You are on page 1of 121

Astronomía

Ciencia que estudia los cuerpos celestes


del universo

El Hubble: telescopio ubicado fuera de la atmósfera


que observa objetos celestes. Sus maravillosas

imágenes han asombrado al mundo. Es el icono de la


astronomía moderna.
La astronomía (del latín astronomĭa, y este
del griego ἀστρονομία)[1] es la ciencia que
se ocupa del estudio de los cuerpos
celestes del universo, incluidos los
planetas y sus satélites, los cometas y
meteoroides, las estrellas y la materia
interestelar, los sistemas de materia
oscura, gas y polvo llamados galaxias y
los cúmulos de galaxias; por lo que
estudia sus movimientos y los fenómenos
ligados a ellos. Su registro y la
investigación de su origen viene a partir de
la información que llega de ellos a través
de la radiación electromagnética o de
cualquier otro medio. La astronomía ha
estado ligada al ser humano desde la
antigüedad y todas las civilizaciones han
tenido contacto con esta ciencia.
Personajes como Aristóteles, Tales de
Mileto, Anaxágoras, Aristarco de Samos,
Hiparco de Nicea, Claudio Ptolomeo,
Hipatia de Alejandría, Nicolás Copérnico,
Tycho Brahe, Johannes Kepler, Galileo
Galilei, Christiaan Huygens o Edmund
Halley han sido algunos de sus
cultivadores.

Es una de las pocas ciencias en las que


los aficionados aún pueden desempeñar
un papel activo, especialmente en el
descubrimiento y seguimiento de
fenómenos como curvas de luz de
estrellas variables, descubrimiento de
asteroides y cometas, etc.

Etimología
La palabra astronomía proviene del latín
astrŏnŏmĭa /astronomía/ y esta del griego
ἀστρονομία /astronomía/.[2] Está
compuesta por las palabras άστρον /
ástron/ 'estrellas', que a su vez viene de
ἀστῆρ /astḗr/ 'estrella', 'constelación', y
νόμος /nómos/ 'regla', 'norma', 'orden'.[2]

El lexema ἀστῆρ /astḗr/ está vinculado


con las raíces protoindoeuropeas
*ster~/*~stel (sust.) 'estrella' presente en
la palabra castiza «estrella» que llega
desde la latina «stella». También puede
vérsele en: astrología, asteroide, asterisco,
desastre, desastroso y muchas otras.[3]

El lexema ~νομία /nomíā/ 'regulación',


'legislación'; viene de νέμω /némoo/
'contar', 'asignar', 'tomar', 'distribuir',
'repartir según las normas' y está
vinculado a la raíz indoeuropea *nem~
'contar', 'asignar', 'tomar', distribuir'; más el
lexema ~ία /~íā/ 'acción', 'cualidad'. Puede
vérsela en: dasonomía, macrotaxonomía,
tafonomía y taxonomía.[4]

Etimológicamente hablando la astronomía


es la ciencia que trata de la magnitud,
medida y movimiento de los cuerpos
celestes.[5]

Breve historia de la
astronomía

Stonehenge, 2800 a. C.: se supone que esta


construcción megalítica se realizó sobre
conocimientos astronómicos muy precisos. Un menhir
que supera los 6 m de altura indica, a quien mira desde
el centro, la dirección exacta de la salida del Sol en el
solsticio de verano. Algunos investigadores opinan que
ciertas cavidades pudieron haber servido para colocar
postes de madera capaces de indicar puntos de
referencia en el recorrido de la Luna.
Aristóteles inauguró toda una nueva perspectiva de la
visión cósmica, formalizando el modelo astronómico,
contra el astrológico.

equinoccio visto desde el sitio prehistórico de Pizzo


Vento en Fondachelli Fantina, Sicilia
En casi todas las religiones antiguas
existía la cosmogonía, que intentaba
explicar el origen del universo, ligando
este a los elementos mitológicos. La
historia de la astronomía es tan antigua
como la historia del ser humano.
Antiguamente se ocupaba, únicamente, de
la observación y predicciones de los
movimientos de los objetos visibles a
simple vista, quedando separada durante
mucho tiempo de la Física. En Sajonia-
Anhalt, Alemania, se encuentra el famoso
Disco celeste de Nebra, que es la
representación más antigua conocida de
la bóveda celeste. Quizá fueron los
astrónomos chinos quienes dividieron, por
primera vez, el cielo en constelaciones. En
Europa, las doce constelaciones que
marcan el movimiento anual del Sol fueron
denominadas constelaciones zodiacales.
Los antiguos griegos hicieron importantes
contribuciones a la astronomía, entre ellas,
la definición de magnitud. La astronomía
precolombina poseía calendarios muy
exactos y parece ser que las pirámides de
Egipto fueron construidas sobre patrones
astronómicos muy precisos.

A pesar de la creencia común, los griegos


sabían de la redondez y la esfericidad de
la Tierra. No pasó desapercibido para ellos
el hecho de que la sombra de la Tierra
proyectada en la Luna era redonda, ni que
su superficie es obviamente esférica
puesto que, entre otras razones, no se ven
las mismas constelaciones en el norte del
Mediterráneo que en el sur. En el modelo
aristotélico lo celestial pertenecía a la
perfección -"cuerpos celestes
perfectamente esféricos moviéndose en
órbitas circulares perfectas"-, mientras que
lo terrestre era imperfecto; estos dos
reinos se consideraban como opuestos.
Aristóteles defendía la teoría geocéntrica
para desarrollar sus postulados. Fue
probablemente Eratóstenes quien
diseñara la esfera armilar que es un
astrolabio para mostrar el movimiento
aparente de las estrellas alrededor de la
tierra.

Esfera armilar.

La astronomía observacional estuvo casi


totalmente estancada en Europa durante
la Edad Media, a excepción de algunas
aportaciones como la de Alfonso X el
Sabio con sus tablas alfonsíes, o los
tratados de Alcabitius, pero floreció en el
mundo con el Imperio persa y la cultura
árabe. Al final del siglo X, un gran
observatorio fue construido cerca de
Teherán (Irán), por el astrónomo persa Al-
Khujandi, quien observó una serie de
pasos meridianos del Sol, lo que le
permitió calcular la oblicuidad de la
eclíptica. También en Persia, Omar
Khayyam elaboró la reforma del calendario
que es más preciso que el calendario
juliano acercándose al Calendario
Gregoriano. A finales del siglo IX, el
astrónomo persa Al-Farghani escribió
ampliamente acerca del movimiento de
los cuerpos celestes. Su trabajo fue
traducido al latín en el siglo XII. Abraham
Zacuto fue el responsable en el siglo XV
de adaptar las teorías astronómicas
conocidas hasta el momento para
aplicarlas a la navegación de la marina
portuguesa. Esta aplicación permitió a
Portugal ser la puntera en el mundo de los
descubrimientos de nuevas tierras fuera
de Europa.

Revolución científica

Vista parcial de un monumento dedicado a Copérnico


en Varsovia.
Durante siglos, la visión geocéntrica de
que el Sol y otros planetas giraban
alrededor de la Tierra no se cuestionó.
Esta visión era lo que para nuestros
sentidos se observaba. En el
Renacimiento, Nicolás Copérnico propuso
el modelo heliocéntrico del sistema solar.
Su trabajo De Revolutionibus Orbium
Coelestium fue defendido, divulgado y
corregido por Galileo Galilei y Johannes
Kepler, autor de Harmonices Mundi, en el
cual se desarrolla por primera vez la
tercera ley del movimiento planetario.
Galileo añadió la novedad del uso del
telescopio para mejorar sus
observaciones. La disponibilidad de datos
observacionales precisos llevó a indagar
en teorías que explicasen el
comportamiento observado (véase su
obra Sidereus Nuncius). Al principio solo
se obtuvieron reglas ad-hoc, como las
leyes del movimiento planetario de Kepler,
descubiertas a principios del siglo XVII.
Fue Isaac Newton quien extendió hacia los
cuerpos celestes las teorías de la
gravedad terrestre y conformando la Ley
de la gravitación universal, inventando así
la mecánica celeste, con lo que explicó el
movimiento de los planetas y
consiguiendo unir el vacío entre las leyes
de Kepler y la dinámica de Galileo. Esto
también supuso la primera unificación de
la astronomía y la física (véase
Astrofísica).

