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UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO

ACREDITADA INTERNACIONAMENTE Y
LICENCIADA POR LA SUNEDU
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
CARRERA PROFESIONAL DE DERECHO

TEMA:

FRAUDE DEL ACTO JURIDICO

ASIGNATURA: Derecho Civil ll


DOCENTE: Dr. Juvenal Luque Avendaño
ALUMNOS: CODIGO:
o Karol Shirley Huillca Ccopa 016220063E
o Mildreth Elizabeth Roque Tinta 016220127C
o Mishell Nayeli Colque Villanueva 016120059F
o Jeirold Manuel Miranda Sapa 017120165J
o Bigvail Chelquetuma Gonzales 016120093J
o Yakelyn Choquenaira Tinta 016120054D

SICUANI - CUSCO - PERU


Noviembre del 2018

1
INDICE

1. Noción del fraude…………………………………………………………………...6

1.1. Fraude a la ley…………………………………………………………….6

1.2. Fraude a acreedores……………………………………………………7

2. Antecedentes históricos……………………………………………………………8

3. Concepto de fraude del acto jurídico……………………………........................9

4. Acción pauliana……………………………………………………………………10

5. Acción subrogatoria……………………………………………………………....12

5.1. Titularidad de la acción subrogatoria…………………………………12

5.2. Efectos de la acción subrogatoria……………………………………13

5.3. Inconvenientes de la acción subrogatoria………………………….13

6.Antecedentes históricos de la acción pauliana y subrogada………………….14

7. Elementos del fraude del acto jurídico………………………………………….17

8. Clases de fraude del acto jurídico……………………………………………….17

8.1. Fraude a los acreedores………………………………………………..17

8.1.1. Fundamento……………………………………………………19

8.1.2. Elementos del fraude a los acreedores…………………….19

8.1.3. Acto fraudulento……………………………………………….19

8.2. Fraude a la ley………………………………………………………......20

8.2.1. Características………………………………………………20

9. La acción pauliana en el código civil peruano………………………………….21

9.1. Características…………………………………………………………22

9.2. Requisitos para interponer la acción pauliana……………………….23

9.3. Acción de nulidad o de ineficacia……………………………………...23

9.4. Efectos de la acción pauliana………………………………………….25

9.5. Prescripción……………………………………………………………...25

9.6. Improcedencia de la acción pauliana…………………………………26

2
10. Presunción de onerosidad de las garantías reales…………………………26

11. Derechos de los terceros subadquirientes……………………………………28

12. Limitaciones al derecho del tercer adquiriente……………………………….28

13. Remisión……………………………………………………………………….....30

14. Comparación de las acciones pauliana y subrogatoria……………………...31

15. Comparación de las acciones pauliana y de simulación…………………….32

16. Diferencia entre el fraude en el acto jurídico y el fraude en la ley………….34

17. Derecho comparado……………………………………………………............35

17.1. Venezuela………………………………………………………………35

17.2. Paraguay………………………………………………………………..40

17.3. España………………………………………………………………….41

17.4. Francia………………………………………………………………….49

18. Jurisprudencia……………………………………………………………...........51

Conclusiones………………………………………………………………………….56

Bibliografía…………………………………………………………………………….57

3
INTRODUCCIÓN

Es conocido como fraude de los acreedores, es un comportamiento impropio o


imperfecto del deudor, comportamiento traducido en un acto jurídico estructural
y formalmente perfecto, de contenido patrimonial, crea las condiciones para
frustrar la posibilidad de que su acreedor pueda satisfacer su crédito mediante
la disposición de sus bienes reconocidos, que quedarían total o parcialmente
fuera del alcance del acreedor.

El concepto de fraude en el acto jurídico lo podríamos definir como un acto


jurídico celebrado por el deudor de una obligación, quien para evitar que otro
sujeto denominado acreedor pueda ejecutarlo para satisfacer la obligación y,
por ende, quedar en insolvencia. El deudor enajena o dispone sus bienes sea a
título gratuito, oneroso o renuncia a derechos u otorgar garantías reales sobre
los mismos a favor de una tercera persona.

Por ello la doctrina señala que el fraude en el acto jurídico importa la lesión al
derecho subjetivo del acreedor, por cuanto de alguna manera está impidiendo
que ésta pueda ejercitar las acciones pertinentes para la satisfacción del
crédito pendiente que le tiene su deudor a través de los bienes con que cuenta
este último.

4
PRESENTACIÓN

Este presente trabajo se centra en el Fraude del Acto Juridico. En este sentido
es importante destacar varias cuestiones. Por un lado, las clases de fraude del
acto jurídico, la diferencia entre el fraude de ley y el fraude del acto juridico.

A lo largo del trabajo se puede encontrar aportes de información acerca del


Fraude del acto jurídico. Por lo que el presente trabajo pretende contribuir más
saberes enfocándonos principalmente en todo lo que concierne al fraude del Acto
Juridico.

5
EL FRAUDE DEL ACTO JURIDICO

1. NOCIÓN DEL FRAUDE


La palabra fraude no tiene un significado inequívoco, unas veces indica astucia
y artificio, otras El engaño y en una acepción más amplia una conducta desleal,
en fin, toda acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona
con quién se comete, una conducta fraudulenta.1

Hay dos especies de fraude: el fraude a la ley y el fraude a los acreedores


1.1. Fraude a la ley: por fraude a la ley se va de la aplicación de una ley (Ley
defraudada) amparándose en otra ley (ley de cobertura),que sólo de modo
aparente protege el acto realizado, caso en el cual debe aplicarse la ley que se
ha tratado de eludir o, Si ello no es posible, anular el acto, independientemente
de que con este se halla o no causado 2daño. así por disposición del art.1366, el
presidente de la república no puede adquirir los bienes nacionales mediante
contrato, es nulo en aplicación del art.V del T.P, Por ser contrario a una norma
imperativa, por ejemplo: el estado vende un bien a Juan Que es una persona
particular y que no está vetada para y luego Juan, conforme a lo que había
acordado previamente, vende nuevamente el bien al presidente (acto que por si
no está vetado). El resultado será igual aquel acto vetado por el artículo 1366.
Otro ejemplo en el contrato de mutuo está prohibido el pacto de intereses
superiores a la tasa máxima fijada por el Banco Central de reserva del Perú (art.
1243). El mutuante Puede tratar de eludir tal prohibición concibiendo el
financiamiento a intereses dentro del límite legal, pero obligando
contemporáneamente al mutuatario a adquirir un bien de escaso valor, un
cuadro, a un precio Superior a su valor real, pero en el caso del ejemplo, tal venta
es nula por constituir superior a su valor real, pero en el caso del ejemplo tal
venta es nula por constituir un instrumento que constriñe al mutuario A pagar al
mutuante, bajó otra forma, intereses usuario, en tal caso la venta, que de por sí
sería lícita deviene en fraude de la ley, por lo que es ilícita y, por tanto, nula.
La nulidad del acto de la ley, no necesita de especificación por el ordenamiento
jurídico, Este no puede permanecer indiferente ante el fraude. Aunque el

1
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 573
2 El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 1

6
nuestro no contiene un artículo que lo declare explícitamente, En todo caso, lo
dispuesto por el artículo V.del T.P del C.C.(Es nulo el acto jurídico contrario a las
leyes que interesan al orden público o las buenas costumbres)
1.2. Fraude a los acreedores
El fraude a los acreedores hace referencia a los actos celebrados por el deudor
con los cuales renuncien a derechos o disminuya su patrimonio conocido,
provocando o agravando su estado de insolvencia. en perjuicio de sus
acreedores, presentes o futuros, que se ven impedidos de obtener la satisfacción
total o parcial de sus créditos.
El estado de insolvencia 3consiste en un desequilibrio patrimonial en el que el
pasivo supera 4al activo. Insolvente es quien no tiene bienes en su patrimonio
para poder dar cumplimiento a sus obligaciones.
El patrimonio presente y futuro de los deudores constituye para los acreedores,
especialmente para los quirografarios. Garantía patrimonial genérica o común
del recuperó de sus créditos, por eso, a dicho patrimonio, se suele denominar
impropiamente (general o común). Todos los bienes presentes y futuros del
deudor constituyen garantía común de todos los acreedores, sin distinción de
tiempo y del monto de los créditos.
Sé a qué quirografario a aquél cuyo crédito no está respaldado con garantías
específicas. acreedor privilegiado, es aquel para el cual la ley establece un
privilegio consistente en que su crédito debe ser pagado con preferencia a otras,
y acreedor garantizado es aquel que cuenta con garantías específicas (prenda
hipoteca. etc.) que respaldan el recupero de su crédito con la acción Pauliana se
protege tanto al acreedor quirografario como el acreedor privilegiado que no tiene
garantías específicas, y tan el acreedor garantizado, en la parte del crédito que
no está respaldado con garantías específicas.
por los actos (un frauden creditotium),Los deudores que se encuentran en estado
de insolvencia o que están a punto de caer en ella o qué, sin encontrarse en
estado de insolvencia, simplemente no quieren satisfacer sus deudas, en
una actitud desleal para con sus acreedores, realizan actos jurídicos tendientes

3
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 02
4
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 03

7
a desaparecer o reducir sus bienes o a sustituirlos por otros que puedan
mantenerlos a salvo de la ejecución judicial.
La conducta fraudulenta del deudor que deliberadamente persigue eludir el
cumplimiento de sus obligaciones en perjuicio de sus acreedores puede
manifestarse En diversas maneras:
a) el acto simulado puede ser el medio torticero utilizado por el deudor para
impedir que el acreedor Cobra. el remedio contra este mal es la acción de
simulación.
b) el deudor, acreedor de un tercero, no ejerce las acciones que le
competen contra este, privando a sus propios acreedores de ver
incorporado este crédito a su patrimonio, o tercer promueven acciones
contra el deudor y este no sé defiende Poniendo, así. en peligro la
integridad de su patrimonio que a la postre puede perjudicar, a sus
acreedores es decir, el deudor con su inacción, desidia, negligencia o
pasividad, en el ejercicio o defensa de sus derechos evitan crearse un
patrimonio o adquirir nuevos bienes o que su patrimonio se mantenga en
su integridad, con el propósito de que no existan bienes que puedan ser
realizados por sus acreedores,
c) el deudor puede enajenar o gravar realmente sus bienes
(vendiéndolos 5hipotecando etc.) o renunciar a derechos ( constituyendo
patrimonio familiar, renunciando, Herencias etc.) frustrando De este modo
la posibilidad de cobro de sus acreedores.

2. ANTECEDENTES HISTÓRICOS,
En los primeros tiempos la acción de ejecución recaía sobre la persona del
deudor, (humanos iniection).si el deudor no ejecutaba su prestación, es confesó
o condenado, el acreedor podía solicitar su adjudicación, conducirlo preso,
hacerlo trabajar, etc, la persona del deudor era la garantía del crédito. luego se
introdujo la (missio in 6bona)Que autorizaba al acreedor a vender los bienes del
deudor e indemnizarse con su precio, Así por la (bonorun venditio)El acreedor

5
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 05
6
https://www.buenastareas.com/ensayos/Fraude-Del-Acto-Juridico/1059531.html, pag. 03

8
podía satisfacer su crédito, condenado o confesó el deudor, e7l pretor concebía
la missio entrando el acreedor en posesión de todo el patrimonio del deudor o en
concurrencia con los otros acreedores; después de transcurrido algún tiempo
ofrecía los bienes en venta(bonorun prescritio), siendo adjudicados en masa al
mejor postor per univeraitatem, El bonorum emptor Sucedía en el patrimonio del
deudor a título universal. con la bonorum venditio. el deudor sufría una capitis
deminutio máxima. posteriormente se empleó la cessio bonorun a favor del
deudor insolvente exento de culpa, equivalente a la quiebra. Finalmente el pignus
in causa iudicati captum, Mediante el cual el acreedor puede obtener del deudor
un derecho de prenda por intermedio del pretor, la pignoris capio.Susceptible de
recare también sobre todo el patrimonio.
Según trincavelli; El origen de la acción pauliana se encuentra en el derecho
griego, demóstenes hizo referencia a ella en sus alegatos, Sosteniendo la
existencia de un acuerdo fraudulento entre onstor y aphobos, Para evitar el pago
de las indemnizaciones a que éste fue condenado.

3. CONCEPTO DE FRAUDE DEL ACTO JURIDICO


En términos generales, existe fraude cuando a través de un acto jurídico idóneo
y lícito en virtud a una ley que lo permite o autoriza, se busca eludir el
cumplimiento de otra norma imperativa.

