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Pléyades

(astronomía)
Grupo de estrellas jóvenes

Las Pléyades o Las siete hermanas


(Messier 45 o M45) es un cúmulo estelar
abierto que contiene estrellas calientes de
tipo espectral B, de mediana edad,
ubicadas en la constelación de Tauro. Está
entre uno de los cúmulos estelares más
cercanos a la Tierra, y es el cúmulo mejor
visible a simple vista en el cielo nocturno.
Las Pléyades albergan un prominente
lugar en la mitología antigua, así como
una diversidad de significados en
diferentes culturas y tradiciones.
Pléyades

Imagen compuesta en color de las Pléyades del


Digitized Sky Survey.
Datos de observación
(Época J2000.0)
Tipo Cúmulo abierto
Ascensión recta 03 h 47 m 6 s
Declinación +24° 07′ 32″
Distancia 444,2 al
Magnitud aparente (V) +1,6
Tamaño aparente (V) 110.0 minutos de arco
Constelación Taurus
Características físicas
Masa (800 M☉)
Radio 6 al
Edad estimada 100 millones de años
Número de estrellas entre 500 y 1000
Magnitud absoluta (V) —
Otras características Clase: I,3,m
Otras designaciones
M45 • Melotte 22 • OCl • 421.0
[editar datos en Wikidata]

El cúmulo está dominado por estrellas


calientes extremadamente azules y
luminosas que se han formado en los
últimos 100 millones de años. El polvo que
forma una débil nebulosidad de reflexión
alrededor de las estrellas más brillantes se
pensó en un principio que provenía de una
disgregación de la propia formación del
cúmulo (de ahí el nombre alternativo para
nebulosa Maia en vez de estrella Maia),
pero ahora se sabe que es una nube de
polvo no relacionada en el medio
interestelar, a través de la cual las
estrellas están pasando actualmente.
Simulaciones por ordenador han mostrado
que las Pléyades se formaron
probablemente a partir de una
configuración compacta que se asemeja a
la nebulosa de Orión. Los astrónomos
estiman que el grupo va a sobrevivir
aproximadamente durante otros 250
millones de años, tiempo después del cual
se dispersará debido a las interacciones
gravitacionales en su entorno galáctico.

Distancia
La distancia al cúmulo ha sido estimada
por muchos métodos, pues es un paso
importante en la calibración de las
distancias en el universo. El conocimiento
exacto de la distancia a las Pléyades
permite a los astrónomos trazar un
diagrama de Hertzsprung-Russell, para
estimar la distancia a otros cúmulos
desconocidos. Otros métodos pueden
entonces extender la escala de distancia
de cúmulos abiertos a galaxias y
posteriormente a cúmulos de galaxias,
permitiendo construir una escala cósmica
de distancias.

Los resultados anteriores al lanzamiento


del satélite Hipparcos encontraron que las
Pléyades estaban aproximadamente a
unos 135 pársec (440 años luz) de la
Tierra. Hipparcos causó revuelo entre los
astrónomos al encontrar una distancia de
solamente 118 pársec (384,7 años luz)
midiendo la paralaje de algunas estrellas
del cúmulo, una técnica que debe indicar
los resultados más directos y exactos.
Trabajos más recientes han encontrado
que la distancia calculada por Hipparcos
era errónea, si bien se desconoce la causa
de este error. La distancia específica de
las Pléyades todavía se desconoce, pero
actualmente se piensa que la verdadera
distancia es de alrededor de 136,2±1,2
pársec.

Composición

Las nueve estrellas más brillantes de las Pléyades


Las Pléyades a la derecha a simple vista

Las Pléyades a la derecha a simple vista


El cúmulo tiene unos doce años luz de
diámetro y contiene un total aproximado
de entre 500 y 1000 estrellas. Está
dominado por estrellas azules jóvenes, de
las cuales ocho pueden ser observadas a
simple vista dependiendo de las
condiciones atmosféricas (cielos muy
limpios y ausencia de Luna): Taygeta
(4,29), Pleione (5,05), Merope (4,14), Maia
(3,87), Electra (3,72), Celaeno (5,45), Atlas
(3,62) y Alcyone (2,85). Los números entre
paréntesis indican su magnitud de brillo
aparente.

El orden de sus estrellas más brillantes es


parecido al de la Osa Mayor y la Osa
Menor, con una masa total estimada en
unas 800 masas solares.

