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LANECESIDAD OBLIGA 10 no cantata vat ea famitacampesina, Chayanov habla de “un ferie @ vam samen oe ciariacanddad Ga tarra, ene ss propio medio de prodvede ost parte do su force de wrabejo on artesanss via oie de Cormca on nr de Pert conti sue cea al ov muy receonte que hey procuccin atesnal ere lat separ oe eicemert econ de ray aun de oto mado se verlan ol famias au ran {oxpulter 8 los tabajadores de a farila que nou we ‘darian propiedades de un tamario que sélo permit wa (Deere y De wn ‘proporcin entre consumidores y trabajadores se he a pon He ci races ances 1. erabajo go un ompleace de tompo comet vor de 1.0) Si embry Re rs ae yea sey See fein naar Se ae eet drmrars oveateoe nar vvcan mttaer eprint paca sa hp ws ene a ce mrad risen acter san AS Soe chameotaee aaa serpae damesica vee a lensed aba es abe tee upon: (nimaro do consumiores por eve reprucoén o respond Seri ham ernest Sears Stegner Tee sieht Sa re cae atc a meget tana Sng or voc I. Por astas zones intuimos ambos cnjunios ce eater pleas enrabloromunerado de culque forma, eae, ogo porjerneds agen sale eet Sa aco aie cgcn tea aa Ea Uric aa ida ane nnn ens Enon wim tea canagienneate mtn carne bemanisetarraa Someeane 4 enn pr rn rece ec et aie sen aes Seu oe CAPITULO 3 La necesidad obliga: produccién artesanal y reproduccién simple “La necesidad obliga” dilema de campesinos-artesanos E nila cultura popular de la Oaxaca rural no hay nada que exprese mejor la situacin de la gente del campo que aqui llamamos campesinos-artesanos, que la maxima frecuentemente repetida de “la necesidad obliga’.’ Este adagio se evoca normalmente cuando, por ejemplo, uno pregunta a.un campesino-artesano por aué practica cierto oficio. Cook lo oy6 por primera vez en 1965 durante su primer trabajo de campo con los metateros de los pueblos de Teitipac, y desde entonces lo ha ofdo un sinnimero de veces de boca de los informantes campesino-artesanos que representan toda Ja gama de oficios. La frase expresa de manera sucinta que el trabajo no es tanto una cuestiGn de eleccién libre y personal como de necesidad material y, en caso extremo, de supervi- vencia. Es una forma taquigréfica de decir que los artesanos no trabajan porque les guste (aunque también se da este caso), sino porque tienen que hacerlo. En efecto, este aforismo del repertorio cultural de los campesinos-artesanos de Oaxaca, con Ia alusion poética a su esfuerzo diario por subsistir, desmiente esa vision sensiblera, nostaigica de los promotores del turismo, de artesanos atrasados pero contentos. diestros pero simples, on escasa ambicién pero mucho ingenio que se dedican a Oficios indigenas “tradicionales”. ‘Como un primer paso para corregirlas contradictorias apre- Siaciones urbanas de los campesinos-artesanos y para subrayar al cardcter productivo y creador de su trabajo, el adagio de 103 LANECESIDAD OBLIGA “la necesidad obliga’ tiene un gran mérito. Es engafioso si s2 toma en el sentido de que los campesinos-artesanos son seres festoicos, carentes de espiritu emprendedor, resultado de las tircunstancias que persisten en el trabajo tradicional y poco compensador por falta de innovaciones. En realidad, muchcs ‘campesinosartesanos innovan para lograr que su trabajo sea mas remunerador y buscan con persistencia alternativas al tr bajo que no es redituable; si estos esfuerzos fracasan no es por falta de intentos o de deseo de cambio. En algunos casos Pr fracaso puede deberse a la baja productividad y a la cape: Cidad limitada para producir excedente de una industria rural specifica, 0 porque los intermediarios que controlan el mer caddo de materia prima, el de productos acabados o ambos se apropien del valor excedente. "A pesar de estos limites a la acumulacién de los pro- ductores directos, puede demostrarse que hoy en dia, en el valle de Oaxaca, asi como en la Inglaterra del siglo xvui(Dokb, 1963), en Rusia a finales del xx y principios del xx (Harrison, 1977:Lenin, 1964), en el Brasilcontemporanoo (Schmitz, 1982) yen otras partes, aigunas familias de ciertas industrias rurales (Vurbanas) acumulan @ invierten el excedente pera aumentar sus medios de produccién y sus reservas de materia prima. También es posible demostrar que en circunstancigs particur Jaros, este proceso de expansién puede ir acompariado por la ‘contratacion de fuerza de trabajo suplementaria oque sustituye ol {rabajo doméstico no pagado, lo cual puede impulsar a las ‘empresas familiares a rebasar el marco de la pequefia produc, Gion de mercancias y a formar parte del pequefio capitalismo.” En este capitulo nuestra atencién se concentra en las fark lias campesino-artesanas (FcA) que se ganan la vida mediante tuna combinacién de produccién agricola y artesanal para el autoconsumo y el intercambio, Aunque estas empresas fem liares, que son una buena parte las consideradas en nuestro ‘estudio. participan en el trabajo asalariado y la acumulacion do capital, muchas de ellas no parecen apuntar hacia una cate- {goria completamente proletaria niala de pequerios capitalists. Pero tampoco se hallan bajo el infiujo de alguna misteriosa: \égica cultural que los encierre en un ciclo de depauperizacién 6 de reproduccién simple sin acumulacién, 104 LANECESIDAD OBLIGA: PRODUCCION ARTESANAL. Para los fines de este andlisis es preferible agrupar a las cA de acuerdo con el ramo de actividad artesanal en el que patticipan (véase Schmitz, 1982, p. 47). Los diferentes ramos {de produccién se caracterizan por tener diferentes tecnologias, mercados, fuentes de materia prima y division del trabajo por 8x0 y/o edad, lo que condicionalla forma en que las empresas familiares que los conforman distribuyen su tierra, mano de obra y capital, Puesto que los habitantes de localidades espect ficas han seguido dedicdndose tradicionalmente a ramos de produccién especificos en la divisién del trabajo del valle Ge Oaxaca, la division por ramos corresponde, salvo pocas excepciones, a la division por localidades. En este estudio nos concentramos sobre todo en el bor- dado, el tejido en telar de pedal, el tejido en telar de cintura, @l tejido de palma (en el que se incluye la fabricacién de escobas), el tallado en madera, la cordeleria y la fabricacion deladrillos,Sin embargo, éstos son apenas unos cuantos oficios artesanales del total de 39 que se encontraron entre las familias de la muestra, donde ademas hay carpinteros, coheteros, herroros, fabricantes de huaraches, de velas, de aciobe. pane- deros, albafiles, caleros y canasteros. Estas son ocupaciones comunes en las comunidades rurales del valle de Oaxaca que satisfacon las necesidades de la poblacién local, 0 bien la demanda social proveniente de la poblacién regional de 4mbitos mayores (véase Cook, 1982, pp. 56-64, para una discusién general de los “niveles" de la divisién del trabajo en el valle de Oaxaca). Las industrias que hemos elegido para el analisis representan més del 80 por ciento del total de los 933 artesanos (de 765 familias artesanas 0 campesino-artesanas) Sobre las que se recabé y clasificd informacién sistematica.* Ade ‘més, tan sélo tres industrias artesanales el bordado con 256 casos, el teido tanto de telar de pedal como de cintura con 274 cas08 y el telido de palma con 103 casos—representan el 68 por ciento de los artesanos considerados y descubren el importante papel que tienen estas ocupaciones como fuente de ‘empleo en los distritos de Ocotén y Tlacolula, donde se practican. Los cuadros 6, 7 y8 contienen sumarios estadisticos de va- fables seleccionadas en los aspectos demogréfico, de empleo, {e ingresos y agricola a partir de 625 familias campesino-arte- 105 LANECESIDAD OBLIGA sanas, y de 145 familias artesanas que trabajan en cinco ramos diferentes de la produccién industrial de mercancias y una tategoria de produccién artesanal mixta.* En las localidades donde existe este ultimo tipo de produccién se encuentran multiples oficios, de modo que presentan un reto a la cate. gorizacion simple, a pesar de que el bordado es la actividad predominante. Segin nuestra definicién, todas las familias tampesinc-artesanas tienen acceso a la tierra y participan en la produccién agricola, aunque como se aclara en el capitulo. 