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La Despolitización

de la Raza

Bethel Núñez Reguerin


Eduardo Paz Gonzales
Isidora Coria
Khantuta Muruchi y Andrés Calla
Martín Torrico Zas
CONTENIDO

INDICE COMÚN DE DEFINICIONES............................................................................... 5

SIGLARIO........................................................................................................................... 7

PRESENTACIÓN............................................................................................................... 9

Formación de liderazgos en organizaciones de jóvenes


en la ciudad de Santa Cruz
Bethel Núñez Reguerin
1. Formación de líderes................................................................................................. 15
2. La construcción de la identidad para formar liderazgos.................................... 20
3. La memoria colectiva como construcción de identidad....................................... 21
4. La historia como construcción de identidad.......................................................... 25
5. Conclusiones............................................................................................................... 28
Bibliografía........................................................................................................................ 29

Límites de una política juvenil:


Organizaciones de jóvenes del MAS en Santa Cruz
Eduardo Paz Gonzales
1. Introducción............................................................................................................... 31
2. El MAS y las organizaciones juveniles masistas en Santa Cruz......................... 33
3. Consecuencias de conversiones pragmáticas........................................................ 46
4. Conclusiones............................................................................................................... 62
Bibliografía........................................................................................................................ 64

La politización y despolitización de la raza: Una mirada retrospectiva a las


relaciones entre Santa Cruz y el gobierno nacional
Isidora Coria
1. Introducción............................................................................................................... 67
2. La relación entre Santa Cruz y el gobierno nacional........................................... 70
3. La emergencia de la reivindicación indígena y las expresiones del proceso
de la politización de la raza...................................................................................... 76
4. El cambio en la correlación de fuerzas y la despolitización de la raza ............. 82
5. Conclusiones ............................................................................................................. 86
Bibliografía . ..................................................................................................................... 89
El boom de los grupos juveniles:
Dinámicas y características de las organizaciones juveniles en Santa Cruz
Khantuta Muruchi y Andrés Calla

1. Introducción............................................................................................................... 91
2. Trabajo de investigación........................................................................................... 93
3. “El ejército ganizaciones S........................ 94
4. Características generales de las organizaciones de jóvenes del MAS................. 100
5. “Los guardianes de la democracia”: Las organizaciones de jóvenes
del movimiento autonomista................................................................................. 102
6. Características generales de las organizaciones de jóvenes del movimiento
autonomista............................................................................................................. 104
7. Las organizaciones culturales................................................................................ 107
8. Características generales de las organizaciones culturales de jóvenes............ 108
9. ¿Cómo se insertan las organizaciones juveniles en la dinámica política
y social cruceña?...................................................................................................... 109
10. Los jóvenes como actores políticos........................................................................111
11. De la acción a la formación......................................................................................114
12. Conclusiones ............................................................................................................116
Bibliografía.......................................................................................................................118

La juventud: esa alegre rebeldía


Martín Torrico Zas

1. Introducción............................................................................................................. 121
2. El hábitus intelectual por definir ‘la juventud’.................................................... 123
3. Los jóvenes en el tránsito de la década................................................................. 126
4. Organizados frente al poder adulto...................................................................... 129
5. Los jóvenes son el presente, nunca más el futuro............................................... 132
Bibliografía...................................................................................................................... 136
INDICE COMÚN DE DEFINICIONES

Bloqueos de caminos. Medida de presión, contra diferentes gobiernos. Su uso fue


recurrente desde el año 2000 en las movilizaciones organizadas por movimientos
sociales.
Comité Cívico Pro Santa Cruz. Conjunto de instituciones cruceñas agrupadas
en un comité fundado en 1950 cuyo objetivo, según sus estatutos, es velar por los
intereses de Santa Cruz
Falange Socialista Boliviana, FSB. Partido nacional socialista, que se opuso al
MNR durante la Revolución de 1952 y que tenía en Santa Cruz su plaza fuerte.
Febrero Negro. El 12 de febrero de 2003, debido a la determinación gubernamental
de imponer un impuesto al salario se produjo un motín policial que derivó en
la confrontación entre policías y militares en La Paz. Grupos civiles incendiaron
sedes de partidos políticos y ministerios. Se produjeron cerca de 30 decesos. Se
considera a este hecho como antecesor de la Guerra del Gas de octubre de ese
mismo año.
Grupo Rosza. En abril del año 2009, un operativo dirigido por la Policía Nacional
logró desbaratar un supuesto grupo terrorista comandado por Eduardo Rosza,
quien, según investigaciones, estaría preparando un plan separatista, una guerra
civil en Bolivia. Según la postura oficial del gobierno, este grupo habría sido
contratado por grupos radicales de poder cruceño para iniciar una lucha interna
hasta el derrocamiento del gobierno o la división de Bolivia.
Guerra del Agua. Movilización social de abril del año 2000, durante el gobierno
de Hugo Banzer, en contra del alza de las tarifas del servicio de agua potable
en Cochabamba. Los habitantes se organizaron bajo formas barriales y lucharon
hasta la expulsión de la empresa transnacional Bechtel.
Guerra del Gas. Movilización social de octubre del año 2003, durante el gobierno
de Gonzalo Sánchez de Lozada, en contra del plan de exportación de gas a
Estados Unidos por un puerto chileno. Las �������������������������������
movilizaciones de movimientos
sociales y la sociedad en general fueron en defensa del gas y de los recursos
naturales, mismas que forzaron la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de
Lozada. Esta serie de movilizaciones que concluyó con “la agenda de octubre” —
nacionalización de los recursos naturales estratégicos, Asamblea Constituyente
para re-establecer un nuevo pacto sociopolítico, soberanía y dignidad del Estado
respecto a la políticas externas— estuvo marcada por el liderazgo de actores no
tradicionales de la lucha social. Se calcula que murieron más de 67 personas y
otras 400 resultaron heridas.
Marcha por la Dignidad y el Territorio. Esta marcha que en 1990 recorrió desde
el oriente boliviano hasta el occidente, en demanda de territorios ancestrales y en
denuncia de la continuidad de las formas de explotación y opresión, evidenció
los núcleos comunes de la lucha indígena en Bolivia, y la necesidad de interpelar
directamente al gobierno como originarios de este territorio. Fue la primera vez
que se demandó la instauración de una Asamblea Constituyente.
“Media luna”. Denominación que se utiliza para designar políticamente a los
departamentos de Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija como bloque de oposición al
gobierno del MAS. Estos departamentos son los que iniciaron, en especial Santa
Cruz, el movimiento por las autonomías.
Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR. Partido político que se hizo
del gobierno con la revolución de 1952 y duró en él hasta 1964. Posteriormente
formó parte de varios otros gobiernos incluyendo el de Sánchez de Lozada en
2003.
Plan 3000. Una de las zonas más populosas de la ciudad de Santa Cruz, con
fuerte presencia de inmigrantes de occidente del país.
“Proceso de cambio”. Lema adoptado por el MAS para referirse a las
transformaciones realizadas por el gobierno de Evo Morales���������������������
, identificadas como
el cambio de estructuras económica, social y política.
Unión Juvenil Cruceñista, UJC. Creada en 1957 al interior del CCPSC,
generalmente es considerada el “grupo de choque” de dicho Comité.
SIGLARIO

AC Asamblea Constituyente,
ACDSI Asociación Civil de Arte y Cultura San Isidro
ALAS Apoyo Legal y Ayuda Social
BAB Banco Agrícola de Bolivia,
CCPSC Comité Cívico Pro Santa Cruz,.
CEJIS Centro de Estudios Jurídicos y Sociales
CNE Corte Nacional Electoral
COD Central Obrera Departamental
COJI Coordinadora Nacional de la Juventud Indígena
CONALDE Consejo Nacional Democrático,
COPLAN Cooperativa de Agua del Plan 3000
CPE Constitución Política del Estado
CRE Cooperativa Rural de Electrificación
CSUTCB Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de
Bolivia
ESA Encuentro Social Alternativo
FSB Falange Socialista Boliviana
FUL Federación Universitaria Local,
IJMAS-IPSP Instrumento de Jóvenes del MAS–Instrumento Político por la
Soberanía de los Pueblos
MAS Movimiento Al Socialismo
MAS-IPSP Movimiento Al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía
de los Pueblos
MNR Movimiento Nacionalista Revolucionario
ONG Organización No Gubernamental
P-MAS Partido del Movimiento al Socialismo (Paraguay)
PNUD Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
PODEMOS Poder Democrático Social
PP–C Plan Progreso–Convergencia
SNAP Servicio Nacional de Administración de Personal
UCS Unión Cívica Solidaridad
UJC Unión Juvenil Cruceñista
UJP Unión Juvenil Popular
PRESENTACIÓN
La investigación sobre organizaciones de jóvenes en la ciudad de Santa Cruz
se enmarca en un proyecto mucho más amplio, el cual ha sido llevado a
cabo por el equipo de investigación del Observatorio de Racismo en Bolivia
desde el año 2007, con el propósito de estudiar el racismo e incidir en la lucha
contra el mismo. Las experiencias anteriores de investigación en la Asamblea
Constituyente y en los departamentos donde se realizaron referéndums para
aprobar estatutos autonómicos demostraron la configuración de un escenario
político caracterizado por episodios de racismo explícito y físicamente
violento (cfr. Universidad de la Cordillera y Defensoría del Pueblo: 2008 y
2009). De hecho, esas investigaciones –todas ellas realizadas en momentos
de alta conflictividad política- revelaron el rol importante que jugaban los
jóvenes en las confrontaciones violentas.
En base a esta realidad se decidió que era necesario profundizar el estudio
comparativo de las organizaciones juveniles para comprender —desde la
experiencia personal de sus miembros— la relación entre su accionar político
y las expresiones de racismo en los enfrentamientos políticos y sociales. Se
esperaba también que un enfoque en estas organizaciones juveniles otorgara
ciertas pautas para entender la relación entre su activismo político y las
expresiones de racismo que emergían en medio de los enfrentamientos.
Sin embargo en contraste con las investigaciones anteriores, este estudio se
llevó a cabo en una atmósfera mucho menos conflictiva en la que el racismo
pasó a ocupar un lugar menor debido a que una serie de eventos cambiaron la
correlación de fuerzas entre el gobierno del MAS y la oposición representada
en el Comité Nacional por la Democracia, CONALDE. Una expresión de esta
nueva coyuntura política en Santa cruz es el hecho de que la Unión Juvenil
Cruceñista, la organización de jóvenes más importante de Santa Cruz, se ha
mantenido fuera de la contienda política desde que fuera acusada de apoyar al
supuesto grupo de terroristas, liderado por Eduardo Rozsa (Chávez: 2009).
La inexistencia de las confrontaciones políticas violentas a las que el equipo
estaba acostumbrado a observar, obligo a sus miembros a repensar la temática
inicial de la investigación y refinar el marco conceptual que les permitiera
entender la aparente despolitización de la raza.
Tomamos los conceptos de politización y despolitización de la raza de Malik
(1996) quien en su estudio sobre el significado de la raza en Europa destaca que
a principios de Siglo XX el concepto de raza se basaba en el racismo científico
y que esta perspectiva perduro en Europa hasta el final de la Segunda Guerra
Mundial, que dio fin también al holocausto nazi en Alemania. A partir de ese
momento la mayoría de los gobiernos europeos promulgaron leyes contra el
racismo. La promulgación de estas leyes no significó el fin del racismo sino mas
bien hizo que las expresiones de racismo que anteriormente se evidenciaban
con naturalidad ya no fueran aceptables. A esto es lo que Malik denomina “la
despolitización de la raza”.
Salvando las distancias con el caso europeo, los conceptos de politización
y despolitización de la raza sirven para explicar los procesos políticos en
Bolivia. En el caso de Bolivia, la asunción de Evo Morales a la presidencia y la
instauración de la Asamblea Constituyente con una presencia importante de
grupos indígenas y populares dieron inicio a un largo proceso de politización
de la raza caracterizado por la confrontación violenta político- racial. Esta
expresaba miedos atávicos al “indio” y a perder los privilegios de clase y étnicos.
La oposición temía, por ejemplo, que la nueva Constitución privilegiara a los
indígenas y relegara a los mestizos como ciudadanos de “segunda clase”.
Estas tensiones y conflictos se atenuaron durante el periodo de la campaña
electoral para presidente y gobernadores a fines del 2009, momento en que se
evidencio la despolitización de la raza. Fue justamente en ese momento cuando
se inició el trabajo de campo en Santa Cruz, cuando el racismo explícito se hizo
imperceptible en el ámbito político sin afectar las concepciones y prácticas
racistas cotidianas afincadas en el sentido común.
La ausencia de confrontaciones políticas y la participación directa y activa
de los jóvenes organizados en la campaña electoral, creó el espacio para
enfocar nuestro estudio en las organizaciones juveniles mismas, sus prácticas
y dinámicas organizativas, motivaciones, sus expectativas de vida, y las
características sociales (clase, identidad étnica racial, género).
En este contexto, se realizó el trabajo de campo de la investigación, durante
el periodo de septiembre a noviembre del 2009. La primera fase consistió en
la identificación de organizaciones juveniles activas en la ciudad de Santa
Cruz que se tipificaron en tres grupos de organizaciones: proclives al proceso
liderado por Evo Morales, organizaciones que son parte de la oposición al
gobierno, y organizaciones de tipo cultural. Habiendo encontrado varias
organizaciones en cada tipo, se seleccionó a once y se procedió a un estudio
profundo de la vida institucional de la organización, las motivaciones
e involucramiento de sus miembros: su percepción sobre la existencia y
características del racismo, sea en la vida cotidiana o en el escenario político.
Este trabajo fue posible gracias a un minucioso seguimiento a las actividades
de las organizaciones, que implicó una observación participante, así como
entrevistas semi-estructuradas a dirigentes y miembros de base. El trabajo
de campo fue exhaustivo, cubriendo eventos tan variados como actos de
campaña, reuniones de organizaciones, representaciones teatrales, ensayos y
encuentros de jóvenes; todas ellas marcadas por el ambiente electoral.
Este trabajo está dividido en cinco capítulos, los cuales describen y analizan
diferentes aspectos del contexto y las prácticas de las organizaciones de jóvenes
en Santa Cruz. En el primero, Isidora Coria contextualiza el libro con una
mirada retrospectiva a la relación histórica entre Santa Cruz y el gobierno
nacional. En el segundo capítulo, Khantuta Muruchi y Andrés Calla describen
la particularidad de cada una de las organizaciones y analizan la participación
de los jóvenes en las mismas en tanto actores políticos mismas. En el siguiente
capítulo, Eduardo Paz analiza los límites de la experiencia política juvenil y
las formas en que se relacionan las concepciones de juventud y las dinámicas
partidarias del MAS. El análisis de las concepciones políticas y sociales desde
las cuales las organizaciones forman a los jóvenes como líderes desde una
perspectiva en la que se enfatiza la construcción de identidad, la pertenencia de
clase y la memoria histórica, se encuentra en el capítulo de Bethel Nuñez. En este
marco de despolitización de la raza algunos temas quedaron invisibilizados,
tal como la problemática del ser joven. En el último capítulo, entonces, Martin
Torrico discute las diferentes perspectivas del concepto de juventud y describe
la evolución de este concepto en la década de 1990 a 2000 y explora los diferentes
significados de juventud, desde la perspectiva de las mismas organizaciones.
Este trabajo no hubiera sido posible sin la confianza y el apoyo financiero de la
Embajada del Reino de los Países Bajos en Bolivia, que siempre ha demostrado
una sincera preocupación por la problemática nacional. Nuestra gratitud a la
Universidad de la Cordillera por brindar el soporte institucional y logístico
a este trabajo, así como el apoyo que siempre nos brinda Lola Paredes de la
Fundación Xavier Albó.
Este trabajo se realizó bajo la coordinación de María Laura Lagos, cuya
experiencia en investigación llevó al equipo del Observatorio del Racismo
a reflexionar teóricamente sobre las implicaciones, magnitud y contextos de
la información recogida. También agradecemos a Pamela Calla por haber
concebido e impulsado este proyecto, así como su apoyo y la confianza que
ha depositado en el equipo.
Al mismo tiempo, contamos con el invalorable apoyo de amigos, tanto en
La Paz como en Santa Cruz, sin quienes no se hubieran podido ampliar los
horizontes de comprensión del tema del racismo. Desde luego, entre ellos
están los miembros de todas las organizaciones juveniles, compartiendo sus
opiniones, esperanza y proyectos, por supuesto su tiempo, y así como algo de
su vida.
Finalmente, extendemos nuestro agradecimiento a nuestras familias por su
constante apoyo a los estudios de investigación y trabajo en el Observatorio
del Racismo.
12 La Despolitización de la Raza

Bibliografía

Chávez Gabriel.
2009 “La derrota del proyecto autonomista cruceño en cinco hitos”. En:
Semanario PULSO. La Paz, noviembre

Malik Kenan.
1996 The meaning of race: race, history and cultura in western society. New
York: New York University Press

Universidad de la Cordillera; Defensor del Pueblo.


2008 Observando el Racismo: Racismo y regionalismo en el proceso constituyente.
La Paz.

Universidad de la Cordillera; Defensor del Pueblo.


2009 Observando el Racismo: Racismo y regionalismo en el proceso autonómico.
La Paz.
Formación de liderazgos
en organizaciones de jóvenes
en la ciudad de Santa Cruz
Bethel Núñez Reguerin

Los jóvenes no somos el futuro, somos el presente. Son necesarios nuevos


líderes jóvenes para apoyar el proceso de cambio. (Dirigenta de la Juventud
Igualitaria Andrés Ibáñez).

En un contexto de cambios estructurales en Bolivia, con el debilitamiento


de los partidos y liderazgos de la derecha tradicional, se producen varias
movilizaciones sociales entre 2000 y 2003 que culminan con la asunción de Evo
Morales como Presidente de la República el año 2006. Los jóvenes comienzan a
jugar un papel protagónico en el proceso de cambios estructurales, en el apoyo
a demandas regionales y en enfrentamientos y negociaciones políticas con el
Estado. El debilitamiento de los líderes de derecha promueve la conformación
de nuevos liderazgos que son asumidos por los jóvenes y su nuevo papel
protagónico.
En el departamento de Santa Cruz, los liderazgos de la derecha tradicional
no han quedado exentos de este proceso de cambios estructurales, los que
han generado la necesidad de nuevos liderazgos. Estos nuevos actores se
caracterizan por ser jóvenes con distintas perspectivas políticas, ideológicas
y sociales, y se organizan para la acción política y social. Sus perspectivas
políticas e ideológicas van más allá del accionar en las calles o — como se
los denominó muchas veces —como “brazo de choque; todo lo contrario, sus
perspectivas apuntan a la de formación política e ideológica para perfilarse
como nuevos líderes regionales y nacionales.
La formación de líderes, se producen en un proceso de “vaciamiento
ideológico”, como diría Zavaleta (1986), que se expresa en la falta de
reconocimiento o credibilidad en los viejos actores políticos, planteando la
necesidad de conformar nuevos líderes sociales, cívicos y políticos, con base
en las nuevas organizaciones de jóvenes.
14 La Despolitización de la Raza

Creo que, como objetivo en sí del grupo, era hacer frente a lo que se estaba
dando en este departamento. Tal vez bajo la acción social y política, incidiendo
de alguna manera para que se puedan cambiar los elementos que se estaban
dando en esta región. (…) Nuestro objetivo a largo plazo es, pensando en
nosotros, hacer talleres de formación, de capacitación política ideológica.
Consideramos que seremos los conductores, tal vez de este proceso en lo
posterior, ya que actualmente, eso es verdad, nuestros mayores son los que
conducen este proceso (…) Lo que queremos es generar nuevos liderazgos,
generar nuevos cuadros políticos a partir de la formación y claro, eso se lo
hace a largo plazo. Es por ello que tenemos constantes talleres de formación
política, ideológica, de liderazgo, de oratoria, donde los jóvenes participan
constantemente. (…) Porque, no queremos pasar como unos jóvenes que
apoyaron en su momento el proceso de cambio y después ser tal vez estas
personas comunes de la sociedad que poco aportan, no ser un elemento
más de esta sociedad y sin hacer un aporte a la sociedad, porque nosotros
queremos seguir aportando. Tal vez en un inicio lo hicimos de una manera,
pero en lo posterior lo queremos hacer de otra manera. (Dirigente, varón,
Organización Juvenil Luis Espinal).

El surgimiento de las organizaciones de jóvenes en Santa Cruz, responde a estos


cambios estructurales y a este debilitamiento de líderes. Estas tienen distintas
posturas políticas; las organizaciones autodenominadas de izquierda y las
organizaciones de jóvenes alineadas al Comité Cívico1, mantienen un discurso
de cambio social apostando a la formación de nuevos líderes jóvenes.
Estos liderazgos juveniles son distintos en la medida que se van formando
a partir de distintas construcciones identitarias porque se trata de jóvenes
con distintos orígenes sociales y tradiciones políticas que los conducen a
ser partícipes de los distintos tipos de organizaciones. La construcción de
estas identidades tiene como algunos elementos la adscripción ideológica, la
experiencia de resistencia, tradición de lucha desde los padres, etc. Resalta
asimismo que la identidad de algunas de estas organizaciones de jóvenes
tiene su base en la historia cruceña.
En este sentido, Fernando Rosero plantea una definición de la formación
de líderes bastante adecuada al actual contexto social y político de las
organizaciones de jóvenes en Santa Cruz. Rosero dice que:
La formación de líderes sociales y comunitarios, es un momento
de producción de su propia identidad, y se da en el contexto de la

1 Ver Comité Cívico Pro Santa Cruz en el Índice común de definiciones.


Bethel Núñez Reguerin 15

lucha histórica, a través de un proyecto pedagógico —explícito o


implícito— [...] en la construcción de competencias como parámetros
organizadores de la práctica social que incluye: sensibilidad política,
movilización social, participación comprometida y organización
popular (2002:19).

Como se observa, esta identidad es entendida como un elemento dinámico y


en constante modificación y, por eso, producido. La identidad de la comunidad,
entendida como expresión de autoconocimiento y reconocimiento por los
demás, mantiene un dinamismo de clase, de origen y de auto adscripción. Es
decir, está sujeta a contextos, a negaciones con el otro y afirmaciones de los
propios; pero a la vez, la identidad —según Jesús García Ruiz—, surge para
entender los dispositivos y luchas sociales y las disputas por la legitimación
así como por el logro de las reivindicaciones sociales y políticas (2006). De
igual manera, Miguel Díaz Jiménez considera que al ser un conglomerado de
diferencias, la identidad, “reivindica ciertos derechos, por medio de inusitados
mecanismos” (2008:70); en este caso en base a mecanismos como la identidad
de pertenencia en la que “pertenecer-a se (…) encuentra constituida por leyes,
normas, símbolos, etc. (…) toda una serie de mecanismos de cohesión que nos
indica el colectivo del que formamos parte” (Ibíd: 71).
Esta identidad, a la vez, es la confluencia de una lucha política en la que,
según Helena Argirakis “[se] refleja una percepción subjetiva, racionalizada y
politizada de un contexto histórico particular” (2007:67). Es así como la formación
de líderes es un ámbito y un mecanismo de producción y reproducción de la
identidad, en la que las posiciones políticas juegan un papel importante.

1. Formación de líderes
Según Quiroga y Barrientos (2006), la formación de líderes tiene
larga trayectoria en Bolivia. Múltiples ofertas de Organizaciones no
Gubernamentales, ONG2, llegaron sobre todo a zonas rurales de todo el
país. Sin ningún tipo de regulación, proliferaron con más fuerza desde
1985; año en que se produce un asentamiento masivo de ONG en Bolivia y,
ofrecieron talleres de formación de liderazgos en los niveles municipales
y de comunidades mediante la implementación de metodologías como
la planificación participativa y la ejecución de proyectos, cooptaron a la
población más pobre de las zonas rurales del país.
Esta manera de formar líderes tiene una trayectoria de cerca de 25 años
y fue focalizada en la población con poca posibilidad de participación
en la creación y ejecución de proyectos de desarrollo. Muchos de
16 La Despolitización de la Raza

estos cursos o talleres de capacitación para líderes se han basado en la


educación popular y el constructivismo, entendidos ambos una práctica
propositiva, reivindicativa de los intereses del grupo u organizaciones y
que intentan ser una respuesta a los requerimientos y carencias concretas
de los sectores populares (Ibíd.).
Según Fernando Rosero (Op.cit.), la formación de líderes en Latinoamérica
en el siglo XXI surge como reivindicación social y política de los
movimientos sociales como parte de los procesos de cambio de cada país.
En este sentido, la formación de líderes se convierte en una iniciativa de
los movimientos sociales. En Bolivia, el llamado proceso de cambio2 no
está exento de la preocupación por la formación de sus propios líderes,
pero, en este caso, la injerencia de las ONG es menor.
La posibilidad de formar líderes o valorar la experiencia como medio de
formación, ha sido uno de los resultados logrados en el actual proceso de
cambio en las estructuras política y social.
Según Jiovanny Samanamud (2007), los líderes jóvenes de la ciudad del El Alto
han tenido un fuerte impulso desde octubre del 20034, por su participación
protagónica en tales acontecimientos. En este caso, la formación de líderes
nació de la perspectiva de organización de las juntas vecinales, las cuales
engloban a todo el núcleo familiar, incluyendo a los jóvenes.
Una característica de los liderazgos jóvenes de la ciudad de El Alto —
una ciudad de inmigrantes mayoritariamente aymaras—es que logran
relacionar las construcciones identitarias con las reivindicaciones
políticas, dando como resultado un liderazgo comunitario.
Considerando esta relación, un tema central para el surgimiento y la
formación de nuevos líderes en Santa Cruz fue la autonomía, como
concepto auto identificador con la región y con la identidad “camba”. Las
nuevas organizaciones aliadas al Comité Cívico, surgieron entre los años
2007-2009, para la defensa de la “autonomía”5, supuestamente amenazada
por el gobierno de Evo Morales. Se observa entonces que el componente
identitario es un importante cohesionador de estas organizaciones de
jóvenes, y, al igual que en la ciudad de El Alto, la relación entre política,
identidad e historia, hacen posible la formación de líderes, para la región.

2 Para esta y siguientes siglas, consultar el siglario.


3 Ver Proceso de cambio en el Índice común de definiciones
4 Ver Guerra del Gas en el Índice común de definiciones.
5 Tiene que tomarse en cuenta que la autonomía es un concepto que varía su significado de un
grupo a otro y que no hay un sentido colectivo que toda la sociedad profese al respecto.
Bethel Núñez Reguerin 17

En un principio, es formar nuevos líderes porque ahorita en Santa Cruz


carece de líderes, como en otra ciudades lo he visto, líderes por montón y
Santa Cruz no los tiene ¿entiendes? La principal causa por lo que nació la
Casa de la Juventud era formar nuevos líderes. ¿Estos líderes de que tipo?
o sea líderes sociales, líderes políticos, lideres, que se yo, a nivel económico
empresariales.” (Miembro de base, varón de la Casa de la Juventud
Cruceña).

Los liderazgos de organizaciones pro-gobierno de Morales, auto-


identificadas como de izquierda, surgen en un contexto de demandas
de los movimientos sociales por inclusión, justicia y satisfacción de las
necesidades básicas. Se trata de organizaciones juveniles de los barrios
periféricos de Santa Cruz de la Sierra, como el Plan 3000. Estas se
organizan en respuesta al constante amedrentamiento y presión política
que el Comité Cívico —y especialmente partir de su grupo de choque, la
Unión Juvenil Cruceñista— ejercía sobre ellos. Así que surge la necesidad
de organizarse como juventudes auto-identificadas como de izquierda.
Para cuando termina el 4 de mayo, nosotros entramos a una época donde
nosotros teníamos que prepararnos políticamente, y fue en ese momento
donde decidimos que el único fin de la organización Luis Espinal, si bien
era defender el proceso cuando sea necesario y como sea necesario, era
formar líderes políticos. (Dirigente varón, Organización Juvenil Luis
Espinal).

La formación de líderes, en los dos tipos de organizaciones de jóvenes,


se basa, entonces, en la necesidad de crear líderes que aporten, como
jóvenes, al cambio político y social desde una perspectiva fresca y
renovada, eso a pesar que muchos de los programas de formación de
líderes están supeditados a la lógica de las instituciones o movimientos a
los cuales se encuentran alineados estas organizaciones.
En el caso de organizaciones como Casa de la Juventud, alineada al
Comité Cívico de Santa Cruz, desarrolla actividades de formación de
líderes mediante un programa de becas, impulsado por el Comité Cívico
y la Universidad Gabriel René Moreno.
Tenemos acuerdos con la escuela de líderes de Santa Cruz, donde se encarga
de formarlos, tenemos becas que duran seis meses. Yo participé de unas de
esas becas y donde le enseñan los liderazgos cívicos, liderazgos políticos,
sociales. La persona, una vez ya pagado lo pactado del curso, tiene que
decidirse por cual liderazgo se va a formar. La escuela de líderes es un
18 La Despolitización de la Raza

acuerdo de la Universidad Valenciana con la Universidad Autónoma Gabriel


René Moreno y el Comité Cívico. Es un instituto donde se forman cada 6
meses líderes distritales por distritos y líderes provinciales por provincias y
líderes indígenas. La formación es de historia de Bolivia, ciencias políticas,
liderazgo, expresión, oratoria, todo, el curso es bien completo. (Miembro
de base, varón, Casa de la Juventud Cruceña).

En las organizaciones de jóvenes afines al Comité Cívico, la formación de


líderes tiene un formato institucionalizado alcanzando un diplomado en
liderazgo. Estas becas se otorgan a través de la organización de jóvenes,
las que eligen a los beneficiarios de las becas.
En este caso, la formación de líderes, se basa exclusivamente en la historia
cruceña, lo que implica la conformación de un eslabón cohesionador
entre los jóvenes que participan en la organización, y está a cargo de
profesionales expertos en historia, política e identidad.
Estas becas que tenemos son unas becas que hace el contacto que tuvo
nuestro ex vicepresidente del Comité Cívico. Germán Antelo hizo contacto
con una fundación Konrad Adenauer de Alemania. Entonces él tuvo un
viaje a Alemania y es ahí donde esta fundación está interesada en liderizar
[sic] jóvenes y esta fundación alemana que financia estos cursos. […] Su
ideal de ellos es el de liderizar jóvenes preparando cursos de temas de historia
cruceña, la Nueva Constitución Política del Estado, cosas así. Desde un
comienzo la Casa de la Juventud nos hemos trazado ¿Qué es con historia
cruceña? ¿Por qué? por el mismo hecho que una persona no puede amar
lo que no conoce y es por eso que trabajamos con historias cruceñas. Es
uno de nuestros pilares fundamentales de la Casa de la Juventud, entonces
el hacer estos cursos es buscar eso, buscar formación de líderes. […] La
formación de líderes que se hizo por ejemplo en el Comité Cívico se nos
otorgó cuatro becas a nosotros, pero nosotros la hacemos a personas que
están trabajando en la Casa de la Juventud tanto de colegios, como los
mismo chicos de la universidad. (Miembro de base, varón, Casa de la
Juventud Cruceña).

La coyuntura política y la historia también son pilares de seminarios y


talleres para la formación de los integrantes de la organización.
En las organizaciones de izquierda, la formación de líderes también tiene
un componente institucional ya que se supedita a talleres o seminarios,
que entidades como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo,
PNUD, ofrecen a las organizaciones de jóvenes, a la vez, en estas
Bethel Núñez Reguerin 19

organizaciones se puede observar la constante de solicitud de formación


por parte de personalidades políticas afines al proceso de cambio. Sin
embargo, hay que destacar la autoformación como proceso constante, a
partir del propio aprendizaje político de la experiencia, así como la de
sus núcleos familiares y barriales.
Formarnos y conocer más, no ignorar la situación, o sea no sólo conocer
la coyuntura política, ir a actuar y decir quiero esto, quiero aquello. No
sólo actuar como un grupo de choque o algo así, sino que mas allá sepamos
defender, sepamos debatir con ideas, con propuestas. Eso es lo que quiere
la organización. (...) Surge de todos esa idea, es una exigencia, es una
necesidad. Nosotros, como las bases, exigimos a nuestro presidente, lo
hemos exigido varias veces. Nosotros queremos formarnos, queremos leer
libros, queremos actualizarnos, queremos conocer muchas cosas queremos
saber. Entonces en esa parte digamos, como ha sido exigencia y también
él nos ha sugerido, Entonces yo creo que de esa manera ha surgido eso, no
sólo con nosotros sino con todas las organizaciones juveniles. (Miembro
de base, mujer, de la Organización Juvenil Luis Espinal).

Formarse, conocer y debatir es una necesidad de los miembros de las


organizaciones de izquierda, las cuales, al no tener una formación
institucional constante —como las organizaciones alineadas al Comité
Cívico— necesitan recordar a los líderes adultos del partido, que
impulsar la idea de una juventud preparada, significa ser concebidos
como los próximos líderes de la región y del país. Los contenidos de
la formación de líderes tienen mucho que ver con temas de coyuntura,
como el Plan de Gobierno, así como de la nueva Constitución Política del
Estado, tanto para su conocimiento, como para la difusión en sus barrios
y organizaciones.
Vienen invitaciones, digamos, por parte del ministerio o por parte de,
ONG, Fundación Tierra, una de las ONG. La última nos dio sobre la Corte
[Electoral] sobre lo que es la inscripción para inscribirse en el padrón
biométrico. Como hemos estado trabajando también en el tema de que la
gente se inscriba, hemos salido a las calles para ver que se inscriba la gente.
Después hemos ido a talleres sobre la nueva Constitución, por parte del
Ministerio de Culturas. Lo último fue en la Casa del Pueblo por parte del
Ministerio de Culturas, vinieron unos españoles para ver sobre el tema
de las constituciones. (Dirigenta de la Juventud Igualitaria Andrés
Ibáñez).
20 La Despolitización de la Raza

Pero la formación de líderes en las organizaciones de izquierda, tiene o


mantiene una formación desde una visión de clase social, de identidad y
de pertenencia a su grupo, su barrio y su contexto social; es decir, desde
una perspectiva de la experiencia lo que marca una diferencia con las
organizaciones alineadas al Comité Cívico.
Estos dos tipos de organizaciones, mantienen una posición firme respecto
a la necesidad de formarse líderes, como una respuesta ante y para el
cambio. Sin embargo, existe una currícula diferenciada en la formación
de los líderes jóvenes cruceños. Si la historia cruceña es el eje troncal
de formación en las organizaciones ligadas al Comité Cívico; en las
organizaciones de izquierda su base de formación son la memoria
colectiva y la experiencia de reivindicación. Es en la característica
de clase, entonces, donde reside la diferencia entre los procesos de
formación, la cual reproduce las identidades, sean regionales o de clase
para la conformación y cohesión de las organizaciones de jóvenes en
Santa Cruz.

2. La construcción de la identidad para formar liderazgos


La construcción de identidad como fundamental cohesionador de
colectividades ha sido parte de los movimientos sociales, cívicos y
políticos en el país, al igual que en los cambios políticos y sociales de los
últimos años. Y las organizaciones de jóvenes de Santa Cruz son parte de
estos movimientos que surgieron en el nuevo escenario. Sin embargo, es
necesario explicar cómo se construye esta identidad en las organizaciones
juveniles.
Los liderazgos se desarrollan en un ámbito de producción de la identidad
de la propia organización, éste es un elemento central para el proceso
de su formación. Es un ámbito de construcción de identidades que son
diversas al interior de cada una de las organizaciones. La identidad de
pertenencia tiene su asidero en los orígenes sociales de los integrantes,
así como en las trayectorias de vida y el compartir una condición de
clase que cohesiona a los miembros de las distintas organizaciones. Las
trayectorias de vida de los integrantes de las organizaciones son parte
esencial del proceso de autoconocimiento y reconocimiento, el lugar de
residencia, la familia como ente de construcción de identidad y la clase
social. (García, 2006).
En el proceso de construcción de identidades de las organizaciones de
jóvenes se evidencian esencialmente dos vertientes que alimentan a
Bethel Núñez Reguerin 21

esta construcción, tanto en el desarrollo de la formación de liderazgos


juveniles, como en la cohesión de la organización. Por un lado está la
memoria colectiva que constituye uno de los elementos centrales en la
formación de líderes juveniles de izquierda. Por otro lado, se encuentra la
historia regional, que consolida el motor de cohesión de las organizaciones
afines al Comité Cívico cruceño.

3. La memoria colectiva como construcción de identidad


[La memoria es una] representación del pasado, es constitutiva
no sólo de la identidad individual sino también de la identidad
colectiva. En esta perspectiva la importancia que adquiere el origen
es de particular importancia ya que constituye el punto de partida de
la memoria. En efecto, individuos y grupos sociales tienen necesidad
de adscribirse al pasado pues de ello depende su identidad (García,
2006:35).

