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John Carey es escritor.

Ha trabajado como corresponsal


de ciencia, tecnología, medicina y medioambiente para
el semanario Bloomberg BusinessWeek.

C A M B I O C L I M ÁT I C O

calentamiento
global:

¿Más rápido
de lo
previsto? La pérdida de hielo, la fusión del permafrost
y otros mecanismos de retroalimentación
amenazan con acelerar el aumento
de las temperaturas

D
John Carey

urante la última década, los científicos creyeron haber encontrado la ma-


nera de proteger a la humanidad de los mayores peligros del cambio cli-
mático. Según aquellos cálculos, si el calentamiento global se mantenía por
debajo de los dos grados Celsius, podrían evitarse desastres como una ele-
vación catastrófica del nivel del mar o sequías devastadoras. Restringir el
calentamiento a menos de dos grados centígrados implicaría limitar la concentración atmos-
férica de dióxido de carbono a 450 partes por millón (ppm), un valor superior a las actuales
395 ppm y las 280 ppm de la época preindustrial.

EN SÍNTESIS

Hasta ahora se pensaba que si el ca- Investigaciones recientes, sin em- Dichos mecanismos corresponden a Todo lo anterior podría acelerar el
lentamiento global se mantenía por bargo, indican que tres mecanismos la pérdida global de hielo, los cambios calentamiento, desestabilizar el tiem-
debajo de los dos grados Celsius po- de retroalimentación podrían abocar que ello induce en las corrientes de po meteorológico, causar incendios
drían evitarse efectos devastadores, al planeta a un cambio climático circulación oceánica y las emisiones masivos y desencadenar otros de-
dan saelinger

como una elevación catastrófica del abrupto incluso antes de llegar al de metano y CO2 provocadas por el sastres ecológicos, como plagas de
nivel del mar. límite de los dos grados. deshielo del permafrost. insectos.

