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Guión PSU Programa “Tu salud es clave”

Objetivo: entregar tips para quienes rinden la PSU este 26 y 27 de noviembre a través de una
conversación amena.

Temas:

- ¿Cómo manejar el estrés?


- Medidas concretas a tomar estos días
- Qué hacer mientras se esperan los resultados.

1) Definición de estrés

“Estrés es la respuesta corporal y de la mente a alguna amenaza, evento o cambio, real o


imaginario, que siente que sobrepasa sus recursos”.

Puede ser bueno o malo.

Positivo: cuando nos moviliza para lograr algo.

Negativo: cuando es tal que nos paraliza e impide alcanzar algo.

(Nombrar algunos síntomas del estrés. Te dejo una lista general, para que menciones los que sean
más característicos o quieras unir con algo, en el fondo, para que los radioescuchas entiendan qué
cosas pueden entenderse como estrés)

Síntomas

I.- Físicos:

 Dolor de cabeza, y resfríos frecuentes

 Problemas para dormir

 Sentimientos de ansiedad o tensión

 Prurito o picazón

 Dolor de estómago

 Falta de apetito

 Aumento de apetito

II.- Cognitivos:

 Olvidar cosas

 Dificultad en concentrarse
 Preocupaciones varias

 Pensamientos automáticos (“no lo lograré”, “es imposible…”, “no alcanzo…”, etc.)

III.- Emocionales:

 Aumento irritabilidad o rabia

 Ansiedad o crisis de pánico

 Temores

 Cambio de humor

 Aumento conflictos interpersonales

Para manejar el estrés: ¿afrontar o evitar?

Si los eventos ocurren y no puedo evitarlos… ¿qué puedo cambiar?

Casi siempre es mejor afrontar que evitar, pues, al enfrentar, puede hacerse al respecto ya sea sobre
el problema o sobre lo que le pasa a uno (la emoción que se siente).

En el caso de la PSU, los postulantes ya rindieron la primera prueba. En ese sentido, ya afrontaron
el estresor. Ahora, no se debe seguir estudiando, a menos que haya algún concepto o duda
específica que prefieran revisar. La invitación es a que se enfocan en lo que les pasa. Si están
nerviosos, si están ansiosos, si tienen miedo. En esos casos, lo mejor es seguir estrategias muy
puntuales y concretas a estas alturas:

 Evitar el alcohol, café y bebidas cola, comida muy pesada (podrían afectar el buen dormir)

 Dieta equilibrada: comer frutas y verduras de los diferentes grupos de colores (permite al
cuerpo y mente funcionar de manera óptima para enfrentar las pruebas que quedan).

 Distraerse: disfrutar de un pasatiempo, actividad física, conversar o relajarse junto a la


familia. Conversar de cómo fue la prueba, lo difícil, lo fácil, lo que sorprendió, etc. No es el
momento para quedarse pensando en lo que respondió bien o respondió mal de una
prueba, tampoco en las consecuencias que podría tener el haber tenido un mal desempeño.
¿Por qué? Pues, porque son percepciones desde el sentir actual, no hechos. Y, cuando uno
se siente con miedo o ansioso, suele ser más fácil fijarse en los aspectos negativos.

 Centrarse en el presente: el momento actual es el foco, ya que las pruebas ocurrirán ahora.
Ya habrá tiempo para pensar en lo que viene.

ESPERANDO RESULTADOS

Finalmente, en el periodo de espera de resultados la recomendación es a estar tranquilo por el


trabajo realizado. Los análisis se harán una vez se entreguen los resultados, pudiendo hacer un
balance de qué fue lo que resultó o no de la preparación (si es que la hubo).

De aquí al miércoles 26 de diciembre (día de entrega de resultados), aprovechen de descansar,


disfrutar, hacer todo lo que tenían ganas, pero tal vez no pudieron aprovechar porque estaban
pensando o estudiando en la PSU. Es un mes de descanso merecidamente ganado.

También es recomendable que quienes no hayan averiguado mucho sobre la o las carreras de
interés, aprovechen de mirar mallas, pedir horas en las universidades para conversar con las
facultades y, si pueden, conversar con algún estudiante o profesional de la carrera de interés. Todo
esto permite reducir las ansiedades respecto del tema vocacional y abrirse a otras opciones.

No recomendable: pensar constantemente en los resultados, criticarse por sentir que no se


prepararon demasiado, no hablar de las emociones y sentimientos que tienen.

Finalmente, tener un plan B siempre es buena idea. ¿Qué haré si no me alcanza el puntaje para la
carrera que quiero? Si no me alcanza para la universidad que quiero? Puedo estudiar para dar la
prueba de nuevo el próximo año? Qué otra universidad dicta la carrera que quiero y podría ser
opción? Acá la clave es abrirse, ser más flexible. Eso ayuda, por un lado, a tener un plan más flexible
y por otro, disminuir la ansiedad. Ojalá lo conversen con familiares o personas de confianza.