Sin embargo, para entender el contexto de Bolivia, Magdalena Cajías


(2006), analiza cómo los mineros retoman esa memoria colectiva en
los acontecimientos de octubre de 2003, caracterizando a ésta como el
cúmulo de experiencia de lucha, de organización, de historia sindical y
política que comparten los movimientos sociales, en los distintos procesos
históricos del país.
Si el origen y la experiencia es el punto de partida de la memoria,
podemos evidenciar que en las organizaciones de izquierda de la ciudad
de Santa Cruz se comparte una misma experiencia. Una experiencia de
lucha contra la exclusión y la marginación en términos de clase social,
discriminación y explotación, que marcan el devenir de la memoria
colectiva de estas organizaciones.
Mis padres llegaron con todos los damnificados de la riada y formaron acá,
su casa. Yo nací en el Plan 3000 cuando ya estaba todo, ya había pasado
el diluvio, el tiempo. Nací en el Plan 3000, y vivo. Desde que nací estoy
acá. Mi padre fue uno de los fundadores, se podría decir, de esta zona del
Plan 3000. Fue uno de los damnificados que vinieron a hacer, este, vinieron
a asentarse por estos lados de Santa Cruz. Bueno, lo que me cuenta mi
madre es que era así un monte, monte, prácticamente era un monte.
No había nada, no había luz, no había agua. Incluso hasta las personas
mayores tenían miedo de encontrar a los salvajes que había, caníbales.
No sé, algo por ahí me comentaron que era todo así un monte no más,
había animales grandes, serpientes, todo eso. La mayoría de los niños se
22 La Despolitización de la Raza

morían porque el agua que traían no era purificada. Era cualquier agua que
traían y se morían los niños. No había muchos servicios básicos, se tenía
que esperar que llegaran las bombas con agua. Y después pasó el tiempo
y recién pusieron una bomba, que quedaba a seis cuadras, siete cuadras
de mi casa. Mi madre tenía que madrugar casi todas las mañanas para
traer agua, que queda allá, a seis cuadras casi de mi casa, que era lejísimos.
Incluso, todavía seguimos un poco retrasados, apenas y tenemos algunas
avenidas bien hechas, porque en las anteriores gestiones, las avenidas que
se hacían, no eran bien planificadas porque hacían que se estanque más bien
el agua, que provoque más inundaciones y todas esas cosas. Y por causa
de eso apareció también el dengue, porque hay muchos tachos de agua con
mosquitos y todas esas cosas. Actualmente el Plan 3000 ha sido [sic] una
zona marginada, que no tiene progreso. Hace más de veinticinco años que
ya se lo ha fundado y pareciera que fuera lo mismo, que apenas han pasado
diez años porque el progreso, apenas tenemos unas cuantas avenidas, una
posta de salud que ni siquiera es pública, es privada la que tenemos acá en la
Rotonda del Plan 3000. (Dirigenta de la Juventud Igualitaria Andrés
Ibáñez).

Como se observa, la memoria de las organizaciones de izquierda del Plan


3000 está representada por la marginación urbana y una situación de
abandono de las autoridades respecto de la cobertura de servicios básicos,
salud y educación, a lo que se suman las experiencias de discriminación
social, explotación, racismo, etc.
El origen, la familia, la clase social y la experiencia de lucha son los
componentes de reconocimiento de identificación con el “grupo de
pertenencia”, como lo llama García Ruíz (2006), con lo cual se recrea una
subjetividad política, creando un “nosotros” vs. un “ellos”. En este caso
“ellos” estaría personificado por los grupos de poder económico y político
de la región. Es decir, la identidad tiene dos entradas a las cuales se sujeta,
la primera es la pertenencia que implica el lugar, la trayectoria de vida, la
familia. La segunda, que otorga dinámica y fluidez a la identidad son las
auto-adscripciones, las cuales se basan, en este caso, en líneas políticas a
partir del grupo de pertenencia, para la conformación de su ideología y de
la propia organización. En este caso se constituye una identidad política
que es compartida por los integrantes de las diferentes organizaciones,
que es expresión de su accionar como individuos y como un colectivo
social. La subjetividad política que se forma en las organizaciones de
jóvenes de izquierda nace de esta situación de exclusión. Las experiencias
de vida, la familia y las necesidades insatisfechas en los barrios periféricos
Bethel Núñez Reguerin 23

—como el Plan 3000—, constituyen los eslabones cohesionadores de


las organizaciones de izquierda, ya que son formadoras de culturas de
resistencia.
[La familia] para mí eso es la base porque así se empieza, a través de esos
conocimientos que he adquirido en la vida cotidiana. Así, más allá de las
capacitaciones, información que se pueda dar, ha sido muy importante
porque esos son como los pilares para esta formación que estamos empezando
¿no?, con la organización, ya que desde muy pequeños, desde muy pequeña,
mejor dicho, mi familia ha vivido situaciones difíciles relacionadas a ese
aspecto. Yo creo [que] desde muy pequeña, no sé, tal vez aquella vez no
me parecía importante ¿no?, pero ahora, por ejemplo, antes nos decían, -
¡colla!- hasta los mismos clientes ¿no? Porque son ellos también ¿no? (…)
Santa Cruz actualmente ya está lleno de personas migrantes, así personas
del occidente que han hecho de Santa Cruz lo que es ahora ¿no? Gracias
a estas personas Santa Cruz ha crecido, y ahora es el motor de nuestro
país. Pero todas estas experiencias que he vivido, me han parecido muy
relevantes, porque gracias a eso ahora la visión que tengo o la ideología
que tengo o la forma de pensar que tengo ya nadie la cambia. Y todas esas
experiencias han hecho que ahora sea más sólido, lo que pueda pensar, en
lo que ahora creo, y que difícilmente voy a cambiar porque esto ya es parte
de mí, es parte de mi forma de pensar. (Miembro de base, mujer, de la
Organización Juvenil Andrés Ibáñez).

La lucha de resistencia de los padres es parte de cultura de resistencia de


los hijos. El hecho de ser inmigrante en primer o segundo grado, incluso
en tercer grado de migración, ha significado ser foco de las agresiones
discriminadoras y racistas por parte del Comité Cívico, la alcaldía, la
prefectura y la población en general. Ser inmigrante en Santa Cruz —y la
experiencia de amedrentamientos, discriminación, racismo y exclusión—
, induce a este sector de la población a la reivindicación identitaria de
sus derechos. De igual manera los pueblos indígenas de oriente, para
quienes el haber sufrido la constante exclusión de la sociedad cruceña,
la falta de acceso a la gestión pública y el escaso acceso a servicios
básicos, ha impulsado su emancipación. Una experiencia de exclusión
comparten los migrantes de occidente y los pueblos indígenas de tierras
bajas. Esta situación no sólo crea puntos comunes de lucha, sino que
alimenta la memoria colectiva que comparten los líderes juveniles de las
organizaciones de izquierda. Los nuevos líderes son parte de estos dos
grupos sociales que comparten una situación de marginación.
24 La Despolitización de la Raza

Es así que la migración constituye otro de los elementos de la memoria


colectiva que cohesiona a las organizaciones y alimenta el proceso de
construcción de identidades. Este contexto potencia el accionar político de
las organizaciones y es un elemento estructural de la formación política
de los líderes juveniles. Es decir que, es esta experiencia de marginación la
que está constituyendo el perfil de los liderazgos juveniles de izquierda,
consolidando la memoria colectiva y la identidad política que caracteriza
a estas organizaciones.
Un aspecto que emerge en el proceso de formación de los liderazgos
juveniles es que —en base a la memoria colectiva que es compartida por
los miembros de la organización— se retoman representaciones simbólicas
que son parte, a su vez, de la identidad colectiva del grupo, así sucede
con los nombres de las organizaciones. Son representaciones ideales de
modelos de lucha: Andrés Ibáñez, Luis Espinal, Marcelo Quiroga Santa
Cruz, Julián Apaza, son nombres que remiten a las organizaciones a
definir su accionar bajo el ejemplo de personajes ya que sus luchas son
parte de la memoria colectiva de los nuevos liderazgos juveniles en Santa
Cruz.
Esa persona, [Andrés Ibáñez] bueno para mí es muy admirable. Él, de tener
todo, era una persona que se relacionaba con… Su padre fue Gobernador
cinco veces, toda su familia era de [la] sociedad alta y él venía pues también
de esa clase pudiente, la clase alta, y se sorprende que una persona de la
clase alta se baje a la clase baja [sic]. Él proclamaba la igualdad, porque
para él, no veía diferencia entre esclavos y, o sea, él proclamaba la igualdad
que todos somos iguales, que todos somos seres humanos. Hizo una gran
marcha que hasta ahorita se acuerdan muchos: “la gran marcha de los
pies descalzos” Sacó su saco, se sacó sus zapatos y dijo: “acá todos somos
iguales, porque no hay diferencia de pobres y ricos”. Hizo esa gran marcha
y fue asesinado por los federalistas, porque él proclamaba una autonomía, y
esa clase que tenía el poder de Bolivia, de Santa Cruz, no pues, no querían
eso, era malo para ellos pensar diferente a ellos. Murió, su legado de seguir
luchando por la igualdad y por las autonomías, que eso es lo que queremos.
(Dirigenta, Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez).

Estas representaciones simbólicas hacen de la identidad política de la


organización uno de los elementos que construye ideologías y además
permite visualizar la identidad de oposición. Constituye el “nosotros”
vs. “ellos”. Un “nosotros” de marginación social y política en oposición
al “ellos” de los grupos de poder económico y político. Esta sería la base
para sus ideales de justicia social, inclusión e igualdad.
Bethel Núñez Reguerin 25

4. La historia como construcción de identidad


Para Helena Argirakis (2006), la construcción de la identidad en Santa
Cruz se basa en el ser “cruceño”, que establece la polarización política del
“nosotros” vs. “ellos”, tanto con la otredad de occidente, pero también con
los “traidores” al discurso del comité cívico. Sin embargo, esta otredad es
construida a partir de la historia como mecanismo de cohesión en las
organizaciones de jóvenes.
La historia tiene la particularidad de constituir un referente de hechos
que se cuentan de diversas maneras. Es decir, que la historia no sólo
depende de su carácter intrínseco, sino de quien la relata. “Mientras que
[la] historia se presenta a ella misma como el acercamiento al pasado
real de lo que ocurrió, la memoria se invierte en el presente y no es sino
presencia siempre incierta del pasado.” (García, 2006:100) En este sentido
se puede decir que la historia se presenta como un hecho más cercano a
lo que los consensos colectivos y la interpretación particular de grupos o
colectivos expresan.
Esta situación se confirma aún más si se considera que una historia
regional, puede estar sujeta a múltiples interpretaciones y construcciones
discursivas, porque depende de poblaciones más reducidas y supeditas a
relaciones de poder más hegemónicas. Sin embargo, esta historia tiene un
ámbito de legitimidad, que se logra en base a ciertas condiciones políticas
y sociales que permiten validarla. (Ibíd.)
En este sentido, la historia juega un papel cohesionador de identidades
colectivas en las organizaciones alineadas al Comité Cívico que legitiman
los hechos del pasado, porque son una suerte de contraparte a los ideales
de las mismas organizaciones. Los liderazgos juveniles formados en éstas
encuentran un asidero identitario en la historia regional como un pilar
para su formación.
Hay muchos cruceños y muchos bolivianos que no sabemos la historia
cruceña. Entonces, lo que nosotros tratamos es capacitar a esa gente para
que estén preparadas, conozcan los problemas que tuvo más antes Santa
Cruz, para que nosotros los jóvenes nos demos cuenta de las dificultades que
tuvo Santa Cruz. De los engaños que tuvo Santa Cruz, de las estafas que ha
sufrido Santa Cruz para que así ellos mismos pongan más esmero en Santa
Cruz. Para que ellos tengan ganas de trabajar por Santa Cruz. Mayormente
ese es el objetivo de darles clases de historia cruceña. (Miembro de base,
varón, de la Casa de la Juventud Cruceña).
26 La Despolitización de la Raza

Las organizaciones alineadas al Comité Cívico legitiman su subjetividad


política a partir de la representación de la historia regional, y basan en ella
su pensamiento y accionar político. La historia, como aquí se refleja, sirve
para posicionarse políticamente como región, pero además, representa
como avasallador, violento y agresor al gobierno central, recreando la
imagen de una Santa Cruz amenazada. Así, esta representación de la
historia reclamaría la necesidad de una juventud formada para hacer
frente a esta amenaza. La misma se hace más urgente cuando se plantea
el discurso de que el peligro de la estafa y el amedrentamiento están
todavía presentes.
Entonces, lo que nosotros tratamos de hacer es que no se vuelva a repetir
lo de antes, para que la gente que nos hizo daño en siglos pasados tengan
presente que hay jóvenes que estamos trabajando, que conocemos los daños,
los perjuicios que han causado y que estamos preparados para cualquier
otro problema o daño que quieran hacer. Mayormente cuando hubo las
violaciones vinieron un grupo de campesinos mandados. Hace tiempo, en
años pasados, como cuarenta, cincuenta años que fueron mandados por
el gobierno del presidente. No me acuerdo el nombre del presidente qué
presidente… que fueron mandados, que fueron secuestradas nuestras
madres, que fueron agarradas, que fueron violadas. Antes aquí en Santa
Cruz eran pura gente camba, puro cruceños, no existía ni una gente del
occidente, no marginando. Existía gente pero pacíficamente tranquila.
Vinieron grupos, manada de campesinos donde vinieron a violar a nuestras
señoras cruceñas, a las damas cruceñas, en lo cual ahí hubo un entrelace
de razas donde se fue creando la raza mestiza. Entonces ese es el temor que
nosotros volvemos a tener. Entonces fue un tiempo de terror para Santa
Cruz. Hablamos de hace mucho tiempo. Esta historia me la han contado
mis abuelos, me la han contado seminaristas, me la han contado mis tíos
que son mucho mayor que mis padres. (Miembro de base, varón, de la
Casa de la Juventud Cruceña).

Para la construcción de liderazgos y de identidades, la lógica de esta


historia es importante porque justifica acciones e ideologías —incluso
emotividades— para la conformación de la identidad de pertenencia del
joven en Santa Cruz.
El hecho de entender la historia cruceña como de constante
amedrentamiento por parte de los gobiernos de turno, crea la necesidad
de defensa y resistencia por parte de los jóvenes, que mas allá de tener o
tratar de mantener un discurso democrático, tienen esa memoria histórica
que recrea viejos dolores y emotividades regionales los que influyen en la
Bethel Núñez Reguerin 27

formación de liderazgos dentro de las organizaciones. Esta identidad en


construcción utiliza la historia para formar a nuevos líderes, con un sesgo
regional, y nociones racializadas del otro. Esta sería pues la base para
la polarización entre las organizaciones juveniles afines al comité y las
organizaciones juveniles autodenominadas de izquierda.
Recordemos que Helena Argirakis (Op.cit.) afirma que la identidad
“cruceña”, se basa en la polarización y en la otredad —como se afirmó
antes—, utilizando el discurso de la diferencia, pero a la vez negando la
misma complejidad de identidades dentro del departamento, intentando
imponer un discurso y una identidad monolítica, y esencialista que cierre
la posibilidad de una construcción regional con todos los sectores.
Entonces lo que nosotros queremos es evitar eso ¿no? evitar los
atropellamientos que hubo en los gobiernos anteriores, en los gobiernos
que se basaba en hacer daño, como mayormente hablamos en el actual
gobierno ¿no? que el presidente habla mayormente del occidente ¿no? es
un presidente que mayormente trabaja con el occidente pero Santa Cruz le
pide algo, las puertas cerradas para Santa Cruz entonces en los gobiernos
anteriores era mucho peor, entonces no queremos que vuelva a suceder
eso entonces nosotros como jóvenes estamos formando parte de muchos,
estamos abriendo cada vez más grande, queremos ser mas queremos formar
parte de…queremos sernos más jóvenes queremos estar digamos listos y
preparados, formarnos para que, para que nos demos cuenta, para que ya
no vuelva a suceder lo mismo de antes ¿no? (Miembro de base, varón,
de la Casa de la Juventud Cruceña).

Para García Ruiz:


[…la historia] no es nunca neutra, es de ella que extraemos
las representaciones simbólicas de nuestra identidad que nos
constituyen, como sujetos sociales y como actores de nuestra propia
historia. Nuestra identidad es en definitiva ella misma una historia,
la historia de la transformación de nuestras identidades especificas.
(García, 2006:36).

En este caso, la historia regional hace que las organizaciones de jóvenes


afines al Comité Cívico mantengan su discurso y su accionar en referencia
a la defensa de Santa Cruz, con una representación simbólica, de un
gobierno centralista, históricamente amedrentador al cual relacionan,
ahora, con la lucha autonómica, y con los nuevos cambios estructurales
que vive el país desde el año 2003.
28 La Despolitización de la Raza

Es así como la historia, en las organizaciones de jóvenes afines al Comité


Cívico, es un fuerte elemento de cohesión entre sus miembros, lo que
impacta en la construcción de identidades colectivas que estructuran el
proceso de formación de liderazgos dentro de estas organizaciones.
En los dos tipos de organizaciones, la construcción de identidades
colectivas, a partir de los elementos de pertenencia, tiene como base a dos
elementos centrales que son la memoria colectiva y la historia regional,
los cuales producen liderazgos juveniles diferenciados con identidad
propia.

5. Conclusiones
En los últimos años, la formación de líderes se ha convertido en un
proceso esencial para las organizaciones de jóvenes en Santa Cruz, como
una opción de legitimarse como próximos líderes políticos, sociales y
cívicos para la región y para el país.
Esta formación, en cada una de las organizaciones, está marcada por
la diferencia de clase, de contexto social, de los distintos procesos en la
construcción de la identidad colectiva, entre identidades de pertenencia
y auto adscripciones individuales a una u otra organización. Las
identidades de pertenencia, como la familia, el origen social, el contexto
socioeconómico, la cultura, etc., estructuran los nuevos liderazgos
juveniles y son inherentes a los dos tipos de organizaciones.
La base principal para la formación de líderes en organizaciones de
izquierda además, de la identidad de pertenencia, tiene a la memoria
colectiva como catalizador de subjetividades políticas y construcción de
prácticas y discursos de reivindicación de clase social.
En tanto, la formación de líderes en las organizaciones afines al Comité
Cívico, recupera la historia regional como motor cohesionador de las
organizaciones, las cuales ofrecen una formación institucional de líderes,
puesto que son avalados por becas, seminarios y diplomados en liderazgo
por parte del Comité Cívico y la universidad.
Los dos tipos de organizaciones, con sus distintas características en
la formación de líderes, recurren a la construcción de identidades
colectivas a partir de la memoria colectiva y la historia, como eslabones
cohesionadores con los cuales se sienten auto identificados y posicionan
así sus accionares e ideología, sea en relación al gobierno o al Comité
Cívico.
Bethel Núñez Reguerin 29

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30 La Despolitización de la Raza

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1986 Lo nacional popular en Bolivia. México: Siglo XXI.
Límites de una política juvenil:
Organizaciones de jóvenes del MAS
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Eduardo Paz Gonzales

1. Introducción
El 20 de octubre de 2009, durante la campaña para las elecciones
presidenciales, tuvo lugar un evento singular e inesperado. Isaac Ávalos,
secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Bolivia, CSUTCB1 y segundo candidato a senador por
Santa Cruz del Movimiento al Socialismo, MAS, anunciaba, en su casa
de campaña, que había establecido una alianza con ex miembros de la
Unión Juvenil Cruceñista, UJC y con líderes de facciones de las barras
bravas de los dos equipos de fútbol más grandes de Santa Cruz: Oriente
Petrolero y Blooming. Tal alianza era sorprendente porque la UJC había
sido, justamente, una de las organizaciones protagonistas de actos en
contra del gobierno. La UJC es considerada una de las responsables de la
toma de instituciones de septiembre de 2008, de agresiones a funcionarios
de gobierno y policías en Santa Cruz. En suma, la UJC formó parte de la
oposición más reacia al presidente Morales y se daba por descontado que
sus miembros estaban en la misma línea política.
Las informes noticiosos de ese 20 de octubre informaron permanentemente
sobre la conferencia de prensa donde se anunció la alianza, sobre las
reacciones del prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas y de las Damas
Cívicas de Santa Cruz quienes coincidían en calificar de vergonzosa para
Santa Cruz la actitud de los nuevos aliados del MAS y afirmaban que
“ahora los maleantes están entre ellos”. Los periódicos del 21 de octubre
publicaron la noticia en primera plana: era, sin lugar a dudas, la noticia
del momento.

1 Para esta y siguientes siglas, consultar el siglario.


32 La Despolitización de la Raza

Para las organizaciones —especialmente las de jóvenes del MAS en Santa


Cruz—, la noticia fue como un balde de agua fría, ya que generalmente
éstas surgieron con el fin de contener las acciones de la UJC. De pronto,
las organizaciones juveniles del MAS tenían que convivir con quienes por
largo tiempo habían combatido, no sólo ideológicamente, sino muchas
veces físicamente y de quienes, eventualmente, habían escapado para
salvaguardar su integridad física.
Este evento se sumaba al agitado ritmo que las campañas proselitistas
imponen. De cualquier manera, la inclusión de ex miembros de la UJC
generó una serie de evaluaciones, colectivas e individuales, sobre el lugar
de las organizaciones juveniles en el MAS.
Estas evaluaciones permitieron identificar distintos elementos relacionados
a tales organizaciones juveniles los que permitieron comprender las
diferentes maneras mediante las cuales forman parte la estructura del
MAS. Esas posiciones permitieron también captar la dinámica interna de
estas organizaciones.
Propongo analizar, entonces, los alcances y límites de las organizaciones
juveniles del MAS en Santa Cruz, su relación con el MAS y sus
potencialidades de acción política. Para ello es necesario, primero,
describir la compleja estructura del MAS y los espacios abiertos para la
participación de los jóvenes. Esto permitirá observar las estrategias que
las organizaciones emplean para posicionarse en el escenario político.
Este análisis permitirá, asimismo, mostrar cómo la condición de “joven”
es a la par un instrumento para buscar protagonismo, pero que, al
mismo tiempo, crea una dependencia de las estructuras consideradas de
“adultos”; las que, en el actual estado de cosas, favorecen el pragmatismo
sobre lo programático.
En el análisis que sigue empleo la teoría de Pierre Bourdieu, especialmente
sus conceptos sobre el campo político. Los datos que utilizo provienen
de una investigación realizada en Santa Cruz entre septiembre y octubre
de 2009 en la que participé como parte del equipo de investigación
del Observatorio del Racismo. La investigación incluyó la observación
de talleres, reuniones, actos proselitistas y conferencias de prensa de
las organizaciones juveniles del MAS. En el mismo lapso de tiempo
administramos entrevistas a diferentes actores de las juventudes, tanto
del MAS como de otras organizaciones.
Eduardo Paz Gonzales 33

2. El MAS y las organizaciones juveniles masistas en Santa Cruz.


De acuerdo a la teoría de Bourdieu, un campo es un microcosmos dentro
del mundo social. Este microcosmos acusa propiedades particulares,
mismas que le otorgan autonomía relativa respecto de otros campos.
Así, Bourdieu se refiere a campos tan diversos como el económico, el
científico, el literario, etc. y el campo político. La autonomía de estos
campos se manifiesta en la medida que cada uno posee su propio
principio de funcionamiento el que provee criterios de evaluación que le
son propios y que no valdrán igualmente en otros campos. En el campo
político, en su estado actual, el principio que rige es la conducción del
Estado, la posibilidad de dirigirlo o influir efectivamente en él.
Al mismo tiempo, un campo es, a la vez, un campo de fuerzas y un campo
de luchas por transformar la correlación de fuerzas. Así, por la desigual
distribución de fuerzas en el campo político se pueden identificar
dominados y dominadores y una lucha por preservar esas condiciones,
o por transformarlas. Esas luchas se dan, en última instancia, en torno a
la definición misma del principio que regula el campo. De esa manera, el
objetivo en el campo político es definir los principios de visión y división
del campo que regula y habilita a los actores que se hacen participes;
de ahí la imagen que se tendrá de la sociedad será distinta si se aplica
un principio de visión de antagonismo de clases o de neoliberalismo.
La particular importancia del campo político radica en que — en tanto
espacio en torno a la conducción del Estado— es una forma de meta-
capital, puesto que puede influir (pero no determinar) sobre los principios
de otros campos.
Por otro lado, la autonomía del campo político es limitada. Mientras
existen campos con alta autonomía, como el de la física, por ejemplo,
en la que la participación es excluyente en la medida que la entrada al
mismo exige conocimientos precisos y a los cuales se accede con mucho
trabajo, el campo político no puede cerrarse completamente al público.
En este ámbito, las diferencias entre Bolivia y Francia, desde donde
habla Bourdieu, son ilustrativas. Ingresar al campo político en Francia
demanda implícitamente una formación académica específica que
restringe la participación en las altas esferas del grueso de la población,
la que sin embargo es llamada a expresarse en la votación o participar en
partidos políticos pero en condiciones más excluyentes. El campo político
en Bolivia es menos autónomo en la medida que su apertura a actores de
diversos orígenes es amplia. Ello no significa que carezca de autonomía,
ésta se expresa en otro tipo de requisitos y criterios, que a su vez son
34 La Despolitización de la Raza

los que definen la correlación de fuerzas en el campo y los medios de la


lucha. Se supone que en democracia el campo político debe ampliar su
espectro.
La correlación de fuerzas depende de lo que Bourdieu llama capital
político que es “una especie de capital simbólico ligado a la manera de ser
percibido” (2001: 20). Su carácter simbólico implica que depende de una
estructura particular de los capitales económicos, sociales y culturales.
Esta manera de ser un bien percibido de manera amplia y de poseer
notoriedad positiva es lo que perfila igual posibilidad de enunciar ideas-
fuerza, ideas que sean reconocidas como principios de visión deseables
en el campo político y que funcionan como fuerza de movilización; en
suma, ideas que convocan a la movilización y a la acción, sea en el voto,
manifestaciones, pronunciamientos o protestas.
Desde 2005, el campo político en Bolivia tiene al MAS como uno de
los agentes fundamentales, el que ha pasado en menos de 10 años del
ostracismo, producto de su vinculación a la defensa de la hoja de coca,
a ser la primera fuerza política, lo que se evidencia en los caudales de
votación que sucesivamente ha recibido. Esto le permite desarrollar
los principios de visión y división que enarboló: protagonismo de los
pueblos indígenas, defensa de los recursos naturales y desmantelamiento
del sistema neoliberal. Entre sus opositores primero estuvo Poder
Democrático Social, PODEMOS, en el periodo entre 2006 y 2008 y luego,
en 2009, Plan Progreso–Convergencia, PP–C. Ambos partidos centraban
sus propuestas en la institucionalidad, el estado de derecho y la
“oposición” al MAS. Esta oposición al MAS es lo que debilita las fuerzas
políticas antagonistas ya que, en términos de Bourdieu, la oposición
sólo niega el principio de visión y división del MAS, pero no es capaz
de generar otro principio que se reconozca como válido, y que reciba un
apoyo de magnitud similar al de su contendiente2. La importancia de
otros partidos es casi nula y su acumulación de capitales sociales no es
tan significativa como para cambiar la relación de fuerzas. Tal es el caso,
por ejemplo, del partido Pueblos por la Soberanía, Pulso, el que a pesar
de la tradicional notoriedad de algunos de sus candidatos, como Felipe
Quispe, no concentraron una votación importante.

2 PP-C ha logrado más votación en 2009 de la que logró Podemos en 2005, superando el 25%
del total y ganando en algunos departamentos. Sin embargo, esa votación no alcanza para
hacer frente a las votaciones alcanzadas por el MAS y la consecutiva representación en el
parlamento. Datos provenientes de www.cne.gov.bo
Eduardo Paz Gonzales 35

Dentro del MAS — a modo de ejemplo, en la medida de que es actor


en el campo político— se reproducen las reglas de dicho campo. Así los
cocaleros del Chapare tienen una importancia central en el MAS, lo que
se hace visible por los lugares que sus representantes llegan a ocupar.
Celima Torrico, cocalera, fue parte del gabinete del primer gobierno
de Morales; Silvia Lazarte, cocalera en el pasado y ahora residente en
Vallegrande, fue presidenta de la Asamblea Constituyente. Leonilda
Zurita es un caso ilustrativo en la organización, ya que durante el primer
periodo de Evo Morales fue senadora, para luego dejar el cargo y pasar
a ser la máxima dirigente de las mujeres campesinas de Bolivia; pasando
así de los movimientos sociales al gobierno y de éste a los movimientos
sociales con bastante fluidez. Lo que se quiere ilustrar es cómo el gobierno
del MAS permite un tránsito sencillo de un escenario a otro, a actores
que tienen preponderancia en movimientos sociales fundamentales en
su estructura.
Ahora bien, entender el lugar que ocupan estas organizaciones en la
estructura del MAS es tarea compleja, en la medida que el MAS no
se maneja con esquemas tradicionales de organización partidaria.
Álvaro García Linera, actual vicepresidente de Bolivia, indica que: “El
MAS puede ser leído como una confederación negociada y tensa de
organizaciones sociales (…) funciona en cuanto logra llegar a la parte
organizada de la sociedad, pero no llega a la gente no organizada bajo
sindicato o gremio” (García Linera, 2009: 53-54). Es por esta noción
de “confederación negociada” que el MAS asume la idea de ser un
“instrumento político”, ello queda claramente establecido en el nombre
con el que el mas se inscribe en la Corte Nacional Electoral como MAS-
IPSP (Movimiento Al Socialismo, Instrumento Político por la Soberanía
de los Pueblos). Su propósito es, entonces, construir una organización
política que emerja de los movimientos sociales y se construya siempre
al lado de ellos.
El agotamiento del modelo neoliberal significó también el hundimiento
de los partidos tradicionales, ya que la población los identificó como
responsables de la crisis del país, en la medida que fueron los conductores
y actores visibles del modelo mencionado. Al mismo tiempo se produjo
una desilusión cultural, un cuestionamiento a los valores que regentaban
la sociedad (cf. Mansilla, 2006 y Lazarte, 2001). Simultáneamente, los
actores que luchaban contra ese modelo son los movimientos sociales que
luego protagonizarán diferentes conflictos que arrinconan a los gobiernos
entre los años 2000 y 2005. Los más importantes fueron: la Guerra del
36 La Despolitización de la Raza

Agua, los bloqueos de caminos en el altiplano, la Guerra del Gas3 y


otros. El MAS procuró reconvertir esas organizaciones movilizadas en
movimiento político.
Las instancias de decisión del MAS tienen directa relación con la forma
en que los movimientos sociales se articulan. Es por esta articulación con
los movimientos sociales que los dirigentes del MAS insisten en afirmar
que se busca una estructura en la que la toma de decisiones sea horizontal
(Harnecker y Fuentes, 2008: 104). Para Ivan Iporre4, otro dirigente masista,
una estructura que se adecúe a las necesidades que vayan emergiendo:
Nos preguntaron ¿qué es el MAS? ¿Cómo funciona? Y respondí: es
dinámico, no tiene una estructura definida y se organiza como debe
organizarse de acuerdo a cada necesidad que surge (…) Si quieres ver
un partido con una lógica occidental, con dirigentes estables, cuadros de
militantes, burocracia, no encontraras nada (Leal Caruso y Caruso,
2008: 122)

Los sindicatos, comunidades y movimientos sociales que funcionan


bien sustituyen a las secciones del partido, los que no implica que las
organizaciones pierdan su carácter original.
Sin embargo, eso no impide la existencia de instancias de decisión cupular,
tal como expresó Antonio Peredo5:
Hay una estructura, determinada por los estatutos,, que reconoce a las
organizaciones originales del MAS: a los cocaleros del Chapare y de los
Yungas; a los colonizadores6(…); a la Federación de Mujeres Campesinas
y a otras organizaciones que se han ido incorporando como los maestros
rurales, los vendedores del mercados, los gremiales. El presidente del
MAS, Evo Morales, es representante del Chapare; el vicepresidente [del
MAS] es un representante de los colonizadores, la secretaria de relaciones
internacionales es representante de las Mujeres Campesinas (Ibíd.: 136)

3 Ver Guerra del Agua, Bloqueos de Caminos y Guerra del Gas en el Índice común de
definiciones. Además es importante indicar que los bloqueos de caminos han sido un medio
de presión contra diferentes gobiernos. Su uso fue recurrente desde el año 2000 en las
movilizaciones organizadas por la CSUTCB bajo el liderazgo de Felipe Quispe
4 Asesor de Evo Morales y director del Servicio Nacional de Administración de Personal (SNAP,
hoy Escuela de Gestión Pública Plurinacional) durante la primera gestión de Morales.
5 Candidato a vicepresidente del MAS en 2002, candidato a senador en 2005 y luego, electo, jefe
de la bancada de su partido en el senado nacional.
6 Los cocaleros son campesinos que cultivan la hoja de coca, quienes se organizaron en contra
de la erradicación de la coca. Los colonizadores son campesinos que se asientan en zonas
rurales poco ocupadas, especialmente en los llanos del oriente
Eduardo Paz Gonzales 37

En principio se advierte la presencia de cuatro movimientos sociales en el


MAS a los que luego se van sumando otros. No es casual la centralidad
de los cocaleros en el MAS. Desde el año 2000 los cocaleros de Yungas y
Chapare buscaron articularse con las demandas de otros movimientos,
aunque tales demandas no los afecten directamente, como sucedió
durante la Guerra del Agua (cfr. Nota 2). De ahí que el dirigente cocalero,
Evo Morales, haya podido proyectarse como líder a nivel nacional,
puesto que no estaba involucrado solamente en asuntos de cocaleros,
sino también en asuntos nacionales.
El funcionamiento del MAS no está exento de contradicciones. La
conformación de esa “confederación negociada” no es exclusivamente
producto de una adhesión a principios determinados. Parte de la
negociación entre las diferentes organizaciones que apoyan al MAS es la
inclusión de las demandas de los diferentes sectores sociales en los planes
de acción del MAS, en tanto organización política. Otra estrategia del
MAS es promover el acceso de los representantes a los aparatos estatales.
Eso tiene dos consecuencias. Primero, recrea una suerte de clientelismo
al interior del MAS. Segundo, las dimensiones corporativas del MAS
inciden sobre la densidad política que, por momentos, es incapaz de
producir horizontes políticos nacionales (Do Alto, 2007).
Expresión de otra contradicción es lo que sucedió después de la elección
de Morales como presidente en 2006, cuando conformó su primer
gabinete. La representación de los movimientos sociales en este gabinete
fue reducida en comparación a los cargos que ocuparon profesionales
“de traje y corbata”, provenientes, en muchos casos, de organismos no
gubernamentales, ONG, proclives al MAS y que son considerados de
“clase media”. Desde luego es comprensible el argumento que circula
entre miembros del MAS de que se buscó a la gente más apta para el cargo
y que, al mismo tiempo, esté comprometida con el proceso de cambio7. De
cualquier manera, la presencia de gente que no proviene de movimientos
sociales en una estructura donde estos son, supuestamente primordiales,
introduce una línea de jerarquización entre altas autoridades, como los
ministros, y los dirigentes sociales. Representantes de ONG e intelectuales
concentran decisiones en el Estado sin estar vinculados orgánicamente
con los movimientos sociales, aun cuando simpaticen con ellos. Aun
así en el MAS persiste la preocupación de que los profesionales, los
parlamentarios y aquellos los provenientes de ONG se conviertan en los

7 Ver Proceso de cambio en el Índice común de definiciones.


38 La Despolitización de la Raza

centros de referencia y reconocimiento de la acción de gobierno, y no así


los dirigentes de las organizaciones a quienes está destinado mantenerse
como figuras políticas.
Parte de la importancia que adquieren los profesionales e intelectuales,
desde el año 2002, cuando el MAS empieza a gravitar en el parlamento,
radica —como señala Do Alto (Op.cit.)— en que la “tasa de cambio” al
salto de la arena sindical y de movimientos sociales al parlamento ha
sido más alta para los dirigentes de los movimientos y no tanto para
los militantes de la vieja izquierda. Los militantes de izquierda estaban
más familiarizados con los procedimientos parlamentarios en los que se
enmarca su labor, mientras que los dirigentes de movimientos sociales
desconocían tales procedimientos. A criterio de Do Alto, ello provoca una
oligarquización del MAS, ya que crea un grupo privilegiado entre los
parlamentarios y los asesores del Ejecutivo. Con todo, profesionales y
dirigentes, todos están inevitablemente sujetos a la dirigencia de Evo
Morales (Op.cit: 81- 82)
Lo anterior no implica, per se, una debilidad del MAS, sino un elemento
que hay que considerar en su forma de organización. Esta organización
confía toda su fuerza a los movimientos sociales, pero cede posiciones
estratégicas a personas que no son de los movimientos sociales, aunque
hayan trabajado con ellos mucho tiempo, como el caso de miembros del
Centro de Estudios Jurídicos y Sociales, CEJIS. Es en ese marco en el que
actúan las organizaciones juveniles del MAS en Santa Cruz.
La nominación de “organizaciones juveniles”8 proviene de los actores
involucrados. Mientras Luís Espinal es el nombre que recibe la
organización de manera cotidiana, cuando se pregunta por su nombre
completo, sus integrantes refieren a la Organización Juvenil Luís Espinal
u Organización Juvenil Marcelo Quiroga Santa Cruz, para el caso de
esta organización. Las organizaciones que no llevan por delante la
frase “organización juvenil” (Columna Sur, Unión Juvenil Popular,
Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez) están, sin embargo, incluidas entre
las “organizaciones juveniles”, tanto cuando se las convoca a reuniones
o se las menciona en discursos. Las organizaciones se agrupan bajo la
Directiva de Juventudes del MAS en Santa Cruz, donde compiten en un