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Al parecer, su análisis pecó de optimista. Los últimos datos mos de retroalimentación podrían estar acentuándolo provo-
globales indican que el planeta está experimentando un cam- ca un profundo desasosiego. Según Eelco Rohling, profesor de
bio más rápido de lo previsto. El volumen de banquisa (hielo cambio climático y oceánico en la Universidad de Southampton,
marino flotante) que está desapareciendo del océano Ártico su- «Debemos comenzar a pensar más sobre las incógnitas conoci-
pera las previsiones, y el permafrost de Alaska y Siberia libera das y también sobre las desconocidas. Aunque aún ignoremos
más metano —gas que ejerce un potente efecto invernadero— una parte de los mecanismos de retroalimentación posibles, los
de lo que auguraban los modelos. Las plataformas de hielo de cambios climáticos pasados demuestran su existencia». Martin
la Antártida occidental se desploman más deprisa de lo que se Manning, científico atmosférico de la Universidad Victoria de
estimaba y los glaciares costeros se deslizan hacia el mar a ma- Wellington y uno de los principales responsables de los informes
yor velocidad. Los fenómenos meteorológicos extremos, como que el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
las inundaciones y la ola de calor que azotaron gran parte de Climático (IPCC) elaboró en 2007, teme que para cuando los in-
EE.UU. en verano de 2012, también aumentan. ¿Qué conclusión vestigadores identifiquen tales incógnitas podría ser ya dema-
cabe extraer de todo ello? «Como científicos, no podemos ase- siado tarde: «La velocidad de cambio durante este siglo será tal
gurar que mientras permanezcamos por debajo de los dos gra- que la ciencia no llegará a tiempo», vaticina.
dos todo irá bien», explica Stefan Rahmstorf, profesor de física
oceánica en la Universidad de Potsdam. PASADO CÁLIDO, FUTURO CÁLIDO
Las causas que podrían estar abocando la Tierra hacia un Gran parte del temor a un cambio climático rápido procede de
cambio climático acelerado residen en ciertos mecanismos de un conocimiento más preciso de nuestro pasado remoto. Duran-
retroalimentación: aquellos fenómenos provocados por el calen- te los años ochenta del siglo xx, los expertos quedaron atónitos
tamiento cuyos efectos contribuyen a un aumento aún mayor de al descubrir en los testigos de hielo que, a lo largo de su histo-
las temperaturas. Aunque la existencia de tales procesos se pos- ria, el planeta había experimentado en múltiples ocasiones sal-
tuló hace tiempo, tal vez sea ahora cuando hayan comenzado a tos bruscos de temperatura. Desde entonces, se ha reconstruido
manifestarse. Una menor extensión de banquisa, por ejemplo, con detalle la historia de los últimos 800.000 años. En un traba-
implica que el sol calienta un mayor volumen de agua oceáni- jo fechado hace poco, Hansen halló una correlación muy estre-
ca, lo cual acelera el deshielo. La fusión del permafrost libera a cha entre la temperatura, la concentración de CO2 y el nivel del
su vez más CO2 y metano, etcétera. mar: los tres parámetros aumentan y disminuyen casi a la par.
El potencial de tales mecanismos de retroalimentación ha Tales correlaciones no implican que los gases de efecto inverna-
convertido a algunos expertos en profetas del desastre. Según dero provocasen el calentamiento; sin embargo, un estudio re-
ellos, aunque se tomaran de inmediato cartas en el asunto y las ciente de Jeremy Shakun, de la Universidad Harvard, y sus cola-
emisiones de gases de efecto invernadero se mantuviesen por boradores sí apunta en esa dirección. En él se demuestra que, a
debajo de 450 ppm —algo que cada vez parece más improba- finales de la última glaciación, el incremento en la concentración
