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Los 6 hábitos de las parejas infelices

¡Cuidado! A veces no nos damos cuenta de lo mucho que estamos entrando


en dinámicas malsanas para la relacion.
¿Qué hace que una relación funcione? Los expertos -y sus estudios en la
materia que, valga mencionar, brotan como setas en Internet- hablan de
actitudes y formas de entender la reciprocidad que ayudan a que dos
personas perduren unidas en el tiempo a través de su amor mutuo.
En contrapartida, no hay día en el que las estadísticas mundiales o
regionales no reflejen la actual tendencia que caracteriza a los
matrimonios (parejas formalizadas legalmente, pero parejas al fin y al
cabo) contemporáneos: su escasa durabilidad y falta de visión del largo
plazo.
¿Sabías que puedes estar auto-saboteando tu relación y no te has dado
cuenta? Aquí te contamos cuáles son los síntomas a ver si te sientes
identificada.
Así pues, démosle la vuelta a la pregunta: ¿qué hace que una relación no
funcione o que sus miembros se vuelvan infelices en ella? Según el
siquiatra Kevin D. Arnold, existen seis hábitos de los miembros de las
parejas que ponen en peligro las relaciones y su felicidad conjunta.
1. Falta de generosidad
El amor se fundamenta en la capacidad de dar de forma altruista, sin
esperar nada a cambio intencionalmente. Este argumento se sustenta en
que los miembros de la relación presuponen al dar que el otro le
corresponderá debido a la confianza que se ha gestado entre ambos y a la
reciprocidad y reconocimiento que se profesan en sus acciones
individuales positivas. Es un efecto casi inconsciente, es decir, está ahí,
pero no se da pensando en ello.
Las parejas infelices y egoístas dan para recibir algo a cambio de forma
inmediata, no basado en una cuestión de demostración de amor hacia el
otro.
Si sientes que tu relación esta en problemas, ten en cuenta estas 10 cosas
que podrán mejorarla instantáneamente a punta de cambios mínimos.
Vale la pena intentarlo.
2. Querer cambiar al otro
Las parejas no tienen por qué coincidir en todo. De hecho, lo normal es que
no lo hagan. El éxito de una relación afectiva radica en la capacidad de los
miembros de la misma de aprender a conocerse y respetar las divergencias
que se dan entre ellos.
Las parejas infelices se reconocen por la necesidad de sus miembros de
hacer que el otro cambie y se amolde a las exigencias y formas de pensar de
la otra parte.
Te puedes estar preguntando si eres sexualmente incompatible con tu
pareja. Si de verdad quieres saber averígualo aquí.
3. No dedicar tiempo a la pareja
Amar a otra persona hace que uno quiera pasar el mayor tiempo posible a
su lado. Las parejas felices protegen ese espacio común y se sacrifican
para, a pesar de las contrariedades de la vida o el ritmo frenético del día a
día, puedan seguir gozando de esos momentos de intimidad.
En cambio, aquellas que no apuestan por compartir y hacer sacrificios por
estar a solas con el otro miembro, provocan que cada vez estar juntos se
haga más complicado por la falta de sintonía.
¿Sabías que existen ciertas cosas de tu relación que es mejor no contarle a
nadie? Aquí te contamos cuáles son y porque es mejor no hablar de eso
con otros.
4. El rencor
Las discusiones deben ser el escenario idóneo para que las parejas se
encuentren ante la adversidad y aprendan de los errores. Hay que tener la
predisposición de resolver los conflictos y reparar el daño cometido.
Las parejas infelices convierten las divergencias en excusas para ser
vengativos y rencoroso con el otro miembro. Cada pelea se convierte en
una oportunidad para tomar la revancha y atacar con más fuerza al
adversario.
5. Egoísmo
En una relación amorosa es importante la consulta, compartir las
decisiones que, al fin y al cabo, repercutirán en el día a día de la pareja y en
su devenir futuro. Las personas que se quieren y buscan la felicidad
conjunta, comparten y se potencian mutuamente.
En cambio, las parejas infelices, apuestan por fomentar su mundo
independiente y personal por encima del común e imponen sus decisiones
y sus sueños a los del otro miembro.
Te has preguntado alguna vez si podrías tener una relación abierta? Solo
por curiosidad, aquí te dejamos la verdad sobre estas: qué son, cómo
tenerlas y hasta que punto pueden funcionar o no.
6. Hacer sentir culpable al otro
Preocuparse por la pareja, mirar por sus necesidades son actitudes que
caracterizan a las parejas felices. Las que acaban por volverse infelices
pasan por encima de los deseos del otro y fomentan su culpabilidad para
salirse con la suya a como dé lugar.
Vale la pena conocer las cosas de las que más trabajo nos cuesta hablar a
las mujeres y de cuáles a los hombres. Aquí te las dejamos todas para que
entiendas nuestras diferencias.
¡Pero no todo es negativo! También existen hábitos que comparten día día
las parejas felices que aquí te dejamos para que reflexiones en positivo.
Ah y por cierto, también existen ciertos hábitos sexuales que comparten las
parejas felices y que aquí te dejamos para que examines en qué punto te
encuentras.