El fraude mediante el acto jurídico, o acto jurídico fraudulento, se da cuando una


persona enajena 8sus bienes a fin de protegerlos de la ejecución de sus
acreedores. En este caso, la enajenación es real, es decir no es ficticia como
sucede cuando está de por medio 9la simulación. Lo que busca el deudor es un
estado de insolvencia para no pagar la deuda.

7
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 574
8
https://www.buenastareas.com/ensayos/Fraude-Del-Acto-Juridico/1059531.html, pag. 05
9
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 575

9
4. LA ACCIÓN PAULIANA

La acción pauliana o de ineficacia (mal llamada: acción revocatoria) es la que


compete al acreedor para pedir que judicialmente se declaren ineficaces
respecto de él los actos en los cuales el deudor renuncia a sus derechos
(renuncia a legados, constitución de patrimonio familiar, etc.) o con los que
disminuya si patrimonio conocido, disponiéndolo (donación, venta) o gravándolo
(prenda, hipoteca, etc.) de tal forma que le cause un perjuicio, imposibilitado o
dificultando el recupero de su crédito. Declarando el acto ineficaz, el acreedor
accionante podrá ejecutar su crédito sobre los bienes objeto del acto fraudulento,
no obstante que ya no pertenecen al deudor.

Con esta acción se tutela el derecho de los acreedores, protegiendo al mismo


tiempo el derecho de los terceros adquirientes o sub adquirientes a título oneroso
y de buena fe. Coloca a los bienes materia de la enajenación fraudulenta en
situación de que puedan ser embargados y rematados judicialmente por el
acreedor.

Satisfecho el interés del acreedor, subsiste el acto celebrado entre el deudor que
enajeno y el tercero que adquirió.

Si el patrimonio del deudor constituye garantía patrimonial común de sus


obligaciones o expectativas de ellas (cuando se trata de obligaciones sub
conditione), está obligado a actuar con responsabilidad, diligencia y honestidad
en los actos de renuncia a derechos, o de disposiciones o gravamen de sus
bienes, conservando los necesario para cumplir con sus obligaciones. Sobre
este finadamente radica la acción pauliana, conferida por la ley a los acreedores
para impugnar los actos de los deudores que perjudiquen su derecho, a fin de
que 10puedan ejecutar los bienes integrantes de la garantía general.

La acción pauliana, de ineficacia o revocatoria (ART. 195º CPC), es la que


compete al acreedor para pedir que judicialmente se declaren ineficaces
respecto de los actos con los cuales su deudor renuncia a sus derechos
(renuncia a sus legados, constitución de patrimonio familiar, etc.) o con los que

10
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 575

10
disminuya su patrimonio conocido, disponiéndolo (donación, venta, etc.) o
gravándolo (prenda, hipoteca, etc.), de tal forma que le cause un perjuicio,
imposibilitándolo o dificultando el recupero de su crédito. Declarado el acto
ineficaz, el acreedor accionante podrá ejecutar su crédito sobre los bienes objeto
del acto fraudulento, no obstante que ya no pertenecen al deudor.

LEÓN BARANDIARAN señala que por medio de la Acción Pauliana el acreedor


obra en nombre propio y demanda que quede sin efecto el acto realizado por su
deudor, que comporta una disminución en el patrimonio de éste, que así queda
reducido a la insolvencia, o sea, que carece de medios para pagar su insolvencia.

Con esta acción se tutela el derecho de los acreedores, protegiendo al mismo


tiempo el derecho de los terceros, adquirentes o sub adquirentes a título oneroso
y de buena fe. Coloca a los bienes materia de la enajenación fraudulenta en
situación de que puedan ser embargados y rematados judicialmente por el
acreedor. Satisfecho el interés del acreedor, subsiste el acto celebrado entre el
deudor que enajeno y el tercero que adquirió.

Si el patrimonio del deudor constituye garantía patrimonial común de sus


obligaciones o expectativa de ellas (cuando se trata de obligaciones sub
conditione), está obligado a actuar con responsabilidad, diligencia
y honestidad en los actos de renuncia a derechos, o de disposición o gravamen
de sus bienes, conservando lo necesario para cumplir con sus obligaciones.
Sobre este fundamento radica la acción pauliana, conferida por la ley a los
acreedores para impugnar los actos de los deudores que perjudiquen su
derecho, a fin de que puedan ejecutar los bienes integrantes de la garantía
general. La acción revocatoria tiene por finalidad privar de eficacia a los actos de
enajenación fraudulentos realizados por el deudor. Al 11igual que la acción
revocatoria tiene también carácter subsidiario y el acreedor sólo podrá ejercitarla
cuando no cuente con otro medio de satisfacer su derecho de crédito, burlado
por el acto dispositivo fraudulento del deudor.

5. ACCIÓN SUBROGATORIA

11
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 575

11
La acción subrogatoria (Artículo 1219 º inc. 4) también denominada indirecta,
oblicua o refleja, ha sido definida como la facultad que la ley concede a los
acreedores para que sustituyéndose a su deudor ejerciten los derechos y
acciones de éste, cuando tales derechos y acciones, por la negligencia o mala
fe de dicho deudor, estuvieren expuestos a perderse para la prenda general con
perjuicio para sus acreedores. La acción subrogatoria, pese a su nombre, no es
un supuesto de subrogación, ni se puede decir, propiamente hablando, que el
acreedor que la ejercita actúa en nombre del deudor. El acreedor actúa en
nombre propio en virtud de la facultad que le da la ley.

León Brandarían explica "Por la acción subrogatoria un acreedor puede ejercitar


una reclamación a nombre de su deudor, para que el patrimonio de éste se
acrezca, con el cual el acreedor halla medio de hacerse pago de su crédito,
haciendo que tal patrimonio responda por aquél".

5.1. Titularidad de la acción subrogatoria

El acreedor, al ejercitar un derecho del deudor inactivo no tiene por qué limitarse
a reclamar al tercero cuanto a él le debe el deudor, sino la totalidad del crédito o
derecho que el deudor tenga contra un tercero. Mediante el ejercicio de la acción
subrogatoria, el crédito habrá de considerarse integrado en el patrimonio del
deudor y por tanto, beneficiará también a todos los demás acreedores, y acaso
alguno de ellos ostente un derecho de crédito preferente al del acreedor litigante.

Esta entrada o 12ingreso de lo obtenido en el patrimonio del deudor inactivo


justifica la denominación de indirecta u oblicua que se aplica también a la acción
subrogatoria: el acreedor que ha litigado no cobra directamente del tercero, sino
del deudor.

Así resulta que el acreedor que ejercita la acción subrogatoria no tiene un


derecho de prelación o preferencia sobre

los eventuales restantes acreedores del deudor. Las reglas de prelación


aplicables serán las generales, y en consecuencia, la acción subrogatoria
presenta un escaso atractivo para el acreedor.

12
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 577

12
5.2. Efectos de la acción subrogatoria

El efecto fundamental de la acción oblicua es hacer entrar el derecho o crédito


directamente en el patrimonio del deudor.

5.3. Inconvenientes de la acción subrogatoria

Con criterio se ha señalado que la acción subrogatoria tiene el grave


inconveniente, para el acreedor que la ejerce, que los bienes
o recursos obtenidos por medio de ella ingresan al patrimonio del deudor, sin
ninguna ventaja o preferencia para él, que ha asumido el costo y los riegos de
su ejercicio. Incluso, puede darse el caso que el resultado de la acción
subrogatoria 13redunde en beneficio de otro acreedor preferente. Afirma SALVAT
que para los acreedores les sería mucho más cómodo y ventajoso tener una
acción directa contra el deudor de su deudor, la cual los facultaría actuar en su
propio nombre, en vez de hacerlo en nombre de su deudor. El brillante jurista
sostiene que ello representaría para los acreedores dos grandes beneficios: a)
Les permitiría conservar en su exclusivo beneficio el importe íntegro de la
condenación contra el deudor de su deudor, es decir, los bienes o recursos
obtenidos por su ejercicio, hasta el importe de sus créditos y b) Los eximiría de
escapar a las defensas fundadas en causas exclusivamente personales a su
deudor. Vislumbrando tales inconvenientes y con un criterio sumamente
pragmático, el derecho germánico se aparta de la tradición romana y rechaza él
celebre Art.1166º del Código Napoleónico; los acreedores están facultados para
embargar y hacerse ceder por el juez de la ejecución, la acción o el derecho
especial del deudor, y luego realizarlos directamente. Se advierte que en dicho
régimen han prevalecido las soluciones de carácter ejecutivo, especialmente en
el plano del derecho procesal, y no por vía del derecho sustantivo, aunque de él
dependa el derecho ejercido, ocupándose más de la prestación misma, que de
la persona incursa en el incumplimiento de la deuda. El derecho anglosajón
apartándose también de la influencia franco romana, no ha incorporado la acción
oblicua, tiene mucha similitud con el sistema alemán, pues
los objetivos perseguidos se logran por medio del embargo (attachement of

13
https://www.buenastareas.com/ensayos/Fraude-Del-Acto-Juridico/1059531.html, pag. 06

13
debts) en el que el acreedor que obtiene una decisión judicial (judgement of
crédito) puede ejercer los derechos de su deudor.

6. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA ACCION PAULIANA Y


SUBROGADA

En los primeros tiempos o en tiempos antiguos la acción de ejecución recaía


sobre la persona del deudor "manus iniectio". Si el deudor no ejecutaba su
prestación estando condenado, el acreedor podía solicitar su adjudicación,
14conducirlo preso o hacerlo trabajar, etc., la persona del deudor era la garantía
del crédito.15 Luego se introdujo al "missio in bona" que autorizaba al acreedor a
vender los bienes del deudor e indemnizarse con su precio. Así, por la "bonorum
venditio" el acreedor podía satisfacer su crédito. Condenado el deudor, el pretor
concedía la missio entrando el acreedor en posesión de todo el patrimonio del
deudor. Y después de transcurrido algún tiempo se vendían estos bienes
(bonorum prescritio) al mejor postor. Con la "bonorum venditio" el deudor sufría
una capitis diminutio máxima. Luego vino la "cessio bonorum" a favor del
deudor insolvente exento de culpa, equivalente a la quiebra. Finalmente,
el "pignus ex causa judicati captum" mediante el cual el acreedor puede
obtener del deudor un derecho de prenda, susceptible a recaer también sobre
todo el patrimonio.

o Señalaba MAYNZ, que para conseguir la rescisión de los actos realizados


en fraude a los acreedores, el edicto del pretor había creado dos acciones
que figuraban en las fuentes con los nombres de Pauliana Actio e
Interdictum Fraudatorium, las que probablemente se originaron en causas
distintas y fueron dirigidas a satisfacer diferentes requerimientos,
resultando casi imposible establecer cuál la distinción entre ellas. Es
posible que dado su estructura y origen, ambas asociaciones se hubieran
fundido en la época de la compilación justiniana, para dar lugar a la Acción
Pauliana o Revocatoria, con las características con que llega a la época
contemporánea. Señala como antecedente de la institución la "Lex Aelia

14
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 578
15
https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude_de_ley, pag. 07

14
Sentia", que declaraba nulas las manumisiones de esclavos en fraude a
los acreedores.
o Según TRICANVELLI el origen de la acción pauliana se encuentra en el
derecho griego, pero la institución fue desarrollada plenamente en el
derecho romano. Frente a la insuficiencia de las acciones (directas), los
pretores echaron mano de las acciones (útiles) con las que se vincula la
acción pauliana. La (missio in bona) despertó en los deudores la
necesidad de defraudar a sus acreedores alienando alguna de las cosas
comprendidas en la posesión común. No pudiendo funcionar la acción
directa, el pretor concedió al acreedor la (vindicatio utilis), mediante la cual
podía reivindicar del tercero la cosa enajenada, como si fuera propietario
de ella. Como el deudor podía enajenar cosas incorporales contra las
cuales no procedía la (vindicatio utilis) y además no era fácil para el
acreedor presentar la prueba de la propiedad del deudor. El pretor otorgo
el (interdictum fraudatorium), supuesto en el que bastaba probar que la
cosa había estado en el patrimonio del deudor.
o Según SOLAZZI en el derecho romano clásico existían tres medios a
disposición de los acreedores:
o La ACCION PAULIANA POENALIS, ésta nacía a partir del ilícito
cometido por el deudor y que daba lugar a una reparación pecuniaria
respecto del acreedor. El deudor se liberaba de esta acción en el
momento que reparaba el pago.
o El INTERDICTUM FRAUDATORIUM, que era un remedio recuperatorio
del bien salido del patrimonio.
o El IN INTEGRUM RESTITUTIO, era la resolución emitida por el
magistrado con la cual se eliminaba el acto de disposición.
El derecho Justiniano confundió violentamente estos tres medio, pero
los compiladores trataron de eliminar en lo posible el carácter Poenalis de la
Actio, manteniendo 16como presupuesto el ilícito (el fraude, entendido
como conciencia y voluntad de parte del deudor para disminuir con el acto de de
disposición la garantía que sus bienes ofrecen a los acreedores) y de dar a este

16
https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude_de_ley, pag. 10

15
medio la función de recuperación respecto de los bienes fraudulentamente
enajenados

o Según CASTAN COBEÑAS, la acción fraudaría fue el resultado de


algunos recursos o acciones existentes en el Antiguo Derecho
Romano, y que fueron tres: el Interdictum Fraudatorium, la Restitutio
in Integrum ob Fraudem y la Actio Personalis in Factum o Ex Delicto.

