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Es por eso que en la sentencia recaída en el Exp.

N° 4635-2004-PA/TC,
el supremo intérprete de nuestra Constitución afirma que en la práctica se
ha verificado que es muy común el establecimiento permanente de jornadas
atípicas de 4 x 3, llegando incluso a ser 5 x 2, pues un quinto día es tomado
voluntariamente por el trabajador beneficiándose con la sobretasa dada por
el empleador. Además, y en lo que resultó más preocupante, se ha verificado
197 ÁVALOS JARA, Oxal Víctor. “La indemnización vacacional por el goce inoportuno del descanso
vacacional en el caso de los gerentes o representantes de la empresa. Análisis de una confrontación
jurisprudencial”. En: Diálogo con la Jurisprudencia. N° 101, Gaceta Jurídica, Lima, 2007, p. 29.
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EL AMPARO COMO FUENTE INTERPRETATIVA Y NORMATIVA EN EL DERECHO DEL TRABAJO
que, aunque en menor medida, se implementaban también jornadas de
trabajo atípicas de 14 x 7 y hasta de 20 x 12.
De esta forma, si tenemos en consideración que en nuestro país la
jornada de trabajo es de ocho horas diarias y de cuarenta y ocho semanales
y que se permiten las jornadas atípicas de acuerdo con estos límites y con los
establecidos por la Organización Internacional del Trabajo en sus Convenios
N°s 1 y 30, tendríamos que el establecimiento permanente de las jornadas
de 4 x 3 son inconstitucionales, lo que obviamente supone que el establecimiento
de jornadas más agotadoras como las de 5 x 2, 14 x 7 y 20 x 12
también lo son.
No obstante, hay que señalar que en su Resolución Aclaratoria N° 2, el
máximo intérprete de nuestra Constitución ha manifestado que bajo determinados
supuestos es posible que se pueda exceder el límite de las ocho
horas diarias y cuarenta y ocho horas semanales, estableciendo como única
condición que en un máximo de tres semanas no se exceda en promedio del
límite antes mencionado. Si bien es cierto que el Tribunal, bajo una noción
protectora y en concordancia con las disposiciones internacionales, pretende
limitar el uso de las jornadas atípicas solo para casos excepcionales, en
realidad no logra concretar tal pretensión puesto que no señala cuáles son
esos supuestos, solo indica que para que puedan aplicarse estas jornadas
deben hacerse de forma justificada, proporcional y razonable.
No estamos en contra de la actividad empresarial, sin embargo, estamos
más a favor de la salud y bienestar general de quienes comprometen hasta
su vida por prestar sus servicios. En este sentido, consideramos que los
límites a la jornada de trabajo deben ser estrictamente respetados, pues al
margen que se diga que con el establecimiento de las jornadas atípicas de 4
x 3 u otras más extensas se ven beneficiados tanto el trabajador como el empresario
en múltiples aspectos, es importante resaltar que debe velarse por
bienes mucho más valiosos, que son la vida, la salud y la dignidad de los trabajadores.
De esta forma, si bien estamos de acuerdo con el Tribunal Constitucional
cuando señala que necesariamente deben respetarse los dos límites impuestos
por la Constitución (ocho horas diarias y cuarenta y ocho semanales),
no lo estamos cuando en la segunda aclaración de la sentencia perteneciente
al Exp. N° 4635-2004-PA/TC nos da a entender que sí serían compatibles las
jornadas atípicas de 4 x 3, ello a pesar de que claramente nuestra normativa,
concordada con la supranacional, no permite establecer jornadas mayores a
las diez horas.
Por otra parte, en lo que respecta al establecimiento de una jornada
atípica de forma permanente para el trabajo minero, el Tribunal Constitucional
ha señalado en un primer momento que ello es inconstitucional, sin embargo,
luego, a través de una resolución aclaratoria ha precisado que en tanto