Tras la publicación de los Principios


Matemáticos de Isaac Newton (que
también desarrolló el telescopio reflector),
se transformó la navegación marítima. A
partir de 1670 aproximadamente,
utilizando instrumentos modernos de
latitud y los mejores relojes disponibles se
ubicó cada lugar de la Tierra en un
planisferio o mapa, calculando para ello su
latitud y su longitud. La determinación de
la latitud fue fácil pero la determinación de
la longitud fue mucho más delicada. Los
requerimientos de la navegación
supusieron un empuje para el desarrollo
progresivo de observaciones
astronómicas e instrumentos más
precisos, constituyendo una base de datos
creciente para los científicos.

Ilustración de la teoría del "Big Bang" o primera gran


explosión y de la evolución esquemática del universo
desde entonces.
desde entonces.

Durante los siglos XVIII al XIX, se presenta


el problema de los tres cuerpos, donde
Euler, Clairaut y D'Alembert llevan
predicciones más precisas sobre los
movimientos de la luna y los planetas.
Este trabajo es perfeccionado por
Lagrange y Laplace, permitiendo estimar
las masas de los planetas y lunas a partir
de sus perturbaciones.[6]

Nueva Astronomía

A finales del siglo XIX se descubrió que, al


descomponer la luz del Sol, se podían
observar multitud de líneas de espectro
(regiones en las que había poca o ninguna
luz). Experimentos con gases calientes
mostraron que las mismas líneas podían
ser observadas en el espectro de los
gases, líneas específicas
correspondientes a diferentes elementos
químicos. De esta manera se demostró
que los elementos químicos en el Sol
(mayoritariamente hidrógeno) podían
encontrarse igualmente en la Tierra. De
hecho, el helio fue descubierto primero en
el espectro del Sol y solo más tarde se
encontró en la Tierra, de ahí su nombre.

Se descubrió que las estrellas eran objetos


muy lejanos y con el espectroscopio se
demostró que eran similares al Sol, pero
con una amplia gama de temperaturas,
masas y tamaños. La existencia de la Vía
Láctea como un grupo separado de
estrellas no se demostró sino hasta el
siglo XX, junto con la existencia de
galaxias externas y, poco después, la
expansión del universo, observada en el
efecto del corrimiento al rojo. La
astronomía moderna también ha
descubierto una variedad de objetos
exóticos como los cuásares, púlsares,
radiogalaxias, agujeros negros, estrellas
de neutrones, y ha utilizado estas
observaciones para desarrollar teorías
físicas que describen estos objetos. La
cosmología hizo grandes avances durante
el siglo XX, con el modelo del Big Bang
fuertemente apoyado por la evidencia
proporcionada por la astronomía y la
física, como la radiación de fondo de
microondas, la ley de Hubble y la
abundancia cosmológica de los
elementos químicos.

Durante el siglo XX, la espectrometría


avanzó, en particular como resultado del
nacimiento de la física cuántica, necesaria
para comprender las observaciones
astronómicas y experimentales.

Astronomía observacional
Estudio de la orientación por
las estrellas

La Osa Mayor es una constelación tradicionalmente


utilizada como punto de referencia celeste para la
orientación tanto marítima como terrestre.

Representación virtual en 3D de la situación de las


galaxias de nuestro grupo local en el espacio.
Para ubicarse en el cielo, se agruparon las
estrellas que se ven desde la Tierra en
constelaciones. Así, continuamente se
desarrollan mapas (cilíndricos o cenitales)
con su propia nomenclatura astronómica
para localizar las estrellas conocidas y
agregar los últimos descubrimientos.

Aparte de orientarse en la Tierra a través


de las estrellas, la astronomía estudia el
movimiento de los objetos en la esfera
celeste, para ello se utilizan diversos
sistemas de coordenadas astronómicas.
Estos toman como referencia parejas de
círculos máximos distintos midiendo así
determinados ángulos respecto a estos
planos fundamentales. Estos sistemas
son principalmente:

Sistema altacimutal, u horizontal que


toma como referencias el horizonte
celeste y el meridiano del lugar.
Sistemas horario y ecuatorial, que
tienen de referencia el ecuador celeste,
pero el primer sistema adopta como
segundo círculo de referencia el
meridiano del lugar mientras que el
segundo se refiere al círculo horario
(círculo que pasa por los polos
celestes).
Sistema eclíptico, que se utiliza
normalmente para describir el
movimiento de los planetas y calcular
los eclipses; los círculos de referencia
son la eclíptica y el círculo de longitud
que pasa por los polos de la eclíptica y
el punto γ.
Sistema galáctico, se utiliza en
estadística estelar para describir
movimientos y posiciones de cuerpos
galácticos. Los círculos principales son
la intersección del plano ecuatorial
galáctico con la esfera celeste y el
círculo máximo que pasa por los polos
de la Vía Láctea y el ápice del Sol (punto
de la esfera celeste donde se dirige el
movimiento solar).
La astronomía de posición es la rama más
antigua de esta ciencia. Describe el
movimiento de los astros, planetas,
satélites y fenómenos como los eclipses y
tránsitos de los planetas por el disco del
Sol. Para estudiar el movimiento de los
planetas se introduce el movimiento
medio diario que es lo que avanzaría en la
órbita cada día suponiendo movimiento
uniforme. La astronomía de posición
también estudia el movimiento diurno y el
movimiento anual del Sol. Son tareas
fundamentales de la misma la
determinación de la hora y para la
navegación el cálculo de las coordenadas
geográficas. Para la determinación del
tiempo se usa el tiempo de efemérides ó
también el tiempo solar medio que está
relacionado con el tiempo local. El tiempo
local en Greenwich se conoce como
Tiempo Universal.

La distancia a la que están los astros de la


Tierra en el de universo se mide en
unidades astronómicas, años luz o
pársecs. Conociendo el movimiento propio
de las estrellas, es decir lo que se mueve
cada siglo sobre la bóveda celeste se
puede predecir la situación aproximada de
las estrellas en el futuro y calcular su
ubicación en el pasado viendo como
evolucionan con el tiempo la forma de las
constelaciones.

Con un pequeño telescopio pueden realizarse grandes


observaciones. El campo amateur es amplio y cuenta
con muchos seguidores.

Instrumentos de observación
Galileo Galilei observó gracias a su telescopio cuatro
lunas del planeta Júpiter, un gran descubrimiento que
chocaba diametralmente con los postulados
tradicionalistas de la Iglesia Católica de la época.

Para observar la bóveda celeste y las


constelaciones más conocidas no hará
falta ningún instrumento, para observar
cometas o algunas nebulosas solo serán
necesarios unos prismáticos, los grandes
planetas se ven a simple vista; pero para
observar detalles de los discos de los
planetas del sistema solar o sus satélites
mayores bastará con un telescopio
simple. Si se quiere observar con
profundidad y exactitud determinadas
características de los astros, se requieren
instrumentos que necesitan de la
precisión y tecnología de los últimos
avances científicos.

Astronomía visible

El telescopio fue el primer instrumento de


observación del cielo. Aunque su
invención se le atribuye a Hans
Lippershey, el primero en utilizar este
invento para la astronomía fue Galileo
Galilei quien decidió construirse él mismo
uno. Desde aquel momento, los avances
en este instrumento han sido muy grandes
como mejores lentes y sistemas
avanzados de posicionamiento.