No hay coincidencia en la 17doctrina, no solo en cuanto a sus antecedentes


históricos, sino tampoco en cuanto a su paternidad, imputándosela en algunos
casos al jurisconsulto PAULO y en otros a un pretor de nombre PAULO, cuya
actuación se remota a la época de Cicerón.
La distinción entre la acción pauliana y la “actio in rem rescisoria”, la “actio in
factum” y el “interdictum fraudatorium” no se ha producido en el Derecho
moderno. Pero la acción pauliana sigue cumpliendo la misma función que le
asigno el Derecho romano clásico y luego el Justinianeo. El pretor castigaba el
fraus cretitorum, exigiendo el cumplimiento previo de las conocidas condiciones:

Exiginius el consilium fraudis el eventus. Tres eran estas:

a) Que el acto impugnado hubiera ocasionado, realmente, la disminución o


empobrecimiento del patrimonio del deudor
b) El eventus danni, el perjucio para el acreedor
c) Consilium fraudis, o sea, el conocimiento del deudor de su insolvencia, o
la excientia (representación subjetiva de su situación económica); y
además la complicidad del tercero.
La acción procedía contra los actos de transferencia de muebles, inmuebles,
dinero, derechos, remisión de deudas, gravámenes a favor de terceros, etc. El
tercero adquiriente beneficiado fraudulentamente debía restituir el bien con los
frutos y ganancias que hubiere logrado.

7. ELEMENTOS DEL FRAUDE DEL ACTO JURIDICO

17
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 579

16
o Una norma jurídica imperativa.
o La finalidad de incumplir su aplicación.
o La utilización de un medio legal 18o eficaz para lograrlo.
8. CLASES DE FRAUDE DEL ACTO JURIDICO

8.1. Fraude a los acreedores


8.2. Fraude a la ley
8.1. Fraude a los acreedores o fraude Pauliano

Entre el acreedor y el deudor existe una obligación que consiste en el


cumplimiento de una prestación a favor del acreedor, cuyo incumplimiento
acarrea una responsabilidad 19por parte del deudor.

Este consiste en los actos jurídicos celebrados por el deudor, básicamente de


disposición, con la finalidad de disminuir su patrimonio y de esta manera
perjudicar a su contraparte, al impedirle la satisfacción o legítimas expectativas
sobre su crédito.20

Esta actitud del deudor frente al acreedor, por la que el primero destruye su
patrimonio y perjudica al acreedor, es lo que se conoce con el nombre de fraude,
mediante el acto jurídico. El deudor responde ante el acreedor por el
cumplimiento de la obligación con todos sus bienes tanto presentes como
futuros., y estos a su vez van a constituir una garantía por los créditos otorgados.

El fraude a los acreedores hace referencia a los actos celebrados por el deudor
con los cuales renuncie a derechos, o disminuya su patrimonio conocido,
provocando o agravando su estado de insolvencia, en perjuicio de sus
acreedores, presentes o futuros, que se ven impedidos de obtener la satisfacción
total o parcial de sus créditos.

El estado de insolvencia consiste en un desequilibrio patrimonial en el que el


pasivo es mayor que el activo por tanto, el insolvente, no cuenta con bienes en
su patrimonio para afrontar y cumplir con sus obligaciones (deudas)

18
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 579
19
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 580
20
https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude_de_ley, pag. 11

17
El patrimonio presente o futuro de de los deudores constituye para los
acreedores una garantía patrimonial genérica o común del recupero de sus
créditos; por eso, a dicho patrimonio se le dice también "prenda general o
común". Se pueden considera tres tipos de acreedores:

o Quirográficos, aquellos cuyo crédito no está respaldado con garantías


específicas.
o Privilegiados, aquel en que la ley favorece que su crédito debe ser
pagado con preferencia a otros.
o Garantizado, aquel que cuenta con garantías específicas (prenda
hipoteca).
Los actos "in fraudem creditorium" son los actos por los que los deudores
buscan la no satisfacción de sus deudas realizando actos jurídicos que tienden
a desaparecer o reducir sus bienes para mantenerlos a salvo de la ejecución
judicial, evitando con esto el cumplimiento del pago de sus créditos.

El deudor tiene un derecho de libre administración y disposición de su patrimonio


que sin embargo está limitado a razón de no provocar o agravar con sus actos
su insolvencia en perjuicio de sus acreedores; entonces la ley le da al
deudor libertad de disponer de sus bienes pero le impone que satisfaga las
expectativas con sus acreedores.

La conducta fraudulenta del deudor que deliberadamente persigue eludir el


cumplimiento de sus obligaciones en perjuicio de sus acreedores puede
manifestarse de diversas formas:

o El acto simulado, es el medio torticero utilizado por el deudor para


impedir que el acreedor cobre.
o El Deudor, Acreedor de un Tercero, es cuando el deudor no ejerce
acciones que le compete contra el acreedor, privando a sus propios
acreedores de ver incorporado ese crédito a su patrimonio. O cuando
terceros promueven acciones 21contra el deudor y éste no se defiende
poniendo, así, en peligro la integridad de su patrimonio que a la postre
perjudicaría a sus 22acreedores, es decir, que con su inacción o

21
Fraude del acto jurídico; autor y editor buenas tareas, pag. 15
22
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 583

18
pasividad, en el ejercicio o defensa de sus derechos evita crearse un
patrimonio o adquirir nuevos bienes o que su patrimonio se mantenga
en su integridad, con el propósito de que no existan bienes que puedan
ser realizados por su acreedor
o El deudor puede enajenar o gravar realmente sus bienes o
renunciar a derechos, frustrando de este modo la posibilidad de cobro
de sus acreedores.
8.1.1. Fundamento

Este se encuentra en la garantía que representa el patrimonio en este caso


por deudor, en relación al cumplimiento del crédito, así como a la buena fe
con la que se debe de actuar dentro de las relaciones jurídicas. 23

8.1.2. Elementos del fraude a los acreedores

1. Acto fraudulento
2. Ánimo de perjudicar a los acreedores
3. Convivencia del deudor y los terceros a fin de disminuir o tornar
insolvente su patrimonio.
8.1.3. Acto fraudulento

Cuando un deudor evade sus derechos para no cobrar su crédito o cualquiera


otra prestación, en detrimento del acreedor, existe la ACCION
SUBROGATORIA, contemplada en el inciso 4 del art.1219 del Código Civil.

Por la acción subrogatoria un acreedor puede accionar una pretensión a nombre


24de su deudor, para que el patrimonio de éste se incremente, con el cual el
acreedor tendrá la posibilidad de cobrar su crédito, recurriendo sobre el mismo.25

La acción que plantea Tirso es una subrogatoria por la que se reemplaza al titular
primario de la acción que es el deudor

8.2. Fraude a la ley

23
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 581
24
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 583
25
Fraude del acto jurídico; autor y editor buenas tareas., pag. 17

19
Consiste en el propósito de no cumplir una norma jurídica imperativa, a fin de
obtener otro resultado práctico, que en efecto, esta prohíbe.

El perjuicio se causa a los intereses superiores de toda la comunidad, es decir al


estado que la representa.

En la mayoría de los casos el fraude a la ley, también puede causar daño a


terceros, produciéndose el efecto de la inoponibilidad.

8.2.1. Características

o Compete a los acreedores, la acción pauliana compete a los


acreedores perjudicados, y para que proceda esta acción es necesaria
la existencia de un crédito, y lo que percibe el acreedor es que se
declare ineficaz respecto de él los actos de disposición realizados por
el deudor.
o El acreedor la ejerce en su propio nombre, el acreedor perjudicado
con el acto de disposición y de su deudor ejercita la acción en su
nombre y la dirige contra quienes la celebraron.
o Es individual, la acción incumbe a todo acreedor, pero el resultado
exitoso de la misma beneficia exclusivamente al acreedor que la
ejercita; para ejercitar la acción el acreedor no requiere el concurso o
concurrencia de los otros acreedores perjudicados.
o Es subsidiaria, en el sentido de que no procede si en el patrimonio del
deudor hay bienes suficientes para satisfacer el crédito; está
subordinada a que con el acto de disposición el deudor cause perjuicio
al acreedor, hecho que debe ser probado por éste.26
o Es un remedio indirecto, porque no persigue directamente el cobro
del crédito, sino que prepara el terreno removiendo el obstáculo creado
por el deudor con el acto de disposición de sus bienes.
o Es conservatoria o cautelar, la finalidad de la acción pauliana es
titular del crédito limitado al deudor la facultad de disposición de su
patrimonio, en cuanto afecte la garantía general de las deudas que la
gravan, en el sentido que si el deudor no ejercita su prestación los

26
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 20

20
acreedores pueden embargar los bienes que lo integran para hacer
efectivo su crédito.
o Es facultativa, por ser un derecho optativo del cual el acreedor puede
valerse o no según convenga a sus intereses.
o Es renunciable, siempre que no perjudique el derecho de terceros. Si
se trata de una renuncia fraudulenta puede ser declarada ineficaz a
instancia de los acreedores del renunciante.
o Tiene cualidad patrimonial, por lo que solamente recae sobre
aquellos actos jurídicos cuyo objeto sean susceptibles de valoración
económica, de transformarse en dinero mediante su venta judicial.
o Protege la buena fe, el deudor puede administrar su patrimonio como
mejor le convenga siempre en cuando se conduce en buena fe y con
lealtad hacia sus acreedores sin violar el deber de cumplir con
sus obligaciones.
o Es de naturaleza personal, la acción pauliana no se basa en el
derecho de propiedad del deudor sino en el título del acreedor para
demandarlo, que se origina en el crédito que le asiste y el deber del
obligado de pagar su deuda.

9. LA ACCION PAULIANA EN EL CÓDIGO CIVIL PERUANO

Art. 195.- el acreedor, aunque el crédito este sujeto a condición o plazo puede
pedir que se declaren ineficaces respecto de los actos gratuitos del deudor por
los que renuncie a derechoso con los que disminuya su patrimonio conocido y
perjudiquen el cobro del crédito. Con la acción pauliana el acreedor no busca en
realidad la revocación del acto jurídico fraudulento sino la declaración de su
ineficacia. Al declararse ineficaz el acto jurídico es inoponible al acreedor
demandante.2728

El acto de disposición realizado entre el deudor y el tercero adquiriente es válido


y eficaz, y podrá este último exigir la restitución del importe amparándose en el
Art. 1222 del Código Civil.

27
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 584
28
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 22

21
La Acción Pauliana obedece al propósito de proteger al acreedor frente a su
deudor declarando ineficaz el acto jurídico practicado por el fraudator con un
tercero en perjuicio del acreedor y según los requisitos establecidos por el Art.
195 del C.C. vigente. La finalidad de la acción es declarar la ineficacia del acto
fraudulento en la medida en que perjudica los derechos del acreedor.

9.1. Características

a) Es la facultad establecida en el ordenamiento civil que tiene los


acreedores para garantizar el cumplimiento de la obligación por parte del
deudor.
b) Sólo beneficia al acreedor que ejercita la acción.
c) Declarado ineficaz el acto de disposición por el juez competente, se
convierte en inoponible para el acreedor accionante.
d) Se interpone excepcionalmente, solo cuando la obligación del deudor no
está suficientemente 29garantizado.
e) El fin de la interposición de la acción por parte del acreedor no persigue
el cobro del crédito, sino que el deudor no disminuya su patrimonio para
poder cumplir con la prestación al acreedor.
f) La acción se dirige contra el deudor y el tercero adquiriente.
g) Para interponer la acción el acto de disposición debe ser susceptible de
ser valorado económicamente.
h) Debe preexistir una obligación entre el acreedor y el deudor respecto del
acto de disposición realizado por el deudor.