8 Dentro de las Juventudes del MAS se encuentran las siguientes organizaciones: Organización
Juvenil Luis Espinal, Organización Juvenil Marcelo Quiroga Santa Cruz, Columna Sur,
Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez, Fundación Ernesto Che Guevara, Organización Juvenil
Cañoto, Organización Juvenil Julián Apaza y Unión Juvenil Popular.
Eduardo Paz Gonzales 39

sentido de mayor y más efectiva militancia. Es de notar que la mayoría


de las organizaciones juveniles recupera nombres de personalidades de
diferentes momentos de lucha social en Bolivia.
Las actividades que declaran tener las organizaciones juveniles son variadas:
Desde la preocupación por la formación, hasta las acciones proselitistas,
pasando por las kermeses, concursos de danzas, campeonatos de fútbol de
salón, etc. Estas últimas actividades las realizan, según declaran, cuando la
actividad política se los permite. Durante el periodo de observación, todas
las organizaciones estaban abocadas a la campaña electoral y a la formación
de sus miembros (Ver Muruchi y Calla, en este volumen).
Si se tiene en cuenta la composición básica del MAS —movimientos
y organizaciones sociales— se comprende que los miembros de éstas
organizaciones juveniles repliquen la lógica de organización del MAS. Así,
en las primeras entrevistas con miembros de las diferentes organizaciones
juveniles se pudieron identificar dos posturas al respecto, —las que sin
embargo corren paralelas dentro de cada organización. Una es la de entender
a la suya como una organización autónoma que coincide con el MAS en
posición y proyecto y de ahí surge la posibilidad de realizar un trabajo
integrado. La otra postura sostiene que existe una inquietud por el proceso
de cambio, por apoyarlo y la forma de hacerse parte del MAS es mediante la
conformación de una organización. La importancia de la organización está
presente en ambos casos. Esto matiza lo que García Linera señalaba sobre
la limitada llegada del MAS a la sociedad no organizada. Los jóvenes del
MAS en Santa Cruz no participan de la organización política sino en tanto
miembros de una de las organizaciones juveniles. Aunque hacerse parte de
una organización juvenil no demanda grandes requisitos, esto marca una
suerte de doble filiación. Primero a la organización juvenil, y en virtud de ella,
al MAS. La forma en que los miembros de base entienden la conformación
de las organizaciones juveniles, difiere de la forma en que los dirigentes de
juventudes entienden la articulación entre las organizaciones. Al momento
de la observación, para quien era el dirigente de la estructura urbana de
jóvenes, las organizaciones están incorporadas en la estructura del MAS
y deben atenerse a esa estructura y las determinaciones de su dirigencia.
Según este dirigente, las organizaciones juveniles tienen un carácter distrital,
es decir, están en correspondencia con la división territorial del municipio.
Es, supuestamente, en cada distrito (“su” distrito) en el que deben trabajar,
organizarse y coadyuvar a la estructura del MAS en Santa Cruz. Esta
concepción se asemeja más a la idea clásica de partido organizado funcional
y territorialmente y que va agregándose desde pequeñas unidades, hasta
lograr la organización conglomerada de amplios territorios.
40 La Despolitización de la Raza

Estos datos permiten percibir dos tensiones encarnadas en las


organizaciones de jóvenes. Por un lado, desde la perspectiva del dirigente
de juventudes, es más importante una organización territorial (por distritos
y circunscripciones) que una organización con base en sectores sociales
(gremiales, jóvenes, colonizadores o chiquitanos) que, en los hechos es lo
que funciona para el MAS. En vez de considerar como una impostura la
posición del dirigente, lo que expresa es, nuevamente, la limitación del
MAS por llegar a los sectores no organizados, aunque, para tratar de paliar
este problema, los dirigentes de juventudes traten de crear y proyectar
una forma de organización típica de partido político, las organizaciones
juveniles siguen reproduciendo la lógica particular del MAS.
Por otro lado hay que considerar las perspectivas desde las que se
dimensionan las organizaciones juveniles en relación con la estructura
de los jóvenes del MAS en Santa Cruz. En primer lugar la estructura de
jóvenes existe a partir de la conjunción de las organizaciones juveniles.
Los mismos cargos directivos de los jóvenes son ocupados por personas
que son parte de organizaciones sociales. Mientras cada organización
juvenil tiene su propia directiva, sus propios encargados y su propia
dinámica, los dirigentes de juventudes tratan de hacer de esa diversidad
un cuerpo coordinado. Pero, tal como funciona el MAS a nivel nacional,
las organizaciones juveniles existen en esa tensión entre su autonomía y
sus propios márgenes y horizontes de acción y la vertebración de todas
ellas una estructura que no las subsume pero que las articula y les da un
lugar más visible en el MAS.
Como se observa, el escenario en el que se mueven las organizaciones
juveniles no es sencillo. En sí mismas su capital político es reducido y su
capacidad de movilización es modesta. El reconocimiento que reciben,
entendido en un marco más amplio, está en un segundo plano. En las
listas de candidatos para las elecciones generales de 2009, el candidato de
los jóvenes ocupaba la tercera suplencia de los plurinominales9, un puesto
rezagado respecto de la importancia que se dieron a otros sectores. Así,
la primera candidata a diputada plurinominal del MAS en Santa Cruz
fue Betty Tejada, de la organización Santa Cruz Somos Todos, que reúne
a gente de la clase media e intelectuales, muchos de ellos alineados en el

9 La cámara de diputados incluye dos tipos de diputados: a) Los plurinominales, que


conforman una plancha y son elegidos simultáneamente junto a los candidatos a la presidencia
y en conjunto con los candidatos a las senadurías en circunscripción departamental. b) los
uninominales, que son elegidos en franja separada de acuerdo a circunscripciones locales
dentro de cada departamento.
Eduardo Paz Gonzales 41

pasado a otras organizaciones políticas. Afianzar la alianza con las clases


urbanas profesionales fue, no solo en Santa Cruz, uno de los derroteros
de la campaña del MAS en 2009.
El campo político que funciona con la influencia del MAS en el contexto
cruceño, privilegia las candidaturas de los representantes indígenas
y campesinos (Isaac Ávalos fue candidato a segundo senador del
departamento). En segundo lugar se ubica el interés del MAS en la
clase media —como el caso de la candidatura a senadora de Gabriela
Montaño— y la consolidación de esa alianza —el caso ya mencionado
de Betty Tejada. El caso de las candidaturas a diputados uninominales
no varía significativamente, pero está influenciado por el hecho de que
las circunscripciones urbanas en Santa Cruz, salvo la 53, son todavía
dominadas por la oposición. Las candidaturas de jóvenes, en este caso son
secundarias. Los jóvenes declaran que no son el futuro, sino el presente,
aunque su accionar sigue siendo entendido como la preparación para un
relevo de dirigentes en el futuro. Entonces, se ratifica que su papel en el
campo político es secundario.
Su principal idea-fuerza para obtener reconocimiento en el campo político,
es el hecho de ser jóvenes, asociado a una noción de “renovación”, lo
que, al mismo tiempo parece ser un obstáculo para ellos. Mientras se
puede definir con alguna claridad en qué consiste ser minero, gremial o
transportista, entre las categorías ocupacionales o, en otro ámbito, indígena
de alguna de las regiones del país, entre las categorías identitarias, hay
una visión estereotipada en torno a la noción de joven y se emplean las
más diversas y espontáneas representaciones del ser joven. Esto no se
da sólo en entornos del MAS, sino que se reproduce, incluso, en algunos
medios académicos en los que tampoco se explicita cómo o qué se está
entendiendo lo “joven” (ICOBA, 2008), o se lo asocia a características
sociales inadecuadas, como la condición de estudiante. Menos aún se
percibe la forma normalizadora que “joven” como concepto adquiere.
(Ver Torrico, en este volumen).
Para los actores involucrados actuar en tanto jóvenes acarrea una
ambigüedad:
Antes, digamos, no nos tomaban en cuenta a los jóvenes (…) pero a nosotros
los mayores nos usan para panfletear (…) Así que, digamos, mayormente
por eso (participamos), para que nos sepan escuchar todas las propuesta
que tenemos nosotros los jóvenes (Activista de la organización Marcelo
Quiroga Santa Cruz)
42 La Despolitización de la Raza

Como jóvenes a veces nos tiene apartaditos, “bueno ya”, de apoyo solamente
y eso es lo que no queremos, queremos formar parte de una estructura
orgánica. (Activista de la organización Luís Espinal)

Aun cuando declaran molestia respecto de ser designados a las tareas


arduas de la campaña, ciertas circunstancias hacen que esas tareas sean
recibidas con cierta emoción. El 28 de octubre de 2009, por ejemplo, se
convocó a las organizaciones de jóvenes a una reunión con una de las
coordinadoras de la campaña electoral en Santa Cruz. Ahí se encomendó
a las organizaciones juveniles seleccionen miembros para formar parte
de la seguridad del presidente Morales, quien supuestamente había
decidido prescindir de su seguridad oficial en tiempo de campaña. La
noticia se recibió con buen gusto y se discutió solemnemente sobre los
detalles y las mejores formas de llevar la tarea a buen puerto. Se entendió
como un honor poder proveer ese servicio. También se percibe cierto
honor militante en realizar el trabajo menudo del día a día dentro del
movimiento.
La militancia es, por limitaciones concretas, una acción de mucho
trabajo que involucra a varias personas, de las cuales sólo algunas pocas
figuran públicamente. Esto no es ajeno a los miembros de las organizaciones
juveniles. Lo que les parece inadecuado es que ese trabajo no se traduzca
en el derecho de ingresar a espacios de decisión y de participación, a
veces ni siquiera de autonomía de la propia organización. Mientras se
quejan/denuncian la falta de espacios propios, son los mismos jóvenes
los que ponen su rol en un segundo orden de importancia:
[Ser joven] es una etapa de la vida que nos enseña a madurar que nos
enseña a ser más responsable. Y hay que saber, hay que saber este aprender
de la vida para ser una buena persona. Para mi es eso, o sea es una parte de la
vida que hay que conocer de de que se trata (Activista de la organización
Columna Sur).

Durante el trabajo de campo, escuchamos de manera recurrente que los


jóvenes tienen que formarse, conocer su país, los problemas sociales,
la historia, para poder participar en igualdad de condiciones; pero
fundamentalmente para poder aportar al debate. La experiencia personal
se revela como insuficiente en el caso de los jóvenes. La idea de la
formación, entre los miembros de las organizaciones, dilata el tiempo que
tardarán en tomar el relevo de los dirigentes adultos, haciendo de nuevo
a los jóvenes actores centrales del futuro (cfr. Núñez, en este volumen).
Eduardo Paz Gonzales 43

Al nivel de los actores jóvenes, lo anterior puede funcionar para aplacar


las inquietudes e impotencias del momento. A nivel de los dirigentes
del MAS la cuestión de la formación es un problema central. Antonio
Peredo (Harnecker y Fuentes, 2008: 204) se muestra preocupado por la
falta de cuadros en el MAS, entre los que fueron electos para la Asamblea
Constituyente. Agrega que tampoco se dispone de todas las personas
que se necesitan para el aparato público. La noción de falta de formación
—tanto política como administrativa—, corre transversalmente por los
movimientos sociales. “No [se] puede ocultar la escasez de cuadros en
el nuevo gobierno, producto de la forma organizativa sui generis de la
nueva izquierda boliviana” (Stefanoni y Do Alto, 2006: 90) Y es que las
experiencias sindicales/políticas y el valioso conocimiento práctico de
los problemas concretos de cada sector no bastan para mover el aparato
estatal, por lo menos en su forma actual.
Los miembros de las organizaciones de jóvenes, en gran medida,
están desprovistos de los capitales culturales, políticos y sociales que
les permitirían gravitar en el campo. No disponen ni de conocimiento
técnico (muchos son estudiantes universitarios), ni de la experiencia
sindical/política (que empiezan a adquirir y que puede ser convertido
en capital político) y no se les reconoce la capacidad de intuición política
que se le reconoce al presidente (capacidad extraordinaria demostrada en
la lucha cocalera que justamente lo convierte en el líder que es). Entonces
no es sólo la formación lo que separa a los jóvenes de los adultos. Todo lo
contrario, hay una serie de asimetrías en la posesión de capitales políticos
que demarca una frontera entre quienes ya los tienen y quienes aspiran y
vislumbran tenerlos o incrementarlos.
En ese sentido, lo “juvenil” parece una forma de enfrentar un escenario
de asimetrías que se generan por la desigual distribución de capitales.
En vez de reflexionar sobre esa desigualdad tal como es, la condición de
“joven” permite realizar una acción política, que enriquece la formación
y la experiencia con la promesa de ir ganando paulatinos espacios y
adquiriendo la experiencia necesaria. Eso da paso a una paradoja, ya que
en la medida en que se asciende en el campo, en la medida en que se gana
notoriedad y experiencia, se abandonaría el ámbito de lo juvenil. Eso está
relacionado al hecho de que socialmente se asume que la juventud es
una etapa transitoria. El denominativo “juvenil” o “joven” que congrega
y cohesiona a los miembros de las organizaciones, independientemente
de cómo los cohesiona el MAS, se iría diluyendo para algunos, a la vez
que se renovará para aquellos que recién se integran a la militancia y
empiezan desde abajo en el campo. Es claro que de esa cohesión, basada
44 La Despolitización de la Raza

en la evanescencia, no se puede esperar una demanda compacta que


renueve o asiente tal cohesión.
Parece entonces que lo que se entiende por “juvenil” en este contexto no
expresa una diferencia previa e inherente entre adultos y jóvenes, sino una
diferencia que se construye para dar sentido a los lugares de desventaja
que ocupan algunos actores, iniciados o de incursión reciente en el
campo. El resultado es un escenario donde se constituyen actores jóvenes
y actores adultos, como efecto de la distribución desigual de capitales10.
En el ámbito estudiado, “juventud” remite, de manera expresa, a los
iniciados que se integran, y, en tanto iniciados, se hace patente la sujeción
a una organización con sus propios principios de jerarquización, que los
miembros de las organizaciones juveniles aceptan como valederos. Se
acepta tal jerarquización en la medida que las organizaciones juveniles no
disponen, como conjunto, de herramientas suficientemente autónomas
para negociar un lugar más preponderante en la estructura. Así, la falta
de peso político es escondida bajo la denominación de “juvenil”.
Margulis y Urresti (cit. en Alarcón, 2006) señalan la “moratoria social”
como uno de los aspectos que crea múltiples juventudes. Entienden la
moratoria social como un periodo de tiempo que puede destinarse al
estudio y al ocio. Lo primordial de esta moratoria social radica en que
está distribuida desigualmente entre clases. En el campo político, la
moratoria social de algunos actores es un tiempo que potencialmente

10 En enero de 2010, en preparación de las elecciones de gobernadores departamentales y alcaldes


municipales, el MAS optó por presentar a Jessica Jordán para la candidatura a la gobernación del
departamento del Beni. A tiempo de presentarla, el presidente Morales, destacó que la candidata
era una mujer joven. Jordán en sus palabras enlazo la idea de juventud con la de cambio. Jordán,
de acuerdo a declaraciones oficiales, tiene 26 años, edad similar a la de los miembros de las
organizaciones del estudio. Estos últimos, sin embargo, están lejos de conseguir una candidatura
a la gobernación. Jordán fue Miss Bolivia en 2006 y desde entonces se desenvuelve en el campo
del modelaje, lo que, según los medios de comunicación, le ha reportado ganancias fabulosas. No
es militante del MAS, no es dirigente social, no es conocida por sus aportes intelectuales. Lo que
la hace diferente del resto de los miembros de las organizaciones es el reconocimiento social que
posee. El reconocimiento que tiene, compensa su carencia de otros atributos valiosos dentro del
MAS.
Jordán es tomada en cuenta porque tiene algo que los miembros de las organizaciones de
jóvenes carecen: notoriedad. Pero al mismo tiempo, Jordán en relación al presidente Morales,
al senador Isaac Avalos o a sus contendientes por la gobernación del Beni, Walter Guiteras o
Ernesto Suarez, tiene menos experiencia política y en la dirigencia. Lo fundamental de este
ejemplo es que obliga a tomar en cuenta ese “en relación a”. Jordán es “joven” en relación a
las características de los actores mejor situados en el campo político, pero ya es “adulta” en
relación a otras modelos y otros actores del campo político.
Eduardo Paz Gonzales 45

podría destinarse a la adquisición de aquello que demanda el campo


político (conocimientos técnicos o prácticos, notoriedad, relaciones con
otros actores del campo) a fin de situarse mejor en el futuro. Entonces
se produce una clasificación en la que los que todavía no forman parte
plenamente del campo, potencialmente podrían hacerlo. La clasificación,
en este ámbito, está limitada a las apreciaciones individuales de los
diferentes actores sobre la moratoria posible de otro actor, aunque ello no
tenga relación con criterios objetivos sobre esa moratoria.
En nuestro contexto, cuando se relacionan los conceptos de política y de
joven, se pierde de vista el hecho de la relación respecto de lo cual se
es joven; se así produce un sustantivo que pretende englobar lo joven
en sí mismo, siendo que aquello no existe como universal. El problema
surge por el entendido de que la noción de “joven” es una descripción
concreta y abreviada de algo que existe en la realidad, pretendiendo que
su definición sea de orden denotativo. Pero, además, las características
resumidas en lo joven (fortaleza, creatividad, inmadurez, rebeldía, y
otras que hacen a la concepción espontánea de”joven”) preexistirían
combinadas y sintetizadas en la noción de “joven”. De esa manera se
“sustantiviza”, se le otorga un contenido preexistente y determinado a la
noción de joven.
La noción de “joven” en la dinámica de las organizaciones juveniles
es más comprensible en un orden connotativo, es decir, no el de la
descripción abreviada, sino de la combinación de referencias oblicuas
amontonadas, es decir, que convergen sin coordinarse. No existe “el
joven” independiente de los contextos y de las características estructurales
que ese contexto evoca. Así, joven, en el contexto de la vida política de
las organizaciones observadas, connota criterios sobre capital político
disponible y potencial de acuerdo a las tareas del momento. Un actor con
poco capital disponible pero con miras de potenciarlo es joven. Alguien
con poco capital disponible y con pocas miras de acrecentarlo sería el
actor rezagado11.

11 Tanto más rezagado en la medida que no disponga de capitales que le permitan pasar de
un campo a otro. Hay conocidos ejemplos de empresarios que pasan a la arena política
empleando tanto el reconocimiento que tienen como empresarios y sus vínculos sociales, así
como el capital económico que poseen. Sin embargo, el paso de un campo a otro depende de
la autonomía y la capacidad de refracción de cada campo, es decir, su autonomía respecto
de la influencia de otros campos. El caso más acentuado de cómo el tránsito de un campo
a otro no es mecánico lo encarnó el fallecido líder de Unión Cívica Solidaridad, UCS, Max
Fernández, exitoso empresario que al pasar al campo político tuvo éxitos modestos, no
pudiendo “reconvertir” su notoriedad empresarial en notoriedad política. Fernández no
46 La Despolitización de la Raza

Se piensa sobre los jóvenes como un estado identificable con sus propias
características y sus propias problemáticas. No se reconoce que esas
características son efectos de la organización de la sociedad; tales como
los tiempos convencionales sobre la extensión de la formación educativa,
de ingreso al mercado de trabajo y de conformación familiar. Las diversas
formas en las que se organizan diferentes contextos sociales estratifican
a los actores también de diferentes maneras, creando muchos tipos de lo
que se podría denominar “joven”.
En la medida que “joven” remite a relaciones y no a una sustancia, es difícil
fundar una acción política que vaya más allá del propósito de formación
y fogueo en sí mismo. Pero es, en todo caso, una formación que no les está
garantizada a muchos otros actores que no son jóvenes y que deberán
adquirirla para participar, en este caso, en el campo político. Es posible
pensar en la construcción de una potencia política, sea por un acto de
voluntad y/o de decisión política que constituya a los jóvenes. Tal el caso,
por ejemplo del P-MAS paraguayo, en el que sin embargo su demanda
no era una demanda “joven” sino dirigida a transformar las relaciones
no de jóvenes sino de la sociedad paraguaya en general (Harnecker y
Fuentes 2008b). Esa performatividad difícilmente puede ser lograda si
hay una sujeción política patente como en el caso de las organizaciones
juveniles en Santa Cruz, donde la idea sustancialista de joven perdura a
ambos lados de la relación. Esto hace imposible visualizar las asimetrías
de fuerza entre lo joven y los otros actores.

3. Consecuencias de conversiones pragmáticas


La incorporación de ex miembros de la Unión Juvenil Cruceñista al MAS,
referida en la Introducción de este artículo, provocó una serie de reacciones
en todo el país, en general y en los miembros de las organizaciones
juveniles en Santa Cruz, en particular
A pocos días de este hecho, eran varias las voces dentro del MAS que
cuestionaban la decisión. En La Paz, la candidata “estrella” a senadora y ex
Defensora del Pueblo, Ana María Romero de Campero, declaraba que: “un
proceso que se respete debe estar fundamentado en valores éticos, la paz

pudo ubicarse mejor en el campo político por falta del dominio tácito de las reglas del campo
político. Su partido no manejaba un posición política que variara del resto de los partidos y
por lo mismo se prestaba a ser aliado de cualquier partido que se lo ofreciera. Sus modestos
éxitos obedecieron al carácter asistencialista de Fernández y del partido. Por lo tanto hay que
advertir una “tasa de cambio” presente al cambiar de campo.
Eduardo Paz Gonzales 47

es un valor ético, la violencia un antivalor; me preocupa la incorporación


sin el requisito elemental e indispensable del arrepentimiento” (La Razón
4/11/09) La cuestión de la ética que se pone de manifiesto en estas
declaraciones es la observación fundamental que circulo a raíz de la
inclusión de los mencionados lideres cruceños. La misma oposición hizo
declaraciones en sentido de que entre los unionistas figurarían personas
de antecedentes cuestionables.
En ese sentido, las preguntas que plantea la redacción del semanario
Pulso (25 al 31 de octubre 2009) en Santa Cruz son pertinentes: “¿Por qué
los lideres cruceños no tomaron antes una distancia tan clara como las
que marcan ahora con estas personas, habida cuenta de sus fechorías?
¿Eran aceptables cuando simpatizaban con las causas regionales y hoy
que cambiaron de bando dejaron de serlo?”. En un nivel básico se puede
responder que se toleraba lo que hacía antes la UJC porque era funcional a
la causa autonomista12 y a la oposición. Hoy hay que aceptar que algunos
dirigentes en el MAS encontraron la función a la “conversión” de Ángelo
Céspedes, Víctor Hugo Rojas, Ángel “Chichi” Pérez” e Israel Medina,
como dirigentes visibles y ex miembros de la Unión, para renombrarlos
“Jóvenes por el Cambio”. En el mismo semanario se identifica que el paso
de los ex unionistas rompe un tabú en Santa Cruz, el tabú de que figuras
públicas pueden dar su apoyo al MAS sin ser víctimas de ostracismo
social y, añadiendo a Pulso, de reyertas por parte del brazo armado del
Comité Pro Santa Cruz13, que era precisamente la UJC.
¿Por qué tanto alboroto alrededor de los ex miembros de la UJC? Para
responder cabe caracterizar esquemáticamente el origen de la UJC.
La UJC se funda en 1957 mientras el Comité Pro Santa Cruz (CPSC,
fundado 7 años antes) enfrentaba una pulseta con el gobierno respecto
a las regalías departamentales del 11% sobre el petróleo (Peña et. al.,
2003: 98–99). Desde su inicio, la UJC entra en enfrentamientos con los
comandos del Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR a titulo de
proveer seguridad a la población, apoyando las posiciones políticas de la
Falange Socialista Boliviana14. Las disputas sobre las regalías del 11% se
han hecho legendarias y es uno de los principales ejemplos que emplean
los autonomistas para motivar y continuar en su demanda.

12 El ensayo de Isidora Coria de este volumen abunda sobre este tema.


13 Ibíd.
14 Ver MNR y FSB en el Índice común de definiciones.
48 La Despolitización de la Raza

Mientras el CPSC suspendió actividades desde 1959 a 1965 a causa del


control que el gobierno del MNR realizaba sobre ellos, la UJC se reorganiza
recién en 1973 (Dabdoub, 2007: 287) y se mantiene bajo la égida del CPSC.
La emergencia de movilizaciones sociales hacia el año 2000 reactiva su
faceta de grupo de choque del CPSC. Desde entonces han aparecido
en diferentes momentos, dependiendo de la intensidad que tomaba
la demanda autonómica. Son quienes velaban que los paros cívicos se
cumplieran aun usando la fuerza. Reprimieron marchas de campesinos
y fueron señalados como responsables de las tomas de instituciones
de septiembre de 2008 (cfr. infra). Repetidamente se ha cuestionado los
modos de actuar de la UJC, pero en último caso siempre recibió el apoyo
de su ente matriz, el CPSC. Carlos Dabdoub caracteriza a la Unión como
una de las instituciones que desde 1950 permitieron que Santa Cruz se
integre al resto del país (Ibíd.: 293- 294). Lo que se quiere resaltar con
estos antecedentes es que la UJC, siendo organización juvenil posee una
historia relativamente larga. La UJC es una institución que permanece en
el tiempo, lo que la distingue de organizaciones juveniles que siempre
corren el riesgo de diluirse con el pasar de los años. Esta permanencia es
lo que le otorga cierta importancia en la medida que sus miembros son
herederos de un legado de luchas regionales.
Desde la toma de instituciones, la UJC recibió al menos dos golpes
severos. Como reacción a la toma de instituciones en Santa Cruz, sectores
campesinos bloquearon las entradas a la ciudad. La UJC quiso asumir
por sí misma el trabajo de desbloquear las carreteras y sus miembros
se desplazaron hasta los bloqueos en las afueras de Santa Cruz. Al
intentar desbloquear por la fuerza sobrevinieron enfrentamientos con
campesinos y que tuvieron como saldo la muerte de un unionista. En ese
enfrentamiento se develó la fragilidad que tiene la UJC en la ciudad de
Santa Cruz, misma que no se había evidenciado a raíz de su organización
y constante superioridad numérica en su accionar en la urbe. De acuerdo
a residentes cruceños, el fallecimiento del unionista ponía en entredicho
la situación de quienes participaban de las acciones de la UJC a cambio
de alguna remuneración15, puesto que no valía la pena arriesgarse a morir
por 50, 100 o 200 bolivianos. Eso habría provocado un desincentivo en la
participación de los miembros, hecho que repercutió directamente en la
capacidad de convocatoria de la UJC.

15 Estas remuneraciones eran negadas en el pasado, pero ahora son aceptadas por los ex
miembros de la Unión, aunque ellos mismos declaran que no las percibían.
Eduardo Paz Gonzales 49

Otro golpe duro a la Unión se dio producto del caso denunciado de


terrorismo. Las investigaciones en torno al grupo de Eduardo Rosza16,
quien presuntamente preparaba una guerra civil, identificaron a algunos
miembros de la Unión como implicados en las operaciones de la célula
terrorista, los que siguen siendo investigados. Aquello incriminaba
parcialmente a la Unión como institución, pero al mismo tiempo le
daba al gobierno la oportunidad de tener en mira de investigación a los
miembros de la institución que percibiera como sospechosos. Ambas
circunstancias provocaron que la UJC mantenga un perfil bajo a lo largo
de 2009. De hecho, al preguntar en septiembre de 2009 por las oficinas de
la UJC, en el Comité Cívico se nos dijo que ésta había cerrado sus oficinas
en el Comité y se habían trasladado pero no sabían dónde. Producto de
esta historia la Unión Juvenil Cruceñista goza de una notoriedad que la
convierte en un actor reconocible en el campo político. Y del mismo modo
que otras actuaciones políticas, es reivindicada por unos y detractada por
otros, dependiendo en qué lugar uno se situé.
Una de las posibles razones por las que el MAS recibió a ex miembros de
la UJC en sus filas fue que esa era una forma de expresar el término de la
polarización política en el país. El costo parece alto. Ricardo Bajo (2009)
señala que esto socava la cada vez más cuestionada ética del Movimiento
al Socialismo. Parece que para Isaac Avalos, quien por entonces era
candidato a senador, la primera razón es más fuerte que la segunda.
Se puede cuestionar si los dirigentes incorporados al oficialismo masista
tienen todavía el respaldo de las “bases” que los siguieron en eventos
anteriores. No hay una respuesta certera, aunque al final del proceso
electoral presidencial el MAS haya ganado terreno electoral en Santa
Cruz, y no se puede decir si fue a pesar o en parte gracias a los que
ahora formaron la organización Juventud por el Cambio. En todo caso,
es evidente que la presencia de los ex unionistas causó revuelo y una
cobertura mediática considerable, especialmente porque era tiempo de
elecciones.
Los unionistas llegan al MAS con su propio discurso. Apoyan el proceso
de cambio en la medida que éste promete autonomía, ideal que, según
sus declaraciones, habría sido traicionado por la gente de la prefectura de
Santa Cruz y por el CCPS. Mientras tanto, ellos se envuelven en la estela
de la lucha gloriosa por la autonomía desde 1957, hoy al alcance de las

16 Ver Grupo Rosza en el Índice común de definiciones


50 La Despolitización de la Raza

manos gracias a Evo Morales, según sus declaraciones a la prensa. No


dicen estar arrepentidos de su participación en eventos en los que la UJC
tuvo un rol violento y agresivo contra sus oponentes; apelan más bien a la
máxima popular de “pasado pisado” o bien deslindan responsabilidades
precisas sobre tales eventos. Tampoco dicen ser incondicionales a Evo
Morales o al MAS, lo que levantó alguna suspicacia acerca de la calidad
de su alianza. Sin embargo, dadas las características de la estructura del
MAS, son varias las organizaciones que negocian su lealtad política y los
ex miembros de la UJC entran en la misma lógica de manera abiertamente
pragmática.
Tomando en cuenta su procedencia, de estos ex miembros de la UJC se
puede decir que, a nivel del campo político, si bien no trastocan el orden
de los dirigentes adultos, sí transforman el campo sobre el que el MAS
tiene influencia, “perforando”17 el área de influencia de la oposición al
gobierno de Evo Morales y su cinturón de contención. A pesar que ello
se logra por una historia larga en las luchas regionales que está teñida
de conflictos con otros sectores sociales, la UJC tiene un status propio,
por lo que una evaluación general de su incorporación al MAS es por
lo menos ambigua18. Producto de esa historia, los ex miembros de la
UJC tienen mucha cobertura mediática que es parte de la notoriedad
necesaria en el campo político. Tal es la influencia que tiene la UJC sobre
el lugar que se otorga a las organizaciones de jóvenes en Santa Cruz. Al
respecto, es sintomático que en el artículo de Pulso (25 al 31 de octubre
2009) titulado “Una conversión y sus efectos simbólicos y políticos”,
describa a la Organización Juvenil Luís Espinal como “una suerte de
Unión Juvenil Cruceñista, pero en versión masista, con base en la zona
del Plan 3000”. Es decir, para representar a otras organizaciones juveniles
se lo hace mediante las características de la misma UJC, otorgando a las
organizaciones juveniles roles análogos a los que tenía la Unión, como si
fueran organizaciones del mismo tipo, pero de diferente tendencia.

17 Este verbo se utilizó de manera repetida para referirse a las alianzas que el MAS logró con
sectores que antes era de la oposición.
18 Para volver a decirlo, muchas voces cuestionaron la pertinencia de esta alianza, ya que degrada
la idea del MAS como partido de principios; y sin embargo Avalos la llevó adelante y Eugenio
Rojas, antes alcalde de Achacachi (localidad reconocida como epicentro de levantamientos
indígenas en el altiplano paceño y casa de los ponchos rojos. Los “Ponchos Rojos” son
una organización indígena de la zona de Achacachi conocida por sus pronunciamientos
aguerridos en defensa del proceso de cambio y que abogan por una línea indianista) y en ese
momento candidato a senador, los recibió a su llegada a La Paz. Parece que es mejor tenerlos
cerca.
Eduardo Paz Gonzales 51

Las susceptibilidades de los miembros de las organizaciones juveniles


del MAS están, con todo, fundamentadas. El peso de los ex unionistas
en el campo político es mayor y amenaza con desplazar o reducir la
importancia de las organizaciones juveniles, esto en periodo electoral,
pero podría extenderse más allá de ese contexto19. Un día después del
anuncio de la incorporación de ex unionistas al MAS en la sede de la
Dirección Urbana del MAS a cargo de Isaac Avalos en compañía de
Ángelo Céspedes y Chichi Pérez en la Dirección Urbana del MAS,
tuvo lugar otra conferencia de prensa. En ella, representantes de las
organizaciones juveniles masistas junto a Gabriela Montaño, candidata
a la primera senaduría por Santa Cruz por parte del MAS, preparaban la
mejor forma de explicar la inclusión de ex unionistas, entre ellos el alguna
vez presidente de la institución, Víctor Hugo Rojas. A pesar de que existía
un orden determinado para que los representantes tomen la palabra, la
prensa logró orientar el centro de la atención sobre Víctor Hugo Rojas y
su gente, dejando opacados a los representantes de las organizaciones
juveniles. Eso debido a que ni los jóvenes masistas ni los ex unionistas
tenían la suficiente experiencia para manejar a los medios e imponerles
un orden. Aun cuando hubo participación de los representantes de las
organizaciones juveniles, en realidad éstos recibieron la noticia de muy
mal agrado. Así, a pesar de sus convicciones, eran arrastrados por la
dinámica de los “adultos” haciendo alianzas y comprometiéndose en
declaraciones que no compartían.
El 28 de octubre de 2009, en un ampliado de las organizaciones juveniles
se oyeron protestas airadas por las inclusiones repentinas de gente que
antes había estado en la oposición más dura. A fin de establecer sus
puntos de vista, hubieron referencias recurrentes a las ocasiones en que
los ahora aliados habían sido una amenaza para los miembros de las
organizaciones juveniles, desde la intimidación permanente hasta las
agresiones directas, incluso con armas. Uno de los puntos de queja era
que el día anterior, mientras Céspedes y sus compañeros estaban sentados
a lado de los candidatos en un acto de campaña, la gente de Isaac Avalos,
impidió que el candidato de los jóvenes suba a la testera. Así, los jóvenes
quedaban relegados de participar en un escenario altamente simbólico.
Después de tantas vicisitudes quedaron relegados de una de las victorias
del MAS en el centro de Santa Cruz.

