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Actividad artesanal y sustentabilidad.

El caso de las
ladrilleras de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Tesis para obtener el título de Licenciado en: Desarrollo Sustentable.

José Ignacio Sántiz García.


2008-2012.

Directora de Tesis: Marie Claude Brunel Manse.

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, Junio 2013.


AGRADECIMIENTOS

En primer lugar, agradezco a Dios por permitir realizar y


concluir este trabajo.

A la Dra. Marie Claude Brunel Manse por su


apoyo incondicional en la asesoría y su confianza
en la presente investigación.

Al Ing. Arturo Tello Solís por su interés y


asesoría de la investigación.

A mis lectores y a la Dra. María Isabel Pérez Enríquez


por los apoyos en la observación y revisión de esta
investigación, mismas que ayudaron a mejorar el
contenido.

A don Javier García Méndez por su atención y disponibilidad en


la ladrillera del Santuario. Al igual que todos los trabajadores de
las ladrilleras de San Ramón y Tlaxcala. Personajes que me
brindaron su tiempo para la recolección de información, y que
sin ellos no hubiera podido realizarse este trabajo.

A mis padres por su apoyo en todo momento (Lilia y Miguel).

A mis hermanos por apoyar y celebrar los logros


(Laura, Gabriela, Víctor y Jonatan).

A mi esposa por su paciencia, interés y apoyo en el tema, al mismo tiempo


quisiera dedicar este trabajo a alguien muy especial que me impulsó a
terminar y mejorar esta investigación, además de impulsar logros y
proponer objetivos y metas de vida encajadas a la mejoría de mi desarrollo
profesional y personal, para: Rocío Yamilet Sántiz Pérez.
ÍNDICE
1.- INTRODUCCIÓN. ............................................................................................................... 1
1.1.- Justificación y planteamiento del problema. .................................................................. 4
1.2.- Preguntas de investigación. ............................................................................................ 8
1.3.- Objetivo general. ............................................................................................................ 9
1.4.- Objetivos específicos. .................................................................................................... 9
1.5.- Observaciones empíricas. ............................................................................................... 9
1.6.- Lugar de estudio. .......................................................................................................... 10
1.7.- Método de trabajo......................................................................................................... 11
CAPÍTULO I DATOS MONOGRÁFICOS ............................................................................. 20
2.1.- Macro localización. ...................................................................................................... 20
2.2.- Micro localización. ....................................................................................................... 26
CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL ............................................................ 30
3.1.- Territorio. ..................................................................................................................... 30
3.2.- Identidad. ...................................................................................................................... 32
3.3.- Sustentabilidad. ............................................................................................................ 34
3.4.- Valor de uso. ................................................................................................................ 37
3.5.- Políticas públicas. ......................................................................................................... 38
CAPÍTULO III. ANÁLISIS DE RESULTADOS .................................................................... 40
4.1.- Antecedentes del inicio de las ladrilleras. .................................................................... 40
4.2.- El proceso de producción de tejas y ladrillos. .............................................................. 48
4.3.- Comercialización.......................................................................................................... 64
4.4.- Impactos de la actividad ladrillera. .............................................................................. 69
4.4.1.- Impactos ambientales. ........................................................................................... 69
4.4.2.- Impactos económicos. ........................................................................................... 73
4.4.3.- Impactos sociales................................................................................................... 74
4.5.- El futuro de las ladrilleras “un paisaje triste”: palabras de trabajadores. ..................... 80
4.6.- Evaluación de la sustentabilidad de las ladrilleras. ...................................................... 82
4.6.1.- Análisis de resultados de los indicadores. ............................................................. 85
4.6.2.- Indicador total. ...................................................................................................... 97
4.7.- Propuesta de mejora de la actividad. ............................................................................ 99
5.- CONCLUSIONES. ........................................................................................................... 109
6.- BIBLIOGRAFÍA............................................................................................................... 113
7.- ANEXOS........................................................................................................................... 118
7.1.- Cuadro 6.- Lista de personas que proporcionaron sus datos en las entrevistas. ......... 118
7.2.- Cuadro 7.- Cuadro de herramientas más utilizadas en las ladrilleras......................... 118
7.3.- Cuadro 8.- Lista de productos fabricados y más vendidos......................................... 122
7.4.- Imagen 23.- Suelo explotado en el barrio El Santuario.............................................. 123
7.5.- Imagen 24.- Suelo explotado en el barrio San Ramón. .............................................. 123
7.6.- Imagen 25.- Expansión del río en el Santuario. ......................................................... 123
7.7.- Imagen 26.- A 1.5 m abajo, brota el agua en San Ramón. ......................................... 124
7.8.- Imagen 27.- Costera para la quema en el Santuario. .................................................. 124
7.9.- Imagen 28.- Humo en la quema (San Ramón). ......................................................... 124
7.10.- Imágenes 29.- Extracción de arcilla en las ladrilleras. ............................................. 125
7.11.- Imágenes 30.- Hornos en las ladrilleras. .................................................................. 125
7.12.- Imágenes 31.- Algunos trabajadores de las ladrilleras. ............................................ 126
7.13.- Declaración de 1986 como zonas de monumento histórico. .................................... 127
7.14.- Reglamento de construcciones del municipio de San Cristóbal de Las Casas......... 128
7.15.- Ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e históricas......... 130
7.16.- Plan de desarrollo Chiapas Solidario 2007-2012. .................................................... 130
7.17.- Plan municipal de desarrollo en tema de Patrimonio Urbano, Cultural y Natural. .. 131
7.18.- Cuestionario utilizado en las entrevistas. ................................................................. 131
LISTA DE IMÁGENES

