You are on page 1of 3

Unidad de la raza humana

El Antiguo Testamento enseña la unidad de la raza humana que procede de un progenitor
común Adán

La unidad de la humanidad
La unidad de la humanidad es el concepto que sirve de base a los demás principios de justicia social de la
Fe .se condena el prejuicio racial y étnico con estas palabras de apremio: "Cierra tus ojos a las diferencias
raciales, y a todos extiende tu bienvenida con la luz de la unidad".
"Las mujeres y los hombres han sido y siempre serán iguales a los ojos de Dios ".

Más aún, en el supuesto de que la familia (o la sociedad) carezca de medios para educar a sus hijos con
equidad, las chicas deberían ser tratadas con preferencia. "Hasta que la realidad de la igualdad entre la
mujer y el hombre no sea alcanzado y firmemente establecida, no será posible que la humanidad alcance el
máximo desarrollo social", afirman las escrituras.

La meta de la igualdad completa no pasa por alto las diferencias naturales que se dan entre los dos
géneros. Bahá'u'lláh hace hincapié en la importancia de la maternidad, paternidad y vida familiar.

" Aquel que es tu Señor, el Todo misericordioso, abriga en su corazón la esperanza de ver a la raza
humana como una sola alma y un solo cuerpo ". -

La educación, según esto, debería ser universal e incorporar la enseñanza positiva de los valores
espirituales y de las actitudes morales. Desde el punto de vista bahá'í la "educación básica" del futuro
deberá ir mucho más lejos que el aprendizaje memorístico o la enseñanza de unas cuantas destrezas. Los
estudiantes deben tener a su disposición herramientas que les permitan analizar las necesidades sociales,
tomar parte en los planes y actividades de su comunidad e investigar la verdad por su propia cuenta. La
unidad de la humanidad es el elemento esencial del currículum.
La ciencia y la religión

El tema de la unidad también está presente en las enseñanzas relativas a la ciencia. Los escritos presentan
a la religión y a la ciencia como enfoques diferentes y armoniosos que hacen posible una mejor
comprensión de la realidad. Los dos caminos son, en esencia, compatibles y se refuerzan mutuamente.

La investigación independiente de la realidad sea científica o religiosa, recibe una atención especial. Las
personas deben esforzarse por liberarse de los prejuicios.

" El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad, no podrán ser alcanzados hasta que su unidad
sea firmemente establecida".

LA UNIDAD DE LA RAZA HUMANA
Shoghi Effend

La unidad de la raza humana, contemplada por Bahá'u'lláh, implica el
establecimiento de una mancomunidad mundial en la que todas las razas,
credos y clases estén estrecha y permanentemente unidas, y en la que la
autonomía de sus estados miembros, la libertad personal y la iniciativa
de los individuos que la componen estén definitiva y completamente
resguardadas. Esta mancomunidad debe, tal como podemos visualizarla,
consistir en una legislatura mundial, cuyos miembros, en calidad de
Albeceas de toda la humanidad, controlarán definitiva y enteramente los
recursos de todas las naciones que la compongan y formularán aquellas
leyes que sean requeridas para reglamentar las relaciones de todas las
razas y pueblos. En semejante sociedad mundial, la ciencia y la religión,
las dos fuerzas más potentes de la vida humana, se reconciliarán,
cooperarán, y se desarrollarán armoniosamente.
Este artículo acomete la labor de sintetizar y exponer el
pensamiento de Edgar Morín sobre la cuestión de la
unidad/diversidad humana. Morín reivindica, contra el racismo y el
humanismo idealista, la unidad biológica de la especie humana.
Intenta concebir la unidad y diversidad, así como lo biológico y lo
cultural del hombre. Contra el fundamentalismo occidental céntrico
homogenéizate, aboga por un reconocimiento crítico de los valores
de las otras culturas y por el respeto hacia ellas. A este respecto, el
biólogo M. Piattelli-Palmarini, en un texto publicado conjuntamente con
E. Morin, escribe: «Todas las poblaciones humanas descienden de un
solo grupo inicial, puesto que un simple cálculo de probabilidades
bastaría para excluir la posibilidad de una multiplicidad de génesis
independientes. Sobre la unidad cerebral, nuestro autor se
manifiesta del siguiente modo: «Todos los seres humanos, salvo
accidente genético o cultural, disponen cerebralmente de las mismas
aptitudes fundamentales» (Morin 1980: 166).