Actualmente, el telescopio más grande del


mundo se llama Very Large Telescope y se
encuentra en el observatorio Paranal, al
norte de Chile. Consiste en cuatro
telescopios ópticos reflectores que se
conjugan para realizar observaciones de
gran resolución.

Astronomía del espectro


electromagnético o
radioastronomía
Se han aplicado diversos conocimientos
de la física, las matemáticas y de la
química a la astronomía. Estos avances
han permitido observar las estrellas con
muy diversos métodos. La información es
recibida principalmente de la detección y
el análisis de la radiación
electromagnética (luz, infrarrojos, ondas
de radio), pero también se puede obtener
información de los rayos cósmicos,
neutrinos y meteoros.

El Very Large Array Como muchos otros telescopios


El Very Large Array. Como muchos otros telescopios,
este es un array interferométrico formado por muchos
radiotelescopios más pequeños.

Estos datos ofrecen información muy


importante sobre los astros, su
composición química, temperatura,
velocidad en el espacio, movimiento
propio, distancia desde la Tierra y pueden
plantear hipótesis sobre su formación,
desarrollo estelar y fin.

El análisis desde la Tierra de las


radiaciones (infrarrojos, rayos x, rayos
gamma, etc.) no solo resulta
obstaculizado por la absorción
atmosférica, sino que el problema
principal, vigente también en el vacío,
consiste en distinguir la señal recogida del
"ruido de fondo", es decir, de la enorme
emisión infrarroja producida por la Tierra o
por los propios instrumentos. Cualquier
objeto que no se halle a 0 K (-273,15 °C)
emite señales electromagnéticas y, por
ello, todo lo que rodea a los instrumentos
produce radiaciones de "fondo". Hasta los
propios telescopios irradian señales.
Realizar una termografía de un cuerpo
celeste sin medir el calor al que se halla
sometido el instrumento resulta muy
difícil: además de utilizar película
fotográfica especial, los instrumentos son
sometidos a una refrigeración continua
con helio o hidrógeno líquido.

La radioastronomía se basa en la
observación por medio de los
radiotelescopios, unos instrumentos con
forma de antena que recogen y registran
las ondas de radio o radiación
electromagnética emitidas por los
distintos objetos celestes.

Estas ondas de radio, al ser procesadas


ofrecen un espectro analizable del objeto
que las emite. La radioastronomía ha
permitido un importante incremento del
conocimiento astronómico,
particularmente con el descubrimiento de
muchas clases de nuevos objetos,
incluyendo los púlsares (o magnétares),
cuásares, las denominadas galaxias
activas, radiogalaxias y blázares. Esto es
debido a que la radiación
electromagnética permite "ver" cosas que
no son posibles de detectar en la
astronomía óptica. Tales objetos
representan algunos de los procesos
físicos más extremos y energéticos en el
universo.

Este método de observación está en


constante desarrollo ya que queda mucho
por avanzar en esta tecnología.
Diferencia entre la luz visible e infrarroja en la Galaxia
del Sombrero o Messier 104.

Astronomía de infrarrojos

Gran parte de la radiación astronómica


procedente del espacio (la situada entre 1
y 1000 μm) es absorbida en la atmósfera.
Por esta razón, los mayores telescopios de
radiación infrarroja se construyen en la
cima de montañas muy elevadas, se
instalan en aeroplanos especiales de cota
elevada, en globos, o mejor aún, en
satélites de la órbita terrestre.

Astronomía ultravioleta

Imagen que ofrece una observación ultravioleta de los


anillos de Saturno. Esta reveladora imagen fue
obtenida por la sonda Cassini-Huygens.

La astronomía ultravioleta basa su


actividad en la detección y estudio de la
radiación ultravioleta que emiten los
cuerpos celestes. Este campo de estudio
cubre todos los campos de la astronomía.
Las observaciones realizadas mediante
este método son muy precisas y han
realizado avances significativos en cuanto
al descubrimiento de la composición de la
materia interestelar e intergaláctica, el de
la periferia de las estrellas, la evolución en
las interacciones de los sistemas de
estrellas dobles y las propiedades físicas
de los quásares y de otros sistemas
estelares activos. En las observaciones
realizadas con el satélite artificial
Explorador Internacional Ultravioleta, los
estudiosos descubrieron que la Vía Láctea
está envuelta por un aura de gas con
elevada temperatura. Este aparato midió
asimismo el espectro ultravioleta de una
supernova que nació en la Gran Nube de
Magallanes en 1987. Este espectro fue
usado por primera vez para observar a la
estrella precursora de una supernova.

La Galaxia elíptica M87 emite señales


electromagnéticas en todos los espectros conocidos.

Astronomía de rayos X
Se cree que la emisión de rayos x procede
de fuentes que contienen materia a
elevadísimas temperaturas, en general en
objetos cuyos átomos o electrones tienen
una gran energía. El descubrimiento de la
primera fuente de rayos x procedente del
espacio en 1962 se convirtió en una
sorpresa. Esa fuente denominada Scorpio
X-1 está situada en la constelación de
Escorpio en dirección al centro de la Vía
Láctea. Por este descubrimiento Riccardo
Giacconi obtuvo el Premio Nobel de Física
en 2002.
Astronomía de rayos gamma

El observatorio espacial Swift está específicamente


diseñado para percibir señales gamma del universo y
sirve de herramienta para intentar clarificar los
fenómenos observados.

Los rayos gamma son radiaciones


emitidas por objetos celestes que se
encuentran en un proceso energético
extremadamente violento. Algunos astros
despiden brotes de rayos gamma o
también llamados BRGs. Se trata de los
fenómenos físicos más luminosos del
universo produciendo una gran cantidad
de energía en haces breves de rayos que
pueden durar desde unos segundos hasta
unas pocas horas. La explicación de estos
fenómenos es aún objeto de controversia.

Los fenómenos emisores de rayos gamma


son frecuentemente explosiones de
supernovas, su estudio también intenta
clarificar el origen de la primera explosión
del universo o big bang.

El Observatorio de Rayos Gamma


Compton —ya inexistente— fue el segundo
de los llamados grandes observatorios
espaciales (detrás del telescopio espacial
Hubble) y fue el primer observatorio a gran
escala de estos fenómenos. Ha sido
reemplazado recientemente por el satélite
Fermi. El observatorio orbital INTEGRAL
observa el cielo en el rango de los rayos
gamma blandos o rayos X duros.

A energías por encima de unas decenas


de GeV, los rayos gamma solo se pueden
observar desde el suelo usando los
llamados telescopios Cherenkov como
MAGIC. A estas energías el universo
también puede estudiarse usando
partículas distintas a los fotones, tales
como los rayos cósmicos o los neutrinos.
Es el campo conocido como Física de
Astropartículas.

Astronomía teórica
Los astrónomos teóricos utilizan una gran
variedad de herramientas como modelos
matemáticos analíticos y simulaciones
numéricas por computadora. Cada uno
tiene sus ventajas. Los modelos
matemáticos analíticos de un proceso por
lo general, son mejores porque llegan al
corazón del problema y explican mejor lo
que está sucediendo. Los modelos
numéricos, pueden revelar la existencia de
fenómenos y efectos que de otra manera
no se verían.[7][8]

Los teóricos de la astronomía ponen su


esfuerzo en crear modelos teóricos e
imaginar las consecuencias
observacionales de estos modelos. Esto
ayuda a los observadores a buscar datos
que puedan refutar un modelo o permitan
elegir entre varios modelos alternativos o
incluso contradictorios.

Los teóricos, también intentan generar o


modificar modelos para conseguir nuevos
datos. En el caso de una inconsistencia, la
tendencia general es tratar de hacer
modificaciones mínimas al modelo para
que se corresponda con los datos. En
algunos casos, una gran cantidad de datos
inconsistentes a través del tiempo puede
llevar al abandono total de un modelo.