Imagen 1.- Ubicación de las zonas de estudio: ladrillera del Santuario, San Ramón y
Tlaxcala en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Imagen 2.- Micro localización del barrio El Santuario.

Imagen 3.- Micro localización del barrio de San Ramón.

Imagen 4.- Micro localización del barrio Tlaxcala.

Imagen 5.- Ladrillera en Tlaxcala.

Imagen 6.- Ladrillera en San Ramón.

Imagen 7.- Mezcla en su punto para fabricar tejas.

Imagen 8.- Se lukea nuevamente el barro.

Imagen 9.- Teja moldeada y tendida en el patio.

Imagen 10.- Pérdida por mezcla.

Imagen 11.- Pérdida por animales.

Imagen 12.- Pérdida por poros.

Imagen 13.- Enrejado de la teja dentro de la galera.

Imagen 14.- Batido de la arcilla con la muñiga.

Imagen 15.- Moldeada del ladrillo.

Imagen 16.- Enrejado de ladrillos crudos.

Imagen 17.- Pérdida por cocción.

Imagen 18.- Adobe.

Imagen 19.- Niños trabajando.

Imagen 20.- Símbolos que se tienen en las ladrilleras.

Imagen 21.- Horno vertical Continuo.

Imagen 22.- Horno ecológico MK2.


LISTA DE FIGURAS

Fig. 1.- Ubicación de San Cristóbal de Las Casas, en Chiapas.

Fig. 2.- Evolución demográfica de San Cristóbal de Las Casas entre 1950 y 2010.

Fig. 3.- Diagrama del proceso de producción de tejas.

Fig. 4.- Diagrama del proceso de producción de ladrillos.

Fig. 5.- Materiales predominantes en paredes, municipio de San Cristóbal de Las


Casas, Chiapas. Año 2000.

Fig. 6.- Materiales predominantes en techos, municipio de San Cristóbal de Las


Casas, Chiapas. Año 2000.

Fig. 7.- Aspecto técnico.

Fig. 8.- Aspecto ambiental-productivo.

Fig. 9.- Aspecto económico-legal-político.

Fig. 10.- Aspecto Socio-cultural.

Fig. 11.- Valores de todos los aspectos o temas.

LISTA DE CUADROS

Cuadro 1.- Parámetros climáticos promedio de San Cristóbal de Las Casas.

Cuadro 2.- Materiales predominantes en viviendas, municipio de San Cristóbal de


Las Casas, Chiapas; Año 2010.

Cuadro 3.- Datos sobre tejas, ladrillos y adobes en el 2010.

Cuadro 4.- Valores.

Cuadro 5.- Tabla de evaluación con indicadores y valores respectivos.


1.- INTRODUCCIÓN.

El valle de Jovel ofreció las mejores condiciones de la región, con su clima


templado y su ubicación estratégica, para que Diego de Mazariegos fundara, en
1528, la Ciudad Real de Chiapas, conocida en la actualidad como San Cristóbal
de Las Casas (Enciclopedia de los municipios de México, 2005).

La ciudad es reconocida nacional e internacionalmente, en particular por sus


características arquitectónicas (SECTUR, 2012). Se distingue por tener superficie
cubierta por tejas, sobre un trazo urbanístico de inspiración renacentista, con
fachadas barrocas, construcciones de estilo neoclásico y mudéjar1. También
posee construcciones de ladrillo y adobe. Esto ha permitido que hoy en día, la
ciudad de San Cristóbal de Las Casas se considere como una de las más bellas y
originales de México y Centroamérica.

Por lo anterior, ha sido declarada como: Zona de Monumento Histórico y


Patrimonio de la Nación desde el 4 de diciembre del 1986 (ver anexo 7.13). Se
considera como la principal localidad turística de Chiapas.

En 2003, fue incluida en el programa Pueblos Mágicos por la Secretaría de


Turismo de México, al considerar su arquitectura y manifestaciones
socioculturales. En 2010, se le otorgó el reconocimiento a la "Diversificación del
Producto Turístico Mexicano", con lo que se consolidó como “El Más Mágico de
los Pueblos Mágicos de México”. En 2011, obtuvo por segunda ocasión el mismo
reconocimiento, al destacar por su imagen colonial, hospitalidad, cultura y
tradición.