19 Durante la redacción de este trabajo, un miembro de las organizaciones juveniles nos


comentó que los ex unionistas ya habían recibido espacios en reparticiones estatales en Santa
Cruz, algo a lo que los miembros de las organizaciones juveniles no acceden con facilidad.
52 La Despolitización de la Raza

La reacción de los miembros de las organizaciones juveniles condensa


las ambigüedades de su inserción al MAS: Que no haya habido una señal
de arrepentimiento de parte de los conversos fue considerado como
una señal del pragmatismo oportunista que adoptaban; sin embargo, la
decisión del entorno de Ávalos no podía ser descalificada por los jóvenes.
La sujeción era patente. Lo que estaba en manos de las organizaciones
juveniles era apelar a la organicidad del MAS. Los ex miembros de la
UJC debían regirse a la “vida orgánica” y, habida cuenta que existe una
dirección de jóvenes del MAS, se entendía que las decisiones que ésta
tomaba debían ser aceptadas por todos los miembros.
La debilidad de la respuesta radica en que, como se explico antes, la misma
organicidad del MAS depende de una constante negociación entre los
grupos que lo componen. Antes del anuncio de la alianza, los dirigentes
de las organizaciones juveniles declararon que sus organizaciones eran
ampliamente autónomas y que en las circunstancias actuales sus propósitos
coincidían con los del MAS. Posteriormente, las declaraciones se volcaron
a favor de un respeto a la vida orgánica. La jugada es comprensible.
Apelar a la vida orgánica era una forma de cerrar filas frente a un cuerpo
extraño que provoca muchas susceptibilidades y que de hecho captaba
el protagonismo en época de campaña. Las organizaciones juveniles
por separado corrían el peligro de ser desplazadas por la novedad y
resonancia de las alianzas de última hora. En ese contexto, aferrarse a la
“vida orgánica” era apelar a que los mismos dirigentes adultos del MAS
abogaran por la coherencia ética del movimiento.
Pero las susceptibilidades de esos días no apuntaban solamente a los
nuevos miembros. Dirigentes juveniles del entorno de Ávalos fueron
cuestionados por haberse desligado de la dirección de jóvenes. Los
miembros de los jóvenes que participaron en la conferencia de prensa
donde se recibió a los ex unionistas, fueron observados en el ampliado
de jóvenes puesto que no estaban respondiendo a la institucionalidad.
Estos miembros argumentaban a su vez que, desde que inicio, su
militancia los vinculaba a los dirigentes adultos y que era ante ellos que
debían responder de las decisiones tomadas. De esa manera se situaban
en el campo como parte del entorno de Ávalos y no como parte de las
organizaciones juveniles.
De cierto modo, la declaración de este dirigente no es extraña y evidencia
el funcionamiento de las otras organizaciones juveniles. Los vínculos
que tienen con los dirigentes adultos influyen en el reconocimiento que
reciben e incluso en sus posibilidades materiales de realizar actividades
Eduardo Paz Gonzales 53

o de participar en ellas. Cuando se definió la lista de candidatos que se


postularían a la Asamblea Plurinacional, la tercera suplencia a diputado
plurinominal recayó en un miembro de la Fundación Che Guevara. Sin
embargo, aun cuando los miembros de las diferentes organizaciones lo
reconocieron como el candidato de jóvenes, la candidatura no emergió
como decisión de las Juventudes del MAS, sino que dependió de la
proximidad de este candidato a un jerarca del MAS en Santa Cruz.
Se revela, en cualquier caso, la influencia que tienen los “adultos” sobre
la forma específica en que funcionan las diferentes organizaciones de
jóvenes. Dependiendo de la proximidad y el favor de algunos dirigentes
visibles, una organización puede proyectarse mejor o languidecer. La
vinculación de los activistas con los dirigentes principales es una forma
de lo que Bourdieu llama “estrategias de sucesión” (2003: 34), orientadas
a asegurar los beneficios de un ascenso mediante la reproducción del
orden de los actores en posiciones privilegiadas, en este caso, dentro del
MAS. En tanto se busca la sucesión en la dirigencia, el espectro de acción
es justamente el de la reproducción. Las decisiones de las cúpulas y de
los entornos de dirigentes importantes son muy poco confrontadas por
los actores, quienes aceptan las reglas vigentes en el campo y a dirigentes
adultos que determinan20 las ideas fuerza según su propia posición en el
campo.
Las estrategias que adoptan los diferentes grupos tienen que ver, desde
luego, con sus posibilidades. Así, como se comprenderá, se da un
escenario de competencia entre las organizaciones. Una competencia
que en términos generales es la de la militancia, la del orgullo del trabajo
político bien realizado, cualquiera que sea (generación de ideas, capacidad
de convocatoria, actividades proselitistas exitosas) y que depende de
las aspiraciones de las organizaciones. Es una competencia por quién
cumple mejor los principios del MAS y así se premia el compromiso
con el proceso de cambio. Esa competencia de la militancia no está libre
de rencillas y susceptibilidades personales. Las acusaciones, —que
nos fueron declaradas discretamente — de irresponsabilidad, falta de

20 Un interesante contraste es el caso del movimiento estudiantil que dio paso al Partido del
Movimiento al Socialismo, (P-MAS) en Paraguay, donde se puede observar una estrategia
de subversión, ya que los estudiantes generaron sus propias ideas y mecanismos de entrar en
política, en un campo dominado entonces por la derecha, y de hecho lograron congregar a las
otras organizaciones en torno suyo, proyectándose así como una de las fuerzas paraguayas
de cambio más importantes de hoy en día. Para un panorama sobre el P-MAS paraguayo ver
(Harnecker y Fuentes 2008b)
54 La Despolitización de la Raza

compromiso y de servilismo, entre otras, marcan momentos puntuales


en esta competencia.
Los ex unionistas echan mano del mismo recurso que las otras
organizaciones, ganando el favor de los dirigentes dominantes y
quedando amparados por su autoridad. Este recurso limita la acción
pero tiene sus propios beneficios. Que los ex unionistas empleen recursos
que manejaban las organizaciones juveniles del MAS, echa por tierra el
blindaje de la “vida orgánica” a la que tales organizaciones de jóvenes
trataron de apelar en determinado momento.
Lo que efectivamente queda trastocado es el tipo de competencia que
se da entre las organizaciones juveniles del MAS. La competencia en
torno al prestigio de la militancia queda marcada por la competencia de
las organizaciones juveniles frente a los ex unionistas, la que se da en
términos de antagonismo político.
Y es que la misma conformación de algunas organizaciones juveniles
estuvo motivada por el rechazo a lo que la UJC representaba y que sus
miembros encarnaban:
Hemos visto nosotros la necesidad de que así como había un grupo de
delincuentes juveniles que eran contratados por la prefectura, que se ha
hacía llamar la Unión Juvenil Cruceñista, (…) nosotros vimos la necesidad
de crear también un grupo como de defensa de esa gente humilde que a
veces salía a protestar, a marchar y que veíamos que no tenía, digamos,
a alguien ahí, que los defienda. Entonces primeramente nació de esa
iniciativa, ¿no?, de organizar un grupo de jóvenes para tratar de defender
y contrarrestar y demostrar todo lo contrario digamos, a lo que era esta
institución de maleantes. (Dirigente de una organización que apoya al
MAS 25/09/09)

La oposición encontró una plaza fuerte en Santa Cruz en la medida


que la política del MAS era muy limitada. Eso no implica que UJC
haya estado plenamente legitimada en Santa Cruz la, pero revela el
ambiente de oposición que existía contra el MAS, sus activistas y con
las organizaciones proclives al gobierno. En la década del 2000, el
accionar de la UJC era una manifestación extrema de rechazo al ascenso
político de los movimientos sociales, y que de hecho coordinaba con
el posicionamiento político conservador de las elites cruceñas (cf.
Gustafson, 2008). Ser unionista, en ese momento, implicaba oponerse
al MAS, y movilizarse a favor del MAS significaba, asimismo, también
rechazar a la UJC. Entonces, la historia que separa a las organizaciones
Eduardo Paz Gonzales 55

juveniles del MAS de la UJC está marcada por una enemistad


histórica.
De manera insistente, los militantes de las organizaciones juveniles
caracterizan, a la UJC como una organización que ha funcionado, en los
últimos años, mediante el dinero que recibía de empresarios cruceños
opuestos al gobierno y del CPSC.
Esa clase de agrupaciones [como la UJC] que son totalmente mercantilizadas,
al decir mercantilizadas me refiero a que sin plata no funcionan y esperan
a que les des y al momento que vos les des plata, ellos esperan que les digas
qué hacer. (Entrevista a miembro de Columna Sur 28/10/09)

En ese sentido hay una referencia tácita a que la política debe girar en
torno a ideas y convicciones. Desde la perspectiva de los participantes
de las juventudes del MAS, se entiende que la mayor parte de la
gente que ha participado en la UJC lo hacía porque recibía dinero, no
porque hubiera una propuesta a la que consideren más adecuada para
el desarrollo de Santa Cruz o de Bolivia. Incluso han alegado que si
los jóvenes de la Unión hubieran recibido algún tipo de formación, si
tuvieran sus propias convicciones, se podrían abrir espacios donde los
jóvenes pudieran discutir su problemática. Esto no se ha podido hacer
porque, se argumenta que entre los unionistas no hay ni las condiciones
ni el interés por debatir.
Entre los miembros de Jóvenes por el Cambio —la nueva cara de los ex
unionistas—, se reconoce que en algunas circunstancias sí han conocido
miembros de la UJC que recibían dinero para desalojar a campesinos
asentados en tierras de ganaderos, o que se repartía dinero para
amedrentar a le gente en tal o cual acto político. Como es de esperar, ellos
mismos se desligaban de haber participado en actos donde haya habido
dinero de por medio como principal estímulo, pero reconocen que esas
prácticas, efectivamente son parte de una acción política corrompida.
Sin embargo, cuando los de una y otra organización tratan de explicar
por qué el dinero había sido tan importante para el funcionamiento
de la UJC en el pasado, se reconocen dos posibilidades. Una, la más
deplorable, cuando los dirigentes unionistas captaban el dinero como
dádivas para dar órdenes en función de los intereses de quien “compraba”
sus servicios. La otra, no opuesta a la primera, pero que recibe otro
tratamiento, cuando los miembros aceptaban realizar un trabajo de ese
tipo en función a necesidades o deseos que económicamente estaban
fuera de su alcance. La primera es entendida como una forma pura de
56 La Despolitización de la Raza

corrupción y de inmoralidad. La segunda, sin ser legítima, indica cuánto


se han funcionalizado la pobreza y las aspiraciones insatisfechas de
jóvenes; en ese caso, en beneficio de los patrones de turno.
La distinción es comprensible en la medida en que la misma experiencia
de los miembros de las organizaciones juveniles, respecto del grueso de
la UJC, se divide en dos escenarios. Hay escenarios políticos en los que la
UJC y las juventudes a favor del proceso de cambio estaban polarmente
divididas. En otros escenarios, más cotidianos, se relatan historias
sobre alguien de la Unión que vive en las mismas o peores condiciones
materiales que la gente que apoya al proceso de cambio. Cuando los
miembros de las organizaciones juveniles describen a las bases de la UJC,
indican que no son gente relacionada con la agroindustria cruceña, ni con
ganaderos y son más bien gente con oportunidades limitadas como las
de los militantes del MAS en general.
Pero, las explicaciones de los actores pueden llevar a confundir una
dinámica con la representación de esa dinámica. Con los datos disponibles,
no se puede establecer, ni siquiera aproximadamente, la forma de
organización pasada o presente de la UJC. No deja de ser importante, sin
embargo, que en casos específicos, los militantes de las organizaciones
juveniles identifiquen similitudes que los unen con algunos miembros de
la UJC en tanto a sus condiciones de vida. Aseveraciones más o menos
genéricas en un país con pobreza muy extendida, pero que pueden servir
a reflexiones futuras.
En un nivel un poco más profundo de objetivos políticos, hay una
distinción clara entre lo que buscan los jóvenes de las organizaciones
juveniles y los ex miembros de la UJC.
Los mismos nombres de las organizaciones juveniles masistas remiten
a un amplio espectro de lucha. Se combinan referentes de la izquierda
latinoamericana socialista como el Che Guevara, de la izquierda nacional
como Marcelo Quiroga y luchadores por la democracia como Luís
Espinal. Igualmente se recupera a personajes de luchas del siglo XIX,
como Ignacio Warnes y Cañoto, luchadores por la independencia, así
como igualitarios y federalistas como Andrés Ibáñez, sin dejar de lado
referentes de las luchas indígenas como Julián Apaza. Muchos de estos
figuran nombres comúnmente en los discursos del presidente Morales y
son una muestra de la convivencia de tendencias que se dan dentro del
MAS a nivel general.
Eduardo Paz Gonzales 57

Stefanoni y Do Alto (2006: 64-69) señalan que dentro del MAS, en


conjunto, hay una articulación entre el indianismo, el marxismo y
el nacionalismo revolucionario. En esa articulación, el nacionalismo
revolucionario estaría reconfigurado por el componente étnico que en el
‘52 habría quedado velado como continuación del colonialismo interno,
en la medida que se buscó construir una ciudadanía de molde moderno-
occidental. Hoy, el componente étnico habría afianzado la idea de la
“unidad en la diversidad” pero retomando la oposición entre nación
soberana e imperialismo. Los autores agregan que dentro de esa unión la
presencia del marxismo es más una forma de no dejar del todo la idea de
clase, sin que haya propiamente una presencia de doctrina marxista entre
los dirigentes más importantes del MAS.
En las organizaciones de jóvenes del MAS en Santa Cruz es menos
frecuente que se mencione la oposición entre imperialismo y nación,
que la del pueblo y oligarquía. La oposición entre pueblo y oligarquía
aparece siempre que se identifica al antagonista político: los sectores
que tradicionalmente habían ocupado el Estado y aquellos latifundistas,
vinculados a la agroindustria y a las empresas extranjeras. Esto fue
evidente en el escenario de campañas electorales —espacio temporal
de esta investigación—, cuando el rival inmediato era justamente el de
los sectores conservadores que disputaban el electorado cruceño. Así,
el proceso de cambio es visto como uno en el que los pobres recuperan
espacio frente a los ricos; los ricos que habían negado a los pobres la
posibilidad de mejorar sus condiciones de vida, favoreciendo las suyas.
Así, la diferencia de discursos políticos que circulan entre los miembros
de las organizaciones es amplia. Existen los que están más a tono con la
dirigencia nacional del MAS, hablan de soberanía, dignidad, propiedad
de los hidrocarburos y de los recursos naturales. Otros entran menos en
cuestiones “programáticas” y expresan su compromiso con el presidente
Morales, con el proceso de cambio y contra el neoliberalismo. Pocos son
los que hablan del socialismo del siglo XXI. Entre todos predomina la
concepción de que hoy en Bolivia se vive, inequívocamente un proceso
revolucionario.
Cuando se comparan los objetivos políticos que declaran los miembros
de las organizaciones juveniles con los de los Jóvenes por el Cambio las
diferencias son sustanciales. Ya que no se trata de diferencias de grado,
sino de calidad. El principal dirigente de Jóvenes por el Cambio declaro
lo siguiente como su motivo para aliarse al MAS:
58 La Despolitización de la Raza

Para conseguir que Santa Cruz sea autónoma hemos visto la necesidad
de hacer pactos, ¿para qué? Sabemos que en esta Constitución recién
está, está enmarcada lo que es la autonomía. Sin embargo nuestros líderes
nos mintieron, nos engañaron diciéndonos que éramos autónomos. Sin
embargo no fue así. (…) Decimos nosotros [que] vamos a apoyar el proceso
de cambio porque creemos que ya es hora que la Unión, que la juventud
de Bolivia entera se una, no para confrontar, sino más bien para proponer
y que queremos seguir luchando para ser autónomos y lo vamos a ser.
Al año que viene vamos a ser los hombres más felices de la vida cuando
implementen la Ley Marco [de autonomías]. (Dirigente de Jóvenes por
el Cambio 27/10/09)

Como se observa, la idea dominante es la de autonomía, cuyo proceso


es contradictorio en la política actual. Pasó de ser el derrotero de la
oposición al gobierno para que luego éste la recupere de una manera
llena de indecisiones. Finalmente la autonomía figura en el texto
constitucional aprobado en 2009, pero la oposición al gobierno demostró
poca conformidad con la forma en que queda normada en la Constitución,
rechazando las invitaciones del Ministerio de Autonomías que busca
avanzar en el diseño del modelo autonómico.
A fin de implementar la autonomía a su propia medida, la oposición
intento una solución por la fuerza: la toma de instituciones realizada en
septiembre de 2008. El fracaso de esta medida obligó a los instigadores
a mantener perfil bajo, ya que el tema fue tratado desde el gobierno
como un “golpe cívico prefectural”. Habiendo resultado fallido este
“golpe” permitió al gobierno mantener a la oposición en línea. El
desarme del bloque que buscaba la autonomía mediante la violencia,
desarticuló a quienes habían participado en este intento, entre quienes
se encontraban los miembros de la actual Juventud por el Cambio. De
manera llamativa, la búsqueda de la autonomía, el desbande del grupo
opositor al gobierno y el proceso de cambio convergen, en un discurso
que amalgama tanto la lucha por un ideal como la re acomodación
casi cínica en el campo del antagonista. Así se expresó un miembro de
Jóvenes por el Cambio con respecto a las motivaciones para la alianza
con Isaac Ávalos:
En su momento estuvimos luchando a lado del Comité Cívico y de la
prefectura y nos sentimos abandonados cuando tomamos las instituciones,
nos costó sangre. A mi me apalearon, reprimieron a mucha gente y las
tomamos [las instituciones] y cuando en una semana dijeron que las
devolvamos, fue en vano la lucha. O sea cuando lo teníamos todo, se
Eduardo Paz Gonzales 59

devolvió todo y termino ahí. (…). [Quisimos] implementar21 algunos


artículos [del estatuto autonómico] no se dio, no se dio, nos cerraron las
puertas. (…) Eso fue lo que más nos motivó. (Dirigente de Jóvenes por
el Cambio 27/10/09).

Entre los miembros de Jóvenes por el Cambio no hay variación en la


concepción de la demanda de autonomía. Pero, lo que sí ha cambiado
es la correlación de fuerzas, ya que luego del fallido intento de tomar
las instituciones para ponerlas bajo órdenes del gobierno departamental,
la oposición se fracturó. Como reconoce el entrevistado, los unionistas
quedaron librados a su suerte y encontraron abiertas las puertas del
oficialismo, sin que medie otra cosa que la oportunidad misma.
En los discursos de Jóvenes por el Cambio, la referencia a la autonomía
es constante y sin embargo siempre está rodeada de ambigüedad en
cuanto a lo que ella implica. Esto no sólo en cuanto a la definición de
la autonomía de los jóvenes, sino también en la definición de los líderes
de la oposición a lo largo de la pugna por la autonomía en los últimos
años. De ese modo, la autonomía se convirtió en lo que Laclau (2005: 91 y
ss.) denomina como “significante vacío” que funciona como equivalencia
de una serie de demandas que no estaban previamente articuladas; los
más diversos grupos enarbolaban la autonomía como forma de solución
a sus problemas, aunque los mismos problemas no se encontraban
relacionados entre sí. Los miembros de Jóvenes por el Cambio van más
lejos ya que emplean la noción de autonomía como leit motiv amplio y
suficiente prescindiendo de la cadena de equivalencias que le había dado
su capacidad de convocatoria. De este modo, le otorgan a la “autonomía”
un carácter de fetiche político, suficiente en sí mismo y pretenden que
funcione sin mayores arreglos en otra articulación de demandas. Esa
articulación de demandas, donde se suma la de autonomía de los Jóvenes
por el Cambio, es la que se puede esbozar bajo la idea del proceso de
cambio. La contradicción es que el proceso de cambio conducido por
el MAS y los movimientos sociales había articulado otras demandas
en oposición a la autonomía de la oposición regional cruceña, por
considerarla instrumento de las oligarquías regionales.
Para los ex unionistas, aquello no representa un obstáculo puesto que lo
que queda detrás de la idea de autonomía es ciertamente la búsqueda de

21 En realidad querían contribuir con la redacción de artículos para el estatuto autonómico, no


implementarlos.
60 La Despolitización de la Raza

espacios en los que ellos puedan realizar sus aspiraciones; así lo explica
uno de los miembros de Jóvenes por el Cambio:
Investigadora: ¿Y cuáles fueron sus motivaciones para que puedan
tener esos pactos, como lo llamaron los medios de comunicación, de
ex integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista con el MAS?

Ex Unionista: El mío,[el] de mi grupo, el mismo, llevar adelante los


proyectos que yo tengo en mente y que mi grupo, de mis amigos apoyen, y
creen que debemos, para mí solamente era eso. Yo creo que el MAS ahora
en Santa Cruz ha hecho un cambio en todo lo que es el liderazgo, el manejo
dirigencial. Y su cambio es que está dando las oportunidades, está dando las
oportunidades y de verdad las está dando, (…) El ingreso de nuestro grupo
a las filas del MAS es una oportunidad que se nos ha dado y que lo único
que hemos hablado es de desarrollar proyectos a favor de la sociedad. En este
caso, específicamente, a favor de los jóvenes. (Miembro de Jóvenes por el
Cambio 23/10/2009)

Una diferencia importante respecto de las visiones que circulan entre


las organizaciones de jóvenes en el MAS radica en la forma de mirar
el proceso de cambio. Aún con los problemas que existen entre las
organizaciones juveniles del MAS, claramente el proceso de cambio,
como forma de transformación de la sociedad en su conjunto, es lo
que se persigue en común; de ahí se desprende que el cambio que se
lleva adelante beneficiará no sólo a los militantes sino a la sociedad
en su conjunto. El modo de entender el proceso de cambio para los
recién integrados cambia el orden del beneficio. El proceso de cambio,
suponen, les dará oportunidad de realizar sus proyectos personales y
como agregación de los buenos proyectos que benefician directamente a
algunos, la sociedad estará mejor. Gilles Deleuze (1980)22 señala que una
forma esquemática que diferenciaba a la izquierda de la derecha es que
mientras el pensamiento de derecha partía de pensar la sociedad tomando
como punto de partida al individuo y sus problemas, y luego pensar en
los problemas globales; el pensamiento de izquierda partía de pensar
los problemas en el horizonte para luego volver progresivamente hasta
el actor. Está esquematización explica lo que separa las visiones de los
miembros de las organizaciones juveniles y de las de los ex unionistas.

22 Deleuze, Gilles. El Abecedario de Gilles Deleuze: G de Izquierda.


En: http://www.youtube.com/watch?v=UQP4hzsE9k4.
Eduardo Paz Gonzales 61

Las ideas-fuerza del proceso de cambio, la conjunción de diferentes


horizontes de lucha y la práctica de la militancia, producen, decisiones
colectivas al interior del MAS. Por ejemplo, comenzando por la decisión
más importante en un momento electoral es, justamente, por quien
se votará, no ya como individuos aislados sino como conjunto de
colectividades unidas circunstancialmente por un proyecto. A la par, se
logra que otra decisión colectiva, la de los ex unionistas, que no comparte
ni los horizontes de lucha ni las prácticas de la militancia también se
sume, sin articularse.
La dicotomía de decisiones agregadas, por un lado la del elector
solitario votando en secreto —paradigma de la filosofía política liberal
(Bourdieu, 2001: 44) —, y por otro la de las decisiones colectivas,
concertadas simbólicamente entre la práctica política cotidiana y las
manifestaciones de objetivos comunes, hacen que la inclusión de los
ex unionistas sea una forma de agregar decisiones colectivas que no se
articulan. Las demandas disímiles y heterogéneas de los más diversos
grupos que componen el MAS se articulan en sus luchas; por otro lado,
Jóvenes por el Cambio acaba superpuesta y unida exclusivamente por
una práctica clientelar. La puerta es abierta por Isaac Avalos, debilitando
así la red de organizaciones juveniles del MAS porque alteró las reglas de
la competencia de la militancia.
Pero al mismo tiempo que los miembros y dirigentes de las organizaciones
juveniles tratan de cuidar el lugar que han conseguido, no pueden sino
aceptar el hecho de una convivencia de facto con Jóvenes por el Cambio,
que no se soluciona con la organicidad. Esto es de hecho intuido por los
miembros de las organizaciones juveniles que entienden que justifican
a final de cuentas la inclusión como una “decisión política”, en pos de
llegar a los dos tercios en la Asamblea Plurinacional; objetivo logrado en
las elecciones presidenciales.
Hay que reconocer que ese pragmatismo intercambia simbólicamente
espacios con sectores que no se comprometen con el proceso de cambio
sino a partir del propio beneficio que pueden recibir del mismo. Ello, en el
entendido de que resulta más beneficioso tener bajo tutela organizaciones
fácilmente captables por cualquier facción política a fin de evitar que
queden como fuerzas errantes y potencialmente peligrosas. Mas, ¿cuánto
de eso puede contribuir a socavar los fundamentos éticos del MAS?
62 La Despolitización de la Raza

4. Conclusiones
Los alcances y límites de las organizaciones juveniles del MAS en Santa
Cruz están en estrecha dependencia respecto del lugar que ocupan en el
campo político y específicamente dentro del área de influencia del MAS.
Esta dependencia se conforma a partir de la demarcación del espacio
que buscan ocupar en tanto jóvenes. Este espacio, al mismo tiempo
que se circunscribe como propio de los “jóvenes”, impide avanzar en la
conformación de una autonomía política.
Se observa que entre las organizaciones, la idea de “joven” funciona para
justificar la desigual distribución de capital político respecto de otros
actores que son sus referentes próximos: estos son los dirigentes del MAS
y los miembros de movimientos sociales consolidados y vinculados
estructuralmente. “Joven” es el velo poroso que envuelve a los que carecen de
capital político. La precariedad de esa justificación resalta cuando se compara,
a nivel general, con miembros de otros movimientos sociales quienes tampoco
disponen del capital político necesario pero que parcialmente lo subvierten
con sus experiencias de lucha en los movimientos sociales. Tal subversión del
capital político no funciona para los miembros de organizaciones juveniles
quienes, a causa de la reciente formación de sus organizaciones, no disponen
de notoriedad en otro tipo de luchas o campos.
La idea de “joven” se ha sustantivizado, no solo entre las organizaciones
juveniles sino en muchas dimensiones de la sociedad. Así, ser joven en
sentido sustantivizado supone que hay un universo de actores vinculados
estructuralmente pero sin referente. Por eso referirse a los “jóvenes” incluye
una serie de rasgos que no son compartidos por todos a quienes se quiere
aludir y que necesita ser contextualizado para diferentes casos. Cuando
se trata de reconvertir ese universo abstracto en una acción política de los
jóvenes, sobreviene el problema de que no hay nada que los una realmente,
por lo tanto carece de una fuente de potencia política en sí misma. “Joven”
se constituye así en un límite, que garantiza un espacio modesto y relegado
y con limitaciones para un despliegue más amplio.
Las constricciones que impone asumirse como joven no son puramente
negativas. El hecho es que al situarse como “organizaciones juveniles”
éstas tienen la opción de emplear estrategias de sucesión. Asumir una
posición subordinada en el entendido que a futuro se podrá ocupar el
lugar de los dirigentes notorios de la fuerza política actual más importante,
puede catalogarse como una inversión segura que garantiza una ganancia
modesta a futuro. La subversión de las reglas que organizan el campo
Eduardo Paz Gonzales 63

político bajo la influencia del MAS podría significar un éxito mayor, pero
el fracaso bien podría costar la exclusión del campo político. Entonces,
aun en las condiciones de subordinación de las organizaciones juveniles,
se puede extraer una racionalidad política basada en la continuidad de la
primacía del MAS en el campo político.
Esta forma de abordar la cuestión no puede desligarse del hecho de que
la práctica de la militancia va de la mano, en el caso del MAS, con el
compromiso y adhesión a ideas fuerza que cohesionan. No se trata tanto
de estrategias cínicas por ascender sino de posicionamientos donde el
compromiso, en este caso con el proceso de cambio, es lo que idealmente
se debe incorporar en la práctica política.
Los alcances posibles de la racionalidad política empleada por los
miembros de las organizaciones juveniles no están libres de peligro. En
la medida que se acepta una subordinación a las jerarquías establecidas,
se dispone de menor autonomía en el resto de las estrategias y posiciones
que podrían ser empleadas. El correlato es una forma conservadora de
participar en el juego político, posición que refuerza la subordinación en
una organización en la que diferentes sectores negocian constantemente
los términos de su inclusión en el instrumento político. La falta de
autonomía de las organizaciones juveniles las convierte en actores
frágiles frente a las transformaciones provocadas por actores que juegan
de manera más audaz.
En esas condiciones, la incorporación de ex miembros de la UJC a la
arena de organizaciones proclives al MAS trastorna el funcionamiento
de las organizaciones juveniles. De pronto, aquello que es entendido
como el propósito fundamental de la militancia —difundir una visión
de transformación de las relaciones de poder en Bolivia— deja de ser
primordial porque se hacen alianzas con organizaciones que casi
abiertamente están orientadas por el pragmatismo y la oportunidad. Por
su lado, dirigentes bien posicionados encuentran que la incorporación de
ex unionistas tiene su propia finalidad (simbolizar el fin de la polarización
en Santa Cruz) aunque signifique hacer a un lado a los cuadros en
formación. A pesar de ello las organizaciones juveniles del MAS de Santa
Cruz, nunca pusieron en duda su compromiso ni con el partido ni con el
proceso de cambio.
Lo que no deja de llamar la atención es que tal jugada política contribuye
a diluir parcialmente la idea de proceso de cambio. En suma, la alianza
del MAS con ex unionistas parece menos una alianza que un cese de
hostilidades. El precio de aquello aún está por verse.
64 La Despolitización de la Raza

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La politización y despolitización de
la raza: Una mirada retrospectiva a las
relaciones entre Santa Cruz y el gobierno
nacional
Isidora Coria

1. Introducción
Ahí he sufrido serias lesiones, como es la fractura en mi costilla, en mis
dientes y de mi pie y de mi mano. Ahora ya han sanado esos dolores, pero el
de mi costilla sigue (...) Ese momento estaba polarizada la ciudad de Santa
Cruz entre masistas y el Comité Cívico. Yo creo que fue por el hecho de ser
militante del MAS1 y aparte del hecho de que no soy de Santa Cruz ¿no?
Todo aquel que es masista según ellos, es del interior. Entonces, debe ser
por esa rabia, la rabia también contra el Presidente. No soportan que un
presidente colla asuma la presidencia ¿no? (Dirigente de la Organización
Juvenil Luis Espinal, 02/11/09)

Como muestra este testimonio, las acciones públicas de violencia racial


contra hombres y mujeres de “apariencia colla” y/o con alguna señal
vinculatoria al partido de gobierno, o que estuvieran en el momento y
espacio equivocados, fueron expresiones extendidas que caracterizaron
el momento más álgido de la polarización en Santa Cruz. Además, como
parte del tensionamiento político que atravesó todo el país, manifiesto tanto
en” la política en las calles”2 como en los espacios institucionalizados, a
raíz del proceso constituyente3, estas acciones emergieron como respuesta,
tanto a la irrupción de la crisis en sus diferentes manifestaciones como a
la reivindicación política indígena.

1 Para esta y siguientes siglas, consultar el siglario


2 Cfr. Defensoría del Pueblo y Universidad de la Cordillera, 2008 y 2009.
3 Refiere al proceso político iniciado con la instalación de la Asamblea Constituyente en agosto
del 2006, para la redacción de una nueva Carta Magna, hasta la aprobación de la nueva
Constitución Política del Estado, en enero del 2009.
68 La Despolitización de la Raza

En este contexto, el equipo de investigación del Observatorio del Racismo


pretendía desentrañar los hechos de racismo protagonizados sobre
todo por jóvenes a nombre de la autonomía, democracia y progreso. Sin
embargo, al inicio del trabajo de campo, en septiembre del 2009, se hizo
evidente la ausencia de violencia racial en el espacio público así como
de la reivindicación camba en el discurso social. Esta nueva coyuntura
política, resultado del cambio en la correlación de fuerzas a favor del
gobierno y el nuevo proyecto de Constitución Política del Estado,
CPE, también se expresó en el repliegue de los actores más visibles del
momento de la polarización como la Unión Juvenil Cruceñista, UJC,
brazo de choque del Comité Cívico Pro Santa Cruz, CCPSC.
Lo más significativo fue la paulatina apertura de casas de campañas del
Movimiento Al Socialismo, MAS-IPSP, en pleno centro de la ciudad;
meses atrás esto hubiera sido imposible. Consultados los y las jóvenes de
las organizaciones sobre este hecho inesperado, la mayoría respondió que
había un proceso de “darse cuenta”: del liderazgo actual de los sectores
excluidos, junto al gobierno de Morales; de la estrategia fratricida de
la derecha radical; de la innegable presencia del inmigrante colla en el
departamento de Santa Cruz; de la coyuntura electoral que demandaba
a los opositores del gobierno mostrarse creíbles y democráticos hacia la
sociedad ¿Acaso este proceso de reflexión y la ausencia de la práctica y
discurso racial en el espacio político, significa también la ausencia de las
nociones de la diferencia racial y sus formas de expresión en el espacio
de lo privado?
Este trabajo pretende explicar, desde una perspectiva histórica, los
momentos de tensión entre Santa Cruz y el gobierno nacional y su
relación con las categorías de mediación racial explicitadas en los
procesos de politización y despolitización de la raza en el reciente proceso
constituyente.
La politización y despolitización de la raza son procesos trabajados
por Kenan Malik en el contexto europeo (1996), pero constituyen un
importante aporte metodológico para una aproximación a la complejidad
y dinamicidad del concepto social de la raza y sus diversas expresiones
en contextos específicos. Malik sostiene que la raza4 emergió en Europa
como una explicación de las diferencias sociales que surgieron en el siglo
XVIII conjuntamente a las ideologías de la ilustración. Es decir, ante las

4 La raza, como categoría explícita de diferencia racial, no existía en las sociedades antaeriores
a las modernas. Esta afirmación es sostenida por muchos investigadores del fenómeno del
racismo. (Ver: Malik, 1996)
Isidora Coria 69

creencias de igualdad y humanidad universal, y la inevitable persistencia


de la división social producida por el desarrollo del capitalismo, estas
divisiones se racionalizaron a través del discurso de la raza. En este
sentido, el argumento central que propone Malik es que no fueron las
nociones de raza que produjeron desigualdad, sino que, por el contrario,
fue la desigualdad social que dio lugar a la raza. El concepto de raza es
inherente a la sociedad moderna, porque ésta ha aceptado la desigualdad
como posibilidad social en una humanidad común (Malik, 2001).
La actitud ambivalente ante la igualdad, también se expresa en el
discurso de la raza que se fue significando dependiendo los contextos
y periodos de la modernidad. Así, en el pre-iluminismo la desigualdad
se explicó en la naturaleza de las cosas, aspecto que luego se fue
transformando en un maquillaje racial, una sustancia incambiable que
configuró los tipos humanos (Malik, 2001). Con el advenimiento del
positivismo, la raza se definió en términos de diferencias biológicas,
“científicamente comprobadas”. En este periodo la teoría racial no sólo
legitimó la desigualdad en nombre de la ciencia y del progreso, sino que
además naturalizó la idea de progreso con el sentido de orden social.
Recién al finalizar la Segunda Guerra Mundial y el holocausto nazi
se desacreditó el racismo científico, pero no así el pensamiento racial
cuyas expresiones —consideradas como políticamente incorrectas— se
circunscribieron en el espacio de lo privado. Además, la desigualdad se
explicó en términos culturales5, es decir, la cultura empezó a asumir el rol
de la raza (Ibíd.).
Entonces, la persistencia de la desigualdad social y la condena moral a la
política racial presionaron para que el racismo científico desapareciera de
la agenda política de la mayoría de los gobiernos europeos. Sin embargo,
en escenarios de profundización de crisis económica y/o política, el
discurso de la raza tiende a pasar del espacio privado al espacio político
como explicación de la problemática social y política. A este proceso
Malik califica como “la politización de la raza”.
El proceso constituyente boliviano, que surgió como respuesta a la crisis
socioeconómica y la emergencia política de la reivindicación indígena,
derivó en un proceso de politización de las nociones de diferencia racial,
que representó “lo indígena” como la emergencia del “otro” primitivo,
amenazante y peligroso, desprovisto de sus dimensiones de sujeto

5 Desde esta perspectiva, la cultura tiene sentidos que aluden a una raíz, con la cual se nace y
no se la adquiere (Malik, 2001).
70 La Despolitización de la Raza

político. En Santa Cruz este proceso se expresó a través del discurso


de “lo camba” en oposición y negación a “lo colla”. Esta construcción
polarizada “camba vs. colla”6 no sólo ha sido un elemento de cohesión
interna frente al gobierno nacional y otorgado legitimidad a los grupos
de poder local en un contexto de reconfiguración societal, sino que ha
sido un recurso político que ha permitido a la elite cruceña trascender a
través de los diferentes momentos constitutivos del país. Por otra parte,
esta polaridad se ha convertido en un mecanismo de jerarquización
social entre las clases subalternas y de igualación racial con los grupos de
poder local, y que encuentran cierta sintonía, sobre todo, en momentos de
conflictividad política con el gobierno nacional.
En la primera parte de este trabajo, se abordará el contexto histórico de
la relación entre Santa Cruz y el gobierno nacional a través de dos hitos:
el periodo de aislamiento de Santa Cruz y la Revolución Nacional del 52
para observar las formas en las que se expresaron los momentos de tensión
política. Esta perspectiva permitirá analizar, en la segunda y tercera parte,
las expresiones del momento de la politización y despolitización de la
raza del reciente proceso constituyente y su relación con los periodos
anteriores.

