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Conceptos claves

de museología
Conceptos claves
de museología
Bajo la dirección de André Desvallées
y François Mairesse
Con la participación de Musée Royal de Mariemont
www.musee-mariemont.be

Y la participación del Comité internacional del ICOM para la museología

Fotos de cubierta :

© 2009 Musée du Louvre / Angèle Dequier


© National Heritage Board, Singapore
© Auckland Museum
© Ningbo Museum

© Armand Colin, 2010


ISBN : 978-2-200-25399-8
COMITÉ DE REDACCIÓN
François Mairesse, André Desvallées, Bernard Deloche, Serge
Chaumier, Martin Schärer, Reymond Montpetit, Yves Bergeron,
Noémie Drouguet, Jean Davallon.

Con la colaboración de :

Philippe Dubé, Nicole Gesché-Koning, André Gob, Bruno Brulon


Soares, Wan Chen Chang, Marilia Xavier Cury, Blondine Desbiolles,
Jan Dolak, Jennifer Harris, Francisca Hernández Hernández, Diana
Lima, Pedro Mendes, Lynn Maranda, Mónica Risnicoff de Gorgas,
Anita Shah, Graciela Weisinger, Anna Leshchenko (quienes en 2009
han participado activamente en el Simposio del ICOFOM consagrado
a este tema o han releído este documento).

Traducido de la versión francesa por Armida Córdoba

5
PRÓLOGO

El desarrollo de normas profesionales es uno de los principales


objetivos del ICOM, en particular en el ámbito de la promoción, de
la comunicación y del intercambio de los conocimientos dentro de la
amplia comunidad internacional de los museos, pero también para los
que desarrollan políticas en relación con su trabajo, para los respon-
sables de la gestión de los aspectos jurídicos y sociales de su profesión,
y sobre todo para aquellos a quienes se dirigen directamente estas
normas y de quienes se espera que participen y se beneficien de ellas.
Lanzado en 1993 bajo la supervisión de André Desvallées y en
colaboración con François Mairesse desde 2005, el Diccionario de
Museología es una obra monumental que es el desenlace de muchos
años de investigación, de interrogaciones, de análisis, de revisión y
de debate en el Comité internacional del ICOM para la museología
(ICOFOM). Esta obra trata del proceso de desarrollo de nuestra
comprensión acerca de la práctica y de la teoría de los museos y del
trabajo que se lleva a cabo a diario dentro de estas instituciones.
El papel, el desarrollo y la gestión de los museos ha cambiado
mucho a lo largo de los últimos 20 años. Las instituciones museísticas
se van centrando cada vez más en los visitantes y algunos de los
mayores museos han optado por un modelo de gestión empresarial
para llevar a cabo sus operaciones diarias. Por lo tanto, el entorno de los
profesionales de museos ha evolucionado mucho. Ciertos países como
China han experimentado un aumento sin precedentes del número
de museos implementados en su territorio. Todas estas importantes
7
PRÓLOGO

mutaciones también ocurren a nivel micro, como por ejemplo en los


Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID).
Estos interesantes cambios causan cada vez más discrepancias
respecto a las especificaciones del trabajo en los museos y de los cursos
de formación diseñados para distintas culturas. En este contexto,
una herramienta de referencia para los profesionales de museos y los
estudiantes en museología es esencial. La publicación del ICOM/
UNESCO Cómo administrar un museo: un manual práctico fue un
manual básico sobre las prácticas actuales de los museo; el Diccionario
de Museología será considerado como una pieza complementaria,
proporcionando una perspectiva adicional a la teoría de los museos.
Mientras los retos del trabajo del día a día limitan a menudo la
capacidad en el campo museístico de detenerse y de reflexionar acerca
de sus bases filosóficas fundamentales, la necesidad de aportar claridad
y comprensión a los que cuestionan la relación entre el museo y la
sociedad y entre sus ciudadanos va creciendo a todos los niveles.
El trabajo crucial del ICOFOM, reflejado en el diccionario propone
una deconstrucción y una destilación convincentes y estructuradas de
la esencia de los preceptos que sustentan nuestro trabajo hoy en día. A
pesar de que el Diccionario presenta una visión predominantemente
francesa de la Museología por razones de coherencia lingüística, la
terminología sintetizada en este documento es inteligible y / o utilizada
por los museólogos de varias culturas.
Esta publicación, aunque no es exhaustiva, sintetiza décadas de
desarrollo de trabajo en una investigación sistemática, tanto desde un
punto de vista epistemológico como desde la epistemología museística.
Brinda una presentación detallada de los más actuales conceptos en
museología con una visión estilizada y a la vez pragmática, que transmita
desde las históricas regulaciones, hasta los desacuerdos actuales que
influyen en el crecimiento y desarrollo de la profesión. ICOFOM,
los editores del Diccionario y sus autores siempre realizaron su tarea
de “definir” y explicar la institución y su práctica con sensibilidad,
percepción, rigor y equilibrio.
8
PRÓLOGO

Como una avant-première de la edición completa del diccionario,


este folleto ha sido concebido para dar acceso al mayor público
posible, en un contexto tanto histórico como actual, a la derivación y a
la evolución de los diversos términos que determinaron el lenguaje de
hoy. Con el espíritu de la política del ICOM de abrazar la diversidad
y promover una mayor inclusión, el ICOM anticipa que, al igual que
el Código de Deontología del ICOM para los Museos, su publicación
estimulará el gran debate y la colaboración en la continua actuali-
zación y revisión, en lugar de dejarlo abandonado en un estante de la
biblioteca. Por tanto, la 22a Conferencia general trienal del ICOM, en
Shanghái, China será el lanzamiento idóneo para este incomparable
instrumento de referencia en museología. Al reunir a los profesionales
de museos de todas las nacionalidades, la Conferencia general es
precisamente el tipo de plataforma que da a luz normas y herramientas
de referencia como éstas para las generaciones actuales y futuras.

Alissandra Cummins
Presidenta
Consejo internacional de museos (ICOM)

9
PREFACIO

Desde sus orígenes en 1977, el ICOFOM, siguiendo las líneas de


pensamiento del ICOM, considera que su principal objetivo apunta
a la transformación de la museología en una disciplina científica y
académica destinada al desarrollo de los museos y de la profesión
museal a través de la investigación, el estudio y la difusión de las
principales corrientes museológicas.
Surge así, en el seno del ICOFOM, un grupo de trabajo multidis-
ciplinario concentrado en el análisis crítico de la terminología
museal que localiza sus reflexiones en los conceptos fundamentales
de la museología. Durante casi veinte años este grupo, denominado
Thesaurus, ha realizado notables trabajos científicos de investigación
y síntesis.
Convencidos hoy de la necesidad de ofrecer al público un registro de
términos museales que constituya un verdadero material de referencia
decidimos, con el apoyo del Consejo Internacional de Museos, dar a
conocer en Shanghai, durante el transcurso de la XXII Conferencia
General del ICOM, la presente brochure -que incluye veintiún
artículos- en calidad de avant-première de la próxima publicación del
Diccionario de Museología.
Desearíamos destacar que esta publicación, fase introductoria
de una obra mucho más vasta, no pretende ser exhaustiva, sino tan
sólo facultar al lector para que distinga los diferentes conceptos que
encierra cada uno de los términos, descubriendo nuevas connotaciones
enlazadas en el conjunto del campo museal.
11
P R E FA C I O

Hoy comprendemos que el Dr. Vinos Sofka no trabajaba en vano


cuando, en los comienzos del ICOFOM, luchaba por transformar este
Comité Internacional en una tribuna de reflexión y de debate, capaz
de cimentar las bases teóricas de nuestra disciplina. La bibliografía
internacional resultante constituye el fiel reflejo de la evolución del
pensamiento museológico en el mundo desde hace más de treinta
años.
De la lectura de los artículos de la presente publicación se desprende
la necesidad de renovar la reflexión sobre los fundamentos teóricos
de la museología desde una óptica plural e integradora, anclada en
la riqueza conceptual de cada palabra. Los términos presentados
inicialmente constituyen un claro exponente del trabajo continuo de
los especialistas que supieron comprender y valorizar la estructura del
lenguaje -patrimonio cultural inmaterial por excelencia- y los alcances
de la terminología museológica, que permite entrever hasta qué punto
la teoría y la praxis museal se encuentran indisolublemente ligadas.
Con el objeto de apartarse de caminos demasiado transitados,
cada autor introdujo sus observaciones allí donde debía llamar la
atención sobre la característica específica de un término. No se trata
de construir puentes ni de reconstruirlos, sino de salir al encuentro de
otras concepciones más precisas, en la búsqueda de nuevos significados
culturales que permitan enriquecer una disciplina tan amplia como la
museología, destinada a afirmar el rol del museo y de los profesionales
de museos en el mundo entero.
Es para mi un honor y una gran satisfacción presentar esta brochure
como anticipo del próximo lanzamiento del Diccionario de Museología,
obra que marcará un hito en la extensa bibliografía museal producida
por miembros del ICOFOM de diversos orígenes geográficos y discipli-
narios, unidos todos por un ideal común.
Nuestro más sincero reconocimiento a quienes han colaborado
generosamente, desde sus diferentes instancias, haciendo posible la
realización de estas dos obras fundamentales que nos llenan de orgullo:

– al ICOM, nuestro organismo rector, por haber comprendido a través


de la sensibilidad de Julien Anfruns, su Director General, la impor-
12
P R E FA C I O

tancia de un proyecto que se ha gestado silenciosamente a través del


tiempo y que hoy se puede concretar gracias a su intervención;
– a nuestro consejero permanente, André Desvallées, maestro de
maestros, iniciador, artífice y continuador de un proyecto que ha
alcanzado una insospechada y merecida magnitud;
– a François Mairesse, quien en plena juventud iniciara su trayectoria
en el ICOFOM, aportando su talento de investigador y estudioso
de la museología, al tiempo que coordinaba con éxito las activida-
des del Grupo Thesaurus y, conjuntamente con André Desvallées
tuviera a su cargo las responsabilidades de la presente publicación y
la preparación de la 1ª edición del Diccionario de Museología;
– a los autores de los diferentes artículos, reconocidos internacional-
mente como expertos en museología y en sus respectivas disciplinas;

A todos aquellos que de una u otra manera han contribuido a la concre-


tización de un sueño que hoy comienza a convertirse en realidad, nues-
tro más sincero y respetuoso agradecimiento.

Nelly Decarolis
Presidenta ICOFOM

13
INTRODUCCIÓN

¿Qué es un museo? ¿Cómo definir una colección? ¿Qué es una


institución? ¿Qué connotaciones reviste el término “patrimonio”? Los
profesionales de museos han desarrollado, en función de sus conoci-
mientos y de su experiencia, respuestas puntuales a tales problemas.
¿Es necesario volver a ellos? Pensamos que sí. El trabajo museal
consiste en un vaivén entre práctica y teoría; por lo general, esta última
sacrificada a los miles de requerimientos de la labor cotidiana. Sólo
queda por decir que la reflexión constituye un ejercicio estimulante y
fundamental para el desarrollo personal y para el de los museos.
El objetivo del ICOM a nivel internacional y el de las asociaciones
de museos nacionales o regionales apunta, a través de encuentros entre
profesionales, a desarrollar modelos, mejorar la calidad de la reflexión
y los servicios que el mundo museal brinda a la sociedad. Más de
treinta comités internacionales se dedican, cada uno en su sector, a
esta reflexión colectiva de la que dan testimonio notables publica-
ciones. Pero, ¿cómo se articula este rico conjunto de reflexiones sobre
la conservación, las nuevas tecnologías, la educación, las viviendas
históricas, la gestión, las profesiones, etc.? ¿Cómo se organiza el
sector de los museos o, de manera más general, cómo lo hace lo que
denominamos el campo museal? Éste el es tipo de problema al que
se consagra, desde su creación en 1977, el Comité de Museología del
ICOM (ICOFOM), sobre todo a través de sus publicaciones (ICOFOM
Study Series) que intentan reexaminar y sintetizar la diversidad de
opiniones en materia de museología. Es en este contexto que surge
15
INTRODUCCIÓN

el proyecto de realizar una recopilación de los Conceptos claves de la


museología, bajo la coordinación de André Desvallées, dado a conocer
en 1993 por Martín R. Schärer, entonces Presidente del ICOFOM.
Ocho años más tarde dichos conceptos fueron reunidos por François
Mairesse y Norma Rusconi quien, lamentablemente, falleció en
2007. Al cabo de los años y por consenso, surgió el compromiso de
presentar, a través de una veintena de términos, un panorama del
variado paisaje que ofrece el campo museal. Este trabajo de reflexión
sufrió una importante aceleración durante los últimos años. Se
redactaron numerosas versiones preliminares en artículos aparecidos
en los ISS y en la revista Publics & musées, más tarde llamada Culture &
musées. Lo que aquí se propone es un resumen de cada uno de dichos
términos, presentando en forma condensada diferentes aspectos de
cada concepto. Los mismos serán abordados de manera mucho más
desarrollada en artículos de entre diez y treinta páginas de extensión,
así como en un diccionario de aproximadamente 400 términos, el
Diccionario de Museología, en curso de publicación.
Este trabajo se fundamenta en una visión internacional del museo,
nutrida a partir de numerosos intercambios en el seno del ICOFOM.
Por razones de coherencia lingüística sus autores proceden de países
de habla francesa: Bélgica, Canadá, Francia, Suiza. Se trata de Yves
Bergeron, Serge Chaumier, Jean Davallon, Bernard Deloche, André
Desvallées, Noémie Drouguet, François Mairesse, Raymond Montpetit
y Martin R. Schärer. Una primera versión de este trabajo, presentada
en el transcurso del trigésimo segundo Simposio Anual del ICOFOM
realizado en Lieja y Mariemont en 2009, fue ampliamente debatida.
Dos puntos merecen ser rápidamente discutidos aquí: la composición
del Comité de Redacción y la elección de los veintiún términos.

La francofonía museal
en el concier to del ICOM
¿Por qué elegir un comité compuesto casi exclusivamente de
francófonos? Muchas razones, que no son sólo de orden práctico,
explican tal elección. Se sabe la utopía que representa la idea de realizar
16
INTRODUCCIÓN

un trabajo colectivo, internacional y perfectamente armonioso, cuando


una lengua común (científica o no) no es compartida por todos. Los
comités internacionales del ICOM conocen muy bien esta situación que
-a riesgo de parecer una Babel- conduce por lo regular a privilegiar una
lengua, la inglesa, lingua franca mundial; forzosamente, esta elección
del común denominador más pequeño se opera en provecho de quienes
la dominan perfectamente, a menudo en detrimento de muchos otros
menos conocedores de la lengua de Shakespeare, forzados así a no
presentar más que una versión caricaturesca de su pensamiento. El uso
de uno de los tres idiomas oficiales del ICOM era evidente, pero ¿cuál
elegir? El origen de los primeros participantes reunidos alrededor de
André Desvallées (quien trabajó durante largo tiempo con Georges
Henri Rivière, primer Director del ICOM), condujo rápidamente a la
elección del francés, si bien otros argumentos hablaban al igual en
favor de esa lengua. Lejos de estar exentos de toda crítica, cabe también
destacar que la mayoría de los redactores leen por lo menos dos de las
tres lenguas oficiales del ICOM. Se sabe de la riqueza de las contribu-
ciones anglo-americanas, pero en el campo museal cabe señalar que la
mayor parte de sus autores -con algunas notorias excepciones como las
figuras emblemáticas de un Patrick Boylan o un Peter Davis- no leen
español ni francés. La elección del francés -esperamos que unida a un
buen conocimiento de la literatura extranjera- permite abarcar, si bien
no la totalidad de las contribuciones en el sector museal, por lo menos
algunas de sus facetas menos exploradas, pero muy importantes, en el
ámbito del ICOFOM. Conscientes de los límites de nuestras investi-
gaciones, esperamos que este trabajo dé a otros equipos la idea de
presentar en su propia lengua (alemán o italiano, por ejemplo) una
visión diferente sobre el campo museal.
La elección de una determinada lengua da por resultado un cierto
número de consecuencias ligadas a la estructuración del pensamiento,
tal como lo ilustran las comparaciones de las definiciones de museo
realizadas por el ICOM en 1974 y en 2007, la primera pensada
originalmente en francés y la segunda en inglés. Somos conscientes
de que esta obra no hubiera sido la misma si hubiese sido abordada en
español, en inglés o en alemán, tanto a nivel de su estructura como de la
17
INTRODUCCIÓN

elección de los términos, aunque también por algún prejuicio teórico!


No es asombroso ver que el mayor número de guías prácticas sobre
museos están escritas en inglés (de lo que da testimonio el excelente
manual dirigido por Patrick Boylan, Comment gérer un musée – Manuel
pratique1) mientras que en Francia o en los antiguos países del Este,
donde se privilegia el ensayo y la reflexión, son muy escasos.
Sin embargo, sería en sí mismo caricaturesco distinguir, a nivel de la
literatura museal, un aspecto práctico estrictamente anglo-americano y
un aspecto teórico, más cercano al pensamiento latino. Los numerosos
ensayos redactados por pensadores anglo-sajones en el campo museal
desmienten totalmente tal visión. Sólo resta la existencia de un cierto
número de diferencias y siempre es enriquecedor conocer y apreciar
las diferencias, hecho del que procuramos dar cuenta aquí.
Finalmente, es importante saludar, a través de la elección del
francés, el recuerdo del trabajo teórico fundamental llevado a cabo
durante largo tiempo por los dos primeros directores franceses del
ICOM, Georges Henri Rivière y Hugues de Varine, sin los cuales una
gran parte de la labor museal -tanto en Europa continental como en
América o en África- no podría ser entendida. Una reflexión de fondo
sobre el mundo museal no puede hacer un impasse sobre su historia,
del mismo modo que se deben guardar en la memoria sus orígenes,
anclados en el Siglo de las Luces y su transformación (o institucionali-
zación) con la Revolución Francesa. También, el importante desarrollo
teórico elaborado del otro lado del muro de Berlín, a partir de los
años ‘60, cuando el mundo estaba separado en bloques antagónicos.
Si bien el reparto geopolítico ha cambiado completamente desde hace
casi un cuarto de siglo, es importante que el sector museal no olvide su
historia, lo que sería el colmo para una útil transmisión de la cultura.
Ya que existe el riesgo de la memoria corta, sólo se conservará la
historia de la institución museal a través de una forma de gestión que
atraiga a los visitantes.