Los temas estudiados por astrónomos


teóricos incluyen: dinámica estelar y
evolución estelar; formación de galaxias;
origen de los rayos cósmicos; relatividad
general y cosmología física, incluyendo
teoría de cuerdas.

La mecánica celeste
La astromecánica o mecánica celeste
tiene por objeto interpretar los
movimientos de la astronomía de
posición, en el ámbito de la parte de la
física conocida como mecánica,
generalmente la newtoniana (Ley de la
Gravitación Universal de Isaac Newton).
Estudia el movimiento de los planetas
alrededor del Sol, de sus satélites, el
cálculo de las órbitas de cometas y
asteroides. El estudio del movimiento de
la Luna alrededor de la Tierra fue por su
complejidad muy importante para el
desarrollo de la ciencia. El movimiento
extraño de Urano, causado por las
perturbaciones de un planeta hasta
entonces desconocido, permitió a Le
Verrier y Adams descubrir sobre el papel al
planeta Neptuno. El descubrimiento de
una pequeña desviación en el avance del
perihelio de Mercurio se atribuyó
inicialmente a un planeta cercano al Sol
hasta que Einstein la explicó con su Teoría
de la Relatividad.

Astrofísica

La astrofísica es una parte moderna de la


astronomía que estudia los astros como
cuerpos de la física estudiando su
composición, estructura y evolución. Solo
fue posible su inicio en el siglo XIX cuando
gracias a los espectros se pudo averiguar
la composición física de las estrellas. Las
ramas de la física implicadas en el estudio
son la física nuclear (generación de la
energía en el interior de las estrellas) y la
física relativística. A densidades elevadas
el plasma se transforma en materia
degenerada; esto lleva a algunas de sus
partículas a adquirir altas velocidades que
deberán estar limitadas por la velocidad
de la luz, lo cual afectará a sus
condiciones de degeneración. Asimismo,
en las cercanías de los objetos muy
masivos, estrellas de neutrones o agujeros
negros, la materia que cae se acelera a
velocidades relativistas emitiendo
radiación intensa y formando potentes
chorros de materia.

Estudio de los objetos celestes

El sistema solar desde la


astronomía

Véase también: Cronología del descubrimiento de los


planetas del sistema solar y sus satélites naturales

Posición figurada de los planetas y el Sol en el sistema


solar, separados por planetas interiores y exteriores.
El estudio del universo o cosmos y más
concretamente del sistema solar ha
planteado una serie de interrogantes y
cuestiones, por ejemplo cómo y cuándo se
formó el sistema, por qué y cuándo
desaparecerá el Sol, por qué hay
diferencias físicas entre los planetas, etc.

Es difícil precisar el origen del sistema


solar. Los científicos creen que puede
situarse hace unos 4600 millones de años,
cuando una inmensa nube de gas y polvo
empezó a contraerse probablemente,
debido a la explosión de una supernova
cercana. Alcanzada una densidad mínima
ya se autocontrajo a causa de la fuerza de
la gravedad y comenzó a girar a gran
velocidad, por conservación de su
momento cinético, al igual que cuando
una patinadora repliega los brazos sobre
sí misma gira más rápido. La mayor parte
de la materia se acumuló en el centro. La
presión era tan elevada que los átomos
comenzaron a fusionarse, liberando
energía y formando una estrella. También
había muchas colisiones. Millones de
objetos se acercaban y se unían o
chocaban con violencia y se partían en
trozos. Algunos cuerpos pequeños
(planetesimales) iban aumentando su
masa mediante colisiones y al crecer,
aumentaban su gravedad y recogían más
materiales con el paso del tiempo
(acreción). Los encuentros constructivos
predominaron y, en solo 100 millones de
años, adquirió un aspecto semejante al
actual. Después cada cuerpo continuó su
propia evolución.

Astronomía del Sol

El Sol es la estrella que, por el efecto


gravitacional de su masa, domina el
sistema planetario que incluye a la Tierra.
Es el elemento más importante en nuestro
sistema y el objeto más grande, que
contiene aproximadamente el 98 % de la
masa total del sistema solar. Mediante la
radiación de su energía electromagnética,
aporta directa o indirectamente toda la
energía que mantiene la vida en la Tierra.
Saliendo del Sol, y esparciéndose por todo
el sistema solar en forma de espiral
tenemos al conocido como viento solar
que es un flujo de partículas,
fundamentalmente protones y neutrones.
La interacción de estas partículas con los
polos magnéticos de los planetas y con la
atmósfera genera las auroras polares
boreales o australes. Todas estas
partículas y radiaciones son absorbidas
por la atmósfera. La ausencia de auroras
durante el Mínimo de Maunder se achaca
a la falta de actividad del Sol.
Uno de los fenómenos más desconcertantes e
impactantes que podemos observar en nuestro
planeta son las auroras boreales. Fueron misterio
hasta hace poco pero recientemente han sido
explicadas gracias al estudio de la astronomía del Sol.

A causa de su proximidad a la Tierra y


como es una estrella típica, el Sol es un
recurso extraordinario para el estudio de
los fenómenos estelares. No se ha
estudiado ninguna otra estrella con tanto
detalle. La estrella más cercana al Sol,
Próxima Centauri, está a 4,2 años luz.

El Sol (todo el sistema solar) gira


alrededor del centro de la Vía Láctea,
nuestra galaxia. Da una vuelta cada 225
millones de años. Ahora se mueve hacia la
constelación de Hércules a 19 km/s.
Actualmente el Sol se estudia desde
satélites, como el Observatorio
Heliosférico y Solar (SOHO), dotados de
instrumentos que permiten apreciar
aspectos que, hasta ahora, no se habían
podido estudiar. Además de la
observación con telescopios
convencionales, se utilizan: el
coronógrafo, que analiza la corona solar, el
telescopio ultravioleta extremo, capaz de
detectar el campo magnético, y los
radiotelescopios, que detectan diversos
tipos de radiación que resultan
imperceptibles para el ojo humano.

El Sol es una de las 200 000 millones a


400 000 millones de estrellas de nuestra
galaxia. Es una enana amarilla corriente,
que está a 8,5 minutos-luz de la tierra y es
de media edad. Con 1,4 millones de
kilómetros de diámetro, contiene el 99,8
por ciento de la masa de nuestro sistema
solar, la cual se consume a un ritmo de
600 millones de toneladas de hidrógeno
por segundo, produciendo 596 millones de
toneladas de helio. Convirtiendo así 4
millones de toneladas en energía según la
ecuación E=mc². Además el Sol es similar
a una bomba de hidrógeno por la colosal
fusión nuclear de hidrógeno que mantiene
en su núcleo y la gran cantidad de energía
que emite cada segundo. El equilibrio que
mantiene su tamaño es la contraposición
entre su gravedad y la expulsión continua
de energía. También es una estrella de
tercera generación. El protio, el isótopo de
hidrógeno más abundante de la
naturaleza, con su núcleo solamente
compuesto por un protón, es además el
combustible que alimenta las fusiones
nucleares en el corazón de las estrellas
gracias a cuya ingente energía emitida las
estrellas brillan incluyendo a nuestro sol.

La parte visible del Sol está a 6000 °C y la


corona, más alejada, a 2 000 000 °C.
Estudiando al Sol en el ultravioleta se llegó
a la conclusión de que el calentamiento de
la corona se debe a la gran actividad
magnética del Sol. Los límites del sistema
solar vienen dados por el fin de su
influencia o heliosfera, delimitada por un
área denominada Frente de choque de
terminación o Heliopausa.