2. La relación entre Santa Cruz y el gobierno nacional


2.1. El periodo de aislamiento de Santa Cruz
En la época de auge de la plata (s. XIX), Santa Cruz fue uno de los
importantes proveedores de alimentos a los centros mineros del sur,
únicos núcleos de articulación entre los departamentos del territorio
boliviano y el gobierno. Sin embargo, a raíz de la baja internacional
del precio de este mineral y el cambio de eje por la demanda de
estaño, los productos transportados por animales de carga desde
el oriente fueron sustituidos por alimentos importados de Chile
a precios más bajos (Pruden, 2003). Este cierre del mercado minero
tuvo efectos profundamente negativos para los cruceños7, hecho que
avivó la demanda de articulación ferroviaria a los gobiernos de turno.
Posteriormente, la demanda internacional de la goma en 1880, empezó
a atraer extranjeros hacia la región del oriente para la extracción y
exportación del recurso natural. Éstos se articularon con socios en

6 Como expresiones de “imaginarios regionales” contrapuestos: oriente vs. occidente.


7 En la década de los 40, refería a los descendientes de los españoles y enemigos de los salvajes
indígenas. (Pruden, 2003)
Isidora Coria 71

el oriente y al poco tiempo convirtieron a Santa Cruz en uno de los


centros administrativos de flujo de diferente tipo de capital.
Uno de esos capitales era la mano de obra de miles de siringueros
arrancados de sus comunidades en el oriente8 por medio del sistema
de enganche. Consistía este en un acuerdo entre un socio capitalista
—extranjero— que ponía el capital y el socio industrial —boliviano
oriental— que se comprometía `enganchar` mano de obra indígena para
la empresa (Soruco, 2008). Este sistema y las condiciones de explotación,
similares a la esclavitud, no sólo diezmaron a la población indígena de
tierras bajas —considerados como seres salvajes y primitivos—, sino
que generaron una serie de resistencias de los indígenas contra los
carayanas o blancos ricos representantes del Estado boliviano. El último
levantamiento, liderado por Apiaguaqui Tumpa en 1892 para recuperar
las tierras y la libertad fue exterminado con la ayuda del Ejército (Ibíd.).
El periodo de auge de la goma dio origen a los “barones del oriente”,
que posteriormente derivarían en la elite cruceña (Soruco, 2008; Romero,
2008).
La caída de los precios de la goma, aproximadamente en 1914,
revitalizó, una vez más, la demanda de articulación de Santa Cruz con
los mercados internos y externos del país. Esta demanda no sólo había
sido una constante anterior al cierre del mercado de las minas del sur,
sino un mecanismo que podía vincular imaginariamente a los cruceños
de diferentes estamentos sociales e ideológicos ante el gobierno. Así,
Andrés Ibáñez que lideró un movimiento en 1876 por la igualdad entre
los hombres y contra “los doscientos pudientes que nada más había en la
ciudad” (Mesa, 2003: 442), también había exigido vertebración caminera.
Sin embargo, y pese haber sido combatido por la misma ‘elite cruceña’ de
ese momento (Barragán y Roca, 2005) fue luego recuperado por sus ideas
federalistas —aunque despojado de su sentido igualitarista federalista—
las que fueron reconfigurando nociones de autonomía política y territorial
de grupos clánicos de poder.
Las ideas “separatistas”, al parecer, no sólo se circunscribían al
mecanismo de la presión por la demanda, sino que también cobraron
sentidos de amenaza, como el Memorándum de 1904 de la Sociedad de
Estudios Geográficos de Santa Cruz que denunciaba el aislamiento

8 Ante la incesante demanda de mano de obra, no sólo fueron “reclutados” los indígenas de las
tierras bajas, sino también de las tierras altas del país (Mesa, 2003).
72 La Despolitización de la Raza

físico, económico y político del oriente, y un posible desmembramiento


territorial. Estas ideas cobraron mayor relevancia durante y después de
la guerra del Chaco (1932–1935), espacio en el que no sólo se visibilizaron
las tensiones internas entre corrientes separatistas vs. integracionistas,
sino también el carácter vital de la integración física y económica del
departamento de Santa Cruz con el resto del país.
Fue en el contexto de la guerra del Chaco —bajo fuerte influencia de la
propaganda paraguaya que anunciaba ‘la inexorable independencia de
Santa Cruz de Bolivia’—, que desde la corriente separatista se construyó
el mito de que “Santa Cruz nació independiente de Bolivia”. Este sostenía
que Ñuflo de Chávez, fundador de Santa Cruz, ingresó a Santa Cruz por
Asunción del Paraguay y no por Lima como sus coterráneos conquistadores
que ocuparon las zonas altiplánicas; Chávez junto a sus hombres crearon
una gobernación independiente; y finalmente que desde el momento de
constitución de la República de Bolivia, los cruceños —que no estuvieron
presentes en la firma del Acta de Independencia— expresaron su deseo de
anexarse al Brasil (Pruden, 2003).
Esta construcción mítica, a partir en los diferentes puntos de ingreso
de los conquistadores españoles y el deseo independentista de
grupos separatistas que reivindicaban implícitamente la condición de
descendientes de los conquistadores, no sólo perfilaba el sentido político
implícito en la demanda —en este caso, la exigencia de respeto a su
dominio territorial e independencia política—, sino también devela el
sentido latente de la disputa colonial de los descendientes hispánicos
sobre los “territorios conquistados”. Estos sentidos afianzados tanto en
la continuidad de la estructura señorial como en los imaginarios sociales
conferían al descendiente hispánico el estatus de integrante de la sociedad
jerarquizada local y nacional. Los indígenas de cualquier comunidad
representaban su negación y la amenaza, de la barbarie frente al avance
civilizatorio.
2 2. La Revolución Nacional de 1952
La Revolución del 52 que emergió del occidente del país, a partir de
las revueltas de los sectores subalternizados contra los estamentos
oligárquicos y gamonales del poder —pese a que fue apoderada por
elites intelectuales—, estableció lineamientos básicos para transitar hacia
un Estado realmente nacional, con base en planes de nacionalización,
industrialización, diversificación del incipiente aparato productivo
y homogenización de la ciudadanía boliviana. Para los cruceños, la
Revolución del 52 significó la materialización de sus demandas —que
Isidora Coria 73

habían expresado la tensión política entre el poder local y el poder


nacional—, como la articulación vial entre Cochabamba y Santa Cruz que
vinculó este departamento al resto del país, y coadyuvó en la configuración
de un nuevo eje geopolítico: La Paz – Cochabamba – Santa Cruz.
El plan para generar soberanía alimentaria a nivel nacional benefició sobre
todo al sector agroindustrial cruceño9, a través de créditos internacionales
y nacionales10 para la importación de tecnología y el avance hacia la
industrialización. Por otra parte, con el fin de ampliar y dinamizar la frontera
agrícola y el mercado de consumo, el gobierno propició la migración interna
dirigida de familias11 desde el occidente hacia la zona del norte integrado
cruceño. Pese a estas señales en la consolidación del aparato productivo,
también se otorgaron concesiones paradójicas y contradictorias con el
espíritu de las políticas estatales a favor de grupos de poder local, las que
evitaron, por ejemplo, la desestructuración de las haciendas tradicionales
del oriente del país (Soruco, 2008; Romero, 2008).
Este periodo de bonanza en la relación de la elite cruceña y el gobierno
nacionalista se tensionó a raíz de la demanda del 11% de las regalías, por
concepto de la explotación de hidrocarburos en el departamento. Esta,
que fue una exigencia cruceña al gobierno desde inicios de 1950 para el
progreso urbano de la ciudad (Roca, 1979), se mantuvo bajo cierto control
hasta el periodo de crisis inflacionaria resultado de los cambios y costos de
los planes de desarrollo en el oriente, entre otros. La demanda estalló en el
gobierno de Hernán Siles, en 1957, y alcanzó niveles de violencia armada
entre milicias vinculadas al CCPSC12, la Falange Socialista Boliviana, FSB

9 Este sector también se benefició con el subsidio del precio del azúcar y canales de
comercialización directa para sus productos. Fue el mayor beneficiario de los planes del
gobierno (Romero, 2008; Soruco, 2008).
10 El Banco Agrícola de Bolivia, BAB, otorgó créditos a grupos empresariales de Santa Cruz,
entre 1950 y 1983 significó el 44 % del total de su cartera de créditos. Entre 1972 y 1977,
el gobierno de Banzer concedió el 67% del total de préstamos al empresariado cruceño,
posteriormente, a pedido de condonación, éstos obtuvieron un ‘perdonazo’ y las deudas
pasaron a ser absorbidas por el BAB (Romero, 2008:130-131).
11 Hasta 1964, 5.309 familias se asentaron en Santa Cruz, hasta 1976, 15.182, y hasta 1980, 28.712,
en 929.110 hectáreas (Romero, 2008: 126).
12 Ver Comité Cívico Pro Santa Cruz en el Índice común de definiciones. Además, es importante
considerar que el Comité Cívico Pro Santa Cruz se fundó en 1950, por instituciones
representativas de la cruceñidad, para la defensa de los intereses de la región. Posteriormente
esta institución, articulada con la Corporación de Desarrollo Regional, que administraba
fondos provenientes de las regalías, se logró potenciar y, gracias a ello, se convirtió en un
poder fáctico y con participación efectiva en los procesos políticos de tensión. Lavaud (1998)
señala que el CCPSC promovió al Gral. Banzer, a través de un golpe de Estado que instaló 7
años de dictadura y fuerte endeudamiento externo.
74 La Despolitización de la Raza

y el gobierno nacional del Movimiento Nacionalista Revolucionario,


MNR.13 También resurgieron algunas expresiones de federalismo entre
sectores extremistas de la FSB. En este contexto se creó la Unión Juvenil
Cruceñista, UJC, en 1957, como organismo esencial del CCPSC para
las acciones armadas en defensa de las demandas cívicas (Roca, 1979).
Paralelamente, se incorporó nominalmente a sectores populares a la
entidad de la cruceñidad, “vínculo” que garantizaba la movilización
social por el 11%, además de la “legitimidad” de la representación de
las familias locales en el CCPSC, en un contexto de transformaciones
políticas (Lavaud, 1998).
Esta tensión política entre el poder cruceño y el nacional, en un periodo
de satisfacción de demandas históricas, cobra mayor sentido explicativo
en el ámbito de la ampliación del concepto de ciudadanía y la llegada
de migrantes desde el occidente al territorio controlado por una elite
señorial (Pruden, 2003). Hasta entonces, dicha elite había afirmado su
privilegio de único y legítimo representante de la sociedad cruceña en
base en principios de ciudadanía calificada, nociones de casta y posesión
de la tierra. Sin embargo, el voto universal, como principio de igualdad
jurídica, vaciaba formalmente de legitimidad estos discursos. Por otra
parte, la llegada de los migrantes desde occidente conformó un actor
potencial que podría significar competencia en el plano económico y
posiblemente en el político (Ibid.). Estos elementos presionaron a la elite
cruceña a asumir nuevas estrategias que le permitan mantener su lugar
en la jerarquía social así como sus privilegios.
En este contexto de reconfiguración política, desde los ideólogos de
la elite cruceña emergió el mito de “lo camba”, como una forma de
generar un sentido de cohesión interna y diferenciación respecto a los
“recién llegados”. Esta construcción se desarrolló con base en ideas
surgidas durante la guerra del Chaco y el mito de que “Santa Cruz nació
independiente”. El vínculo entre el conquistador español ingresado
por el este y el indígena conquistado cobró validez sólo después de un
proceso de reivindicación de origen del chiriguano, que le dio similar

13 Ver FSB en el Índice común de definiciones. Además, considerar que uno de los hechos que
caracterizó la revolución del 52 fue la disolución de la fuerza militar y policial, la que fue
remplazada circunstancialmente por milicias de obreros y campesinos vinculados al partido
de gobierno. Por otra parte, la FSB que fue alejada del proceso del 52 por su ideología pro-
fascista y anticomunista (Mesa, 2003) fue uno de los enemigos más visibles del gobierno
nacionalista, al que combatió radicalmente desde distintos frentes, uno fue el CCPSC. (Ver:
Roca, 1979; Lavaud, 1998).
Isidora Coria 75

jerarquía a la del conquistador. Este pasado glorioso del indígena


chiriguano se construyó con base en un artículo de Nordenskjöld de 1917
que mencionaba “la rareza de que los chiriguanos hubiesen atacado al
poderoso imperio incaico” (Ibíd.: 54). Este discurso se fue trastocando y
reinterpretado como una feroz resistencia de los indomables chiriguanos
ante el imperio inca. A esta imagen del chiriguano irreductible se unió
la de los españoles —de quienes aprendieron el manejo de armas—, y
con el que posteriormente lucharon juntos contra el enemigo altiplánico.
Este origen glorioso entre el conquistador y el conquistado frente al colla
—enemigo histórico— constituyó el origen mítico del camba mestizo.
Sin embargo, la condición mestiza de “lo camba” no tiene un sentido
biológico ni tampoco cultural como podría pensarse, es más bien un
“mestizaje blanco” que resultaría del “sello étnico” del colonizador al
colonizado en el momento de la unión mítica. Sólo en este sentido podría
entenderse que “lo camba” resulte en una negación de “lo indígena”
cuando éste es su parte constitutiva. Esta “desindianización del camba”
ha sido fundamental para que el concepto ganara legitimidad entre los
diferentes estamentos de la cruceñidad. Además, esto permitió a la elite
cruceña mantener su lugar de privilegio en la jerarquía “racial”. Es decir,
el blanqueamiento de “lo camba” permitió a los sectores subalternos
articularse imaginariamente a los grupos de elite, sobre todo durante los
momentos de conflicto contra el gobierno. Este sentido de vinculación
con las elites renovó la legitimidad de la estructura señorial local (Ibíd.).
Por su parte, la elite se vinculó a estos grupos desde su condición de casta
y clase, manifiesta en la cotidianidad de las relaciones.
Este sistemático proceso de construcción del concepto “camba” a
diferencia del “colla” —y coherente con el proceso político, tal como
señala Pruden—, durante los momentos de crisis inflacionaria, conflicto
y movilización en torno a la demanda del 11%, emergió articulada
a referencias al olvido del gobierno a Santa Cruz y la defensa de los
derechos tributarios por la extracción de los recursos naturales situados
en su juridicción departamental. La movilización conjunta de sectores
populares que no habían sido beneficiarios del gobierno, con los que sí
lo fueron legitimó a los grupos de la elite, tanto al interior de la sociedad
cruceña, como para enfrentar al gobierno “altiplánico”. Esta cohesión fue
posible sólo a partir del “colla”, el ”otro” de afuera (Ibíd.).
Así, la construcción de lo camba respecto de lo colla, durante los momentos
de conflictividad social y político, se manifestó como diferencias de origen
geográfico; una especie de condición de pertenencia histórica al espacio
76 La Despolitización de la Raza

geográfico habitado, y de vínculo o no con el poder político asentado en


el espacio altiplánico. Después de los momentos de tensión, las diferencias
de origen geográfico, cultural, de clase y las nociones de estigmatización
racial atravesaron las representaciones de lo camba y lo colla de los grupos
subalternos.
El colla para el camba es un trabajador tenaz, pero sucio, poco
ingenioso y desconfiado. Los collas describen a los cambas como
flojos, bebedores. Pese a que los prejuicios tienden a desaparecer
cuando se conocen, sin embargo, permanecen de manera muy fuerte
(...). Entre 1964 y 1968 era común que en los restaurantes se rechace
servir a los collas (Stearman, 1985:20).

Por otra parte, en este periodo histórico se afirmó la idea de región, como
lugares geográficos controlados por grupos de poder señorial, y políticamente
como expresión de la tensión entre el poder local y el nacional. Ello, a partir
de una condición de dominio territorial de una elite que en su lucha por la
continuidad del control territorial, pretendía homogenizar e invisibilizar la
división social y generar ideas de nación–región.

3. La emergencia de la reivindicación indígena y las expresiones


del proceso de la politización de la raza
Uno de los eventos que marcó el nuevo ciclo de reivindicación indígena14
fue la marcha de los pueblos del oriente hasta la sede de gobierno “por
la dignidad y el territorio”15 en 1991, posteriormente expresada como la
demanda por las autonomías indígenas. Este hecho manifestó el sentido
latente de la demanda histórica de los pueblos indígenas, su presencia
en todo el territorio nacional y emergencia como alternativa política. Las
múltiples movilizaciones sociales desde el altiplano paceño en el 2000,
seguidas por las organizaciones vecinales que protagonizaron la Guerra
del Agua en Cochabamba, además de los sectores tradicionales de la
lucha sindicalizada, y otras expresiones de sectores `particularísimos`
como los amotinamientos policiales del 2000 y 200316, fueron desnudando

14 Esta reivindicación ha marcado varios ciclos de lucha política en el país, desde antes de la
República; a veces como rebeliones, otras como luchas jurídicas e ideológicas, y la mayoría de
las veces, como hechos invisibles.
15 Ver marcha por la Dignidad y el Territorio en el Índice común de definiciones.
16 Ver Febrero negro, Guerra del Agua y Guerra del Gas en el Índice común de definiciones.
Esta serie de movilizaciones que concluyó con “la agenda de octubre” —nacionalización de
los recursos naturales estratégicos, Asamblea Constituyente para re-establecer un nuevo
Isidora Coria 77

la complejidad y profundidad de la crisis socioeconómica y del sistema


político. Las movilizaciones tocaron un punto límite cuando el presidente
Sánchez de Lozada respondió militarmente a la protesta social, masacre
que derivó en su renuncia y huida del país en octubre del 2003. Estos
hechos evidenciaron la legitimidad y potencialidad de las fuerzas sociales
movilizadas y la fragilidad tanto del gobierno como del aparato estatal.
La lucha social y política del altiplano paceño en el 2003, tuvo diferentes
repercusiones en la ciudad de Santa Cruz, principalmente entre los
grupos de poder representados en el CCPSC. A raíz de la inminente
renuncia del Presidente los sectores cívico-cruceñistas se movilizaron a
favor de su continuidad en nombre de la institucionalidad y legalidad
y, al mismo tiempo, a través de la UJC reprimieron la movilización
campesina que pedía la renuncia de Sánchez de Lozada. Con el ascenso
del vicepresidente Carlos Mesa a la presidencia de la República los grupos
de poder, a través del CCPSC, iniciaron un ciclo de movilizaciones17 en
contra del centralismo y por la autonomía departamental18. Este fue el
reinicio de la tensión política entre los representantes del poder local y
el gobierno nacional a través de la demanda de autonomía, la que hacía
resurgir el ímpetu de los grupos de antaño por la legalización de “su”
derecho territorial.

pacto sociopolítico, soberanía y dignidad del Estado respecto a la políticas externas— estuvo
marcada por el liderazgo de actores no tradicionales de la lucha social. En la Guerra del
Agua en Cochabamba los habitantes se organizaron bajo formas barriales y lucharon hasta la
expulsión de la empresa suministradora de agua, que había decidido un nuevo incremento
en los precios del servicio. La Policía, como institución representante y garante del orden
público, no discute ni delibera, y sólo en contadas circunstancias de su historia institucional
asumió el amotinamiento como mecanismo de lucha.
17 En el primer cabildo (22/06/04) convocado por el CCPSC, los grupos de poder local
consiguieron la aprobación de la convocatoria a referendum por las autonomías, sea mediante
una ley o por autoconvocatoria regional. Había llegado la hora de “autogobernarse” (Peña
y Jordán, 2006). En el siguiente cabildo (28/01/05) convocado por la misma instancia de la
cruceñidad y en contra del anuncio del presidente Mesa de suspender el subsidio al diesel
que favorecía principalmente al sector agroindustrial, los movilizados transitaron del grito
de “abajo el alza de precios” a “la autonomía” en respuesta a las disyuntivas lanzadas por
la dirigencia cívica. El cabildo aprobó la instalación de la Asamblea provisional autonómica
para resolver el problema por “ellos mismos” (Soruco, 2008; Peña y Jordán, 2006).
18 En 1995, el gobierno nacional firmó la Ley de Descentralización Administrativa Departamental
como respuesta a la exigencia departamental. Sin embargo, la radical descentralización
via municipios, y como aplicación de la Ley de Participación Popular de 1994 invalidó el
mecanismo departamental y dejó sin discurso de lucha a la elite cruceña (Urioste, en: Soruco,
2008).
78 La Despolitización de la Raza

El ascenso del dirigente cocalero Evo Morales a la presidencia de la


República con un 54% de respaldo electoral el 2006, en un contexto
de manifestaciones de la crisis, originó un acercamiento imaginario
de la sociedad civil al aparato estatal y la esperanza de un cambio
estructural. Para los pueblos indígenas, originarios y campesinos,
esto significó el hito histórico en su larga lucha contra la exclusión del
espacio de la representación política. Por su parte Morales, identificado
como “el primer Presidente indígena” inició su gestión con acciones y
discursos que repercutieron vigorosamente en el plano simbólico, como
el nombramiento de Ministra de Justicia a una mujer de pollera, ex-
trabajadora del hogar19. El mensaje parecía claro, había llegado el tiempo
de la autorepresentación de los sectores subalternizados. Las medidas
económicas como “la nacionalización de los hidrocarburos”, en mayo
2006, resaltaron el rol del Estado nacional y fueron leidas como un ataque
a la empresa privada por los sectores opositores al gobierno, desde la
lógica del modelo de progreso y desarrollo.
La instalación de la Asamblea Constituyente, AC, en agosto del 2006 para
la refundación del Estado, con participación de actores individuales y
colectivos, cada uno con sus visiones de mundo, derivó en un escenario
de lucha abierta entre dos visiones de país. Una de ellas demandaba
algunas reformas al Estado-nación, la otra pretendía transformar hacia
una estructura que reflejara la condición plural de la sociedad. Los
grupos de la elite cruceña, a través de sus mecanismos de representación
nacional y local, exigieron el reconocimiento del régimen autonómico
departamental via reforma de la CPE. En los hechos, apostaron por
la movilización social para anular el espacio de la AC y legitimar una
autonomía departamental de facto. Una muestra fue la radicalización de
las fuerzas sociales por la ¡autonomía ya! y el constante condicionamiento
y amenaza al desarrollo de la AC20.
La eficacia del discurso de la autonomía departamental radicó en la
apropiación de la demanda social de descentralización administrativa
por grupos de poder local que la fueron reconfigurado desde su lugar y
perspectiva como “la demanda de autonomía”, por ejemplo, con potestades
exclusivas sobre recursos estratégicos del Estado-nación como la distribución

19 La mujer de pollera y trabajadora del hogar en Bolivia ha representado las múltiples


profundidades y relacionamientos de la opresión colonial y la explotación laboral por razones
de género, etnicidad y clase.
20 Cfr. Defensoría del Pueblo y Universidad de la Cordillera, 2008.
Isidora Coria 79

y redistribución de la tierra (Böhrt, 2008). Por otra parte, esta demanda


fue revestida de simbología indígena chiquitana, sin que ello significara
una reivindicación indígena, sino una estrategia acorde con el momento
histórico. Es más, el sujeto social de interpelación frente al gobierno —en
semejanza con el periodo revolucionario del ‘52—, fue “lo camba”, esta vez
en oposición y negación a “lo colla”. Entonces, el ciclo de politización de
la reivindicación indígena —en un contexto de desnudamiento de la crisis
estructural y coyuntural que dio lugar al momento reconstitutivo, y que
derivó en un proceso de politización de la raza a nivel nacional— en Santa
Cruz se expresó a través de la polaridad camba vs. colla.
Esta polaridad fue articulando cada una de las categorías en el espacio
del conflicto y desde una perspectiva de pasado, en vínculo con los mitos
fundantes y otros relatos que fueron construidos y reconstruidos en el
imaginario de la región vs. gobierno andinocéntrico. Así, la autonomía
fue representada como una demanda histórica de los cambas ante el
sometimiento del centralismo colla. La última masacre indígena, durante el
periodo de auge de la goma, fue relatada como evidencia de esta constante
opresión y colonialismo colla a la región oriental. La permanente migración
de occidente hacia Santa Cruz fue leída como un hecho de avasallamiento
territorial y cultural (Espósito, 2009). Santa Cruz fue representada como una
especie de región – nación donde los collas eran sujetos extraterritoriales,
“del exterior”. La autonomía se perfilaba, entonces, como proyecto de
progreso ante la imposición de lo retrógrado. La traducción del conflicto
político en términos de conflicto cultural —entendida como diferencia
natural— llevó a considerar como una imposibilidad la convivencia de la
diferencia cultural en el mismo territorio,
Yo he llegado a mis cuatro años y he entrado al colegio (...). Siempre ha
habido ‘el colla de mierda’, ‘el camba flojo’ esa era la gran pelea que había
(...). Eso era, le puedo decir 20 años, 25 años atrás, ahora las ganas son de
matarse. Ahora existe odio que no había antes (…). Alguna vez leí que una
de las formas de salvar a Bolivia de una de las únicas formas de salvar a
Bolivia, es justamente crear e institucionalizar las dos Bolivias. Este país
ha sido ingobernable desde sus principios y es que nunca le puedes dar
contento a estas dos clases de personas [cambas y collas] y no porque se
hacen mal gobernante (...) lo que es bueno para uno, digamos que es malo
para el otro, existir y es por una cuestión innata de historia” (Miembro de
base, varón, de la Unión Juvenil Cruceñista, 02/08)

La polaridad “camba vs colla” en el núcleo del discurso social explicativo de


la situación política, fue la manifestación de la politización de las nociones
80 La Despolitización de la Raza

de la diferencia racial. El tránsito del discurso a la violencia racial pública


fue paralelo. Sin embargo, las acciones “autónomas” como el referéndum
por los estatutos autonómicos, el impedimento a la llegada del Presidente
de la República y sus representantes a la ciudad de Santa Cruz y; la toma
y saqueo de las instituciones públicas en el departamento; entre los más
difundidos por los mass media, fueron parte de los efectos del proceso de la
politización de la raza.
3.1. “Lo camba vs. lo colla” como expresión de nociones de diferencia
racial
La construcción mítica del camba en el periodo revolucionario del 52,
se manifestó abiertamente como “mestizo blanco” y en negación del
indígena del oriente, pese al uso de sus símbolos de reivindicación
como la expresión de “Iyambae”21. La noción racial de blanco puede
evidenciarse a partir de la identificación del “traidor” a Santa Cruz. “El
traidor” es el camba o cruceño de origen, quien al no apoyar la causa
autonómica se posiciona en el espacio del opositor político y regional:
el colla. Cuando se identifica al “traidor”, generalmente se detallan los
signos distintivos de “lo colla” y de “lo camba” que deberían determinar
su postura y práctica política como expresa este joven en el contexto de la
defensa del Plan 300022, en septiembre 2008:
Una vez ahí, ya vemos ese toque racial que tenían las personas contra
nosotros, nos decían —traidores, tu sós blanco, traidor venite a este lado,
traidor— me decían (Dirigente de la Organización Juvenil Luis Espinal,
28/10/09).

Desde la mirada del camba, lo colla representa una condición de “raza”,


identificado por sus rasgos fenotípicos “pómulos sobresalientes, bajito,
morenito” determinados por su origen geográfico y biológico. Desde
la visión del indio mítico, se le caracteriza como “odiador, vengativo
y desleal” con la tierra que le acogió. De una condición mental de
inferioridad de alguien que no entiende, no sabe, no decide, por lo que
no se le reconoce su dimensión política. En contraposición, el camba
mestizo blanco sería sujeto de derechos por su posición de superioridad.
Finalmente, la diferencia de posicionamiento político se expresó como
una condición esencialista,

21 Iyambae =del guarní: “pueblo sin dueño”.


22 Ver Plan 3000 en el Índice común de definiciones.
Isidora Coria 81

Por sólo el hecho de ser masista, ya sós colla. Por sólo el hecho de apoyar
al Presidente, ya sós campesino, ya sós cocalero, ya sós narcotraficante.
Hay un fuerte racismo. Solamente las personas de pollera, solamente
los que utilizan abarcas, solamente los que tienen una hoja de coca en
la boca, son personas que apoyan al gobierno. Personas que son de tez
blanca, personas que son universitarios, personas que tienen apariencia
camba, como se le dice aquí, es extraño y reniegan cuando uno dice:
yo apoyo este proceso, yo voy con Evo. Nos ven en manifestaciones,
¡masistas!, y nos tachan de collas, nos tachan de indios, nos tachan
de pícaros. (Dirigente de la Juventud Igualitaria Andrés Ibañez,
09/09).

La diferencia de posicionamiento político también expresa connotaciones


ideológicas, sociopolíticas y económicas atravesadas por imaginarios
civilizatorios de “atraso y progreso” y principios y valores universales.
Ser autonomista significaba ser progresista, defensor del sistema de
mercado incluyente y sinónimo de libertad.
Este proceso de politización de las nociones de la diferencia racial,
subyacentes en la representación de lo camba vs. lo colla, muestra
la continuidad de estas categorías “opositivas” tanto como
recursos articuladores de elementos en disputa, temporalidades
y significados, como cohesionadores y legitimadores del poder
local frente a la representación del poder nacional en momentos
de reconfiguración de lo social. Sin embargo, sus expresiones han
variado de acuerdo a los significados en disputa o reconfiguración;
así “lo camba” en el contexto del 52 pretendió representar un
sentido de homogenización —con sentidos de reconocimiento de
ciudadanía— con base en referencias de pertenencia a un lugar
común, mientras que en contexto del 2008 “lo camba” se revistió
de un sentido ambivalente de lo indígena, “mostrándolo” sin
representarlo. Es decir, el proceso sistemático de reconstrucción
ideológica y política de “lo camba” durante el 52 se expresó
recientemente a través del sentido común, no sólo como diferencias
naturales en base a determinantes de tipo biológico-cultural y
de medio ambiente, sino además, incorporando la diferencia de
posicionamiento político como una manifestación de la supuesta
determinación de las diferencias naturales.
82 La Despolitización de la Raza

4. El cambio en la correlación de fuerzas y la despolitización de la


raza
La masacre de campesinos en El Porvenir, Pando23 en septiembre
del 2008, significó el momento más alto de la conflictividad política.
La intervención militar del gobierno en el lugar de los hechos marcó
un punto de retorno de la escalada de violencia a nivel nacional. La
detención del prefecto de Pando y otros actores locales como el periodista
Melgar, quien emitió amenazas públicas abiertamente racistas contra
el presidente Morales, fueron debilitando los organismos paralelos y
“supraestatales” de la oposición regionalizada como el Consejo Nacional
Democrático, CONALDE. Por otro lado, la desarticulación del grupo
armado de Rozsa24, vinculado supuestamente a grupos de poder local
movilizados contra el gobierno, significó un golpe a la estructura del
CCPSC que por más de 50 años fue, y sigue siendo, la fuente de base
social e institucional de los grupos de poder cruceño.
La movilización de los sectores sociales de todo el país hacia la sede
de gobierno en octubre del 2008, en demanda de la convocatoria a
un referéndum para aprobar la nueva CPE, les permitió retomar el
protagonismo político en las movilizaciones. Finalmente, la aprobación
de la nueva CPE en enero del 2009, definió un cambio en la correlación de
fuerzas a favor del gobierno. La aprobación de la autonomía departamental
en la nueva CPE, junto a los otros niveles de autonomía, no sólo significó
una derrota política y económica —la inversión en la movilización no dio

23 Según el informe de la Defensoría del Pueblo, desde los primeros días de septiembre y
bajo el anuncio de toma de instituciones públicas y masificación del bloqueo por el Consejo
Nacional Democrático, CONALDE, “hasta la restitución de la autonomía”, la situación de
conflictividad en Pando fue tomando rumbos vertiginosos. El 5 de septiembre, los grupos
autonomistas movilizados tomaron el aeropuerto de Cobija y una avioneta militar con
“pertrechos militares”; los medios de comunicación suspendieron transmisiones. El 6 de
septiembre, la Federación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos convocó al ampliado
departamental para tratar temas de coyuntura y la problemática de la tierra. Desde el 10 de
septiembre, los comunarios empezaron a salir de sus comunidades para asistir al ampliado,
pero fueron impedidos de llegar al lugar de concentración. Las emboscadas y posterior
persecución armada y eliminación de “campesinos e indios” resultó en la muerte de
aproximadamente 19 personas. (cfr: Informe Defensorial de los hechos de violencia suscitados en el
mes de septiembre de 2008, en el departamento de Pando).
24 Ver Grupo Rosza en el Índice común de definiciones. Además considerar que según la
postura oficial del gobierno, este grupo habría sido contratado por grupos radicales de poder
cruceño para iniciar una lucha interna hasta el derrocamiento del gobierno o la división de
Bolivia. Algunos portavoces del CCPSC afirman que fue el gobierno quien contrató a este
grupo, y que algunos radicales cayeron en la anzuelo.
Isidora Coria 83

los resultados esperados—, sino que dejó sin discurso reivindicativo a los
grupos de poder local, por lo menos eventualmente.
Fueron estos hechos y la coyuntura de convocatoria a nuevas elecciones
generales,25 rumbo a la implementación de la nueva CPE, los que
terminaron de desplazar el discurso de la reivindicación indígena de la
agenda política y la politización de la raza como mecanismo de respuesta.
Es decir, la toma de control de la situación por parte del gobierno implicó
un repliegue de hecho en las acciones de la oposición. Por otra parte, los
pactos y alianzas estratégicas del gobierno con sectores de la clase media
urbana, grupos empresariales, facciones partidarias tradicionales y otros,
en el momento electoral, consolidó el desplazamiento del espacio político
de la emergencia de la representación indígena-campesina como actor
protagónico. Este doble proceso de repliegue del espacio político de los
discursos y contradiscursos sobre lo indígena marcó el momento de la
despolitización de las nociones de la diferencia racial subyacentes en los
elementos en disputa.
En Santa Cruz el proceso de despolitización de la raza se expresó en
el vaciamiento del discurso de la reivindicación camba del espacio
político. La ausencia de este recurso de articulación, cohesión social y
de movilización por la autonomía también repercutió en las expresiones
de violencia racial pública. Sin embargo, no significó una total ausencia
de los hechos de violencia contra “lo colla”, más bien se sucedieron
expresiones “ocasionales”, posiblemente como resabios del proceso
de politización de las nociones de la diferencia racial o rasgos de una
situación normalizada26.
La ausencia de la UJC —grupo de choque de la CPSC—, en el espacio
público parecía asegurar las actividades proselitistas del MAS como la
apertura de las casas de campañas en pleno centro de la ciudad. Las
opiniones diferentes a la postura del poder local pudieron ser expresadas
sin temor a represalias,

25 Junto a las elecciones generales para diciembre del 2009 se convocó al referéndum por las
autonomías en los cinco departamentos que anteriormente habían manifestado su negativa.
Las preferencias por el “Sí” o por el “No”, no tuvieron ninguna relevancia en el escenario
electoral, posiblemente, como resultado de la pérdida del discurso de la autonomía por parte
de la oposición regionalizada.
26 En el primer proyecto de investigación sobre racismos y regionalismos algunos dirigentes
campesinos entrevistados se sorprendían de la sorpresa de los investigadores al conocer las
acciones de castigo físico y público a los collas en el departamento de Santa Cruz.
84 La Despolitización de la Raza

Antes yo subía al micro, siempre asqueándose o haciéndose a un lado de


la gente que cree que es del interior o algo. Y hoy veo que ya no hay tanto
eso, estoy viendo que está cambiando, ya son más tolerables. La gente ya no
se grita como antes, no sucede, no estoy viendo ya tantos casos parecidos,
pero antes si los veía muy seguido. (...) Inclusive hoy mismo, cuando yo
me venía al trayecto para acá, hice alguna alusión al partido en defensa.
Nadie me miró, nadie me insultó, nadie me crítico, y no me importa y si lo
van hacer. (Miembro de base, mujer, de la Organización Juvenil Luis
Espinal, 26/10/09).

En este proceso de repliegue de los elementos en disputa del espacio


político, donde subyacen las nociones de diferencia, se puede entender
el tránsito de un espacio de completa intolerancia a otro de tolerancias
y signos normalizados. Proceso expresado en la ausencia de violencia
física, simbólica y pública contra los collas, tolerancia a la diferencia de
opinión respecto a los grupos de poder local, además de cierto júbilo por
el avance hacia la democratización de espacios con profundos resabios
señoriales.
4.1. “Lo camba” y “lo colla” como expresión de múltiples
diferenciaciones
Si bien el discurso camba vs. colla desapareció del espacio político,
desde el espacio privado surgieron una serie de certidumbres respecto
a estas representaciones. Una de las consideraciones generalizadas que
estuvo presente, incluso en el momento de la politización, fue que los
grupos de poder local utilizaron hábilmente las diferencias existentes
dentro de la sociedad cruceña. Es decir que, “lo camba” a diferencia de
“lo colla” representa un imaginario dominante dicotómico entre lo que
se es y no se es; un mecanismo de jerarquización que ha sido construido
cotidianamente a partir de las supuestas diferencias fenotípicas junto a
las diferencias culturales. Así, la higiene, el aspecto físico, la clase social,
la referencia cultural, el lugar de origen y acceso a privilegios, son las
expresiones de diferenciación del imaginario de lo colla a diferencia de lo
camba.
Al joven estudiante desde antes, desde hace años en Santa Cruz, en toda la
zona oriental, se le enseña con una actitud machista, machista, netamente
machista. Y a todas las personas que llegan del interior se las bajonea desde
niños. Cuando llegan con el acento, empiezan a bajonear, diciendo que lo
colla es lo peor, que los collas son cochinos, que los collas son hediondos, que
los collas no saben nada, que los collas son tímidos. Que podemos hacer lo
Isidora Coria 85

que sea con los collas, por sólo el hecho de ser camba. Ser camba es ser limpio,
ser camba es ser bien, ser camba es conseguir bonitas mujeres, ser camba es
así. Desde el colegio empieza esa mentalidad. Es por eso que la mayoría de
los jóvenes, cuando va un presidente indígena a la cabeza, sienten eso, ese
rechazo a mi me enseñaron desde colegio que, un colla es así, es así, así, y
ahora ¿tengo que hacerle caso a un colla? ¡No! Es por eso que la derecha
toma como un arma principal eso. Es por eso que se pone a mujeres bonitas,
se utiliza a agencias de modelos, a cantantes de Santa Cruz. Atrae eso al
joven, ponen de un lado a jóvenes del occidente, bajitos, morenos, que no
saben hablar bien el castellano, y ponen del otro lado, a modelos, a personas
conocidas de Santa Cruz, y ponen a elegir al joven ¿quieres estar de este
lado o del otro? Usan más lo que es imagen, y no en sí ¿qué es lo que te
ofrece este lado, y qué es lo que te ofrece este otro lado? (Dirigente de la
Organización Juvenil Luis Espinal, 28/10/09).

