You are on page 1of 12

Cuatro temas en los estudios de la frontera contemporánea

1Josiah Heyman

Desde la perspectiva de la frontera Estados Unidos-México, se analizaran en


este capítulo cuatro temas actuales en estudios de la frontera.
Las fronteras se analizaran básicamente como complejos sistemas de filtración
y diferenciación, en vez de rígidos contenedores territoriales o restos existentes
de un pasado. En ocasiones, los estudios de la frontera confunden los límites de
la nacionalidad con los límites étnicos así como los límites territoriales y los
derechos del estado; por lo tanto, es necesario aclarar la relación que existe
entre ambos. El simbolismo de las fronteras tiene unos rasgos muy peculiares y
poderosos y se suele asociar a la cuestión de las confusiones conceptuales
alrededor de las fronteras y la nacionalidad/ etnicidad. La escuela hibrida y sus
críticos han discutido las culturas regionales de la frontera y han hecho énfasis
en la polarización; por lo tanto, es necesario que en el análisis de las culturas
fronterizas se incluyan también estas observaciones sobre la compleja filtración
y los diversos alineamientos.

Introducción

El objetivo de este capítulo es el de proponer algunas ideas y determinados


temas para los estudios de la frontera, los cuales retomo de mi área de
investigación, el estudio de la región fronteriza entre México y Estados Unidos.
No obstante, este motivo no implica que la frontera entre México y Estados
Unidos sea única o la de mayor predominio en el mundo. Debemos además tener
presente que se han realizado un buen número de importantes trabajos en otras
fronteras, especialmente en los últimos anos y gran parte de estas interesantes
investigaciones se han llevado a cabo en la región Mediterránea o en Europa.
Así que me presento humildemente al lector, con estas ideas que provienen de
mi lado del mundo.
El enfoque que presento aquí considera las implicaciones que conlleva una
perspectiva de frontera en la cual estas no son concebidas ni como barreras ni
como pasos abiertos, sino como un sistema de flujos diferenciados. Dichos flujos
son desiguales en su tratamiento en el momento del cruce de las fronteras, a
partir de este momento se pueden entender los efectos que tiene esta
clasificación sobre la sociedad en la frontera así como los efectos de las fronteras
sobre la sociedad. Considero asimismo, las identidades complejas que se
encuentran en las fronteras, siendo un tema que ubica la cuestión —subrayada
frecuentemente— de las migraciones en un contexto amplio de identidades y de
diferentes experiencia de movilidad en fronteras.
En consonancia con el tema de las identidades complejas analizo también el
fenómeno del simbolismo de la frontera. Al final, hago un esfuerzo de síntesis de
esta argumentación desde una perspectiva de las culturas fronterizas
contemporáneas basadas en las experiencias diferenciadas de poder y
movilidad.
Quisiera también precisar que agrupo aquí dentro de la noción de frontera, pues
incluyo no solo los limites terrestres y marítimos, sino también los aeropuertos

1
internacionales, incluso si se encuentran en el interior del territorio nacional.
Como veremos a continuación, el control de la movilidad dentro y fuera del
espacio nacional es básico para estudiar las fronteras contemporáneas.
La movilidad diferenciada en las fronteras Una importante cualidad de las
fronteras contemporáneas es que clasifican o filtran a los diferentes tipos de
personas y mercancías móviles, en base a una compleja serie de desigualdades
sociales, culturales y económicas. La movilidad siempre ha sido importante en
las relaciones que se efectúan a través de las fronteras y es todavía más crucial
en la era Contrastes fronterizos presente de ≪compresión del tiempo y espacio≫
(globalización). Sin embargo, las fronteras tienen roles cada vez más amplios en
el control de personas y mercancías; por ejemplo, en migrantes y visitantes de
diversos estatus y en mercancías de contrabando. La tarea de control en las
áreas fronterizas donde la entrada está prohibida (no en los puertos de entrada)
es relativamente simple en concepto, aunque su implementación puede ser todo
un reto (y éticamente problemático).
Un ejemplo es el patrullaje de los 3.200 km de frontera terrestre entre los Estados
Unidos y México, por alrededor de 20.000 oficiales, cientos de helicópteros y
aviones de ala fija, sofisticadas cámaras y detectores de movimiento, cientos de
kilómetros de muro y así sucesivamente, que hacen peligroso el cruce, pero que
no lo disuaden ni lo detienen. Aun así, lo ideal es detectar y detener cada cruce
no autorizado de la frontera. Este tipo de fenómeno ha llevado a una limitada
Interpretación de las fronteras como rígidos indicadores territoriales, que se
encuentren bien abiertos o cerrados, pero no de las dos formas
simultáneamente.