1
Estilo arquitectónico que floreció en los siglos XIII-XVI caracterizadas por sus obras, de fábrica de ladrillo
tratadas desde un punto decorativo. Se le ha denominado tradicionalmente por muchos autores como
"ROMÁNICO MUDÉJAR" e incluso "románico de ladrillo". Consultar en:
http://www.arteguias.com/mudejar.htm

1
Actualmente está vigente el Reglamento de construcciones del municipio de San
Cristóbal de Las Casas (ver anexo 7.14), que obliga a mantener materiales que
identifican a la ciudad como colonial, materiales que todavía produce un sector de
la población de forma artesanal: las ladrilleras.

Las ladrilleras han sido útiles para la sociedad desde tiempos atrás, ya que
proveen de materiales para la construcción de viviendas, techos, paredes, pisos,
hornos, pozos, fachadas, etc. En la actualidad la población sigue demandando
productos de las ladrilleras. Entonces podemos apreciar que las ladrilleras son
importantes para la ciudad y es necesario no considerarlas solamente como pieza
fundamental en la infraestructura e imagen colonial, sino como parte esencial de la
identidad, su utilidad social, valor de uso y económica. Pero, ¿Cuantas ladrilleras
existen? ¿Dónde están ubicadas? Y ¿En qué condiciones se encuentran?

Para el estudio presente, ubiqué tres centros ladrilleros dentro de la ciudad. El


más importante se ubica en el barrio El Santuario, remarco su importancia debido
a que es una zona con 4 ladrilleras de diferentes dueños, presenta el mayor
número de trabajadores y por lo tanto la producción es mayor que en las otras dos
existentes, además de que en ella se encuentran trabajadores mayores de edad.

Otro punto de producción se ubica en San Ramón, donde hay dos ladrilleras que
pertenecen a un dueño. Un último se ubica en Tlaxcala, una de las ladrilleras más
antiguas todavía existente, donde la producción es pequeña pero se mantiene por
cuestiones de identidad.

Es importante aclarar que para esta investigación, denominaré ladrilleras las


comúnmente conocidas tejerías; utilizaré frecuentemente el nombre de ladrilleras
para identificar la producción de ladrillos, tejas y adobe. Quizás el motivo de que
se les acuñe el nombre de tejerías, es debido a que las tejas fueron los primeros
productos que se empezaron a elaborar y comercializar.

2
Las ladrilleras operan de manera artesanal, al parecer de forma poco sustentable.
Por lo que el entendimiento de este sector y la búsqueda de alternativas de
producción constituyen las razones que motivaron esta investigación. Actualmente
la producción está siendo amenazada por situaciones sociales, económicas y
políticas, mismas que marcan un desánimo en los ladrilleros.

Todo lo anterior permite no menospreciar a las ladrilleras y poner en la balanza los


diferentes aspectos que la integran, analizando la posibilidad de reducir los
impactos negativos y potencializar otros, para alcanzar una mejor sustentabilidad
e integrar la actividad como eje de un desarrollo que respete formas tradicionales
de vivir y trabajar.

3
1.1.- Justificación y planteamiento del problema.

Las ladrilleras representan un trabajo muy antiguo que, desde siglos atrás, se
viene transmitiendo de generación en generación; actualmente muy pocas
ladrilleras se encuentran funcionando. El tema relacionado con las ladrilleras está
generalmente estudiado desde un enfoque arquitectónico (proceso y producto) y
no por el significado socio ambiental y cultural que hay detrás, por lo tanto el
estudio toma relevancia al contemplar nuevos ejes y abordaje de este tema.

El interés por un análisis de las condiciones en las cuales operan las


habitualmente conocidas y denominadas “tejerías”, es debido a su relevancia e
importancia ante el significado cultural y estético de San Cristóbal de Las Casas,
a sabiendas de los diferentes reconocimientos que ha tenido como ciudad colonial.

Al ser una actividad considerada como minera, sería fácil que se opte por
cerrarlas, sin embargo es importante y relevante un análisis de los diferentes
impactos relacionados con la actividad ladrillera, ya que el contexto de la ciudad
permite plantear y proponer la continuidad de un trabajo que por cientos de años
ha identificado a San Cristóbal de Las Casas. Lo anterior hace posible el
planteamiento de algunas mejoras que permitan un mayor acercamiento a la
sustentabilidad de dicha actividad.

Es necesario tomar en cuenta que actualmente en la ciudad, hay tiendas y


empresas que venden tejas y ladrillos que no son producidos acá y son hechos
con maquinaria y tecnología sofisticada, por lo que las ladrilleras tradicionales
tienen que enfrentarse a grandes retos como la competencia en el mercado.