1. Boylan, P. (coord), Comment gérer un musée – Manuel pratique, París/UNESCO, 2006.


http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001478/147854f.pdf

18
INTRODUCCIÓN

Una estructura en constante evolución


El objetivo de los autores no ha sido realizar un tratado “definitivo”
sobre el mundo del museo, sistema teórico ideal pero separado de la
realidad. Se ha elegido la fórmula relativamente modesta de veintiún
términos con el objeto de marcar los hitos de una reflexión continua
sobre el campo museal. El lector no se sorprenderá de encontrar
aquí un cierto número de términos de uso común: museo, colección,
patrimonio, público, etc. entre los cuales esperamos que descubra
sentidos o reflexiones que le resulten menos familiares. Se asombrará
quizá, de no ver figurar algunos, como por ejemplo la palabra “conser-
vación” que es retomada en el artículo sobre “preservación”. Con
respecto a este último término, no hemos seguido todos los desarrollos
que pudieron haber hecho los miembros del Comité de Conservación
(ICOM-CC), cuyos trabajos se extienden mucho más allá de nuestras
pretensiones en este dominio. Algunos otros términos, más teóricos,
parecerán a priori exóticos al práctico: museal, musealización,
museología, etc. Nuestro objetivo apunta a presentar, en lo posible, una
visión amplia de lo que se observa en el mundo de los museos, incluido
un cierto número de experiencias no siempre habituales, susceptibles
de influir de manera considerable en el devenir de los museos. En
particular, el caso del museo virtual y el del cibermuseo.
Comencemos por indicar los límites de este trabajo. Se trata de
proponer una reflexión teórica y crítica acerca del mundo de los
museos en un sentido amplio, que va más allá de los museos clásicos.
Seguramente, es posible partir del museo para intentar definirlo. En la
definición del ICOM se dice que se trata de una institución al servicio
de la sociedad y de su desarrollo. ¿Qué significan esos dos términos
fundamentales? Pero sobre todo, ¿por qué hay museos? Las defini-
ciones no aportan una respuesta inmediata a esta pregunta. Se sabe
que el mundo de los museos está vinculado a la noción de patrimonio,
pero también que es mucho más vasto. ¿Cómo evocar este contexto más
amplio? A través del concepto de lo museal (o del campo museal) que
es el campo teórico que trata del tema en cuestión, del mismo modo
que la política es el campo de la reflexión política, etc. Los cuestiona-
19
INTRODUCCIÓN

mientos crítico y teórico vinculados al campo museal constituyen la


museología, mientras que su aspecto práctico está representado por la
museografía. Para cada uno de estos términos existen, a menudo, varias
definiciones que han ido fluctuando a lo largo del tiempo; se evocan
aquí sus diferentes aspectos.
El mundo de los museos ha evolucionado ampliamente a lo largo
del tiempo, tanto desde el punto de vista de sus funciones como a
través de su materialidad y la de los principales elementos sobre los
cuales descansa su trabajo. En concreto, el museo trabaja con los
objetos que forman las colecciones. Evidentemente, el factor humano
es fundamental para comprender el funcionamiento museal, tanto
en lo que concierne al personal que trabaja en el seno del museo -las
profesiones y su relación con la ética- como al público o los públicos
a los cuales el museo está destinado. ¿Cuáles son las funciones del
museo? Opera una actividad que se puede describir como un proceso
de musealización y de visualización. En general, se habla de funciones
museales que han sido descriptas de muchas maneras diferentes en el
curso del tiempo. Nos basamos en uno de los modelos más conocidos,
elaborado a fines de la década del ‘80 por la Reinwardt Academie de
Ámsterdam. Distingue tres funciones: la preservación (que comprende
la adquisición, la conservación y la gestión de colecciones), la investi-
gación y la comunicación. La comunicación, comprende la educación
y la exposición, las dos funciones tal vez más visibles del museo. Al
respecto, nos parece que la función educativa, en sí misma, se ha
desarrollado lo suficiente en el curso de los últimos decenios, como
para que se le adjunte el término mediación. Una de las mayores
diferencias que se presentan desde hace pocos años, reside en el peso
cada vez mayor que se adjudica a la noción de gestión. Creemos que por
sus especificidades conviene tratarla como una función museal en sí
misma, probablemente de igual modo que a la arquitectura del museo,
cuya importancia está en crecimiento y trastorna a veces el equilibrio
de las otras funciones.
¿Cómo definir al museo? ¿De manera conceptual (museo,
patrimonio, institución, sociedad, ética, museal), por la reflexión teórica
y práctica (museología, museografía), por su forma de funcionamiento
20
INTRODUCCIÓN

(objeto, colección, musealización), por la vía de sus actores (profesión,


público) o por las funciones que allí se llevan a cabo (preservación,
investigación, comunicación, educación, exposición, mediación,
gestión, arquitectura)? Tantos son los puntos de vista posibles que
conviene entrecruzarlos para comprender mejor un fenómeno en
plena evolución, cuyos recientes desarrollos no nos deben dejar indife-
rentes.
A comienzos del los ‘80, el mundo de los museos conoció una ola
de cambios sin precedentes. Considerado por largo tiempo como un
lugar elitista y discreto, de pronto proponía una suerte de “presen-
tación en sociedad”, anunciando su gusto por las arquitecturas
espectaculares, las grandes exposiciones resplandecientes y populares
y una cierta forma de consumación en la que estaba resuelto a tomar
parte. La popularidad del museo no se ha desmentido, su número se
ha duplicado en el espacio en poco más de una generación y los nuevos
proyectos de construcción
-desde Shanghai hasta Abou Dhabi- son cada vez más sorpren-
dentes. En efecto, una generación después, el campo museal sigue en
transformación: si el homo turisticus parece a veces haber reemplazado
al visitante en la mira del mercado museal, no está prohibido
interrogarse acerca de sus perspectivas. El mundo de los museos, tal
como lo conocemos ¿tiene todavía un porvenir? La civilización material
cristalizada por el museo ¿no está conociendo cambios radicales? No
pretendemos responder aquí a tales cuestiones, pero esperamos que
quien se interese en el futuro de los museos o, de manera más práctica,
en el futuro de su propio establecimiento, encontrará en estas pocas
páginas algunos elementos susceptibles de enriquecer su reflexión.

François Mairesse y André Desvallées

21
A
ARQUITECTUR A bellas artes. La misma da lugar, por
extensión, a la denominación galleria
s. f. Equivalente ing.: architecture; fr.: archi-
en Italia, Galerie en Alemania y gal-
tecture; al.: Architektur; it.: architettura; port.:
arquitectura; br.: arquitetura. lery en los países anglo-americanos.
Si bien las construcciones musea-
La arquitectura museal se define les están siempre orientadas hacia la
como el arte de concebir y adecuar conservación de las colecciones, evo-
o construir un espacio destinado a lucionan a medida que los museos
abrigar las funciones específicas de van desarrollando nuevas funciones.
un museo, en particular las de expo- Es así como después de buscar solu-
sición, conservación preventiva y ciones para una mejor iluminación
activa, estudio, gestión y recepción. de los objetos expuestos (Soufflot,
Desde la invención del museo Brébion, 1778; J.-B. Le Brun, 1787)
moderno, hacia fines del siglo XVIII a fin de otorgarles una adecuada
y principios del XIX, paralelamente distribución dentro del conjunto
a la reconversión de antiguos edifi- del edificio (Mechel, 1778-84) para
cios patrimoniales, se desarrolla una estructurar mejor el espacio de expo-
arquitectura específica que, a través sición (Leo von Klenze, 1816-30), se
de exposiciones temporarias o per- cobra conciencia, hacia comienzos
manentes, se vincula con las condi- del siglo XX, de la necesidad de ali-
ciones de preservación, investigación gerar las exposiciones permanentes.
y comunicación de las colecciones. A tal efecto, se crean las reservas, ya
Dan testimonio de ello las primeras sea sacrificando salas de exposición,
construcciones, tanto como otras acondicionando espacios en subsue-
obras más contemporáneas. Precisa- los o construyendo nuevos edificios.
mente, es el vocabulario arquitectó- Por otra parte, se procura neutrali-
nico el que condiciona el desarrollo zar, de la mejor manera posible, el
de la noción de museo. De este modo, entorno de los objetos expuestos,
la estructura del templo con cúpula, aún a costa de resignar una parte o
fachada porticada y columnata se la totalidad de la ornamentación his-
impone al mismo tiempo que la gale- tórica existente. Estas mejoras son
ría, concebida como uno de los prin- facilitadas por el advenimiento de
cipales modelos para los museos de la electricidad que permite reconsi-

23
derar completamente las formas de ficación requerida (ordenamiento
iluminación. cronológico, visibilidad para todos,
Durante la segunda mitad del neutralidad del fondo, etc.). Por lo
siglo XX surgen nuevas funciones tanto, los edificios de los museos
que conducen a la realización de deben ser concebidos y construidos
modificaciones arquitectónicas de de acuerdo con el programa arquitec-
mayor envergadura, como ser la mul- tónico establecido por los responsa-
tiplicación de exposiciones tempo- bles científicos y administrativos del
rarias que permite una distribución mismo. Sin embargo, las decisiones
diferente de las colecciones entre los concernientes a la definición de dicho
espacios de exposición permanente y programa y a los límites de interven-
aquellos de las reservas; la creación de ción del arquitecto no siempre se
talleres pedagógicos; el desarrollo de distribuyen de esta manera. Como
estructuras de recepción y descanso arte o como técnica de la construc-
concebidos como grandes espacios ción y de la refuncionalización de un
ad hoc y el incremento de bibliotecas, museo, la arquitectura puede presen-
restaurantes y tiendas destinadas tarse como una obra total, capaz de
a la venta de productos derivados. integrar el conjunto del dispositivo
Paralelamente, la descentralización museal. Esta perspectiva, reivindi-
debida al reagrupamiento y la terce- cada por algunos profesionales, sólo
rización de ciertas funciones, exigen puede ser encarada en la medida
la construcción o refuncionaliza- en que los mismos incorporen la
ción de algunos edificios autónomos reflexión museográfica, lo que aún
específicos: en primer lugar, los talle- está lejos de suceder. Los programas
res de restauración y los laboratorios solicitados a los arquitectos suelen
especializados al servicio de varios incluir los equipamientos interiores,
museos; más adelante, las reservas dándoles la posibilidad -si no se hace
instaladas fuera de los espacios de ninguna distinción entre los compo-
exposición. nentes generales y la museografía- de
El arquitecto es quien concibe y dar libre curso a su “creatividad”,
diseña el proyecto de un edificio y a veces en detrimento del museo.
luego dirige su ejecución. Dicho de Algunos se especializan en la realiza-
manera más amplia, es quien dis- ción de exposiciones, convertidos así
pone la envoltura que alberga a las en escenógrafos o “expógrafos”. Son
colecciones, al personal y al público. pocos los que pueden reivindicar el
Desde esta perspectiva, la arquitec- título de museógrafos, a menos que
tura aborda, en el seno del museo, sus estudios incluyan esta competen-
el conjunto de elementos vinculados cia específica.
al espacio y a la luz. Estos aspectos, Las posturas actuales de la arqui-
en apariencia secundarios, son deter- tectura museal descansan en el
minantes en lo referente a la signi- conflicto existente entre los intereses
24
del arquitecto (valorizado hoy por la función” (Perret, 1931). Una mirada
visibilidad internacional de este tipo sobre las creaciones arquitectónicas
de construcciones) y los de quienes actuales permite advertir que, si bien
están vinculados con la preservación la mayoría de los arquitectos tienen
y la puesta en valor de la colección en cuenta las exigencias de un pro-
y también con la consideración del grama, muchos continúan privile-
bienestar de los diferentes públicos. giando la estética visible del objeto
Esta cuestión ya había sido puesta en por encima de sus bondades intrín-
evidencia por el arquitecto Auguste secas.
Perret al decir: “un navío para que y DERIVADOS: ARQUITECTO DE INTERIORES,
pueda flotar, ¿no debe ser concebido

H CORRELATOS: DECORADO, ILUMINACIÓN,


PROGRAMA ARQUITECTÓNICO.
de manera muy diferente a una loco-
motora? La especificidad del edificio-
EXPOGRAFÍA, MUSEOGRAFÍA, ESCENOGRAFÍA, PROGRAMA
museo incumbe al arquitecto, quien MUSEOGRÁFICO.
creará el órgano inspirándose en la

25
C
COLECCIÓN Ya sea material o inmaterial, la
colección figura en el corazón de las
s. f. Equivalente ing.: collection; fr.: collection;
actividades del museo. “La misión de
al.: Sammlung, Kollektion; it.: collezione, rac-
colta; port.: colecçāo (br.: coleçāo). un museo es adquirir, valorizar y pre-
servar sus colecciones con el fin de
De manera general, una colección contribuir a la salvaguarda del patri-
se puede definir como un conjunto monio natural, cultural y científico”
de objetos materiales e inmateria- (Código de Deontología del ICOM,
les (obras, artefactos, mentefactos, 2006). Sin indicarlo explícitamente,
especímenes, documentos, archivos, la definición de museo del ICOM
testimonios, etc.) que un individuo permanece en esencia encuadrada en
o un establecimiento, estatal o pri- dicho principio, confirmando la anti-
vado, se han ocupado de reunir, cla- gua opinión de Louis Réau: “Se ha
sificar, seleccionar y conservar en un comprendido que los museos están
contexto de seguridad para comu-
hechos para las colecciones y que es
nicarlo, por lo general, a un público
necesario construirlos, por decirlo de
más o menos amplio.
alguna manera, desde adentro hacia
Para constituir una verdadera
afuera, modelando el continente
colección es necesario que el agrupa-
sobre el contenido” (Réau, 1908).
miento de objetos forme un conjunto
Esta concepción ya no corresponde
relativamente coherente y significa-
tivo. Es importante no confundir a ciertos modelos de museo que no
colección con fondos. Estos últimos, poseen colecciones o cuya colec-
designan un acervo de documentos ción no se sitúa en el centro de un
de todo tipo “reunidos automática- proyecto científico. El concepto de
mente, creados y/o acumulados y uti- colección figura igualmente entre
lizados por una persona física o por los más difundidos del mundo de
una familia en el ejercicio de sus acti- los museos, incluso si se ha privile-
vidades o de sus funciones” (Oficina giado, como se verá más adelante, la
Canadiense de Archivistas, 1992). En noción de “objeto de museo”. Se enu-
el caso de los fondos, contrariamente merarán, entretanto, tres acepciones
a una colección, no hay selección y posibles del concepto, ya que éste
pocas veces la intención de constituir varía esencialmente en función de
un conjunto coherente. otros dos factores: el carácter institu-
26
cional de la colección por una parte apunta a la adquisición y a la investi-
y por la otra, la materialidad o no- gación a partir de testimonios mate-
materialidad de los soportes. riales e inmateriales del individuo y
1. Siendo “colección” un término de su medio ambiente. Este último
de uso común, se ha procurado criterio no permite hacer una dis-
distinguir la colección de museo tinción entre el museo y la colección
de otros tipos de colecciones. De privada, en la medida en que esta
manera general (porque no es el última también puede ser reunida
caso de todos los establecimientos), con un propósito netamente cientí-
la colección del museo se presenta fico, así como a veces puede suceder
como la fuente tanto como la fina- que el museo adquiera colecciones
lidad de las actividades del mismo privadas desarrolladas con intencio-
percibido como institución. De nes para nada científicas. Es enton-
este modo, las colecciones pueden ces cuando el carácter institucional
ser defi nidas como “los objetos de del museo prevalece a efectos de
museo colectados, adquiridos y pre- circunscribir el término. Según Jean
servados en razón de su valor ejem- Davallon, en el museo “los objetos
plar, su valor de referencia o como son siempre elementos de sistemas
objetos de importancia estética o o de categorías” (1992). Ahora bien,
educativa” (Burcaw, 1997). Se puede entre los sistemas que consolidan
evocar el fenómeno museal como la una colección, además del inventario
institucionalización de la colección escrito -que es la primera exigencia
privada. Conviene señalar que el de una colección museal- otra obli-
conservador o el personal del museo gación, no menor, es la adopción de
no son coleccionistas. No obstante, un sistema de clasificación que per-
se debe reconocer que estos últimos mita describir -pero también encon-
mantienen desde siempre estrechos trar rápidamente- cualquier item
lazos con los conservadores. Nor- entre miles o millones de objetos (la
malmente, el museo debe seguir una taxonomía, por ejemplo, es la rama
política de adquisición -como subraya de la ciencia que clasifica los orga-
el ICOM, que habla asimismo de nismos vivos). Los usos modernos
política de colecciones- pues selec- en materia de clasificación han sido
ciona, compra, colecta, recibe. El ampliamente influidos por la infor-
verbo “coleccionar” es poco utili- mática, pero la documentación de las
zado, pues está directamente unido colecciones sigue siendo una activi-
al gesto del coleccionista privado así dad que requiere un saber específico
como a sus derivados (Baudrillard, riguroso, basado en la constitución
1968) - es decir, al coleccionismo y de un thesaurus que describa los
la acumulación. Desde esta pers- lazos entre las diversas categorías de
pectiva, la colección es concebida objetos.
a la vez como fuente y como resul- 2. La definición de colección puede
tado de un programa científico que ser encarada desde una perspectiva
27
más general que reúna a coleccionis- bia de naturaleza para presentarse
tas privados y museos, partiendo de como la información determinante
su supuesta materialidad. La misma, que acompaña a la investigación y
desde el momento en que está consti- también a los dispositivos de comu-
tuida por objetos físicos como fue el nicación con el público. En síntesis,
caso, aún reciente, de la definición de la colección del museo no sólo se
museo del ICOM, está circunscripta considera pertinente cuando es defi-
por el lugar que la alberga. Krysztof nida en relación con la documenta-
Pomian se refiere a la colección como ción que se le adjunta, sino también
“todo conjunto de objetos naturales por los trabajos de investigación que
o artificiales, mantenidos temporaria la determinan. Esto lleva a concebir
o definitivamente fuera del circuito una acepción más amplia del tér-
de las actividades económicas, some- mino colección, considerada como
tidos a una protección especial en un reunión de objetos que conservan
lugar cerrado preparado a tal efecto su individualidad y se agrupan de
y expuestos a la mirada” (Pomian, manera intencional según una lógica
1987). A partir de ese momento, específica. Esa reunión de objetos
Pomian define a la colección por su engloba tanto a las colecciones de
valor esencialmente simbólico, en la mondadientes reunidas por tal o cual
medida en que el objeto pierde su maniático como a las colecciones
utilidad o su valor de intercambio tradicionales de los museos. Cada
para transformarse en portador de una de ellas constituye, por igual, un
sentido (“semióforo” o portador de conjunto de testimonios, de recuer-
significación) (Ver Objeto). dos o de experiencias científicas.
3. La evolución reciente del y DERIVADOS: COLECTA, COLECCIONAR,
museo -y especialmente la toma de

H
COLECCIONISTA, COLECCIONISMO.
conciencia de la existencia del patri-
monio inmaterial- pone en valor el CORRELATO: ADQUISICIÓN, ESTUDIO,
PRESERVACIÓN, CATALOGACIÓN, DOCUMENTACIÓN,
carácter abarcador de la colección, INVESTIGACIÓN, CONSERVACIÓN, RESTAURACIÓN,
haciendo aparecer nuevos desafíos. EXPOSICIÓN, GESTIÓN DE COLECCIONES, VALORIZACIÓN
Colecciones inmateriales tales como DE COLECCIONES, ALIENACIÓN, RESTITUCIÓN.
costumbres, rituales o leyendas (en
etnología), pero también espectácu-
los, gestos e instalaciones efímeras COMUNIC ACIÓN
(en el arte contemporáneo) incitan
a poner a punto nuevos dispositivos s. f. - Equivalente ing.: communication; fr.:
communication; al.: Kommunikation; it.: com-
de adquisición. La sola materiali- municazione; port.: communicaçāo.
dad de los objetos deviene a veces
secundaria y la documentación del La comunicación (C) consiste en
proceso de recolección -que encon- transmitir una información entre
tramos desde hace largo tiempo en la uno o varios emisores (E) y uno o
etnología y en la arqueología- cam- varios receptores (R) por medio de
28
un canal (modelo ECR de Lasswell, 1. La utilización de este término
1948). Su concepto es tan gene- no tiene nada de evidente, a pesar
ral que no se limita a los procesos de que hasta 2007 el ICOM lo aplica
humanos, portadores de informa- para su defi nición, donde señala
ción de carácter semántico, sino que que el museo “realiza investigacio-
se encuentra tanto en las máquinas nes concernientes a los testimonios
como en el mundo animal o la vida materiales del hombre y de su medio
social (Wiener, 1948). El término ambiente, los adquiere, los comunica
tiene dos acepciones usuales que, y especialmente los expone”. Hasta
en diferentes grados, existen en los la segunda mitad del siglo XX,
museos según sea el fenómeno recí- la principal función del museo
proco (E↔C↔R) o no (E→C→R). consistía en preservar las riquezas
En el primer caso, la comunicación culturales o naturales acumuladas,
se llama interactiva y en el segundo, y eventualmente exhibirlas, sin for-
unilateral y dilatada en el tiempo. mular explícitamente la intención de
Cuando es unilateral y opera en el comunicarlas; vale decir, de hacer cir-
tiempo y no solamente en el espacio, cular un mensaje o una información
la comunicación se llama transmisión para un público receptor. Cuando
(R. Debray, 2000). en los años ’90 uno se preguntaba
En el contexto museal, la comuni- si el museo era verdaderamente un
cación aparece como la presentación medio (Davallon, 1992; Rasse, 1999),
de los resultados de la investigación esto acontecía porque su función
efectuada en la colección (catálogos, de comunicación no era evidente
artículos, conferencias, exposicio- para todos. Por una parte, la idea de
nes) y a la vez como la disposición de mensaje museal sólo aparece mucho
los objetos que la componen (expo- más tarde, especialmente con las
sición permanente e información exposiciones temáticas donde preva-
ligada a ella). “Esta toma de partido lece por años la intención didáctica;
presenta a la exhibición como parte por la otra, durante largo tiempo el
integrante del proceso de investiga- receptor sigue siendo un descono-
ción, pero también como elemento cido y sólo en épocas recientes se
de un sistema de comunicación desarrollan estudios de frecuenta-
más general que comprende, por ción y encuestas de público. Desde
ejemplo, las publicaciones científi- esta perspectiva, puesta de relieve
cas”. Es esta lógica la que prevalece por la definición del ICOM, la comu-
en el sistema PRC (Preservación- nicación museal se presenta como
Investigación-Comunicación) pro- la manera de compartir los objetos
puesto por la Reinwardt Academy que forman parte de la colección y
que incluye, en el proceso de comu- del mismo modo las informaciones
nicación, las funciones de exhibición, resultantes de las investigaciones
publicación y educación llevadas a efectuadas con los diferentes públi-
cabo en el museo. cos.