ble—, dicha medida podría llegar demasiado tarde. Según Ja- de CO2 precedió al aumento de la temperatura. En un artículo
mes E. Hansen, director del Instituto Goddard de Estudios Es- publicado hace poco en Nature concluyen que «el calentamien-
paciales de la NASA, si los niveles de CO2 no se reducen hasta to provocado por el aumento en la concentración de CO2 explica
las 350 ppm, «habremos iniciado un proceso que queda fue- en gran parte esas variaciones de temperatura».
ra del control de la humanidad». Hansen cree que en este si- En el pasado, algunos cambios climáticos han sucedido con
glo el nivel del mar podría llegar a elevarse hasta cinco metros, una rapidez enorme. El análisis de los sedimentos del mar Rojo
lo que anegaría ciudades costeras como Miami y Bangkok. Un realizado por Rohling evidencia que, durante el último período
aumento de las temperaturas y de los episodios de sequía po- cálido interglacial (hace unos 125.000 años), el nivel del mar
dría provocar hambrunas masivas. «Las consecuencias resul- aumentó y disminuyó hasta dos metros en cien años. «Se tra-
tan casi inconcebibles», sostiene. Podríamos hallarnos al bor- ta de una velocidad pasmosa», advierte. Sus estudios indican
de de un cambio climático rápido e irreversible hacia un mun- también que el nivel del mar pudo haberse situado unos seis
do mucho más cálido. metros por encima del actual; todo ello en una época en la que
¿Alarmista? Algunos expertos así lo piensan. Ed Dlugokenc- el clima era muy similar al nuestro. «No nos dice cómo será el
ky, investigador de la Administración Nacional de la Atmósfera futuro, pero desde luego llama la atención», sostiene Richard
y el Océano estadounidense (NOAA) que ha analizado los nive- Alley, profesor de ciencias geológicas en la Universidad esta-
les de metano, opina de otra manera: «No creo que un cambio tal de Pensilvania.
climático catastrófico suponga una posibilidad a corto plazo». También resulta sorprendente la escasa energía adicional,
El glaciólogo W. Tad Pfeffer, de la Universidad de Colorado en o forzamiento radiativo, que hizo falta en el pasado para pro-
Boulder, ha estudiado la pérdida de hielo a escala planetaria. vocar esas fluctuaciones térmicas. Hace 55 millones de años, el
Concluye que la elevación del nivel del mar que cabe esperar Ártico era un paraíso subtropical con una temperatura media
durante este siglo asciende como mucho a dos metros, no cin- de 23 grados centígrados. Es cierto que los cocodrilos medra-
co. Sin embargo, no por ello deja de compartir el sentimiento ban en Groenlandia, pero los trópicos probablemente resultasen
de urgencia que asalta a Hansen, pues incluso los cambios más demasiado cálidos para la mayoría de las especies. Según pare-
insignificantes podrían suponer una amenaza para una civili- ce, la chispa que encendió ese período cálido, conocido como
zación que solo ha conocido un clima estable: «El público y los Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM), fue un incre-
responsables políticos deben entender la gravedad que implica mento de dos grados en la temperatura del planeta, más eleva-
un aumento del nivel del mar de 60 o 70 centímetros. Un de- da que la actual. Probablemente, el calentamiento provocó una
sastre que avanza con tanto sigilo podría llegar a exterminar- rápida liberación de metano y dióxido de carbono y, con ello,
nos», advierte. un aumento adicional de la temperatura y más emisiones. El
A pesar del desacuerdo existente entre los expertos sobre la resultado fue un invernadero planetario que perduró millones
velocidad del cambio climático, la idea de que ciertos mecanis- de años [véase «El último gran calentamiento global», por Lee

