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Conferencia No. 3.

Retiro Matrimonial.
I. P. Getsemaní.

Texto: I Tesalonicenses 4:3-5; Hebreos 13:4.


Tema: Disfruta tu Matrimonio.

I.- EL MATRIMONIO SE DISFRUTA CUANDO HAY COMUNICACIÓN.


a) Lo que la Biblia Enseña.
“... Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”. Santiago 1:19 b.
“Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio”. Proverbios 18:13.
“La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor”. Proverbios 15:1.
“El hombre iracundo promueve contiendas; más el que tarda en airarse apacigua la rencilla”.
Proverbios 15:18.
“... Tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar y tiempo de hablar”. Eclesiastés 3:7.
“Sea nuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder
a cada uno” Colosenses 4:6.

b) Normas para Comunicarse Mejor.


Un consejero matrimonial dijo, que la queja que él escucha con más frecuencia es la de la esposa
que desea compartir sus pensamientos más íntimos mientras que el esposo no se siente bien al
hacerlo, generalmente porque le es más difícil.
Ayudará a la pareja mejorar la comunicación si desde el principio tratan de entender esta diferencia
entre el hombre y la mujer.
El Dr. Eduardo Wheat recomienda estas tres normas básicas para la esposa:
1. Nunca le diga a nadie lo que su esposo le comunica en privado.
2. Preste a su esposo una atención total y entusiasta, y óigalo con interés para que él se sienta más
cómodo al expresarle , recuerde que talvez no le sea fácil.
3. No le interrumpa, ni salte a toar conclusiones con respecto a lo que él dice.

Se recomiendan tres normas para el marido:


1. Mire a su esposa y acérquese a ella mientras están hablando.
2. Pasen tiempo juntos y a solas, y en ese tiempo escuche a su esposa, porque así podrá
entenderla mejor.
3. Haga planes para que esos periodos sean más largos a fin de que los dos puedan tener más
intimidad permitiendo que se derrumben las defensas que puedan haberse erigido
temporalmente.

Debido a que por lo general, las mujeres sienten más necesidad de hablar que los hombres, los
esposos deben aprender que pueden amar a sus esposas escuchándolas, pero de veras escuchando
y poniendo atención e interés en lo que ella dice.

c) Cinco Ingredientes que Ayudan a Mejorar la Comunicación.


 Expresen continuamente que se aman, con palabras y acciones.
 Elogie los talentos, las capacidades y los logros de su cónyuge, exprese gratitud por el trabajo
que realiza.
 Comuníquense cuando se sienta triste, deprimido y malentendido, su pareja no puede leer sus
pensamientos.
 Escuche a su cónyuge sin juzgar o criticar aun cuando no estén de acuerdo. Algunos no se
comunican porque temen la reacción del otro.
 Respóndanse mutuamente en forma física y facial, su pareja quiere verlo a usted sonriente y con
los ojos chispeantes en respuesta a lo que dice.
En todo matrimonio por bueno que sea, habrá conflictos, no siempre estarán de acuerdo, a menos
que uno sea muy dominante y el otro completamente dominado.
II.- EL MATRIMONIO SE DISFRUTA EN UN MARCO DE RESPETO MUTUO.
El respeto, según el diccionario es: Caballerosidad, Consideración, Miramiento, Veneración, Atención
y Cortesía. La Biblia usa la palabra “Reverencia”, y el concepto “Temor” para hablar de eso que
podemos llamar Respeto.
En Efesios 5:33, se le pide a la mujer que respete a su marido. Lamentaciones 5:12 manifiesta la
tristeza de que haya gente que no respete a los ancianos. En Romanos 13:7 se nos exhorta a dar
respeto a todos los que debemos; mayores, autoridades, líderes, padres, esposo, esposa, hijos, etc.
Y nuevamente en I Pedro 3:1-2, se le ordena a la mujer a respetar a su marido.
El respeto para alguien, manifiesta qué tanto valor le concedemos a ese alguien. Es decir, que con el
respeto manifestamos nuestro grado de pertenencia. Hay varones que hasta dicen “cuando mi
esposa se casó...” como si ellos no se hubieran casado. Hay quien dice a la esposa, “¿dónde están
tus hijos?”, como si no fueran de él también. El respeto es pertenecer, y dejar a otros pertenecernos.
En Colosenses 3:18-25 encontramos un himno, un poema al respeto en el seno familiar.
Desde los esposos, pasando por los hijos y llegando hasta los que trabajan en un hogar, de los unos
para los otros, debe haber respeto. Ese respeto que:
a) Da Libertad para Ser. Cuántas veces el padre le falta al respeto al hijo cuando no le permite ni
elegir, ni ser él mismo, sino que lo quiere controlar y decidir por sobre su vida. Lo mismo pasa a la
inversa, cuando un hijo tiene en poco a sus padres y le limita su alegría y su ministerio.
b) Ayuda a Sentirse Valioso. Cuando somos respetados y gozamos de la libertad auténtica que el
respeto de los demás nos da en la familia, nos sentimos valiosos e importantes, nos sentimos a
gusto con nosotros mismos.
c) Nos Motiva a Respetar. Para ser respetados hay que respetar (v.25), el respeto genera respeto,
como la deshonra acarrea deshonra.
Es interesante que el Señor Jesucristo no habló en contra del esclavismo, ni tampoco lo hizo
abiertamente contra la poligamia, la razón es muy sencilla, los principios que enseñó como el respeto
son una revolución en la sociedad, nadie que respeta a otro lo puede esclavizar, nadie que respete a
su cónyuge puede conseguirse otro u otra. El Respeto puede revolucionar nuestros hogares hasta
hacerlos nuevos a la imagen del plan de Dios. Dios quiere para nosotros como matrimonios que nos
respetemos en el amor de Dios. Luchemos por conseguir para nuestro hogar el Respeto y viviremos
de una manera digna, honorable y próspera.