La doctrina mayoritaria considera que la acción pauliana es de naturaleza


personal. Así, Josserand afirma, que “la acción pauliana entra en la categoría de
las acciones personales: sin duda sus resultados pueden repercutir sobre los
terceros, los adquirientes o los sub adquirientes, y por tal razón pensaron los
autores ver en ella una acción real. Pero quien la ejerce es, por hipótesis un
acreedor, está provista de un derecho personal. Ahora bien, no se concibe que
un derecho de crédito sea sancionado por una acción real”.

9.2. Requisitos para interponer la accion pauliana

29
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 23

22
El art. 195° del C.C. vigente precisa que el acreedor puede solicitar la declaración
de ineficacia respecto de los actos de disposición con los cuales el deudor origina
perjuicio a su derecho, de acuerdo con los siguientes requisitos:

1. Que, el deudor tenga conocimiento del perjuicio que el acto jurídico


fraudulento origina a los 30derechos del acreedor, esto es, conciencia del
perjuicio que se causa al acreedor por devenir insolvente el deudor.
2. Cuando se trata de un acto anterior al nacimiento del crédito que el acto
jurídico este dolosamente pre ordenado a fin de perjudicar la satisfacción
del futuro crédito. Este requisito es una novedad del código de 1984, pues
el C.C. de 1936 en su art. 1102°, permitía la acción pauliana sólo cuando
el crédito del acreedor era anterior al acto impugnado. Esto nos lleva a
considerar otra situación, si es procedente la ineficacia del acto anterior al
nacimiento del crédito también lo es en el acto simultáneo por lógica
elemental.
Por ello Messineo afirma que por igual motivo está protegido por la acción
pauliana, un crédito que haya nacido simultáneamente al negocio de
disposición fraudulenta cuando se le dé la dolosa pre-ordenación.
3. En relación con el tercero adquiriente, tratándose de actos a título oneroso
se requiere:
a) Que el tercero tenga conocimiento del perjuicio causado a los
derechos del acreedor,
b) En los casos del acto anterior o simultáneo al nacimiento del crédito
que haya conocido la pre ordenación dolosa, es decir, que actúe
con mala fe.

9.3. Acción de nulidad o de ineficacia

La doctrina representada por autores como Josserand considera que la acción


pauliana es de nulidad y sustenta su posición en los artículos 622° y 788° del
Código de Napoleón, que, “al referirse a los resultados de la acción pauliana,
emplean la palabra “anular” y que explica que esta acción repercuta contra los
tercero –que es propio de las acciones de nulidad- y también que el demandante
no concurra con los acreedores del demandado: la anulación hace salir

30
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 585

23
retroactivamente el bien del patrimonio de éste y, por consiguiente, de la garantía
de sus acreedores. “Sin embargo, Josserand le reconoce un carácter particular:

a) Es ejercida no por un contratante, sino por un tercero;


b) Alcanza no a un tercero cualquiera, sino solamente a quien reúne
condiciones determinadas (causahabiente a título gratuito o
causahabiente a título oneroso cómplice del fraude);
c) No realiza necesariamente la anulación integra del acto, que sólo
desaparece con relación al actor y en la medida en que lo exigen sus
legítimos intereses”. Concluye Josserand que es una acción de nulidad
de modelo reducido y a modo de indemnización, en que la nulidad
interviene en forma de indemnización minimizada. Para nosotros la acción
pauliana no es una acción que persiga la nulidad del acto de disposición,
sino que se declare la ineficacia del mismo, es decir que carezca de
fuerza o eficiencia para lograr sus efectos. Además, el acto jurídico es
válido porque cuenta con todos los elementos esenciales, por otro lado,
no está afectado de vicio sustancial alguno.

Declarada la ineficacia, el acto, en sí mismo aliado y eficaz, es imposible al


acreedor demandante, el cual puede comportarse como si tal acto no se hubiese
efectuado. De aquí se deducen las siguientes consecuencias:

1) el acreedor vencedor en la acción pauliana puede ejecutar los bienes


enajenados por el deudor no obstante que ya no le pertenecen a este. Si
quedare algún remanente después de cancelado el crédito, pertenece al
adquiriente de los bienes.
2) La ineficacia aprovecha solo al acreedor demandante y no a los otros
acreedores.31
3) El dueño actual de los bienes o el deudor pueden paralizar la acción
pagando el crédito garantizándolo.
4) En la relación entre deudor y adquiriente, el acto impugnatorio es válido y
eficaz. En tal virtud, el adquiriente despojado del bien por efecto de la
ejecución, puede exigir de su transferente en aplicación del articulo 1222°

31
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 24

24
del C.C., la restitución del importe utilizado para la satisfacción del crédito
y la indemnización de daños si los hubiere.
9.4. Efectos de la accion pauliana

La sentencia judicial que declara fundada la acción Pauliana favorece


únicamente al acreedor accionante, a diferencia del Código Civil de 1936 la
declaración de ineficacia del acto fraudulento no la anula, por consiguiente no
modifica la relación jurídica establecida entre el fraudator y el tercero adquiriente
limitándose tan solo a hacer posible que el acreedor pueda embargar los bienes,
rematarlos y hacerse pago con estos a pesar de que se encuentran en el
32patrimonio del tercero adquiriente, pero si éste (o sea el tercero adquiriente),
los adquirió a título oneroso podrá exigir al fraudator el saneamiento del caso
(devolución del pago).

La acción Pauliana prescribe a los 2 años de acuerdo con el Inc. 4º del Art.2001°
del C.C. En este aspecto el tratamiento que recibe en el Código Civil es similar
al otorgado a la anulabilidad o nulidad relativa.

9.5. Prescripción

Según lo establecido en el inc. 4° del artículo 2001 del Código Civil vigente, la
acción revocatoria prescribe a los dos años; tratándose de renuncia a la
herencia, la acción prescribe a los tres meses, de acuerdo con lo previsto por el
artículo 676 del código acotado.

9.6. Improcedencia de la accion pauliana

32
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 589

25
Articulo 198.- No procede la declaración de ineficacia cuando se trata del
cumplimiento de una deuda vencida, si esta consta en documento de leche
cierta. 33

La Acción Pauliana no impide que el deudor cumpla con una obligación ya


vencidas. A fin de evitar simulaciones, se exige que la deuda vencida y pagada
conste en documento de fecha cierta. Los documentos públicos son de fecha
cierta. Un documento privado –dispone en el art 245 del C.P.C.- adquiere fecha
desde: 1. La muerte del otorgante; 2. La presentación del documento ante
funcionarios públicos; 3. La presentación del documento ante el notario público,
para que certifique la fecha o legalice las firmas; 4. La difusión a través de un
medio público de fecha determinada o determinable; y 5. Otros casos análogos.
Excepcionalmente, el juez puede considerar como fecha cierta la que haya sido
determinada por medios técnicos que le produzcan convicción

10. PRESUNCIÓN DE ONEROSIDAD DE LAS GARANTÍAS REALES

El Art. 196 del C.C.P., dispone que “Para los efectos del Art.195 se considera
que las garantías, aun por deudas ajenas, son actos a título oneroso si ellas son
anteriores o simultáneas con el crédito garantizado”.

El Código se refiere a las garantías que otorgue el deudor, tanto por deudas
propias como ajenas, actos con los cuales se puede perjudicar al acreedor, en
la medida que grava los bienes del deudor.

Estos actos de acuerdo con el código se consideran celebrados a título oneroso,


siempre que el acto calificado de fraudulento, por el acreedor, sea anterior o
simultáneo al crédito garantizado. 34

Esto quiere decir, que si los actos constitutivos de garantía son posteriores deben
interpretarse como actos a título gratuito y por lo tanto para el ejercicio de la
acción pauliana resultará suficiente alegar el daño al acreedor. Por lo tanto, si el

33
https://www.buenastareas.com/ensayos/Fraude-Del-Acto-Juridico/1059531.html, pag. 27
34
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 590

26
acto de garantía es considerado oneroso, de acuerdo al Art. 196 se le aplicará
las reglas del Art. 19535 que tiene que ver con la onerosidad de los actos.

L a segunda parte del Art. 195 en sus inc. 1 y 2, el CCP contempla la situación
de los actos jurídicos a título oneroso, cuando el crédito es anterior al acto de
disminución patrimonial, así como la situación de los actos cuya ineficacia se
solicita fuera anterior al surgimiento del crédito. Este dispositivo establece que
tratándose de acto a título oneroso deben concurrir el contenido de los incisos 1
y 2.

Nuestro Código Civil, en el inciso 1 del Art. 195 se refiere a la existencia de un


crédito que es anterior al acto fraudulento porque el perjuicio al acreedor sólo
podía producirse cuando éste tenía un crédito ya existente.

El citado inciso dispone “Si el crédito es anterior al acto de disminución


patrimonial, que el tercero haya tenido conocimiento del perjuicio a los derechos
del acreedor o que según las circunstancias haya estado en razonable situación
de conocer o de no ignorarlos y el perjuicio eventual de los mismos”.

En este caso lo que prima es un estado subjetivo que consiste en el conocimiento


que tenga el tercero, del perjuicio a los derechos del acreedor, o que según las
circunstancias, haya estado en razonable situación de conocer o de no ignorarlos
y el perjuicio eventual de los mismos.

Esto es lo que se conoce con el nombre de designio fraudulento, que hace muy
difícil la prueba del mismo, por su enorme carga subjetiva.

El inc. 2 del Art. 195 esta referido al caso de que el acto fraudulento sea anterior
a la concertación del crédito. En tal sentido, tal dispositivo dispone que “Si el acto
cuya ineficacia se solicita fuera anterior al surgimiento del crédito, que el deudor
y el tercero lo hubieran celebrado con el propósito de perjudicar la satisfacción
del crédito del futuro acreedor”.

Se presume dicha intención en el deudor cuando ha dispuesto de bienes de cuya


existencia había informado por escrito al futuro acreedor. Se presume la

35
https://andrescusi.blogspot.com/2018/07/el-fraude-en-el-acto-juridico-andres.html, pag. 26

27
intención del tercero cuando conocía o estaba en aptitud de conocer el futuro
crédito y que el deudor carece de otros bienes registrados”.

En este caso el Código exige para el cumplimiento de la acción pauliana, que el


deudor y el tercero lo hubieses celebrado con el propósito de perjudicar la
satisfacción del crédito del futuro acreedor. Hasta aquí podría pensarse que sólo
esta de por medio la mala fe, es decir un aspecto subjetivo.

Pero el Código recurre a dos presunciones que constituyen un fraude objetivo,


que esta dado por el hecho de que el deudor disponga de bienes de cuya
existencia había informado por escrito al futuro acreedor.

11. DERECHOS DE LOS TERCEROS SUBADQUIRIENTES

El Art. 197° del C.C. de 1984 expresa que la declaración de ineficacia del acto,
no perjudica los derechos adquiridos a título oneroso por los terceros
subadquirientes de buena fe, esto significa contrario sensu, que la declaración
de ineficacia sí perjudica los derechos adquiridos a título gratuito y a título
oneroso cuando hay mala fe de parte de los terceros subadquirientes.

Puede que la pauliana viable contra el primer adquiriente de los bienes


enajenados, yya no lo sea contra el propietario actual.

12. LIMITACIONES AL DERECHO DEL TERCER ADQUIRIENTE

Artículo 199.- El acreedor puede ejercitar frente a los terceros


adquirientes las acciones que correspondan sobre los bienes
objeto del acto ineficaz.

El tercero adquiriente que tenga frente al deudor derechos de


crédito pendientes de la declaración de ineficacia, no puede
concurrir sobre el producto de los bienes que han sido objeto
del acto ineficaz, sino después que el acreedor haya sido
satisfecho.

En virtud del acto de renuncia o de disposición realizado por el deudor, el bien


ha sido definitivamente del patrimonio de este y pasado a integrar el patrimonio
del tercer adquiriente, y aun cuando la pauliana procede, no se reintegra más al
solo idealmente se considera que el bien vuelve a formar parte del activo y eficaz,

28
solo idealmente se considera que 36el bien vuelve a formar parte del activo del
patrimonio del deudor como garantía común fin de que el acreedor pueda caer
sobre el para poder recuperar su acreencia. Por ello es que la ley faculta
acreedor a cobrar su crédito embargando y rematando (estas son las acciones
que les corresponden, por lo que en realidad es al tercero adquiriente a quien se
está embargando y rematando el bien; si el valor del remate del bien es superior
al crédito del demandante, queda en beneficio del tercero adquiriente
demandado en cuanto al exceso. Como el acreedor no tiene un derecho real
sobre el bien, el tercero puede satisfacer las obligaciones del deudor y así, hacer
cesar los efectos de ineficiencia, salvando el bien.