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R. Kump; Investigación y Ciencia, septiem- Con todo, el investigador añade que una mo-
bre de 2011]. delización más detallada del proceso ha de-
Durante los últimos cien años, la huma- mostrado que, si bien la adición de agua dul-
nidad ha provocado un pequeño calenta- ce al océano resulta preocupante, en estos
miento de 0,8 grados Celsius, pero estamos momentos la velocidad del proceso se mues-
vertiendo gases de efecto invernadero en la tra muy inferior a aquella que podría provo-
atmósfera a un ritmo diez veces superior al car cambios drásticos en el clima.
del período previo al PETM. Según Matthew El mecanismo Otro mecanismo de retroalimentación
Huber, profesor de ciencias geológicas y at- de retroalimenta- más apremiante tiene que ver con el per-
mosféricas en la Universidad Purdue: «Si mafrost. Hasta hace poco, se pensaba que
continuamos quemando carbono durante
ción más temido la materia orgánica de la tundra penetraba
los próximos cien años, experimentaremos por los expertos solo un metro en el suelo congelado. Ade-
el mismo tipo de cambio». es la pérdida más, se creía que el calentamiento tardaría
Nuestra presión sobre el clima es mayor mucho tiempo en comenzar a derretir can-
que la de los fenómenos que originaron las de hielo. Ello tidades sustanciales de las capas inferiores
glaciaciones. Tal y como observara hace un disminuye del permafrost. Investigaciones recientes, sin
siglo el astrónomo Milutin Milanković, el ir embargo, han invalidado ese planteamiento.
y venir de las glaciaciones se halla correla-
la reflectividad «Casi todos los datos que hemos registrado
cionado con las ligeras variaciones que ex- de la superficie han sido inesperados», advierte Ted Schuur,
perimentan la órbita y la inclinación de la del planeta biólogo de la Universidad de Florida.
Tierra. A lo largo de decenas de miles de La primera sorpresa llegó al descubrir-
años, y como respuesta a la atracción gravi- y aumenta su se que el carbono alcanza los tres metros de
tatoria que ejercen otros planetas, la órbita capacidad para profundidad, lo cual implica que hay enterra-
de la Tierra cambia desde una geometría casi do mucho más de lo que se pensaba. Por otro
circular a otra ligeramente excéntrica. Han-
absorber la lado, Siberia se encuentra salpicada de coli-
sen explica que tales variaciones modifican el radiación solar nas gigantes de yedoma, un permafrost rico
flujo de luz solar que llega a nuestro planeta en materia orgánica, originado por la depo-
en una media de 0,25 vatios por metro cua- sición de sedimentos eólicos procedentes de
drado, una cantidad relativamente pequeña. Para provocar los China y Mongolia. Tales almacenes de carbono albergan cientos
cambios climáticos registrados, sus efectos tuvieron que verse de miles de millones de toneladas, del orden del doble de lo que
amplificados por mecanismos de retroalimentación, como va- hoy contiene la atmósfera. «Una bomba de relojería», en pala-
riaciones en la cantidad de hielo marino o emisiones de gases bras del buscador de metano Joe von Fischer, de la Universidad
de efecto invernadero. Euan Nisbet, profesor de geología de la estatal de Colorado. Una fusión del permafrost implica que una
Universidad Royal Holloway de Londres, explica que, durante mayor cantidad de microorganismos puede nutrirse del carbo-
los calentamientos pasados, tales mecanismos de retroalimen- no orgánico y convertirlo en CO2 y metano, lo cual aumentaría
tación no hicieron sino acumularse y amplificarse mutuamente. las temperaturas y aceleraría el deshielo.
Hoy, el forzamiento derivado de las emisiones antropogénicas La velocidad del proceso podría estar aumentando. El hie-
de gases de efecto invernadero resulta mucho mayor que el pos- lo derretido forma a menudo lagos someros sobre la superfi-
tulado por la teoría de Milanković: 3 vatios por metro cuadrado, cie del permafrost. Katey Walter Anthony, de la Universidad
y continúa en aumento. ¿Cambiará el clima a un ritmo 12 veces Fairbanks de Alaska, ha detectado burbujas de metano que as-
más rápido? No necesariamente: «No podemos relacionar la res- cienden desde el fondo de dichos lagos. Además, numerosos
puesta del pasado con la del futuro», explica Rohling. «Lo que investigadores han observado que el permafrost puede agrie-
aprendemos de ello es qué mecanismos participan, cómo se ori- tarse en forma de termokarst, pequeños cañones que dejan
ginan y qué repercusiones negativas pueden implicar.» grandes superficies de terreno expuestas al aire, con lo que fa-
cilitan la fusión y la liberación de gases de efecto invernade-
RETROALIMENTACIONES PREOCUPANTES ro. Por último, estudios recientes en la costa siberiana y en la
Los expertos creen que el mecanismo de retroalimentación más isla noruega de Spitsbergen han detectado plumas ascenden-
veloz de todos es el relacionado con las corrientes oceánicas, tes de metano procedentes del lecho oceánico en regiones de
que transportan calor por todo el globo. Si se vierte una ingen- aguas poco profundas.
te cantidad de agua dulce en los mares septentrionales (debido Si extrapolamos esos escapes de gas a regiones más exten-
a una fusión de los glaciares o a un aumento en las precipitacio- sas, las cifras se disparan. Sin embargo, las mediciones globales
nes, por ejemplo), las corrientes cálidas podrían ralentizarse o de la concentración de metano no parecen indicar un aumen-
cesar, lo cual desestabilizaría el motor de las corrientes oceáni- to reciente. Según Vladimir E. Romanovsky, investigador de la
cas del planeta. Un cambio de tal envergadura podría convertir Universidad Fairbanks de Alaska que ha realizado varios análi-
el clima de Groenlandia en uno templado en una década. «Los sis sobre la temperatura del permafrost, una razón para ello se
registros de los testigos de hielo de Groenlandia muestran que debe a que las regiones más problemáticas se encuentren aún
tales cambios pueden ocurrir en apenas diez años», explica Pie- muy aisladas. Por otro lado, puede que las mejoras técnicas lo-
ter Tans, científico principal del Laboratorio de Investigación gradas durante los últimos años hayan conducido al descubri-
de Sistemas Geológicos de la NOAA. miento de «nuevos» puntos calientes que, tal vez, siempre es-
La retroalimentación causada por una inyección masiva de tuvieron ahí. Por ello, Dlugokencky no cree que un cambio cli-
agua dulce se dilucidó a comienzos del presente siglo. «Muchos mático rápido vaya a llegar de la mano de una variación en la
de nosotros llegamos a inquietarnos de veras», recuerda Alley. concentración de metano.