El estudio de las ladrilleras en San Cristóbal de Las Casas es importante, ya que


puede abrir paso al reconocimiento y valoración de este sector prácticamente
olvidado ante las autoridades municipales; por consiguiente, poder crear e
implementar políticas públicas hacia el sector y poder continuar con la actividad y

4
encajar con la parte cultural del desarrollo histórico de la ciudad. El desarrollo
sustentable permite abordar a las ladrilleras y a la ciudad de manera conjunta
reforzando la parte de su desarrollo socio cultural, ambiental y política.

Una visita a las ladrilleras del barrio El Santuario, permite observar los principales
elementos a tomar en cuenta en esta investigación, para plantear las
problemáticas y proponer mejoras a la actividad. El primero es el suelo (arcilla), en
este caso apto para la elaboración de productos (ladrillos, tejas y adobe), lo que
ha favorecido el desarrollo de 4 ladrilleras funcionando.

El manejo de la arcilla ha provocado, a su vez, la disminución del volumen de la


tierra, hecho que puede ratificarse con la simple observación del lugar. Por lo que
el tema del suelo es uno de los problemas más importantes a tomar en cuenta
para un análisis de la sustentabilidad de la actividad mencionada.

Por otra parte, y vinculado a lo anterior, se han generado algunos conflictos con
los vecinos, ya que algunas tejerías se ven forzadas a arrancar suelo en partes
que corresponden a áreas verdes. Algunos habitantes han tratado de parar la
extracción del material, argumentando que provoca derrumbes, inundaciones y
destrucción del paisaje.

Los ladrillos y las tejas son los productos más baratos para la construcción,
después del block y el tabicón. Se desconocen estudios sobre el ámbito en el que
se mueven, organizan o promueven estas empresas artesanales para vender sus
productos, por lo que será interesante investigar al respecto y conocer alternativas
para la comercialización. Lo más probable es que la posibilidad de vender los
productos se vincule con una necesidad de organización; lo que se conoce de las
ladrilleras, es que cada una trabaja por su cuenta.

Por otro lado, la actividad parece representar un riesgo para la salud humana. Se
observa un cierto nivel de contaminación del aire en el proceso de quema del

5
producto, sin embargo, para otros representa una oportunidad de empleo (niños,
jóvenes, adultos y personas mayores).

Por lo anterior, me parece importante hacer un balance de los diferentes impactos


de la producción en las ladrilleras. Analizar su potencial de sustentabilidad, así
como la pertinencia, tanto para las familias artesanas como para el gobierno, de
seguir con esta actividad. Para ello, se tendrá que tomar en cuenta tanto los
aspectos económicos como culturales, sociales, ambientales y políticos. El
presente estudio podría motivar un proceso de construcción de políticas públicas
que permitan acercar las ladrilleras a la sustentabilidad. Servirá como un registro
que evalúe la situación de sostenibilidad2 de las ladrilleras.

Estudios sobre el arte de las ladrilleras.

Los diferentes estudios que se han hecho respecto a las ladrilleras remarcan el
grado de contaminación y del deterioro del suelo, así como la implementación de
algunas tecnologías pero, hasta el momento, ninguna aborda el aspecto cultural.

En el Libro “Desarrollo de una metodología para la promoción de proyectos de


Extensión y Vinculación Universitaria con impacto económico y social”, Calderón
(2006) retoma a un autor de nombre Hugo Herrera quien, en su artículo: “El ladrillo
en la Arquitectura prehispánica”, menciona que exploraciones efectuadas en
Tabasco en 1955, revelan la utilización del ladrillo como material de construcción
entre los años 1500 a.c. y 200 d.c. Gracias a este hallazgo se sabe que la cultura
Olmeca fue una de las primeras en emplear ladrillos junto con la tierra y el adobe.

2
Para esta investigación, se toma el concepto de sustentabilidad y sostenibilidad como
sinónimo.

6
“La producción de ladrillos es una actividad intensa y con baja remuneración
económica; requiere de un trabajo manual por lo que es considerado por algunos
autores como una actividad artesanal” (González, 2010:12).

Sin embargo, tal como lo describe Pérez (2006), las ladrilleras ofrecen empleos a
familias muy pobres, entre ellas esposas e hijos de migrantes y a su vez a
migrantes de zonas todavía más pobres, generalmente mujeres y niños que se
incorporan como peones de las ladrilleras con salarios bajos. El empleo de niños
en las ladrilleras de San Cristóbal es frecuente y más en temporadas
vacacionales.

“Las colonias ladrilleras en México tienen algunas características en común: bajos


recursos económicos, baja escolaridad, pocos o ningún servicio público, terrenos
irregulares y su actividad económica se ubica en el sector informal” (El Universal,
2009). Por lo que nos podríamos adelantar casi afirmando que en El Santuario
ocurre lo mismo.