La función de control en los puntos de entrada legal es mucho más complicada,
tanto desde su forma conceptual como de su aplicación práctica (véase a
Coleman, 2005). Aquí deseo además destacar que en dichos puertos de entrada
se dan cientos de millones de entradas, en contraste con los cientos de miles
que se efectúan fuera de estos. La entrada de personas y mercancías puede
realizarse tanto legal como ilegalmente a través de un sinfín de complejas
evaluaciones legales y de juicios socio-políticos. Los funcionarios estatales
estadounidenses no pueden verdaderamente llegar a impedir cada entrada
efectuada, de lo contrario su trabajo acabaría con el comercio y la movilidad
global. Del mismo modo, los oficiales tampoco pueden permitir cada entrada, en
base de las políticas actuales (dejaremos para después las premisas de dichas
políticas). El control del tráfico normalizado en las fronteras siempre tiene un
costo, en términos de obstrucción y retraso de movimiento. Cada persona que
se interroga, cada vehículo que se inspecciona, requiere de algún esfuerzo, algo
de tiempo e implica de algún modo una toma de decisiones. Se realiza un
intercambio entre la forma de conseguir la movilidad (rapidez del paso, el trato
ofrecido) y la calidad del escrutinio efectuado. Este canje se plasma a dos
niveles. Por un lado, es el de la fuerza vinculada al control de fronteras, que se
aplica a cada persona que desea entrar a los Cuatro temas en los estudios de la
frontera contemporánea país.

Por el otro, se concede una atención diferenciada que se aplica a determinadas


personas en su entrada al país. Así por ejemplo, una persona determinada puede
realizar el cruce rápidamente, mientras esta otra es llevada a un cuarto aparte
para ser interrogada. A un camión solo le echa un vistazo, mientras que a este
otro se le lleva a cabo un completo escrutinio de revisión. Por consiguiente, la
diferenciación de las personas que cruzan es un aspecto crucial para entender
las fronteras contemporáneas. Otra forma actual de etiquetar este fenómeno de
manera teórica, según Adey (2004), es la palabra ≪sorting≫ en lengua inglesa,
el esfuerzo de clasificación, que se traduciría como la ≪clasificación y
separación≫ entre diferentes flujos o grupos de personas.
Podemos afirmar que son dos son las maneras principales que tienen las
fronteras para diferenciar a los viajeros. En primer lugar, existen programas
formales de identificación y de inspección diferenciada. Por ejemplo, en la
frontera entre Estados Unidos y México, el programa SENTRI, también conocido
como Línea Express o programa DCL (en inglés, ≪Dedicated Commuter
Lane≫). Esta se aplica a los viajeros que han sido previamente autorizados. Para
poder obtener un permiso de la Línea Express, los viajeros deben rellenar una
solicitud, pagar aproximadamente $400 dólares anuales y pasar una verificación
de antecedentes, utilizando las bases de datos del gobierno de Estados Unidos.
En realidad, desconocemos mucho acerca de esta verificación, pero debemos
asumir que involucra revisiones por parte del Servicio de Inteligencia en
cuestiones como el contrabando y la supuesta seguridad, así como
comprobantes de residencia permanente para los extranjeros (de manera que
no emigren sin autorización). Curiosamente la Línea Express no requiere que el
solicitante sea ciudadano o residente legal de los Estados Unidos. De hecho, se
trata más de un fenómeno dependiente de la clase económica, estatus social y
de inteligencia de estado, que de un fenómeno de ciudadanía, en el sentido
Clásico. El permiso de la Línea Express le proporciona al vehículo registrado,
una pequeña etiqueta de identificación de radio transmisión.
La persona cruza a los Estados Unidos por un puente especial exclusivo para
los viajeros del programa DCL. Esta identificación le indica a la garita de
inspección quien está entrando. Dicha garita cuenta con información acerca del
viajero y del vehículo al momento de cruzar, así como de cualquier ≪señal≫
(indicador) para una inspección más a fondo lo que sucede en raras ocasiones.

Contrastes fronterizos
Existen además programas especiales similares para los transportistas
comerciales. El resultado es que el viaje a través de la Línea Express es muy
rápido, a menudo con poco o nulo tiempo de espera y comportando un muy
limitado interrogatorio directo. Esto reduce para las personas ser un objeto
particular en el proceso de revisión y en este tipo de paso es bajo el riesgo de
ser arrestado o que a uno le denieguen la entrada. De este modo, la Línea
Express es una manera privilegiada de cruzar la frontera, la cual contrasta con
los cruces regulares que involucran tiempos de espera regularmente largos —
desde media hora hasta varias horas— y un minucioso interrogatorio,
verificación de documentos y revisión de vehículos. En este sentido de las
distinciones entre unos y otros en el cruce, una pregunta importante que se
hacen hoy en día los estudiosos de la frontera (como, por ejemplo, Sparke, 2006
y Amoore, 2006) es: .cuales son realmente las bases sociales y los efectos de
estos programas formales de desigualdad en la movilidad? En breve,
regresaremos a este tema.