¿Estás auto-saboteando tu relación y no te


has dado cuenta?
Si tienes la leve impresión de que algo va mal o si simplemente respondes a
estos comportamientos, es momento de pararse a pensar y levantar una
bandera roja de alerta.
Das tu relación por sentada
Una vez asumes que tu relación está más que establecida y que mereces el
amor de tu pareja “porque sí”, es un buen momento para replantearse las
cosas. Tenemos suerte de amar y ser amados y eso genera una zona de
confort de la que cuesta trabajo salir.
Sin embargo, el verdadero amor se sigue construyendo día a día y sin
negligencias. Nunca des por sentado a nadie, si dejamos de “esforzarnos”
no podemos sorprendernos si un día los vemos partir.
Guardas secretos
Por pequeños que sean, los secretos y mentiras crean distancia y sospecha
en una pareja. Confiar en el otro y asumir nuestra vulnerabilidad frente a
la pareja no es más que una forma de acercarnos y de generar lazos más
fuertes.
Esperas demasiado de tu pareja
Si tu idea de relación perfecta es que tu pareja llene y satisfaga todos los
espacios de tu vida, vas por muy mal camino. Si haces a tu pareja
responsable de tu felicidad y de la plenitud con la que vives la vida es hora
de pensar dos veces.
Aunque es importante tener altos estándares y expectativas, no podemos
depender de nuestra pareja para hacernos felices ni crear una relación de
dependencia en la que pretendemos que toda nuestra felicidad gire
alrededor del ser amado.
No eres capaz de hablar abiertamente de su vida sexual
Cuando una pareja no logra superar las barreras de la comunicación y de
expresar sus deseos o frustraciones sexuales abiertamente, se están
poniendo piedras en el camino de la plenitud.
Nada mejor que la honestidad para abrirse a una mejor y más satisfactoria
vida sexual, de lo contrario la frustración hará su mella en nuestra
relación.
Sientes envidia de su éxito profesional
Cuando más que admiración empezamos a sentir celos, envidia o molestia
por el los logros o brillo profesional de nuestra pareja, estamos inmersos
en un círculo malsano que indudablemente lleva a sabotear la relación.
Una relación sana es aquella en que ambos pueden celebrar genuinamente
los éxitos del otro sin ponernos a nosotros mismos como referentes.
¡Cuidado!
Te concentras más en sus defectos que en sus cualidades
Si ya pasas más tiempo pensando en lo que te molesta de tu pareja que en
lo que admiras y amas de ella, estás auto-saboteando tu relación desde lo
más profundo.
Si no vemos y manifestamos lo positivo en el otro, estamos condenados a
ver crecer nuestra intolerancia y a sembrar la semilla del desprecio, el
antónimo absoluto del amor sano.
Por el contrario, existen una serie de hábitos positivos que hacen que las
relaciones crezcan y que las parejas sean más felices. Aquí te dejamos un
par de opciones para que pienses qué tanto los compartes:

10 cosas que debes saber para mejorar tu


relación instantáneamente
Estos sencillos consejos serán los mejores aliados a la hora de mantener
una relación sana y libre de conflictos.
Cuando tenemos relaciones, sea cual sea su naturaleza tendemos a querer
que ésta se lleven como nosotros preferimos.
La verdad es que aunque no existe la fórmula de la felicidad, si hay ciertos
puntos que podemos mejorar para tener una mejor relación tanto de
pareja como con todos nuestros seres amados.
1-No exijas pruebas de amor:
Asume que la persona te ama y vive la plenitud que eso conlleva. Cuando
sientas que la otra persona no te ama tanto como sentías antes o a reducido
su atención hacia tu en vez de ser demandante prueba con dulzura y
comprensión. La demanda seca el amor.
2-Puedes superar a cualquiera o a cualquier situación gracias al amor.
Encuentra en el centro de cada situación de pareja, la manera en que sea el
amor auténtico y verdadero el que medie. Antepón el amor a la
inseguridad, a la agresividad y al ego y no habrá nada que no se pueda
superar.
3- Cuando te digan una mentira, entiende que lo que quiere es no perder tu
amor.
El amor es aún más fuerte que la verdad y por eso las mentiras son solo
una manera de no hacer daño, de no perder el amor del otro. Esto no
quiere decir que permitamos que nuestra relación se llene de mentiras,
pero si que cuando existan se reciban con entendimiento y se devuelvan
con más amor.
4- Cuando alguien te dice algo hiriente, asúmelo como parte de su propio
dolor e ignorancia
Cuando alguien nos dice algo hiriente o nos maltrata con sus palabras o sus
acciones, es posible que sea producto del estrés y la ignorancia. Cuando
somos agresivos y nos desquitamos con el otro, es un síntoma de que algo
nos duele en el interior y estamos sufriendo por algo. La compasión es el
mejor antídoto para ésto (ver formas de liberar mente)
5- La llave de las relaciones felices está en la manera en qué manejamos
nuestra mente
Cuando estamos en paz, cuando logramos encontrar el centro eso se verá
reflejado en la manera en que nos relacionamos. Por esto, es clave
encontrar un momento de relajación, de paz día a día para estar con
nosotros mismos y llenar nuestra mente de pensamientos positivos.
6- Si el amor se vuelve amargo, espera, no reacciones abruptamente
A veces vemos con sorpresa cómo los seres amados responden a nuestro
amor con amargura. En estos casos lo mejor es esperar y no reaccionar
devolviendo la misma amargura pues se convertirá en un círculo vicioso.
Si puedes responder con amor, es posible que la situación se disuelva y
vuelva a la normalidad, pero si no es el caso, la simple aceptación, sin
aferrarse a la idea de cambiar a los demás nos permitirá salir de allí con
mayor tranquilidad.
7- Dale a la persona que amas su libertad y su espacio
Por difícil que parezca, debemos aprender a respetar la individualidad de
la pareja. En la libertad individual se encuentra la pureza de la aceptación
y del amor incondicional. Si nos portamos como policías, estamos
queriendo retener en nuestras manos todo lo que amamos del otro y eso es
antinatural para una relación sana.
8- Aprende a expresar tu amor
A veces no sabemos cómo expresar de manera correcta nuestra amor.
Podemos llegar a ser asfixiantes con nuestras demostraciones y
manifestaciones de amor así como podemos pasar por indiferentes por no
saber cómo expresarlo en absoluto.
En la justa medida y haciéndolo de la manera más sincera encontramos el
punto intermedio sano y funcional que a su vez nos permitirá recibir sin
frustraciones.
9- Cuidado con volverse difícil
Nada que aleje más a las personas como una actitud difícil y malcriada.
Cuando permanentemente hacemos “mala cara” y aquellos que amamos
tienen que venir a consolarnos o tratar de complacer nuestros caprichos,
esto se vuelve agotador para ellos. No nos arriesgamos a perder relaciones
importantes por volvernos difíciles y no saber lidiar con nuestra necesidad
de atención.
10- Cuando hay amor hay anhelo
El anhelo intenso es un síntoma del amor. Van ligados y uno es
consecuencia del otro. Hay que aprender a ver la belleza en ésto y no
asumirlo como un carga negativa. Una cosa es anhelo y otra es apego.
Cuando entendamos la diferencia, podremos vivir un amor más puro y
sano.