Entre los pueblos de origen maya de los Altos de Chiapas, Tzo´ontajal, más
conocido como Amatenango del Valle, destaca por su antigua tradición alfarera
que evidencia fuertes rasgos prehispánicos del manejo y uso de la arcilla. Para los
tseltales, esta actividad tiene una carga cultural que asocia a sus dioses, (UNACH,
s/f). Esto significa que el trabajo con la tierra no sólo es de producción sino de
sentimientos y relaciones humanas, por lo que resulta interesante conocer lo que
ocurre con las ladrilleras.

En México, se han registrado estudios de salud referentes a las ladrilleras,


identificando la emisión de partículas cancerígenas (Arreola, 2008) y la generación
de silicosis, enfermedad fibrósica cardiovascular de carácter irreversible, producto
de la inhalación de las emisiones (Fernández, 2009), así como la presencia
continua de enfermedades respiratorias, especialmente en el proceso de quemado
o cocción en las ladrilleras (González, 2010).

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Para plantear alternativas de solución a factores negativos que presentan las
ladrilleras, es indispensable que haya estudios previos o se cuenten con
diagnósticos que permitan entender y conocer la situación de cada zona en la que
se pretenda introducir cambios o crear alternativas, así pues lo concluyó y verificó
González (2010:43) quien apuntó: “El identificar las necesidades sentidas, los
recursos disponibles y las redes sociales, permite una visión de la situación vivida
en la zona, a partir de la cual se pueden plantear proyectos encaminados a
mejorar la situación existente”.

1.2.- Preguntas de investigación.

Si bien es cierto que la arcilla es un recurso que no se renueva en un corto o


mediano plazo y sabiendo que la actividad de extracción para la fabricación de
ladrillos no es tan reciente, nos podemos preguntar entonces: ¿En qué situación
se encuentran las ladrilleras?, es conveniente indagar en cuestiones más lejanas
para conocer algo sobre la historia ¿Cómo era y qué se sabe de las ladrilleras?,
esto nos permitirá poder hacer una comparación del antes y ahora, para entender
mejor la situación actual.

Otro grupo de preguntas tiene que ver con el proceso de producción: ¿Cuál es el
proceso de producción de tejas, ladrillos y adobe? pregunta indispensable para
conocer y describir las actividades que los trabajadores desempeñan, los
conocimientos tradicionales que han adquirido y conocer el estado de
sustentabilidad.

La parte cultural es otro punto indispensable para entender las motivaciones y


formas de realizar la actividad, por lo que es necesario preguntarnos ¿Cuáles son
los conocimientos tradicionales o saberes que hay dentro de este sistema de
producción? Por otro lado, es importante conocer lo que los productores piensan
acerca de la actividad y sus impactos: ¿Qué impactos han generado las
ladrilleras? ¿Cómo ha afectado a la población cercana a ellas?

8
En la cuestión económica: ¿Las ladrilleras son económicamente rentables? es
interesante saber el salario promedio de los trabajadores; conocer si ¿Se compran
los productos a precios justos? Por otro lado ¿Qué se está haciendo para pagar
por el deterioro y la contaminación del medio? ¿Qué se podría hacer? ¿Cuáles
serían las ventajas de la organización del sector?

1.3.- Objetivo general.

→ Analizar la actividad ladrillera y sintetizar en una evaluación de


sustentabilidad, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, para plantear
propuestas de mejora en el territorio estudiado.

1.4.- Objetivos específicos.

→ Conocer el proceso de producción y comercialización de las ladrilleras e


identificar los elementos culturales que se involucran.

→ Conocer el impacto de las ladrilleras en lo ambiental, social y económico.

→ Plantear propuestas de mejora a problemas que se encuentren en las


ladrilleras y proponer líneas de políticas públicas.

1.5.- Observaciones empíricas.

Las ladrilleras de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, operan en


situaciones que no alcanzan la sustentabilidad debido a la falta de implementación
de políticas públicas al sector y al uso de técnicas y tecnología tradicional; sin
embargo, influyen positivamente en el fortalecimiento de la identidad cultural de la
ciudad. Por las razones anteriores, es necesario implementar acciones traducidas
en políticas públicas, que permitan la continuidad de la producción en las
ladrilleras con motivo de su importancia en la ciudad y la población. Representa
una oportunidad social, cultural y económica en la ciudad, a la vez de crear formas
de practicar la sustentabilidad con un recurso difícil de renovar como lo es la
arcilla.
9
1.6.- Lugar de estudio..

El estudio se realizó en la ciudad de San Cristóbal de Las


as Casas (cabecera
(c
municipal), tomando como punto de referencia el barrio El Santuario. Las
coordenadas de la ciudad son 16°45
16°45′″N 92°38′″O. Su
u población se acerca a los
190, 000 habitantes, según resultados del Cen
Censo de Población y Vivienda 2010.
2010

Se han identificado 3 puntos ladrilleros en tres diferentes barrios de la ciudad: El


Santuario, San Ramón y Tlaxcala.

