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DECLARACIÓN DEL PRIMER ENCUENTRO INDÍGENA DE LAS AMÉRICAS PARA EL

FORO PERMANENTE SOBRE LAS CUESTIONES INDÍGENAS DE LAS NACIONES
UNIDAS

Lima (Perú), 23 de noviembre de 2018

Los Pueblos y Organizaciones reunidas en el PRIMER ENCUENTRO INDÍGENA DE LAS
AMÉRICAS PARA EL FORO PERMANENTE SOBRE LAS CUESTIONES INDÍGENAS DE LAS
NACIONES UNIDAS, denunciamos las siguientes problemáticas en relación con las violaciones
de derechos ocurridas en América y El Caribe:

1. El asesinato, desaparición, desplazamiento forzado, amenazas, persecución,
estigmatización, represión y criminalización de nuestras autoridades, líderes, lideresas,
defensores e integrantes de Pueblos Indígenas, por la defensa de nuestros derechos
territoriales y colectivos es un problema permanente.

2.- La gravedad de la situación se demuestra con el vil asesinato del compañero Mapuche
Camilo Catrillanca a manos de Comando Jungla adscrito a los Carabineros chilenos y cuyo
principal testigo fue un joven indígena de 15 años a quien le dispararon, provocándole un
derrame cerebral. La manipulación de pruebas, la tergiversación de la información y el
tratamiento del Pueblo Mapuche como terrorista agravan la problemática y recrudecen el
riesgo que afronta el Pueblo Mapuche por la defensa de sus derechos territoriales. A lo
anterior se suma el asesinato del compañero Mapuche Rafael Nahuel en Argentina en
circunstancias similares a manos de la Policía aeronáutica, evidenciando un ejercicio de
persecución en contra de los Pueblos Indígenas en ambos países.

3. La falta de reconocimiento del Pueblo Nación Charrúa y la negación a la ratificación del
Convenio 169 de la OIT por parte del Estado de Uruguay invisibiliza y violenta al pueblo
indígena. Por ello apelamos que los gobiernos y Estados se comprometan a garantizar los
derechos humanos de los Pueblos Indígenas del continente en pro de sociedades incluyentes,
pluriculturales y democráticas.

4.- En México se reporta el asesinato de 82 defensores indígenas en la última década,
pertenecientes a los pueblos Nahuas, Purépechas, Rarámuris, Triquis y Wixárikas. Es
importante visibilizar la criminalización y persecución judicial hacia las mujeres índígenas, el
caso de Nestora Salgado, de la hermana Dominga González (caso Tlanixco). De nuestra
hermana Ernestina Ortiz que actualmente sufre persecución y hostigamiento por defender los
derechos culturales y territoriales de su pueblo; se agregan más casos de compañeras
dedicadas a la defensa de sus territorios y recursos naturales de los pueblos y de mujeres
indígenas presas que no tuvieron un debido proceso judicial.

5. Los Pueblos Indígenas de Colombia denuncian el recrudecimiento del conflicto armado con
especial énfasis en los territorios indígenas, agravado por el desarrollo de megaproyectos,
economías extractivas y la presencia de actores armados legales e ilegales en los mismos. Las
cifras reportadas dan cuenta de más de 60 asesinatos, 1.465 amenazas en lo corrido de 2018,
registrándose más de 10 mil hechos victimizantes en lo corrido del año. La falta de
implementación del acuerdo final para la construcción de una paz estable y duradera sin lugar
a dudas profundiza el panorama identificado.
6. La violación al derecho a la consulta es un mecanismo para invadir, saquear y destruir los
sitios sagrados porque en el pueblo Diaguita en Chile se llevará acabo una carretera por
encima de un gran cementerio ancestral. Por ello se insta al Estado respetar el Convenio 169
de la OIT y otros instrumentos internacionales sobre derechos humanos de los Pueblos
Indígenas.

7. El sistemático incumplimiento de los instrumentos internacionales y constituciones
políticas, que reconocen a los Pueblos Indígenas como titulares de derechos; genera
regresividad, contradicciones y negación de derechos, que socavan nuestra pervivencia física
y cultural

8. Incremento de todas las formas de violencias contra las mujeres, niñez, juventud y mayores
indígenas, relacionadas con el contexto social, narcotráfico, militarización, actuación de los
Estados y conflicto armado, que ocasiona el deterioro del tejido social y se materializa en la
trata de personas, violencia y esclavitud sexual, feminicidios, desplazamientos, desaparición y
reclutamiento forzados, discriminación y racismo con mayor afectación en estos grupos.

9. La vulneración del derecho a la Consulta Previa y al Consentimiento Previo, Libre e
Informado, el cual no se garantiza con los estándares definidos en el Convenio 169 de la OIT y
las Declaraciones de Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos Sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas.

10. La negación de los derechos a la Autonomía y Libre Determinación de los Pueblos
Indígenas, obstaculizando nuestras formas de vida y cosmovisión, procesos organizativos y
protección de la Madre Tierra y los Territorios.

11. La exportación, importación y comercio de pesticidas prohibidos y de residuos peligrosos
es un factor agravante en el continuo aumento de la Violencia Ambiental y sus efectos
adversos en la Salud de los Pueblos Indígenas, incluyendo la niñez, y en particular a la Salud
Reproductiva de Mujeres y Niñas Indígenas, al igual que de sus futuras generaciones.

12. El nulo acceso a la justicia ordinaria, reparación de los daños y afectaciones ocasionados,
persistente impunidad y negación de los sistemas de justicia indígena.

Miramos de manera positiva que el Consejo de Derechos Humanos adoptó oficialmente la
Declaración de los Derechos de los Campesinos y otras Personas que Trabajan en Zonas
Rurales el 29 de septiembre del presente año.

Teniendo en cuenta lo anterior hacemos un llamamiento urgente a los Estados de América y el
Caribe a que se reconozcan y garanticen los derechos colectivos e individuales de los pueblos
indígenas establecidos en el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de Naciones Unidas sobre
los Derechos de los Pueblos Indígenas, la Declaración Americana, las recomendaciones del
Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas y de la Relatora Especial sobre los Derechos
de los Pueblos Indígenas.