Historia de la observación del Sol


El estudio del Sol se inicia con Galileo
Galilei de quien se dice que se quedó
ciego por observar los eclipses. Hace más
de cien años se descubre la
espectroscopia que permite descomponer
la luz en sus longitudes de onda, gracias a
esto se puede conocer la composición
química, densidad, temperatura, situación
los gases de su superficie, etc. En los años
50 ya se conocía la física básica del Sol,
es decir, su composición gaseosa, la
temperatura elevada de la corona, la
importancia de los campos magnéticos en
la actividad solar y su ciclo magnético de
22 años.
Las primeras mediciones de la radiación
solar se hicieron desde globos hace un
siglo y después fueron aviones y dirigibles
para mejorar las mediciones con aparatos
radioastronómicos. En 1914, C. Abbot
envió un globo para medir la constante
solar (cantidad de radiación proveniente
del sol por centímetro cuadrado por
segundo). En 1946 el cohete V-2 militar
ascendió a 55 km con un espectrógrafo
solar a bordo; este fotografió al Sol en
longitudes de onda ultravioletas. En 1948
(diez años antes de la fundación de la
NASA) ya se fotografió al Sol en rayos X.
Algunos cohetes fotografiaron ráfagas
solares en 1956 en un pico de actividad
solar.

En 1960 se lanza la primera sonda solar


denominada Solrad. Esta sonda monitoreó
al sol en rayos x y ultravioletas, en una
longitud de onda muy interesante que
muestra las emisiones de hidrógeno; este
rango de longitud de onda se conoce
como línea Lyman α. Posteriormente se
lanzaron ocho observatorios solares
denominados OSO. El OSO 1 fue lanzado
en 1962. Los OSO apuntaron
constantemente hacia el Sol durante 17
años y con ellos se experimentaron
nuevas técnicas de transmisión
fotográfica a la tierra.

Imagen en la que pueden apreciarse las manchas


solares.

El mayor observatorio solar ha sido el


Skylab. Estuvo en órbita durante nueve
meses en 1973 y principios de 1974.
Observó al Sol en rayos g, X, ultravioleta y
visible, y obtuvo la mayor cantidad de
datos (y los mejor organizados) que
hayamos logrado jamás para un objeto
celeste. En 1974 y 1976 las sondas Helios
A y B se acercaron mucho al Sol para
medir las condiciones del viento solar. No
llevaron cámaras.

En 1980 se lanzó la sonda Solar Max, para


estudiar al Sol en un pico de actividad.
Tuvo una avería y los astronautas del
Columbia realizaron una complicada
reparación.

Manchas solares
George Ellery Hale descubrió en 1908 que
las manchas solares (áreas más frías de
la fotosfera) presentan campos
magnéticos fuertes. Estas manchas
solares se suelen dar en parejas, con las
dos manchas con campos magnéticos
que señalan sentidos opuestos. El ciclo de
las manchas solares, en el que la cantidad
de manchas solares varía de menos a más
y vuelve a disminuir al cabo de unos 11
años, se conoce desde principios del siglo
XVIII. Sin embargo, el complejo modelo
magnético asociado con el ciclo solar solo
se comprobó tras el descubrimiento del
campo magnético del Sol.
El fin del Sol: ¿el fin de la vida
humana?

En el núcleo del Sol hay hidrógeno


suficiente para durar otros 4500 millones
de años, es decir, se calcula que está en
plenitud, en la mitad de su vida. Tal como
se desprende de la observación de otros
astros parecidos, cuando se gaste este
hidrógeno combustible, el Sol cambiará:
según se vayan expandiendo las capas
exteriores hasta el tamaño actual de la
órbita de la Tierra, el Sol se convertirá en
una gigante roja, algo más fría que hoy
pero 10 000 veces más brillante a causa
de su enorme tamaño. Sin embargo, la
Tierra no se consumirá porque se moverá
en espiral hacia afuera, como
consecuencia de la pérdida de masa del
Sol. El Sol seguirá siendo una gigante roja,
con reacciones nucleares de combustión
de helio en el centro, durante solo 500
millones de años. No tiene suficiente
masa para atravesar sucesivos ciclos de
combustión nuclear o un cataclismo en
forma de explosión, como les ocurre a
algunas estrellas. Después de la etapa de
gigante roja, se encogerá hasta ser una
enana blanca, aproximadamente del
tamaño de la Tierra, y se enfriará poco a
poco durante varios millones de años.

Astronomía de los planetas,


satélites y otros objetos del
sistema solar

Astronomía lunar: el cráter mayor es el Dédalo,


fotografiado por la tripulación del Apollo 11 mientras
orbitaba la Luna en 1969. Ubicado cerca del centro de
la cara oculta de la luna, tiene un diámetro de
alrededor de 93 kilómetros.
Vista que presentó el cometa McNaught a su paso
próximo a la Tierra en enero de 2007.

Una de las cosas más fáciles de observar


desde la Tierra y con un telescopio simple
son los objetos de nuestro propio sistema
solar y sus fenómenos, que están muy
cerca en comparación de estrellas y
galaxias. De ahí que el aficionado siempre
tenga a estos objetos en sus preferencias
de observación.

Los eclipses y los tránsitos astronómicos


han ayudado a medir las dimensiones del
sistema solar.

Dependiendo de la distancia de un planeta


al Sol, tomando la Tierra como
observatorio de base, los planetas se
dividen en dos grandes grupos: planetas
interiores y planetas exteriores. Entre
estos planetas encontramos que cada uno
presenta condiciones singulares: la
curiosa geología de Mercurio, los
movimientos retrógrados de algunos
como Venus, la vida en la Tierra, la curiosa
red de antiguos ríos de Marte, el gran
tamaño y los vientos de la atmósfera de
Júpiter, los anillos de Saturno, el eje de
rotación inclinado de Urano o la extraña
atmósfera de Neptuno, etc. Algunos de
estos planetas cuentan con satélites que
también tienen singularidades; de entre
estos, el más estudiado ha sido la Luna, el
único satélite de la Tierra, dada su
cercanía y simplicidad de observación,
conformándose una historia de la
observación lunar. En la Luna hallamos
claramente el llamado bombardeo intenso
tardío, que fue común a casi todos los
planetas y satélites, creando en algunos
de ellos abruptas superficies salpicadas
de impactos.

Los llamados planetas terrestres


presentan similitudes con la Tierra,
aumentando su habitabilidad planetaria,
es decir, su potencial posibilidad habitable
para los seres vivos. Así se delimita la
ecósfera, un área del sistema solar que es
propicia para la vida.

Más lejos de Neptuno encontramos otros


planetoides como por ejemplo el hasta
hace poco considerado planeta Plutón, la
morfología y naturaleza de este planeta
menor llevó a los astrónomos a cambiarlo
de categoría en la llamada redefinición de
planeta de 2006 aunque posea un satélite
compañero, Caronte. Estos planetas
enanos, por su tamaño no pueden ser
considerados planetas como tales, pero
presentan similitudes con estos, siendo
más grandes que los asteroides. Algunos
son: Eris, Sedna o 1998 WW31, este último
singularmente binario y de los
denominados cubewanos. A todo este
compendio de planetoides se les
denomina coloquialmente objetos o
planetas transneptunianos. También
existen hipótesis sobre un planeta X que
vendría a explicar algunas incógnitas,
como la ley de Titius-Bode o la
concentración de objetos celestes en el
acantilado de Kuiper.

Entre los planetas Marte y Júpiter


encontramos una concentración inusual
de asteroides conformando una órbita
alrededor del sol denominada cinturón de
asteroides.

En órbitas dispares y heteromorfas se


encuentran los cometas, que subliman su
materia al contacto con el viento solar,
formando colas de apariencia luminosa;
se estudiaron en sus efímeros pasos por
las cercanías de la Tierra los cometas
McNaught o el Halley. Mención especial
tienen los cometas Shoemaker-Levy 9 que
terminó estrellándose contra Júpiter o el
109P/Swift-Tuttle, cuyos restos provocan
las lluvias de estrellas conocidas como
Perseidas o lágrimas de San Lorenzo.
Estos cuerpos celestes se concentran en
lugares como el cinturón de Kuiper, el
denominado disco disperso o la nube de
Oort y se les llama en general cuerpos
menores del sistema solar.