El cúmulo está compuesto en una buena


parte por enanas marrones —objetos con
menos del 8 % de la masa solar—, los
cuales son demasiado livianos para ser
estrellas. Puede que estos objetos
constituyan aproximadamente el 25 % de
la población total del cúmulo, a pesar de
que solo contribuyan al 2 % su masa total.
También presentes en el cúmulo, están las
enanas blancas, las cuales contradicen la
edad estimada del cúmulo. Debido a la
corta edad del cúmulo, no se espera que
las estrellas normales puedan haber
evolucionado para convertirse en enanas
blancas. Se cree que, en vez de ser
estrellas individuales de poca o mediana
masa, los progenitores de estas estrellas
eran masivas y orbitaban en sistemas
binarios. Durante su rápida evolución, la
transferencia de masa de la estrella más
masiva a su acompañante, pudo haber
acelerado su evolución hacia una enana
blanca.

Futuro
Se ha calculado que las Pléyades tienen
un futuro de solamente otros 250 millones
de años (Kenneth Glyn Jones); para
entonces, habrán sido separadas como
estrellas individuales (o múltiples) a lo
largo de su trayectoria.

Bajo condiciones ideales de observación,


se pueden apreciar algunas huellas de
nebulosidad, y esto se demuestra en
fotografías de larga exposición. Es una
nebulosa de reflexión, causada por polvo
que refleja la luz azul de las estrellas
calientes y jóvenes.

Se piensa a menudo que este polvo fue lo


que sobró de la formación del cúmulo,
pero con una edad cercana a los 100
millones de años —que es generalmente la
más aceptada para este cúmulo—, casi
todo el polvo originalmente presente
habría sido dispersado por la presión de la
radiación. Al parecer, el cúmulo está
pasando por una región particularmente
polvorienta del medio interestelar.

Los estudios demuestran que el polvo


responsable de la nebulosidad no está
distribuido uniformemente, sino que se
concentra principalmente en dos capas a
lo largo de la parte visible del cúmulo.
Estas capas se pudieron haber formado
por la desaceleración debida a la presión
de la radiación a medida que el polvo se
ha ido moviendo hacia las estrellas.[1] Las
principales estrellas son, ordenadas por
magnitud:

Alcyone, Atlas, Electra, Maia, Merope,


Taygeta, Pleione, Celaeno, 21 Tauri (5,75) y
22 Tauri (6,40).

Otros

Imagen de las Pléyades y la nebulosa NGC 1435


Menciones literarias

Las Pléyades son mencionadas en varias


escrituras antiguas.

En el Majabhárata

En el Majabhárata (texto epicorreligioso


del siglo III a. C.)[2] se las menciona como
las seis[3] krittikas, que son las ninfas que
criaron al dios Kartikeia.

La Ilíada y la Odisea

En el Canto XVIII de la Ilíada (483-489),


Homero describe cómo Hefesto el dios del
fuego y la metalurgia, fabrica un escudo
para la batalla del héroe Aquiles en la
guerra de Troya. Sobre este escudo «grabó
muchas figuras artísticas [...] las estrellas
que el cielo coronan, las Pléyades, las
Hyades, el robusto Orión, y la Osa».

El Popol Vuh

También son mencionadas en el Popol Vuh


(el libro sagrado de los mayas) bajo el
nombre de Motz, que significa «montón» y
que se originaron cuando Zipacná el
Soberbio mató a 400 guerreros, cuyas
almas fueron tomadas por Gucumatz, el
gran corazón del cielo, y puestas como
estrellas en el cielo, creando así las
Pléyades.

En Hesíodo

En la obra Trabajos y días, de Hesiodo, en


el proemio al calendario del labrador se
menciona (385):

Al surgir las Pléyades


descendientes de Atlas,

empieza la siega; y la labranza


cuando se ocultan.
Desde ese momento están
escondidas cuarenta noches y
cuarenta días
y de nuevo al completarse el año
empiezan a aparecer cuando se
afila la hoz.

La Biblia

Aparecen tres veces en la Biblia (Job 9:9;


Job 38:31; y Amós 5:8).