Estos imaginarios de jerarquización, al ser politizados, no solo han puesto


de manifiesto sus sentidos normalizados en el espacio de lo político, sino
que tambien han articulado la diferencia de posicionamiento político con
las nociones de diferencia racial y, en muchos casos, han sido leídos como
una expresión de las nociones de la diferencia racial. Es decir, la diferencia
política esencialista ha empezado a incorporarse a los imaginarios
dominantes de lo camba y de lo colla, como parte del repertorio de las
múltiples expresiones de diferenciación.
Hay muchas diferencias, muchas diferencias en las formas de expresarse,
de hablar, y de pensar también. Porque, cómo le puedo decir, en pensar en
forma política, el pensamiento político, y eso. Y... en la manera de hablar
y la manera de comportarse” (Miembro de base, mujer, de la UJC,
4/11/09).

Por otra parte, las representaciones de lo camba, a diferencia de lo colla han


expresado sentidos de pureza como forma de legitimación de sus acciones
y su pertinencia de ser o no cambas. Así, se identifica al “camba verdadero”
como al indígena oriental ligado a su hábitat “natural”. Esta imagen del
camba puro está en el sentido común de gran parte de la gente,
Un camba neto, neto, te puedo decir que es aquel que te saluda, te dice
hermano, te da su casa, te da de comer. Igual que en el interior, es la misma,
es eso. Yo conocí a varios, pero cambas nacidos realmente cambas, o sea los
que viven ahí en el campo. Entonces yo le puedo decir que un camba, un
camba, no es como se comporta la Unión [UJC]. Miembro de base, varón,
de la Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez, 09/09).
86 La Despolitización de la Raza

La valoración de una supuesta condición de pureza del camba (indígena),


también se afirma en el sentido negativo que se le da al mestizaje
(biológico y/o cultural) del camba con el colla, desde una dimensión
moral. Se considera que el camba-colla es quien pretende afirmarse en su
“nueva condición camba” autonegándose y castigando a los otros collas.
Estas referencias expresan la continuidad de una condición polarizada y
esencialista, que se afirma o no desde una condición moral e instrumental.
Es decir, al colla-camba se le puede reconocer como camba si lucha por el
interés de la región; pero si en su lucha se identifican elementos negativos
e indeseables, se le identifica como colla.
En el proceso de despolitización de las nociones de diferencia racial,
la representación de lo camba, a diferencia de lo colla, muestra los
sentidos profundos de esta construcción con base en diferencias de
tipo naturalizante, y que el momento de politización ha incorporado
la diferencia política como expresión de las supuestas determinantes
naturalistas. Por otro lado, la disputa por los sentidos de pureza y
coherencia de estas representaciones muestra la condición ambivalente
de quienes pueden o no identificarse como cambas, y de la misma
representación. El concepto de lo camba como noción homogenizante
parece resistir a su propia contradicción faccionándose en diferentes
“tipos de cambas” —camba-cruceño, el camba-colla, camba–camba—,
pero que finalmente se asienta en sentidos esencializantes. Sin embargo,
lo camba–camba que sería la expresión más pura y coherente, resulta
ser una negación de lo camba como concepto aglutinante. Entonces, lo
camba como noción homogenizante y como signo jerarquizante deviene
en la condición vital para dinamizar sus sentidos deterministas.

5. Conclusiones
En el contexto boliviano, los procesos de significación de la raza, sus
formas de expresión y emergencias en el espacio político estuvieron
marcados por sus propias complejidades, coyuntura y una larga dinámica
de historia de enfrentamientos y negociaciones entre las regiones y el
gobierno central. En el caso cruceño, la condición colonial y oligárquica
del Estado boliviano —posterior a la República— configuró las relaciones
entre el gobierno nacional y los representantes de Santa Cruz en torno
a la extracción de minerales del occidente. En el periodo de auge de la
goma, el carácter extractivista del Estado y señorial de las castas políticas
coadyuvó en la constitución de oligarquías en el oriente, semejantes a las
mineras, que se representaron como dueños del territorio, y en momentos
Isidora Coria 87

de tensión con el gobierno no sólo lucharon por demandas concretas sino


también por tener legalidad en el control del territorio. En este periodo,
los indígenas del oriente representaban la amenaza y negación de la
condición civilizatoria de los descendientes hispánicos. Además, como
parte de la ideología racial del momento, se llevaron a cabo acciones
de exterminio desde el Estado (Demelas, 1981). La denominación de lo
camba se manifestó en el contexto de la hacienda y en relación con el
patrón, aunque durante la guerra del Chaco se ensayó la articulación
entre el indígena conquistado y el descendiente colonizador a través del
mito “Santa Cruz nació independiente”.
El periodo revolucionario del 52 llevó a los grupos de poder local a
configurar el mito de “lo camba” como un concepto de cohesión interna y
de diferenciación con el migrante del occidente o “lo colla”. Este sentido
de homogenización coherente con el sentido de ciudadanía y en relación
con las demandas insatisfechas por el gobierno, generó legitimidad para
los grupos de poder local cuyos discursos de casta y ciudadanía calificada
habían sido puestos en cuestión por el discurso de la igualdad en base al
voto. La construcción de lo camba -a diferencia de lo colla- expresado
durante los momentos de tensión como diferencias preponderantemente
de pertenencia a un lugar común, posteriormente, expresa diferencias
de rango, culturales, de procedencia geográfica y nociones fenotípicas,
sobre todo entre los sectores subalternos. Para los grupos de poder “lo
camba” significó una definición alternativa, tanto en sus estrategias de
legitimación interna como frente al gobierno (Pruden, 2003).
El reciente proceso constituyente que emergió como respuesta a la crisis
y la reivindicación indígena llevó a los grupos de poder local apostar por
la autonomía departamental frente a la AC. La articulación del discurso
de autonomía y de “lo camba” como referencia a “lo indígena” pero sin
su presencia, fue el núcleo articulador de las categorías en disputa y
elemento explicativo de la problemática social y política bajo criterios de
diferencias naturalizantes y jerarquizadas. Las expresiones de este proceso
de politización de las nociones de la diferencia racial no sólo alcanzaron
a la racialización del discurso social, sino que gatillaron la violencia
racial pública contra todo lo identificable como “lo colla”. Además, las
acciones “autonómicas” de facto pudieron derivar en un enfrentamiento
civil. Por otra parte, los sentidos de lo camba vs lo colla evidenciaron
la internalización de criterios naturalizantes que posibilitan nuevas
articulaciones con sentidos deterministas. En este caso, la diferencia de
posición política fue incorporada como expresión esencializada y como
criterio determinante.
88 La Despolitización de la Raza

La desarticulación de la demanda de autonomía de los imaginarios de lo


camba y colla, como resultado del cambio en la correlación de fuerzas,
marcó el proceso de despolitización de las nociones de la diferencia racial
expresado en el repliegue de la polaridad camba-colla del discurso social,
hecho que repercutió en la ausencia de las acciones de violencia física
pública, y el “retorno” de la presencia institucionalizada del Estado.
Sin embargo, en el espacio privado “lo camba” y “lo colla” expresaron
una multiplicidad de diferencias jerarquizadoras determinadas por
condicionantes naturales, y que al mismo tiempo, dinamizan los sentidos
jeraquizantes. Entonces, se podría decir que “lo camba”, a diferencia de “lo
colla” como recurso articulador de elementos en disputa, homogenizador
y al mismo tiempo diferencialista, ha significado un mecanismo eficaz para
la legitimación de los grupos de poder local en la estructura tradicional
de jerarquías frente a procesos de transformación histórica.
Finalmente, se podría indicar que los procesos de politización y
despolitización que aproximan a las complejas articulaciones de las
diferentes dimensiones de los elementos en disputa política con las nociones
de la diferencia racial, evidencian las profundidades de los imaginarios
jeraquizantes con base en criterios naturalizantes y su capacidad de acción
en un contexto de politización. Es decir, el tránsito de las situaciones
normalizadas —lo políticamente correcto— a las políticamente necesarias
—desde la humillación hasta la eliminación del otro—; entonces, “la acción
racial” como lo políticamente correcto en un momento de predominio de la
fuerza social movilizada sobre la materialidad y subjetividad de las nociones
de estatalidad, como fue evidenciado en los espacios territorializados de la
llamada “media luna27”.
La politización y despolitización, como procesos que permiten visibilizar
los tránsitos de lo normalizado a lo “exacerbado” también muestra el
doble caracter —o vital— de las nociones de la diferencia racial que se
dinamizan articulándose a una serie de dimensiones, temporalidades
y significados y, al mismo tiempo, resitúan los límites de su sentido
jeraquizante desde su lógica naturalizante. Este doble caracter hace
que su politización sea el mecanismo más efectivo de lucha política en
espacios con profundos sentidos señoriales, ya que al politizar la raza se
articulan los diferentes elementos del espacio del conflicto político a partir
de la lógica determinista (naturalista) y, al mismo tiempo, le permiten
replegarse en su sentido meramente racial.

27 Ver Media luna en el Índice común de definiciones.


Isidora Coria 89

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El boom de los grupos juveniles:
Dinámicas y características de las
organizaciones juveniles en Santa Cruz
Khantuta Muruchi y Andrés Calla

1. Introducción
Entonces, los grupos juveniles políticos son dos: uno es del oficialismo y
otro es de la oposición. Los jóvenes, de alguna manera mencionados, son
todos de Juventudes MAS, ellos de alguna manera han seguido el mismo
ejemplo. Gracias a Dios, el haber creado un grupo juvenil acá en Santa
Cruz ha sido un aporte a este departamento ya que ha servido para que otros
jóvenes repliquen lo mismo, generen su grupo juvenil en este departamento.
(…) En su momento se había generado ese boom de los grupos juveniles.
(Dirigente, varón, Organización Juvenil Luis Espinal)

Según la percepción de sus integrantes, las organizaciones de jóvenes de la


ciudad de Santa Cruz, cobraron mayor presencia desde el año 2005. Así como
menciona el dirigente de la Organización Juvenil Luis Espinal, refiriéndose
a la formación de organizaciones de jóvenes con carácter político, en Santa
Cruz se habría experimentado un boom de los grupos juveniles”.
El desarrollo de las organizaciones juveniles en Santa Cruz se produce
en un contexto de polarización política regional e identitaria. Esta
oposición se da, fundamentalmente, entre los prefectos y Comités Cívicos
de la “media luna”1 y el gobierno del Movimiento al Socialismo, MAS2 y
está marcada por altos niveles de racismo y violencia. La elite cruceña,
representada por el Comité Cívico Pro Santa Cruz, CCPSC, que encarna
la oposición al gobierno del MAS, ha protagonizado, en los últimos cuatro
años, disputas políticas y conflictos callejeros violentos. Estas disputas
políticas entre el gobierno del MAS y el Comité se han manifestado en los

1 Ver Media Luna en el Índice común de definiciones


2 Para esta y siguientes siglas, consultar el siglario
92 La Despolitización de la Raza

referéndums realizados durante los últimos cuatro años3, y han generado


altos niveles de violencia. Este contexto generó una exacerbación del
racismo
Particularmente, la Unión Juvenil Cruceñista, UJC, reconocida como el
grupo de choque del Comité Cívico Pro Santa Cruz, se caracterizo por
el uso de la violencia en contra de manifestantes que se caracterizaban
por ser migrantes collas, indígenas, o “masistas”. A pesar de ello, la
UJC ha sido reconocida como una de las organizaciones de jóvenes con
mayor trascendencia histórica e impacto sociopolítico sobre la sociedad
cruceña.
Actualmente su actividad es difícilmente perceptible. En el período en
que se realizó esta investigación (septiembre - noviembre 2009) fue difícil
ubicar y contactar a miembros y dirigentes activos de la UJC. Sin embargo,
se encontró una variedad de organizaciones de jóvenes involucradas en
el ámbito político, social y cultural que cobraban mayor trascendencia en
la sociedad cruceña.
El interés de este artículo es abordar el estudio de las organizaciones de
jóvenes en Santa Cruz, y responde a las siguientes preguntas: i) ¿cuáles
son las características de estas organizaciones y de qué tipo son?, ii)
¿cuáles son las motivaciones de los jóvenes para involucrarse en estas
organizaciones? y, iii) ¿de qué modo estas organizaciones y sus miembros
se incorporan a la dinámica política y social?
Este estudio de las organizaciones juveniles pretende, asimismo, analizar
la participación de los jóvenes tanto como actores sociales y políticos —
así como a través de las mismas organizaciones—, en la dinámica política
y social.
Las organizaciones de jóvenes surgen como entidades que pretenden ser
autónomas, pero su permanencia depende, por un lado, de la relación
que mantienen con los adultos —en tanto condición generacional— y, por
otro lado, de la relación que desarrollan con entidades políticas, cívicas u

3 En el año 2006 se realizó el Referéndum para las Autonomías Departamentales y la convocatoria


a la Asamblea Constituyente; en mayo del 2008 la prefectura de Santa Cruz convocó al
referéndum por la aprobación o rechazo de los Estatutos Autonómicos Departamentales; en
agosto de 2008 se realizó el referéndum revocatorio de presidente y vicepresidente de la
república, y prefectos de departamento; en enero de 2009 se realizó el referéndum revocatorio
y dirimidor de la nueva Constitución Política del Estado; en diciembre de 2009 culmina este
largo periodo electoral con las elecciones presidenciales.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 93

ONG. Estas relaciones delimitan, en gran medida, el tipo de participación


y de actividades que realizan las diferentes organizaciones y el alcance
de los jóvenes como actores sociales- políticos. Así, las organizaciones se
enfrentan a una constante tensión y disputa por ser autónomas respecto
de las entidades con que se relacionan, y, al mismo tiempo, pugnan por
reivindicar su condición de jóvenes como actores políticos y sociales.
Para desarrollar este argumento creemos necesario presentar una
breve descripción de la metodología utilizada en la investigación;
posteriormente una descripción general de las organizaciones juveniles
y, finalmente el análisis de sus dinámicas políticas y sociales.

2. Trabajo de investigación
El periodo del trabajo de campo abarcó el período de septiembre a
noviembre de 2009, y estuvo fuertemente marcado por la campaña de las
elecciones presidenciales de diciembre.
En la primera fase de esta investigación y a través de contactos y
referencias personales que se obtuvieron en las últimas investigaciones
del Observatorio del Racismo. se identificaron 19 organizaciones juveniles
en la ciudad de Santa Cruz. Luego, para obtener un panorama general de
las organizaciones juveniles se entrevistaron a los representantes de estas
organizaciones
El resultado de estas entrevistas es sugestivo. Entre el 2005 y 2009
surgieron varias de las organizaciones de jóvenes con actividad política,
y según sus miembros se habría producido, un boom, un incremento
desde el año 2005. Este surgimiento se produjo en respuesta a los ataques
y agresiones que sufrían los cruceños que apoyaban al MAS por parte
de la UJC4 , y se relaciona con el nuevo contexto político generado por el
gobierno del MAS.
Así, de las 19 organizaciones, once de ellas expresaron su apoyo al
proceso de cambio y su afinidad al MAS5, a estas organizaciones las

4 Para mayor información ver: Observando el racismo: Racismo y regionalismos en el proceso


autonómico: Hacia una perspectiva de clase. La Paz: Defensoría del Pueblo; Universidad de la
Cordillera, 2009
5 La presencia de las organizaciones pro proceso, en la actualidad, suman más de 11
organizaciones. que responden a una forma de organización territorial en función a los 12
distritos de la ciudad de Santa Cruz: cada organización juvenil corresponde a un distrito.
También existen otras organizaciones que se articulan a la Universidad Mayor Gabriel René
Moreno y a la Central Obrera Departamental.
94 La Despolitización de la Raza

denominaremos “pro proceso”. Cuatro organizaciones se identificaron


contra el proceso y su afinidad al CCPSC, a estas las denominaremos
“pro cívicas”. Finalmente, otras cuatro organizaciones se desarrollan
en el ámbito socio-cultural. Estos datos llaman la atención dado que
Santa Cruz representa la oposición al actual gobierno y la presencia de
organizaciones aliadas al Comité es mínima frente a las afines al MAS.
De las 19 organizaciones juveniles, se eligieron nueve para realizar un
seguimiento a sus miembros y dirigentes —por medio de entrevistas
semi - estructuradas—, y también a sus actividades como ser talleres,
reuniones, asambleas, conferencias de prensa, actos proselitistas, y
también actividades culturales como, por ejemplo, obras teatrales.
El criterio de selección de las nueve organizaciones fue el de conseguir
una representación de los tres tipos de organizaciones juveniles
identificadas: Entonces, se escogieron cinco organizaciones pro-proceso:
Juventud Igualitaria Andrés Ibañez, Organización Juvenil Luis Espinal,
Organización Juvenil Marcelo Quiroga Santa Cruz, Unión Juvenil Popular
y Columna Sur; dos organizaciones pro- cívicas: Acción Joven y la Casa
de la Juventud; y dos organizaciones socio-culturales: Fundación de Arte
y Cultura ALBOR, y la Asociación Civil de Arte, Cultura y Deporte San
Isidro.
Si bien se inició el trabajo de campo con nueve organizaciones juveniles,
debido al contexto político que generó la alianza del MAS con ex
dirigentes de la UJC, en la etapa final del trabajo se incluyeron a otras
dos organizaciones: Jóvenes por el Cambio (conformada por ex dirigentes
unionistas) e Instrumento de Jóvenes del MAS – Instrumento Político por
la Soberanía de los Pueblos, IJMAS-IPSP.

3. “El ejercito de Evo Morales”: las organizaciones afines al MAS


En esta categoría se incluyen siete organizaciones: Juventud Igualitaria
Andrés Ibáñez, Organización Juvenil Luis Espinal, Organización Juvenil
Marcelo Quiroga Santa Cruz, Unión Juvenil Popular y Columna Sur,
Jóvenes por el Cambio (conformada por ex – dirigentes unionistas), e
Instrumento de Jóvenes del MAS – Instrumento Político por la Soberanía
de los Pueblos (IJMAS-IPSP).
3.1. Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez Plan 3000
El 5 de enero de 2006, un grupo ex integrantes del MAS, fundó esta
organización que antes llevaba el nombre de Nuevo Amanecer y que se
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 95

vinculaba a la Secretaría de Juventudes del MAS como representación del


Distrito 8. Decidió cambiar su nombre como una estrategia para captar
más integrantes y presentarse como una organización social autónoma
del MAS. Esta organización corresponde únicamente al Distrito 8, donde
se encuentra la zona del Plan 3000.
Su estructura se asemeja a la sindical, compuesta por diferentes carteras
y donde las decisiones se toman en las asambleas. Dos mujeres ocupan el
cargo de vicepresidente y de la representación en las Juventudes del MAS,
respectivamente. Uno de sus dirigentes es ex miembro de la UJC. Sus
miembros alcanzan a 105 inscritos, de los cuales 40 son miembros activos.
La mayoría de sus integrantes son migrantes o hijos de migrantes de los
diferentes departamentos de Bolivia y se dedican a estudiar y trabajar al
mismo tiempo. Algunos de ellos son hijos de padres que fundaron el Plan
3000, quienes ahora son comerciantes o artesanos.
Esta organización se dedica también a realizar actividades sociales,
como el festejo del Día del Niño y Día de la Madre. Asimismo realizan
kermeses para autofinanciarse. Sin embargo, para obtener apoyo
económico también se acercan a distintas entidades como la Cooperativa
de Agua del Plan 3000, COPLAN, e instituciones del gobierno
La formación política es una de las áreas que prioriza esta organización,
en coordinación con algunos ministerios y otras instituciones como el
Ministerio de Culturas, el Ministerio de Educación, Fundación Tierra,
Corte Nacional Electoral, CNE. Con estas entidades también coordinan
para dar a conocer los logros del gobierno de Evo Morales y apoyan a
los candidatos del MAS en las campañas electorales.
3 2. Organización Juvenil Marcelo Quiroga Santa Cruz
Se creó en julio del año 2006 a iniciativa de ex integrantes de las juventudes
del MAS y se organizan motivados por la necesidad, por un lado, de
crear una organización autónoma distinta a la estructura del MAS, y por
otro lado, para contrarrestar las agresiones que el CCPSC desplegaba a
través de la UJC contra los disidentes al movimiento por la autonomía.
Según sus integrantes, adquieren el nombre de Marcelo Quiroga como
una fuente de inspiración por su “ideología” política y su trayectoria de
lucha.
La estructura de esta organización se asemeja a la sindical, compuesta por
diferentes carteras, y eligen a sus dirigentes en ampliados. El número de
miembros es de aproximadamente 100, de los cuales 50 son activos. 30%
de sus integrantes son mujeres, pero todos los dirigentes son varones.
96 La Despolitización de la Raza

Sus miembros pertenecen a distintos distritos de la ciudad de Santa Cruz,


estudian en la Universidad pública y trabajan. La mayoría son migrantes
o hijos de migrantes de los distintos departamentos de Bolivia. Sus padres
son transportistas o comerciantes y dirigentes de organizaciones sociales.
Dos de sus miembros son ex – integrantes de la UJC.
Entre sus diversas actividades, destaca el apoyo en las campañas
proselitistas a candidatos del MAS. También realizan actividades
asistencialistas, como la organización de campeonatos de futbol; festejos
para el Día del Niño para los niños de las calles; kermeses y rifas. Otra
actividad que priorizan es la formación política y formación de líderes.
3.3. Organización Juvenil Luis Espinal
Se creó formalmente el 20 de febrero de 2008 por un grupo de ex
– integrantes y fundadores de la organización Marcelo Quiroga que se
distancia de ésta por disputas internas en torno al protagonismo político
y control de poder. Los fundadores escogen el nombre de Luis Espinal
motivados por su trayectoria de lucha.
Las motivaciones que llevaron a este grupo a crear otra organización
fueron las de seguir con el objetivo de la “defensa del proceso de
cambio”, persistir como un grupo de resistencia a las agresiones de la
UJC, y profundizar la formación política.
Respecto a su estructura, está compuesta por un directorio que se
asemeja también a una forma sindical. Todos los dirigentes son varones,
con excepción de la cartera de Secretaria de Actas que la ocupa una
mujer. Sus miembros alcanzan, según sus dirigentes, aproximadamente
a 300 integrantes de diferentes distritos de Santa Cruz. El origen de la
mayoría de sus miembros es migrante de los distintos departamentos de
Bolivia. Los padres de alguno de ellos son ex relocalizados, dirigentes
de organizaciones sociales, transportistas, comerciantes, o maestros. La
mayoría de sus miembros estudian y trabajan.
En períodos electorales, sus actividades se concentran en las campañas
proselitistas de los candidatos del MAS, realizando caminatas, tirando
vallas de los candidatos opositores, y pintando grafitis. Esta organización
también se dedica a la formación de líderes.
3.4. Unión Juvenil Popular
A iniciativa de miembros jóvenes de la Central Obrera Departamental,
COD, de Santa Cruz y de su actual secretario ejecutivo, Lucio Vedia, se
creó la organización Unión Juvenil Popular el 26 de julio del año 2007.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 97

Sus fundadores, motivados por las constantes agresiones racistas de la


UJC hacia los migrantes “collas”, y por cambiar el estigma del joven
“violento” cruceño, vinculado a la UJC, decidieron adoptar el nombre de
Unión Juvenil Popular como una forma de proyectar otra imagen de los
jóvenes y para vincularse políticamente a la estructura de las Juventudes
del MAS.
Respecto a su estructura, esta organización se concentra en promover la
formación de “células barriales” y cuenta con una directiva, que tiene a una
mujer como su vicepresidente. Sus miembros alcanzan aproximadamente
a 100 personas, de las cuales 60 son miembros activos. La mayoría de sus
integrantes son migrantes o hijos de migrantes. Y, como afiliados a la
COD, algunos de ellos se dedican a la actividad de la microempresa.
Las actividades que realizan son kermeses y rifas para recaudar dinero y
financiar alguna de sus actividades, como también para repartir el dinero
recaudado entre la gente que necesita. Esta organización realiza talleres
y seminarios para capacitar políticamente a sus miembros y debatir
públicamente con sus “adversarios”.
3.5. Columna Sur
Este proyecto nace en marzo del año 2009, con el apoyo y la motivación
de personalidades políticas del MAS como Hugo Salvatierra, ex ministro
de Desarrollo Rural en la gestión del 2006, y Gabriela Montaño, actual
senadora del MAS. La Columna Sur, no es una organización juvenil
propiamente dicha, más bien es un proyecto que pretende aglutinar a
las distintas organizaciones juveniles con tendencias socialistas. Tiene
nueve miembros fijos, quienes al mismo tiempo son integrantes de la
organización Jóvenes Socialistas Santa Cruz6. Así, la frontera entre los
Jóvenes Socialistas y la Columna Sur es difusa.
La estructura de la Columna Sur incluye “una comandancia” que está
compuesta por 8 de sus integrantes. La comandancia es una forma de
asignar tareas y liderazgo a los miembros en las actividades que realizan,
y es un reconocimiento al mérito de los integrantes que han ido asumiendo
mayores responsabilidades7

6 La organización Jóvenes Socialistas fue creada el año 2007 para formar una organización
juvenil que pueda incorporarse a la estructura del MAS, y tiene su base en la carrera de
Ciencias Políticas de la Universidad Gabriel René Moreno.
7 Las personas que ingresan a la Columna Sur obtienen un brazalete de color negro, y en la
medida que adquieren más responsabilidades reciben una pañoleta y una gorra que los
distingue en grado jerárquico.
98 La Despolitización de la Raza

El origen de sus miembros es variado. Entre ellos hay migrantes del occidente
de Bolivia, de las provincias de Santa Cruz, y también hay hijos de familias
cruceñas. La mayoría de sus integrantes estudian la carrera de Ciencias Políticas
en la Universidad Gabriel René Moreno. Los padres de alguno de ellos son
profesionales, mientras que otros se dedican a la actividad comercial.
La Columna Sur se dedica exclusivamente al proceso de formación
intelectual. En este sentido, las actividades que realizan son:
talleres políticos en las zonas rurales y otros dirigidos a las distintas
organizaciones de la ciudad de Santa Cruz; talleres de formación política
a otras organizaciones de jóvenes y talleres de formación interna. Bajo
esta lógica, la Columna participo en el desarrollo y la organización del
Encuentro Social Alternativo, ESA, que se realizó en Vallegrande en
octubre de 20098. A diferencia de las otras organizaciones del MAS, la
Columna no se involucra abiertamente en las campañas electorales.
3.6. �������������������������������
Instrumento de Jóvenes del MAS –�� Instrumento
����������������������������
Político por la
Soberanía de los Pueblos, IJMAS-IPSP
En la estructura del MAS existe la Dirección Departamental de Juventudes
de Santa Cruz, conocida como Instrumento de Jóvenes del MAS, que no se
configura como una organización dado que forma parte de la estructura
orgánica del MAS. Esta entidad se divide en dos áreas: la urbana y la
rural. A nivel rural se organiza por provincias, y a nivel urbano por
distritos. Aunque se carece del dato preciso de su creación se estima que
fue en el año 2002.
Cada distrito de la ciudad de Santa Cruz tiene su comité barrial
de jóvenes quienes, junto a otras organizaciones juveniles, que no
necesariamente tienen una correspondencia distrital (como Jóvenes
Socialistas, Unión Juvenil Popular, Bartolinas Sisa, Marcelo Quiroga
Santa Cruz, Luis Espinal) se afilian a la estructura orgánica del MAS. A la
vez, cada comité u organización tiene un representante en el Instrumento
de Jóvenes. Entonces, en el Instrumento existen representantes juveniles
de los comités políticos barriales como también representantes de las
organizaciones juveniles.

8 El Encuentro Social Alternativo, ESA, tiene el objetivo de aglutinar a distintas organizaciones


sociales de Bolivia y de otros países. Este año, en su cuarta versión, se discutieron temas
como el problema de medio ambiente y el “Socialismo del Siglo XXI”. Tres de los integrantes
de la Columna estaban encargados de moderar algunas mesas de discusión, y también de
coordinar la logística de las delegaciones de jóvenes extranjeras, Por mencionar algunas: el
Partido Comunista del Paraguay, Juventud Carta Abierta de la Argentina, y Libres del Sur.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 99

Como entidad, son encargados de convocar a asambleas generales


—donde asisten todas las organizaciones afiliadas — para emitir votos
resolutivos, realizar elecciones de la directiva y debatir temas que les
incumbe en tanto su condición de jóvenes del MAS. Se dedican a realizar
actividades deportivas, tienen un ballet folklórico, y organizan talleres
de formación política.
3.7. ���������������������
Jóvenes por el Cambio9
Esta organización se funda en febrero de 2009, y cobra presencia
pública el momento en que se realiza la alianza de ex integrantes y ex
- dirigentes de la UJC con algunos candidatos del MAS, específicamente
con el senador Isaac Ávalos. Está compuesta por ex – dirigentes de la
UJC, dirigentes de las barras de los equipos de futbol de Oriente Petrolero
y Blooming, y dirigentes de la Federación Universitaria Local, FUL, de
la Universidad Gabriel René Moreno. Todas estas organizaciones están
articuladas a través de la UJC al CCPSC.
Una de las motivaciones para articularse como organización fue el deseo
de incorporarse al proceso de cambio porque la nueva Constitución
Política del Estado, CPE, reconoce la autonomía departamental. No se
declaran masistas y no son una organización juvenil del MAS. Muchos
de sus dirigentes se separaron del CCPSC por disputas internas porque
—como uno de ellos mencionó— “el Comité los traiciono” puesto
que no salió a defenderlos cuando el gobierno los acusó de la toma de
instituciones el 11 de septiembre10. Entonces, su alianza con el MAS, y la
propia formación de esta organización puede entenderse desde el interés
político electoral por parte de los ex unionistas.
Su estructura está compuesta por una directiva donde todos los ex –
dirigentes asumen una cartera. No se sabe con precisión la cantidad de
sus miembros. Respecto al origen de sus dirigentes, todos son nacidos en
Santa Cruz, y sus padres son migrantes de las provincias de Santa Cruz,
así como de los departamentos de Potosí, Cochabamba y Tarija.

9 No se pudo obtener más información de esta organización dado que el contacto se realizó en
los últimos días del trabajo de campo.
10 En septiembre de 2009, en la ciudad de Santa Cruz, la UJC, en coordinación con el Comité
Cívico Pro Santa Cruz, protagonizó la toma de la infraestructura de diversas instituciones
estatales, entre ellas el Instituto Nacional de Reforma Agraria, el Servicio Nacional de
Impuestos y la Empresa Nacional de Telecomunicaciones. Esta toma se realizó en un intento
de posesionar de facto a la gobernación autonómica.
100 La Despolitización de la Raza

Entre las actividades que realizan se destaca el apoyo en la campaña del


actual senador Isaac Ávalos.

4. �������������������������������������������������������������
Características generales de las organizacion de jóvenes del
MAS
El origen de las organizaciones de jóvenes del MAS se remite al horizonte
político generado por la victoria de Evo Morales en las elecciones a la
presidencia. Todas estas organizaciones se crearon después de la primera
asunción del presidente Morales en enero del año 2006.
En Santa Cruz, la victoria de Evo Morales generó un rechazo contundente
que se expresó en constantes agresiones físicas y amedrentamientos por
parte de la UJC a migrantes y simpatizantes del MAS, como menciona el
siguiente entrevistado:
En este punto se generó una confrontación, una violencia verbal y física,
con los que son contrarios de la oligarquía. Así sectores apoyando al MAS
eran tratados de lo peor, eran pegados. Gente que apoyó el proceso es tildado
de traidores. Como algo estratégico, el año 2007, a finales, aglutinamos
jóvenes bajo el nombre de un personaje, y a partir de ello tenemos masiva
participación. En un inicio, fue hacerle frente a la oposición, y apoyar al
gobierno porque no se dejaba que llegue el presidente. Bajo la organización
juvenil, hemos aglutinado gente de izquierda como juventudes del MAS
(dirigente, varón, Organización Juvenil Luis Espinal).

Estas agresiones y la alta tensión del conflicto político —que hicieron


más explícitas las expresiones de racismo hacia los migrantes “collas”—
produjeron un proceso de resistencia en los jóvenes de los sectores
populares, y generaron la irrupción de las organizaciones de jóvenes
afines al MAS (Unión Juvenil Popular, Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez,
Marcelo Quiroga Santa Cruz, Luis Espinal, Columna Sur). Entonces, estas
organizaciones surgen, por un lado, para resistir de manera organizada a
las agresiones violentas de la UJC, y son, por otro lado, la expresión del
deseo de los jóvenes de participar en el proceso de cambio propuesto por
el MAS y liderado por Evo Morales.
En lo que se refiere a su estructura, la mayoría de las organizaciones
(Unión Juvenil Popular, Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez, Marcelo
Quiroga Santa Cruz, Luis Espinal, Instrumento de jóvenes del MAS,
Jóvenes por el Cambio, Instrumento de Jóvenes por el MAS) tienen
una directiva compuesta por diferentes carteras y realizan asambleas
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 101

generales para elegir a sus dirigentes y tomar decisiones. La estructura


de estas organizaciones es similar a la sindical. El caso de la Columna Sur
es diferente, su estructura es horizontal, no tiene una dirigencia, asignan
responsabilidades a sus miembros quienes van rotando dependiendo de
las actividades que realizan.
Respecto a los miembros y la dirigencia de todas las organizaciones, la
presencia masculina es predominante. Las mujeres, en la mayor parte de
las organizaciones, son asignadas en las carteras de Secretaria de Actas
o Secretaria de Hacienda. Solo en un caso, el de la Juventud Igualitaria
Andrés Ibáñez, se evidenció la presencia de mujeres en los cargos
de vicepresidente y representante de la organización al Instrumento
de Jóvenes del MAS, respectivamente. Estos datos reflejan que estas
organizaciones reproducen el rol de las mujeres en la política. Según
algunos miembros varones, a las mujeres se les asigna en estos cargos
porque “son más responsables”, aludiendo, de cierta manera, que las
mujeres son aptas para cargos de distribución y control económico,
mismos que se asemejan al rol de ama de casa, y no al de representación
política.
En referencia a la extracción social, los miembros de las organizaciones
Luis Espinal, Marcelo Quiroga Santa Cruz, Unión Juvenil Popular,
Andrés Ibáñez y del instrumento de jóvenes del MAS son de clase
baja y media baja por lo que, si bien muchos de ellos estudian en la
universidad, gran parte además trabaja. Respecto al origen de sus
miembros, es predominantemente migrante; son migrantes o hijos de
migrantes, y en la mayor parte de los casos, los padres son comerciantes.
El caso de la Columna Sur es diferente porque la mayor parte de sus
miembros son de clase media y su actividad principal es el estudio
universitario. Sus padres, en general, son de Santa Cruz y en algunos
casos son profesionales.
Todas las organizaciones, salvo la Columna Sur, se caracterizan
por realizar actividades que involucran alto despliegue físico. En
las campañas electorales de distintos candidatos del MAS, las
organizaciones de jóvenes son las que se encargan de realizar la
coordinación de los actos proselitistas como marchas, caravanas,
y también de organizar la publicidad a través de afiches, pintado
de paredes y otros. De la misma manera, estas organizaciones son
portavoces de los logros del gobierno de Evo Morales y coordinan
este tipo de actividades con algunos ministerios. Los miembros de
las organizaciones tienen la tarea de difundir información a través de
102 La Despolitización de la Raza

panfletos y charlas sobre el Bono Juancito Pinto, el Bono dignidad y el


Bono Juana Azurduy.11
Como Torrez menciona (2009), las acciones de propaganda y la participación
de estas organizaciones en actos proselitistas, responde a la necesidad de
hacer frente a los eventos del CCPSC y para enfrentarse con la UJC en
nombre de la gestión presidencial de Evo Morales. Ello mostraría un
carácter operativo de las organizaciones y no así un perfil propositivo.
En este sentido, la diferencia de la Columna Sur respecto de las demás
organizaciones juveniles del MAS, es su carácter intelectual. La Columna Sur
se dedica exclusivamente a “pensar y estudiar el socialismo”, y pocas veces se
involucra en actividades que involucren alto despliegue físico. En cambio, el
accionar de las otras organizaciones se reduce principalmente a un rol operativo.
Si bien este rol operativo es característico en casi todas las organizaciones,
un elemento común de todas las organizaciones de jóvenes del MAS
es trascender este rol a través de la formación de líderes. Todas las
organizaciones se dedican a realizar talleres y seminarios de formación
de líderes. Estos talleres generalmente lo coordinan con personalidades
políticas afines al gobierno del MAS como Gabriela Montaño, Carlos
Romero y Jerjes Justiniano, entre otros.