Puede suscitarse el problema de que varios acreedores ejecuten la acción


paulatina para que se declare la ineficiencia del mismo acto de disposición. En
tal caso será preferido el que primero embargue. Si todas las acciones se
hubiesen acumulado obteniendo una sola sentencia favorable a los
demandantes, dos principios pueden servir para resolver el problema; uno de
ellos, el de concursa partes fiunt, que nos lleva a un reparto proporcional del
valor del bien entre distintos créditos en concurso; y el otro, el prior tempore
potior iurs (primero en tiempo, mejor en derecho), a ir satisfaciendo cada uno de
los créditos por riguroso orden de antigüedad.

Como sabemos, la pauliana favorece únicamente alrededor demandante, no a


los otros acreedores, ni al deudor, ni al adquiriente que también sea acreedor y
que es despojado del bien via remate en la nación de cobro. Como el acto es
eficaz entre el deudor y adquiriente, si después de pagado el crédito con el
producto del remate queda algún rematante, este pertenece al tercer adquiriente.
Con la declaración de ineficiencia vía acción pauliana del acto de enajenación,
el bien no retorna 37más el patrimonio del deudor, sino que permanece
definitivamente en el patrimonio del adquiriente, quien al ser despojado del dicho
bien como consecuencia del remate, en aplicación del art. 1222, tiene derecho a
que el deudor enajenante le restituya el valor del bien en la parte que ha servido
para la satisfacción del crédito. Por tanto, es aberrante que el segundo párrafo

36
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 592
37
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 594

29
del art. 199 disponga que el tercer adquiriente que tenga frente al deudor
derechos de crédito no puede concurrir sobre el producto de los bienes objeto
del acto ineficaz, sino después que el acreedor haya cobrado el suyo, y si es que
queda algún remanente. Va contra el sentido común más elemental, el afirmar
que el tercero adquiriente puede satisfacer su crédito con el producto de los
bienes que han sido objeto del acto ineficaz, después que el acreedor
demandante por acción pauliana “haya sido satisfecho”, si tal remanente le
pertenece , es de su propiedad. Si el saldo que quede del producto del remate.
¿Cómo se puede afirmar que el adquiente puede satisfacer su crédito con ese
saldo que le pertenece? Lo que esta afirmado el segundo párrafo del art. 199, es
que el acreedor se paga asi mismo, lo que es inconcebible. El tercero adquiriente
no se puede hacer pago con su propio dinero de los derechos de crédito que
tenga frente al deudor perdedor en la acción pauliana. El segundo párrafo del
art. 199 debe ser suprimido.

13. REMISION

Articulo 200.- la ineficacia de los actos gratuitos se tramita


como proceso sumarísimo; la de los actos onerosos como
proceso del conocimiento. Son especialmente procedentes
las medidas cautelares destinadas a evitar que el perjuicio
resulte irreparable.

Quedan a salvo las disposiciones en materia de quiebra.

El articulo 200 regula el trámite procesal de los distintos casos de las acciones
paulianas. Cuando la transferencia es a título gratuito, el proceso sumarísimo es
suficiente para acreditar la existencia del crédito, la gratitud del acto de
disposición del deudor, la falta de bienes libres conocidos. La existencia del
perjuicio a los derechos del acreedor se presume cuando del acto del deudor
resulta la imposibilidad 38de pagar íntegramente la prestación debida o se
dificulta a la posibilidad de cobro (art. 195).

38
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 595

30
Por lo que concierne a los actos de transferencia a título oneroso hay que probar,
además, la mala fe del tercero adquiriente, por lo que la situación se torna más
difícil, por cuya razón la acción se tramita como proceso del conocimiento.

14. COMPARACION DE LAS ACCIONES PAULIANA Y SUBROGATORIA

La acción subrogatoria (también llamada oblicua o indirecta), y la acción Pauliana


se fundan en el principio según el cual el patrimonio del deudor constituye la
garantía de los acreedores. Ambas tienen carácter patrimonial, la subrogación
trata 39de crear o incrementar el patrimonio del deudor, y la acción pauliana
restituye la garantía patrimonial exclusivamente en relacion al acreedor
accionante. Las dos constituyen recursos judiciales subsidiarios cuyo fin es
conseguir el pago actual o futuro de las deudas. Proceden en virtud de la
conducta perjudicial acciones u omisiones adoptada por el deudor respecto de
sus acreedores. Ambas acciones no proceden si en el patrimonio del deudor hay
bienes suficientes para hacer efectivo el crédito, situación en la que el acreedor
no tiene injerencia en el manejo de los asuntos del deudor.

La diferencia entre ambas acciones es compleja.

La acción pauliana procede contra los actos (acciones) del deudor con las cuales
renuncia a derechos o realiza actos de disposición o gravamen de su patrimonio
en perjuicio de su acreedor (el deudor dona, vende o grava sus bienes, renuncia
a una herencia o legado, etc.). La acción subrogatoria u oblicua cae dentro del
campo de las omisiones del deudor en el reclamo o ejercicio de sus derechos
(no reclama una herencia, no se defiende en un proceso judicial que puede
originarle la perdida de sus bienes, etc.). La acción pauliana ataca un acto
realizado por el deudor y la acción subrogatoria supone la inactividad del deudor.

El patrimonio del deudor constituye garantía general de sus acreedores. Este


patrimonio puede desaparecer o disminuir por actos del deudor con los cuales
renuncia, dispone o grava sus bienes o por una abstención u omisión del deudor
que no hace lo que debe hacer en su beneficio.

39
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 597

31
El fin de la obligación es ingresar en el patrimonio del deudor los bienes que
resulten, por lo que la naturaleza de la acción subrogatoria es de integración
patrimonial. La pauliana persigue que se declare ineficaz con relacion al
accionante el acto de disposición del deudor, la naturaleza de la acción pauliana
es de constitución de la garantía patrimonial.

En la acción subrogatoria el acreedor obra en nombre del 40deudor inactivo, se


sustituye en la persona de este ejerciendo los derechos que omite hacer valer,
derechos que de otra manera quedarían perdidos por el abandono del titular, lo
que no ocurre en la pauliana que corresponde a un derecho que los acreedores
ejercen en nombre propio. Es decir en la subrogación el acreedor ejerce un
derecho ajeno el de su deudor y en la pauliana ejercita un derecho propio.

La acción subrogatoria presupone la existencia de derechos en el patrimonio del


deudor; mientras que la pauliana presupone que el derecho ya ha salido del
patrimonio del deudor por haberlo enajenado.

Los efectos de la Subrogación benefician a todos los acreedores, en cambio la


pauliana favorece únicamente al acreedor accionante.

15. COMPARACION DE LAS ACCIONES PAULIANA Y DE SIMULACION

La acción pauliana y la de simulación, conjuntamente con la subrogatoria, tienen


carácter conservatoria, desde que están dirigidas a defender y conservar la
garantía general que para los acreedores constituye el patrimonio del deudor.

En las tres acciones se requiere la existencia del perjuicio, que determina un


interés legítimo de los acreedores para obrar. Pero hay entre ellas diferencias
muy claras.41

La acción pauliana supone la realización de actos reales, serios no aparentes;


las partes desean la realización del acto de disposición y la producción de sus
efectos. La acción de simulación presupone un acto aparente que las partes no
quieren que produzca efecto entre ellos. Los simulantes aparentan querer algo
cuando en realidad no quieren nada (simulación absoluta) o quieren algo

40
https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico, pag. 25
41
https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico, pag. 30

32
diferente (simulación 42relativa). La acción pauliana se dirige contra un acto de
disposición real del deudor, la de simulación se dirige contra un acto ficticio y
tiende a comprobar que los bienes no han salido del poder del transferente. En
resumen, en la acción paulina el acto atacado existe realmente, mientras que en
la acción de simulación, el acto existe solo aparentemente.

Con la acción de simulación se busca que se verifique la inexistencia de un acto


jurídico solo aparente (ficticio) y que se declare su nulidad, en tanto que con la
pauliana se persigue que el acto real de disposición sea declarado ineficaz con
relacion al acreedor demandante y solo hasta el limite en que concurre el interés
de este. La primera es una acción declarativa de nulidad, la segunda es una
acción de imposibilidad. La acción pauliana tiene por fin reintegrar en la prenda
general de los acreedores lo que de ella había salido por efecto del acto de
disposición del deudor, en tanto que la acción de simulación tiene por objeto
demostrar que el bien que parece haber salido de la prenda general, no ha
dejado de formar parte de ella.

Los titulares de la acción para solicitar la nulidad del acto simulado con
cualquiera de las partes simulantes y los terceros perjudicados (art. 193). En
cambio, los titulares de la acción pauliana son solamente los acreedores
perjudicados con el acto de disposición de su deudor.

El beneficio de la acción de simulación alcanza a todo interesado en la


declaración de la nulidad del acto aparente. En cambio, la acción pauliana
aprovecha solamente al acreedor demandante.

En la acción de ineficacia de los actos a titulo oneroso, los acreedores deben


probar que el tercero adquiriente haya tenido conocimiento o haya estado en
razonable situación de conocer el perjuicio al acreedor (art. 195); en la
simulación.

La acción pauliana prescribe a los dos años; la de simulación a los diez años y
la accion de daños derivados para las partes simulantes de la violación del acto
simulado prescribe a los siete años.

42
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 599

33
16. DIFERENCIA ENTRE EL FRAUDE EN EL ACTO JURIDICO Y EL FRAUDE
EN LA LEY

El Fraude de ley a diferencia del Fraude en el Acto jurídico tiene el propósito de


no cumplir una norma jurídica imperativa, a fin de obtener otro resultado
práctico, que esta Norma prohíbe43, de esta forma se vulnera los intereses
superiores de toda la comunidad, es decir al estado que la representa, en la
mayoría de los casos el fraude a la ley, también puede causar daño a terceros,
produciéndose el efecto de la inoponibilidad.

En cambio el fraude en el acto jurídico es un acto jurídico celebrado por el deudor


de una obligación, quien para evitar que otro sujeto denominado acreedor pueda
ejecutarlo para satisfacer la obligación y, por ende, quedar en insolvencia. El
deudor enajena o dispone sus bienes sea a título gratuito, oneroso o renuncia a
derechos u otorgar garantías reales sobre los mismos a favor de una tercera
persona. El fraude en el acto jurídico le importa la lesión al derecho subjetivo del
acreedor, mas no vulnera los intereses de todo un estado, por cuanto impide de
alguna manera al acreedor que éste pueda ejercitar las acciones pertinentes
para la satisfacción del crédito pendiente que le tiene su deudor a través de los
bienes con que cuenta este último.

43
Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA, pag. 600

34
17. DERECHO COMPARADO

17.1. Venezuela

Artículo 1.142 del Código Civil de Venezuela:

El contrato puede ser anulado Por:

Incapacidad legal de las partes o de una de ellas:

Tienen incapacidad natural y legal: Los menores de edad, los mayores de edad
que por causa de enfermedad reversible o irreversible, o que por su estado de
discapacidad,44 ya sea de carácter físico, sensorial, intelectual, emocional,
mental o varias de ellas a la vez, no puedan gobernarse, obligarse o manifestar
su voluntad, por si mismos o por algún medio que la supla.

La Capacidad:

Esta es la aptitud de las personas para ser titulares de derechos y obligaciones


y para hacerlos valer por sí mismas, que la ley reconoce a la persona, existe
capacidad de goce y capacidad de ejercicio (jurídica); la capacidad de goce es
la aptitud de las personas para ser titulares de derechos y obligaciones.

La tiene toda persona sin excepción, desde el momento de su concepción


hasta el momento de su muerte. La capacidad jurídica de las personas físicas
se adquiere por el nacimiento y se pierde por la muerte; pero desde el
momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y
se le tiene por nacido

Por vicios del consentimiento:

El consentimiento es la manifestación de voluntad, que debe ser libre, esto es


sin vicios (error, violencia, dolo o mala fe); por la que una persona da su
aprobación para celebrar un contrato.

El consentimiento puede ser expreso o tácito. Es expreso cuando se manifiesta


verbalmente, por escrito o por signo inequívocos. El consentimiento tácito

44
https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico, pag. 50

35
resulta de hechos o 45de actos que lo presupongan o que autoricen a
presumirlo.

Concepto de Anulabilidad:

Son anulables los Contratos regulares con vicios leves, que no impiden la
existencia de los elementos esenciales. Si, dicha anulabilidad debe ser
solicitada en sede judicial por la Administración. Sin embargo puede ser
revocado, modificado o sustituido de oficio en sede administrativa si el
interesado:

Hubiere conocido el vicio, Si la revocación, modificación o sustitución lo


favorece sin perjudicar a terceros,Si el derecho hubiera sido otorgado a título
precario.