29
2. En este documento se propone que desarrollan actividades destina-
relevar la especificidad de la comu- das a comunicar y a abordar públicos
nicación ejercida por el museo: (1) diversos situados en su mira, a través
a menudo es unilateral, es decir, sin de actividades clásicas o innovadoras
posibilidad de respuesta por parte (eventos, encuentros, publicaciones,
del público receptor, del que se ha animaciones “fuera de sede” etc.).
subrayado con justicia su excesiva En este contexto, las importantes
pasividad (Mc Luhan y Parker, inversiones realizadas en Internet
1969). Este hecho no impide al visi- por parte de los museos completan
tante participar (en forma interactiva de manera significativa la lógica de
o no) en ese tipo de comunicación la comunicación museal. Surgen así
(Hooper-Greenhill, 1991); (2) en numerosas exposiciones digitales
esencia, la comunicación no es ver- o ciberexposiciones (dominio en el
bal y no se parece a la lectura de un cual el museo puede presentar una
texto (Davallon, 1992) ya que opera experiencia real), así como catálo-
por medio de la presentación sen- gos en línea, foros de discusión más
sible de los objetos expuestos. “En o menos sofisticados y numerosas
tanto sistema de comunicación, el incursiones en las redes sociales
museo depende del lenguaje no ver- (You Tube, Twitter, Facebook, etc.).
bal de los objetos y de los fenómenos 4. El debate respecto a la moda-
observables. Es en principio y ante lidad de la comunicación operada
todo un lenguaje visual que puede por el museo plantea problemas de
transformarse en lenguaje audible o transmisión. La falta crónica de inte-
táctil. Su poder de comunicación es ractividad en dicha comunicación
tan intenso que su utilización, en el conduce a preguntarse qué se debe
plano ético, debe ser prioridad para hacer al solicitar la participación del
los profesionales de museos”. (Came- visitante para tornarlo más activo
ron, 1968). (Mc Luhan, Parker, 2008 [1969]).
3. Hacia fines del siglo XX, y de Ciertamente, se pueden suprimir los
manera más general, la comunica- carteles y aún la trama narrativa o
ción se impone progresivamente hilo conductor (story line), para que
como principio motor del funciona- el público construya por sí mismo
miento del museo. En este sentido, la lógica de su recorrido, pero esto
el museo comunica por medio de tampoco logra hacer interactiva la
un método que le es propio, pero comunicación. Los únicos lugares
también utilizando otras técnicas, donde se desarrolla cierta interacti-
a riesgo quizá de reducir su inver- vidad (el Palacio del Descubrimiento
sión en aquello que tiene de más y la Ciudad de las Ciencias y de la
específico. Numerosos museos -los Industria de La Villette, en Paris o
más importantes- disponen de una el Exploratorium de San Francisco),
“Dirección de público” o de una semejan parques de diversiones que
“Dirección de programas públicos” multiplican las atracciones de carác-

30
ter lúdico. Pareciera, sin embargo, cultural, asegurando así su homini-

H CORRELATO: ACCIÓN CULTURAL, EXPOSICIÓN,


que la verdadera tarea del museo zación y su socialización.
está más próxima a una transmi-
sión entendida como comunicación EDUCACIÓN, DIFUSIÓN, MEDIACIÓN, MEDIOS DE
unilateral en el tiempo que permite COMUNICACIÓN, MISE EN PUBLIC, TRANSMISIÓN.
a cada uno apropiarse del bagaje

31
E
EDUC ACIÓN la apropiación y la reinversión perso-
nalizadas. Es la acción de acrecen-
s. f. (lat: educatio, educere, guiar, conducir
tar un conjunto de valores morales,
fuera de…). Equivalente ing.: education; fr.:
éducation; al.: Erziehung, Museumspädagogik; físicos, intelectuales y científicos: el
it.: istruzione; port.: educaçāo. saber, el saber-hacer, el ser y el saber-
ser que constituyen los cuatro grandes
De manera general, la educación componentes del dominio educativo.
significa la puesta en práctica de los El término educación viene del latín
medios apropiados para asegurar la “educere”, (conducir fuera de…) lo
formación y el desarrollo de un ser que supone una dimensión activa de
humano y de sus facultades. La edu- acompañamiento en los procesos de
cación museal puede definirse como transmisión. Está ligada a la noción
un conjunto de valores, conceptos, de despertar que apunta a suscitar la
conocimientos y prácticas cuyo obje- curiosidad y conduce a la reflexión.
tivo es el desarrollo del visitante; La educación informal procura
trabajo de aculturación, se apoya desarrollar los sentidos y la toma
principalmente en la pedagogía y en de conciencia. Es una apertura que
el completo desarrollo, así como en supone mutación y transformación
el aprendizaje de nuevos saberes. más que condicionamiento o incul-
1. El concepto de educación debe cación, nociones a las cuales tiende a
definirse en función de otros térmi- oponerse. La formación del espíritu
nos: en primer lugar, el de instruc- pasa, pues, por una instrucción que
ción que “es relativo al espíritu y se transmite saberes útiles y una edu-
entiende como los conocimientos cación que los hace transformables
que se adquieren y por medio de los y susceptibles de ser reinvertidos por
cuales uno se vuelve hábil y sabio”. el individuo en beneficio de su homi-
(Toraille, 1985). nización.
La educación está en relación 2. La educación, en un contexto
con el cuerpo y el espíritu a la vez. específicamente museal, está unida a
Se entiende como los conocimientos la movilización de los saberes surgi-
que se procura actualizar por medio dos del museo, con miras al progreso
de una relación que pone en movi- y al florecimiento de los individuos.
miento saberes capaces de desarrollar A través de la integración de esos
32
conocimientos se logra el desarrollo saber” dice el mediador (Caillet y
de nuevas sensibilidades y nuevas Lehalle, 1995) (Ver Mediación). Esta
experiencias. ”La pedagogía museal es distinción procura reflejar la diferen-
un cuadro teórico y metodológico al cia entre un acto de formación y una
servicio de la elaboración, la puesta manera de sensibilización al solicitar
en práctica y la evaluación de activi- que un individuo finalice el trabajo,
dades educativas en el medio museal, de acuerdo a la apropiación que haga
actividades cuyo objetivo principal de los contenidos propuestos. El
es el aprendizaje de saberes (conoci- primero se sobreentiende como una
mientos, habilidades y aptitudes) en coerción y una obligación, mientras
el visitante” (Allard y Boucher, 1998). que el contexto museal supone la
El aprendizaje se define como “un libertad (Schouten, 1987). En Ale-
acto de percepción, de interacción y mania, se habla más bien de peda-
de integración de un objeto por parte gogía: Pädagogik y cuando se hace
de un sujeto” lo que conduce a una referencia a la pedagogía en el seno
“adquisición de conocimientos o al del museo, se habla de Museumspäda-
desarrollo de habilidades y aptitudes” gogik. Esto concierne a todas las acti-
(Allard y Boucher, 1998). La relación vidades pasibles de ser propuestas en
de aprendizaje concierne a la manera el seno del museo, indistintamente
particular en que cada visitante inte- de la edad, la formación y el origen
gra el objeto de dicho aprendizaje. social del público involucrado.
Ciencia de la educación o de la for- y DERIVADOS: EDUCACIÓN MUSEAL, EDUCACIÓN
mación intelectual, si la pedagogía PERMANENTE, EDUCACIÓN INFORMAL O NO-FORMAL,
se refiere ante todo a la infancia, la EDUCACIÓN CONTINUA, EDUCACIÓN POPULAR, CIENCIAS

H CORRELATO: APRENDIZAJE, ENSEÑAR,


noción de didáctica se piensa como DE LA EDUCACIÓN, SERVICIO EDUCATIVO.
la teoría de la difusión de los conoci-
mientos, como la forma de presentar ENSEÑANZA, DESPERTAR, FORMACIÓN, INSTRUCCIÓN,
un saber a un individuo, cualquiera PEDAGOGÍA, EDUCACIÓN PERMANENTE, TRANSMISIÓN,
sea su edad. La educación es más DIDÁCTICA, ACCIÓN CULTURAL, ANIMACIÓN, MEDIACIÓN,
amplia y apunta a la autonomía de la DESARROLLO.
persona.
Pueden invocarse otras nociones
conexas que maticen y enriquezcan ÉTIC A
estas aproximaciones. Los concep-
tos de animación y de acción cultural, s. f. (del griego èthos: hábito, carácter). Equi-
valente ing.: ethics; fr.: éthique; al.: Ethik; it.:
tanto como el de mediación, son uti- etica; port.: ética.
lizados corrientemente para carac-
terizar el trabajo llevado a cabo con De manera general, la ética es una
los públicos en el esfuerzo de trans- disciplina fi losófica que trata la
misión que realiza el museo. “Yo te determinación de los valores que
enseño” dice el docente; “yo te hago guían la conducta humana, tanto
33
pública como privada. Lejos de ser moral y el desorden ético, se puede
simples sinónimos como se cree concebir una vía intermedia en la
hoy, la ética se opone a la moral en medida en que es posible que los
la medida en que la elección de los hombres se pongan de acuerdo libre-
valores no es impuesta por un orden mente para reconocer juntos valores
cualquiera, sino libremente elegida comunes (como el respeto por el ser
por el sujeto actuante. En cuanto a humano). Se trata realmente de un
sus consecuencias, esta distinción es punto de vista ético que globalmente
esencial para el museo en la medida rige la determinación de los valores
en que es éste una institución, es en las democracias modernas. Esta
decir, un fenómeno convencional y distinción fundamental condiciona
revisable. aún hoy la separación entre dos tipos
En el ámbito del museo, la ética de museos o dos modos de funciona-
se puede definir como el proceso de miento de los mismos. Algunos muy
discusión que busca determinar los tradicionales, como ciertos museos
valores y los principios de base sobre de Bellas Artes, parecen inscribirse
los que se apoya el trabajo museal. en un orden preestablecido: las colec-
Es la ética la que engendra la redac- ciones se consideran sagradas y defi-
ción de los principios presentados nen una conducta modelo por parte
en los códigos de deontología de los de los diferentes actores (conserva-
museos, entre ellos el del ICOM. dores y visitantes) y un espíritu de
1. La ética apunta a guiar la cruzada en la ejecución de las tareas.
conducta del museo. En la visión En cambio otros, quizá más atentos
moral del mundo, la realidad está a la vida concreta de los hombres,
sometida a un orden que decide el no se consideran sometidos a valo-
lugar ocupado por cada uno. Este res absolutos y los reexaminan sin
orden constituye la perfección a cesar. Puede tratarse de museos más
que debe tender todo ser humano, cercanos a la vida concreta, como
cumpliendo correctamente con su los de antropología que se esfuerzan
función, lo que se denomina virtud. por aprehender una realidad étnica
(Platón, Cicerón, etc.). Por el contra- a menudo flotante o los museos lla-
rio, la visión ética se apoya sobre mados “de sociedad”, para los cuales
la referencia a un mundo caótico y las preguntas y las elecciones concre-
desordenado, librado al azar y sin tas (políticas y sociales) van más allá
puntos de referencia estables. Frente del culto a las colecciones.
a esta desorganización universal, 2. Si bien la distinción ético-moral
cada uno es el único juez de lo que es particularmente clara en francés
le conviene (Nietzsche, Deleuze), es y en español, el término en inglés se
quien decide por sí mismo lo que es presta sin duda a confusión (ethic se
bueno o malo. Entre estas dos posi- traduce por ética, pero también por
ciones radicales que son el orden moral). Es así como el Código de

34
Deontología del ICOM (2006) se tra- Los museos operan en la legalidad
duce al inglés por Code of ethics. Sin (respeto del cuadro jurídico). (8) Los
embargo, es una visión claramente museos operan de manera profesio-
prescriptible y normativa expresada nal (conducta adecuada del personal
por dicho código que volvemos a y conflictos de intereses).
encontrar en los códigos de la Aso- 3. El tercer impacto del concepto
ciación de Museos (UK) o en la Aso- de ética en el museo reside en su
ciación Americana de Museos. Su contribución a la definición de
lectura, estructurada en ocho capítu- la museología como la ética de lo
los, presenta las medidas de base que museal. Desde esta perspectiva,
permiten un desarrollo armonioso la museología no se concibe como
de la institución museo en el seno de una ciencia en vías de construcción
la sociedad: (1) Los museos aseguran (Stránsky), ya que el estudio del
la protección, la documentación y la nacimiento y de la evolución del
promoción del patrimonio natural y museo escapa tanto a los métodos
cultural de la humanidad (recursos de las ciencias del hombre como a
institucionales físicos y financieros los de las ciencias de la naturaleza
necesarios para abrir un museo). (2) en la medida en que el museo es una
Los museos que están en posesión institución maleable y reformable.
de colecciones las conservan para Sin embargo, como instrumento de
el interés de la sociedad y para su la vida social, el museo reclama que
desarrollo (problema de las adquisi- se operen sin cesar elecciones que
ciones y de la cesión de colecciones). determinen para qué va a servir.
(3) Los museos poseen testimonios Precisamente, la elección de los fi nes
de primer orden capaces de consti- a los que se va a someter este haz de
tuir y profundizar los conocimien- medios no es otra cosa que una ética.
tos (deontología de la investigación Es en este sentido que la museología
o de la recolección de testimonios). puede ser defi nida como la ética de
(4) Los museos contribuyen al cono- lo museal, ya que es la que decide lo
cimiento, a la comprensión y a la que debe ser un museo y a qué fi nes
gestión del patrimonio natural y hay que someterlo. En este marco
cultural (deontología de la exposi- ético le fue posible al ICOM elabo-
ción). (5) Los recursos de los museos rar un Código de Deontología de la
ofrecen posibilidades de otros ser- gestión de museos, ya que la deonto-
vicios y ventajas públicas (tema del logía constituye la ética común a una
expertizaje). (6) Los museos traba- categoría socio-profesional sirvién-
jan en estrecha cooperación con las

H CORRELATO: MORAL, VALORES, FINES,


dole a la vez de marco para-jurídico.
comunidades de las cuales proceden
las colecciones, como así también DEONTOLOGÍA.
con las comunidades a las que sirven
(restitución de bienes culturales). (7)

35
EXPOSICIÓN 1. La exposición, entendida como
continente o como lugar donde se
s. f. (del latín expositio: expuesto, explicación). expone (del mismo modo que el
Equivalente ing.: exhibition; fr.: exposition;
museo aparece como la función y
al.: Austellung; it.: esposizione, mostra; port.:
exposição, exhibiçâo. también como el edificio), no se
caracteriza por su arquitectura, sino
El término “exposición” significa por el lugar en sí mismo. Cuando la
tanto el resultado de la acción de exposición se presenta como una de
exponer como el conjunto de lo las características fundamentales del
expuesto y el lugar donde se expone. museo constituye un campo mucho
“Partamos de una definición de más vasto, puesto que puede ser mon-
exposición tomada en préstamo del tada por una organización lucrativa
exterior y no elaborada por nuestros (mercado, negocio, galería de arte)
esfuerzos. Este término designa a la o no; puede estar organizada en un
vez el acto de presentación al público lugar cerrado, pero también al aire
de ciertas cosas, los objetos expues- libre (un parque o una calle); in situ,
tos y el lugar donde se lleva a cabo es decir, sin desplazar los objetos (es
esta presentación” (Davallon, 1986). el caso de los sitios naturales, arqueo-
Tomado del latín expositio el término lógicos o históricos). Desde esta pers-
(en francés antiguo de comienzos del pectiva, el espacio de exposición se
siglo XII: exposicïun), tenía al prin- define no sólo por su continente y
cipio un sentido figurado, el signifi- por su contenido, sino también por
cado de explicación, de expuesto, y a
sus usuarios -el público visitante- es
la vez un sentido propio, el de expo-
decir las personas que entran en ese
sición (de un niño abandonado, acep-
espacio y participan de la experien-
ción siempre presente en español en
cia global junto a otros visitantes. El
el término expósito), además del sen-
tido general de presentación. De allí lugar de la exposición se presenta
surgen, en el siglo XVI, el significado así como un espacio específico de
de presentación (de mercancías); más interacción social, susceptible de ser
tarde, en el siglo XVII, el de aban- evaluado. Es esto lo que testimonia el
dono, de presentación inicial (para desarrollo de las encuestas de visitan-
explicar una obra) y de situación (de tes o de público, así como la consti-
una construcción). De allí, el sentido tución de un campo de investigación
contemporáneo que se aplica, a un específico vinculado a la dimensión
tiempo, a la puesta en espacio para comunicacional del lugar, pero tam-
el público de objetos de naturaleza y bién al conjunto de interacciones
formas variadas, y también al lugar en específicas existentes en el mismo o
el cual se realiza dicha manifestación. al conjunto de representaciones que
Desde esta perspectiva, cada una de puede evocar.
estas acepciones define conjuntos un 2. La exposición se presenta
tanto diferentes. en nuestros días como una de las

36
funciones principales del museo, el prende tanto los musealia, objetos de
cual, según la última definición del museo o “cosas verdaderas”, como
ICOM, “adquiere, conserva, estudia, los sustitutos (calcos, copias, fotos,
expone y transmite el patrimonio etc.), el material expográfico conexo
material e inmaterial de la huma- (los elementos de presentación como
nidad”. La exposición participa a vitrinas o paneles de separación del
través del modelo PRC (Reinwardt espacio), los elementos de informa-
Academie) de la función general de ción (textos, films o multimedia)
comunicación, que incluye también así como la señalización utilitaria.
las políticas de educación y de publi- Desde esta perspectiva, la exposi-
caciones. Desde este punto de vista, ción funciona como un sistema de
la exposición surge como la caracte- comunicación particular (Mc Luhan
rística fundamental de la institución y Parker, 1969; Cameron, 1968) que
en la medida en que es el lugar por descansa sobre “cosas verdaderas”
excelencia de la aprehensión sensible, acompañadas por otros artefactos
sobre todo por su puesta en presencia que permiten abarcar mejor su signi-
(visualización, mostración, ostensión) ficado. En este contexto, cada uno de
de elementos concretos que permiten los elementos presentes en la expo-
su presentación (un cuadro, una reli- sición (objetos de museo, sustitutos,
quia) o evocan conceptos o construc- textos, etc.) puede ser definido como
ciones mentales (la transustanciación, un expôt. Es tan sólo cuestión de
el exotismo). Si el museo es un lugar reconstituir la realidad, ya que ésta
de musealización y visualización, la no puede ser transferida a un museo
exposición es la “visualización expli- (una “cosa verdadera”, en un museo,
cativa de hechos ausentes por medio es ya un sustituto de la realidad). Una
de los objetos, así como de elemen- exposición sólo ofrece imágenes ana-
tos de la puesta en escena, utilizados lógicas de la realidad y las comunica
como signos” (Schärer, 2003). Los a través de dicho dispositivo. En el
artificios que constituyen la vitrina seno de la exposición los objetos
y el cimacio, sirven para separar el expuestos funcionan como signos
mundo real del mundo imaginario (semiología) y la misma exposición se
del museo. No son más que indica- presenta como un proceso de comu-
dores de objetividad que garantizan nicación, la mayor parte del tiempo
la distancia (para crear una distancia- unilateral, incompleto e interpreta-
ción, como decía Bertold Brecht, a ble, a menudo de maneras divergen-
propósito del teatro) y para señalar al tes. En este sentido, la exposición
visitante que está en otro mundo, en se distingue de la presentación en
un mundo artificial, en el mundo del la medida en que el primer término
imaginario. corresponde, si no a un discurso
3. La exposición, entendida como plástico o didáctico, por lo menos a
el conjunto de cosas expuestas, com- la mayor complejidad de la puesta a

37
la vista (mise en vue), mientras que general del museógrafo (expografía
el segundo se limita a un escaparate del objeto, de la idea o del punto
(por ejemplo, en un mercado o en de vista), etc. En toda esta gama de
una gran tienda) que se podría califi- posibilidades se encuentra implícito
car como pasivo, aún cuando en uno el visitante-observador.
u otro sentido, la presencia de un 4. El término exposición se distin-
especialista (vidrierista, escenógrafo, gue parcialmente del término exhibi-
expógrafo) se hace necesaria desde el ción en la medida en que este último
momento en que se desee un cierto adquiere un sentido peyorativo.
nivel de calidad. Estos dos niveles -la Hacia 1760, la palabra exhibición
presentación y la exposición- permi- podía ser utilizada, al igual que en
ten precisar las diferencias existentes inglés, para designar una exposición
entre la escenografía y la expografía. de pintura, pero de alguna manera
En la primera, el que la concibe el sentido de la misma se degrada en
parte del espacio y tiende a utilizar francés, para designar actividades de
los expôts para amoblarlo, mientras carácter netamente ostensible (exhi-
que en la segunda se parte de los biciones deportivas) y también para
expôts para buscar el mejor modo de referirse a manifestaciones de exhi-
expresión, el mejor lenguaje capaz bicionismo obsceno, impúdico a los
de hacerlos hablar. Estas diferencias ojos de las sociedades en las cuales
de expresión han variado a través se desarrollan. A menudo, desde
del tiempo, de acuerdo con los gus- esta perspectiva, la crítica de arte se
tos y las modas y según el grado de vuelve muy virulenta pues rechaza lo
importancia que les otorgan quienes que, a su entender, no tiene nada que
realizan el montaje (decoradores, ver con una exposición y, por meto-
diseñadores, escenógrafos, expógra- nimia, tampoco con la actividad de
fos). También varían según las dis- un museo, ya que se ha convertido en
ciplinas y el objetivo propuesto. El un espectáculo reclutador de clien-
vasto campo constituido por las tes, con características comerciales
respuestas formuladas a la cuestión bien definidas.
de “mostrar” y de “comunicar” per- 5. El desarrollo de las nuevas tec-
mite el esbozo de una historia y una nologías y el de la creación asistida
tipología de exposiciones que pode- por computadora han popularizado
mos concebir a partir de los medios en Internet la creatividad de los
utilizados (objetos, textos, imágenes museos y la realización de exposi-
en movimiento, entorno, elementos ciones que sólo se pueden visitar a
electrónicos; exposiciones “mono- través de soportes digitales. Mejor
mediáticas” y “multimediáticas”); a aún que la utilización del término
partir del carácter lucrativo o no de la exposición virtual (cuyo significado
exposición (investigación, blockbus- exacto significa más bien exposición
ter, exposición espectáculo, expo- en potencia, es decir, una respuesta
sición comercial); de la concepción potencial a la cuestión de “mostrar”)
38
se prefieren los términos exposición H CORRELATO: COLGADO, AFICHAR, COMISARIO
DE EXPOSICIÓN, ENCARGADO DE PROYECTO, CATÁLOGO
digital o ciberexposición para deno-
minar estas exposiciones singulares DE EXPOSICIÓN, COMUNICACIÓN, CONCEPTO DE
EXPOSICIÓN, DECORADOR, DIORAMA, ESPACIO,
que se desarrollan en Internet. Las
ESPACIO SOCIAL, EXPONER, EXPOSITOR, EXPOSICIÓN
mismas ofrecen posibilidades que no AL AIRE LIBRE, EXPOSICIÓN IN SITU, EXPOSICIÓN
siempre permiten las exposiciones INTERNACIONAL, EXPOSICIÓN ITINERANTE, EXPOSICIÓN
tradicionales de objetos materiales AGRÍCOLA, EXPOSICIÓN COMERCIAL, EXPOSICIÓN
(agrupamiento de objetos, nuevos NACIONAL, EXPOSICIÓN PERMANENTE, EXPOSICIÓN
modos de presentación y análisis, DE LARGA Y DE CORTA DURACIÓN, EXPOSICIÓN
etc.). Si bien por el momento ape- TEMPORARIA, EXPOSICIÓN UNIVERSAL, FERIA, GALERÍA,
INSTALACIÓN, MEDIOS, MENSAJE, METÁFORA, PUESTA
nas compiten con la exposición que
EN ESPACIO, PUESTA EN ESCENA, MOSTRAR, MEDIOS
presenta objetos reales en los museos PARA LA PUESTA EN ESCENA, OBJETO DIDÁCTICO,
clásicos, no es imposible que su INSTRUMENTO DE PRESENTACIÓN, PRESENTAR, REALIDAD
desarrollo llegue a condicionar los FICTICIA, RECONSTITUCIÓN, SALA DE EXPOSICIÓN,
métodos actualmente empleados en SALÓN, ESCENÓGRAFO, ESCENOGRAFÍA, APERTURA DE
el seno de los mismos. UNA EXPOSICIÓN, VISITANTE, VISUALIZACIÓN, REALIDAD,

y DERIVADOS: EXPONER, EXPÓGRAFO, EXPOGRAFÍA,


VITRINA, DISPOSITIVO, CIMACIO, DEMOSTRACIÓN,
PRESENTACIÓN, REPRESENTACIÓN.
EXPOLOGÍA, EXPÔT, DISEÑO DE EXPOSICIÓN,
CIBEREXPOSICIÓN.

