ve que el modo de avanzar en su
historia de la complejidad es a través de una lucha “entre la pulsión de vida y la
pulsión de muerte”. Y Prigogine elabora la teoría donde la mente humana va
del desorden al orden, en una mirada superadora de la lucha planteada por
Reeves.

Por lo que se ve el enganche de la física con la antropología se


encuentra en la dinámica de la vida, donde la misma va, cual “ Bricoleur”59
,inventando dentro del desorden propuesto por el azar en un continuo ascenso
hacia lo complejo. La mayor complejidad es el espíritu humano: conciencia y
libertad.

Los autores analizados, dan como necesario para la aparición del


espíritu humano, las fuerzas contrapuestas o dialécticas, que se pueden
resumir en la “entrópica” y la “neguentrópica”. El ser humano participa de estas
fuerzas, son intrínsecas a su ser, ya que las mismas permiten la creatividad de
la libertad. Sintetizando a los autores, se diría que la evolución del universo
deviene vida humana, a través de un continuo concurso entre fuerzas
contrapuestas y que se las puede caracterizar como desorden-orden, o vida-
muerte, o entropía-neguentropía, o desequilibrio-equilibrio, etc.

Para finalizar este apartado y como resumen del mismo se citará unas
palabras del profesor Thuan:

“Con la teoría del caos, el azar y el no determinismo han invadido no solo la


vida cotidiana, sino también el ámbito de los planetas, las estrellas y las galaxias. Libre
de sus ataduras, la naturaleza puede al fin innovar y crear…Permite a la naturaleza (
incluido el hombre) abandonarse a un juego creativo, producir algo nuevo, no
contenido implícitamente en sus estados precedentes. Su destino está abierto. Su
futuro ya no está determinado por su presente ni su pasado. La melodía no está
compuesta de una vez para siempre. Se elabora sin cesar”60

59 Expresión del biólogo francés y premio Nobel Francois Jacob, quien refiere que la evolución
es como un bricoleur, es decir que se maneja como si fuera un artesano inventor doméstico
especialista en nada pero que utiliza elementos que parecen inútiles y que en un determinado
momento, con su ingenio y sentido práctico, le sirven para la producción de lo necesario.
60 Thuan, Trinh Xuan, Le chaos et l harmonie. La fabrication de réel, París, Fayard, col. Le

temps des sciences, 1998, citado por Spire, A., o.c., págs.64-65.