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Otros no se muestran tan seguros. Su preocupación obedece
a la existencia de otra gran fuente potencial de metano: las ma-
rismas tropicales. Si aumentan las precipitaciones en los trópicos
—algo probable si la atmósfera se calienta—, las zonas pantano-
sas se expandirán, se volverán más productivas y, en consecuen-
cia, se favorecerá una mayor descomposición anaeróbica, pro-
ductora de metano. Un crecimiento de las regiones pantanosas
podría liberar una cantidad de metano adicional equivalente o
superior a la generada por el calentamiento ártico. ¿Hasta qué
punto deberíamos preocuparnos? «No lo sabemos, pero debe-
ríamos continuar vigilantes», opina Nisbet.

EL EFECTO DEL HIELO


El mecanismo de retroalimentación que más alarma a numero-
sos climatólogos es la pérdida global de hielo. Un gran número
de modelos nunca llegó a predecir la drástica contracción que
la banquisa ártica ha experimentado durante los últimos ve-
ranos. «Ese ha sido el gran fallo de los modelos», apunta Nis-
bet. También en Groenlandia y en la Antártida está desapare-
ciendo hielo.
A fin de esclarecer el fenómeno, los expertos han seguido la
evolución de los glaciares de Groenlandia por medio de satélites y
mediciones topográficas. Asimismo, han enviado sondas subma-
rinas bajo las plataformas de hielo antárticas. «Hemos visto co- El calentamiento planetariopodría estar acelerándose a cau-
sas insólitas», comenta Jerry Meehl, científico veterano del Cen- sa de los siguientes mecanismos de retroalimentación: el deshielo
tro Nacional de Investigación Atmosférica de EE.UU. del permafrost (como en Islandia, izquierda), el retroceso de los
En Groenlandia, Sarah Das, glacióloga del Instituto Ocea- glaciares (como en glaciar alpino de Trift, que ha reculado tres ki-
nográfico de Woods Hole, presenció cómo un lago de fusión lómetros, centro) y el hielo fundido que se vierte al océano (como
drenaba de repente sus aguas a través de una fractura (crevas- en la isla noruega de Spitsbergen, derecha).
se) en una capa de hielo de 900 metros de espesor. El torrente
adquirió tal potencia que llegó a despegar el inmenso glaciar
del sustrato rocoso y aceleró su deslizamiento hacia el océano. vor [respecto a una elevación moderada], pero no me gustaría
En Alaska, los datos de Pfeffer revelan que el gran glaciar Co- que nadie acabase comprando una casa en la costa alentado
lumbia ha aumentado la velocidad con la que se está deslizan- por mis palabras.»
do en dirección al mar de un metro diario a entre 15 y 20 me-
tros cada día. UN BOSQUE PARA LOS ÁRBOLES
Las grandes plataformas de hielo que flotan junto a las cos- Las fluctuaciones pasadas del clima terrestre dejan constancia
tas de Groenlandia y la Antártida se están desplomando, en una de que, si forzamos demasiado el planeta, los mecanismos de
clara señal de inestabilidad. Su base está siendo socavada por retroalimentación se encargarán de transformarlo por comple-
un agua oceánica más cálida, al tiempo que un aire más templa- to. «Si quemamos todo el carbono disponible, podemos afirmar
do agrieta su superficie. Las plataformas de hielo actúan como con casi total seguridad que alcanzaremos un nivel de calenta-
un contrafuerte que impide que los glaciares continentales ad- miento similar al del PETM», augura Huber. Buenas noticias
yacentes se deslicen y se introduzcan en el océano. Y aunque para los cocodrilos árticos tal vez, pero no tanto para la huma-
la fusión del hielo flotante no eleva el nivel del mar, la sumer- nidad ni para la mayor parte de los ecosistemas.
sión de un glaciar sí lo hace. «En estos momentos intentamos Con todo, lo que mantiene vigilantes a los expertos es la po-
averiguar si el incremento del nivel del mar podría estar pro- sibilidad de que, aunque esos mecanismos de retroalimentación
duciéndose a un ritmo notablemente mayor de lo que pensába- no resulten catastróficos a corto plazo, acaben desencadenando
mos», comenta Alley. otros que sí lo sean. Uno de los principales candidatos lo halla-
Pero el temor al deshielo no procede solo de la elevación del mos en el ciclo hidrológico. Cada año aparecen nuevos indicios
nivel del mar, sino también de su capacidad para disparar un de que el cambio climático está causando fenómenos meteoro-
potente mecanismo de retroalimentación: el hielo refleja la ra- lógicos extremos, como inundaciones y sequías, al tiempo que
diación solar hacia el espacio; si desaparece, las regiones con- los climas regionales sufren alteraciones drásticas.
tinentales y oceánicas que queden al descubierto, más oscuras, Un estudio realizado hace poco por Rahmstorf demuestra
absorberán una mayor cantidad de energía, lo cual acelerará el que la probabilidad de que se produzca una ola de calor como la
proceso. Según Hansen, dicha variación en el albedo (reflecti- que devastó Rusia en 2010 resulta hoy cinco veces mayor, como
vidad) de la superficie terrestre explica que, en el pasado, pe- consecuencia del calentamiento acumulado desde entonces. «Se
queños forzamientos radiativos acabaran amplificándose. «Y lo trata de un factor descomunal», advierte. Otra investigación re-
mismo ocurrirá ahora», concluye. ciente achaca al deshielo en el Ártico el caluroso invierno que
Hoy por hoy, son pocos los científicos que van tan lejos como cayó sobre EE.UU. entre 2011 y 2012, que batió marcas en aquel
Hansen y que predicen un aumento en el nivel del mar de cin- país, al mismo tiempo que el frío europeo hacía lo propio. Como
co metros para 2100. «Pero la verdad es que lo ignoramos», re- posible explicación, puede argumentarse que el calor acumula-
conoce Alley. «Aún creo que las probabilidades están a mi fa- do en el Ártico a causa de la disminución de la banquisa se li-