39
G
GESTIÓN global, todas las que permiten el
funcionamiento del museo. El tra-
s. f. (del latín gerere, encargarse de, admi- tado de museología de George Brown
nistrar). Equivalente ing.: management; fr.:
gestion; al.: Verwaltung, Administration; it.:
Goode (1896) titulado Museum
gestione; port.: gestāo. Administration, pasa revista tanto a
los aspectos ligados al estudio y a la
La gestión museal se define actual- presentación de las colecciones como
mente como la acción destinada a a la gestión cotidiana; también a la
asegurar la dirección de los asuntos visión general del museo y a su inser-
administrativos del museo o como ción en la sociedad. Derivada de la
el conjunto de acciones no directa- lógica de la función pública, la acción
mente vinculadas con sus actividades de administrar significa, cuando se
específicas (preservación, investiga- designa un servicio público o pri-
ción y comunicación). En este sen- vado, el hecho de asegurar su funcio-
tido, la gestión museal comprende namiento, asumiendo el impulso y
esencialmente tareas relacionadas el control del conjunto de las activi-
con los aspectos financieros (conta- dades. Un matiz religioso asocia la
bilidad, control de gestión, finanzas) noción de servicio público con la de
y jurídicos del museo, la seguridad sacerdocio.
y el mantenimiento, la organización Es harto conocida la connotación
del personal y el marketing; también burocrática del término “administra-
los procesos estratégicos y la planifi- ción”, desde el momento en que se
cación general. El término manage- encuentra vinculado con las formas
ment, de origen anglosajón -aunque de (dis-)-funcionamiento de los pode-
de uso corriente- es similar. Las res públicos. En consecuencia, no es
líneas directrices o el estilo de ges- sorprendente que la evolución de las
tión traducen una cierta concepción teorías económicas del último cuarto
del museo y principalmente, su rela- de siglo -que privilegian la economía
ción con el servicio público. de mercado- hayan utilizado cada vez
Tradicionalmente, el término con mayor frecuencia el concepto de
administración (del latín administra- gestión, aplicado desde tiempo atrás
tio, servicio, ayuda, manejo) se ha en el ámbito de las organizaciones
utilizado para defi nir actividades con fines de lucro. La noción de mar-
museales, pero también, de manera keting museal, así como el desarrollo

40
de instrumentos para los museos sur- Lo específico de la gestión museal,
gidos de organizaciones comerciales si se articula entre las lógicas a veces
(definir estrategias, tomar en cuenta antinómicas o híbridas ligadas al
a los públicos consumidores, desar- mercado por una parte, y por la otra
rollar recursos, etc.) transforman al a los poderes públicos, se atiene al
museo de manera considerable. Es hecho de que se apoya también sobre
así como algunos de los puntos más la lógica de la donación (Mauss,
conflictivos en materia de organi- 1923), tal como se lleva a cabo a través
zación de la política museal están de los objetos, el dinero o la acción
condicionados por la oposición entre benéfica de una sociedad de Amigos
una cierta lógica de mercado y una del Museo. Esta última caracterís-
lógica más tradicional, regida por tica, generalmente tomada en cuenta
los poderes públicos. De allí deriva de manera implícita, se beneficia de
claramente el desarrollo de nuevas un menor condicionamiento sobre
formas de financiamiento (diversidad las implicaciones de la institución
de boutiques, alquiler de salas, aso- en materia de gestión, tanto en el
ciaciones financieras) y sobre todo, mediano como en el largo plazo.
las cuestiones relacionadas con la
y DERIVADOS: GESTOR, GESTIÓN DE COLECCIONES.

H CORRELATO: MANAGEMENT, ADMINISTRACIÓN,


instauración del derecho de entrada,
el desarrollo de exposiciones tempo-
rarias populares (blockbusters) o la BLOCKBUSTER, MISIONES Y FUNCIONES, PROYECTO,
venta de colecciones. Estas tareas, en EVALUACIÓN, ESTRATEGIA, PLANIFICACIÓN, INDICADORES
un comienzo auxiliares, inciden cada DE PERFORMANCE, DERECHO DE ENTRADA,
vez más en la conducción del museo, RECOLECCIÓN DE FONDOS, AMIGOS, VOLUNTARIADO,
al punto de efectuarse aún en detri- MARKETING MUSEAL, MUSEO ESTATAL O PRIVADO,
SÍNDICO, RECURSOS HUMANOS, ORGANIZACIÓN SIN FINES
mento de actividades vinculadas con
DE LUCRO, CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN.
la preservación, la investigación e
incluso la comunicación.

41
I
INSTITUCIÓN El término institución, cuando está
asociado al calificativo “museal” (en
s. f. (del latín institutio, convención, esta-
su relación con el museo), se emplea
blecimiento, disposición). Equivalente ing.:
institution; fr.: institution; al.: Institution; it.: frecuentemente como sinónimo de
istituzione; port.: instituiçāo. “museo” a fin de evitar repeticiones
frecuentes. El concepto de institu-
De manera general, el término ins- ción es medular en lo que concierne
titución designa una convención a la problemática del museo que dis-
establecida de mutuo acuerdo entre tingue tres acepciones precisas.
los hombres y, aunque de carácter 1. Existen dos niveles de institu-
arbitrario, se encuentra histórica- ción, acordes con la naturaleza de
mente datada. Las instituciones las necesidades que satisfacen. Estas
constituyen un conjunto diversifi-
necesidades pueden ser biológicas
cado de soluciones aportadas por el
y primarias (necesidad de comer,
hombre a los problemas planteados
reproducirse, dormir, etc.) o bien
por las necesidades naturales vividas
secundarias, como resultantes de
en sociedad (Malinowski, 1944). De
las exigencias de la vida en sociedad
manera más específica la institución
designa, principalmente, a un orga- (necesidad de organización, defensa,
nismo público o privado establecido salud, etc.). Dos tipos de institución,
por la sociedad para responder a igualmente apremiantes, responden
una necesidad concreta. El museo es a estos dos niveles: por una parte,
una institución por cuanto se trata el alimento, el casamiento, el alo-
de un organismo regido por un sis- jamiento y por la otra, el estado, el
tema jurídico de derecho público o ejército, el hospital. Mientras res-
privado (ver los términos Gestión ponda a una necesidad social (la
y Público). En efecto, ya sea que se relación sensible con los objetos) el
fundamente en la noción de dominio museo pertenece a la segunda cate-
público (a partir de la Revolución goría.
Francesa) o de fideicomiso (public 2. El ICOM define al museo como
trust en el derecho anglosajón) mues- una institución permanente al ser-
tra, más allá de las divergencias, un vicio de la sociedad y de su desar-
acuerdo mutuo y convencional entre rollo. En este sentido, constituye
las personas que la componen. un conjunto de estructuras creadas

42
por el hombre en el campo museal, fuera del marco institucional. En su
organizadas con el fin de establecer significado más estricto, la expresión
su relación sensible con los objetos. “museo virtual” (museo en potencia)
La institución-museo, creada y man- da cuenta de experiencias museales
tenida por la sociedad, se basa en al margen de la realidad institucio-
un conjunto de normas (medidas de nal.
conservación preventiva, prohibición Es por esta razón que muchos
de tocar los objetos o de exponer países, principalmente Canadá y
sustitutos presentándolos como ori- Bélgica, han recurrido a la expresión
ginales.) fundadas sobre un sistema institución museal para distinguir
de valores: la preservación del patri- un establecimiento que no presenta
monio, la exposición de obras de arte el conjunto de características de un
y de especímenes únicos, la difusión museo clásico. “Por instituciones
de los conocimientos científicos museales se entienden los estableci-
actuales, etc. Subrayar el carácter mientos sin fines de lucro: museos,
institucional del museo significa -por centros de exposición y lugares de
ejemplo- reafirmar su rol normativo y interpretación que, además de las
la autoridad que ejerce sobre la cien- funciones de adquisición, conserva-
cia y las bellas artes o la idea de que ción, investigación y gestión de colec-
permanece “al servicio de la sociedad ciones asumidas por algunos, tienen
y de su desarrollo”. en común el hecho de ser lugares de
3. Contrariamente al inglés que educación y de difusión consagrados
no hace una distinción precisa y de al arte, a la historia y a las ciencias”
manera general, al uso que se le da (Sociedad de Museos y Observatorio
en Bélgica y Canadá, los términos de la Cultura y las Comunidades de
institución y establecimiento no son Québec, 2004).
sinónimos. El museo como institu- 4. Por último, el término “insti-
ción se distingue del museo conce- tución museal” se puede definir, al
bido como establecimiento, lugar igual que una “institución financiera”
particular y concreto: “El estableci- (el FMI o el Banco Mundial), como
miento museal es una forma concreta el conjunto de organismos nacionales
de la institución museal” (Maroević, o internacionales que rigen el funcio-
2007). Se observa que la polémica namiento de los museos, tales como
acerca del término institución, aún el ICOM o la antigua Dirección de
su pura y simple negación (como Museos de Francia.
y DERIVADOS: INSTITUCIONAL, INSTITUCIÓN MUSEAL.
es el caso del museo imaginario de

H CORRELATO: ESTABLECIMIENTO, DOMINIO


Malraux o del museo ficticio del
artista Marcel Broodhaers), no trae
aparejada al mismo tiempo la salida PÚBLICO, FIDEICOMISO, MUSEO VIRTUAL.

del campo museal, en la medida en


que este último se puede concebir

43
INVESTIGACIÓN cedente -y ya reemplazado el término
“investigación” por el de “estudio de
s. f. Equivalente ing.: research; fr.: recherche, patrimonio”- no deja de ser esencial
investigation; al.: Forschung; it.: ricerca; port.: para el funcionamiento general del
pesquisa, investigaçāo.
museo. No obstante, la investigación
La investigación consiste en explo- figura entre las tres funciones del
rar dominios previamente definidos modelo PRC (Préservation – Recher-
para hacer avanzar el conocimiento che – Communication) propuesto por
que se tiene de ellos y la acción que es la Reinwardt Academie (van Mensch,
posible ejercer sobre los mismos. En 1992) para definir su funcionamiento
el museo, constituye el conjunto de y aparece como un elemento funda-
actividades intelectuales y prácticas mental para pensadores tan diversos
que tienen por objeto el descubri- como Zbynek Stránský o Georges
miento, la invención y la progresión Henri Rivière. Este último (pero
de nuevos conocimientos vinculados también numerosos museólogos del
con las colecciones a su cargo y con Este como Klaus Schreiner) ilustran
las actividades científicas que le com- perfectamente, tanto en el Museo
peten. Nacional de Artes y Tradiciones Popu-
1. Hasta 2007, dentro del marco lares como a través de sus trabajos
de la definición de museo, el ICOM sobre el Aubrac, las repercusiones
aún presenta a la investigación como del programa de investigación cien-
el principio motor de su funciona- tífica sobre el conjunto de funciones
miento, siendo el objetivo del museo que desarrolla el museo, especial-
la realización de investigaciones sobre mente en lo referente a sus políticas
los testimonios materiales del hombre de adquisición, publicación y expo-
y la sociedad, razón por la cual “los sición.
adquiere, conserva y especialmente 2. Los mecanismos del mercado
expone”. Esta definición tan formal favorecen las exposiciones tempora-
que presenta al museo como un labo- rias en detrimento de las permanen-
ratorio abierto al público, ya no refleja tes y una parte de la investigación
la realidad museal de nuestra época. fundamental se ve compelida a dejar
Una gran parte de la investigación, su lugar a la investigación aplicada y
tal como se la efectuaba aún en el ter- principalmente, a la preparación de
cer cuarto del siglo XX, se desplaza exposiciones temporarias. La investi-
desde el mundo de los museos hacia gación dentro del marco del museo
los laboratorios y las universidades. o relacionada con él, puede ser cla-
Desde entonces, el museo “adquiere, sificada en cuatro categorías (Daval-
conserva, estudia, expone y transmite lon, 1995), ya sea que participe en su
el patrimonio material e inmaterial” funcionamiento (en su tecnología) o
(ICOM, 2007). Esta definición redu- produzca conocimientos acerca del
cida en relación con el proyecto pre- mismo. El primer tipo de investiga-
44
ción -y seguramente el más desar- tipo de investigación que podemos
rollado- testimonia directamente la calificar de museológica (como la
actividad museal clásica y se basa en ética de lo museal), apunta a producir
las colecciones del museo, apoyán- una reflexión acerca de las misiones y
dose esencialmente en la disciplina funciones del museo, principalmente
de referencia y en su vinculación con a través del conjunto de trabajos del
el contenido de las mismas (historia ICOFOM. Las disciplinas moviliza-
del arte, historia, ciencias naturales, das esencialmente son la filosofía y
etc.). La actividad de clasificación la historia o la museología tal como
inherente a la constitución de una fuera definida por la Escuela de
colección productora de catálogos Brno. Finalmente, el cuarto tipo de
participa ampliamente en las activi- investigaciones que pueden tam-
dades de investigación, prioritarias bién ser encaradas como museoló-
en los museos, principalmente en los gicas (entendidas como el conjunto
de ciencias naturales (propias de la de reflexiones críticas ligadas a lo
taxonomía), aunque también en los museal), trata sobre el análisis de la
museos de etnografía, de arqueolo- institución, especialmente a través de
gía y desde ya, en los de bellas artes. sus dimensiones mediáticas y patri-
El segundo tipo de investigación moniales. Las ciencias movilizadas
moviliza ciencias y disciplinas que para la construcción de estos conoci-
se encuentran fuera de la museo- mientos sobre el museo en sí mismo
logía (física, química, ciencias de agrupan especialmente a la historia,
la comunicación, etc.) con miras al la antropología, la sociología, la lin-
desarrollo de instrumentos museo- güística, etc.
gráficos (entendidos aquí como téc- y DERIVADOS: INVESTIGADOR, CENTRO DE
nicas museales), material y normas
H
INVESTIGACIÓN EN MUSEOLOGÍA.
de conservación, de estudio o de CORRELATO: ESTUDIAR, PROGRAMA CIENTÍFICO
restauración, encuestas de público, DEL MUSEO, CONSERVADOR, PRESERVACIÓN,
métodos de gestión, etc. El tercer COMUNICACIÓN, MUSEOLOGÍA.

45
M
MEDIACIÓN que buscará reducir provocando un
acercamiento, vale decir una relación
s. f. (Siglo XV: del bajo latín: mediatio, de
mediare). Equivalente ing.: mediation, inter-
de aproximación.
pretation; fr.: médiation; al.: Vermittlung; it.: 1. La noción de mediación inter-
mediazione; port.: mediação. viene en varios planos. En el plano
filosófico, ha servido a Hegel y a
Empresa destinada a poner de sus discípulos para describir el
acuerdo, a conciliar o a reconciliar a movimiento mismo de la historia.
las personas. Arbitraje, conciliación,
En efecto, la dialéctica, motor de la
mediación, intervención, intermedia-
historia, avanza gracias a sucesivas
rio. El mediador es aquél que inter-
mediaciones. Una primera situación
viene para efectuar un arreglo, un
(la tesis), debe pasar por la mediación
acuerdo entre dos. Intercesión, inter-
de su opuesto (la antítesis) para pro-
cesor. Etimológicamente, se encuen-
gresar hacia un nuevo estado (la sín-
tra en el término “mediación” la raíz
tesis) que guarda en sí algo de estos
med que significa “medio/centro”,
dos momentos, ya superados, que la
raíz que se encuentra en varios idio-
mas (inglés middle, francés milieu, han precedido.
alemán mitte). La mediación está El concepto general de mediación
vinculada con la idea de una posi- sirve también para pensar a la insti-
ción intermedia, la de un tercero que tución de la cultura como transmi-
se sitúa entre dos polos equidistantes sora de un acervo común que reúne
y actúa como intermediario. Si bien a los participantes de una colecti-
esta posición caracteriza los aspec- vidad y les permite reconocerse. Es
tos jurídicos de la mediación, donde en este sentido, y por medio de su
alguien negocia a fin de reconciliar cultura, que un individuo percibe
a los adversarios y poner de mani- y comprende el mundo y su propia
fiesto un modus vivendi, esta dimen- identidad; algunos hablan enton-
sión señala también el sentido que ces de mediación simbólica. En el
adquiere este concepto en el dominio campo cultural, siempre interviene
cultural y científico de la museología. la mediación para analizar la pre-
También aquí la mediación se ubica sentación mediática de las ideas y los
en un espacio entre dos cosas, hecho productos culturales y describir su

46
circulación en el espacio social glo- cias comunes. Se trata de una estra-
bal. La esfera cultural es vista como tegia de comunicación de carácter
una nebulosa dinámica, donde los educativo que moviliza, alrededor de
productos se integran y se alternan las colecciones expuestas, diversas
los unos con los otros. Aquí, la media- tecnologías y pone al alcance de los
ción recíproca de las obras conduce mismos los medios para comprender
a la idea de intermediación, de rela- mejor la dimensión de las colecciones
ciones entre medios y de traslación, y participar de sus apropiaciones.
por la cual un medio (por ejemplo, la Este término concierne, pues, a
televisión o el cine) retoman las for- nociones museológicas conexas como
mas y producciones de otro medio la comunicación y la animación y,
(versión de una novela adaptada al sobre todo, la interpretación, presente
cine). Las creaciones llegan a los en el mundo anglófono de los museos
destinatarios por uno u otro de los y los sitios norteamericanos. Al igual
diferentes soportes que establece su que la mediación, la interpretación
mediatización. Desde esta perspec- supone un alejamiento, una distancia
tiva, el análisis demuestra las nume- a remontar entre lo que se percibe
rosas mediaciones puestas en acción inmediatamente y los significados
por los complejos encadenamientos subyacentes de los fenómenos natu-
de diferentes agentes, con el fi n de rales, culturales e históricos. Se mate-
asegurar la presencia de contenidos rializa en las intervenciones humanas
en la esfera cultural y su difusión (interpersonales) y en soportes que
entre numerosos públicos. se ajustan a la simple mostración
2. Desde hace más de una década, (display) de los objetos expuestos
el término mediación es utilizado para sugerir sus significados y su
frecuentemente en la museología, importancia. La noción de interpre-
tanto en Francia como en los paí- tación, nacida en el contexto de los
ses francófonos de Europa, donde parques naturales norteamericanos,
se habla de “mediación cultural”, se extiende inmediatamente para
“mediación científica” y “mediador”. designar el carácter hermenéutico
Designa esencialmente toda una de las experiencias en las visitas a los
gama de intervenciones llevadas a museos y a los sitios. De este modo,
cabo en el contexto museal, destina- se define a sí misma como una reve-
das a establecer puentes entre lo que lación que lleva al visitante hacia la
está expuesto (ver) y el significado comprensión, después hacia la apre-
que dichos objetos y sitios pueden ciación y por fin, hacia la protec-
revestir (saber). La mediación pro- ción del patrimonio que toma como
cura hacer compartir entre los visi- objeto.
tantes las experiencias vividas en el Finalmente, la mediación consti-
momento de sociabilidad de la visita, tuye una noción central en la pers-
así como el surgimiento de referen- pectiva de una filosofía hermenéutica