Un Contrato es anulable, y por tanto saneable, por ejemplo, cuando:

El vicio fuera del objeto, en razón de no resolverse todas las peticiones


formuladas. El vicio fuera de la causa en razón de haber realizado la
Administración una errónea apreciación de los hechos que forman la causa del
acto, siempre que tal errónea apreciación no impida la existencia de este
elemento. Se tratare de un vicio leve de procedimiento.

Anulabilidad por violencia, por error y dolo:

Anulabilidad por Violencia:

Hay violencia cuando se emplea fuerza física o amenazas que importen peligro
de perder la vida, la honra, la libertad, la salud o una parte considerable de los
bienes.

Cuando se convierte en una fuerza física irresistible, configura ya no un


consentimiento viciado, sino falta absoluta. Que sea grave, debe importar al
peligro de perder la vida, la salud o una parte considerable de los bienes del
contratante o de una persona allegada a él. Que sea actual e inminente, que
sea injusta, debe implicar un hecho contrario a las leyes o a las buenas
costumbres, y que sea el motivo determinante de la voluntad del sujeto.

45
https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico, pag. 57

36
Como requisito objetivo de la violencia se requiere, por un parte, que la
amenaza importe el peligro de perder la vida, la honra, la libertad, la salud o
una parte considerable de sus bienes del contratante, del cónyuge, de sus
ascendientes, descendientes, o de sus parientes colaterales dentro del
segundo grado.

Como requisito subjetivo, se necesita que la amenaza sea seria, es decir de tal
naturaleza que puede impresionar a una persona razonable.

Se trata de una coacción efectuada sobre la voluntad de una persona y que la


neutraliza hasta el grado de obligarla a celebrar el contrato,

Artículo 1.151 del Código Civil de Venezuela.

El consentimiento se reputa arrancado por violencia, cuando ésta es tal que


haga impresión sobre una persona sensata y que pueda inspirarle justo temor
de exponer su persona a sus bienes a un mal notable. Debe atenderse en esta
materia a la edad, sexo y condición de las personas.

Artículo 1.152 del Código Civil de Venezuela.46

La violencia es también causa de anulabilidad del contrato, cuando se dirige


contra la persona o los bienes del cónyuge, de un descendiente o de un
ascendiente del contratante. Si se trata de otras personas, toca al juez
pronunciar sobre la anulabilidad, según las circunstancias.

Artículo 1.153. del Código Civil de Venezuela.

El solo temor reverencial, sin que se haya ejercido violencia, no basta para
anular el contrato.

Anulabilidad por Error: Es el conocimiento o falsa apreciación de la realidad, es


el conocimiento inexacto de la realidad, que consiste en creer cierto lo que es
falso o falso, lo que es cierto. Para que el error pueda considerarse como un
vicio del consentimiento y por lo tanto originar la nulidad del contrato, debe
recaer sobre el motivo determinante de la voluntad de cualquiera de los que
contratan.

46
https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico, pag. 60

37
Artículo 1.146 del Código Civil de Venezuela.

Aquel cuyo consentimiento haya sido dado a consecuencia de un error


excusable, o arrancado por violencia o sorprendido por dolo, puede pedir la
nulidad del contrato.

Artículo 1.147 del Código Civil de Venezuela.

El error de derecho produce la nulidad del contrato sólo cuando ha sido la


causa única o principal. El error en función de sus efectos en error vicio, que
aunque no impide que se forme el contrato, sin embargo, lo afecta de nulidad;
el error obstáculo, que impide la formación del contrato, el error que no produce
efectos; el error de derecho producirá la nulidad del contrato cuando ha sido la
causa única o principal.

Dado que la causa es un elemento esencial a la existencia del contrato, es


obvio que el acreedor debiera estar en la necesidad de demostrarla, lo que
ocurre la mayoría de las veces demostrando el contrato mismo.

Es por ello que algunos autores deducen que en todo contrato la causa del
mismo sea tan evidente que no requiera de demostración alguna de su
existencia y licitud.

Artículo 1.148 del Código Civil de Venezuela.

El error de hecho produce la anulabilidad del contrato cuando recae sobre una
cualidad de la cosa o sobre una circunstancia que las partes han considerado
como esenciales, o que deben ser consideradas como tales en atención a la
buena fe y a las condiciones bajo las cuales ha sido concluido el contrato.

Es también causa de anulabilidad el error sobre la identidad o las cualidades de


la persona con quien se ha contratado, cuando esa identidad o esas cualidades
han sido la causa única o principal del Error.

Artículo 1.149 del Código Civil de Venezuela.

La parte que invoca su error para solicitar la anulación de un contrato, está


obligada a reparar a la otra parte los perjuicios que le ocasione la invalidez de
la convención, si el error proviene de su propia falta y la otra parte no lo ha
conocido o no ha podido conocerlo.

38
No procederá la nulidad por error, si antes de deducirse la acción o hasta el
acto de la contestación de la demanda, la otra parte ofrece ejecutar su
prestación subsanando el error sin perjuicios para el otro contratante.

Artículo 1.150 del Código Civil de Venezuela.

La violencia empleada contra el que ha contraído la obligación es causa de


anulabilidad, aun cuando haya sido ejercida por una persona distinta de aquella
en cuyo proyecto se ha celebrado la convención.

Anulabilidad por Dolo:

Es cualquier sugestión o artificio que se emplee, para inducir a error o


mantener en él a alguno de los contratantes, es decir el dolo es el empleo de
cualquier medio ilegal para inducir o provocar el error y así obtener la voluntad
de una persona.

Se distingue el dolo incidental del dolo principal, el dolo principal recae sobre la
causa o motivo determinante de la voluntad de los contratantes, esto es,
cuando induce a éstos a celebrar un contrato que de otra manera no hubieran
celebrado.

El dolo incidental recae sobre otros aspectos o circunstancias que hacen a un


contratante contratar sólo en condiciones menos favorables o más onerosas.

Las sugestiones, los artificios o medios ilegales, son los medios para obtener el
resultado de inducir a error o mantener a error o mantener en él a una persona.

Este vicio es causa de nulidad relativa del contrato, si el error a que induce o
que es mantenido por el mismo, recae sobre el motivo determinante de la
voluntad del sujeto en su celebración.

Artículo 1.154. del Código Civil de Venezuela.

El dolo es causa de anulabilidad del contrato, cuando las maquinaciones


practicadas por uno de los contratantes o por un tercero, con su conocimiento,
han sido tales que sin ellas el otro no hubiera contratado

Efectos de la nulidad y anulación:

Efectos de la declaratoria de nulidad:

39
Establece el Art. 196. Los efectos. La nulidad de un acto, cuando fuere
declarada, conlleva la de los actos consecutivos que del mismo emanaren o
dependieren.

Sin embargo, la declaración de nulidad no podrá retrotraer el proceso a etapas


anteriores, con grave perjuicio para el imputado, salvo cuando la nulidad se
funde en la violación de una garantía establecida en su favor.

De este modo, si durante la audiencia preliminar se declarare la nulidad de


actuaciones judiciales realizadas durante la fase de investigación, el tribunal no
retrotraerá el procedimiento a ésta fase. Asimismo, las nulidades declaradas
durante el desarrollo de la audiencia de juicio oral no retrotraerán el
procedimiento a la etapa de investigación o a la de la audiencia preliminar.

Contra el auto que declare la nulidad, las partes podrán interponer recurso de
apelación, dentro de los cinco días siguientes a su notificación.

17.2. Paraguay

El Código Civil Paraguayo lo legisla dentro de “los actos jurídicos en general”,


conforme a la doctrina contemporánea, en razón de que no constituye vicio de la
voluntad, sino “un defecto del acto jurídico” o vicio en el acto jurídico que afecta
a la buena fe. A diferencia del error, dolo y la violencia, que constituyen vicios de
la voluntad porque cuando faltan uno de los elementos internos de la voluntad
(discernimiento, intención, libertad), los hechos cumplidos por el agente no son
ACTOS 47JURÍDICOS, técnicamente, sino UN HECHO.

Esta es la razón por la que el Código Civil Paraguayo, dentro del CAPITULO I,
“De los hechos en general”, regulan “el error”, “el dolo” y “la violencia” y dentro
del CAPITULO II, “De los actos jurídicos en general” regula “la simulación y el
fraude”.

DISPOSICIÓN: El art. 311 dispone “Los actos de disposición a título gratuito


practicados por el deudor insolvente, o reducido a la insolvencia por causa de
dichos actos, pueden ser revocados a instancia de los acreedores”

47
Fraude del acto jurídico; autor y editor buenas tareas, pag. 69

40
El art. 312 dispone: “Serán igualmente revocables los actos onerosos
practicados por el deudor insolvente, cuando la insolvencia fuere notoria, o
hubiere fundado motivo para ser conocida del otro contratante y el crédito en
virtud del cual se intenta la acción sea anterior al acto fraudulento”.

Si por virtud del acto se tratare de eludir la responsabilidad derivada de la


comisión de un delito penal, no hará falta que el crédito sea anterior a dicho acto.

17.3. España

CONCEPTO Y REGULACIÓN

El fraude de ley está representado por aquellas conductas aparentemente lícitas,


por realizarse al amparo de una determinada ley vigente, pero que producen un
resultado contrario o prohibido por otra norma tenida por fundamental en la
regulación de la misma materia, lo que ha de manifestarse de manera notoria e
inequívoca.

El concepto de fraude a la ley aparece contenido en el artículo 6.4 del Código


Civil, que establece 48que "los actos realizados al amparo del texto de una norma
que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a
él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida
aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir”.

Con la introducción en el Código Civil, por la reforma operada en el año 1974, de


este artículo, da entrada al fraude de ley, que aparecía recogido en la doctrina
civilística, la jurisprudencia e incluso en Derecho Positivo en la Ley de usura, Ley
de Arrendamientos Urbanos o en la Ley de Ventas a Plazos, aunque con distintas
denominaciones, en cuya Exposición de Motivos se razona que su inclusión en
el Código Civil “prepondera la idea de considerar el ordenamiento jurídico como
un todo; por eso es reputada fraudulenta la sumisión a una norma llevada a cabo

48
Fraude del acto jurídico; autor y editor buenas tareas, pag. 74

41
con el propósito de obtener un resultado prohibido o contrario al conjunto del
ordenamiento jurídico”.

En relación al fraude se ha considerado en la Sentencia de 21 de diciembre 2000


que "es sinónimo de daño o perjuicio conseguido mediante un medio o
mecanismo utilizado a tal fin, valiendo tanto como subterfugio o ardid (...) e
implica en el fondo un acto contra legem por eludir las reglas del derecho, pero
sin un enfrentamiento frontal, sino al revés, buscando unas aparentes normas de
cobertura", de manera que "requiere como elementos esenciales una serie de
actos que pese a su apariencia de legalidad, violen el contenido ético de los
preceptos en que se amparan ya se tenga o no conciencia de burlar la ley".

El artículo 6.4 del Código Civil sanciona lo que constituye una técnica de
aplicación de la norma jurídica, que tiene como consecuencia deshacer la
apariencia de protección que un acto recibe de una norma de cobertura, para
someterlo al imperio de aquella que se trató de eludir. A tenor de dicho precepto
los actos realizados al amparo del texto de una norma que persiga un resultado
prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán
ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que
se hubiere tratado de eludir.

El negocio en fraude a la ley consiste en la utilización, instrumentada


normalmente mediante simulación, de un tipo negocial para evitar la norma
aplicable al negocio que corresponde al fin perseguido por las partes, por lo que
es preciso distinguir la siguientes clases:

o Si a través de la simulación se ha vulnerado una norma prohibitiva o


imperativa que impondría la nulidad de pleno derecho del acto que la
contraviene, o
o O una regla sobre la eficacia del negocio real, ya que en este caso no
procederá la sanción de nulidad, sino la aplicación de la norma que
corresponda a la verdadera finalidad perseguida.

Como caracteres del fraude de ley suelen fijarse:

42
o Ha de tratarse de un acto jurídico, no siendo suficiente la mera
intencionalidad.
o En apariencia, dicho acto encuentra apoyo en una norma jurídica, pues,
de no ser así, se trataría de un acto contra ley,
o El acto fraudulento debe perseguir un fin condenado por otra norma del
Ordenamiento. En principio, es indiferente que el actor tenga intención de
eludir la norma defraudada, siendo suficiente con el resultado ilícito.

