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Diciembre

29
Lección

13

Dar lectura al Informe Misionero del Fondo


 Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 404 de Pensiones de la Asociación General
1
El que ama a padre o madre más que a
1 mí, no es digno de mí; el que ama a
hijo o hija más que a mí, no es digno de
mí.
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su
padre, y madre, y mujer, e hijos, y
hermanos, y hermanas, y aun también
su propia vida, no puede ser mi discí-
pulo.
ELIGIENDO ENTRE EL MAESTRO Y OTROS

El afecto natural hacia parientes y


amigos no debe inducir a ningún alma
que ve la luz a rechazarla, deshonrando
a Dios el Padre y a Jesucristo, su Hijo
Unigénito. Toda posible excusa para la
desobediencia será ideada por
hombres que, como hicieron muchos
en los días de Jesús, eligieron el favor
de los hombres antes que el favor de
Dios. Si alguien elige esposa o hijos,
padre o madre, antes que, a Cristo, esa
elección permanecerá por los siglos
eternos, con todo su peso de
responsabilidad.
Mateo 10:37, Lucas 14:26; Mensajes Selectos, tomo 3, pág. 458
2
Después llamó a los doce, y comenzó a
2 enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad
sobre los espíritus inmundos. Y les mandó
que no llevasen nada para el camino, sino
solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni
dinero en el cinto. Jesús le dijo: Si puedes
creer, al que cree todo le es posible.
Tenemos un cometido grande y sagrado en
las elevadas verdades que nos fueron
encomendadas. Nos alegramos de que hay
ELIGIENDO ENTRE EL MAESTRO Y OTROS

hombres que entran en nuestros campos


misioneros dispuestos a trabajar con una
pequeña remuneración. El dinero no tiene
peso en su ánimo frente a los clamores de
la conciencia y del deber, a fin de
presentar la verdad a los que están en las
tinieblas del error en países lejanos, por
amor a Cristo y a sus semejantes.
Los hombres que se dan a sí mismos a la
gran obra de enseñar la verdad no son los
que pueden ser sobornados con la riqueza
o asustados por la pobreza. Pero Dios hará
que sus siervos delegados experimenten
un constante progreso.

Marcos 6:7,8; 9:23; Notas Biográficas, pág. 332


3
Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros
3 lo hemos
3 dejado todo, y te hemos seguido.
Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí,
nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido;
¿qué, pues, tendremos?.
Más la pregunta de Pedro: ‘¿Qué pues tendremos?’
había revelado un espíritu que, de no ser corregido,
haría ineptos a los discípulos para ser mensajeros de
Cristo: era el espíritu del asalariado. Aunque habían
sido atraídos por el amor de Cristo, los discípulos no
estaban completamente libres de farisaísmo. Todavía
ELIGIENDO ENTRE EL MAESTRO Y OTROS

trabajaban con el pensamiento de merecer una


recompensa en proporción a su labor.
El deseo que algunos de nuestros hermanos poseen
de obtener recursos rápidamente, los induce a
dedicarse a nuevas empresas y a invertir recursos,
pero con frecuencia sus esperanzas de ganar dinero
no se realizan. Pierden lo que hubieran podido
gastar en la causa de Dios.... Cuando pierden los
recursos, lo consideran una desgracia personal, como
su pérdida. Pero deben recordar que son recursos
ajenos lo que están manejando, que son solamente
mayordomos, y que Dios siente desagrado por la
forma insensata en que manejan los recursos
económicos que podrían haberse utilizado para
promover la causa de la verdad presente. En el día
de rendimiento de cuentas, el mayordomo infiel
deberá dar cuenta de su mayordomía.
Marcos 10:28, Mateo 19:27; Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 326, Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 206
4
Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que
4 haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o
hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir
mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la
vida eterna.
Mientras mayor sea la influencia para el bien de un
hombre que está bajo el control del Espíritu de Dios,
más incitado se sentirá el enemigo a dar rienda suelta
a su envidia y celos por medio de la persecución
religiosa. Pero todo el Cielo está del lado de Cristo, no
del anticristo. Todos los que aman a Dios y están
dispuestos a participar de los sufrimientos de Cristo,
serán honrados por Dios.
Para Dios todo es posible. La verdad entronizada en el
corazón por el Espíritu de Dios hará desaparecer el
EL QUE SIEMBRA COSECHARÁ

amor por las riquezas. El amor a Jesús y por las


riquezas no puede permanecer en un mismo corazón.
El amor de Dios sobrepasa tanto el amor a las riquezas
que quien lo posee se desprende de sus riquezas y
transfiere sus afectos a Dios.... Predomina el amor a
Dios y a sus semejantes, y todo lo que tiene no lo
considera suyo propio, sino que cumple fielmente su
deber como mayordomo de Dios. Así puede cumplir
los dos grandes mandamientos de la ley: ...En esta
forma es posible que un rico entre en el reino de Dios.
Aquí está la recompensa para los que se sacrifican por
Dios. Reciben cien veces más en esta vida.