La segunda manera en que las fronteras hacen diferencias entre los viajeros es
a través de la aplicación de prácticas informales de clasificación y de toma de
decisiones por parte de los funcionarios estatales estadounidenses en los puntos
de entrada estándar. En los puertos fronterizos, las decisiones deben tomarse
rápidamente, de lo contrario se detendría el movimiento. Los oficiales toman una
decisión inicial, llamada ≪primaria≫, que se basa en los documentos, unas
cuantas palabras y una inspección visual. Un pequeño porcentaje de usuarios
que cruza —menos del 1,5 % en la frontera entre México y Estados Unidos—
es conducido a una inspección ≪secundaria≫, lo cual conlleva un periodo de
tiempo más largo y un escrutinio más elaborado. A través de mis estudios he
dedicado a esta tarea mucho tiempo de investigación (véase Heyman, 1995,
2000, 2001, 2004, 2009a) con la finalidad de llegar a comprender los motivos
detrás de este tipo de toma de decisiones, la cual es compleja, flexible e
inconsistente entre los funcionarios y los puertos de entrada. Comentando aquí
muy esquemáticamente mis resultados, diría que los oficiales desarrollan
rápidamente una descripción figurada de la persona entrante y la encajan en las
categorías preexistentes de personas sospechosas o confiables. Dicha
descripción es resultado de una recopilación de los elementos vinculados a la
nacionalidad y a la documentación de viaje, Cuatro temas en los estudios de la
frontera contemporánea así como también la presunta clase social, la raza y el
origen étnico, la edad, sexo, los elementos sociolingüísticos y las declaraciones
sobre el lugar y propósito del viaje. Además, los funcionarios están atentos a
cualquier indicio psicológico (interpretado o no de manera exacta), tales como
nerviosismo, falta de amabilidad, así como a las características psico y
paralingüísticas, etc. En este criterio que se utiliza para la toma de decisiones,
influye además la información sobre la persona y el vehículo, disponible en las
bases computarizadas de datos, así como las políticas del gobierno central y del
puerto local. No obstante, las entrevistas y observaciones (tanto cualitativas
como cuantitativas) indican que los oficiales conservan una buena cantidad
de criterio personal en el trabajo de ≪sorting≫ realizado en la frontera entre
Estados Unidos y México. Estos dos sistemas formales e informales de toma de
decisiones, recurren a importantes formas de distinción social como clase social,
el grupo étnico, etc. En mi propio marco analítico se ha considerado que estas
decisiones se basan en categorías de ≪riesgo≫ contra ≪confianza ≫,
relacionadas con patrones más amplios de clasificación de grupos como
≪mexicano≫, ver como ≪trabajador≫, visto como ≪riesgo≫ de migración no
autorizada (Heyman, 2009a, 2009b). Debido a que estas decisiones en la
frontera facilitan o impiden el desplazamiento en un mundo donde la movilidad
es crucial para obtener y mejorar unas oportunidades de vida, estas decisiones
no solo afectan sino que también ayudan a producir y reproducir importantes
desigualdades sociales. En estos sistemas interfieren una gran diversidad de
alineamientos sociales, consideremos a continuación el caso de la clase social.
La clase es un concepto interesante porque es fundamental en el proceso de la
toma de decisiones en la frontera, pero no es tan obvia como la nacionalidad o
el origen étnico. No obstante, los programas formales como el de la Línea
Express, no diferencian a los viajeros por su estatus de nacionalidad respecto a
los Estados Unidos, ya que tanto los ciudadanos norteamericanos como los
mexicanos tienen la misma posibilidad de inscribirse en el programa. Aun así, la
cuota de $400 dólares anuales para poder cumplimentar la solicitud representa
una barrera
de clase —no tan grande, pero si significativa en una región con bolsas de
pobreza— y la revisión de ocupación (o negocio) y residencia permanentes
también es de manera significativa, un filtro de clase social. Además la Línea
Express también clasifica a las personas de acuerdo con su vinculación con el
sistema policial legal de Estados Unidos, como la verificación de posible —
aunque no necesariamente comprobada— vinculación con las organizaciones
del narcotráfico. Las descripciones informales de los oficiales involucran también
la clase social. En base a indicios superficiales, los oficiales tratan de prever
quienes son los mexicanos que tienen la necesidad económica de trabajar en
Estados Unidos sin documentos y quienes son lo suficientemente prósperos o
profesionales para no tener que hacerlo. Tratan a los sospechosos con pronta
seguridad y a los no sospechosos con tacto y amabilidad. Por lo tanto, he
conceptualizado las diferencias de trato en las fronteras como un componente
en los patrones más amplios de privilegio y de no privilegio en la sociedad
(Heyman, 2009). A su vez, la habilidad para cruzar las fronteras de manera fluida