En el sistema solar también existe una


amplísima red de partículas, meteoroides
de diverso tamaño y naturaleza, y polvo
que en mayor o menor medida se hallan
sometidos al influjo del efecto Poynting-
Robertson que los hace derivar
irremediablemente hacia el Sol.

Astronomía de los fenómenos


gravitatorios

El campo gravitatorio del Sol es el


responsable de que los planetas giren en
torno a este. El influjo de los campos
gravitatorios de las estrellas dentro de una
galaxia se denomina marea galáctica.

Tal como demostró Einstein en su obra


Relatividad general, la gravedad deforma la
geometría del espacio-tiempo, es decir, la
masa gravitacional de los cuerpos
celestes deforma el espacio, que se curva.
Este efecto provoca distorsiones en las
observaciones del cielo por efecto de los
campos gravitatorios, haciendo que se
observen juntas galaxias que están muy
lejos unas de otras. Esto es debido a que
existe materia que no podemos ver que
altera la gravedad. A estas masas se las
denominó materia oscura.

Encontrar materia oscura no es fácil ya


que no brilla ni refleja la luz, así que los
astrónomos se apoyan en la gravedad, que
puede curvar la luz de estrellas distantes
cuando hay suficiente masa presente, muy
parecido a cómo una lente distorsiona una
imagen tras ella, de ahí el término lente
gravitacional o anillo de Einstein. Gracias a
las leyes de la física, conocer cuánta luz
se curva dice a los astrónomos cuánta
masa hay. Cartografiando las huellas de la
gravedad, se pueden crear imágenes de
cómo está distribuida la materia oscura en
un determinado lugar del espacio. A veces
se presentan anomalías gravitatorias que
impiden realizar estos estudios con
exactitud, como las ondas gravitacionales
provocadas por objetos masivos muy
acelerados.

Los agujeros negros son singularidades de


alta concentración de masa que curva el
espacio, cuando estas acumulaciones
masivas son producidas por estrellas le
les denomina agujero negro estelar; esta
curva espacial es tan pronunciada que
todo lo que se acerca a su perímetro es
absorbido por este, incluso la luz (de ahí el
nombre). El agujero negro Q0906+6930 es
uno de los más masivos de los
observados. Varios modelos teóricos,
como por ejemplo el agujero negro de
Schwarzschild, aportan soluciones a los
planteamientos de Einstein.

Astronomía cercana y lejana


Un caso particular lo hallamos en Andrómeda que
dado su grandísimo tamaño y luminiscencia es posible
apreciarla luminosa a simple vista. Llega a nosotros
con una asombrosa nitidez a pesar de la enorme
distancia que nos separa de ella: dos millones y medio
de años luz; es decir, si sucede cualquier cosa en dicha
galaxia, tardaremos dos millones y medio de años en
percibirlo, o dicho de otro modo, lo que vemos ahora
de ella es lo que sucedió hace dos millones quinientos
mil años.

La astronomía cercana abarca la


exploración de nuestra galaxia, por tanto
comprende también la exploración del
Sistema Solar. No obstante, el estudio de
las estrellas determina si estas
pertenecen o no a nuestra galaxia. El
estudio de su clasificación estelar
determinará, entre otras variables, si el
objeto celeste estudiado es "cercano" o
"lejano".

Tal como hemos visto hasta ahora, en el


Sistema Solar encontramos diversos
objetos (v. El Sistema Solar desde la
astronomía) y nuestro sistema solar forma
parte de una galaxia que es la Vía Láctea.
Nuestra galaxia se compone de miles de
millones de objetos celestes que giran en
espiral desde un centro muy denso donde
se mezclan varios tipos de estrellas, otros
sistemas solares, nubes interestelares o
nebulosas, etc. y encontramos objetos
como IK Pegasi, Tau Ceti o Gliese 581 que
son soles cada uno con determinadas
propiedades diferentes.

La estrella más cercana a nuestro sistema


solar es Próxima Centauri que se
encuentra a 4,2 años luz. Esto significa
que la luz procedente de dicha estrella
tarda 4,2 años en llegar a ser percibida en
La Tierra desde que es emitida.
Estos soles o estrellas forman parte de
numerosas constelaciones que son
formadas por estrellas fijas aunque la
diferencia de sus velocidades de deriva
dentro de nuestra galaxia les haga variar
sus posiciones levemente a lo largo del
tiempo, por ejemplo la Estrella Polar. Estas
estrellas fijas pueden ser o no de nuestra
galaxia.

La astronomía lejana comprende el


estudio de los objetos visibles fuera de
nuestra galaxia, donde encontramos otras
galaxias que contienen, como la nuestra,
miles de millones de estrellas a su vez.
Las galaxias pueden no ser visibles
dependiendo de si su centro de gravedad
absorbe la materia (v. agujero negro), son
demasiado pequeñas o simplemente son
galaxias oscuras cuya materia no tiene
luminosidad. Las galaxias a su vez derivan
alejándose unas de otras cada vez más, lo
que apoya la hipótesis de que nuestro
universo actualmente se expande.

Las galaxias más cercanas a la nuestra


(aproximadamente 30) son denominadas
el grupo local. Entre estas galaxias se
encuentran algunas muy grandes como
Andrómeda, nuestra Vía Láctea y la
Galaxia del Triángulo.
Cada galaxia tiene propiedades diferentes,
predomino de diferentes elementos
químicos y formas (espirales, elípticas,
irregulares, anulares, lenticulares, en
forma de remolino, o incluso con forma
espiral barrada entre otras más
sofisticadas como cigarros, girasoles,
sombreros, etc.).

Cosmología

La cosmología en rasgos generales


estudia la historia del universo desde su
nacimiento. Hay numerosos campos de
estudio de esta rama de la astronomía.
Varias investigaciones conforman la
cosmología actual, con sus postulados,
hipótesis e incógnitas.

La cosmología física comprende el


estudio del origen, la evolución y el destino
del Universo utilizando los modelos
terrenos de la física. La cosmología física
se desarrolló como ciencia durante la
primera mitad del siglo XX como
consecuencia de diversos
acontecimientos y descubrimientos
encadenados durante dicho período.

Principio cosmológico
Constante cosmológica
Formación y evolución de las
estrellas

Astronomía estelar, Evolución estelar: La nebulosa de


hormiga (Mz3). La expulsión de gas de una estrella
moribunda en el centro muestra patrones simétricos
diferentes de los patrones caóticos esperados de una
explosión ordinaria.

Corrimiento al rojo
Fuerzas fundamentales
Aceleración de la expansión del
Universo
Inestabilidad de Jeans
Interacción nuclear fuerte

Astronáutica

Asistencia gravitatoria

Expediciones espaciales

Pioneer 10 y Anomalía de las Pioneer

Hipótesis destacadas
Aceleración de la expansión del
universo
Hipótesis Némesis
Colonización de Mercurio
Teoría del Big Bang y la Nucleosíntesis
primordial
Teoría del Estado Estacionario
Expansión cósmica en escala
Ambiplasma
Inflación cósmica
Forma del universo
Destino último del universo

Apéndices
Apéndice I - Astrónomos
relevantes en la Historia

A lo largo de la historia de toda la


humanidad ha habido diferentes puntos de
vista con respecto a la forma,
conformación, comportamiento y
movimiento de la tierra, hasta llegar al
punto en el que vivimos hoy en día.
Actualmente hay una serie de teorías que
han sido comprobadas científicamente y
por lo tanto fueron aceptadas por los
científicos de todo el mundo. Pero para
llegar hasta este punto, tuvo que pasar
mucho tiempo, durante el cual
coexistieron varias teorías diferentes, unas
más aceptadas que otras. A continuación
se mencionan algunas de las aportaciones
más sobresalientes realizadas a la
Astronomía.
Concibió la redondez de la tierra.