REQUISITOS

El fraude requiere la concurrencia de dos normas: la de "cobertura", que es a la


que se acoge quien intenta el fraude; y la que a través de ésta y en forma
fraudulenta se pretende “eludir", de modo 49que se reputa fraudulenta la sumisión
a una norma llevada a cabo con el propósito de obtener un resultado prohibido
o contrario al ordenamiento jurídico, la que por dicha razón bien podría ser
designada con el nombre de “norma eludible o soslayable”.

La jurisprudencia de forma reiterada recoge la interpretación del artículo 6.4 del


Código Civil, según la cual el fraude de ley requiere como elemento esencial, un
acto o serie de actos que, pese a su apariencia de legalidad, violan el contenido
ético de los preceptos en que se amparan, ya se tenga o no conciencia de burlar
la Ley. Se caracteriza por la presencia de dos normas: la conocida,
denominada "de cobertura", que es a la que se acoge quien intenta el fraude, y
la que a través de ésta se pretende eludir, que es la norma denominada "eludible
o soslayable", amén que ha de perseguir un resultado contrario a lo ordenado o
prohibido imperativamente.

En definitiva se trata de una maniobra, que en algunas resoluciones se califica


de “pseudo legal”, por cuanto a medio de ella lo que se pretende no es un ataque
directo o una directa infracción a la norma aplicable, que supondría la nulidad
radical del acto o negocio jurídico realizado, sino intentar conseguir la finalidad

49
https://andrescusi.blogspot.com/2018/07/el-fraude-en-el-acto-juridico-andres.html, pag. 89

43
pretendida con apariencia legal para defraudar la finalidad práctica de la ley,
siendo ofrecida una legalidad aparente por quien acude a esa norma.

En cuanto a los requisitos que han de reunir los actos para estimar lo son en
fraude de ley, pueden reflejarse del siguiente modo:

o Que el acto realizado sea contrario al fin práctico que la norma defraudada
persigue y su pongan en consecuencia su violación efectiva,
o Que la norma de cobertura en que el acto pretenda apoyarse no vaya
dirigida, expresa y directamente a protegerlo, bien por no constituir el
supuesto normal, bien por ser el referido acto un medio de vulneración de
otras normas, bien por ir dirigido a perjudicar a otros.
o Es claro que no se requiere la intención, o conciencia, o idea dirigida a
burlar la Ley, pero es preciso que la ley en que se ampara el acto
presuntamente fraudulento no le proteja suficientemente y que la
actuación se encamine a la producción de un resultado contrario o
prohibido por una norma tenida como fundamental en la materia, y tal
resultado se manifieste de forma notoria e inequívocamente.

Como consecuencia de lo anterior para que el fraude de ley exista no se exige


prueba de la intencionalidad, siendo una manifestación objetiva que surge, y es
de apreciar por concurrir los requisitos señalados, si bien para quien pretenda
obtener una indemnización o una sanción será necesario probar la existencia de
la intencionalidad en el fraude.

Para que un acto o serie de actor pueda declararse han sido realizados en fraude
de ley, es preciso que quien lo propugna suministre al Juzgador los elementos
de hecho precisos para llevar a su ánimo el convencimiento de que con el
procedimiento empleado se pretendió evitar la actuación de las normas dictadas
para regular otro supuesto, y ello con el objeto de lograr unas veces un fin ilícito
y otras una eficacia legal, distinta a la propia finalidad de la normativa actuada.

EFECTOS

El efecto del fraude es la aplicación de la ley que se ha tratado de eludir, de modo


que sólo serán nulos si son simulados o con causa ilícita, porque "la sanción del
44
acto fraudulento es el sometimiento del mismo al imperio de la ley defraudada",
según dispone el artículo 6.4 del Código Civil. Consecuentemente, de acuerdo
con lo dispuesto en aquel mismo artículo 6.4, lo procedente es someter el
negocio jurídico en cuestión al régimen que se pretendía eludir.50

El artículo 6.4 del Código Civil sanciona lo que constituye una técnica de
aplicación de la norma jurídica, que tiene como consecuencia deshacer la
apariencia de protección que un acto recibe de una norma de cobertura, para
someterlo al imperio de aquella que se trató de eludir.

A tenor de dicho precepto los actos realizados al amparo del texto de una norma
que persiga un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él,
se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación
de la norma que se hubiere tratado de eludir.

Como resulta del mencionado texto, no sigue el precepto un concepto clásico o


tradicional del fraude (el del llamado fraude intrínseco), que resultaba de la
exclusiva aceptación de una interpretación literal de la norma y llevaba a
entender que un acto que no fuera respetuoso con la letra de aquella era
contrario a la ley, mientras que si la respetaba y violentaba la interpretación legal
resultaba fraudulento.

El reconocimiento de comportamiento con abuso de derecho y fraude de ley


presupone carencia de buena fe, principio consagrado en el artículo 7, apartado
1, como base para el eficaz ejercicio de todo derecho, ya que mal puede
entenderse que actúa con buena fe quien trata de obrar con abuso o fraude de
ella; el apartado 1 del artículo 24 de la Constitución Española al proclamar
que “todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los Jueces
y Tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos sin que, en
ningún caso, pueda producirse indefensión”, lo que garantiza es que en ningún
supuesto 51pueda producirse denegación de justicia, pero no que pueda ser base
para convalidar situaciones desprovistas de amparo legal, y emanantes de

50
https://andrescusi.blogspot.com/2018/07/el-fraude-en-el-acto-juridico-andres.html, pag. 91
51
https://andrescusi.blogspot.com/2018/07/el-fraude-en-el-acto-juridico-andres.html, pag. 94

45
abuso de derecho, fraude de ley y falta de buena fe, no amparable en el campo
del Derecho.

El artículo 6.4 responde a una visión moderna del fraude de ley, a partir de la
idea de que la interpretación no se detiene en la letra de la norma, sino que ha
de dirigirse a la búsqueda de su vluntad. Conforme a ese planteamiento los actos
jurídicos contrarios al espíritu de la ley, pero respetuosos con su letra no son
fraudulentos, sino contra legem y, como tales, deben ser tratados con la directa
aplicación de la sanción establecida para la infracción.

El régimen del fraude de ley se aplica a aquellos actos, uno o varios, que reciben
la cobertura de alguna norma, aunque sea básica o esté caracterizada por su
generalidad, que los ampara o tolera, bien que de una manera insuficiente por
ser otra su finalidad y que persiguen un resultado prohibido o contrario al
ordenamiento jurídico, considerado como un todo; esto es, un resultado contrario
a cualquiera de las normas que integran el ordenamiento, aunque resulten de
una interpretación sistemática o de los mismos procedimientos de integración.
Precisamente por ello el precepto no sanciona directamente con la nulidad el
acto fraudulento, sino que provoca, como consecuencia inmediata, la aplicación
de la norma que se quiso eludir porque prohibía el resultado perseguido o porque
imponía otro distinto.

La norma defraudada que cumple aplicar es, por tanto, la reiteradamente


señalada por la jurisprudencia, que excluye la admisibilidad de comportamientos
contradictorios, la cual, nacida del principio de buena fe, en su proyección ética
u objetiva, impone a las partes un deber de coherencia con la conducta anterior
exteriorizada en su ejecución y, por tanto, en un conjunto de comportamientos
aptos para generar confianza en los demás, que, por su significado objetivo,
opera como limitación al libre ejercicio del derecho perteneciente al sujeto.

BREVE REFERENCIA A LA DOCTRINA DEL LEVANTAMIENTO DEL VELO DE


PERSONAS JURÍDICAS

La doctrina jurisprudencial ha creado la doctrina del levantamiento del velo de la


persona jurídica, al efecto de descubrir lo que está debajo y ver quien

46
verdaderamente es y al objeto de evitar el fraude de ley o el abuso del derecho
en perjuicio de tercero.

En esa materia es de referencia 52obligada la sentencia del Tribunal Supremo de


fecha 28 mayo 1984, cuando en ella se dice “ Que ya, desde el punto de vista
civil y mercantil, la más autorizada doctrina, en el conflicto entre seguridad
jurídica y justicia, valores hoy consagrados en la Constitución (artículos primero,
uno, y noveno, tres), se ha decidido prudencialmente, y según casos y
circunstancias, por aplicar por vía de equidad y acogimiento del principio de la
buena fe (artículo séptimo, uno, del Código Civil), la tesis y práctica de penetrar
en el "substratum" personal de las entidades o sociedades, a las que la ley
confiere personalidad jurídica propia, con el fin de evitar que al socaire de esa
ficción o forma legal (de respeto obligado, por supuesto) se puedan perjudicar
ya intereses privados o públicos o bien ser utilizada como camino del fraude
(artículo sexto, cuatro, del Código Civil), admitiéndose la posibilidad de que los
jueces puedan penetrar "levantar el velo jurídico", en el interior de esas personas
cuando sea preciso para evitar el abuso de esa independencia (artículo séptimo,
dos, del Código Civil) en daño ajeno o de "los derechos de los demás" (artículo
diez de la Constitución) o contra el interés de los socios, es decir, de un mal uso
de su personalidad, en un "ejercicio antisocial)"su derecho (artículo séptimo, dos,
del Código Civil), lo cual no significa que haya de soslayarse o dejarse de lado
la personalidad del ente gestor constituido en sociedad anónima sujeta al
Derecho privado, sino sólo constatar, a los efectos del tercero de buena fe (la
actora y recurrida perjudicada), cual sea la auténtica y "constitutiva" personalidad
social y económica de la misma, el substrato real de su composición personal (o
institucional) y negocial, a los efectos de la determinación de su responsabilidad
"ex contractu" o aquiliana, porque, como se ha dicho por la doctrina extranjera,
"quien maneja internamente de modo unitario y total un organismo no puede
invocar frente a sus acreedores que existen exteriormente varias organizaciones
independientes" y menos "cuando el control social efectivo está en manos de

52
https://www.monografias.com/trabajos57/fraude-juridico/fraude-juridico2.shtml, pag. 67

47
una sola persona, sea directamente o a través de testaferros o de otra sociedad",
según la doctrina patria.

La idea básica es que no cabe la alegación de la separación de patrimonios de


la persona jurídica por razón de tener personalidad jurídica, cuando tal
separación es, en la realidad, una ficción que pretende obtener un fin fraudulento,
como incumplir un contrato, eludir la responsabilidad contractual o
extracontractual, aparentar insolvencia, etc. Tal como dice la sentencia de 3 de
junio de 1991 se proscribe la prevalencia de la personalidad jurídica que se ha
creado si con ello se comete un fraude de ley o se perjudican derechos de
terceros.

FRAUDE PROCESAL

De conformidad con lo establecido en el artículo 11, 2º de la Ley Orgánica del


Poder Judicial: “Los Juzgados y Tribunales rechazarán fundamentalmente las
peticiones, incidentes y excepciones que se formulen con manifiesto abuso de
derecho o entrañen fraude de ley o procesal”.

Por su parte la Ley de Enjuicimiento Civil en el artículo 247 establece “Los


tribunales rechazarán fundadamente las peticiones e incidentes que se formulen
con manifiesto abuso de derecho o entrañen fraude de ley o procesal”.53

Las normas procesales fundamentales escapan al poder dispositivo de las


partes, son de orden público, y por ello el Tribunal debe velar por su cumplimiento
descubriendo en su caso los posibles fraudes procesales.

La acción procesal y, por lo mismo, todo recurso a la jurisdicción han de estar


sostenidos por un fin e interés legítimo y justificado, careciendo, por tanto, de
legitimación procesal para recurrir la parte que no viene perjudicada, ni gravada,
por la resolución que impugna.

Son numerosas la resoluciones que identifican el fraude procesal como un


verdadero fraude de ley, existiendo entre ambos una notoria semejanza,

53
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 90

48
pudiendo ser comprendidas ambas en la norma del apartado 4 del artículo 6 del
Código Civil, y en punto a su existencia exigen la concurrencia de una serie de
actos que, pese a su apariencia de legalidad, violen el contenido ético de los
preceptos o normas legales en que se amparan, Siendo los requisitos a tener en
cuenta para calificar los hechos de "fraude de ley":

o Que el acto o actos sean contrarios al fin práctico que la norma


defraudada persigue y supongan, en consecuencia, su violación efectiva,
y
o Que la norma en que el acto pretende apoyarse (de cobertura) no vaya
dirigida, expresa y directamente, a protegerle, bien por no constituir el
supuesto normal, bien por ser un medio de vulneración de otras normas,
bien por tender a perjudicar a otros,
o Debiendo señalarse, asimismo, que el fraude no requiere la prueba de la
intencionalidad, siendo, pues, una manifestación objetiva a apreciar por la
circunstancia de concurrir los requisitos que la configuran.

