You are on page 1of 3

2.

Explica los dos tipos de condicionamiento estudiados y redacta tres ejemplos


de la vida diaria, donde se evidencie el condicionamiento clásico y tres de
condicionamiento operante. Argumentar de manera analítica cada ejemplo
citado.

El condicionamiento clásico, también llamado pavloviano en honor a su más


importante estudioso, Iván Pavlov, obedece a un patrón de estímulo-respuesta
a partir del cual un sujeto es capaz de asociar un determinado evento con otro
y por ende con una conducta esperada de él, por simple asociación de eventos
en la memoria. El experimento más célebre de Pavlov consistía en alimentar a
un perro sólo después de tocar una campana. Después de repetir numerosas
veces este patrón, el perro ya salivaba en expectación de la comida venidera.

Los traumas emocionales o vivencias traumáticas, asociados a un lugar


específico, producirán a quien las sufrió una sensación desagradable cuando
regrese al lugar de los hechos, por ejemplo, a un lugar doloroso de infancia.
El olor del perfume de un compañero amoroso específico, percibido tiempo
después de terminada la relación, puede reproducir en el sujeto las
sensaciones con que la asocia o asocia a ese antiguo ser amado.

Tocar algo caliente a menudo es una experiencia que los niños aprenden muy
rápidamente a evitar, asociando el dolor de la quemadura al objeto, por
ejemplo, la hornilla encendida de la cocina.

El condicionamiento operante

Es una forma de aprendizaje mediante el que un sujeto tiene más


probabilidades de repetir las formas de conducta que conllevan consecuencias
positivas y negativas.
El condicionamiento operante es un tipo de aprendizaje asociativo que tiene
que ver con el desarrollo de nuevas conductas en función de sus
consecuencias, y no con la asociación entre estímulos y conductas como
ocurre en el condicionamiento clásico.
Las buenas calificaciones de los niños son recompensadas con aprobación
paterna, en forma de obsequios o celebraciones. Este refuerzo positivo se
asociará al esfuerzo de estudio y fomentará cada vez mejores calificaciones.
Las ofertas en productos buscan reforzar positivamente el consumo, haciendo
que compremos más cantidad.
A las mascotas se las enseña a hacer sus necesidades a través del estímulo
positivo cuando lo hacen en el lugar correcto y del castigo cuando lo hacen por
fuera.

3. Compara los dos tipos de refuerzos y los dos tipos de castigos. Da un


ejemplo de cada uno.

Refuerzo: cualquier estímulo que aumenta la probabilidad de que una


conducta se repita en un futuro. Definido por Skinner. Se utilizan para reforzar
una conducta, para que se repita.

Los castigos se utilizan para eliminar conductas. Tanto los refuerzos como los
castigos pueden ser positivos o negativos. Positivo: tras la conducta se ofrece
algo. Negativo: después de la conducta se retira algo.

Refuerzo Positivo Cuando el niño/a realiza la conducta que estamos


reforzando, como consecuencia le ofrecemos algo positivo. Si realiza una tarea
a tiempo y bien hecha, gana un premio: le compramos un regalo, le premiamos
con lo que más le gusta, tiene más recreo, le decimos ¡Muy bien!

Estás guardando los juguetes genial!

Anima a tu hijo a limpiar cuando acabe de jugar ofreciendo elogios adecuados


cuando esto sucede. Las recompensas verbales tienen que ocurrir cuando la
acción está ocurriendo para que tenga un mayor impacto. Los elogios verbales
harán que se sienta más motivado para seguir haciéndolo bien y que en el
futuro, lo haga de forma innata.
Estás haciendo un gran esfuerzo comiendo la cena, ¡a por el último bocado!

Si las comidas son una batalla, refuerza a tu hijo animando a comer el último
bocado, aunque no coma nada más. Puede ser tentador sobornar a los niños
con el postre si se come toda la cena o la comida, pero puede ser
contraproducente. Es mejor hacer hincapié en los momentos en los que el niño
realmente se está esforzando por comer su comida y después si se le da
postre, que no tenga nada que ver.

Alabar la conducta deseada

En lugar de regañar a tu hijo 20 veces seguidas para que se cepille los dientes,
es mejor reforzar las conductas adecuadas que conducen hasta el cepillado de
los dientes. No es buena idea alabar después de una discusión porque
entonces estarás reforzando la discusión… Dale órdenes con lo que tiene que
hacer paso por paso y elogia cuando lo hace. Por ejemplo, si se le explica que
es el momento para ir a cepillarse los dientes y tu hijo va hacia el baño usa el
elogio verbal por iniciar el proceso.
¡Estás haciendo un gran trabajo!

Cuando veas que tu hijo empieza su tarea de forma independiente puedes


utilizar el refuerzo positivo verbal como una forma para animarle a seguir
haciéndolo diciendo algo como: ‘Estás haciendo un gran trabajo comenzando
por ti mismo’. Si por ejemplo dices cosas como: ‘Eres muy inteligente’ o ‘Lo
estás haciendo muy bien’, es menos eficaz… Debes centrarte en el proceso de
hacer la tarea y no en la forma en la que lo hace.

Refuerzo Negativo Cuando el niño/a realiza la conducta que estamos


reforzando, como consecuencia le retiramos algo negativo: Si hace su tarea a
tiempo y bien hecha, le dejamos salir antes al recreo, puede dejar de comer
algo que no le gusta…

Castigo Positivo Cuando el niño/a realiza la conducta que deseamos eliminar,


como consecuencia le damos algo negativo para él. Si ha tenido un mal
comportamiento en clase y no queremos que se repita más, realizará un trabajo
extra o tendrá más deberes.
Castigo Negativo Cuando el niño/a realiza la conducta que queremos
eliminar, le retiramos algo positivo o bueno para él. Si no realiza sus tareas, no
le dejamos ver la televisión.