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Nigredo Albedo Rubedo (Alquimia I)

26 Julio 2010 , Escrito por blackrainbowEtiquetado en #Tradición

Una vez que el alquimista se encuentra frente a su athanor ( Thanos,


Thanatos= muerte, Athanor, A- Thanos =Inmortal ) en posesión de la Prima
Materia comienza a trabajar en lo que la filosofía Hermética ha dado en
llamar "el Opus Mágnum" la gran obra, la cual se compone de tres etapas
diferenciadas simbolizadas en la alquimia medieval por un dragón de tres
cabezas, la primera negra, la segunda blanca y la tercera roja. Estas etapas
corresponden a la Nigredo o etapa de Saturno, también simbolizada por un
cuervo negro; la Albedo etapa de la Luna y simbolizada por una paloma
blanca y la Rubedo correspondiente al Sol y que tenía por símbolo al León
rojo.

NIGREDO: putrefactio, corresponde al color negro dentro de la labor


alquímica, al planeta Saturno, a la muerte de Osiris, a los Arcanos XIII y
XVIII. En el estudiante se despierta lo que se llama el Prerecuerdo del Oro
Anterior: el último vestigio del poder celeste en toda materia que comienza a
insinuarse. Y esta luminosa vaguedad hace que el estudiante advierta de
forma vívida el triste estado en el que se encuentra el homo sapiens; una
criatura de origen celeste reducida a poco más que un autómata
sonámbulo, una especie de marioneta insectívora. Siente que ya no hay
nada de los mundos inferiores (donde habitamos) que le atraiga, que le
haga palpitar…No se siente de este mundo y ya no se alimenta de él. Esta
fase se caracteriza por una reacción de rechazo, análisis, desilusión...

ALBEDO: también llamada la fase Lunar de Isis. Su color, el blanco, es


producto de la purificación de la prima materia a través de la NIGREDO. La
razón de este mecanismo es la de despertar la radiación consciente de la
materia prima. Este sendero incluye la fusión del rey y la reina, el Sol y la
Luna, el Azufre como elemento activo y el Mercurio acuático como elemento
pasivo. Es la llamada CONIUNCTIO, por la cual se logra la unión de los
opuestos, y se equilibran las fuerzas de atracción y repulsión. Es la Sal
como elemento químico que permite fusionar las polaridades, gracias a su
cualidad neutral. En esta fase se serena el “cielo” del athanor de las nubes
psíquicas. Aquí observamos un proceso contrario al de la electrólisis, se
trata de la ELECTROSÍNTESIS.
Y aquí comienza a tener un papel muy preponderante la luz solar. Una pista
de este papel está en la función de las moléculas de ATP en la fotosíntesis.

LA RUBEDO: la tercera etapa, es la RUBEDO. Corresponde al Sol, al color


Rojo y a Horus. Una vez que se ha logrado la purificación y la
electrosíntesis, en la RUBEDO se procesa la fusión con el Yo Solar
mediante lo que los orientales denominan antakarana.
En la RUBEDO, la prima materia se ha transfigurado en el Lapis
Philosoforum o Piedra Filosofal que otorgaba al alquimista la capacidad de
tejer los niveles exteriores de la realidad y la entrada a los misterios
superiores…

http://foro.ekiria.net/index.php?topic=2124.5;wap2

Nigredo, ‘negrura’

La ilustración alquímica de los chakras más famosa y sus sellos planetarios


fue concebida por Johann Georg Gichtel (1638-1710), un alquimista
originario de Regensburg, Alemania. De acuerdo a la descripción la imagen
ilustra a un “hombre completamente terreno, natural y siniestro, en las
estrellas y los elementos” y muestra cómo “la rueda de los planetas, en siete
sellos diabólicos se superpone sobre el alma”. A su vez, se describió una
rueda planetaria como el curso de las siete estrellas alrededor de la Tierra.
En su ilustración Gichtel dispuso los siete planetas clásicos sobre el cuerpo
humano y correlacionó a cada uno de ellos con uno de los siete vicios o
pecados capitales, como el orgullo, la avaricia y la envidia. Gichtel quiso
demostrar las circunstancias bajo las cuales evocan los planetas aspectos
negativos en el hombre (más precisamente en qué relación de chakras).
Esta resonancia planeta-chakra corresponde al más bajo estado vibracional,
el Nigredo. Por lo tanto se ha sombreado la figura