III.- EL MATRIMONIO SE DISFRUTA CUANDO SE ATACA AL PROBLEMA Y NO A LAS


PERSONAS.
Observe la diferencia, usted puede dar de puntapiés al problema o pueden darse de puntapiés el uno
al otro, no deje que la crítica personal entre a su conflicto, “eres una tonta”, “como estás de gordo”,
“eres una floja”, “y ¿qué tienen que ver nuestros familiares con nuestros problemas?”.
Tampoco haga referencias a los hábitos de “con que yo soy una floja y gorda, pues tú eres un calvo y
gordo”.
Y así continúan las cosas de mal en peor, de conflicto se transforma en guerra, y más que guerra es
una tontería.
Mucho cuidado con hacer alusiones a la familia. “así es tu madre”, “eres igual que tu padre”, “tu
hermano es así”. Ni el padre, ni la madre, ni ningún otro familiar tienen que ver con el problema.
Ataquen el problema, no el uno al otro.

IV.- EL MATRIMONIO SE DISFRUTA CUANDO SE CULTIVA EL ROMANCE.


Pocas cosas denigran, lastiman y daño tanto una relación matrimonial como es la rutina, la monotonía
y la falta de creatividad para expresar nuestro amor conyugal. Bienaventurados seremos como
matrimonios si tenemos la madurez, la determinación y el coraje santo de restaurar el romance en
nuestra vida conyugal.
1. El Romance Basado en las Expresiones Verbales y Prácticas: Colosenses 3:8-9. Las
palabras tienen la capacidad de lastimar, de herir, de desalentar y despreciar a nuestro respectivo
cónyuge, pero también tienen la capacidad de animar, edificar, nutrir, enriquecer y de expresar
afecto. Bienaventurada es la mujer que continuamente escucha que su esposo la ama.
Bienaventurados son los hijos que escuchan que sus padres los aman. Bienaventurado es el varón
que como cabeza de la mujer escucha que su esposa lo ama. El romance depende de expresiones
de amor, frecuentes y variadas. Una simple llamada telefónica a nuestra esposa sin mayor motivo
que saber cómo se encuentra y decirle cuánto la amamos, es muy importante para nuestra relación.
Una tarjeta o nota con expresiones de cariño, un regalo sorpresa, un ramo de rosas y por lo menos
una vez por mes comer fuera de casa, sin los hijos, créanmelo construiría una mejor relación
matrimonial. Quiero preguntarles ¿hasta cuándo vamos a aplicar estas pequeñas cosas que hacen
Grande a un Matrimonio?
2. El Romance Basado en la Atracción Física: Todos tenemos necesidad de escuchar que
somos amados. En honor a la verdad lo decimos, pocas cosas nos hacen tanto bien, nos dignifican,
nos nutren y nos enriquecen como cuando nos dicen que nos aman y si a eso le añadimos un beso
en los labios de nuestro respectivo cónyuge, un beso en la mejilla, un abrazo, un saludo, una
palmada en la espalda, que venga de nuestros seres queridos y que lo hacen sin ningún interés
mezquino, que lo hacen sólo porque nos aman, tal práctica se convertiría en un estímulo que nos
impulsa a vencer la adversidad, a tener razones significativas para vivir y a redoblar esfuerzos para
alcanzar aquello que nos hemos propuesto. Cuando se carece de afecto, cuando las personas
entorno a nosotros, y especialmente nuestro respectivo cónyuge, se niega a expresarnos el afecto,
lo reprime, entonces nos asalta la duda, el desinterés, la enfermedad y la desesperanza, y no
encontramos nada que nos impulse a seguir adelante. ¿Quiere bendecir a las personas entorno a
usted? Dígales que las ama y atrévase a tocarlas sin ninguna motivación perversa oculta. Sólo