47
y reflexiva (Paul Ricoeur). Juega un designar el mundo de los museos);
rol fundamental en el proyecto de la (2) como sustantivo, lo museal desi-
comprensión de sí mismo por parte gna el campo de referencia en el
de cada visitante, comprensión que cual se verifican no sólo la creación,
el museo facilita. En efecto, el pasar el desarrollo y el funcionamiento de
por la mediación es el reencuentro la institución museo, sino también la
con obras que son producto de la reflexión acerca de sus fundamentos
creatividad de otros seres huma- y sus desafíos. Este campo de refe-
nos, allí donde la subjetividad ha rencia se caracteriza por la especifi-
logrado desarrollar la conciencia de cidad de su alcance y determina un
sí y comprender su propia aventura. enfoque de la realidad (considerar
Tal aproximación hace del museo, una cosa bajo el ángulo museal es,
al detentar testimonios y signos de por ejemplo, preguntarse si es posi-
humanidad, uno de los lugares por ble conservarla para exponerla al
excelencia de la mediación, dispuesto público). La museología se puede
a ofrecer un contacto con el mundo definir como el conjunto de tenta-
de las obras de la cultura. Conduce tivas de teorización o de reflexión
así a cada uno por el camino de una crítica referidas al campo museal o
gran comprensión, tanto de sí mismo también, como la ética o la fi losofía
como de la realidad en su conjunto. de lo museal.
y DERIVADOS: MEDIADOR, MEDIATIZAR, 1. Se señalará ante todo la impor-
tancia del género masculino, ya que

H
MEDIATIZACIÓN.
la denominación de los diferentes
CORRELATO: DIVULGACIÓN, INTERPRETACIÓN,
EDUCACIÓN, ANIMACIÓN, PÚBLICOS, EXPERIENCIA DEL
campos (a los que pertenece el campo
VISITANTE. museal) se distingue (por lo menos
en francés y en español), por utili-
zar el artículo definido masculino
que precede a un adjetivo sustanti-
MUSEAL vado (por ej.: lo político, lo religioso,
s. m. adj. (neologismo construido por conver- lo social, sobreentendido el orden
sión en sustantivo de un adjetivo de uso político, el orden religioso, etc.). Por
reciente). Equivalente ing.: museal; fr. muséal; oposición, las prácticas empíricas se
al.: Musealität, museal (adj.); it.: museale;
port.: museal.
refieren generalmente a un sustan-
tivo (se dirá la religión, la vida social,
La palabra tiene dos acepciones, la economía, etc.) aunque a menudo
según se la considere como adjetivo recurran al mismo término, prece-
o como sustantivo. (1) El adjetivo dido esta vez del artículo definido
“museal” sirve para calificar todo femenino (la política).
aquello que se relaciona con el museo 2. Lo museal designa la “relación
a fin de distinguirlo de otros domi- específica del hombre con la reali-
nios (ej: “el mundo museal” para dad” (Stránský, 1987; Gregórova,
48
1980). Toma su lugar principalmente habitualmente asignadas al museo
al lado de lo político y, con el mismo (colección, edificio, institución) para
título, de lo social, lo religioso, lo hacer lugar a los museos de sustitu-
escolar, lo médico, lo demográfico, lo tos, a los museos sin colecciones, a
económico, lo biológico, etc. Se trata los museos “fuera de los muros”, a
cada vez de un plano o de un campo las ciudades-museo (Quatremère de
original, sobre el cual se plantean Quincy, 1796), a los ecomuseos y aún
problemas a los cuales correspon- a los cibermuseos.
den conceptos. De esta manera, un 4. La especificidad de lo museal,
mismo fenómeno puede encontrarse es decir lo que lo hace irreductible
en la intersección de muchos planos, con respecto a otros campos vecinos,
o para expresarlo en términos de reviste dos aspectos: (1) La presenta-
análisis estadístico multidimensio- ción sensible distingue lo museal de
nal, se proyecta sobre diversos pla- lo textual administrado por la biblio-
nos heterogéneos. Por ejemplo, los teca, cuya documentación se apoya
OGM (Organismos Genéticamente en el soporte escrito (principalmente
Modificados) serán, en forma simul- impreso: el libro) y requiere no sólo
tánea, un problema técnico (las bio- del conocimiento de una lengua, sino
tecnologías), un problema sanitario también del dominio de la lectura;
(riesgos que involucran a la biosfera), esto procura una experiencia a la vez
un problema político (posturas eco- más abstracta y más teórica. En cam-
logistas), etc., pero también un pro- bio, el museo no reclama ninguna de
blema museal. En efecto, algunos estas aptitudes. La documentación
museos de sociedad han decidido que propone es principalmente sen-
exponer los riesgos y los desafíos de sible, es decir, perceptible a través de
los OGM. la vista y a veces del oído, sin descar-
3. Esta posición de lo museal como tar los otros tres sentidos: el tacto,
campo teórico de referencia abre el gusto y el olfato. Esto hace que
considerables perspectivas para pro- un analfabeto o un niño pequeño
fundizar la reflexión, ya que el museo puedan siempre sacar algo en lim-
institucional aparece en adelante pio de la visita al museo, en tanto
como una ilustración o una ejempli- que serían incapaces de explorar los
ficación del campo (Stránsky). Esto recursos de una biblioteca. Explica
tiene dos consecuencias: (1) No es el también las experiencias producidas
museo el que suscita la aparición de en las visitas para ciegos o disminui-
la museología, sino que es la museo- dos visuales, a quienes se ejercita en
logía, quien da fundamento al museo la utilización de sus otros sentidos
(revolución copernicana); (2) Esto -en especial el oído y el tacto- para
permite comprender, como surgidas descubrir los aspectos sensibles de
de la misma problemática, experien- los objetos expuestos. Un cuadro
cias que escapan a las características o una escultura están hechos para

49
ser vistos y la referencia al texto (la
MUSEALIZACIÓN
lectura del cartel, si lo hay) viene a
continuación y no es del todo indis- s. f. Equivalente ing.: musealisation; fr.: muséa-
pensable. Se hablará entonces, a lisation; al.: Musealisierung; it.: musealisazione;
propósito del museo, de la “función port.: musealisaçāo.
documental sensible” (Deloche, Según el sentido común, la museali-
2007). (2) La puesta al margen de la zación designa de manera general la
realidad, porque “el museo se espe- trasformación de un lugar viviente en
cifica separándose” (Lebenzstejn, una especie de museo, ya sea centro
1981). A diferencia del campo polí- de actividades humanas o sitio natu-
tico que permite teorizar la gestión ral. El término patrimonialización
de la vida concreta de los hombres describe mejor este principio que
en sociedad a través de la media- descansa esencialmente en la idea de
ción de instituciones tales como el la preservación de un objeto o de un
Estado, lo museal sirve para teorizar espacio, sin ocuparse del conjunto
la manera en que una institución del proceso museal. El neologismo
crea, por medio de la separación y museificación traduce, en sí mismo,
la des-contextualización, en suma, la idea peyorativa de “petrificación” o
por la puesta en imagen, un espacio “momificación” de un lugar viviente
de presentación sensible “al margen y se encuentra reflejado en numero-
de la realidad entera” (Sartre). Esto sas críticas vinculadas a la “museali-
corresponde a una utopía, es decir, zación del mundo”. Desde un punto
a un espacio totalmente imaginario, de vista estrictamente museológico,
por cierto simbólico, pero no nece- la musealización es la operación que
sariamente inmaterial. Este segundo tiende a extraer, física y conceptual-
punto caracteriza lo que se podría mente, una cosa de su medio natural
llamar la función utópica del museo, o cultural de origen para darle un
ya que para poder transformar al status museal, transformándola en
mundo es indispensable poseer la musealium o musealia, “objeto de
capacidad de imaginarlo de otro museo”, al hacerla entrar en el campo
modo, por lo tanto, de tomar dis- de lo museal.
tancia. He aquí por qué la ficción de Pero el proceso de musealización
la utopía no es necesariamente una no consiste solamente en tomar un
carencia ni una deficiencia. objeto para colocarlo en el seno del
y DERIVADOS: MUSEALIZACIÓN, MUSEIFICACIÓ, recinto museal. Como lo resume Zby-

H
MUSEALIA. nêk Stránský, “un objeto de museo no
CORRELATO: CAMPO, RELACIÓN ESPECÍFICA, es sólo un objeto dentro de un museo”.
REALIDAD, PRESENTACIÓN SENSIBLE, APREHENSIÓN A través de su ingreso a otro contexto
SENSIBLE, MUSEOLOGÍA, MUSEO. y merced a los procesos de selección,
tesaurización y presentación, se opera
en él un cambio de estado: de objeto
50
de culto, objeto utilitario o de delec- dado que allí el contexto dentro
tación, de animal o de vegetal (léase del cual los objetos fueron exhu-
de una cosa insuficientemente deter- mados ha sido totalmente vaciado.
minada para poder ser conceptuali- La musealización, como proceso
zada como objeto), en el interior del científico, abarca el conjunto de
museo se transforma en testimonio actividades del museo: el trabajo de
material o inmaterial del hombre y de preservación (selección, adquisición,
su medio ambiente, fuente de estudio gestión, conservación), de investiga-
y de exposición, adquiriendo así una ción (del que surge la catalogación)
realidad cultural específica. y de comunicación (por medio de la
La constatación de este cambio exposición, las publicaciones, etc.) o
de naturaleza llevó a Stránský, en bien, desde otro punto de vista, las
1970, a proponer el término musea- actividades vinculadas a la selección,
lia para designar las cosas que, por la tesaurización y la presentación de
haber experimentado la operación aquello que se ha transformado en
de musealización, pudieron acceder musealia. No obstante, el trabajo de
al status de objetos de museo. (Ver musealización solamente conduce a
Objeto). dar una imagen que no es más que un
La musealización comienza por sustituto de esa realidad a partir de
una etapa de separación (Malraux, la cual los objetos son seleccionados.
1951) o de suspensión (Déotte, 1986) Este sustituto complejo o modelo
de los objetos y cosas (verdaderos), de la realidad, construida en el seno
separados de su contexto de origen del museo, constituye la musealidad,
para ser estudiados como documen- es decir, un valor específico que se
tos representativos de la realidad que desprende de las cosas musealiza-
constituían. Un objeto de museo no das. La musealización, producto de
es más un objeto destinado a ser uti- la musealidad, es el valor que docu-
lizado o intercambiado, sino que es menta la realidad, pero no constituye
llevado a dar un testimonio auténtico en ningún caso la realidad misma.
sobre la realidad. Este desprendi- La musealización va más allá de la
miento de la realidad (Desvallées, lógica de la colección para inscribirse
1998) constituye una primera forma en una tradición que descansa esen-
de sustitución. Una cosa separada de cialmente sobre una gestión racional
su contexto es sólo un sustituto de esa vinculada con la invención de las cien-
realidad de la que se suponía debía cias modernas. El objeto portador de
dar testimonio. Esta transferencia, información o el objeto-documento,
debida a la separación que se opera musealizado, se inscriben en el cora-
con el medio de origen, lleva forzosa- zón mismo de la actividad cientí-
mente a una pérdida de información fica del museo tal como se realiza a
que se verifica de manera más explí- partir del Renacimiento, actividad
cita en las excavaciones clandestinas, que apunta a explorar la realidad

51
a través de la percepción sensible, de sus organizaciones nacionales. La
la experiencia y el estudio de sus definición profesional de museo más
fragmentos. Esta perspectiva cientí- difundida sigue siendo hasta hoy la
fica condiciona el estudio objetivo y consignada desde 2007 en los Esta-
repetido de la cosa, conceptualizada tutos del Consejo Internacional de
en objeto, más allá del aura que vela Museos (ICOM): “El museo es una
su significación. No contemplar, sino institución permanente, sin fines de
ver: el museo científico no presenta lucro, al servicio de la sociedad y de
sólo objetos bellos sino que invita a su desarrollo, abierta al público que
comprender su sentido. El acto de adquiere, conserva, estudia, expone
musealización saca al museo de la y transmite el patrimonio material e
perspectiva del templo para inscri- inmaterial de la humanidad y de su
birlo en un proceso que lo acerca al medio ambiente con fines de educa-

H
laboratorio. ción y deleite”. Esta definición reem-
CORRELATO: MUSEALIDAD, MUSEALIA, plaza a aquella que ha servido de
OBJETO DE MUSEO, OBJETO-DOCUMENTO, PRESENTACIÓN, referencia al mismo Consejo durante
PRESERVACIÓN, INVESTIGACIÓN, RELIQUIA, más de treinta años: “El museo es
COMUNICACIÓN, SELECCIÓN, SUSPENSIÓN, SEPARACIÓN, una institución permanente, sin fines
TESAURIZACIÓN. de lucro, al servicio de la sociedad y
de su desarrollo, abierta al público
que realiza investigaciones relati-
MUSEO vas a los testimonios materiales del
s. m. (del griego mouseion, templo de las hombre y de su medio ambiente, los
musas). Equivalente ing.: museum; fr.: musée; adquiere, los conserva, los comunica
al.: Museum; it.: museo; port.: museu. y especialmente los exhibe con fines
El término “museo” puede designar de estudio, educación y delectación”
tanto a la institución como al esta- (Estatutos de 1974).
blecimiento o lugar generalmente Las diferencias entre las dos
concebido para proceder a la selec- definiciones, a priori poco signifi-
ción, el estudio y la presentación de cativas (una referencia agregada al
testimonios materiales e inmateriales patrimonio inmaterial y algunos
del individuo y su medio ambiente. cambios de estructura), testimonian
La forma y las funciones del museo parcialmente la disminución de la
han variado sensiblemente en el importancia concedida al rol de la
curso de los siglos. Su contenido investigación en el seno del museo
se ha diversificado al igual que su y del ICOM. Desde sus orígenes, la
misión, su forma de funcionamiento definición de 1974 es objeto de una
y su administración. traducción al inglés bastante libre
1. La mayoría de los países estable- que refleja la lógica angloamericana
cen definiciones de museo a través de acerca del rol del museo en la trans-
textos legislativos o por intermedio misión del patrimonio. Por su parte,
52
como suele suceder en la mayoría de tros actualmente englobamos dentro
las organizaciones internacionales, del vocablo museo. En este sentido,
el inglés se convierte en la lengua la definición del ICOM se considera
de trabajo más difundida en las reu- forzosamente marcada por su época y
niones del ICOM. Incluso pareciera su contexto occidental, pero también
que es sobre la base de la traducción demasiado normativa, ya que su fina-
inglesa que se desarrollan los trabajos lidad es esencialmente corporativista.
tendientes a concebir una nueva defi- Una definición “científica” de museo
nición. La estructura particular de debe, en este sentido, desprenderse
la definición francesa de 1974 pone de algunos elementos aportados por
en valor la investigación, presentada el ICOM, tales como el carácter no
como el principio motor de la institu- lucrativo del museo. Un museo lucra-
ción. Este principio (modificado por tivo (como el Museo Grevin de París)
el verbo “estudiar”) fue relegado en sigue siendo tal, aunque no sea reco-
2007 entre las funciones generales nocido por el ICOM. De este modo,
del museo. se puede definir al museo de manera
2. Para numerosos museólogos, más amplia y objetiva, como “una
especialmente para quienes recla- institución museal permanente que
man la museología enseñada entre los preserva colecciones de ‘documentos
años 1960-1990 en la escuela checa corpóreos’ y produce conocimiento a
(la Escuela Internacional de Verano través de ellos” (van Mensch, 1992).
de Museología de Brno), el museo no Schärer, por su parte, lo define como
es sino un medio entre otros que da “un lugar donde las cosas y los valores
testimonio de la “relación específica relacionados con ellas son salvaguar-
del Hombre con la realidad”, rela- dados y estudiados, como así tam-
ción determinada por “la colección, bién comunicados en tanto signos,
la conservación consciente y sistemá- a fin de interpretar hechos ausentes”
tica (…) y el uso científico, cultural (Schärer, 2007) o de manera tauto-
y educativo de objetos inanimados, lógica, el lugar donde se produce
materiales, muebles (sobre todo tri- la musealización. Ampliando el
dimensionales) que documentan el concepto, el museo puede ser apre-
desarrollo de la naturaleza y de la hendido como un “lugar de memo-
sociedad” (Gregórova, 1980). Antes ria” (Nora, 1984; Pinna, 2003), un
que el museo fuera definido como “fenómeno” (Scheiner, 2007) que
tal en el siglo XVIII, según un engloba instituciones, lugares diver-
concepto tomado de la antigüedad sos, territorios y experiencias - léase
griega -vuelto a surgir durante el espacios inmateriales.
Renacimiento- existen en toda civi- 3. Desde esta misma perspectiva
lización lugares, instituciones y esta- y más allá del carácter limitado del
blecimientos que se aproximan, más museo tradicional, se lo define como
o menos directamente, a lo que noso- una herramienta o una función

53
concebida por el Hombre dentro de investigación vinculada al mismo. “El
un marco de clasificación, compren- ecomuseo (…) expresa las relaciones
sión y transmisión. Siguiendo la línea entre el hombre y la naturaleza a tra-
de pensamiento de Judith Spielbauer vés del tiempo y del espacio de un
(1987), se lo puede concebir también territorio; se compone de bienes de
como un instrumento destinado a interés científico y cultural recono-
favorecer “la percepción de la interde- cidos, representativos del patrimo-
pendencia del hombre con el mundo nio de la comunidad a la que sirve:
natural, social y estético, ofreciendo bienes inmuebles no edificados,
información y experiencia y facili- espacios naturales salvajes, espacios
tando la comprensión de sí mismo, naturales intervenidos por el hom-
gracias a un contexto más amplio”. bre; bienes inmuebles edificados,
El museo puede también presentarse bienes muebles, bienes fungibles.
como “una función específica que Comprende una cabeza de distrito,
puede tomar o no la figura de una sede de sus principales estructuras:
institución, cuyo objetivo es asegurar, recepción, investigación, conserva-
por medio de la experiencia sensible, ción, presentación, acción cultural,
la clasificación y la transmisión de la administración y en especial, uno o
cultura, entendida como el conjunto más laboratorios de campo, órganos
de adquisiciones que hacen de un ser de conservación, salas de reunión,
genéticamente humano un hombre” un taller socio-cultural, un albergue
(Deloche, 2007). Estas últimas defi- (...); recorridos y estaciones para la
niciones engloban tanto a los museos observación del territorio; diferentes
llamados impropiamente virtuales elementos arquitectónicos, arqueoló-
(principalmente aquellos que se gicos, geológicos (…) señalizados y
presentan en soporte de papel, CD- explicados” (Rivière, 1978).
ROM o Internet) como a los institu- 5. Con el desarrollo de las com-
cionales, más clásicos, que abarcan putadoras y del mundo digital se ha
incluso a los antiguos museos, más impuesto progresivamente la noción
próximos a las escuelas filosóficas de cibermuseo, llamado impropia-
que a las colecciones en el sentido mente “virtual”, definido de manera
habitual del término. general como “una colección de
4. Esta última acepción remite a los objetos digitalizados, articulada lógi-
principios manifestados en la concep- camente y compuesta de diferentes
ción inicial del ecomuseo, institución soportes que por su conectividad y su
museal que asocia el desarrollo de carácter de acceso múltiple, permiten
una comunidad a la conservación, trascender los modos tradicionales de
presentación e interpretación de un comunicación y de interacción con el
patrimonio natural y cultural deten- visitante (…); no dispone de lugar ni
tado por la misma comunidad, repre- de espacio real y sus objetos, así como
sentativo de un medio de vida y de las informaciones conexas, pueden
trabajo en un territorio dado y de la ser difundidos a los cuatro rincones

54
del mundo” (Schweibenz, 1998). Esta
MUSEOGR AFÍA
definición, probablemente derivada
de la noción relativamente reciente s. f. (del latín museographia). Equivalente ing.:
de memoria virtual de las computa- museography, museum practice; fr.: muséogra-
doras, se manifiesta en cierto modo phie; al.: Museographie; it.: museografia; port.:
museografia.
como un contrasentido. Conviene
recordar que “virtual” no se opone a El término museografía, que hizo
“real”, como se tiende rápidamente a su aparición a partir del siglo XVIII
creer, sino a “actual”. Un huevo es un (Neickel, 1727), es más antiguo aún
pollito virtual; está programado para que el término museología y reco-
ser pollito y debería serlo si nada se noce tres acepciones específicas:
opone a su desarrollo. En este sen- 1. Actualmente, la museografía
tido, el museo virtual puede ser defi- se define como la figura práctica o
nido como el conjunto de museos aplicada de la museología, es decir
imaginables, o bien como el conjunto el conjunto de técnicas desarrolla-
de posibles soluciones aplicadas a las das para llevar a cabo las funciones
problemáticas a las que responde en museales y particularmente las que
especial el museo clásico. El museo conciernen al acondicionamiento del
virtual es así como “un concepto museo, la conservación, la restaura-
que designa globalmente el campo ción, la seguridad y la exposición. La
problemático de lo museal, es decir, palabra misma ha sido utilizada desde
los efectos del proceso de descon- hace mucho tiempo en concurrencia
textualización/recontextualización. con el término museología para desi-
Una colección de sustitutos compete gnar las actividades intelectuales o
al museo virtual tanto como una base prácticas atinentes al museo. Se usa
de datos informatizados; es el museo por lo regular en el mundo franco-
en sus teatros de operaciones exterio- parlante pero raramente en los paí-
res” (Deloche, 2001). El museo virtual ses angloamericanos que prefieren la
constituye un conjunto de soluciones expresión práctica de museo (museum
susceptibles de ser aportadas al pro- practice). Por su parte, numerosos
blema del museo que incluyen natu- museólogos del Este han utilizado
ralmente al cibermuseo, pero no se el concepto de museología aplicada,
limitan sólo a él. es decir, la aplicación práctica de los
y DERIVADOS: CIBERMUSEO, MUSEAL, MUSEALIZAR, resultados obtenidos por la museolo-
MUSEALIDAD, MUSEALIA, MUSEALIZACIÓN, gía como ciencia en formación.
MUSEIFICACIÓN, MUSEO VIRTUAL, MUSEOLOGÍA, 2. El uso de la palabra museografía
NUEVA MUSEOLOGÍA, MUSEOGRAFÍA, MUSEÓLOGO, procura designar el arte o las técnicas