afecta las situaciones de clase y estatus, entre las que se encuentra la categoría
en el empleo, el tipo de empresas —pequeñas y grandes— especialmente en el
comercio y transacciones transfronterizas, educación, consumo, servicios de
salud y así sucesivamente. La frontera es un significativo filtro de clase, aunque
no sea rígido y absoluto y podemos realizar análisis similares para otros ejes de
la diferenciación social antes mencionada, como criterios que utilizan los oficiales
fronterizos para tomar decisiones. Así que en ocasiones, las fronteras
contemporáneas tienen la cualidad de ser estrictas barreras que separan dos
territorios. Dichas fronteras tipo barrera en ocasiones se reducen e incluso se
eliminan. Sin embargo, las fronteras contemporáneas funcionan a menudo como
filtros complejos que diferencian entre personas y mercancías que cruzan los
puertos. Al respecto, en publicaciones geográficas ha surgido en fechas
recientes, una explicación relativamente convincente (Coleman, 2005; Sparke,
2006; Purcell y Nevins, 2005). Con algunas diferencias, en general podemos
decir que estos autores ven dos fuerzas en tensión en las fronteras actuales: el
nacionalismo y el discurso de la seguridad que están llevando a reforzar las
fronteras; y el capital neoliberal, la información y (algunos) movimientos
humanos que llevan a la apertura de las fronteras. La resolución un tanto
improvisada e incompleta de esta contradicción, es el desarrollo de programas
formales de diferenciación en las fronteras y la continuación y elaboración de
prácticas informales. Considerando este desarrollo, se necesita una gran
cantidad de investigación y teorización para entender de qué manera fluyen la
clasificación y el filtro en las diferentes fronteras, como esto forma y canaliza la
movilidad y que bases de desigualdad y poder social se incorporan en dichos
procesos de filtración. En este sentido, invito a otros colegas a que desarrollen
trabajos de investigación en esta área. La distinción entre las cuestiones de
fronteras y las de origen étnico/nacional Las fronteras efectúan una demarcación
entre poblaciones en función de la relación que les vincula al estado territorial.
En contraste, el origen étnico y la raza son construcciones sociales que pueden
o no corresponder con las fronteras internacionales. Incluso no puede asumirse
Que la nacionalidad, como fenómeno de integridad grupal, este determinada por
las fronteras, aunque fuera precisamente el objetivo del proyecto de los Estados-
Nación de los siglos XIX y XX.
Permítanme ofrecerles un ejemplo claro e importante. Existe un gran número de
poblaciones de origen mexicano en ambos lados de la frontera Estados Unidos-
México. Esto se debe tanto a que la frontera de 1848 (ligeramente cambiada en
1853), divide en dos a la región de mexicanos establecidos en los Estados
Unidos, dejando importantes poblaciones de origen mexicano al norte de la
frontera y también por la importante migración de México a los Estados Unidos,
desde 1880 hasta el día de hoy. Actualmente, Los Ángeles, California es la
segunda ciudad ≪mexicana≫ más grande del mundo. Pudiera decirse que la
nacionalidad sigue la frontera, si las principales poblaciones de los Estados
Unidos se identificaran étnica y nacionalmente como ≪estadounidenses ≫, pero
unos se identifican así y otros no. Entonces, la cuestión no es tan simple. Las
poblaciones de origen mexicano en los Estados Unidos muestran una
complicada variedad de identificaciones en términos culturales, étnicos y de
ciudadanía de origen y no forman una sola ≪nacionalidad≫ en el sentido
estrictamente europeo de la palabra.
1. De este modo, no podemos caracterizar monolíticamente la población de
origen mexicano, muy heterogénea, en Los Ángeles, utilizando como criterio la
nacionalidad. Es probable que este punto sea evidente para todos los lectores,
pero tiene su importancia. Las publicaciones académicas sobre las fronteras por
supuesto que están fuertemente influenciadas por un mayor contexto socio-
político. En la política, se asume con frecuencia que las fronteras marcan
distinciones entre comunidades imaginadas, como nacionalidades, origen étnico
y razas. De ahí que las fronteras, se utilicen a menudo como una palabra-código
para referirse a los temas políticos, sociales y culturales que involucran raza y
origen étnico, especialmente migración. Sin embargo, no todos los migrantes son
característicos de su origen y no todas las poblaciones de distintas
características étnicas son migrantes. Este punto puede demostrarse fácilmente
de nuevo haciendo referencia a las personas de origen mexicano que residen en
ambos lados de la frontera: una persona que emigra de Ciudad Juárez,
Chihuahua, México a El Paso, Texas, en Estados Unidos, puede experimentar
pocos cambios étnicos (el 82 % de El Paso es de origen mexicano). Una persona
de origen mexicano en San Antonio, Texas puede haber perdido más de su
experiencia migratoria (cien años o más) que sus vecinos anglo-americanos.