porque queremos parecernos a Dios, que nos dice que nos ama con amor incondicional, perfecto y
eterno a pesar de lo que somos y hacemos y que exhibe su amor en toda su grandeza en la Cruz,
cuando vemos a Cristo muriendo por nuestros pecados (I Juan 4:8-10).
3. El Romance Basado en el Agradecimiento: El romance precisa también del agradecimiento.
Nunca nos cansemos de dar Gracias a Dios y a nuestros semejantes. La gratitud en el seno de
nuestras familias debe ser constante y abundante. Los seres humanos necesitamos conocer si
estamos haciendo un importante aporte en la vida de otra persona. Muchas veces nos olvidamos de
todo el trabajo (servicio) que nuestra esposa, con amor, dedicación y esfuerzo hace para hacer de
nuestro hogar un lugar agradable para vivir, y es muy importante reconocerlo. De igual manera, las
esposas que se quedan en casa, deben agradecer el esfuerzo, la disciplina y la perseverancia que
su esposo hace para llevar el dinero suficiente para que todos en la casa lleven una vida digna.
“Dad gracias en todo...” dice el autor sagrado, “porque esta es la voluntad de Dios para con nosotros
en Cristo Jesús”; “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el Nombre de nuestro Señor
Jesucristo” Repito, nunca nos cansemos de dar Gracias, máxime a aquéllas personas que se dan y
dan a favor de nuestra necesidad, sea esta cuál fuere.

V.- EL MATRIMONIO SE DISFRUTA CUANDO CULTIVAMOS EL PERDÓN.


Este estudio no estaría completo si no tocara el punto tan importante del Perdón.
El rencor, el resentimiento y amargura han destruido matrimonios y han provocado enfermedades
emocionales, aún físicas. Usted no puede darse el lujo de no perdonar.
Mitos en cuanto a Perdonar.
1. Es señal de debilidad.
2. Implica que la otra persona tenía razón.
3. Unas personas pueden perdonar, otras no.
En vez de ser señal de debilidad, es señal de madurez, alguien ha dicho que la madurez se muestra
en la disposición de perdonar una ofensa más grande que la suya propia. Por ejemplo es señal de
madurez, cuando una esposa está dispuesta a perdonar el adulterio del marido cuando ella nunca ha
sido culpable de tal cosa.
De ninguna persona implica que la otra persona tenía la razón, simplemente es una decisión de
perdonar al cónyuge (o cualquier persona) Porque Dios lo ha perdonado a uno todas sus ofensas.
El Padre Nuestro dice: “Y perdónanos...como (en la misma manera) perdonamos. No pudiera ser más
claro, si nosotros no perdonamos, no seremos perdonados.
Si alguien dijera “no puedo perdonar” o “no siento perdonar”. Hay buenas noticias, el perdonar no es
una emoción, sino una decisión. Si usted decide perdonar, lo puede hacer, con la ayuda de Dios.
Aunque sus emociones estén gritando que no lo haga (porque el orgullo humano no quiere) de su
voluntad, de su espíritu decida. Los que dicen que no pueden perdonar, en realidad, no quieren
perdonar.
Cada uno de nosotros, por ser pecadores, merecemos el infierno, pero por medio de la Obra
Redentora de Su Hijo en la Cruz, Dios nos perdonó, esto nos obliga a perdonar a los que nos
ofenden.
En cada matrimonio vienen heridas y ofensas, usted puede vivir lleno de rencor, aferrado a que tiene
(o tenía), la razón y llegará a ser un viejecito(a) amargado(a). La ofensa que usted y yo hemos hecho
a Dios no es comparable con la ofensa que usted y yo podamos recibir, y así como Dios nos perdonó
a nosotros, no importando el tamaño de la ofensa, así también nosotros debemos perdonar.