Imagen 1.- Ubicación de las zonas de estudio: ladrillera del Santuario, San Ramón
y Tlaxcala en la Ciudad de San Cristóbal de L
Las
as Casas, Chiapas.

LADRILLERA EN TLAXCALA

LADRILLERA EN SAN RAMON

LADRILLERA EN EL SANTUARIO

Fuente: Google Earth,


h, 2012.

10
1.7.- Método de trabajo.

El estudio se realizó a través de un método cualitativo, enfocando el análisis sobre


discursos, percepciones, vivencias y experiencia de los sujetos. Se asocia a la
epistemología interpretativa (dimensión intersubjetiva), centrada en el sujeto y en
el descubrimiento del significado, los motivos y las intenciones de su acción. Es
una investigación que tiene un diseño observacional con datos descriptivos y
analizables (Martínez et al., 2004).

Este enfoque me permite conocer procesos, pensamientos y actitudes de los


sujetos en base a sus propias formas de expresión, lo cual fomenta la creación de
escenario de la realidad mencionada por los entrevistados, para posteriormente, a
partir de ellos y de la interpretación de sus expresiones, poder dar respuesta a las
preguntas de investigación planteadas. Así, a través del estudio cualitativo se
pretende destacar las visiones individuales y grupales del tema de estudio, de esta
manera se generó el involucramiento y la interacción con los sujetos. Se busca
conocer cómo es apreciado el trabajo artesanal en las ladrilleras, cómo éste va
teniendo un significado y la manera en que los sujetos van narrando sus propias
experiencias.

La estrategia metodológica cualitativa en esta investigación, encaminó diversas


actividades como: descripciones a partir de observaciones que adoptan la forma
de entrevistas, narraciones, notas de campo, grabaciones, transcripciones de
audio, registros escritos de todo tipo y fotografías. Es por ello que es centrada en
contextos naturales y tomados tal y como se encontraron en sus momento.

Al haber un tipo de medición numérica, en este caso en el apartado de la


evaluación de sustentabilidad que más adelante se explica, nos relacionamos
también con el método cuantitativo (Hernández et al., 1994); sin embargo es
preciso aclarar que los indicadores no son considerados como cuantitativos sino
como cualitativos. La mezcla de las perspectivas y “datos” que ofrecen

11
conjuntamente lo cualitativo y lo cuantitativo permiten acercarse a lo real de
manera y modo posible con mucha más “fiabilidad”.

Principales técnicas y herramientas utilizadas en la investigación.

Historias de vida con personas claves, tomando como eje el tema de las
ladrilleras: principalmente a 3 personas con mayor edad (Mariano, Ángel y José).
Se utilizó una grabadora, para poder analizar luego el discurso completo sin dejar
de prestar atención a la persona. También se hizo uso de una cámara digital para
registrar imágenes de las personas entrevistadas, aunque no todas accedieron.

Entrevistas semi-abiertas (ver anexo 7.18; cabe precisar que conforme se obtenía
información, se realizaban preguntas nuevas, por lo que las que se presentan en
el anexo son las generales) que permitieron a los entrevistados expresarse
libremente a partir de preguntas sencillas. De igual forma, se utilizó una grabadora
de voz y se tomaron fotos; el acercamiento a los entrevistados se dio mientras
trabajaban, ya que fue la única forma de poder aplicarles la entrevista. El guion de
las preguntas se realizó en función del sector de población que se entrevistó y de
los objetivos de esta investigación.

Diario de campo: sirvió para registrar todo lo observado y lo que se fue conociendo
al momento sobre el tema.

Pláticas informales: se hicieron pláticas en el momento que fue oportuno, pláticas


que se buscaron a diario con el fin de recopilar mayor información.

Investigación participante: participé algunas veces en el trabajo de las tejerías con


el fin de sentir físicamente lo que se investigó.

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Población de estudio.

Un recorrido previo en estos lugares permitió identificar a 4 ladrilleras en el barrio


El Santuario, de las cuales solamente tres estuvieron dispuestas a colaborar; la
otra, por razones desconocidas, no aceptó colaborar. Se tomó como punto de
referencia a las ladrilleras del barrio El Santuario por las siguientes razones: en
este lugar se encuentran más ladrilleras que en los otros dos barrios, existen más
trabajadores (algunos con mayor edad) y porque me interesó particularmente
conocer su historia y desarrollo, ya que están ubicadas en el lugar en el cual he
crecido.

Para un diagnóstico más objetivo, se identificaron ladrilleras de otros barrios (San


Ramón y Tlaxcala), con el fin de encontrar elementos que definan objetivamente
esta actividad, y otros que caracterizan el proceso particular del barrio El
Santuario. Cabe mencionar que todas las ladrilleras en los tres diferentes barrios,
fueron las únicas que se identificaron y localizaron en la ciudad.