En algunas versiones de la Biblia


(Septuaginta), las Pléyades son llamadas
Kima; sin embargo la Vulgata
incorrectamente identifica ese nombre
con la estrella Arturo.[4][5][6]

Los mayas
Los mayas basaron su calendario civil
Haab en el ciclo anual de las Pléyades, y
creían que era el lugar de origen de su
cultura. Son llamadas Tzab-ek o cola de
serpiente de cascabel, y también las
conocen como las siete hermanas.[7]

Los aztecas

Los aztecas conocían a las Pléyades


como Tianquiztli «el mercado», esto por la
muchedumbre que se formaba antes en
los mercados y su semejanza con las
estrellas de esta constelación.[8]

Los incas
De acuerdo con Aveni,[9] la salida
heliaca[10] de las Pléyades da inicio al año
inca, lo que ocurre de trece a quince días
antes del solsticio de invierno. Vieron una
relación entre el tiempo en que las
Pléyades son visibles y el ciclo agrícola
anual. De esta manera, uno de los
nombres con que designaban al cúmulo
era Collca, que significa «depósito de
alimentos» en quechua.[11] Las Pléyades
están ausentes del cielo nocturno entre el
3 de mayo y 9 de junio, durante un período
de 37 días, que coincide con el que media
entre la cosecha y la próxima época de
siembra en el altiplano.
La observación de la primera aparición de
las Pléyades no solo definía el inicio del
año inca, sino que también les permitía
pronosticar las precipitaciones en la
siguiente temporada y, según esto,
adelantar o atrasar las siembras.

Los rapanui

Los rapanui ―pobladores de la isla de


Pascua― denominaban «Matariki» a las
Pléyades, la que les permitía determinar el
inicio del año nuevo y dar comienzo a
fiestas y ceremonias, y posiblemente fue
clave en la colonización polinésica de la
isla al usarse como guía de navegación.
Don Quijote

En obras más recientes aunque no menos


importantes, como Don Quijote de la
Mancha, también se hace mención a «las
siete cabrillas»,[7] concretamente habla de
ellas Sancho en el capítulo XLI de la
segunda parte, cuando habla del viaje
aéreo que hicieron Don Quijote y él sobre
Clavileño:

Y sucedió que íbamos por parte


donde están las siete[7] cabrillas, y
en Dios y en mi ánima que como yo
en mi niñez fui en mi tierra
cabrerizo, que así como las vi, me
dio una gana de entretenerme con
ellas un rato, que si no la cumpliera
me parece que reventara.

Descripción europea

El 4 de marzo de 1769, Charles Messier


las incluyó como el n.º 45 en su primera
lista de nebulosas y cúmulos de estrellas,
que fue publicada en 1771.

Referencias
1. Gibson, Steven J.; Nordsieck, Kenneth H.
(2003), The Pleiades Reflection Nebula. II.
Simple Model Constraints on Dust
Properties and Scattering Geometry, The
Astrophysical Journal, v.589, p. 362
2. Majabhárata, libro 13 (Anusasana-parva),
sección 86.
3. Como los indios carecían de telescopios,
creían que las Pléyades eran seis: en
realidad son más de 1000.
4. Job
5. Amos
6. «Pleiades and Orion: two ancient Hebrew
words» (Pléyades y Orión: dos antiguas
palabras en hebreo’), artículo en inglés en el
sitio web Creation.
7. Como en esa época la ciencia era muy
rudimentaria, se creía que las Pléyades eran
siete: en realidad son más de 1000.
8. Gallo, Joaquín; y Anfossi, Agustín (1980):
Cosmografía (pág. 300). México: Progreso,
7.ª edición, 1980.
9. «Ruinas incas en el cerro Mercachas
(Chile)» , artículo de marzo de 2006 en el
sitio chileno de arqueastronomía Juan
Crocco Ábalos (Chile).
10. Aparición de un astro por el horizonte
más una hora antes que el Sol.
11. Galindo, J. (1994): Arqueoastronomía
en la América antigua. Publicado en
Conacyt (en 1994).

Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una
categoría multimedia sobre Pléyades
(astronomía).
Venus y las Pléyades Portal de Internet
de Science@NASA que incluye a
Ciencia@NASA.
Messier 45, SEDS Messier pages. (en
inglés)
Astronomy Picture of the Day. (en
inglés)
Datos básicos de M45, bibliografía y
otros en la base de datos SIMBAD (en
inglés)
Astronomía Maya
Eratóstenes: Catasterismos
(Καταστερισμοί).
23: Pléyades (Πλειάς, Πλειάδες;
Pleias, Pleíădes, Vergiliae):
Pléyades.
Texto latino en Google Books,
facsímil electrónico.
Texto griego en Internet
Archive; facsímil
electrónico.

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