Por lo tanto, las fronteras están categorizadas de manera inapropiada, pues
únicamente se centran en la migración, origen étnico, raza en incluso
nacionalidad (en el sentido estrictamente europeo de la palabra). Si utilizamos
las fronteras como una palabra-código en los temas relacionados con la
inmigración y la nacionalidad primordialmente, estaremos empobreciendo el
campo de estudio. Las fronteras unen muchos fenómenos diferentes, pero sobre
todo, yo sostendría que las fronteras tienen que ver con las formas
territorializadas de relación hacia el gobierno del Estado, que en su formulación
puede o no ser etno-nacional. Este es un punto aclaratorio que creo que los
académicos sensatos lo deberían tener presente. El segundo de discusión y más
importante conlleva preguntar cuál es la relación en las fronteras, entre los
limites etno-nacionales y los otros tipos de identidades y procesos fronterizos.
Para continuar con la cuestión de las poblaciones de origen mexicano en la
frontera entre Estados Unidos y México, existe un debate muy complicado dentro
de esta población con respecto a su afiliación con los Estados Unidos y con
México. Varían en la relativa ≪mexicanidad≫ de sus prácticas culturales
especificas. Varian en el grado en que se identifican como mexicanos en un
sentido etnico. Y
Cuatro temas en los estudios de la frontera contemporanea
_________________ 89
varian en cuanto se identifican con Mexico o Estados Unidos. A
modo de ilustracion puedo indicar un estudio que realice sobre los
funcionarios del Servicio de Inmigracion de Estados Unidos de descendencia
mexicana, quienes en su mayoria, se identificaron a si
mismos como de origen mexicano y ciudadanos estadounidenses y
contrastaron fuertemente con los migrantes mexicanos, con quienes
tratan en sus labores fronterizas (Heyman 2002). De manera mas general,
un componente importante de la critica de Pablo Vila (2003)
hacia la condicion hibrida de la frontera, de la cual hablare en breve,
es la presencia de personas que se identifican como fronterizos, de
cultura y origen mexicano, pero distanciados de Mexico. Para comprender
esta situacion, es necesario examinar a su vez, las formaciones
que han tenido lugar en Estados Unidos, siendo resultantes de una
diversidad de origenes etnicos, de identidad nacional civica y unida
etnicamente.
Sin embargo, no discuto que debamos ignorar la cuestion de
como las fronteras politicas se relacionan con el origen etnico, la nacionalidad,
la migracion y la identidad. Mas bien, estoy senalando
que debemos preguntarnos sobre la existencia simultanea de diferentes
alineamientos de identidad en las fronteras. Como por ejemplo, la
identificacion con un pais y tambien con una nacionalidad que se da
a traves de varias naciones diferentes. .Como negocian y debaten esta
complejidad las poblaciones fronterizas? Asimismo, .cuando y como
las fronteras llegan a simbolizar inmigracion, raza y politicas de origen
etnico? .De que manera eso confunde y esconde otros tipos de
identidad y practicas culturales dentro de los paises territorializados?
.Y como confunde eso, nuestro conocimiento de las fronteras, en si?
El Simbolismo de la Frontera
Como ya ha sido largamente reconocido por los academicos (Donnan
y Wilson 1999), las fronteras son simbolos poderosos en el discurso
politico y social. El punto esencial de inicio para analizar el simbolismo
de la frontera es el trabajo de Mary Douglas (1966) sobre ≪fronteras
externas≫ de todo tipo (desde cuerpos hasta castas). Las fronteras
representan importantes distinciones conceptuales, de manera que
90_______________________________________________ Contrastes
fronterizos
una frontera internacional bien puede representar ≪a nosotros, el pueblo
estadounidense≫ como una comunidad imaginada, en una serie de
contrastes con ≪los paises pobres≫ (Mexico, etc.), ≪los paises caoticos
y peligrosos≫ (el Medio Oriente) y asi sucesivamente. Como Douglas
senala, el cruce de la frontera es particularmente poderoso, dramatico y
tambien peligroso en este rol simbolico. Esto implica la penetracion
y mezcla de aquello que esta delimitado y separado. El riesgo, la impureza
y la contaminacion son algunas implicaciones simbolicas del
cruce fronterizo. Por lo tanto, las fronteras se enfocan y representan
ansiedades sobre migracion y cambio en los paises-nacion que son etnica
y nacionalmente puros, vistos como ≪comunidades imaginadas≫.
Recuerden que ahora estoy hablando sobre el pensamiento simbolico
con su extrema claridad y rigidez y no de las realidades de cualquier
pais o frontera, las cuales son interna y externamente complejas y sumamente
interpenetradas.