Con el fin de tener una visión de la actividad desde su proceso interno y desde
afuera se hicieron entrevistas diferenciadas a (ver anexo 7.18):

- Trabajadores y dueños de las ladrilleras (22 entrevistas, recordando que no


todos proporcionaron sus datos).
- Personas que se acercaron a las ladrilleras en busca de empleo (4
entrevistas, 3 jóvenes y un adulto).
- Algunas personas mayores que trabajaron y trabajan en las ladrilleras (4
entrevistas).
- Personas que viven cerca de las ladrilleras (se trató de abarcar las casas
que están más cerca de las ladrilleras, lográndose en El Santuario a 15
familias, en Tlaxcala a 10 y en San Ramón únicamente a 3 ya que se
encuentra en terrenos grandes y con pocas casas cercanas), para abundar

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sobre el tema de las consecuencias o efectos que este trabajo ha tenido
sobre la población.
- Clientes o compradores que frecuentan las ladrilleras, así como las
personas que se dedican a proveer materiales que se necesitan en las
ladrilleras.

Acercamiento al lugar de trabajo.

La primera acción que se llevó a cabo en la investigación fue contactar a los


dueños. Posteriormente realicé una presentación con todos los trabajadores de
cada ladrillera para entablar un entorno de confianza. Después procedí al trabajo
en campo: observaciones, entrevistas, recopilación de la información, análisis de
la información y resultados que fueron arrojando.

Revisión de información secundaria.

Se buscó información bibliográfica, misma que permitió conocer los antecedentes


de las ladrilleras, los aspectos legales y las problemáticas que se han tenido; es
preciso aclarar que no se encontró información específica de las ladrilleras,
solamente documentos que las retoman de manera rápida. Además de las
entrevistas y observación de la actividad, la investigación se apoyó sobre fuentes
externas, tratando de encontrar historia y datos, experiencias de extracción de
arcilla o actividades similares (como el de la alfarería en el barrio de San Ramón).

Se acudió a la presidencia municipal, sin embargo no se encontró información al


respecto, lo que enseña la poca importancia de esta actividad a nivel político. Se
acudió al INHA (Instituto Nacional de Historia y Antropología), porque esta
institución tiene a su cargo un reglamento (ver anexo 7.14) que puede favorecer a
las ladrilleras ya que deja en claro la necesidad y utilidad de productos de este
sector.

14
A otro nivel, fui partícipe de uno de los procesos de producción y sentí físicamente
el trabajo que realizan los empleados de estas ladrilleras. Lo anterior con la
finalidad de realizar una investigación participativa que me permita ganar la
confianza de los sujetos, algo que no fue fácil en un principio.

Proceso del análisis de la información.

La investigación inicia de manera descriptiva con datos de revisión bibliográfica y


los que se recabaron en las entrevistas. Se empieza con los antecedentes de las
ladrilleras con el fin de dar un panorama histórico de los tres lugares en donde se
identificaron las ladrilleras, además de sus localizaciones y de sus principales
características.

Después se describe y explica el proceso de producción, misma que fue


identificada a partir de las visitas en campo, entrevistas y pláticas informales. Se
tomaron fotografías y al mismo tiempo se generaron preguntas que derivaron de
los cuestionarios base (anexo 7.18). El proceso productivo se identificó en los tres
barrios en donde se encuentran las ladrilleras. Se sacaron imágenes de las
diferentes etapas de la producción de ladrillos, tejas y adobe. En este apartado
también se describen los precios de los productos y el sueldo de los trabajadores
mismos que sirvieron para poder evaluar el aspecto social.

Posteriormente se realiza una descripción de la comercialización y se analiza y


compara la producción anterior con la actual. Después de explicar el estado actual
de la comercialización, se analizan los impactos ambientales, económicos y
sociales de las ladrilleras. Todo lo anterior a partir de la información recabada con
las diferentes herramientas y técnicas utilizadas antes mencionadas.

Igualmente se abre un apartado para plasmar las palabras y el sentir de los


trabajadores de las ladrilleras con referencia a su trabajo, mismas que crean un
escenario desalentador y negativo para el futuro; dichas palabras, nos permiten

15
poner en la balanza los diferentes aspectos positivos y negativos encontrados en
la investigación para poder dar alternativas a la actividad.

Evaluación de sustentabilidad.

Existen diversos y muy variados métodos y experiencias de medición de la


sustentabilidad. A continuación menciono algunos de ellos:

- Evaluación de la sustentabilidad comunitaria: desarrollada por la red global de


ecoaldeas, consiste en medir la sustentabilidad mediante un cuestionario
abarcando tres temas: ecología, social y espiritualidad. El puntaje va del 0 hasta
los 333 (Red Global de Ecoaldeas, s/f).

- Evaluación por medio del SIS (Sistema de indicadores de sostenibilidad) que se


utiliza a nivel internacional. Es una estimación por medio de escalas, valores y
formulas (Guerrero, 2005).