H
MUSEOLÓGICO.
de la exposición. Desde hace algu-
CORRELATO: REALIDAD, EXPOSICIÓN, nos años se ha propuesto el término
INSTITUCIÓN, COLECCIONES PRIVADAS. expografía para referirse a las técni-
cas vinculadas con las exposiciones,

55
ya sea que se sitúen en un museo o el responsable de la conservación es
en un espacio no museal. De manera un especialista en conservación pre-
más general, lo que se ha dado en ventiva y conocedor de los métodos
llamar el “programa museográfico”, de conservación curativa o restaura-
engloba la definición de los conteni- ción. Dentro de este marco interre-
dos de la exposición y sus imperati- lacionado, el museógrafo se interesa
vos, así como el conjunto de vínculos particularmente por las tareas inhe-
funcionales existentes entre los espa- rentes a la exposición. En todo caso,
cios de exposición y los restantes la museografía parte del marco de
espacios del museo. Este uso impide la escenografía -entendida como el
comprender que la museografía no conjunto de técnicas de acondiciona-
sólo se define por el aspecto visible miento del espacio- del mismo modo
del museo. El museógrafo, como que la escenografía parte del marco
profesional de museos, debe tener de la arquitectura de interiores. Hay
también en cuenta las exigencias del mucho de escenografía y de arqui-
programa científico y de gestión de tectura en la museografía, hecho que
colecciones y apuntar a una presen- acerca el museo a otros métodos de
tación adecuada de los objetos selec- visualización y a otros elementos vin-
cionados por el conservador; conocer culados a su relación con el público.
los métodos de conservación e inven- La aprehensión intelectual y la pre-
tario de los objetos; situar en escena servación del patrimonio entran
los contenidos al proponer un dis- igualmente en juego, convirtiendo
curso que incluya mediaciones com- al museógrafo (o al expógrafo) en
plementarias susceptibles de ayudar intermediarios entre el conserva-
a la comprensión y preocuparse por dor, el arquitecto y los públicos. Su
las exigencias de los públicos cuando lugar, no obstante, es variable, según
moviliza técnicas de comunicación el establecimiento disponga o no
adaptadas a la correcta recepción de de un conservador para producir el
los mensajes. Su objetivo es coordinar, proyecto. El desenvolvimiento de
a menudo como jefe o encargado de ciertos actores en el ámbito museal
proyectos, el conjunto de competen- (arquitectos, artistas, comisarios,
cias científicas y técnicas que obran etc.) conduce sin embargo a la nece-
en el seno del museo, organizarlas, sidad de lograr un permanente equi-
a veces confrontarlas y arbitrarlas. librio en sus roles de intermediarios.
Para cumplir estas tareas, se crean 3. Antiguamente, por su etimolo-
oficios más específicos: la gestión de gía, la museografía designaba la des-
las obras o de los objetos pertenecen cripción del contenido de un museo.
al régisseur (registraire en Canadá); el Del mismo modo que la bibliografía
responsable de la seguridad se ocupa constituye una de las etapas funda-
de la gestión de vigilancia y de las mentales de la investigación cien-
tareas que conciernen a su sector; tífica, la museografía se concibe

56
para facilitar la investigación de las es ésta la acepción detentada en los
fuentes documentales de los objetos países anglófonos y por contamina-
a efectos de desarrollar su estudio ción, en los países latinoamericanos.
sistemático. Esta acepción que ha Allí donde no existe una profesión
perdurado a lo largo del siglo XIX, específica reconocida, como lo son en
persiste aún en ciertas lenguas, sobre Francia los conservadores, el término
todo en la rusa. “museólogo” se aplica a toda la pro-
y DERIVADOS: MUSEÓGRAFO, MUSEOGRÁFICO. fesión museal (por ejemplo en Qué-

H
bec) y en particular a los consultores,
CORRELATO: ARQUITECTURA DE INTERIORES,
DISEÑO DE EXPOSICIÓN, EXPOGRAFÍA, ESCENOGRAFÍA,
cuya tarea es establecer un proyecto
FUNCIONES MUSEALES, PUESTA EN ESPACIO. de museo o realizar una exposición.
Esta acepción no se privilegia aquí.
2. La segunda acepción del tér-
MUSEOLOGÍA mino se utiliza generalmente en
gran parte de las redes universita-
s. f. Equivalente ing.: museology, museum
rias occidentales y se aproxima al
studies; fr.: muséologie; al.: Museologie,
Museumswissenschaft, Museumskunde; it.: sentido etimológico del término: el
museologia; port.: museologia. estudio del museo. Las definiciones
más utilizadas se acercan a la pro-
Etimológicamente, la museología es puesta de Georges Henri Rivière:
“el estudio del museo” y no su prác- ”La museología es una ciencia apli-
tica, la cual remite a la museografía. cada, la ciencia del museo. Estudia
No obstante, el término, confirmado su historia y su rol en la sociedad; las
en su sentido más amplio a lo largo formas específicas de investigación y
de los años ‘50 y su derivado museo- de conservación física, de presenta-
lógico (sobre todo en su traducción ción, de animación y de difusión; de
literal inglesa museology y su deri- organización y de funcionamiento;
vado museological) ha encontrado de arquitectura nueva o musealizada;
cuatro acepciones bien claras. los sitios recibidos o elegidos; la tipo-
1. La primera acepción y la más logía; la deontología”. (Rivière, 1981),
difundida de acuerdo con el sentido La museología se opone, en cierta
común, tiende a aplicar ampliamente medida, a la museografía que desi-
el término “museología” a todo lo gna el conjunto de prácticas vincu-
que concierne al museo y es, en gene- ladas con la museología. Los medios
ral, retomada en este Diccionario angloamericanos, generalmente reti-
bajo el término “museal”. Se puede centes a la invención de nuevas “cien-
hablar de los departamentos museo- cias”, privilegian la expresión estudios
lógicos de una biblioteca (la preciada de museo (museum studies), particu-
reserva o el gabinete de numismá- larmente en Gran Bretaña donde el
tica), de cuestiones museológicas término museología (museology) aún
(relativas al museo), etc. A menudo hoy es poco utilizado. Es indispensa-

57
ble señalar, de manera general, que 1980). Esta aproximación particular,
si bien este término se emplea cada criticada por su voluntad de imponer
vez más en todo el mundo a partir de a la museología como ciencia abar-
los años ’50, a medida que crece el cando todo el campo del patrimo-
interés por el museo, es poco usado nio, es considerada pretenciosa por
por quienes viven el museo “cotidia- más de uno, pero no por eso deja de
namente” y su empleo queda prefe- ser fecundo el cuestionamiento que
rentemente reservado para los que supone. Lo mismo sucede con el
observan el museo desde el exterior. objeto de estudio de la museología,
No obstante, a partir de 1960, esta que no es el museo, ya que éste es
acepción se ha impuesto progresiva- una creación relativamente reciente
mente en los países latinos, suplan- desde el punto de vista de la histo-
tando el término museografía y hoy ria de la humanidad. Es a partir de
es ampliamente compartida por los esta constatación que ha sido defi-
profesionales de museos. nido paulatinamente el concepto
de “relación específica del hombre
3. A partir de los años ‘60, en los
con la realidad”, a veces designado
países del Este, la museología llega a
como musealidad (Waidacher, 1996).
ser considerada como un verdadero De esta manera, siguiendo las huel-
campo científico de investigación de las trazadas por la Escuela de Brno,
lo real (una ciencia en formación, preponderante en este aspecto, se ha
una disciplina completa). Esta pers- podido definir a la museología como
pectiva que influye ampliamente en “una ciencia que examina la relación
el ICOFOM entre los años 1980 y específica del hombre con la realidad
1990, presenta a la museología como y consiste en la colección y la conser-
el estudio de la relación específica vación consciente y sistemática y en
entre el hombre y la realidad, estu- la utilización científica, cultural y
dio dentro del cual el museo, fenó- educativa de objetos inanimados,
meno determinado en el tiempo, materiales, muebles (sobre todo tri-
no es más que una de sus posibles dimensionales) que documentan el
materializaciones. “La museología desarrollo de la naturaleza y de la
es una disciplina científica indepen- sociedad”. (Gregórova, 1980). Sin
diente, cuyo objeto de estudio es la embargo, la asimilación de la museo-
actitud específica del Hombre frente logía a una ciencia -aún en curso
a la realidad, expresión de sistemas de formación- ha sido abandonada
mnemónicos que se han concreti- en forma progresiva en la medida
zado bajo diferentes formas museales en que ni su objeto ni sus métodos
a lo largo de la historia. La museolo- responden verdaderamente a los cri-
gía es una ciencia social surgida de terios epistemológicos de una aproxi-
disciplinas científicas documentales mación científica específica.
y contribuye a la comprensión del 4. La Nueva Museología ha influido
hombre en la sociedad” (Stránsky, ampliamente en la museología de los

58
años ‘80. Desde comienzos de la sensible y directa. No rechaza a priori
década, reagrupa a un cierto número ninguna forma de museo, incluyendo
de teóricos franceses cuya acción se tanto a los más antiguos (Quic-
irradia internacionalmente a partir cheberg) como a los más recientes
de 1984. Al referirse a los precursores (cibermuseos), ya que tiende a inte-
que desde 1970 han publicado textos resarse por un orden abierto a toda
innovadores, esta corriente de pensa- experiencia que se refiera al campo
miento puso el acento sobre la voca- de lo museal. Tampoco se restringe
ción social del museo y su carácter de ninguna manera a quienes rei-
interdisciplinario, al mismo tiempo vindican el título de museólogos.
que sobre sus renovadas formas de En efecto, conviene resaltar que si
expresión y de comunicación. Su bien ciertos protagonistas hicieron
interés se dirige a los nuevos tipos de de este campo su dominio predilecto
museos concebidos en oposición al (al punto de presentarse a sí mismos
modelo clásico y a la posición central como museólogos) otros, ligados a su
que ocupan en ellos las colecciones: disciplina de referencia y abordando
se trata de los ecomuseos, los museos sólo puntualmente el área museal,
de sociedad, los centros de cultura prefieren guardar cierta distancia
científica y técnica y, de manera con respecto a los “museólogos”,
general, la mayor parte de las nuevas aunque ejerzan o hayan ejercido
propuestas que tienden a utilizar el una influencia fundamental en el
patrimonio en favor del desarrollo desarrollo de ese campo de estudios
local. El término inglés New Museo- (Bourdieu, Baudrillard, Dagognet,
logy (Nueva Museología), aparecido Debray, Foucault, Haskell, McLu-
a fines de los años ‘80 (Vergo, 1989), han, Nora o Pomian). De este modo,
se presenta como un discurso crítico las líneas directrices de un mapa
acerca del rol social y político del del campo museal pueden ser tra-
museo, aunque aporta cierta confu- zadas en dos direcciones diferentes:
sión en lo referente al uso del vocablo una, con referencia a las principales
francés ecomuseo (poco conocido funciones inherentes a dicho campo
por el público anglosajón). (documentación, tesaurización, pre-
5. Finalmente, la museología según sentación o también preservación,
una quinta acepción que aquí se pri- investigación, comunicación) o bien,
vilegia porque engloba a todas las considerando las diferentes discipli-
otras, cubre un campo muy vasto que nas que lo exploran más o menos
comprende el conjunto de tentativas puntualmente.
de teorización o de reflexión crítica Desde esta última perspectiva,
vinculadas con el campo museal. El Bernard Deloche sugirió definir a
común denominador de este campo la museología como la filosofía de
se caracteriza por la documentación lo museal. “La museología es una
de lo real a través de la aprehensión filosofía de lo museal investida de

59
dos tareas: (1) Sirve de metateoría y DERIVADOS: MUSEOLÓGICO, MUSEÓLOGO.

H CORRELATO: MUSEO, MUSEOGRAFÍA, NUEVA


a la ciencia documental intuitiva
concreta, (2) Es también una ética
reguladora de toda institución encar- MUSEOLOGÍA, MUSEAL, MUSEALIZAR, MUSEIFICAR

gada de administrar la función docu- (PEYORATIVO), MUSEALIDAD, MUSEALIZACIÓN,


MUSEALIUM, MUSEALIA, OBJETO DE MUSEO, REALIDAD.
mental intuitiva concreta” (Deloche,
2001).

60
O
OBJETO (DE MUSEO) de museo es una cosa musealizada,
O MUSEALIA una cosa que puede ser definida
como cualquier realidad en gene-
s. m. (del latín objectum, echar en cara). -
ral. La expresión “objeto de museo”
Equivalente ing.: object; fr.: objet; al.: Objekt
Gegenstand; it.: oggetto; port.: objecto, (br.: podría casi pasar por un pleonasmo
objeto). en la medida en que el museo no es
solamente un lugar destinado a cobi-
A veces este término es reemplazado jar objetos, sino también un lugar
por el neologismo musealia (poco uti- cuya principal misión es transformar
lizado), construido sobre un modelo las cosas en objetos.
del latín: musealia que constituye un 1. En ningún caso el objeto es una
plural neutro, los musealia. Equiva- realidad en bruto o un simple dato
lentes ing.: musealia; fr.: muséalie; al.: que bastaría recoger para consti-
Musealie, Museumsobjek; it.: musea- tuir, por ejemplo, las colecciones
lia; port.: musealia. de un museo, como si se recogiesen
En su sentido filosófico más ele- conchillas en una playa. Tiene un
mental, el objeto en sí mismo no status ontológico que va a asumir,
es una realidad, sino un producto, en ciertas circunstancias, tal o cual
un resultado o un correlato. En cosa, dando por entendido que dicha
otras palabras, designa a lo que es cosa no será siempre asimilable a un
apoyado o arrojado a la cara (ob- jec- objeto. De hecho, la diferencia entre
tum, Gegen-stand) por un sujeto que la cosa y el objeto consiste en que la
lo trata como diferente de sí, aún cosa es aprehendida en lo concreto de
cuando se considere a sí mismo como la vida y la relación que mantenemos
objeto. Esta distinción entre sujeto y con ella es una relación de simpatía o
objeto es relativamente tardía y pro- de simbiosis. Es esto lo que revela, en
pia de Occidente. En este caso, el particular, el animismo de las socie-
objeto difiere de la cosa, la cual, por dades a menudo llamadas primitivas
el contrario, mantiene con el sujeto en relación con su funcionalidad,
una relación de contigüidad o ins- como es el caso de la herramienta
trumentalidad. (ej.: el instrumento, adaptada a la forma de la mano. Por
como prolongación de la mano, es el contrario, el objeto es siempre lo
una cosa y no un objeto). Un objeto que el sujeto coloca frente a él, dis-

61
tinto de él, es lo que está “enfrente”, cupación es exponer los objetos, es
lo diferente. En este sentido, el objeto decir, mostrarlos concretamente a un
es abstracto y está muerto, como cer- público visitante. El objeto de museo
rado sobre sí mismo, hecho del que está hecho para ser mostrado, con
da testimonio la serie de objetos que todo el abanico de connotaciones
es la colección (Baudrillard, 1968). implícitamente asociadas, ya que se
Este status del objeto se considera lo puede presentar para emocionar,
hoy como un producto netamente distraer o instruir. Esta operación
occidental (Choay, 1968; Van Lier, de “mostración”, para utilizar un tér-
1969; Adotevi, 1971), en la medida en mino más genérico que el de expo-
que es Occidente el que, rompiendo sición, es tan esencial que es el que,
con el modo de vida tribal, piensa por creando la distancia, hace de la cosa
primera vez en la separación entre un objeto, mientras que en la inves-
sujeto y objeto (Descartes, Kant y tigación científica por el contrario,
más tarde McLuhan, 1969). prima la exigencia de rendir cuentas
2. El trabajo de adquisición, inves- de las cosas en un contexto univer-
tigación, preservación y comunica- salmente inteligible.
ción del museo lo presenta como una 3. Los naturalistas y los etnólo-
de las grandes instancias de “produc- gos, así como los museólogos, por
ción” de objetos, es decir, de conver- lo general seleccionan lo que llaman
sión de las cosas que nos rodean. En objetos en función de su potencial
estas condiciones, el objeto de museo de testimonio, ya sea por la cantidad
-musealium o musealia- no posee una de información (rótulos) que puedan
realidad intrínseca, aún cuando el llevar para reflejar los ecosistemas
museo no sea el único instrumento o las culturas de las cuales desean
“productor” de objetos. En efecto, conservar las huellas. “Los musealia
otros enfoques son “objetivantes”, son objetos muebles auténticos que,
tal el caso particular de la gestión como testimonios irrefutables, mues-
científica. Esta última establece tran el desarrollo de la naturaleza o
normas de referencia (por ejemplo, de la sociedad” (Schreiner, 1985).
las escalas de medida) totalmente Es la riqueza de la información que
independientes del sujeto y al mismo llevan en sí mismos la que conduce
tiempo, a duras penas puede tratar a etnólogos como Jean Gabus (1965)
lo viviente en cuanto tal (Bergson), o Georges Henri Rivière (1989) a
ya que tiende a transformarlo en atribuirles la calificación de objetos-
objeto, lo que constituye la dificul- testimonio que conservan mientras
tad de la fisiología con respecto a la están expuestos. Georges Henri
anatomía. Simplemente, el punto de Rivière también utiliza la expresión
vista museal, aunque se encuentre a objetos-símbolo para designar cier-
veces al servicio de la gestión cientí- tos objetos-testimonio cargados de
fica, difiere porque su primera preo- contenido que pretenden resumir

62
toda una cultura o toda una época. 4. El mundo de la exposición
La consecuencia de esta objetiva- refleja tales elecciones. Para semiólo-
ción sistemática de las cosas permite gos como Jean Davallon “…los
estudiarlas mucho mejor que cuando musealia se pueden considerar menos
quedan en su contexto de origen como cosas (desde el punto de vista
(sitio etnográfico, colección privada de su realidad física) que como entes
o galería), pero también puede poner de lenguaje (definidos y reconocidos
de manifiesto una tendencia feti- como dignos de ser conservados y
chista: una máscara ritual, una ves- presentados) y como soportes de
timenta ceremonial, un instrumento prácticas sociales (son recolectados,
aratorio, etc., cambian bruscamente catalogados, expuestos, etc.)” (Daval-
de estado al entrar en el museo. Arti- lon, 1992). En una exposición, los
ficios como la vitrina o el cimacio, objetos son utilizados como signos
separadores entre el mundo real y el del mismo modo que las palabras en
mundo imaginario del museo, no son un discurso. Pero los objetos no son
otra cosa que rótulos de objetividad otra cosa que signos, puesto que por
que sirven para garantizar la distan- su sola presencia pueden ser direc-
cia (crear una distanciación, como tamente percibidos por los sentidos.
decía Bertold Brecht del teatro) y Por esta razón a menudo se utiliza,
señalar que lo que se presenta no para designar al objeto de museo
pertenece más a la vida, sino al presentado a partir de su poder de
mundo cerrado de los objetos. Por “presencia auténtica”, el término
ejemplo, no se tiene el derecho de anglosajón real thing, traducido como
sentarse en una silla que pertenece a cosa verdadera, es decir “cosas que
un museo de artes decorativas, lo que presentamos tal cual son y no como
presupone una distinción conven- modelos, imágenes o representacio-
cional entre la silla funcional y la nes de cualquier otra cosa” (Cameron,
silla-objeto. “Des-funcionalizadas” 1968), lo que supone, por diversas
y “des-contextualizadas”, a partir de razones (sentimental, estética, etc.),
ese momento, no sirven más para los una relación intuitiva con lo que está
fines a que estaban destinadas, sino expuesto. El término objeto expuesto
que entran en un orden simbólico (expôt) designa las cosas reales que
que les confiere una nueva signifi- están expuestas, pero también todo
cación (lo que conduce a Krzysztof elemento digno de ser expuesto (un
Pomian a llamarlas “portadoras documento sonoro, fotográfico o
de significación”, (semióforos) y a cinematográfico; un holograma; una
atribuirles un nuevo valor que en reproducción, una maqueta, una
principio es puramente museal, instalación o un modelo conceptual)
pero que puede devenir económico. (ver Exposición).
Se transforman así en testimonios 5. Una cierta tensión opone la cosa
(con-)sagrados de la cultura. verdadera y su sustituto. Conviene