5. “Los guardianes de la democracia”: Las organizaciones de


jóvenes del movimiento autonomista
5.1. Acción Joven Santa Cruz12
La organización Acción Joven se crea en junio de 2004, en el denominado
“Primer Cabildo del siglo XXI”13, aunque empieza sus actividades recién

11 En la primera gestión del presidente Evo Morales Ayma se promulgaron decretos que
establecen el pago de bonos que consisten en la dotación de un monto de dinero; en el caso
del Bono Juancito Pinto se otorga un monto anual de 200 bolivianos a niños de escuelas
públicas que cursan la primaria; el Bono Dignidad es una ayuda anual de 2400 bolivianos a
las personas mayores de 60 años; el Bono Juana Azurduy es un apoyo para madres gestantes
y niños menores de 2 años el cual otorga 50 bolivianos por cada control prenatal, con un
máximo de cuatro, y 120 bolivianos por controles post parto, además de 125 bolivianos por
controles médicos bimensuales de niños y niñas hasta los dos años.
12 A diferencia de todas las organizaciones entrevistadas, ésta fue la única que no accedió a las
entrevistas, a excepción de uno de sus dirigentes. Los datos presentados son producto de la
observación directa a sus actividades y también proveniente de información secundaria.
13 Este cabildo se realizó el 22 de Junio del 2004 en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y tuvo
una masiva asistencia, siguiendo “el afán de hacer autonomía al andar”, siendo el mensaje
del cabildo el de avanzar hacia la autonomía y el trabajo.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 103

hacia finales del año 2007. En ese cabildo se establece la “Agenda de


Junio” con 11 puntos para llevar adelante el proceso autonómico, a la
cabeza del CCPSC. Precisamente el punto 11 de dicha agenda establece la
formación de una organización de jóvenes del movimiento autonómico,
bajo el nombre de Acción Joven.
Entonces es el movimiento regional por la autonomía el que impulsa la
formación de Acción Joven como una forma de convocar a los jóvenes a
integrarse a este movimiento, de promover nuevos líderes y de cambiar el
estigma del joven cruceño que se representaba en la imagen de la UJC.
Acción Joven está organizada en un directorio compuesto por 18 personas
que corresponden a cuatro distritos de Santa Cruz. Sus miembros suman
entre 200 a 300 personas. Algunos de sus dirigentes, en su mayoría varones,
se conocieron en la comparsa Haraganes afiliada a la Asociación Cruceña
de comparsas carnavaleras, la que según Boschetti (s/f) se caracteriza por
agrupar a la clase alta y media alta de la sociedad cruceña. Es también
sugerente, que uno de sus dirigentes sea hijo del actual senador por el
partido de Convergencia Nacional, Germán Antelo, ex – presidente de la
Cooperativa Rural de electrificación, CRE, y ex líder cívico.
Las actividades de esta organización se vincularon con el movimiento
autonomista a través de las distintas campañas de los Referéndums14y
marchas en pro de la autonomía. En el Referéndum de los estatutos
autonómicos, los integrantes participaron escoltando recintos y ánforas
electorales. También, participaron activamente en la campaña del partido
Plan Convergencia Nacional.
Otra actividad que realizan es la proyección de líderes. Algunos de sus
integrantes son elegidos por la directiva para que asistan a la Escuela de
líderes que es dirigida por el CCSPC, en coordinación con la Universidad
Gabriel René Moreno15.
5.2. Casa de la Juventud Cruceña
La Casa de la Juventud es producto de la iniciativa de un grupo de
universitarios, quienes, motivados por el activismo cívico y la ausencia

14 Acción Joven se involucró en las siguientes campañas: por el “Sí” sí en el Referéndum por
la autonomía; por el “Sí” en el Referéndum de los estatutos autonómicos; por el “No” no a
la revocación del P prefecto Rubén Costas en el Referéndum Revocatorio; y por el “No” a la
NCPE en el Referéndum revocatorio dirimidor.
15 Este seminario tiene una duración de 6 meses en los cuales se enfatizan las áreas de ciencias
políticas, expresión, oratoria, e historia cruceña.
104 La Despolitización de la Raza

de líderes jóvenes, crean esta organización el 23 de abril de 2008. Con


el apoyo de Pablo Klinsky, ex presidente de la brigada parlamentaria
cruceña, consiguieron una oficina con toda la infraestructura necesaria.
La estructura de esta organización está compuesta por una directiva
que es elegida en asamblea con la presencia de todos sus miembros. Sus
miembros alcanzan a 60 personas de las cuales 30 son miembros activos.
30% son mujeres y una mujer es vicepresidente. La mayoría de sus
miembros estudian en la universidad, y son hijos de padres profesionales
nacidos en Santa Cruz y en las provincias de Santa Cruz.
Las actividades que realiza esta organización corresponden a tres pilares:
i) el activismo cívico, ii) ayuda social y, iii) formación de jóvenes. En el
ámbito del activismo cívico, la Casa de la Juventud asistió a los cabildos pro
autonomía convocados por el CCPSC y apoyó en el resguardo de ánforas
y recintos electorales en el Referéndum por los estatutos autonómicos.
Otras de sus actividades fue la defensa del Himno Cruceño16.
En el segundo pilar, de ayuda social, la Casa de la Juventud se dedica a
organizar visitas a hogares infantiles, y al Hospital Oncológico Infantil.
También desarrollan actividades de bailes y deportes con el fin de
incorporar jóvenes a la organización.
Respecto del tercer pilar, destinado a la formación de jóvenes, realizan
actividades sabatinas en las oficinas del CCPSC. Estos seminarios de
formación sobre distintos temas como: historia de Santa Cruz, terrorismo
caso Rosza17, y marxismo entre otros, dando especial énfasis a la historia
cruceña. Esta organización también proyecta a algunos de sus miembros
para la Escuela de Líderes.

6. ���������������������������������������������������������������
Características generales de las organizaciones de jóvenes del
movimiento autonomista
El reciente protagonismo de las organizaciones Casa de la Juventud
y Acción Joven está marcado por el contexto de la movilización por
la autonomía del Comité Cívico Pro Santa Cruz. El inicio de ésta

16 En junio de 2008, el presidente Evo Morales propuso cambiar una parte del contenido del
Himno cruceño: “En vez de cantar ‘España la grandiosa’, ¿por qué no cantamos ‘Santa Cruz
la grandiosa?” (La razón, (La Razón, 11 de junio 2009). Junto al CCSPC, la Casa de la Juventud
se movilizó en defensa del Himno cruceño, a través de charlas respecto al contenido del
himno y participó de la marcha de desagravio del himno mismo.
17 Ver Grupo Rosza en el índice común de definiciones.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 105

movilización se realizó el año 2004 con el “Primer cabildo del millón”


donde se posicionó el tema de la autonomía a nivel nacional y se lanzó una
crítica al centralismo y a los bloqueos —en referencia a las movilizaciones
del altiplano del año 2000 (Plata, 2008).
La organización Acción Joven surge, en este contexto, como resultado
de la “Agenda de junio” que se estableció en este cabildo. Esta agenda
establece en el punto once la creación de esta organización: Encomendar la
ejecución de las presentes tareas al emergente liderazgo joven. El mandato de
la agenda de junio posiciona a los jóvenes, y en especial a la organización
Acción Joven, en un rol de liderazgo emergente del movimiento cívico
autonomista.
En el caso de La Casa de la Juventud, ésta se crea el año 2008, en
el período pre referéndum de los Estatutos Autonómicos, cuando ya se
empieza a percibir un debilitamiento de la UJC. Así, el contexto de la
movilización de la autonomía es donde ambas organizaciones emergen
como imagen no violenta del movimiento.
En consecuencia, las actividades en las que se han involucrado
estas organizaciones se relacionan exclusivamente con el movimiento
autonómico. Ambas organizaciones participaron en las campañas de
difusión y propaganda por el “Sí” a las autonomía y en el resguardo de las
ánforas electorales los días de las elecciones de los distintos referéndums.
También se involucraron activamente en las campañas proselitistas de los
partidos Convergencia Nacional y Unidad Nacional puesto que algunos
de los miembros de las organizaciones juveniles se presentaron como
candidatos a diputados en las elecciones presidenciales del 2010. Así, se
puede observar también un carácter operativo en ambas organizaciones.
Sin embargo, ambas organizaciones pretenden trascender este rol
operativo, y se dedican a la formación de líderes en estrecha relación
con el CCPSC. Ambas organizaciones proyectan a sus mejores miembros
para que puedan acceder a becas de la Escuela de Líderes. Así, miembros
como el ex presidente de la Casa de la Juventud, Gustavo Serrano, ex
asambleísta suplente y ex candidato a diputado por el partido de Unidad
Nacional, ha sido beneficiario de esta beca.
Entonces, se puede observar la relación estrecha de estas organizaciones
con el CCPSC, dado que se vinculan con la Escuela de Líderes y responden
a las movilizaciones por la autonomía convocadas por el Comité. En el
caso de Acción Joven, uno de sus miembros participa en la Comisión de
Derechos Humanos del Comité y están todos estrechamente vinculados
106 La Despolitización de la Raza

al actual senador Germán Antelo, ex dirigente del CCPSC. Por su parte,


la Casa de la Juventud se vincula con el Comité porque utiliza su salón
para realizar sus seminarios.
En lo que se refiere a la estructura, ambas organizaciones tienen una
directiva compuesta por diferentes carteras, donde la presencia masculina
es predominante. La lógica de estas organizaciones se caracteriza por
seguir un patrón de planificación empresarial que consiste en plantear
una misión, una visión18, principios19 y objetivos. La defensa del estado
de derecho, la democracia y el civismo cruceño, son elementos que se
destacan en su discurso que es el mismo de la oposición al gobierno del
MAS.
Respecto a la composición de sus integrantes, la presencia de los varones
es predominante y las mujeres ocupan pocos espacios en la dirigencia.
Sobre la extracción social de sus miembros, en ambos casos son hijos de
padres profesionales y pertenecen a la clase media y alta vinculada al
CCPSC.

18 “MISION: La Casa de la Juventud es una organización que promueve la participación activa


del joven el país, respondiendo al rol cívico-social que le corresponde.
VISION: La Casa de la Juventud aspira convertirse en una institución permanente que
genere proyectos sociales; además de establecer la presencia de la organización a nivel
nacional e internacional para unificar, fortalecer y difundir el compromiso de los jóvenes con
la sociedad”. En: http://www.casadelajuventud.com
19 Acción Joven Bolivia tiene cinco pilares fundamentales por los cuales luchar y defender, los
cuales son:
“1.- DEMOCRACIA, puesto que es un valor que nos permite estar a la par de nuestros
semejantes, permitir elegir y ser elegidos, expresarnos y ser escuchados. Sin democracia,
una sociedad no es sociedad. En democracia se garantiza la independencia de los poderes
públicos como base de un gobierno legal y legítimo. 2.- PAZ, sabemos que los bolivianos
somos diferentes, pero ello no es impedimento alguno para vivir en forma pacífica, respetando
nuestras diferencias, sean estas por motivos culturales, religiosos, de pensamiento, lugar de
nacimiento, etc. Bolivia es un país pacífico, y debe seguir siéndolo.3.-
LIBERTAD, que es el atributo más preciado del ser humano después de la vida. Jamás debe
permitirse que la libertad de las personas sea coartada para beneficio de unos en desmedro
de otros.4.- SEGURIDAD
JURÍDICA, puesto que las leyes deben garantizar la inversión privada, el derecho de las
personas a transitar libremente, a ser protegidos por la Ley y los órganos jurisdiccionales
cuando así lo requieran.5.- UNIDAD, creemos firmemente que la unidad de Bolivia es la
lucha central en estos momentos tan cruciales. Ella debe ser defendida siempre y apostar por
estar unidos en la diversidad”. En:http://www.accionjoven.com/
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 107

7. Las organizaciones culturales


7.1. Asociación Civil de Arte y Cultura San Isidro
El 12 de abril del 2005, un grupo de amigos de la zona de San Isidro
se reúne para formar la Asociación Civil de Arte y Cultura San Isidro,
ACDSI, con la idea de recuperar espacios públicos en su zona, como forma
de combatir la delincuencia y de modificar el estigma de marginalidad de
la zona. El centro cultural San Isidro, como así es conocido, está ubicado
en el distrito 8 de la ciudad de Santa Cruz, en la zona del Plan 3000, y
funciona al mismo tiempo como casa de sus coordinadores y oficinas.
El Centro cuenta con 6 a 8 personas que trabajan a tiempo completo quienes
son encargados de la organización y coordinación de las actividades.
También llegan muchos voluntarios a colaborar en distintas tareas. Entre
los voluntarios y participantes suman alrededor de 250 personas, de los
cuales una gran parte son niños.
Aproximadamente 60 % de los miembros son varones y el restante 40%,
mujeres.
Tienen 4 líneas de acción. La primera es la formación de líderes. La
segunda es el “emprenderismo” que consiste en fomentar y entusiasmar
a los jóvenes en el desarrollo de sus proyectos. La tercera es la de “generar
conciencia crítica a los chicos del barrio” con respecto a problemas de
medio ambiente y contaminación. Y por último, la cuarta línea de acción
que está relacionada al arte, la cultura y el deporte, siendo su actividad
más importante el “futbol social o futbol callejero“que fomenta el dialogo,
el compañerismo y la confraternidad.
Sobre el origen de los coordinadores y voluntarios que participan en el
centro, algunos de ellos pertenecen a familias migrantes procedentes de
los distintos departamentos del país.
7 2. Fundación de Arte y Cultura Albor
El 26 de Septiembre del 2004 se la Fundación de Arte y Cultura Albor. Esta
fundación se crea a iniciativa de dos amigos con el nombre de Grupo de
Arte Albor con la intención de generar un cambio social y promover la
paz a través del arte. Es la necesidad de generar mejores condiciones de
vida, su amor al teatro y a la declamación poética que impulsan la creación
de Albor. Su oficina se encuentra ubicada en la zona del Plan 3000, en una
casa pequeña que funciona como taller, depósito de disfraces, biblioteca y
vivienda del coordinador.
108 La Despolitización de la Raza

Respecto a su estructura, Albor tiene una directiva y 37 socios quienes


aportan al grupo con sus experiencias y habilidades artísticas, entre los
cuales existen niños y jóvenes. 63% son mujeres y 27% son varones. La
toma de decisiones se realiza de manera colectiva.
Las actividades que realizan son: Promoción y difusión de talleres
educativos; promoción y realización de festivales y jornadas con bienestar
social; talleres de formación artística en arte escénico; espectáculos
itinerantes en barrios y lugares de alta concentración; estudios de
comunicación y otros recursos que creen puentes de integridad cultural;
Implementación de la Escuela de Declamación Poética y Arte Escénico.
La mayoría de los miembros de esta organización tiene padres que
provienen del interior, estudian en la universidad pública y algunos de
ellos estudian en una normal.

8. Características generales de las organizaciones culturales de


jóvenes
La Asociación Civil de Arte y Cultura San Isidro y la Fundación de Arte
y Cultura Albor se crean con la intención de establecer espacios de arte,
cultura y deporte en el Plan 3000, zona que se caracteriza por los alto
niveles de delincuencia y pobreza. En este sentido, estas organizaciones
recuperan espacios de esta zona para niños y jóvenes y su fin es
contrarrestar problemas sociales como ser la delincuencia, el trabajo de
niños en la calle, la inseguridad ciudadana, la drogadicción.
Las actividades que desarrollan ambas organizaciones son exclusivamente
las artísticas, deportivas y sociales, y no se vinculan bajo ninguna
circunstancia al ámbito político. Mediante sus actividades se relacionan,
principalmente, con la gente del barrio, y con los colegios en el caso de
Albor. Ambas organizaciones surgen por la motivación de cambiar las
condiciones sociales de su barrio, el plan 3000, generando oportunidades
para jóvenes y niños con el fin de aproximarlos al deporte, la cultura y
el arte.
Con respecto a su estructura, estas organizaciones tienen una directiva
que se desenvuelve en el rol de coordinación y es la encargada de
organizar las distintas actividades. Y, lo más importante, esta directiva
se ocupa de buscar financiamiento de entidades externas. La relación de
ambas organizaciones con los financiadores externos es una característica
importante ya que llegan a depender de estos fondos para llevar a efecto
sus actividades.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 109

Sin embargo, en el caso de Albor resalta la participación de miembros que


aportan enseñando sus habilidades artísticas, considerándolos socios, de
los cuales existen 37 y entre ellos algunos niños. Es interesante notar
que Albor cuenta con más mujeres que hombres, siendo las mujeres el
63% de todos los miembros. En cambio en San Isidro tan solo el 40% son
mujeres.
También entre sus iniciativas está la formación de líderes, pero en un
sentido más de formación y crecimiento personal, lo cual no implica,
necesariamente la formación de liderazgo político. Para el caso de San
Isidro, esta formación se da a través de talleres y encuentros de jóvenes
como el de “Juventud e Integración Sudamericana” llevado a cabo en
mayo del 2009 en Cochabamba,

9. ¿Cómo se insertan las organizaciones juveniles en la dinámica


política y social cruceña?
La emergencia de las organizaciones juveniles políticas está en estrecha
relación con el contexto de polarización política del país. Como Torrez
manifiesta:
La movilización de los jóvenes obedece a dos discursos que por la
disputa política de hoy so son contradictorio entre sí: el discurso
que versa sobre la autonomía y el discurso urdido en torno al
cambio social. Así, en este contexto, donde se manifiesta tensiones
de dos posiciones articuladas a proyectos políticos que disputan la
hegemonía, la polarización se convierte en el “telón de fondo” para
el accionar de los jóvenes (2009).

Este telón de fondo ha configurado dos tipos de organizaciones juveniles


en Santa Cruz: las organizaciones juveniles afines al proceso de cambio
presidido por Evo Morales y las organizaciones juveniles afines al
movimiento automómico presidido por el CCPSC. En el ámbito social,
el alto índice de pobreza, la marginalidad y la delincuencia de ciertos
distritos de la ciudad de Santa Cruz han incidido en la formación de
organizaciones culturales para niños y jóvenes que se dedican al arte, la
cultura y el deporte.
Las organizaciones juveniles que se crean para involucrarse en la dinámica
política y social, se constituyen en la perspectiva de proyectar a los jóvenes
como actores políticos y sociales. En el caso de las organizaciones de jóvenes
afines al proceso de cambio, esta proyección se relaciona en función de la
110 La Despolitización de la Raza

relación que los jóvenes mantienen con el MAS. Las organizaciones Luis
Espinal, Marcelo Quiroga y Andrés Ibáñez son producto de la escisión de
dirigentes de los Comités Barriales, afiliados a la estructura del MAS con
el fin de lograr mayor autonomía y presentarse como organizaciones no
vinculadas a ningún partido, lo que les permitirá aumentar el número de
afiliados. Sin embargo, no llegan a desvincularse de la estructura orgánica
del MAS20 .Los jóvenes de las organizaciones afines al MAS encuentran
en Evo Morales y el gobierno del MAS un horizonte de posibilidad de
participar en el campo político21, como menciona uno de los miembros de
la Organización Andrés Ibáñez:
Pero desde el momento de que entró nuestro presidente, fue elegido como
presidente, y más que todo cuando hubo los enfrentamientos en La Paz,
cuando se escapó, me interesó, me interesó averiguar el porqué está pasando
estos enfrentamientos entre bolivianos y el pueblo, no. Desde ese momento
me interesó la política y empecé a participar en una organización que es
la Juventud Igualitaria (Miembro de base, varón, de la Organización
Juvenil Igualitaria Andrés Ibáñez).

El contexto de formación de las organizaciones del movimiento


autonomista es diferente. Las organizaciones Acción Joven y la Casa
de la Juventud se vinculan abiertamente al movimiento autonomista y
su desarrollo remite a un contexto en el que se empieza a vislumbrar
la ausencia y debilitamiento de la UJC. Esta ausencia comienza a
percibirse con la muerte de un unionista en Tiquipaya, producto de un
enfrentamiento entre la UJC y campesinos en el municipio de El Torno en
septiembre de 2008, y derivó en una crisis de la UJC (Torrez, 2009). Las
acusaciones del gobierno por los actos de los unionistas involucrados en
la golpiza de una autoridad policial y por el asalto a las instituciones en
septiembre de 2008, crean una fractura al interior de la UJC, dado que la
dirigencia del CCPSC no los defiende de estas acusaciones.
Frente a este escenario, marcado por la ausencia de liderazgos que
puedan hacer frente electoralmente al MAS y la crisis de la UJC, las dos
organizaciones pro autonomistas se perfilan como la otra cara no violenta
de los jóvenes autonomistas de Santa Cruz. La necesidad del movimiento
autonomista de promover nuevos liderazgos jóvenes empuja la formación

20 Para mayor profundidad sobre las organizaciones del MAS, ver el artículo de Eduardo Paz
en este volumen.
21 Para mayor profundidad sobre las trayectorias de vida y la participación en organizaciones,
ver el artículo de Bethel Nuñez en este volumen.
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 111

y participación de estas dos organizaciones. Es sugerente que en el


aniversario de Santa Cruz, el 24 de septiembre de 2009, la organización
Acción Joven haya sido la segunda organización en encabezar el desfile
cívico, después del prefecto y los dirigentes del CCPSC.
En este contexto, configurado por la polarización política que favorece
a uno de los polos debido al ascendente poder del MAS, todas las
organizaciones juveniles del otro polo empiezan a debilitarse (Torrez,
2009). Así puede entenderse la creciente presencia que han cobrado las
organizaciones juveniles del MAS y el proceso exactamente contrario
de las organizaciones pro comité cívico, con el caso extremo de la UJC
que casi llega a desaparecer. El repliegue de la UJC ha dejado un vacío
enorme en el movimiento cívico y también ha deslegitimado la violencia
como método de lucha. Esto explica el porqué las nuevas organizaciones
pro cívicos desplieguen una imagen, fundamentalmente “no violenta”.
Desvinculadas de la dinámica política, las organizaciones culturales,
Albor y San Isidro se desarrollan en escenarios donde los jóvenes prefieren
o deciden incidir en la sociedad a través del arte o actividades culturales.
Así sus objetivos se centran en mejorar las condiciones de vida a través de
actividades que promueven el desarrollo humano en diferentes áreas, en
el caso de San Isidro, y en el arte como “herramienta” de transformación
social de jóvenes y niños, en el caso de Albor.

10. Los jóvenes como actores políticos


Al incorporarse a las organizaciones, los jóvenes se proyectan como
actores sociales y políticos en tanto reivindican su condición etaria. Es
esta condición la que les otorgaría un capital legítimo para convertirse
en actores sociales y políticos, por su predisposición a la transformación
y su energía. Pero es esta misma condición la que los subordina en las
relaciones que mantienen con los adultos de los partidos políticos y otras
entidades22. Las diferencias de estas relaciones varían en los tres tipos de
organizaciones juveniles.
En el caso de las organizaciones juveniles del MAS, existe una evidente
tensión entre las organizaciones y la estructura orgánica del MAS. Si
bien, algunas de las organizaciones se escindieron de la estructura para
buscar espacios de autonomía, dependen, a la vez, de esta relación,

22 Para mayor información del tema de jóvenes y subordinación ver los artículos de Torrico y
Paz en este volumen.
112 La Despolitización de la Raza

tanto para proyectarse como actores políticos en un futuro inmediato,


como para lograr el funcionamiento de la organización. En el primer
caso, el vínculo con la estructura del MAS permite que algunos de sus
dirigentes, primero se perfilen como dirigentes y luego como posibles
candidatos a incorporarse en el sistema político. En el segundo caso,
todas las organizaciones, a excepción de la Columna Sur, dependen
económicamente de esta relación para sustentar su funcionamiento. Esta
relación se desarrolla a través del apoyo que prestan las organizaciones
a diferentes candidatos en sus campañas electorales y también en
la coordinación con diferentes ministerios. La Columna Sur, que se
distingue por su carácter “intelectual”, su condición de clase media, y
por el vínculo que mantiene con la ONG Apoyo Legal y Ayuda Social,
ALAS, no necesita de esta proyección y apoyo económico. Sin embargo,
no es solo la proyección política que lleva a sus miembros a incorporarse
a las organizaciones, en realidad, los discursos de los jóvenes reflejan
un compromiso y apoyo incondicional a Evo Morales y al denominado
proceso de cambio.
En cierta medida, esas relaciones delimitan el tipo de actividades que
las organizaciones realizan que se caracterizan, como ya se dijo, por ser
más operativas que propositivas. Así, la mayoría de los miembros de
las organizaciones destacaron su masiva participación en el proceso de
las campañas electorales que se han realizado en los últimos tres años.
El trabajo que desarrollan en las campañas se caracteriza por el trabajo
físico; pegar afiches, pintar grafitis, tirado de vallas de los opositores y, a
veces, dirigir las campañas de los candidatos.
Aunque los jóvenes se quejan constantemente de no querer ser “carne
de cañon” o “ser sometidos y utilizados”, rol que les es asignado por
los adultos dentro la estructura del MAS, esta posición es contradictoria
porque, si por un lado lamentan que son utilizados para actividades y que
no son tomados en cuenta para la toma de decisiones; por el otro lado, las
distintas organizaciones disputan su protagonismo en estas actividades
hasta crear francos espacios de competencia por el protagonismo. Este
protagonismo es necesario en tanto les abre las puertas partidarias para
proyectarse políticamente en el futuro.
La situación es diferente en las organizaciones juveniles del movimiento
autonomista. Acción Joven y Casa de la Juventud se crean en un momento
que evidencia ausencia de liderazgo. Esta ausencia, sumada a la debilidad
de la UJC, posicionan a estas dos organizaciones en una relación directa
y de privilegio con el CCPSC. Así, un integrante de Acción Joven es
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 113

miembro del directorio CCPSC. A diferencia de las organizaciones del


MAS, los jóvenes autonomistas no critican el rol que les asignan los
adultos, aunque sí critican la falta de espacios políticos para los jóvenes.
En el caso de la Casa de la Juventud, este vínculo le permitió obtener una
oficina en el centro de la ciudad de Santa Cruz así como un auditórium
en el local de la CCPSC para la realización de talleres y seminarios. En el
caso de Acción Joven, el vínculo explícito con el partido de Convergencia
Nacional les permitió obtener una casa de campaña y equipamiento
necesario para las campañas electorales de diciembre de 2009.
Los miembros de estas dos organizaciones se involucraron también
en actividades físicas, cuando resguardaban ánforas electorales y
acompañaban a sus candidatos en las campañas, lo que indica que a los
jóvenes de estas organizaciones se les asignan también roles operativos.
Sin embargo, a diferencia de las organizaciones de jóvenes del MAS,
Acción Joven y Casa de la Juventud se ubican en posiciones de privilegio
dentro las instituciones con las que se relacionan.
Por su lado, si bien las organizaciones culturales no pretenden perfilarse
como actores políticos partidarios, su proyección de jóvenes como
actores sociales se concentra en la incidencia social. En el caso de San
Isidro esta incidencia se plasma en actividades deportivas, culturales y
artísticas El objetivo es enfrentar, desde el arte, problemas barriales como
la delincuencia y la inseguridad ciudadana, a través de la recuperación
de espacios. En el caso de Albor, el arte —particularmente la poesía y
el teatro—, se convierte en una forma de expresión de los problemas
sociales de su entorno.
Los recursos económicas de estas organizaciones son limitadas que se reflejan,
por ejemplo, en el uso que le dan a los espacios donde se concentran, los
que sirven tanto como vivienda de los coordinadores y como lugar para el
desarrollo de sus actividades. En Albor la situación es más crítica dado que el
espacio es pequeño y utilizado simultáneamente como biblioteca, vivienda y
taller de confección de la indumentaria para las obras artísticas.
Por tales razones, ambas organizaciones se ven en la necesidad de
mantener una alta relación de dependencia con las ONG. Esta relación
subordina su rol de actores sociales en tanto las ONG delimitan su área
de acción y las organizaciones deben desarrollar acciones en áreas de
interés de los financiadores. Así por ejemplo, ambas organizaciones —
que a la sazón dependen de un mismo financiador— ejecuten acciones
en temas como el medio ambiente, formación de líderes y promoción de
una cultura de paz.
114 La Despolitización de la Raza

11. De la acción a la formación


Un elemento común a los tres tipos de organizaciones juveniles es
la formación de líderes. En las organizaciones juveniles políticas, los
jóvenes consideran la formación de líderes, como paso necesario para
su inserción al sistema político. El deseo de los jóvenes de insertarse
al sistema político se refleja en el denominativo que asumieron los dos
tipos de organizaciones: “el ejército de Evo Morales” y “los guardianes de
la democracia”. Estos denominativos aluden a una lógica de guerra (el
ejército y los guardianes) se refieren a una predisposición de prepararse
no sólo para la inserción en la política, sino para una batalla política.
En referencia a las organizaciones juveniles del MAS, todas destacaron la
importancia de los seminarios y talleres que coordinan eventualmente con
diferentes personalidades políticas del MAS en Santa Cruz. Entonces, en
este caso, la perspectiva de la formación de líderes está relacionada con la
búsqueda de espacios de poder, y puede entenderse como la producción
de actores políticos para insertarse en el sistema político. Un dirigente de
la organización Marcelo Quiroga Santa Cruz refleja esto con claridad:
Nos hemos juntado los compañeros, y ¿qué es lo que queremos?, ya como
organización a nivel nacional queremos sacar ministros, sacar diputados.
Ya no, ya ustedes saben que nos utilizan. Ustedes saben que no solamente
los jóvenes son para fichear, para panfletear. Ese es el trabajo sucio que
les dan a los jóvenes, pero para las decisiones políticas no están. Los
jóvenes, nosotros como [organización] Marcelo Quiroga, queremos que las
próximas elecciones de aquí, a cinco años, quien sabe puedo ser yo mismo
ministro, puedo hacer un aporte fundamental en el gobierno nacional.
Ahora [la organización] Marcelo Quiroga está formando líderes para que
estén debatiendo allá en los medios (Dirigente varón de la organización
Marcelo Quiroga Santa Cruz).

Entonces, las organizaciones se convierten en espacios que permiten la


proyección individual de los jóvenes en el sistema político. Es importante
señalar que Jonathan Marquina, uno de los dirigentes de la organización
Luis Espinal, fue nombrado viceministro de salud el año 2009. Para
los jóvenes de las organizaciones este nombramiento es importante
porque significa la primera inserción de un joven en un cargo político
de alta jerarquía en el gobierno. Sin embargo, esta proyección tiene sus
limitaciones al interior de la estructura del MAS, ya que las organizaciones
de jóvenes son una pequeña parte de toda la composición del MAS. Esto
se refleja en el número de espacios y posiciones que se otorgó a los jóvenes
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 115

del MAS en la lista de candidatos de las elecciones nacionales del 2009;


dos jóvenes, uno de la Fundación Che Guevara, y otro de la organización
Luis Espinal, formaron parte de la lista de candidatos suplentes, de los
cuales uno solo fue electo.
De ese modo se entiende que las organizaciones de jóvenes compitan
por el reconocimiento y protagonismo dentro del partido y frente a Evo
Morales. Este protagonismo se visibiliza en la competencia por distinguirse
a través de los colores de sus poleras en los eventos que realiza el MAS y
por ser guardias de seguridad del presidente Evo Morales en la campaña
de diciembre de 2009. Es necesario mencionar que este no es el caso de la
Columna Sur. Los integrantes de la Columna Sur no buscan incorporarse
al sistema político pero sí buscan un reconocimiento público.
Esta diferencia entre los miembros de la Columna Sur y los miembros
de las otras organizaciones afines al MAS se explica por la diferente
perspectiva que tienen del sistema político. En la sociedad boliviana, el
sistema político es un instrumento de ascenso social. Pero, en el caso de
la Columna Sur sus miembros no buscan incorporarse al sistema político
como una forma de ascenso social ya que la condición de clase media
de la mayoría de sus integrantes les otorga un posición de privilegio a
comparación de los miembros de las otras organizaciones afines al MAS.
Esta condición de clase les otorga la posibilidad de realizar un trabajo
intelectual; como ellos lo manifiestan, “pensar el socialismo”. En el
caso de los miembros de las organizaciones de jóvenes Luis Espinal,
Marcelo Quiroga Santa Cruz, Andrés Ibáñez y Unión Juvenil Popular,
la situación es diferente; su condición de clase les conduce a competir
para proyectarse políticamente en la estructura del MAS y los subordina
a realizar actividades físicas.
La situación de las organizaciones juveniles del movimiento autonomista
es diferente. Acción Joven y Casa de la Juventud, tienen un proceso de
formación de liderazgo de carácter institucional, coordinada con el CCPSC,
a través de becas para el diplomado de liderazgo en la Escuela de Líderes.
Las organizaciones de jóvenes proyectan a sus miembros más destacados
para que puedan asistir a esta Escuela de líderes. Es sugerente que los
dirigentes de las organizaciones de jóvenes hayan sido beneficiarios de
esta Escuela, y que en algunos casos, como el ex – presidente de la Casa
de la Juventud y ex – asambleísta suplente, se haya presentado como
candidato a diputado por el partido de Unidad Nacional en las elecciones
presidenciales de 2009. Esto indica, entonces, que la formación de líderes
está vinculada con la proyección de jóvenes al sistema político.
116 La Despolitización de la Raza

Así, el vínculo que mantienen las organizaciones con el CCPSC, y la relación


de Acción Joven con la dirigencia del partido de Convergencia Nacional,
posicionan a los jóvenes, de manera favorable, para insertarse al sistema
político. Este hecho se refleja en la nominación de cuatro miembros de
Acción Joven en la lista electoral del partido de Convergencia Nacional;
de los cuales dos fueron elegidos como diputados titulares, y dos como
suplentes a la actual Asamblea Legislativa Plurinacional. En el caso de
la Casa de la Juventud, esta organización no se involucró abiertamente
con ningún partido en la campaña electoral de diciembre de 2009, pero sí
apoyo a su ex- presidente que se presentó como candidato por el partido
de Unidad Nacional.
Los miembros de estas organizaciones no tienen la necesidad de competir
entre ellos por el protagonismo político. La ausencia de líderes en el
movimiento autonomista ubica a los jóvenes como potenciales actores
políticos con mayores posibilidades de insertarse en el sistema político.

12. Conclusiones
El surgimiento de las organizaciones juveniles en la ciudad de Santa Cruz
se desarrolla en un contexto político marcado por una fuerte disputa
política (polarización) regional entre el gobierno y la oposición articulada
en las regiones que conforman la “media luna”. En este contexto se ha
producido la formación de jóvenes que se organizan en dos ámbitos, el
político y el social.
En el ámbito político los jóvenes organizados se afilian a uno de los dos
siguientes proyectos: uno adscrita al proceso de cambio del MAS y otro
adscrita al movimiento autonomista liderizado por la élite del CCPSC. En
el caso de las organizaciones afines al MAS , su emergencia se produce
como una forma de resistencia a las agresiones
de la UJC y también por el deseo de participar en el proceso de cambio. En
el caso de las organizaciones afines a la élite, el movimiento autonomista
y la ausencia pública de la UJC, influyen para que las organizaciones de
jóvenes se distancien del estigma del joven violento de la UJC y que
representen a su proyecto con una imagen “no violenta”.
En el ámbito social, los problemas sociales como la delincuencia y la
inseguridad ciudadana han incidido en la formación de organizaciones
culturales. Estas organizaciones se caracterizan por desarrollar actividades
que involucren a jóvenes en las áreas del arte, la cultura y el deporte,
generando así una ocupación productiva y enriquecedora para los
Khantuta Muruchi y Andrés Calla 117

jóvenes, y evitando, en cierta medida, que caigan en la delincuencia.