2, esta tierra la constituyen ante todo minifundios de infrasub- sistencia que sélo satisfacen una parte de los requerimientos anuales de maiz. Una de las variables mas significativas en estos cuadros 5 el ingreso anual percibido por cada miembro de la familia {cuadro 8), cuyo célculo se basa en el valor neto estimado (ingreso bruto menos costos de produccién) de todas las fuentes de ingreso en dinero o en otra forma —incluida la produccién agricola y animal, la produccién artesanal indo- pendiente y el trabajo asalariado— en ol transcurso del afio Snterior a la entrevista. Para calcular el ingraco se eliminaron fos casos en los que faltaba informacién de variables impor- tantes 0 en los que se consideré que la informacién existente no era confiable (por ejemplo, cuando el ingreso de la Fro- uccién artesanal quedaba clasificado en ceros o en numeros negativos). Se calculé una cifra per capita en cada familia para foclitar comparaciones importantes del ingreso entre famiias de diferentes tamafios. En cada ramo la distribucion se in- tlinaba hacia ol extremo inferior de la escala (eran muy pozas las cifras elevadas que contribulan a un aumento despropor- cionado en los promedios), de modo que las medianas (entre paréntesis) y los promedios se tomaron como base para esth mar la tendencia central Es significativo que la fabricacién de ladrillos y el tejido en telar de pedal se caractericen por su ingreso promedio y me diano (cuadro 8). que es de dos a tres veces mayor que el de otros ramos de la industria rural. No equivale, pues, a und coincidencia que estos dos ramos sean los campos mas acti: vos de la acumulacién de capital y del desarrollo de las pe: quefias empresas capitalistas. 106 LA.NECESIDAD OBLIGA: PRODUCCION ARTESANAL, En contraste, el bajo ingreso mediano (cuadro 8) en el bordado, el tejido de palma e ixtle, el telido en telar de cintura yy las artesanias mixtas, determina la dificultad del ahorro para expandir la produccién y la mayor posibilidad de que la pro- duccién artesanal complemente la produccién agricola en la vasta mayoria de estas familias. Esta categoria de producto- res sigue una estrategia deliberada de participacién mixta en las artesanias y en la agricultura, ya que ninguna forma de pro- duccién basta por s{ misma para otorgar la base monetaria y no monetaria que se necesita para la reproduccién simple. Como se ve en los cuadros 6 y 7. es precisamente entre estas familias donde resulta mas importante la participacion ene! trabajo asalariado (sobre todo por medio de la migracién). Si llega a haber acumulacion de capital en estos ramos. se limita a operaciones de intermediacién y ocasionalmente se convierte fen la base para organizar la produccién mediante el trabajo a destajo. Los datos presentados en el cuadro 6 comprueban que la incidencia de la produccién campesino-artesana combinada es mayor que la especializacién en la artesania sin agricultura: el inimero de familias campesino-artesanas rebasa el de las arte- sanas en una proporcién de casi 4 a 1. Esto refleja el caracter complementario de la produccién agricola y artesanal que se discutié en el capitulo anterior y, desde la perspectiva de la reproduccién familiar rural, destaca la conveniencia de combi- nar estos dos tipos basicos de actividad productiva. Llama la atencién que en el cuadro 8 el ingreso per cépita de los artesanos muestre un promedio entre 25 y 50 por ciento mayor que el de los campesinos-artesanos. Esto sugiere la posibilidad de que haya un incentivo material que lleve a las, familias a desplazarse de la produccién campesino-artesanal hacia la produccién artesanal. Puede ser que esta tendencia exista a corto plazo. Sin embargo, a largo plazo, la mayoria de las familias que tienen acceso a la tierra y mano de ‘obra disponible tienden a asignar una parte de su mano de obra disponible al cultivo de productos basicos, como maiz, fricl y calabaza (que poseen la doble ventaja de servir para elconsumo directo o para obtener dinero con su venta). Esto pro- Porciona a las familias un mayor grado de control directo sobre 107