63
destacar, en este sentido, que para creado directamente a partir de la
algunos, el objeto semióforo no apa- idea o del proceso, y no sólo a tra-
rece como portador de significación vés de una copia exacta del original.
más que cuando se presenta por sí Según la forma del original y el uso
mismo y no por vía de un sustituto. que de él se haga, puede ser ejecu-
Pero, por amplia que pueda parecer tado en dos o tres dimensiones. Esta
esta concepción, no tiene en cuenta noción de autenticidad, particular-
ni los orígenes del museo durante mente importante en los museos de
el Renacimiento (ver Museo), ni la bellas artes (obras maestras, copias
evolución y la diversidad a la que ha y falsificaciones), condiciona una
llegado la museología del siglo XIX. gran parte de las cuestiones ligadas
Tampoco considera el trabajo de al estado y al valor de los objetos. Se
cierto número de museos cuyas acti- observa, sin embargo, que existen
vidades son esencialmente parecidas, museos cuyas colecciones sólo están
por ejemplo, en Internet o sobre compuestas de sustitutos y que, de
soportes duplicados; generalmente, manera general, la política de susti-
todos los museos hechos de sustitutos tutos (copias, yesos o ceras, maquetas
como las yesotecas, las colecciones de o soportes digitales) abre amplia-
maquetas, las ceratecas (museos que mente el campo de acción del museo
conservan reproducciones en cera) y contribuye a cuestionar, desde el
o los centros de ciencias (que expo- punto de vista de la ética museal, el
nen sobre todo modelos). Desde el conjunto de valores actuales de dicha
momento en que los objetos se consi- institución. Por otra parte, desde
deran elementos del lenguaje, permi- una perspectiva más amplia, todo
ten construir exposiciones-discurso objeto expuesto en un museo debe
que no siempre alcanzan a sostener ser considerado como un sustituto
dicho discurso. Por lo tanto, es nece- de la realidad que representa, porque
sario imaginar otros elementos de como cosa musealizada, el objeto de
sustitución del lenguaje. Cuando la museo, es en sí mismo, un sustituto
función y la naturaleza del objeto (Deloche, 2001).
expuesto buscan reemplazar una 6. En el contexto museológico,
cosa verdadera o un objeto auténtico, sobre todo en las disciplinas arqueo-
se le atribuye la cualidad de sustituto. lógicas y etnográficas, los especialis-
Puede ser una fotografía, un dibujo tas se han acostumbrado a revestir al
o un modelo de la cosa real. El susti- objeto del sentido que ellos imaginan
tuto es considerado opuesto al objeto a partir de sus propias investigacio-
“auténtico” (si bien no se confunde nes. Mucho son los problemas que
totalmente con la copia del original, se plantean. Ante todo, los objetos
como sucede con los calcos de las cambian de sentido en su medio
esculturas o las copias de las pintu- de origen siguiendo el capricho de
ras), en la medida en que puede ser las generaciones. A continuación,

64
cada visitante es libre de interpre- tiene sentido más que puesto en un

H CORRELATO: ARTEFACTO, AUTENTICIDAD,


tar lo que contempla en función de contexto” (Hainard, 1984).
su propia cultura. De lo que resulta
un relativismo que Jacques Hainard COSA, COSA VERDADERA, OBJETO EXPUESTO (EXPÔT),
resume, en 1984, con una frase que OBRA DE ARTE, ESPÉCIMEN, OBJETO TRANSICIONAL,
se tornó célebre: “el objeto no es para OBJETO FETICHE, OBJETO TESTIMONIO, COLECCIÓN,
nada la verdad de nada; polifuncio- REPRODUCCIÓN, SUSTITUTO, COPIA, RELIQUIA.
nal primero, polisémico después, no

65
P
PATRIMONIO italiana, aunque es una de las prime-
ras en conocer el término patrimo-
s. m. (del latín: patrimonium). Equivalente ing.: nio, utiliza por mucho tiempo la ex
heritage; fr.: patrimoine; al.: Natur und Kulture-
rbe; ital.: patrimonio; port.: patrimônio.
presión beni culturali (bienes cultu-
rales). La idea de patrimonio está
La noción de patrimonio designa, vinculada a la de pérdida o desapari-
en el derecho romano, el conjunto ción potencial -tal fue el caso a partir
de bienes recibidos por sucesión, de la Revolución Francesa- y de allí
bienes que según las leyes descien- surge la voluntad de preservación de
den de padres y madres a hijos, los bienes. “El patrimonio se reco-
bienes de familia por oposición a noce por el hecho de que su pérdida
los bienes gananciales. Más tarde, constituye un sacrificio y su conser-
por analogía, nacieron dos usos vación supone sacrificios” (Babelon
metafóricos: (1) En época bastante y Chastel, 1980).
reciente, la expresión “patrimonio 1. A partir de la Revolución Fran-
genético” designa las características cesa y durante todo el siglo XIX,
hereditarias de un ser vivo; (2) Anti- el patrimonio designa el conjunto
guamente, la noción de “patrimonio de bienes inmuebles que se suele
cultural” que parece surgir en el confundir con la noción de monu-
siglo XVII (Leibniz, 1690), antes de mento histórico. El monumento, en su
ser retomada por la Revolución Fran- sentido original, es una construcción
cesa (Puthod de Maisonrouge, 1790; destinada a perpetuar el recuerdo de
Boissy d´Anglas, 1794). No obstante, alguien o de algo. Aloÿs Riegl distin-
el término conoce usos más o menos gue tres categorías de monumentos:
amplios. A partir de 1930, la noción los concebidos deliberadamente para
que de él se infiere por su etimolo- “conmemorar un momento preciso
gía conoce una mayor expansión en o un acontecimiento complejo del
el mundo latino (Desvallées, 1995) pasado” (monumento intencional);
que en el mundo anglosajón, el cual, “aquellos cuya elección se deter-
durante largo tiempo prefiere usar mina por las preferencias subjetivas”
el término property (bien) antes de (monumento histórico) y finalmente,
adoptar, en los años ‘50, heritage “todas las creaciones del hombre,
(herencia), distinguiéndolo de legacy con independencia de su significa-
(legado). También la administración ción o de sus destinos originarios”

66
[monumento antiguo] (Riegl, 1903). considerablemente al integrar, en
Las dos últimas categorías decli- forma progresiva, el conjunto de
nan al compás de los principios de testimonios materiales del hom-
la historia, la historia del arte y la bre y de su entorno. Es así como el
arqueología, al modo del patrimonio patrimonio folclórico, científico e
inmueble. En Francia, y hasta una industrial se incluyen en la noción
fecha reciente, la Dirección de Patri- general de patrimonio. Al respecto,
monio, cuyo objetivo esencial consis- la definición de Québec da testimo-
tía precisamente en la preservación nio de ello al señalar que “Puede ser
de los monumentos históricos, estaba considerado patrimonio todo objeto
disociada de la Dirección de Museos. o conjunto, material o inmaterial,
Aún hoy, no es raro encontrar par- reconocido y apropiado colectiva-
tidarios de una u otra de las defini- mente por su valor de testimonio y
ciones expresadas por Riegl. Aunque de memoria histórica, merecedor de
ampliada a nivel mundial bajo la ser protegido, conservado y puesto
égida de la UNESCO, la suya es una en valor” (Arpin, 2000). Esta noción
visión fundada en el monumento, en remite al conjunto de todos los bie-
los conjuntos monumentales y en los nes o valores naturales o creados por
sitios, puesta en valor en el seno del el hombre, materiales o inmateriales,
ICOMOS (equivalente del ICOM sin límite de tiempo ni lugar, here-
para los monumentos históricos). Es dados de generaciones anteriores
así como la Convención sobre la Pro- o reunidos y conservados para ser
tección del Patrimonio Mundial esti- transmitidos a las futuras generacio-
pula que “para los fines de la presente nes. El patrimonio es un bien público
Convención son considerados “patri- cuya preservación debe ser asegu-
monio cultural” los monumentos, ya rada por las colectividades cuando
sean obras arquitectónicas, de escul- los particulares fallan. La suma de
tura o de pintura monumentales (…); las especificidades naturales y cultu-
los conjuntos: grupos de construccio- rales de carácter local contribuye a
nes aisladas o reunidas (...) en razón la concepción y a la constitución de
de su arquitectura, (…); los sitios: un patrimonio de carácter universal.
obras del hombre u obras conjuntas El concepto de patrimonio se dis-
del hombre y la naturaleza (…). A los tingue del de herencia en la medida
fines de la presente Convención son en que uno y otro reposan sobre
considerados “patrimonio natural”: temporalidades sensiblemente dife-
los monumentos naturales (…); las rentes. Mientras que la herencia se
formaciones geológicas y fisiográficas define después de un deceso o en el
(…) y los sitios y las zonas naturales momento de la transmisión interge-
(…)” (UNESCO, 1972). neracional, el patrimonio designa el
2. Desde mediados de los años ‘50, conjunto de bienes heredados de los
la noción de patrimonio se amplía ancestros o reunidos y conservados

67
para ser transmitidos a los descen- temente por las comunidades y los
dientes. En cierto modo, el patrimo- grupos en función de su medio, su
nio de define por el linaje. interacción con la naturaleza y su his-
3. Desde hace algunos años, la toria, procurándoles un sentimiento
noción de patrimonio, definida sobre de identidad y de continuidad que
las bases de la concepción occiden- contribuye a promover el respeto por
tal de transmisión, se encuentra la diversidad cultural y la creatividad
afectada por la globalización de las humana. Para los fi nes de la presente
ideas, de lo que da testimonio el Convención, sólo será tomado en
principio relativamente reciente de consideración el patrimonio cultural
patrimonio inmaterial. Esta noción, inmaterial conforme a los instru-
originada en los países asiáticos mentos internacionales existentes
(especialmente en Japón y Corea) relativos a los Derechos del Hombre,
se funda en la idea de que la trans- así como a la exigencia de respeto
misión descansa, en esencia, sobre mutuo entre comunidades, grupos e
una activa intervención humana; de individuos y de un desarrollo soste-
allí el concepto de tesoro humano nible” (UNESCO, 2003).
viviente: “persona promovida al 4. El campo, cada vez más com-
grado de maestro en la práctica de plejo, constituido por la problemática
la música, las danzas, los juegos, las de la transmisión -lo patrimonial- ha
manifestaciones teatrales y los ritos generado en estos últimos años una
que tengan valor artístico e histórico reflexión más precisa sobre los meca-
excepcional en sus países, tal como nismos de constitución y extensión
fue definido en la Recomendación del patrimonio: la patrimonializa-
sobre la Salvaguarda de la Cultura ción. Más allá de la aproximación
Tradicional y Popular (UNESCO, empírica, numerosas investigaciones
1993). Desde hace poco tiempo, este intentan hoy analizar la institución,
principio comienza a lograr algu- la empresa del patrimonio, como la
nos resultados a nivel mundial: “Se resultante de intervenciones y estra-
entiende por patrimonio cultural tegias. La idea de patrimonialización
inmaterial las prácticas, representa- también se impone a fin de compren-
ciones, expresiones, conocimientos der el status social del patrimonio,
y saberes, así como los instrumentos, del mismo modo que otros avanzan
objetos, artefactos y espacios cultu- sobre la idea de “artificación” (Sha-
rales asociados que las comunida- piro, 2004), en lo que se refiere a
des, los grupos y, llegado el caso, los las obras de arte. “El patrimonio es
individuos, reconocen como parte un proceso cultural o su resultado,
integrante de su patrimonio cultu- que se relaciona con los modos de
ral. Este patrimonio cultural inma- producción y de negociación vincu-
terial, transmitido de generación en lados con la identidad cultural, la
generación, es recreado permanen- memoria colectiva e individual y los

68
valores sociales y culturales” (Smith, 1794), la connotación espiritual
2007). Significa que si se acepta que (Hegel, 1807), la connotación mís-
el patrimonio representa el resultado tica y desinteresada (Renan, 1882) y
de un proceso basado en un cierto finalmente, el humanismo (Malraux,
número de valores, implica que son 1947). El concepto de patrimo-
justamente esos valores los que fun- nio cultural colectivo no hace más
damentan el patrimonio. Tales valo- que traspasar el léxico jurídico-
res ameritan ser analizados, aunque económico al campo moral. Aparece
a veces, también rebatidos. así como sospechoso y emparentado
5. La institución del patrimonio con lo que Marx y Engels califican
conoce también detractores: aquel- de ideología: a saber, un subpro-
los que se interrogan sobre su pro- ducto del contexto socio-económico
cedencia y la valorización abusiva destinado a servir intereses parti-
y “fetichista” de los soportes de la culares. “La internacionalización
cultura en que se origina, en nom- del concepto de patrimonio de la
bre de los valores del humanismo humanidad no es (…) sólo falsa, sino
occidental. En sentido estricto, es también peligrosa en la medida en
decir, antropológico, nuestra heren- que se le añade un conjunto de cono-
cia cultural no está hecha más que cimientos y prejuicios cuyos criterios
de prácticas y saberes muy modestos son expresiones de valor elaboradas
y reside ante todo en la aptitud de a partir de datos estéticos, morales
fabricar instrumentos y no utilizar- y culturales; en reumen, la ideología
los como tales, sobre todo cuando de una casta en una sociedad cuyas
están fijados como objetos dentro estructuras no se reducen a las del
de la vitrina de un museo. Pero se Tercer Mundo en general ni a las
olvida a menudo que el utensilio más de África en particular” (Adotevi.
elaborado y más poderoso que el 1971). Es por lo tanto sospechoso
hombre ha inventado es el concepto, que coexista con el carácter privado
instrumento de desarrollo del pensa- de la propiedad económica y parezca
miento, difícil de guardar dentro de servir de premio consuelo para los
una vitrina. El patrimonio cultural, desheredados.
entendido como la suma de los tes- y DERIVADOS: PATRIMONIOLOGÍA,
timonios comunes a la humanidad,

H CORRELATO: BIEN CULTURAL, COSA,


PATRIMONIALIZACIÓN.
es objeto de una crítica muy severa
que le reprocha ser un nuevo dogma COMUNIDAD, CULTURA MATERIAL, OBJETO EXPUESTO,
(Choay, 1992) en una sociedad que HERENCIA, HERITOLOGÍA, IDENTIDAD, IMAGEN, MEMORIA,
ha perdido sus referencias religiosas. MENSAJE, MONUMENTO, OBJETO, REALIDAD, RELIQUIA
Sin embargo, es posible enumerar CULTURAL, SEMIÓFORO, SUJETO, TESTIGO, TERRITORIO,
las etapas sucesivas en la formación TESORO NACIONAL, TESORO HUMANO VIVIENTE, VALOR.
de este producto reciente: la reapro-
piación patrimonial, (Vicq d´Azyr,

69
ciones arqueológicas, donaciones y
PRESERVACIÓN legados, intercambio, compra, sin
s. f. Equivalente ing.: preservation; fr.: préser- mencionar el robo o el pillaje (com-
vation; al.: Bewahrung, Erhaltung; ital.: preser- batidos por el ICOM y la UNESCO:
vazione; port.: preservaçāo. Recomendación de 1956 y Convención
Preservar significa proteger una cosa de 1970). La gestión y la administra-
o un conjunto de cosas de peligros ción de colecciones son un conjunto
tales como la destrucción, la degrada- de operaciones relacionadas con el
ción, la disociación o incluso el robo. tratamiento administrativo de los
Esta protección está respaldada por objetos, como ser su inscripción en el
la recolección, el inventario, la custo- catálogo o en el registro de inventario
dia, la seguridad y la restauración. a fin de certificar su estado museal, lo
En la museología, la preservación que en algunos países les concede un
reúne el conjunto de funciones vin- status jurídico particular, al punto que
culadas con la entrada de un objeto los bienes incorporados al inventario
al museo: adquisición, inscripción en son inalienables e imprescriptibles.
el inventario, catalogación, reserva, En países como los Estados Unidos
conservación y a veces, restaura- o Gran Bretaña los museos pueden,
ción. La preservación del patrimonio en forma excepcional, alienar objetos
induce una política que debuta esta- y disponer de ellos para transferirlos
bleciendo procedimientos y criterios a otra institución museal, destruir-
de adquisición del patrimonio mate- los o venderlos. Su ubicación en las
rial e inmaterial de la humanidad y reservas y su clasificación forman
su medio ambiente, para proseguir parte de las actividades propias de
con la gestión de las cosas converti- la gestión de colecciones, así como
das en objetos de museo y su conser- la supervisión del desplazamiento
vación. En este sentido, el concepto de los mismos dentro o fuera del
de preservación representa el desafío museo. Finalmente, las actividades
fundamental de los museos, ya que el de conservación tienen como objetivo
desarrollo de las colecciones estruc- la puesta en marcha de los medios
tura su misión y su desarrollo. Junto necesarios para garantizar el estado
con la difusión al público, constituye de un objeto contra toda forma de
uno de los ejes de la acción museal. alteración, a fin de legarlo a la pos-
1. La política de adquisición es, teridad lo más intacto posible. En
en la mayoría de los casos, un ele- su sentido más amplio, estas activi-
mento esencial en el funcionamiento dades condensan, las operaciones
de cualquier museo. La adquisición de seguridad general (protección
reúne el conjunto de medios por los contra robo y vandalismo, incendio
cuales un museo toma posesión del o inundaciones, terremotos y moti-
patrimonio material e inmaterial de nes), las disposiciones llamadas de
la humanidad: recolección, excava- conservación preventiva, es decir “el

70
conjunto de medidas y acciones que realizar intervenciones reversibles y
tienen por objetivo evitar y minimi- fácilmente identificables.
zar los deterioros o pérdidas futuras. 2. En la práctica, el concepto de
Dichas acciones se inscriben en el “conservación” se prefiere a menudo
contexto o en el entorno de un bien al de preservación. Para numerosos
cultural, pero más a menudo en el profesionales de museos la conserva-
de un conjunto de bienes, sea cual ción -que incluye a la vez la acción y la
sea su antigüedad y su estado. Estas intención de proteger un bien cultu-
medidas y acciones son indirectas: no ral, material o inmaterial- constituye
interfieren con materiales ni estruc- la esencia de la actividad del museo.
turas y no modifican la apariencia de Da testimonio de ello, tanto en Fran-
los bienes culturales” (ICOM-CC, cia como en Bélgica, el antiguo voca-
2008). Por otra parte, la conservación blo para definir la profesión museal:
curativa es “el conjunto de acciones la corporación de conservadores, sur-
directamente emprendidas sobre un gida a partir de la Revolución Fran-
bien cultural o un grupo de bienes, cesa. Por mucho tiempo, (a lo largo
con el objetivo es detener un pro- de todo el siglo XIX) este vocablo
ceso activo de deterioro o reforzar su parece haber sido el que mejor carac-
estructura. Estas acciones se ponen teriza la función del museo. Por otra
en marcha solamente cuando la exis- parte, la actual definición de museo
tencia de los bienes está amenazada a del ICOM (2007) no recurre al tér-
corto plazo por su fragilidad extrema mino preservación para poner de
o por la velocidad de su deterioro y manifiesto las nociones de adquisi-
modifican a veces la apariencia de ción y conservación. Sin duda, desde
los mismos” (ICOM-CC, 2008). La esta perspectiva, la noción de conser-
restauración es “el conjunto de accio- vación debe ser encarada de manera
nes emprendidas directamente sobre más vasta, incluyendo la problemá-
un bien cultural singular y en estado tica del inventario o de la reserva.
estable, teniendo como objetivo Esta última concepción tropieza con
mejorar su apreciación, comprensión una realidad diferente, a saber: que
y uso. Estas intervenciones sólo se la conservación (por ejemplo, en el
realizan cuando el bien ha perdido seno del comité ICOM-CC) está
una parte de su significación o de su claramente vinculada con las activi-
función a raíz de deterioros o de res- dades de preservación y restauración
tauraciones anteriores. Estas tareas -tal como son descriptas más arriba-
se fundan en el respeto por los mate- que a las de gestión o administración
riales originales y muy a menudo de colecciones. Es en este contexto
modifican la apariencia del bien” donde se desarrolla progresivamente
(ICOM-CC, 2008). Para conservar un campo profesional distinto, el de
lo más posible la integridad de los los archivistas y administradores de
objetos, los restauradores optan por colecciones. El concepto de preser-

71
vación permite dar cuenta de este CESIÓN, SALVAGUARDA, MEDIO AMBIENTE (CONTROL DEL
conjunto de actividades. MEDIO AMBIENTE).