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bera en otoño, lo cual perturbaría los gradientes de presión at- Pero ¿qué intensidad pueden alcanzar esos mecanismos de
mosféricos. En consecuencia, los meandros de la corriente en retroalimentación? Los modelos climáticos, útiles para expli-
chorro se volverían más pronunciados y permanecerían en el car el pasado y el presente, tropiezan al predecir el futuro. «La
mismo lugar durante períodos más prolongados. Así, mientras gente puede conceptualizar esos cambios bruscos mejor que los
el nordeste de EE.UU. se deleita con un invierno benigno, di- modelos», opina Schuur. Pero aunque el planeta se encontrase
chos meandros provocarían temperaturas gélidas en Europa. ahora en un punto de inflexión, añade, nosotros podríamos no
La situación se complica aún más si tenemos en cuenta el reconocerlo como tal.
potencial de retroalimentación de algunos mecanismo ecoló- Lo más inquietante en lo que concierne a la política climáti-
gicos. En la zona occidental de EE.UU. y Canadá, el aumento ca es que la ciencia no cuenta con respuestas definitivas. «Co-
de las temperaturas ha traído una epidemia de escarabajos del nocemos la dirección, pero no la velocidad», apunta Manning.
pino de montaña. Los insectos han aniquilado cientos de miles Sin embargo, los expertos insisten en que las incertidumbres
de hectáreas de árboles, lo que amenaza con transformar esos no justifican la pasividad; antes bien, reafirman la necesidad
sumideros naturales de carbono (árboles sanos que absorben de una campaña mundial inmediata para reducir las emisio-
CO2) en un foco de emisiones (árboles muertos en descomposi- nes de gases de efecto invernadero, ya que revelan la gravedad
ción). En Alaska, un período cálido fue la causa del primer in- de los riesgos que implicaría un cambio climático rápido. «Es-
cendio que asoló la tundra de North Slope en 7000 años, lo cual tamos haciendo un experimento a escala geológica análogo a
aceleró el derretimiento del permafrost y las emisiones de car- los grandes acontecimientos pasados, por lo que cabe espe-
bono en la zona. En Siberia, el calentamiento está comenzando rar que las mismas causas provoquen efectos similares», con-
a transformar vastos bosques de alerces en tierras de abetos. cluye Nisbet.
Los primeros pierden sus hojas aciculares en invierno, lo que A ello se debe que Hansen no pueda mirar a sus nietos sin
permite que la cubierta de nieve refleje la radiación solar. Los convertirse en un activista en su nombre: «Sería inmoral dejar
abetos, por el contrario, conservan sus agujas y absorben el ca- a esos chicos un sistema climático fuera de control».
lor del sol antes de que llegue la nieve, según explica el ecólo-
BERNHARD EDMAIER, PHOTO RESEARCHERS, INC. (permafrost en Islandia); JAMES BALOG,

go Hank Shugart, de la Universidad de Virginia. Según sus es-


timaciones, los mecanismos de retroalimentación derivados de
EXTREME ICE SURVEY (glaciar de Trift); JAN TOVE JOHANSSON (isla de Spitsbergen)

los cambios en la vegetación podrían, por sí solos, incrementar


la temperatura del planeta en 1,5 grados centígrados: «Estamos P ARA SA B ER M Á S
jugando con fuego», sentencia. Abrupt climate change. Programa Científico sobre el Cambio Climático y Subcomité de Inves-
La pesadilla particular de Nisbet comienza con un aumento tigación sobre el Cambio Climático de EE.UU., Servicio de Inspección Geológica estadouni-
de las emisiones de metano y un verano muy caluroso que causa dense. Diciembre de 2008. Disponible en downloads.climatescience.gov/sap/sap3-4/
incendios masivos, los cuales inyectan más carbono a la atmós- sap3-4-final-report-all.pdf
Managing the risks of extreme events and disasters to advance climate change adaption.
fera. El humo y la niebla contaminante envuelven Asia Central Grupos de trabajo I y II del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.
y amortiguan los monzones, lo que provoca cosechas ruinosas Cambridge University Press, 2012. Disponible en ipcc-wg2.gov/SREX/images/uploads/SREX-
en China e India. Al mismo tiempo, en el Pacífico tropical, un All_FINAL.pdf
intenso El Niño de aguas inusualmente cálidas produce sequías Paleoclimate implications for human-made climate change. James E. Hansen y Makiko Sato
en Climate change: Inferences from paleoclimate and regional aspects. Dirigido por André Ber-
en el Amazonas e Indonesia. Los bosques tropicales y las turbe-
ger et al. Springer, 2012.
ras también se incendian y liberan aún más CO2, lo cual acele- Vídeo realizado por Katey Walter Anthony, de la Universidad Fairbanks de Alaska, donde se
ra el calentamiento. «Es un escenario posible», apunta Nisbet. muestra la combustión de metano liberado durante la fusión del permafrost: www.youtube.
«Podríamos ser más frágiles de lo que pensamos.» com/watch?v=YegdEOSQotE

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