Lucas 18:29, 30, última parte; Alza Tus Ojos, pág. 38, Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 161
5
Y Jesús les dijo: De cierto os digo que,
5 en la regeneración, cuando el Hijo del
Hombre se siente en el trono de su
gloria, vosotros que me habéis seguido
también os sentaréis sobre doce tronos,
para juzgar a las doce tribus de Israel.
Comed y bebed a mi mesa’” –es decir,
ser admitido en la cercana comunión
conmigo, es la posición de honor de
aquellos que son colocados cerca del
rey. Los fieles a Cristo deberán
ministrar, bajo su autoridad, los
asuntos de su reino espiritual. ‘Y Jesús
EL QUE SIEMBRA COSECHARÁ

les dijo: En verdad os digo que vosotros


que me habéis seguido, en la
regeneración, cuando el Hijo del
Hombre se siente en el trono de su
gloria, os sentaréis también sobre doce
tronos para juzgar a las doce tribus de
Israel. Y todo el que haya dejado casas,
o hermanos, o hermanas, o padre, o
madre, o hijos o tierras por mi nombre,
recibirá cien veces más, y heredará la
vida eterna.
Mateo 19:28; Australasian Union Conference Record, 15 de Enero 1904
6
Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay
6 ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o
hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o
tierras, por causa de mí y del evangelio, que no
reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas,
hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con
persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.
Nos aseguramos la bendición celestial cuando
consideramos todo don como propiedad del Señor,
y para utilizarlo en su servicio. Devolvedle a Dios las
posesiones que se os han confiado y más se os
confiará. Mantened vuestras posesiones para
vosotros mismos, y no recibiréis ninguna
recompensa en esta vida y perderéis la recompensa
EL QUE SIEMBRA COSECHARÁ

de la vida venidera.
Debemos vivir para el mundo venidero. Frustra
tanto vivir una vida azarosa y sin sentido.
Necesitamos un objetivo en la vida; debemos vivir
con un propósito en vista. Dios nos ayude a ser
sacrificados, a no preocuparnos de nosotros
mismos, a olvidarnos más de nosotros y de nuestros
intereses egoístas; y hacer el bien, no por la honra
que esperamos recibir aquí, sino porque ese es el
objetivo de nuestra vida y porque satisface el
propósito de nuestra existencia. Oremos cada día a
Dios para que extirpe de nosotros el egoísmo
Marcos 10:29, 30; Nuestra Elevada Vocación, pág. 193, Cada Día con Dios, pág. 278
7
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid,
7 benditos de mi Padre, heredad el reino preparado
para vosotros desde la fundación del mundo.
Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio,
ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre,
son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Las almas degradadas y esclavizadas por Satanás
han de ser redimidas por el Evangelio para participar
de la libertad gloriosa de los hijos de Dios. El
propósito de Dios no es únicamente librarnos del
sufrimiento que es consecuencia inevitable del
pecado, sino salvarnos del pecado mismo. El alma
corrompida y deformada debe ser limpiada y
transformada para ser vestida con ‘la luz de Jehová
nuestro Dios’. Debemos ser ‘hechos conformes a la
imagen de su Hijo’. ‘Cosas que ojo no vio, ni oído
oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las
DONES MARAVILLOSOS

que Dios ha preparado para los que le aman’. Sólo


la eternidad podrá revelar el destino glorioso del
hombre en quien se restaure la imagen de Dios.
Dios es infinito; en Él están ‘escondidos todos los
tesoros de sabiduría y conocimiento’. Y durante toda
la eternidad los hombres podrán estar investigando
y aprendiendo siempre, y sin embargo no podrán
agotar los tesoros de su sabiduría, bondad y poder.

Mateo 25:34, 1 Corintios 2:9; El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 55,


Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 658