3. El concepto de preservación,
por añadidura, tiende a objetivar
las tensiones inevitables que existen PROFESIÓN
entre cada una de estas funciones
s. f. Equivalente ing.: profession; fr.: profession;
(sin contar las que conciernen a la al.: Beruf; ital.: professione; port.: profissāo.
preservación en su relación con la
comunicación y la investigación), las La profesión se define en un marco
cuales a menudo fueron el blanco de socialmente determinado y en este
numerosas críticas: “La idea de la sentido no es parte constitutiva del
conservación del patrimonio remite a campo teórico. Un museólogo puede
las pulsiones anales de toda sociedad caracterizarse, en primer lugar,
capitalista” (Baudrillard, 1968; Delo- como historiador del arte o biólogo
che, 1985-1989). Desde esta óptica de profesión, pero puede también
más general, cierto número de políti- considerarse -y ser socialmente consi-
cas de adquisición, por ejemplo, inte- derado- como un museólogo profe-
gran en forma paralela las políticas sional. Una profesión, para existir,
de alienación del patrimonio (Neves, necesita definirse como tal, pero
2005). El problema de la elección del también ser reconocida como tal por
restaurador y, de manera general, las los otros, lo que no siempre es el caso
elecciones a efectuar a nivel de las en lo que concierne al mundo de los
operaciones de conservación (¿qué museos. No hay una profesión, sino
conservar y por lo tanto qué dese- profesiones museales plurales (Dubé,
char?) constituye, con la alienación, 1994) es decir un conjunto de activi-
algunas de las cuestiones más polé- dades vinculadas al museo, remune-
micas de la organización del museo. radas o no, que permiten identificar
Por último, los museos adquieren a una persona (principalmente por su
y conservan -cada vez con mayor estado civil) y clasificarla dentro de
regularidad- objetos patrimoniales una categoría social.
inmateriales hecho que plantea otros
Con referencia a la concepción de
problemas y obliga a encontrar técni-
la museología tal como es presentada
cas de conservación que se adapten a
en estas páginas, la mayoría de los

H
estos nuevos patrimonios.
agentes que trabajan en el ámbito de
CORRELATO: ADQUISICIÓN, BIEN(ES), COSA, los museos está lejos de haber reci-
COMUNIDAD, CONSERVADOR, CONSERVACIÓN
bido la formación que esto implica
PREVENTIVA O CURATIVA, INVENTARIO, GESTIÓN DE
y muy pocos pueden pretender ser
COLECCIONES, ADMINISTRACIÓN DE COLECCIONES,
DIRECTOR DE COLECCIONES, MATERIAL, INMATERIAL,
museólogos por el solo hecho de
MONUMENTO, OBRA, DOCUMENTO, OBJETO, su presencia en un determinado
PATRIMONIO, REALIDAD, RELIQUIA, RESTAURACIÓN, museo. Sin embargo, existen en ellos
RESTAURADOR, SEMIÓFORO, ALIENACIÓN, RESTITUCIÓN, numerosos perfiles que requieren un
72
bagaje de conocimientos específicos. hace algunos años va acompañada
El ICTOP (Comité para la formación de una formación más museológica,
profesional del ICOM) ha seleccio- como la que ofrece hoy un cierto
nado una veintena (Ruge, 2008). número de universidades. Muchos
1. El cursus de numerosos agentes, conservadores especializados en el
la mayoría de los cuales se encuentra estudio de las colecciones -que sigue
en el seno de la institución, no man- siendo su principal e incontestado
tiene sino una relación relativamente campo de acción- no pueden pre-
superficial con el principio mismo del sentarse como museólogos ni como
museo, aunque para el gran público museógrafos aún cuando algunos,
son ellos quienes lo personifican. en la práctica, conjugan con toda
Tal el caso de los agentes de vigilan- facilidad los diferentes aspectos del
cia o guardianes, afectados a la cus- trabajo museal. En Francia, a dife-
todia de los espacios de exposición rencia de otros países europeos, el
del museo, quienes, en razón de sus cuerpo de conservadores se recluta
funciones, constituyen el principal generalmente por concurso y goza de
contacto con el público, al igual que una formación específica (Instituto
los encargados de la recepción. La Nacional del Patrimonio).
especificidad de la vigilancia de los 2. El término museólogo se aplica al
museos (medidas precisas de seguri- investigador cuyo objeto de estudio
dad, evacuación del público y de las trata de la relación específica entre el
colecciones, etc.) ha impuesto pro- Hombre y la realidad, caracterizada
gresivamente a lo largo del siglo XIX, como la documentación de lo real
categorías de reclutamiento que por medio de la aprehensión sensi-
corresponden a un cuerpo especí- ble directa. Su campo de acción des-
fico distinto del resto del personal cansa esencialmente sobre la teoría
administrativo. Al mismo tiempo, la y la reflexión crítica en el campo
figura del conservador aparece como museal, ya sea que trabaje dentro
la primera profesión específicamente o fuera del museo, por ejemplo, en
museal. Por largo tiempo, el conser- una universidad o en otros centros
vador ha estado a cargo del conjunto de investigación. Por extensión, y
de tareas directamente vinculadas especialmente en Canadá, el término
con los objetos pertenecientes a la museólogo se utiliza para designar
colección del museo: su preserva- a toda persona que trabaja para un
ción, investigación y comunicación. museo desempeñando funciones de
(Modelo PRC, Reinwardt Academie). jefe de proyectos o programador de
Su formación está vinculada desde exposiciones. El museólogo se dife-
un principio con el objeto de estudio rencia, pues, del conservador, pero
de las colecciones (historia del arte, también del museógrafo, encargado
historia, ciencias de la naturaleza, de la concepción y de la organización
etnología, etc.) aún cuando desde general del museo, de las gestiones

73
relacionadas con la seguridad o la de decoración, sin ponerlos en valor
conservación y de la restauración, ni hacerlos significar al inscribirlos
pasando por las salas de exposi- en ese espacio. Numerosos expógra-
ción, permanentes o temporarias. El fos y escenógrafos de exposición se
museógrafo, por sus competencias caracterizan por ser arquitectos o
técnicas, tiene una visión experta arquitectos de interiores, lo que no
sobre el funcionamiento del museo quiere decir que todo arquitecto de
en su conjunto -preservación, inves- interiores pueda pretender el sta-
tigación y comunicación- y puede tus de expógrafo, de escenógrafo y
administrar (por ejemplo, a través mucho menos de museógrafo. Es en
de la redacción de pliegos de condi- tal contexto que la tarea del comisa-
ciones) los datos vinculados a la rio de exposición (a menudo repre-
conservación preventiva tanto como sentada por el conservador, aunque
las informaciones a comunicar a los a veces también por personal inde-
diferentes públicos. El museógrafo pendiente del museo) cobra fuerza
se distingue del expógrafo, término y sentido, ya que concibe el proyecto
propuesto para designar a quienes científico de la exposición y asume su
tienen las competencias necesarias coordinación.
para realizar exposiciones, ya sea en 3. Con el desarrollo del campo
un museo o en un espacio no museal. museal surgen progresivamente cier-
También se diferencia del escenógrafo tas profesiones decididas a adquirir
de exposiciones (o diseñador de expo- autonomía, pero también a reivin-
siciones), en la medida en que este dicar su importancia y su voluntad
último, utilizando técnicas de acon- de participación en los destinos
dicionamiento del espacio escénico, del museo. Es esencialmente en los
puede ser también apto para concebir dominios de la preservación y de la
montajes de exposiciones (ver Museo- comunicación donde mejor se puede
grafía). Las profesiones de expógrafo observar este fenómeno. En lo que
y escenógrafo, han estado durante concierne a la preservación, es el
largo tiempo emparentadas con la de restaurador, profesional dotado de
decorador, que remite a la decoración los conocimientos científicos y sobre
de los espacios. Pero la decoración todo de las técnicas requeridas para
realizada en espacios funcionales, el tratamiento físico de los objetos
como resultado de las actividades de colección (su restauración y su
normales de la decoración de inte- conservación preventiva y curativa),
riores, difiere de las intervenciones quien se ha impuesto la necesidad de
llevadas a cabo en las exposicio- una formación altamente especiali-
nes que releva la expografía. En las zada por tipo de materias y técnicas,
exposiciones su trabajo tiende más competencias de las que no dispone
bien a acondicionar el espacio, uti- el conservador. De igual modo, las
lizando los objetos como elementos tareas que reclama el inventario, las

74
que tratan la gestión de las reser- mental en las tareas de comunicación
vas y también el movimiento de las y de mediación del museo.
piezas, han favorecido la creación 5. A estas diferentes profesiones
relativamente reciente del cargo de se han agregado otras transversales o
régisseur (registrador), encargado de domésticas entre las cuales figura la
la responsabilidad del movimiento de jefe o encargado de proyectos (puede
de obras, seguros, gestión de reser- ser un científico o un museógrafo).
vas y a veces, incluso, de la prepara- Es responsable de la puesta en prác-
ción y el montaje de una exposición tica de las actividades museales que
(se habla entonces del régisseur de reúnen a su alrededor especialistas
exposiciones). en la preservación, la investigación y
4. En lo que concierne a la comu- la comunicación, con miras a la reali-
nicación, el personal vinculado al zación de proyectos específicos tales
servicio pedagógico, al igual que el como una exposición temporaria,
personal interesado por la problemá- el acondicionamiento de una nueva
tica de los públicos, se ha beneficiado sala, de una reserva visitable, etc.
con el surgimiento de cierto número 6. De manera más general, es muy
de profesiones específicas. Sin duda, probable que los administradores o
una de las más antiguas es la consti- gestores de museos, ya reunidos en
tuida por la figura del guía-intérprete algún Comité del ICOM, velen por
o guía-conferencista, encargado de poner en valor las especificidades de
acompañar a los visitantes (a menudo sus funciones, distinguiéndolas de
en grupos) a las salas de exposición las de otras organizaciones, lucrativas
para ofrecerles la información rela- o no. Existen numerosas tareas clasi-
cionada con el dispositivo de la misma ficadas a nivel administrativo, como
y con los objetos presentados, según ser la logística, la seguridad, la infor-
los principios de las visitas guiadas. mática, el marketing, las relaciones
A este primer tipo de acompaña- con los medios, cuya importancia va
miento se le adjunta la función del en aumento. Por su parte, los direc-
animador, a cargo de los talleres o de tores de museos (reunidos en asocia-
las experiencias más relevantes surgi- ciones, especialmente en los Estados
das del dispositivo de comunicación Unidos) presentan características
del museo. Más adelante, la función profesionales que abarcan una o
del mediador, destinado a servir de varias de las competencias evocadas.
intermediario entre las colecciones Símbolos de autoridad en el seno del
y el público. Su propósito apunta a museo, sus perfiles (administradores
interpretar las colecciones y a llevar o conservadores, por ejemplo) se pre-
al público a interesarse por ellas de sentan a veces como reveladores de

H CORRELATO: MUSEOLOGÍA, EXPOLOGÍA,


acuerdo con contenidos previamente las estrategias de acción del museo.
establecidos. Cada día más, el respon-
sable del sitio Web juega un rol funda- CONSERVADOR, DISEÑADOR DE EXPOSICIONES,

75
ENCARGADO DE PROYECTOS, CONSERVACIÓN, (funcionar de manera continua y
MUSEOGRAFÍA, RESTAURADOR, EXPOGRAFÍA, GESTIÓN, regular, sin otras interrupciones
ARQUITECTO DE INTERIORES, ESCENÓGRAFO, AGENTE
que las previstas por el reglamento);
DE MANTENIMIENTO, GUÍA, GUÍA-INTÉRPRETE,
el principio de mutabilidad (adap-
CONFERENCISTA, ANIMADOR, MEDIADOR, EDUCADOR,
INVESTIGADOR, EVALUADOR, COMUNICADOR,
tarse a la evolución de las necesida-
TECNÓLOGO, TÉCNICO, VOLUNTARIO, GUARDIÁN, AGENTE des de interés general, sin ningún
DE VIGILANCIA. obstáculo jurídico que se oponga
a los cambios a realizar desde esta
óptica); el principio de igualdad
PÚBLICO (asegurar la igualdad de tratamiento
para cada ciudadano). Finalmente,
s. m. adj. (del latín publicus, populus: pueblo o el principio de transparencia (comu-
población). Equivalente ing.: public, audience; nicación de documentos relativos al
fr.: public; al.: Publikum, Besucher; it.: pubblico;
port.: público.
servicio ofrecido a cada particular
que lo solicite y motivación de cier-
El término posee dos acepciones, tas decisiones). Esto significa que el
según se lo emplee como adjetivo o establecimiento museal está abierto
como sustantivo. y pertenece a todos y está al servicio
1. El adjetivo “público” -museo de la sociedad y de su desarrollo.
público- traduce la relación jurídica En el derecho angloamericano
entre el museo y la población del prevalece la noción de fideicomiso
territorio en el cual está situado. El (public trust) por encima de la de ser-
museo público es, en esencia, pro- vicio público. En virtud de sus prin-
piedad del pueblo; está fi nanciado cipios, se exige un compromiso muy
y administrado por este último a estricto por parte de los fiduciarios
través de sus representantes y por (trustees). El museo, generalmente
delegación, a través de su admi- organizado de manera privada -bajo
nistración. Esta lógica se expresa un estatuto de organización sin fi nes
con mayor fuerza sobre todo en los de lucro dirigida por un Consejo de
países latinos. El museo público es Administración- destina sus acti-
fi nanciado esencialmente por los vidades a un cierto público. Espe-
impuestos; sus colecciones partici- cialmente en los Estados Unidos se
pan de la lógica del dominio público hace menor referencia a la noción de
(en principio, son imprescriptibles e público que a la de comunidad, tér-
inalienables y no pueden ser descla- mino empleado a menudo en sentido
sificadas salvo en virtud de un pro- muy amplio (ver Sociedad).
cedimiento muy estricto). Sus reglas Este principio conduce al museo,
de funcionamiento emanan de las en todas partes del mundo, a ver su
reglas generales de los servicios actividad ejercida por lo menos par-
públicos, considerando especial- cialmente bajo la égida de los pode-
mente el principio de continuidad res públicos, ya que la mayor parte
76
del tiempo se encuentra a cargo de según horarios regulares”. (Ameri-
ellos, hecho que lo obliga a respe- can Association of Museums (USA),
tar determinadas reglas de las que Programa de Acreditación, 1973); la
derivan su administración y cierto definición publicada en 1998 por la
número de principios éticos. Desde Museums Association (UK) ha reem-
esta perspectiva, la definición de plazado el adjetivo “público” por el
museo del ICOM presupone que se sustantivo pueblo.
trata de una organización sin fines La noción misma de público asocia
de lucro y numerosos artículos de estrechamente la actividad del museo
su Código de Deontología han sido con sus usuarios, es decir, aquellos a
redactados en función de dichas quienes se supone va a beneficiar, aún
características. En este contexto, sin recurrir a sus servicios. Los usua-
la problemática del museo privado rios son, por supuesto, los visitantes
y, a fortiori, la del museo adminis- -el gran público- en quienes se piensa
trado como una empresa comercial, en primer término, olvidando que no
permite suponer que en ellos no se siempre representaron el rol central
encuentran los diferentes principios que el museo les reconoce actual-
vinculados con el dominio público ni mente, hasta el punto de que existe
con las características de los poderes un gran número de públicos especí-
públicos citados más arriba. ficos. Lugar de formación artística y
2. Como sustantivo, la palabra territorio de la república de los sabios
“público” designa el conjunto de los en primer lugar, el museo no estuvo
usuarios del museo (el público de los siempre abierto a todos, sino que lo
museos) pero también, por extrapo- hace progresivamente en el curso
lación a partir de su destino público, de su historia. Esta apertura, que
el conjunto de la población a la cual conduce a su personal a interesarse
cada establecimiento está dirigido. cada vez más en todos los visitantes,
Presente en casi todas las definicio- aunque también en la población que
nes actuales de museo, la noción de no frecuenta los museos, favorece la
público ocupa siempre un lugar cen- multiplicación de los ejes de lectura
tral: “institución (…) al servicio de la del conjunto de esos usuarios, de lo
sociedad y de su desarrollo, abierta al que dan cuenta los nuevos nombres
público” (ICOM, 2007). Es también surgidos a lo largo del tiempo: pue-
una “colección (…) cuya conserva- blo, gran público, público numeroso,
ción y presentación revisten gran no-público, públicos alejados, impe-
interés para el conocimiento, la edu- didos o disminuidos, utilizadores o
cación y el placer del público”. (Ley usuarios, visitantes, observadores,
sobre los Museos de Francia, 2002), espectadores, consumidores, audien-
más aún: “una institución (…) que cia, etc. El desarrollo del campo
posee y utiliza objetos materiales, profesional de los evaluadores de
los conserva y los expone al público exposiciones, algunos de los cuales

77
se presentan como “abogados” o 3. Por extensión, dentro de la
“portavoces del público”, da testimo- problemática de los museos comu-
nio de esta tendencia actual de for- nitarios y los ecomuseos, el público
talecer el tema de los públicos en el se amplía a toda la población del
funcionamiento general del museo. territorio en la que se inscriben. La
Se habla así, desde fines de la década población es el sostén del museo y en
del ’80, de un verdadero “viraje hacia el caso del ecomuseo, se convierte en
los públicos”, de la acción museal con el actor principal y no en el blanco
el fin de mostrar la creciente impor- del establecimiento (ver Sociedad).
tancia de la frecuentación y la toma y DERIVADOS: PUBLICIDAD, GRAN PÚBLICO, NO-
de conciencia de las necesidades y

H CORRELATO: UTILIZADORES, CLIENTELA,


PÚBLICO, PÚBLICO DISMINUIDO FRÁGIL, PÚBLICO ALBO.
las expectativas de los visitantes (este
punto corresponde a lo que se llama
USUARIOS, AUDIENCIA, ECOMUSEO, PUEBLO,
“recorrido comercial del museo”, aun FIDELIZACIÓN, FRECUENTACIÓN, POBLACIÓN, PRIVADO,
cuando ambos no van forzosamente VISITANTES, COMUNIDAD, SOCIEDAD, ESPECTADORES,
a la par). EVALUACIONES, ENCUESTAS, EVALUADORES, TURISTA.

78
S
SOCIEDAD hasta a incluir un significado propio
de la época: el desarrollo agrario)
s. f. Equivalente ing.: society; fr.: société; al.:
o del turismo y la economía, como
Gesellschaft, Bevölkerung; it.: società; port.:
sociedade sucede en la actualidad. En este sen-
tido, la sociedad puede ser entendida
En su acepción más amplia, la socie- como el conjunto de habitantes de
dad es el grupo humano compren- uno o varios países, léase del mundo
dido como un conjunto -más o menos entero. Particularmente, es el caso de
coherente- en el cual se establecen la UNESCO, la promotora más com-
sistemas de relación e intercambio. prometida a escala internacional en
La sociedad a la cual se dirige el el mantenimiento y desarrollo de las
museo puede ser definida como una culturas, el respeto por la diversidad
comunidad de individuos organizada cultural, así como en el progreso de
en un espacio y un momento dados, los sistemas educativos, dentro de los
alrededor de instituciones políticas, cuales el museo se encuentra natural-
económicas, jurídicas y culturales mente categorizado.
comunes, de las cuales forma parte
y con las cuales construye su activi- 2. Si bien, a primera vista, la socie-
dad. dad se puede definir como una comu-
nidad estructurada por instituciones,
1. A partir de 1974, a continua-
ción de la Declaración de Santiago el concepto de comunidad difiere en
de Chile, el museo se presenta para sí mismo del de sociedad, puesto que
el ICOM como una institución una comunidad se presenta como un
“al servicio de la sociedad y de su conjunto de personas que viven en
desarrollo”. Esta propuesta, históri- colectividad o se asocian porque tie-
camente determinada por el naci- nen ciertos puntos en común (lengua,
miento del concepto de “país en religión, costumbres) sin agruparse
vías de desarrollo” y su calificación, necesariamente alrededor de estruc-
durante los años ‘70, como un tercer turas institucionales. De manera
conjunto entre los países del Este general, uno y otro término se dife-
y los países occidentales, presenta rencian, sobre todo, en razón de su
al museo como agente de la evol- dimensión. El término comunidad se
ución de la sociedad, ya se trate de usa generalmente para designar a los
la cultura (el uso del término llegó grupos más restringidos pero tam-

79
bién más homogéneos (la comunidad problemáticas acerca esos diferentes
judía, gay, etc. de una ciudad o de un tipos de museos, su forma de ges-
país), mientras que el de sociedad es tión difiere, al igual que su relación
evocado a menudo para conjuntos con los públicos. La denominación
más vastos, a priori más heterogéneos “museos de sociedad” reúne a “los
(la sociedad de este país, la sociedad museos que comparten el mismo
burguesa). Precisando, el término objetivo: estudiar la evolución de
community, utilizado regularmente la humanidad en sus componentes
en los países angloamericanos, no sociales e históricos y transmitir
posee realmente un equivalente en las señales, los puntos de referen-
francés, ya que atañe al “conjunto cia, para comprender la diversidad
de personas e instancias que respon- de las culturas y de las sociedades”.
den a diferentes denominaciones: 1) (Barroso y Vaillant, 1993). Tales obje-
los públicos, 2) los especialistas, 3) tivos fundamentan al museo como
(las) otras personas que juegan un un lugar realmente interdisciplina-
papel en la interpretación (prensa, rio y abren camino a exposiciones
artistas…); 4) los que contribuyen que tratan sobre temas tan variados
al programa educativo, como ser los como la crisis de la vaca loca, la inmi-
grupos artísticos; 5) (los) depósitos gración, la ecología, etc. El funciona-
y lugares de conservación, en espe- miento del museo comunitario -que
cial las bibliotecas, los organismos puede participar en el movimiento de
encargados del abastecimiento, los los museos de sociedad- se encuentra
museos” (American Association of vinculado en forma más directa con
Museums, 2002). El término se tra- el grupo social, cultural, profesional
duce al francés unas veces como o territorial que representa y que se
“colectividad”, otras como “pobla- supone es el encargado de animar.
ción local” o “comunidad” y también Dirigido a menudo de manera pro-
como “medio profesional”. fesional, puede también descansar
3. Con este espíritu se desarrol- únicamente sobre la iniciativa local y
lan desde hace algunas décadas dos la lógica de la donación. Los proble-
categorías de museos: los museos de mas que debate atañen directamente
sociedad y los museos comunitarios, al funcionamiento y a la identidad de
a fin de subrayar el lazo específico su comunidad. Es principalmente el
que ejercen sobre su público. Estos caso de los museos del vecindario o
museos, reemplazando tradicional- los ecomuseos.
mente a los museos de etnografía, y DERIVADOS: MUSEO DE SOCIEDAD.

H CORRELATO: COMUNIDAD, MUSEO COMUNITARIO,


se presentan como establecimientos
que desarrollan una fuerte relación
DESARROLLO COMUNITARIO, PROGRAMA DE DESARROLLO,
con sus públicos, integrándolos al ECOMUSEO, IDENTIDAD, PÚBLICO, LOCAL.
centro de sus preocupaciones. Si
bien la naturaleza de sus respectivas

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