El simbolismo de la frontera tiene un gran impacto sobre las politicas
nacionales. Podemos comprobar como desde finales de 1993
se han concentrado en Estados Unidos, especialmente en la frontera
de Estados Unidos con Mexico asi como a nivel global toda una serie
de temerosas e intensas politicas simbolicas. Dicho impacto ha
comportado un elevado aumento de agentes del orden publico situado
justamente en la frontera, como ha sido relatado y analizado por
Peter Andreas (2000), Joseph Nevins (2002) y por mis trabajos (Heyman
1999). Esto representa un cambio importante pero tambien es
bien comprensible. En este sentido, un aspecto que no se ha analizado
con demasiada atencion es el relativo a las caracteristicas especificas
de los debates sobre las fronteras, especialmente en estos marcos
simbolicos. Asi por ejemplo, los dos principales trabajos de
analisis simbolico se centran en los migrantes en si y no en la representacion
de las fronteras, aunque incluyen algunos ejemplos de la
frontera (vease en Chavez 2001, Santa Ana 2002). No contamos
verdaderamente
con un analisis exhaustivo que incluya las representaciones
de la frontera fuera de la preocupacion migratoria, como podrian
ser sectores como el turismo, el comercio, o el contrabando de
drogas. Asimismo, precisamos de datos mas detallados sobre el proceso
de representacion, incluyendo informacion sobre como se origina,
se transmite y se recibe el simbolismo de la frontera, semejante a
algunos de los analisis clasicos de ≪panicos morales≫ (Cohen, 1980;
Cuatro temas en los estudios de la frontera contemporanea
_________________ 91
Hall et al., 1978). El simbolismo de la frontera tiene una fuerza tan
poderosa en la determinacion de las politicas y administraciones fronterizas
practicas, que hacen que este sea un eje de estudio fundamental
en los estudios fronterizos.
Es tambien relevante hacer hincapie en la idea de que en un
mundo complejamente conectado, movil y diferenciado, necesitamos
explicar la continua y, sin duda, presencia amplificada de los simbolos
fronterizos. De la misma manera, necesitamos explicar el enfoque
cambiante de las ≪fronteras inquietas≫, teniendo presente la relacion
entre unas fronteras y otras (por ejemplo, de las fronteras europeas internas
y de a aquellas con paises mas pobres que envian emigrantes).
Existen procedimientos criticos para crear, reproducir y cambiar las
comunidades imaginadas donde las representaciones fronterizas, son
centrales. .De quien y como se habla en los debates sobre las fronteras?
Es posible que tengamos ideas generales sobre dichos temas,
pero nos hacen falta estudios que sean verdaderamente detallados, rigurosos,
empiricos y analiticos.
Implicaciones de la movilidad a partir de las culturas e
identidades de la frontera
En los anos noventa, varios autores (Anzaldua 1987, Garcia Canclini
1995, Rosaldo 1995) desarrollaron una vision distinta de las culturas
fronterizas que se habia tenido hasta el momento. Dichos autores contrastaron
con las culturas nacionales puras, cruzaron, mezclaron y
transgredieron dichas culturas. Esta vision llego tambien al ambito
academico, donde las fronteras llegaron a ser un eje de estudio fundamental
para simbolizar el cruce e hibridacion de culturas. Pablo
Vila (2000, 2005 y particularmente 2003) ha sujeto estas publicaciones
a una critica poderosa y convincente, tanto conceptual como empirica.
Es imposible resumir la critica completa de Vila, pero vale la
pena analizar ciertos puntos. En primer lugar, senala la mezcla de dos
fenomenos diferentes —aunque relacionados—, las practicas culturales
inconscientes y las identidades conscientes. Por ejemplo, existe
una mezcla considerable de practicas culturales mexicanas y norteamericanas
en la vida diaria de la frontera estadounidense (por ejem-
92_______________________________________________ Contrastes
fronterizos
plo, el Spanglish) y algunas en la frontera mexicana. Sin embargo,
muchas de las personas que realizan practicas culturales hibridas, se
identifican fuertemente con una u otro Estado-Nacion. En segundo
lugar, existe un excesivo enfasis en la idea de cruce cultural de la
frontera, en vez senalar la polarizacion de identidad en ambos lados
y la presencia de fuertes formaciones culturales nacionales (incluso
en las fronteras). Por ultimo, hay un punto de vista exageradamente
positivo del encuentro, mezcla y combinacion de la frontera y del insuficiente
recuento de poder, desigualdad y conflicto.