De lo expuesto, se puede decir a modo de resumen, que el fraude legal supone,


en definitiva, un acto humano por el que se trata de obtener la tutela de una
norma jurídica, que está dada para un concreto fin y que el causante del fraude
pone en juego los medios suficientes para otra distinta y contrapuesta finalidad,
pretensión que no puede ser amparada por los Juzgados y Tribunales.

17.4. Francia

Respecto al derecho francés, basta explicar que, si bien es cierto, fue recogido,
en sus diferentes leyes y códigos, la figura fue prácticamente reducida a un fósil
de museo, solo se menciona ocasionalmente, muy de vez en cuando, como dice
el Dr. Labaure para referirse a temas de derecho romano, sin que fuera un
verdadero 54uso y aplicación en la institución.

Sin embargo, no por ello la legislación francesa no protegía contra fraudes y


enajenaciones de deudores, pues si el deudor enajenaba bienes de su

54
El fraude del acto jurídico; Editor USMP, pag. 105

49
patrimonio a terceros, el acreedor podría interponer acción contra el tercero a
quien el deudor había enajenado los bienes en fraude de su acreedor. Fuera
tanto para el caso de donaciones o actos onerosos.

18. JURISPRUDENCIA

50
Lima, doce de noviembre de dos mil nueve.

LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA


REPÚBLICA; vista la causa número mil setecientos sesenta y tres – dos mil
nueve; con los acompañados; en audiencia pública de la fecha y producida la
votación con arreglo a Ley, emite la siguiente sentencia:

1. MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto por


la demandada María Natividad Fernández Sánchez, contra la sentencia de vista
de fojas doscientos veintitrés, su fecha catorce de enero del presente año, que
revoca la apelada de fecha veinticuatro de junio del dos mil ocho y reformándola
declara fundada la demanda de ineficacia de acto jurídico promovida por el
demandante Mauro Moreno Valdez.

2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE HA DECLARADO PROCEDENTE


EL RECURSO:
Mediante resolución de fecha ocho de abril del año en curso, que corre glosada
en el cuadernillo de casación, esta Sala Civil Permanente, ha concedido el
recurso de casación únicamente por la causal prevista en el inciso 1° del artículo
386 del Código Procesal Civil, interpretación errónea de una norma de derecho
material, respecto de la cual, básicamente expone: que la Sala Superior
interpretó erróneamente el artículo 195 del Código Civil, ya que estableció que
“La carga de la prueba de la ausencia de fraude recae en la parte demandada”
debiendo considerar que los requisitos para que proceda la acción pauliana
contra actos posteriores al nacimiento del crédito son: el evento damni y la mala
fe del tercero, siendo que si los demandados no prueban la existencia del
perjuicio o bienes libres suficientes y el demandante prueba la mala fe del
tercero, la demanda es fundada, no pudiendo invertirse la carga de la prueba al
tercero adquiriente, máxime que conforme a la legislación civil, la buena fe se
presume y la mala fe se prueba, resultando como interpretación correcta que al
demandante le corresponde probar la existencia del crédito, la existencia del acto
con que el deudor ha disminuido su patrimonio perjudicando el cobro de su
crédito, que estos actos sean posteriores al acto que originó el crédito y que el
tercero haya actuado de mala fe, conociendo del perjuicio causado al acreedor

51
o estando en razonable situación de conocer la existencia del crédito o de no
ignorarlo.

3. CONSIDERANDO:

Primero.‐ Según lo establecido en el artículo 384 del Código Procesal Civil


(aplicable ultractivamente en el presente proceso, en virtud de la primera
disposición final de la Ley 29364), el recurso extraordinario de casación tiene
por fines esenciales la correcta aplicación e interpretación del derecho objetivo,
así como la unificación de la jurisprudencia nacional por la Corte Suprema de
Justicia; por tanto este Tribunal Supremo sin constituirse en una tercera instancia
procesal, debe cumplir su deber pronunciándose acerca de los fundamentos del
recurso, por la causal declarada procedente.

Segundo.‐ El presente proceso civil, ha sido promovido por el actor con la


finalidad de que se declare la ineficacia de la compraventa celebrada por Joseph
Guadalupe Alfaro y María Virginia Claudet Fernández, a favor de María Natividad
Fernández Sánchez, mediante escritura pública de fecha veinte de junio de mil
novecientos noventa y ocho, respecto del inmueble ubicado en Calle cuatro
Manzana K Lote trece de la Urbanización San Vicente, Distrito y Provincia de
Trujillo; y del contrato de donación otorgado por María Natividad Fernández
Sánchez a favor de Joseph Guadalupe Alfaro, mediante Escritura Pública de
fecha primero de agostos del dos mil, respecto del mismo bien inmueble; ello
debido a que el contrato de alquiler de un cargador frontal Michigan que celebró
con María Virginia Claudet Fernández, fue resuelto en fecha primero de
noviembre de mil novecientos noventa y siete, por decisión de la propietaria, por
lo que, aquella está en obligación de devolver la sumas de dinero entregadas,
como la demandada no cumplió con devolver el dinero, promovió pro ceso de
devolución de precio, el cual, terminó con sentencia firme que ordena que la
demandada devuelva la suma de siete mil dólares americanos más intereses;
empero, para perjudicar el cobro de la acreencia los primeros demandados
transfirieron la propiedad del inmueble de su propiedad por el preciso de quince
mil dólares americanos a favor de María Natividad Fernández Sánchez,
mediante Escritura Pública de fecha veinte de junio de mil novecientos noventa
52
y ocho y luego en fecha primero de agosto del dos mil la compradora lo da en
donación a su vendedor Joseph Guadalupe Alfaro; mediante estas operaciones
los demandados se desprenden de su patrimonio para imposibilitar la
satisfacción de su crédito y además modifica la calidad de bien social del
inmueble, para convertirlo en un bien propio de su cónyuge; por lo que debe
declararse la ineficacia de tales actos respecto del actor.

Tercero.‐ Admitida la demanda y sustanciada la litis con arreglo a ley, en fecha


veinticuatro de junio del dos mil ocho el Primer Juzgado Civil de Trujillo, ha
pronunciado sentencia declarando infundada la demanda básicamente debido a
que si bien se ha acreditado el acto de disminución patrimonial inmobiliaria que
perjudica el cobro del crédito del demandante; no se ha acreditado que el tercero
(María Natividad Fernández Sánchez) haya tenido conocimiento de los perjuicios
al derecho del acreedor o que haya estado en razonable situación de conocerlo;
apelada que fue la sentencia de primera instancia, en la fecha catorce de enero
del año en curso la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La
Libertad, ha revocado la apelada y reformándola declara fundada la demanda,
en consecuencia, ineficaces respecto del actor los contratos materia de la
demanda, ello debido a que se ha acreditado los actos jurídicos materia de
ineficacia son posteriores al crédito del demandante, que dichos actos jurídicos
disminuyen totalmente el patrimonio inmobiliario de la deudora y que existe
perjuicio al cobro del crédito del actor; además que de la conducta de los
demandados se advierte que han actuado de mala fe al celebrar primero un
contrato oneroso y posteriormente uno gratuito, a sabiendas del perjuicio que se
causaba al demandante, pues, es inverosímil que los vendedores den en venta
el inmueble por un precio menor al de adquisición y que posteriormente la
compradora lo done a favor de uno de sus vendedores; por tanto, la compradora
María Natividad Fernández Sánchez, no puede estar beneficiada por la buena fe
prevista en el artículo 197 y el artículo 2014 del Código Civil; máxime que la
demandada no ha acreditado la ausencia de fraude como lo dispone el artículo
195 del Código Civil.

Cuarto.‐ En el recurso de casación la impugnante denuncia, que la sentencia de


vista interpreta erróneamente el artículo 195 del Código Civil in fine, pues se
53
habría establecido que la carga de la prueba, en cuanto a la ausencia de fraude
recae en la parte demandada y que por el contrario, si el demandante no prueba
la existencia del perjuicio y la mala fe del tercero, la demanda es infundada, no
pudiendo invertirse la carga de la prueba al tercero adquiriente.

Quinto.‐ Con relación a los fundamentos del recurso de casación, por la causal
sustancial, debe tenerse en cuenta que la acción revocatoria conocida también
como acción pauliana, prevista en el artículo 195 del Código Civil, está orientada
a garantizar la realización de un crédito, que se ve afectado por un acto
jurídico de disposición del patrimonio de su deudor; por esta razón, el Código
sustantivo ha previsto que el acreedor, puede invocar que se declaren ineficaces
respecto de él los actos gratuitos u onerosos de su deudor por los cuales
renuncie a derechos o disminuya su patrimonio perjudicando el cobro del crédito.

Sexto.‐ Ahora bien, en cuanto a la carga de la prueba, en el caso de actos


onerosos de disposición del patrimonio, que son posteriores al crédito, la norma
en referencia ha previsto que corresp onde al acreedor probar: a) la existencia
del crédito y b) que el tercero conocía del perjuicio a los derechos del acreedor
o que ha estado en razonable situación de conocerlos, o de no ignorarlos; en
tanto que al deudor y al tercero corresponde la prueba de la inexistencia del
perjuicio, o que existen bienes libres suficientes para garantizar la satisfacción
del crédito.

Sétimo.‐ En el que en el presente caso, ha quedado establecido en las


instancias de mérito que la impugnante conocía la preexistencia del crédito y que
ha actuado de mala fe al celebrar los contratos, materia de la demanda, a
sabiendas del perjuicio que se causaba al demandante, por tanto, no se puede
alegar que en el presente caso se ha incurrido en Interpretación errónea del
artículo 195 del Código Civil, pues queda claro, que la ratio decidendi, de la
sentencia de vista, constituye el convencimiento de que se ha acreditado que los
demandados han actuado de mala fe, con conocimiento que la disminución del
patrimonio perjudicaba el crédito del actor; sin que la alegada inversión de la
carga de la prueba haya resultado determinante para la decisión de amparar la
pretensión del actor.
54
4. DECISÓN: Por tales consideraciones, y en aplicación de lo dispuesto por el
artículo 397 del Código Procesal Civil:

Declararon INFUNDADO el recurso de casación de fojas doscientos treinta y


tres, en consecuencia, NO CASAR la Sentencia de Vista de fojas doscientos
veintitrés, su fecha catorce de enero del año en curso, emitida por la Tercera
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad.

CONDENARON a la parte recurrente al pago de la multa de una Unidad de


Referencia Procesal; así como al de las costas y costos en la tramitación de este
recurso.

DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial “El


Peruano”, bajo responsabilidad; en los seguidos por Mauro Moreno Valdez,
sobre ineficacia de actos jurídicos; intervino como Juez Supremo el señor
Álvarez López; y los devolvieron.‐

SS. ALMENARA BRYSON PALOMINO GARCÍA CASTAÑEDA SERRANO


ARANDA RODRÍGUEZ ÁLVAREZ LÓPEZ

CONCLUSIONES:

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o Con el fraude en el acto jurídico, el deudor busca eludir sus obligaciones
y quedarse en una insolvencia aparente, una "miseria provocada" por él
mismo al transferir sus bienes a terceras personas, ventas o donaciones
que son verdaderas, no son simuladas, son transferencias reales de los
bienes, para después ocultar o esconder el dinero percibido por el precio
de las transferencias, que es más fácil de ocultar; ante éstas
transferencias fraudulentas el acreedor mediante la acción revocatoria o
pauliana buscará recuperar dichos bienes, y reintegrándolos al patrimonio
del deudor, poder hacerse pago de su deuda.
o El fraude del Acto Juridico no solo va dirigido contra los intereses de un
tercero, si no va contra los principios, la moral y las normas juridicas de la
sociedad en la que vivimos, ya que hoy en dia se nos hace normal ver
estos actos fraudulentos y no somos capaces de hacer nada frente a ello.

BIBLIOGRAFIA

o Acto jurídico; Autor Aníbal Torres Vásquez; Editorial IDEMSA

56
o El fraude del acto jurídico; Editor USMP
o Fraude del acto jurídico; autor y editor buenas tareas.
o https://www.buenastareas.com/ensayos/Fraude-Del-Acto-
Juridico/1059531.html
o https://andrescusi.blogspot.com/2018/07/el-fraude-en-el-acto-juridico-
andres.html
o https://es.slideshare.net/czarateavalos/el-fraude-en-el-acto-juridico
o https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude_de_ley
o https://www.monografias.com/trabajos57/fraude-juridico/fraude-
juridico2.shtml

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