Teorizó que la Tierra era una esfera cubierta por una


superficie redonda que giraba alrededor de esta (así
explicaba la noche) y que tenía algunos agujeros por
los cuales se observaba, aun en la oscuridad
Tales de Mileto
nocturna, un poco de la luz exterior a la tierra; la que
Siglo VII a. C. Aproximadamente él llamo "fuego eterno".

Sostuvieron que el planeta era esférico y que se


Discípulos de Pitágoras movía en el espacio.

Tenían evidencia de nueve movimientos circulares;


Siglo V a. C. Aproximadamente
los de las estrellas fijas, los de los 5 planetas, los de
la Tierra, la Luna y el Sol.

Dedujo que la Tierra era redonda basándose en la


sombra de esta sobre la Luna durante un eclipse
lunar.

Platón
Concibió a la Tierra inmóvil y como centro del
del 427 a. C. al 347 a. C. Universo.

Sostenía que la Tierra era inmóvil y, además era el


centro del Universo.
Aristóteles

del 384 a. C. - 322 a. C.

Sostenía que la Tierra giraba, que se movía y no era el


centro del Universo, proponiendo así el primer modelo
heliocéntrico. Además determinó la distancia Tierra-
Luna y la distancia Tierra-Sol.
Aristarco de Samos

del 310 a. C. al 230 a. C.

Su contribución fue el cálculo de la circunferencia


terrestre.
Eratóstenes

del 276 a. C. al 194 a. C.

Observó y calculó que la Tierra era esférica y estaba


fija.

Hiparco de Nicea
El Sol, la Luna y los planetas giraban alrededor de su

Año 150 a. C. propio punto.

'

Observó que las mareas se relacionaban con las


Posidonio de Apamea
fases de la Luna.
del 135 a. C. al 31 a. C.

Elaboró una enciclopedia astronómica llamada


Almagesto.

Claudio Ptolomeo
Año 140.

Consideró al sol en el centro de todas las órbitas


planetarias.
Nicolás Copérnico

(1473 - 1543).

Con su telescopio observó que Júpiter tenía cuatro


lunas que lo circundaban.

Observó las fases de Venus y montañas en la Luna.


Galileo Galilei

(1564 - 1642). Apoyó la teoría de Copérnico.

Demostró que los planetas no siguen una órbita


circular sino elíptica respecto del Sol en un foco del
elipse derivando de esto en su primera ley.

La segunda ley de Kepler en la cual afirma que los


planetas se mueven más rápidamente cuando se
acercan al Sol que cuando están en los extremos de

Johannes Kepler las órbitas.

En la tercera ley de Kepler establece que los


(1571 - 1630).
cuadrados de los tiempos que tardan los planetas en
recorrer su órbita son proporcionales al cubo de su
distancia media al Sol.

Estableció la ley de la Gravitación Universal:

“Las fuerzas que mantienen a los planetas en sus órbitas deben ser

recíprocas a los cuadrados de sus distancias a los centros respecto a

los cuales gira”.

Isaac Newton
Estableció el estudio de la gravedad de los cuerpos.
(1642 - 1727). Probó que el Sol con su séquito de planetas viaja
hacia la constelación del Cisne.

Desarrolló su Teoría de la Relatividad.

Albert Einstein

(1879 - 1955).

Ampliaciones

Entre otros:

Henrietta Swan Leavitt


Hipatia
Gerard Kuiper
Edwin Hubble
Milton Humason
Harlow Shapley
Alexander Friedmann
Vesto Slipher
Georges Édouard Lemaître
Herman Bondi, Thomas Gold y Fred
Hoyle
George Gamow
Vera Rubin

Apéndice II - Ramas de la
astronomía

Debido a la amplitud de su objeto de


estudio la Astronomía se divide en cuatro
grandes ramas, que no están
completamente separadas entre sí:
Astronomía de posición. Tiene por
objeto situar en la esfera celeste la
posición de los astros midiendo
determinados ángulos respecto a unos
planos fundamentales, utilizando para
ello diferentes sistemas de
coordenadas astronómicas. Es la rama
más antigua de esta ciencia. Describe el
movimiento de los astros, planetas,
satélites y fenómenos como los
eclipses y tránsitos de los planetas por
el disco del Sol. También estudia el
movimiento diurno y el movimiento
anual del Sol y las estrellas. Incluye la
descripción de cada uno de los
planetas, asteroides y satélites del
Sistema Solar. Son tareas
fundamentales de la misma la
determinación de la hora y la
determinación para la navegación de las
coordenadas geográficas.

Astronomía planetaria o Ciencias planetarias: un


fenómeno similar a un tornado en Marte. Fotografiado
por el Mars Global Surveyor, la línea larga y oscura
está formada por un vórtice de la atmósfera marciana.
El fenómeno toca la superficie (mancha negra) y
asciende por la orilla del cráter. Las vetas a la derecha
son dunas de arena del fondo del cráter.
Mecánica celeste. Tiene por objeto
interpretar los movimientos de la
astronomía de posición, en el ámbito de
la parte de la física conocida como
mecánica, generalmente la newtoniana
(Ley de la Gravitación Universal de Isaac
Newton). Estudia el movimiento de los
planetas alrededor del Sol, de sus
satélites, el cálculo de las órbitas de
cometas y asteroides. El estudio del
movimiento de la Luna alrededor de la
Tierra fue por su complejidad muy
importante para el desarrollo de la
ciencia. El movimiento extraño de
Urano, causado por las perturbaciones
de un planeta hasta entonces
desconocido, permitió a Le Verrier y
Adams descubrir sobre el papel al
planeta Neptuno. El descubrimiento de
una pequeña desviación en el avance
del perihelio de Mercurio se atribuyó
inicialmente a un planeta cercano al Sol
hasta que Einstein la explicó con su
Teoría de la Relatividad.
Astrofísica. Es una parte moderna de la
astronomía que estudia los astros como
cuerpos de la física estudiando su
composición, estructura y evolución.
Solo fue posible su inicio en el siglo XIX
cuando gracias a los espectros se pudo
averiguar la composición física de las
estrellas. Las ramas de la física
implicadas en el estudio son la física
nuclear (generación de la energía en el
interior de las estrellas) y la física de la
relatividad. A densidades elevadas el
plasma se transforma en materia
degenerada; esto lleva a algunas de sus
partículas a adquirir altas velocidades
que deberán estar limitadas por la
velocidad de la luz, lo cual afectará a
sus condiciones de degeneración.
Asimismo, en las cercanías de los
objetos muy masivos, estrellas de
neutrones o agujeros negros, la materia
que cae se acelera a velocidades
relativistas emitiendo radiación intensa
y formando potentes chorros de
materia.
Cosmología. Es la rama de la
astronomía que estudia los orígenes,
estructura, evolución y nacimiento del
universo en su conjunto.

Apéndice III - Campos de


estudio de la astronomía

Campos de estudio principales


Astronomía extragaláctica: lente gravitacional. Esta
imagen muestra varios objetos azules con forma de
anillo, los cuales son imágenes múltiples de la misma
galaxia, duplicados por el efecto de lente gravitacional
del grupo de galaxias amarillas en el centro de la
fotografía. La lente es producida por el campo
gravitacional del grupo que curva la luz aumentando y
distorsionando la imagen de objetos más distantes.