VI.- UN MATRIMONIO SE DISFRUTA EN UN AMBIENTE DE SERVICIO MUTUO. Marcos 10:42-45.


Tengo algunas afirmaciones para las parejas que caso: “No nos casamos para ser amados, nos
casamos para amar; No nos casamos para ser servidos, nos casamos para servir; No nos casamos
para recibir, sino para dar”. Y no hay mayor ejemplo de esto que nuestro Señor Jesucristo, lo vemos a
Él lavando los pies de sus apóstoles como señal de humildad y servicio. Su vida y sus enseñanzas se
enfocaban en un servicio sacrificado por los demás. Él dijo una vez: “No vengo para ser ministrado,
sino para ministrar”. Amados el más Grande significado de la vida no es recibir, sino dar.
Nosotros los padres hemos de enseñar a nuestros hijos lo que creemos, es uno de los más
importantes ingredientes de una familia amorosa, la disposición de servir.
¿Quién hará el trabajo? Espero que la familia, toda la familia. En cualquier tamaño de familia hay
suficiente trabajo para todos. Entonces cada miembro de la familia debería ciertamente aprender a
trabajar. Deben delegarse tareas apropiadas a cada edad, conjuntamente con el entrenamiento
básico como efectuar la tarea.
En la familia, se necesita hacer mucho trabajo, (la ropa necesita ser lavada, la basura sacada, se
deben barrer y trapear los pisos, lavar, enjuagar y secar trastos, ir por el mandado, pagar cuentas,
lavar el coche, lavar los baños, forrar libros y libretas, ayudar con la tarea escolar a los hijos, etc.)
Pero si la tarea se hace entre todos los que integramos la familia, la carga se hace más ligera y
placentera. Si entiendo bien la Biblia, la grandeza está expresada en el servicio, no en la dominación.
El servicio es un marca de grandeza. Alguien debe dar el primer paso para fomentar en su familia una
disposición de servir. Espero sea usted, quien lee este sermón.

Conclusión:
“Mas el fruto del Espíritu es Amor.., Benignidad Bondad..,”
Amabilidad, en lugar de Benignidad traduce la Nueva Versión Internacional; también la Biblia Dios
habla hoy, dice “El amor es Amable”, palabras del apóstol Pablo en Primera Corintios 13. ¿Qué es
entonces la amabilidad? La amabilidad es el amor en las pequeñas cosas. Amabilidad es: Ayudar a
otro en su necesidad, por pequeña que parezca. La Amabilidad soporta a otros, ofrece una mano de
ayuda y un toque de sanidad en tiempo de adversidad.
Las pequeñas amabilidades recorren un largo camino hacia la construcción de las relaciones de
confianza y amor incondicional. Piense en el impacto de su familia al usar palabras o frases como:
“Gracias, por favor, discúlpame, tú primero, ¿puedo ayudarte?”; o hacer pequeños actos de servio
como levantar los platos, llevar a los niños de compras para algo que es importante para ellos; o
llamar para ver si necesitas algo de la tienda, para comprarlo de camino a casa; o encontrar
pequeñas maneras de expresar amor, como enviar flores, poner una nota en la lonchera o el
portafolios, llamar para decir “te quiero” a la mitad del día; o expresar gratitud y aprecio; o hacer
cumplido sinceros; o mostrar reconocimiento no sólo en momentos especiales de logros o
cumpleaños, sino en días ordinarios, y sólo porque su cónyuge o sus hijos, son lo que son.
Un pensamiento que debemos atesorar “Hacer muchas pequeñas cosas con cuidado, constancia y
amabilidad, no es una pequeña cosa”.
Finalmente si nuestros corazones están llenos de amor y de la Amabilidad que Cristo nuestro Señor
nos manda, no puede quedar escondido. Aparecerá en la fábrica donde laboramos con puntualidad,
responsabilidad e integridad, en los negocios que tenemos con justicia, honestidad y cortesía, en el
ministerio que hacemos en servicio, humildad y excelencia, y aparecerá en las relaciones de familia
en nuestro tono de voz y las palabras que usamos, se mostrará finalmente en nuestro rostro.

Les ama en Cristo: Pastor. Martín Pereda Prigadaá.


Sábado, 15 de Octubre de 2005.