Los ricos estudios cualitativos de Vila (2000, 2005) utilizan la
perspectiva de analisis desde la forma en que las personas describen
su relacion (anadiendo el uso de imagenes) con otros grupos, tanto
desde su propio lado de la frontera como desde el otro. A modo de
ilustracion menciona como durante generaciones, los mexico-americanos
describen su propia y buena mexicanidad cultural, heredada de
un pasado idealizado, en contraste con la corrupcion y el sufrimiento
del Mexico contemporaneo, asi como la pobreza y degradacion de
los migrantes mexicanos recien llegados. Su descripcion tambien
compara su auto-imagen cultural mexicana con la escasa cultura de
los anglo-americanos, pero existe aun un grado de identificacion con
la prosperidad, modernidad y eficiencia de los Estados Unidos. Es
importante recordar que estas son construcciones narrativas, que con
frecuencia se desvian en forma considerable de la realidad observada
(por ejemplo las fotografias que Vila mostro a sus informantes, fueron
a menudo, malinterpretadas y descritas de manera erronea). Vila
estaba interesado en la red de narrativas e identidades en la frontera
y no en un enfoque historico y socio estructural para explicar dichas
descripciones. El ejemplo que acabo de mostrar surge en un contexto
de ideologias estadounidenses dominantes que estigmatizan a Mexico
y en particular a los inmigrantes mexicanos recien llegados.
Pero, tambien surge en el seno de la larga lucha historica en pro de la
revalorizacion de la cultura y origen mexicanos en Estados Unidos
(como se indica por ejemplo en la publicacion sobre ≪Ciudadania
cultural latina≫ [Flores y Benmayor, 1997]). Mi trabajo actual involucra
tanto mi propia investigacion asi como la revision de los estudios
de Vila con el objetivo de conseguir delinear los contextos historicoestructurales
mas amplios de estas narrativas. Tambien involucra mi
participacion en una encuesta aleatoria a gran escala, que cuantifica-
Cuatro temas en los estudios de la frontera contemporanea
_________________ 93
ra la frecuencia y correlatos de algunos aspectos basicos de las tendencias
de la frontera y los comportamientos del cruce fronterizo.
Estos dos proyectos son demasiado extensos para introducirlos aqui,
solo me limitare aqui a algunas preguntas basicas en relacion con
este capitulo.
Empece por senalar que las fronteras contemporaneas no solo
estan abiertas o cerradas, sino que son filtros y reguladores de la movilidad.
Seguidamente destaque como esto resulta en experiencias diferenciadas
del cruce fronterizo y en la desigual clasificacion social
de las personas que cruzan. Las personas involucradas, aunque divididas,
todas cruzan la frontera. Otras la regulan, como los funcionarios
estatales. Algunos cruzan la frontera de manera casual, mientras
muchos la cruzan y se incorporan regularmente a la sociedad del otro
lado. Este panorama del cruce describe la experiencia directa de la
frontera. Al mismo tiempo presente el fenomeno de comunicacion y
consumo de la frontera Estados Unidos-Mexico, como un simbolo a
menudo distante (en cuanto a geografia y contenido). Este segundo
panorama es indudablemente distinto de la experiencia directa.
Entonces, .cuales son los efectos sobre la identidad y, de una manera
mas amplia, sobre las tendencias y practicas culturales de esta diversidad
de posiciones, con respecto a la movilidad fronteriza? No
contamos con una respuesta sistematica. No obstante, permitanme
ofrecer algunas ideas. Primero, es probable que aquellas personas que
no cruzan regularmente la frontera, se apeguen a la caracteristica mas
reduccionista del debate de la ≪frontera como un simbolo≫, el cual en
la mayoria de los casos conlleva una carga emocional y es negativa.2
Este tipo de simbolismo no se encuentra solo en las comunidades del
interior del pais, sino tambien, y curiosamente, en un importante segmento
de fronterizos, identificados por Oscar Martinez (1994) como
fronterizos ≪mono-nacionalistas≫. Estas son las comunidades imaginadas
de cierre. En contraste, podriamos proponer que todas las personas
que cruzan la frontera con regularidad, ya sea de manera privilegiada,
normal e incluso tratados como sospechosos, tengan una perspectiva
94_______________________________________________ Contrastes
fronterizos
2. Es probable que los oficiales estatales sea el grupo que tenga un mas vasto
conocimiento
del cruce fronterizo, quienes al mismo tiempo son los que son mas propensos
al discurso nacionalista del ≪simbolismo fronterizo≫ como pude comprobar en
mi
estudio sobre los funcionarios de origen mexicano del Servicio de Inmigracion de
Estados
Unidos (Heyman 2002).
mas compleja de las fronteras, asi como una serie de aptitudes culturales
fronterizas mas vasta. Esta es la base social para el fenomeno de
lo hibrido en el contenido de la cultura fronteriza. Asimismo, me pregunto
si la practica regular del cruce fronterizo disminuye los tipos de
estereotipos y materializacion ≪del otro≫ que Vila detecto en su estudio
de narrativas. Aunque no sea el enfoque principal del trabajo de
Vila, existe relativamente poca evidencia acerca de las practicas directas
del cruce fronterizo en las personas que entrevisto, a diferencia
de las imagenes lejanas de las descripciones del ≪otro lado≫.