En este nivel energético más bajo el chakra base resuena con la vibración-
sal de la Luna, el chakra esplénico/sexual con la vibración mercurial más
baja, el chakra del plexo solar con la de Venus, el chakra del corazón con la
vibración sal del Sol, el chakra laríngeo con Marte, el chakra del entrecejo
con Júpiter y el chakra coronario con la vibración sal de Saturno.

Cuando predominan en el hombre las vibraciones de sal oscuras de los


planetas, entonces la capacidad de autorreflexión no es muy elevada. Estas
personas son fáciles de manipular y son olvidadizas. Para ellas el mundo
consiste solamente de sus propios deseos y necesidades, a las que siguen
inescrupulosamente. Las personas Nigredo son dominadas por patrones
emocionales simples que dominan su capacidad cognoscitiva. Todas las
personas pueden ser confinadas a la fase Nigredo por cierto tiempo.
Entonces todo parece detenido y endurecido, nada se mueve y se percibe
una sensación de sofocación. Aparecen las “enfermedades de
endurecimiento”, como la rigidez de los miembros, la “artereosclorosis” y
otras enfermedades sedimentarias. Una transformación alquímica interna
permanente se inicia por medio de la intensificación del fuego, del azufre, de
la transformación de las emociones y del fortalecimiento de la “cualidad del
corazón”. Con la ayuda de esencias alquímicas como la perla, el oro, la
plata y la esmeralda se puede sustentar especialmente un cambio. La
esencia de la perla, la que fue altamente estimada por Paracelso y
considerada como el segundo elixir en importancia después del oro,
incrementa un contacto más fuerte con las propias emociones y la
esmeralda fortalece las cualidades más elevadas del corazón. El oro
restablece la energía vital y la plata nutre al alma con cuidado maternal y
seguridad. Para aquellos que no pueden encontrar la salida a un dilema y a
la rutina diaria, son de ayuda las esencias de diamante y de amatista. Las
esencias de oro, zafiro y hierro otorgan la fortaleza necesaria y el coraje
para tomar un nuevo camino.

Albedo, ‘blancura’

En la ilustración de Gichtel se da una indicación de la forma en que los


planetas pueden actuar positivamente y de cómo los vicios pueden
transformarse en virtudes: es la espiral marcada que conecta todos los
“sellos de los chakras”, alternando entre la cúspide y la base. En esta nueva
secuencia se muestra la forma de salir de la “negrura” hacia el camino de
Albedo. Dependiendo de si se considera al corazón o a la corteza como el
origen, esa nueva secuencia del planeta se refiere al “sendero del corazón”
o el “sendero del místico” respectivamente. Sin embargo, estas resonancias
planetas-chakras son sólo una etapa intermedia purificadora y superadora,
venciendo la rigidez de Nigredo en su sendero hacia el nivel más alto de
transformación, la vibración de Rubedo.

La personalidad de Albedo:
Cuando dominan las fuerzas Albedo de los planetas, se exaltan fácilmente
las emociones. Sin embargo, la persona trata de aumentar la autorreflexión
y su estado de atención. No obstante su sexualidad es siempre
contradictoria al desarrollo de una forma superior del amor (esto no significa
que deberá evitar el sexo). A semejanza de cómo las sustancias se destilan
y purifican en un laboratorio, el hombre es purificado por el “fuego” y el
“agua” de las emociones. Durante el desarrollo de las cualidades superiores
del corazón el siempre hará una elección mejor entre “la luz y la oscuridad”
y formará su carácter y las cualidades de su consciencia. Se disuelven
miedos, traumas y bloqueos y fluirá la energía en su totalidad dentro de los
chakras con toda su fuerza.