La inserción de los jóvenes en el ámbito político se produce a través de
las organizaciones juveniles y se caracteriza por una fuerte relación de
dependencia con los partidos políticos y entidades cívicas. En el caso
de las organizaciones de jóvenes afines al proceso de cambio existe una
tensión con la estructura del MAS. Las organizaciones de jóvenes pugnan
por una mayor autonomía dentro del MAS, y al mismo tiempo compiten
entre sí para obtener mayor protagonismo político. Este protagonismo
competitivo es el que permitiría a los jóvenes asegurarse un espacio en
el sistema político en el futuro. Esta inserción vista como una forma de
ascenso social.
En el caso de las organizaciones de jóvenes pro cívicas, existe una relación
de mutua conveniencia con el CCPSC y el Partido de Plan Convergencia
Nacional. Ambas entidades apoyan a las organizaciones como una forma
de promover nuevos líderes de la oposición al gobierno del MAS. Esta
relación permite que los jóvenes estén posicionados favorablemente y no
necesiten competir entre sí por un protagonismo político.
En el ámbito social, las organizaciones culturales han desarrollado
una fuerte relación de dependencia con las ONG. Estas organizaciones
dependen del financiamiento de las ONG para desarrollar actividades, y
ese financiamiento establece y limita sus áreas de trabajo.
Si bien estas relaciones de dependencia de las organizaciones de jóvenes
con distintas entidades subordina a los jóvenes como actores políticos
y sociales en roles operativos, asimismo les permite sostenerse como
organizaciones proyectarse como futuros líderes políticos. De hecho las
organizaciones de juveniles se perfilan como una forma de proyección de
futuros líderes políticos.
118 La Despolitización de la Raza

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120 La Despolitización de la Raza
La juventud:
esa alegre rebeldía1
Martín Torrico Zas

1. ������������
Introducción
Ordene presidente, la juventud está presente2

Esta frase que más que respeto por la investidura del presidente, o
tradición de subordinación sindical de la mayoría de las organizaciones
afines al Movimiento al Socialismo, MAS3, parece una subordinación
estructural —hablando en términos generacionales— que está marcando
el devenir de las organizaciones juveniles de la ciudad de Santa Cruz
de la Sierra. Esta situación que parece ser condenada —al menos en el
discurso— por los jóvenes, es generalmente aceptada como realidad
ineludible para el ascenso en la estructura del MAS. La confirmación de
esta subordinación estructural emerge cuando se observa la participación
de antiguos integrantes de las organizaciones juveniles como actuales
cuadros políticos de los liderazgos locales:
En el MAS existen sectores: sector petrolero, sector salud, que es un lugar
donde se reúnen personas afines al área de la salud, que son partícipes del
partido y, como tal, son parte de la estructura orgánica del partido, como
un movimiento más. Y cada uno de los movimientos tiene su juventud;
así como COD tiene su UJP4, y cada distrito tiene su juventud, este sector
también tiene su juventud de la cual yo fui el dirigente. Fue así como
empezó mi vida política. (Dirigente, varón, Organización Juvenil Luis
Espinal)

1 Este artículo forma parte de la investigación realizada por el Observatorio del Racismo entre los años
2009 y 2010 en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
2 Frase de una pancarta, en un encuentro de organizaciones juveniles afines al Movimiento al Socialismo
en Santa Cruz de la Sierra, el año 2009.
3 Para esta y las siguientes siglas, consultar el siglario.
4 La Central Obrera Departamental, COD, es una organización obrera sindical; representación
departamental de la Central Obrera Boliviana. La Unión Juvenil Popular, UJP, es una organización
juvenil afín al MAS.
122 La Despolitización de la Raza

Existe una necesidad de participación efectiva en instituciones políticas


y sociales que mantienen un carácter adultocentrista, lo cual incentiva a
los jóvenes a organizarse en organizaciones autónomas del poder adulto
alojado en las organizaciones sociales, culturales, cívicas y políticas
instituidas en la sociedad cruceña. El presente artículo analiza esta relación
de subordinación que existe entre las organizaciones de jóvenes y las
instituciones adultocéntricas y cómo éstas últimas intentan ejercer poder
ante la aparente lucha de los jóvenes por romper la hegemonía política
y cultural adultocéntrica. Sin embargo, es necesario aclarar que esta
hegemonía se plantea en un contexto de relaciones de poder entre actores
de un mismo origen social. Esto se produce porque las organizaciones de
jóvenes corresponden a estructuras partidarias y cívicas con un andamiaje
institucional más fuerte.
Ante la existencia de este escenario, surge la interrogante del significado
de la juventud, más allá de las esencializaciones etarias y culturales que
puedan descomponer la riqueza del concepto. Si bien, los jóvenes han sido
siempre protagonistas en la movilización de los sectores sociales; es decir,
la punta de lanza de las sucesivas revueltas sociales y procesos políticos,
constituía un imperativo el organizarse para tener una representación
propia y autónoma. Este sentido que las organizaciones están otorgando
al concepto de ‘juventud’ — que ellas reproducen pragmáticamente— es
el propósito del presente trabajo.
Ha sido una constante preocupación sociológica y en general de las
ciencias sociales, definir a la juventud. Encasillar conceptualmente una
condición por demás diversa constituiría un error; existen condiciones
culturales, sociales y políticas que modifican el sentido de la juventud de
un pueblo a otro. Eliana Roca (2004) aborda esta categoría en el escenario
urbano de Santa Cruz de la Sierra, y la define como un andamiaje más
complejo que está relacionado con consumos culturales, moratoria social
y clase social. Es a partir de las diferencias de clase social que los jóvenes
se enfrentan a diferentes tipos de discriminaciones, lo que impediría
conseguir la ciudadanía plena de los jóvenes en el Plan 30005.
En algunas sociedades el asumir responsabilidades familiares y laborales
es considerado un signo de ser adulto. En otras culturas, se celebran ritos
que determinan un límite entre la juventud y el ser adulto. Todas las
evidencias empíricas indican, entonces, que definir la juventud con base
en criterios etarios es una aberración cultural, social, laboral y política. La

5 Ver Plan 300 en el Índice común de definiciones.


Martín Torrico Zas 123

juventud entonces, más que un criterio aglutinador en términos reales de


un grupo social, constituye un “objeto ficticio” (Martín, 1998) que no se
expresa en realidades concretas. Hablar de ‘la juventud’ según este autor,
“es un despropósito teórico. La ‘juventud’ es un grupo nominal, sobre el
papel: bajo el nombre se recubren situaciones que sólo tienen en común
eso: el nombre.” (Ibíd.: 88)

2. ���
El hábitus intelectual por definir ‘la juventud’
Los estudios sobre la juventud en Latinoamérica y en Bolivia han
acaparado especial atención en las Ciencias Sociales, tanto así que para
algunos se ha convertido en un hábitus teórico de producción intelectual.
El hábitus como comportamiento cotidiano, regulado, claro está, por las
condiciones sociales donde se desarrolla, forma parte de la producción
intelectual de varios autores como Jiovanny Samanamud, Germán
Guaygua o Mario Rodríguez. Cada uno de ellos escribe desde su propio
contexto social y político, resaltando construcciones políticas o tradiciones
culturales. Este interés tan particular surge también de la inquietud teórica
por definir a ‘la juventud’ como un concepto estanco e invariable, siendo
éste un concepto por demás diverso y multivocal. He ahí su característica
más atrayente. Existen pues corrientes diversas en los estudios de jóvenes
que se pueden dividir en tres grandes grupos o enfoques teóricos.
En primer lugar destacan los estudios culturales que hacen énfasis en
los hábitos de la población joven en cuanto a la territorialización de los
espacios, consumo cultural e identidad. Es el caso de La Noche es Joven
(2005); un trabajo de investigación sobre los jóvenes y el uso y producción
del espacio en la noche; por eso el concepto de ‘territorialidad’ es uno de
los centrales del estudio. ‘Jóvenes’ es otro concepto pendular al relatar las
múltiples interrelaciones que se suscitan entre los jóvenes de la ciudad y
caracterizar a los mismos en su espacios físicos de pertenencia social; si
bien transitoriamente nocturna, pero densamente simbólica. (Barrientos,
2005). Los estudios de Mario Rodríguez (2005), Germán Guaygua (2000) y
Rafael Archondo (1999) confirman este boom de los estudios culturales, al
abordar el tema desde la perspectiva de un tortuoso diálogo cultural entre
migrantes rural-urbanos y de ellos mismos con sus hijos, lo cual implica
un proceso de desestructuración generacional y progresiva formación de
una tradición cultural distinta a la de sus padres; sin embargo, esta nueva
tradición rescata elementos estéticos, musicales y filosóficos de la cultura
de sus progenitores, claro está, con el aditamento de sus propias culturas
de pertenencia.
124 La Despolitización de la Raza

Este es sin duda el enfoque más estudiado en los últimos años en relación
al fenómeno juvenil, el cual permite la definición de una variedad de
temas: consumo cultural, identidad juvenil, tribus urbanas. Sin embargo,
este enfoque olvida que la juventud no puede ser encerrada en cuatro
paredes teóricas que castren la diversidad que esta palabra encierra.
La juventud es una condición generacional, de género, cultural, social
y política distinta de los cánones adultocéntricos ya legitimados en la
sociedad.
Muy ligado a este enfoque culturalista, se encuentran los trabajos sobre
pandillas y delincuencia juvenil que destacan por su énfasis en la
violencia ejercida por los miembros de pandillas así como la represión
(también violenta) de los aparatos del Estado. Estos estudios están
generalmente ligados al análisis de las condiciones socioeconómicas de
los jóvenes y a los diálogos distorsionados entre la cultura rural y urbana,
sea por barreras idiomáticas como por desfases culturales obvios que se
producen en el seno de ciudades en constante cambio y reproducción
social. (Verástegui, 2001; Zarzuri, 2002; Barrientos, 2005).
Los estudios sobre política y juventud son todavía marginales y muy
ligados a procesos específicos como la Asamblea Constituyente y las
sucesivas revueltas sociales de la última década. No existe un estudio que
configure un diagnóstico minucioso de la juventud en estos últimos años
de rebeldía juvenil y constitución de organizaciones de jóvenes urbanas
y rurales. Samanamud (2007) examina cómo los jóvenes perciben a los
partidos políticos y cuál es su participación en ellos. Brinda igualmente
una mirada al papel que jugaron los jóvenes alteños en octubre del
año 20036, y cómo éste acontecimiento quedó como testimonio de la
participación política de los jóvenes en El Alto, y avivó un proceso de re
significación de la política y la identidad alteña para los jóvenes.
Torres (2003) realiza un diagnóstico de la juventud cochabambina
después de la Guerra del Agua 7y sobre los valores democráticos de
este grupo social. Ese acontecimiento de abril del año 2000 constituyó
un corte político-ideológico para los jóvenes que comenzaron a mirar el
campo político con otros ojos. El trabajo de la Coordinadora Nacional de
la Juventud Indígena, COJI-Bolivia y UNITAS (2006) refiere a la falta de
participación de los jóvenes indígenas en la vida política por el carácter
adultocentrista de las políticas públicas. Afirman que existe un desgaste

6 Ver Guerra del Gas en Índice común de definiciones.


7 Ver Guerra del Agua en el Índice común de definiciones.
Martín Torrico Zas 125

en las organizaciones de jóvenes que aceleró el proceso de despolitización


y que por lo tanto negó su participación en el ámbito político. Si bien
hasta 2006 la mayoría de las organizaciones de jóvenes no estaban bien
estructuradas8, los individuos jóvenes ya vivían un proceso de politización,
que se expresa en la actualidad con la participación organizada de los
jóvenes en el campo político.
Esto tiene que ver con una crítica muy válida a los estudios de culturas
juveniles realizados por personas que no pertenecen a este grupo social.
Es decir, la mirada está viciada por un lente adulto. Esta mirada desde el
mundo adulto es una de las amenazas más grandes para que la juventud,
como expresión de un grupo social, no alcance su autonomía, ya que
constantemente el concepto se produce y reproduce en un ámbito donde
sí es posible su legitimación: el mundo adulto. Según Humberto Abaunza
(1995:104) “la generación joven actual acepta en general el adultismo
aunque cuestiona algunos de sus aspectos; por ello quiere tener voz y
voto y pelea por conseguirlos. Siente frustración porque no tiene espacio
suficiente en las decisiones que se refieren a sus propias vidas…”.
Renzo Abruzzese (2003) indica que la relación que existe entre juventud,
modernidad y lo nuevo es casi obvia. El paradigma moderno ha estado
siempre asociado con lo nuevo, y lo nuevo con lo joven. Según este
razonamiento, se puede concluir que la juventud es una expresión
generacional de la modernidad; sin embargo eso negaría que la juventud
puede adoptar comportamientos y costumbres tradicionales, lo cual
configura un escenario aún más complejo. Abruzzese también señala que
ante lo deficitario del concepto de juventud que parte de la noción de ‘edad
cronológica’, es más adecuado formular una definición de juventud que
tome en cuenta “la cronología de los signos y de los símbolos mediante los
cuales cada generación interpreta su mundo.” (Ibíd.: 43) El argumento de
Abruzzese abre la posibilidad de que la juventud sea definida ya no por
una legitimación adultocéntrica, sino por los mismos jóvenes que viven,
son parte y definen su propio esquema de existencia, sea generacional,
cultural, social, político, laboral o cualquier otro significado que ellos
mismos quieran darle.
Es válido y necesario entonces iniciar el análisis con una revisión histórica
de lo que fue la juventud boliviana de los noventa para luego observar
en el mundo actual de este nuevo joven cruceño que no tiene nada que

8 Según las fechas de fundación de cada organización estudiada. Éstos son datos extraídos del sondeo y
posterior identificación de organizaciones y de las entrevistas realizadas a sus miembros.
126 La Despolitización de la Raza

ver con el extraño apolítico y pasivo espectador de su futuro de la década


anterior.

3. ���������������������������������������
Los jóvenes en el tránsito de la década
Los años ‘90 dejaron a la juventud boliviana sin la posibilidad de
conformar un movimiento de transformación social, lo cual consolidaba
la imagen de una juventud ‘perdida’, ‘apolítica’, ‘irresponsable’. Los
que son hoy los ‘hijos’ de la democracia resintieron la posibilidad de
una cohesión social que sirviera como trampolín para hacer cambios
profundos en la Bolivia de fin de siglo.
Si bien muchos de los jóvenes de los ‘90 nacieron con la democracia,
también vieron nacer un sistema neoliberal, que según sus ideólogos,
pretendía recomponer la economía del país que estaba sufriendo por
una herida que no dejaba de supurar. Sin embargo, uno de los efectos
más nefastos de este nuevo sistema —y del que fueron testigos los
jóvenes— fue el desempleo creciente de sus padres y de ellos mismos, la
postergación y la apertura aún más grande de la brecha económica entre
pobres y ricos.
Estos jóvenes de fin de milenio (en ese tiempo niños aún) vivieron las
grandes y épicas batallas —movilizaciones contra los regímenes de terror
de las dictaduras militares— sólo a través de los relatos de sus padres,
madres, quizás hermanos. “Habían visto pasar en el límite de su infancia
tiempos heroicos y estudiantes revoltosos, héroes anónimos y víctimas
inocentes. Nada de eso sin embargo estaba ya en su agenda, todo hacía
parte de un pasado del que sólo heredaron sus grandezas y sus miserias
como relatos míticos” (Abruzzese, 2003:46). Los que no tenían ‘por qué
luchar’ necesitaban su propia utopía que llenara sus expectativas y
sueños, y al no encontrarla se sentían perdidos. “Los jóvenes de hoy han
borrado de su memoria histórica todo tipo de utopías colectivistas, y toda
inclinación por la política, como práctica epopéyica o como compromiso
con un proyecto de futuro” (Gamboa, 2001:204).
Tan árido es el escenario de la juventud ‘noventera’ que las publicaciones
que se refieren a ella presentan un escenario derrotista y neblinoso como
una carretera en la que no se ve más allá de las narices y no se sabe con
seguridad a dónde conduce. Gamboa, a riesgo de ser demasiado fatalista,
afirma que: “Ser joven en esta década [noventa] no significa casi nada, tan
sólo un estigma […]. Una generación tarjada, sin rostro o, simplemente,
bloqueada; como quiera entenderse.” (2001:203). Este estigma que
Martín Torrico Zas 127

clamaba ser identificado y explicado, sin embargo, carecía de un horizonte


conceptual y mucho menos una realidad concreta que le correspondiera.
De ahí que muchos autores coincidieron en denominarlo ‘generación x’ o
‘generación perdida. Esta ambigüedad conceptual consolidaba aún más
el carácter de la época. “Se trató en algún momento de una generación
sumida en las profundidades matemáticas de una incógnita infinita: la
generación…?” (Abruzzese, 2003:46).
Sin embargo, tanto Gamboa como Abruzzese caen en el mismo error
al comparar a dos generaciones que viven en dos contextos políticos y
socioeconómicos diferentes, lo que constituye, según nuestro entender,
una aberración histórica. Parece más bien un recurso comparativo ante
la imposibilidad de explicar el fenómeno juvenil de la década del ‘90 por
sí mismo. Si bien los jóvenes ‘noventeros’ interpretaban ellos mismos sus
propias realidades con base en instrumentos que les fueron legados por
las anteriores generaciones, descubrir y construir sus propias rebeldías,
tradiciones y formas de hacer política es un proceso autónomo. Pero,
a pesar de esta sinopsis deprimente de una juventud casi incapaz de
enfrentar su futuro político y cohesionar una visión colectiva como
generación, se presentan hechos importantes donde los jóvenes son
también los protagonistas.
La realización de la Marcha por la Dignidad y el Territorio9 en el año
1990 tuvo una participación importante de los jóvenes, que marchaban
palmo a palmo con sus pares adultos; las elecciones presidenciales y
municipales de los años 1993 y 1995, respectivamente mostraron un país
joven que recién se vislumbró estadísticamente en el Censo del año 2001.
Este nuevo joven comenzaba a tomar las riendas de un destino incierto
todavía y tortuoso al comienzo de la siguiente década. Y son justamente
estos jóvenes los que preparan el camino entre las sucesivas revueltas,
comenzando con los bloqueos campesinos en el altiplano de La Paz en el
año 2000, la Guerra del Agua, en la ciudad de Cochabamba en el mismo
año; Febrero Negro y La Guerra del Gas10 en el año 2003. Revueltas
sociales que eran el resultado del agotamiento de un sistema neoliberal
que no termina de agonizar; era tiempo de una inestabilidad política que
arrasó con cinco mandatos presidenciales en apenas cuatro años.
Este estallido repentino de movilizaciones de principios de siglo constituyó
la respuesta, ante la apatía política y la ambigüedad ideológica que los

9 Ver Marcha por la Dignidad y el Territorio en el Índice común de definiciones


10 Ver Guerra del Gas en el Índice común de definiciones
128 La Despolitización de la Raza

años ‘90 habían dejado. La conformación progresiva de movimientos


sociales que estaban decididos a cambiar radicalmente su realidad, eran
protagonizados en su mayoría por jóvenes; eran los jóvenes la punta de
lanza de las movilizaciones. Los jóvenes ofrecieron su rebeldía, dando
el pecho en las revueltas y enfrentamientos con los aparatos represivos
del Estado. No eran más esos movimientos intuitivos en busca de una
utopía; era la utopía que se estaba viviendo. La visión fatalista de la
juventud, que anulaba al joven político, comprometido con su realidad
presente y futura, fue cubierta con un velo para dar paso a un joven que
se encontraba en medio de transformaciones que le demandaban una
rápida reacción. La crisis política, paradójicamente, echaba por tierra
las teorías derrotistas que apenas cinco años atrás vaticinaban un futuro
político nefasto para la juventud boliviana.
Las jornadas de Octubre de 200311 configuraron un escenario diferente
de lucha. Ya no se buscaban reivindicaciones regionales; no estaba en
juego una demanda local, sino era un hecho de interés nacional. Estaba
en juego el negocio más grande del país desde el boom de la minería y esta
vez había que hacerlo bien.
No es sino hasta la segunda mitad de la década del 2000 que se produce
un crecimiento vertiginoso de las organizaciones juveniles en Santa
Cruz de la Sierra. La juventud cruceña, que hasta ese momento tenía un
único referente, que era la Unión Juvenil Cruceñista12, experimentó una
repentina ocupación de organizaciones de jóvenes.
Es muy importante porque antes no había la participación de jóvenes, o
los jóvenes no se interesaban por la situación del país o por la coyuntura
política. Pero ahora es muy importante porque de alguna manera, nosotros
somos quienes consolidaremos el proceso de cambio, que gracias a los
jóvenes se está logrando, se está cumpliendo con el proceso de cambio y se
está dando paso al mismo ¿no? (Miembro de base, varón, Organización
Juvenil Luis Espinal).

Las organizaciones de corte político han copado el espectro de


organizaciones juveniles en la segunda mitad de la década del 2000. Según
los datos de las organizaciones estudiadas en Santa Cruz de la Sierra, de
un total de 12 que fueron parte del estudio, 9 son las que se dedican a
una labor política y político- asistencialista. Sin embargo, existen algunas

11 Ver Guerra del Gas en el Índice común de definiciones


12 Ver Unión Juvenil Cruceñista en el Índice común de definiciones
Martín Torrico Zas 129

organizaciones que hacen resistencia a esta marcada hegemonía política


en la juventud cruceña. Es el caso de la Fundación de Arte y Cultura,
Albor; organización dedicada a la promoción del arte y la cultura en
poblaciones ‘vulnerables’. Tienen su sede y trabajan en el Plan 3000, zona
popular de la ciudad de Santa Cruz muy conocida en el escenario político
nacional. De esta forma, estas otras opciones surgen como una necesidad
en el politizado escenario de las organizaciones de jóvenes, tal como lo
demanda una joven, de Luis Espinal:
No estoy diciendo que todos los jóvenes tienen que integrar agrupaciones
juveniles, sino [que] cada uno tiene que ver su necesidad, porque no
necesariamente es estar en organizaciones políticas, así como la del partido
de gobierno, sino religiosas. Y si no le gusta eso, también hacerse grupos
donde hablen, conversen de la vida familiar que llevan.” (Miembro de
base, mujer, Organización Juvenil Luis Espinal).

El nuevo joven está siempre muy asociado a la idea de cambio. El


‘cambio’ es un concepto multivocal más que ambiguo, y una constante
en la juventud actual de Santa Cruz de la Sierra.
La juventud, al ser una etapa de transformaciones naturales, es fácilmente
asociada al ‘cambio’ en el sentido de que los jóvenes se auto identifican
con el presente y no más con un futuro; “¿Por qué el futuro? ¿Por qué no
podemos ser el presente?” se preguntaba un joven de la organización Luis
Espinal. Son justamente este tipo de demandas las que configuran una
juventud mucho más activa de la que presentaba Gamboa en la década
del ‘90. Los jóvenes comienzan a consolidar una imagen diferente a la que
presentaban hasta hace sólo 10 años. Esta imagen distinta del joven está
asociada a lo que Luis Tapia (2002) llama “la velocidad del pluralismo”
que enfrenta los cambios que se suceden a nivel de la estructura social,
con la velocidad en que las personas asumen estos cambios. Tapia señala
que los dos procesos no necesariamente se corresponden. Con esta
precisión es válido afirmar que generalmente en el escenario juvenil de
Santa Cruz, no existen puntos de coincidencia cuando la asimilación de
los cambios de la sociedad entra en congruencia con las personas que
protagonizan estos cambios.

4. ����������������������������������
Organizados frente al poder adulto
Nosotros consideramos que no solamente somos jóvenes de choque o jóvenes
que hacen bollo. Somos jóvenes que también podemos elegir y ser elegidos.
Somos una juventud pensante, que nos estamos formando ¿cómo se puede
130 La Despolitización de la Raza

decir? tanto políticamente como ideológicamente, y tanto en el tema de


estudio, nos estamos formando nosotros, para ser unos nuevos líderes, para
ser personas profesionales y le pese a quien le pese, somos los ojos de los que
vamos a encaminar, y vamos a encabezar este nuevo Estado. (Dirigente,
varón, Juventud Igualitaria Andrés Ibáñez).

En los últimos cuatro años, la juventud organizada en la ciudad de Santa


Cruz de la Sierra ha vivido un vertiginoso proceso de formación política
y toma de conciencia. Sin embargo, este proceso de maduración política,
cultural y social es aprovechado por las instituciones adultas en beneficio
de intereses partidarios, cívicos o institucionales (tal el caso de las ONG).
En los jóvenes, el desfase entre la velocidad de los cambios sociales y su
adaptación a los mismos, aporta a la aceptación o no de esta situación
de subordinación. Es decir, la consolidación de los cambios a nivel de la
estructura social, no es asimilada inmediatamente por los grupos de la
sociedad. Sin embargo, una formación política más sólida permitiría a las
organizaciones de jóvenes adaptarse a los cambios en la estructura social.
Tal parece ser la explicación para la irrupción y crecimiento vertiginoso
de organizaciones juveniles en la ciudad. Subsistir como organización
en medio de un escenario copado por organizaciones que generalmente
reproducen el mismo discurso político, es un reto para la misma
organización como colectivo y para cada individuo que forma parte de
ese colectivo al conseguir sobresalir como líder de la organización. En el
escenario cruceño actual, conseguir un grado mayor de autonomía en
relación a sus pares adultos, es, por tanto, más complicado que la simple
identificación nominal de ‘organización de jóvenes’.
Es así que los jóvenes que poseen una formación política más sólida están
mejor preparados para enfrentar los cambios que se suceden en niveles
que tienen que ver con aspectos organizativos propios de la organización.
En contraste, las organizaciones con menor grado de formación política
son maleables y se someten con más facilidad en niveles liminares de
su estructura interna. Estos últimos aceptan la injerencia con mayor
pasividad y casi inexistente capacidad crítica. No existe entonces —más
que en el discurso— una autonomía real del poder adulto.
Se puede decir que el partido, el MAS, se ha creado por puro mayores,
también existía jóvenes. Pero le vuelvo a repetir, desde el momento que
entró nuestro Presidente, nosotros creímos conveniente que nos deberíamos
organizar. Nosotros le hemos pedido a nuestro Presidente que necesitamos
organizarnos como jóvenes, necesitamos prepararnos porque no solamente
los mayores van a estar decidiendo nuestro futuro. También los jóvenes
Martín Torrico Zas 131

tenemos que aprender y ser más responsables como jóvenes, y luchar


por algo que nosotros queremos. (Miembro de base, varón, Juventud
Igualitaria Andrés Ibáñez).

Si bien existe la necesidad de organizarse —que parece emerger de


los mismos jóvenes—, aparece la sobre determinación del poder adulto
en la institución sea esta política, cívica o de cooperación y por tanto
la estructura que da seguridad, posibilidad de liderazgo y sobretodo
formación. Las organizaciones políticas, por la misma naturaleza de su
estructura están subordinadas a un poder que decide por ellos la mayor
de las veces.
Tal vez en el lado del occidente les hacen asumir más responsabilidades a las
personas que son de pueblos indígenas, a los 17, 18 años ya uno empieza a
asumir cargos ahí ¿no? En cambio aquí uno tiene que esperar ese proceso, a
veces no tiene esa oportunidad. (Miembro de base, varón, Organización
Juvenil Luis Espinal).

Aunque existe este control del poder adulto sobre las organizaciones
de jóvenes, es la misma oposición a la hegemonía del poder adulto
la que configura la lucha de las organizaciones de jóvenes por
definirse. Es el poder adulto el que cataliza el ansia por definir su
condición de jóvenes frente al mundo adulto. Hay que precisar que
si las organizaciones luchan por definir su condición de ‘juventud’ en
oposición a un ‘otro’ adulto, ésta se establece con base en una frontera,
que existe por muy simbólica que sea. Y existe porque los mismos
jóvenes reproducen el discurso de la exclusión social de la que son
víctimas. Son ellos los que utilizan de catapulta a la organización
juvenil para desempeñar su papel ya sea en las ‘directivas de mayores’
o en candidaturas políticas13. En el momento en que ellos son parte de
las instituciones adultas, son parte también del poder adulto del cual
reniegan constantemente.
Las organizaciones de jóvenes se constituyen en apéndices de las
organizaciones de adultos, sin poder de decisión, pero con importante
presencia en las movilizaciones. Ante el discurso de la exclusión que
ya está legitimado en las organizaciones de jóvenes en Santa Cruz, se
produce una demanda por la inclusión; los jóvenes piden ser incluidos en
las decisiones políticas de las ‘directivas de mayores’. Esto supone, según

13 Un caso paradigmático es el de Gustavo Serrano quien de ser presidente de la Casa de la Juventud pasó
a ser candidato a diputado por Unidad Nacional en las elecciones del 6 de diciembre de 2009.
132 La Despolitización de la Raza

Martín (1998), una “extraterritorialidad social”, es como si los jóvenes


hubieran estado en ‘otro lugar’ muy distinto a la sociedad y en este
momento histórico están a las puertas de la sociedad actual y pretenden
infiltrarse en ella.
Si se comprende ‘la juventud’ como un objeto ficticio con la idea de
introducirse en la sociedad que la ha excluido, se estarían borrando
las diferencias de clase que existen a su interior. Existe una trayectoria
social y política de estos jóvenes que parte de su participación en estas
organizaciones, para pasar, después, a ser parte de las organizaciones
del poder adulto. Se olvidan las trayectorias sociales de los individuos
y los grupos, negando que el proceso de inserción es diferente para
cada uno. Es decir, se borran las diferencias de clase, las posturas
ideológicas y las formas de organización que son claramente
diferentes de un actor a otro y sobre todo de una organización a otra.
Se puede decir, entonces, que la definición del grado de autonomía
que se pueda ganar en oposición al mundo adulto tiene que tomar en
cuenta todos estos aspectos. El no tratar a la juventud como un todo
homogéneo es la primera condición abstraer el concepto para luego
comprender la diversidad de símbolos y signos que transversalizan
a ‘la juventud’, y comprendiendo su riqueza para poder interpretar
su mundo.
En el discurso de las organizaciones existe una constante en definir
a la juventud como una etapa de libertad, firmeza y fuerza, donde se
consolidan las maneras de ver el mundo y las ideologías. “La juventud
es el momento donde defines quién eres...” dirá el director de Albor. La
libertad de la juventud, sin embargo, tiene un límite que se marca en el
momento en que la responsabilidad se vuelve colectiva.
La percepción generalizada es que ‘la juventud’ es un período de la vida
donde no te preocupas por nadie más que por ti; después tienes familia,
hijos y tienes que preocuparte por ellos y lo que les puede pasar. La
juventud sería una etapa donde la multiplicidad de signos y símbolos de
los que habla Abruzzese están en constante conflicto. Es una pugna que
configura constantemente a cada joven y su propia interpretación de su
mundo y su vida en una sociedad.

5. ������������������������������������������������
Los jóvenes son el presente, nunca más el futuro
Los jóvenes de Santa Cruz queremos ser la semilla de un nuevo
amanecer. Queremos seguir luchando por mejores días con
Martín Torrico Zas 133

responsabilidad, sabemos que la posta está quedando en nuestras


manos.14

Existe un giro en el discurso de los jóvenes sobre lo que significa ser


joven. Las propias nociones del fenómeno juvenil, del cual son parte,
modificaron el discurso adulto que les repetía a gritos: ‘los jóvenes son
el futuro del país y cuidarlos es nuestro deber’; y de tanto ‘cuidarlos’
se sumieron en la apatía. Este interludio, vociferado a voz en cuello por
muchos líderes políticos y sociales, despoja a los jóvenes de la posibilidad
de actuar en el presente dejándolos ‘para después’. Ante esta relación de
poder establecida desde el mundo adulto y que pretende anular al actor
joven en el presente —y que efectivamente lo logró sistemáticamente
durante la década de 1990—, existe una respuesta. Los jóvenes reinventan
la frase épica y dicen: “Los jóvenes ya no somos el futuro, los jóvenes
somos ahora, el presente”. De hecho, el giro discursivo ha tenido bastante
repercusión en varias organizaciones tanto de izquierda como de derecha
y que lo reproducen constantemente.
Y ahora ¿Por qué el joven? Yo creo que el joven es el presente, nos han
metido eso de, es el presente y el futuro, porque decían los jóvenes son
el futuro. Y ¿Por qué el futuro? ¿Por qué no podemos ser el presente?
(Miembro de base, varón, Organización Juvenil Luis Espinal).

¿Por qué se produce este giro discursivo? Básicamente se constituye en un


discurso basado en la urgencia de la tarea que se les está encomendando. Si
bien es una ‘posta’ que se les está pasando, como dice Gustavo Serrano de
la Casa de la Juventud, esa ‘posta’ está determinada otra vez por el poder
adulto que les dice cómo tienen que continuar el perfil de los liderazgos
cívicos o políticos. Ahora que los jóvenes ya no son el futuro sino el
presente, el discurso que se pretende introducir en las organizaciones
juveniles es el de la homogeneización política. Ya no interesan los colores
políticos ni las ideologías que se profesen, ahora lo que importa es la
unidad de ‘la juventud’ y que la misma trabaje por el país. Otra vez ese
objeto ficticio del que hablaba Martín (1998). Este discurso ha calado con
fuerza en las organizaciones de derecha de la ciudad de Santa Cruz, las
que reproducen el discurso al interior de sus organizaciones. En una
reunión de la Casa de la Juventud se informaba sobre el encuentro que

14 Discurso de Gustavo Serrano, Presidente Ejecutivo de la Casa de la Juventud, en el ‘cabildo del millón’
Este cabildo sucede en una coyuntura en que la fuerza del discurso autonomista que emanaba de los
sectores cívicos de Santa Cruz, se expresó en la convocatoria a una cantidad significativa de gente que,
según los organizadores de la concentración política, llegó al millón de personas.
134 La Despolitización de la Raza

se había tenido en la ciudad de La Paz con jóvenes del MAS y de otros


partidos y cómo ésta era una buena oportunidad para relacionarse con
organizaciones de otros departamentos. Además la misma filosofía de la
Casa de la Juventud establecía que era una ‘casa’ donde todos los jóvenes
podían acudir.
Siguiendo la metáfora de la vida como una carrera de postas, podemos
ver que la organización juvenil es más que todo una etapa previa a la
participación en una institución adulta. El discurso ‘olímpico’ de la vida
está tan internalizado en los jóvenes de la Casa de la Juventud que lo
reproducen en cada una de sus reuniones, donde la crítica, el debate y la
discusión —siempre al interior de la organización— son prácticamente
inexistentes, y asumen como cierta una realidad que les es otorgada
desde el mundo adulto con base en a una formación progresiva de líderes
jóvenes con discurso prestado.15 El Comité Cívico y el partido político
forman líderes e invitan a los mejores cuadros para que pasen a sus filas.
El Comité Cívico Pro Santa Cruz es la institución que más invierte, por así
decirlo, en la formación de jóvenes como líderes regionales.
Más que todo es liderazgo, hemos tenido conferencias de la historia de
Bolivia, historia cruceña. También para los que les interesa lo político,
también hemos tenido seminario de negociación política. (Dirigente,
varón, Casa de la Juventud Cruceña).

Uno de los ejemplos más claros de este tránsito de la organización juvenil


a la institución adulta es la de Gustavo Serrano, que de ser presidente
ejecutivo de la Casa de la Juventud fue candidato a diputado en los últimos
comicios electorales de 2009. De forma similar, en las organizaciones afines
al MAS existe una formación de cuadros en las organizaciones juveniles
que se produce con menos injerencia de adultos, pero que tiene el mismo
resultado. La diferencia que existe con las organizaciones afiliadas al
Comité Cívico es que el Movimiento al Socialismo no invierte en cursos
ni seminarios para formar a los integrantes de organizaciones juveniles,
sino que apela a la experiencia de movilización de estos grupos, y que
promueve estén en continuo debate político. Sin embargo, ‘las directivas
de mayores’ —como les llaman las organizaciones juveniles—, necesitan
tener un control de las actividades que desarrollan las organizaciones
juveniles.

15 Para más sobre formación de líderes en las organizaciones de jóvenes de Santa Cruz, ver el artículo de
Bethel Núñez en este volumen.
Martín Torrico Zas 135

Cada distrito tiene un presidente de juventudes, de las cuales ellos responden


automáticamente a los mayores, y los mayores, si no hay suficientes jóvenes
[dicen] ¿Qué pasa?, ¿Cómo están organizándose? ¿Dónde están ustedes?
Quiero presencia de jóvenes ahí. Entonces hay eso, tal vez es la visión de
los mayores que dicen cómo tienen que organizarse, claro que el joven
está consciente de que tiene que organizarse. El joven está consciente de
que quiere continuar apoyando de alguna manera. (Dirigente, varón,
Organización Juvenil Luis Espinal).

Entonces, el interés de las instituciones adultas por las organizaciones de


jóvenes es, en realidad, por la formación de líderes políticos y sociales a
nivel regional. Las organizaciones de jóvenes están en constante lucha
por su autonomía frente a las instituciones del poder adulto; sin embargo,
no logran salir del círculo de la formación de líderes y cuadros políticos.
Los mismos jóvenes son los que buscan ser líderes, pero reniegan de la
injerencia de las organizaciones de adultos. Es así que las organizaciones
de jóvenes son instrumentalizadas para las movilizaciones y campañas
políticas, pero no son tomados en cuenta para tomar decisiones en las
organizaciones de adultos.
Actualmente, los jóvenes no estamos siendo incluidos en esas decisiones,
¿Por qué? No sé por qué será, porque nos ven como jóvenes o no sé. Lo único
que nos hacen es tomar en cuenta cuando hay alguna marcha, manifestación,
realmente para eso nomás. (Dirigenta, Juventud Igualitaria Andrés
Ibáñez).

Lo que se puede concluir es que las organizaciones de jóvenes no han


logrado romper la hegemonía adultocentrista. Los estudios que existen
sobre culturas juveniles no hacen hincapié en la autonomía de las
organizaciones juveniles que, a pesar de tener algunos años de existencia,
no se consolidan como organizaciones capaces de tomar decisiones
acerca de su propio espacio social y político. Los jóvenes, a pesar de
ser los protagonistas del ‘cambio’ —entendido como retórica de la
modernidad—, son útiles para la movilización. Sin embargo no participan
de las decisiones políticas para incidir en su propio cambio, delegándolas
a las directivas de mayores o a la formación de líderes cuyos contenidos
no son siquiera discutidos con las organizaciones juveniles.
136 La Despolitización de la Raza

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