Astrometría. Estudio de la posición de


los objetos en el cielo y su cambio de
posición. Define el sistema de
coordenadas utilizado y la cinemática
de los objetos en nuestra galaxia.
Astrofísica. Estudio de la física del
universo, incluyendo las propiedades de
objetos astronómicos (luminosidad,
densidad, temperatura, composición
química).
Cosmología. Estudio del origen del
universo y su evolución. El estudio de la
cosmología es la máxima expresión de
la astrofísica teórica.
Formación y evolución de las galaxias.
Estudio de la formación de galaxias y su
evolución.
Astronomía galáctica. Estudio de la
estructura y componentes de nuestra
galaxia y de otras.
Astronomía extragaláctica. Estudio de
objetos fuera de la Vía Láctea.
Astronomía estelar. Estudio de las
estrellas, su nacimiento, evolución y
muerte.
Evolución estelar. Estudio de la
evolución de las estrellas desde su
formación hasta su muerte como un
despojo estelar.
Formación estelar. Estudio de las
condiciones y procesos que llevan a la
formación de estrellas en el interior de
nubes de gas.
Ciencias planetarias. Estudio de los
planetas del Sistema Solar y de los
planetas extrasolares.
Astrobiología. Estudio de la aparición y
evolución de sistemas biológicos en el
universo.

Otros campos de estudio

Arqueoastronomía
Astroquímica
Astrodinámica
Astronáutica
Campos de la astronomía por la
parte del espectro utilizado

Atendiendo a la longitud de onda de la


radiación electromagnética con la que se
observa el cuerpo celeste la astronomía se
divide en:
Astronomía óptica, cuando la
observación utiliza exclusivamente la
luz en las longitudes de onda que
pueden ser detectadas por el ojo
humano, o muy cerca de ellas (alrededor
de 400-800 nm). Es la rama más
antigua.
Radioastronomía. Para la observación
utiliza radiación con longitudes de onda
de mm a cm, similar a la usada en
radiodifusión. La astronomía óptica y de
radio puede realizarse usando
observatorios terrestres porque la
atmósfera es transparente en esas
longitudes de onda.
Astronomía infrarroja. Utiliza detectores
de luz infrarroja (longitudes de onda
más largas que la correspondiente al
rojo). La luz infrarroja es fácilmente
absorbida por el vapor de agua, así que
los observatorios de infrarrojos deben
establecerse en lugares altos y secos.
Astronomía de alta energía. Incluye la
astronomía de rayos X, astronomía de
rayos gamma y astronomía ultravioleta,
así como el estudio de los neutrinos y
los rayos cósmicos. Las observaciones
se pueden hacer únicamente desde
globos aerostáticos u observatorios
espaciales.
Apéndice IV - Exploraciones
espaciales más relevantes

Apéndice V - Investigaciones
activas y futuras

Investigadores relevantes

NASA
ESA
Sociedad Planetaria

Observatorios terrestres

Observatorios espaciales

Apéndice VI - Líneas de tiempo


en astronomía
Astronomía del sistema solar
Astronomía estelar
Cosmología
Mapas y catálogos astronómicos
Satélites artificiales y sondas espaciales
Satélites naturales
Tecnología de observación astronómica

Véase también
Portal:Astronomía. Contenido
relacionado con Astronomía.
Astrobiología Formación y
Astrodinámica evolución de las
galaxias
Astronáutica
Galaxia
Astrónomo
Gran Historia
Astronomía
amateur Historia de la
astronomía
Astronomía
estelar Instrumentos
astronómicos
Astronomía
Telescopio
extragaláctica
Observatorio
Astronomía
galáctica Observatorio
espacial
Astronomía
ultravioleta Lista de estrellas
cercanas a la Tierra
Cielo nocturno Nebulosa
Cosmología Objeto astronómico
Estrella Planetario
Formación Simbología
estelar astronómica
Sistema Solar
Universo

Referencias
1. Real Academia Española y Asociación de
Academias de la Lengua Española (2014).
«astronomía» . Diccionario de la lengua
española (23.ª edición). Madrid: Espasa.
ISBN 978-84-670-4189-7.
2. 1). E , Don Eduardo (1887).
Faquineto, José María, ed. Diccionario
general etimológico de la lengua española
(Resurso en línea). Tomo I. Madrid:
Faquineto. p. 520. Consultado el 31 de
enero de 2017.

2). A , Valentín et ál. (Sin fecha).


«Etimología de astronomía» . Consultado el
31 de enero de 2017.

3. 1). E , Don Eduardo (1887).


Faquineto, José María, ed. Diccionario
general etimológico de la lengua española
(Resurso en línea). Tomo I. Madrid:
Faquineto. p. 520. Consultado el 31 de
enero de 2017.

2). «astro-» . Ediciones Universidad de


Salamanca. Sin fecha. Consultado el 11 de
noviembre de 2014.

3). A , Valentín et ál. (Sin fecha).


«Etimología de astronomía» . Consultado el
31 de enero de 2017.

4. 1). E , Don Eduardo (1887).


Faquineto, José María, ed. Diccionario
general etimológico de la lengua española
(Resurso en línea). Tomo I. Madrid:
Faquineto. p. 520. Consultado el 31 de
enero de 2017.
2). «-nomíā» . Ediciones Universidad de
Salamanca. Sin fecha. Consultado el 31 de
enero de 2017.

3). A , Valentín et ál. (Sin fecha).


«Etimología de astronomía» . Consultado el
31 de enero de 2017.

5. E , Don Eduardo (1887).


Faquineto, José María, ed. Diccionario
general etimológico de la lengua española
(Resurso en línea). Tomo I. Madrid:
Faquineto. p. 520. Consultado el 31 de
enero de 2017.
6. Forbes, 1909, págs. 74-76
7. H. Roth, A Slowly Contracting or
Expanding Fluid Sphere and its Stability,
Phys. Rev. (39, p;525–529, 1932)
8. A.S. Eddington, Internal Constitution of
the Stars

Bibliografía
Por orden alfabético del título de las
obras:

Astronomía, José Luis Comellas.


Editorial Rialp (1983).
Claroscuro del Universo, Mariano Moles
Villamate. CSIC (2007). [1]
Cosmos, Carl Sagan. Editorial Planeta
(1980).
Curso de Astronomía general, Bakulin,
Kononóvich y Moroz. Editorial MIR
(1987).
De Saturno a Plutón, Isaac Asimov.
Alianza Editorial (1984).
El cometa Halley, José Luis Comellas y
Manuel Cruz. Aula Abierta Salvat, Salvat
Editores (1985).
El mundo de los planetas, Wulff Heintz.
Ediciones Iberoamericanas (1968).
El nuevo Sistema Solar, varios autores.
Libros de "Investigación y Ciencia".
Editorial Prensa Científica (1982).
Guía de las Estrellas y los Planetas,
Patrick Moore. Ediciones Folio (1982).
Historia del Telescopio, Isaac Asimov.
Alianza Editorial (1986).
Introducción a la Astrofotografía, José
García García. Equipo Sirius.
La exploración de Marte, José Luis
Sérsic. Editorial Labor (1976).
Objetivo Universo, Alejandro Feinstein,
Horacio Tignanelli. Ediciones Colihue
(1996).
Planetas del Sistema Solar, Mijail Márov.
Editorial MIR (1985).
Sol, lunas y planetas. Erhard Keppler.
(Ed. Salvat Editores, Biblioteca Científica
Salvat, 1986).
Un viaje al Cosmos en 52 semanas,
Antxón Alberdi y Silbia López de Lacalle.
CSIC (2007). [2]

Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una
categoría multimedia sobre Astronomía.
Wikisource contiene obras originales
sobre Astronomía.
Wikcionario tiene definiciones y otra
información sobre astronomía.
Wikinoticias tiene noticias
relacionadas con Astronomía.
Wikiquote alberga frases célebres de o
sobre Astronomía.
Unión Astronómica Internacional
(International Astronomical Union) (en
inglés).

Datos: Q333
Multimedia: Astronomy
Noticias: Categoría:Astronomía
Citas célebres: Astronomía

Obtenido de
«https://es.wikipedia.org/w/index.php?
title=Astronomía&oldid=112456588»

Última edición hace 8 días por PePe…


El contenido está disponible bajo la licencia CC BY-
SA 3.0 , salvo que se indique lo contrario.