A su vez, los usuarios privilegiados difieren de quienes cruzan de
manera normal y en especial de los sospechosos. Como minimo, esta
es mi propuesta. Es mas probable encontrar la descripcion de un cosmopolitismo
liberal, a favor de las fronteras abiertas, entre los usuarios
privilegiados (Sparke 2006). En el caso de la frontera Estados
Unidos-Mexico incluimos aqui a personas como propietarios y gerentes
de empresas manufactureras transnacionales, mexicanos de la
elite social, operadores comerciales transfronterizos, academicos y
asi sucesivamente. Estas personas tambien estan desarrollando una
comunidad imaginada, pero de un prospero globalismo en vez de una
prosperidad cerrada. Una de las cuestiones mas importantes que estoy
investigando actualmente, es la de las complicadas similitudes, diferencias
y dificultades entre los dos diferentes tipos de privilegios en
el mundo actual, una que promueve las dinamicas de capital, mano de
obra, consumo y conocimiento transfronterizo y otra cuestion que se
involucre en la riqueza y prosperidad, pero tomando una actitud defensiva
en vez de dinamica y expansiva.
Es probable que surja una narrativa a favor de la frontera, pero
con mas solidos elementos de critica hacia la justicia social, entre las
personas que cruzan regularmente la frontera, tanto en los grupos
≪normales≫ como en los sospechosos, pero especialmente en estos ultimos.
Dependiendo de sus experiencias personales de vida y las circunstancias
actuales, su critica descriptiva podria encaminarse hacia
la injusticia en los Estados Unidos, en Mexico o en ambos paises. Sus
comunidades imaginadas se basan en poblaciones especificas, pero se
mueven para conseguir la distribucion del acceso social y de los bienes
redistribuidos. Sus posturas criticas pueden parecer polarizadas
(por ejemplo, criticando la manera en que las personas de origen mexicano
son tratadas por los oficiales fronterizos, muchos de los cuales
Cuatro temas en los estudios de la frontera contemporanea
_________________ 95
son tambien de origen mexicano), pero esta polarizacion no pretende
hacer que la frontera sea mas estricta y cerrada, sino una descripcion
que enfatice las posibilidades de hacer una frontera mas justa y mas
abierta. Aqui incluyo mi trabajo como antropologo con la Red Fronteriza
de Derechos Humanos (Border Network for Human Rights), una
organizacion de base comunitaria de inmigrantes de diferentes status
legales, cuyas narrativas de la frontera encajan con esta ultima categoria
descrita. Una de sus principales demandas politicas es en pro de
un justo manejo de la frontera, incluyendo la legalizacion del cruce
fronterizo no autorizado y respetuoso, abierto y seguro y no para la
eliminacion de fronteras, ni siquiera por reforzar las leyes fronterizas
asociadas con la seguridad de la comunidad.
Conclusiones
Sin importar si mis ideas iniciales y especulaciones son correctas o
no, el punto central es que necesitamos explorar los efectos de la movilidad
diferencial en las fronteras en diferentes marcos. Necesitamos
examinar sus practicas para entender exactamente si se da una diferenciacion
y en que modo. Necesitamos relacionar dicha movilidad
con sistemas mas amplios de diferenciacion, desigualdad y poder social.
Sin embargo, la movilidad en y a traves de las fronteras, necesita
ubicarse en una economia e ideologia politica mas amplias, las cuales
concibo desde una formacion triangular.
Por un lado, situo las fuerzas de reificacion fronteriza, con frecuencia
arraigada en y usando un simbolismo fronterizo de tipo especifico
y poderoso, que apela al temor de perder privilegios. Estos
compiten frecuentemente con otras fuerzas, formas de privilegio que
promueven conexiones, flujos y globalismo. La tercera esquina del
triangulo lo componen las poblaciones ≪desprivilegiadas≫, si se nos
permite utilizar este complicado termino. Estas surgen de los mismos
procesos y flujos que crean y reproducen privilegios dentro y a traves
de las fronteras, pero al mismo tiempo nos proporcionan diferentes
narrativas, unas que reconsideran nuestra imaginacion de comunidades
y vuelven a pensar en quien puede y quien no cruzar de manera
legitima y vivir dentro de las fronteras contemporaneas.
96_______________________________________________ Contrastes
fronterizos
La cuestion de culturas e identidades fronterizas ha sido tambien
una fuente de ideas de alta importancia. En cuanto a este tipo de literatura
puedo dar mi contribucion en forma de perspectiva, en la cual
la cultura y la identidad existen en un campo social, basadas en la experiencia
cotidiana y yendo mas lejos, basadas en procesos de poder
que se manifiesta en una serie de derechos, recursos, clasificaciones
y tratamientos desiguales.
Cuatro