En esta fase, tanto la “escencia del corazón”, la esmeralda, como las


esencias de oro y plata, son los mejores ayudantes en relación a las dos
mezclas de rescate de los siete metales y las nueve gemas. Aquí es donde
la esencia de perla ayuda a reconocer los miedos todavía ocultos. Además,
el diamante, la amatista, el circonio y el vitriolo, muestran el camino de
acceso a los niveles espirituales superiores.

Rubedo, ‘rojez’

Esta tercera secuencia de los siete planetas está codificada por los
alquimistas en una figura geométrica determinada: la “Estrella Vitriol de
Siete Puntas”. Ya se hizo referencia a ella en la última publicación en
conexión con la estrella geomántica de siete puntas de los templos en
Francia, la “línea del Grial” y del sistema energético extensivo de la Tierra.

En el la Estrella Vitriol de Siete Puntas también está codificada la secuencia


planetaria de Nigredo. El orden planetario se corresponde con una conexión
circular de los siete rayos planetarios. La secuencia Albedo conecta en
forma de zigzag, en la cúspide, a los planetas de la estrella de siete puntas
con el rayo del Sol y así con la línea del Grial (vea el número anterior).
Resulta entonces la secuencia Rubedo, si se sigue los rayos de la estrella a
través de su centro hasta el rayo opuesto –esto es desde Saturno a Venus y
vía Júpiter, Mercurio, Marte y la Luna hasta el Sol– comparables a las líneas
de un pentágono, en vez de la circunvalación a través de los bordes de una
estrella de cinco puntas.
.

En el nivel Rubedo el chakra base vibra en resonancia con la más alta


vibración del Sol, el chakra esplénico con la Luna, el plexo solar con Marte,
el chakra cardíaco con Mercurio, el chakra laríngeo con Júpiter, el chakra
del entrecejo con la vibración mercurial de Venus y el chakra coronario con
la vibración más alta de Saturno. La curación alquímica acontece cuando
los chakras comienzan a resonar con la más alta vibración.

La personalidad de Rubedo:

Cuando domina en nosotros la vibración de Rubedo en relación con los


planetas, poseemos la capacidad distintiva de la autoobservación y la
autorreflexión. Nuestro desarrollo espiritual se transforma en una necesidad
interna. Una persona Rubedo reconoce que su cuerpo representa un
“laboratorio” cósmico, por medio del cual él es capaz de aprender y de
experimentar con su mente. El mismo está en la posición de completar la
creación y de guiar su organismo a la mayor amplificación vibracional
posible.

El objetivo es ahora preservar el estado Rubedo así como el flujo


permanente de la vida diaria. El alcanzar un estado tal por primera vez no
es garantía de permanecer en esta elevada armonía y nivel energético.
Existen muchos registros de “maestros caídos”. Aquí es de ayuda la
aplicación rítmica de la esencia respectiva, que cambia diariamente. Cada
día de la semana está gobernado por un planeta que actúa como “regente”,
lo que significa que la energía de ese planeta en ese día nos domina y
afecta mayormente. Este conocimiento muy antiguo se preserva en los
nombres de los días de la semana y en las divinidades planetarias (ver la
tabla). Desde tiempos remotos son asignados a cada planeta un metal y
una gema principal (así como una planta en particular) y precisamente esas
esencias son aplicadas en cada uno de los días respectivos. De este modo
el sistema energético está armonizado óptimamente con el nivel más alto de
vibración de los planetas y el hombre vibra en el ritmo natural de la energía
vital de nuestro planeta: los domingos el chakra de base se activa más
intensamente; los martes el segundo chakra, y así sucesivamente día a día
hasta llegar al chakra coronario los sábados.

http://rejillasdeluzypaz.wordpress.com/2009/11/11/la-alquimia-y-la-medicina-
paracelsica/