- MESMIS (Marco para la Evaluación de Sistemas de Manejo Incorporando


Indicadores de Sustentabilidad), un método que me parece bastante completo y
que integra muchas experiencias de evaluación de sustentabilidad llevadas a cabo
en distintos lugares, incluso se evalúa mediante un monitoreo, lo que significa una
evaluación en un tiempo determinado (Astier et al., 2008).

De estas literaturas revisadas, se pudo apreciar que las evaluaciones están


integradas por indicadores y que se le asigna puntuaciones para poder dar un
resultado en números. Aunque varias de las características de estos estudios
fueron retomadas en la evaluación del presente estudio, estos métodos nos
parecieron demasiado complejos en el sentido en que superaba nuestras
posibilidades, además de constituir un trabajo de tesis completo, e ir más allá del
objetivo planteado en este estudio. En consecuencia, se optó por adecuar para
nuestro caso de estudio, un modelo de evaluación de la calidad de vida, descrita
en el libro Ambiente Desarrollo Sustentable y Calidad de vida de Contreras et al.,

16
1994. Esta metodología retoma a la calidad de vida como sinónimo de desarrollo y
evalúa el desarrollo sustentable de una comunidad de manera más práctica.

La evaluación elaborada es simple ya que se pretende brindar información


accesible a la comunidad involucrada para discusión y análisis, con el fin de que
en el futuro haya trabajos con búsqueda participativa de vías de solución o
superación de los aspectos negativos que les afecta. Entonces la adecuación
pretende desarrollarse de manera sencilla, permitiendo ser entendible, práctica y
ágil. Existe un riesgo de subjetividad ya que la elección de los temas a evaluar y la
calificación fueron realizadas por mí. Aunque busqué, en todos los casos,
apoyarme sobre las entrevistas, retomar las respuestas de los entrevistados y de
esta manera ser su porta voz.

Esta evaluación involucra 4 aspectos: técnico, ambiental productivo, económico-


legal-político y social cultural. Cada uno de estos aspectos fue evaluado con
indicadores.

Elaboración de indicadores.

Para definir los indicadores se identificaron las variables más importantes de las
entrevistas y pláticas informales, al mismo tiempo que se tomaron en cuenta las
observaciones, fotografías, grabaciones y anotaciones en el trabajo de campo.

Tal y como describe Bakkes, 1994 en Astier et al., 2008, los indicadores son
particulares a los procesos de los que forman parte; algunos indicadores
apropiados para cierto sistema pueden ser inapropiado para otros. Por esta razón
no existe una lista de indicadores universales, por lo que para el caso de las
ladrilleras, los indicadores se obtuvieron a partir de toda la información recabada
durante el proceso de investigación. Se generó un marco definido con indicadores
acorde al contexto socio ambiental, los indicadores concretos se adecuaron a las
características del problema específico bajo estudio, del grado de acceso y de la
disponibilidad de datos.

17
Los indicadores manejados en esta investigación son cualitativos de manejo, éstos
parten del supuesto de que ciertas prácticas tienen un efecto determinado en el
estado de un recurso natural o un componente del sistema determinado (bueno,
malo, regular etc.) (Astier et al., 2008). Se consideran cualitativas ya que en esta
evaluación se está midiendo cualidades y propiedades que tienen una naturaleza
subjetiva. Se expresan en escalas ordinales que indican el orden de los objetos a
medir de acuerdo con su menor o mayor contenido de dicha propiedad.

Se utilizan los parámetros para conocer el estado en el que se encuentran, se


hace una medición que ayuda a demostrar que es necesario aplicar diversas
alternativas a cada uno de los aspectos tomados, así como demostrar que hay
indicadores que favorecen la continuidad de la actividad (identidad, apropiación,
reutilización, etc.).

Con el objetivo de definir numéricamente los indicadores y sacar el promedio por


temas, en el cuadro de la evaluación general se indican categorías, lo que permite
asignar un puntaje a cada indicador y promediarlos por temas (Contreras et al.,
1994); Los valores y su categoría son las siguientes:

Muy mal = 1
Mal = 2
Regular = 3
Bien = 4
Muy Bien= 5

La determinación de valores de referencia para los indicadores agilizó y facilitó la


medición, mismas que representan e interpretan la opinión de todos los
entrevistados. Lo anterior permitió no poner en duda e indagación la valoración de
cada uno de los aspectos tomados para la evaluación, no se hizo de manera
directa con los productores y demás involucrados, pero los datos que arrojaron las
entrevistas y pláticas informales, así como las personas claves, sirvieron para
poder poner un valor a cada uno de los indicadores de manera práctica y

18
entendible; sobre todo para que todos los involucrados en ésta investigación
puedan interpretar los datos.
Se sumaron todos los indicadores de cada uno de los aspectos abordados y se
sacó un promedio. Posteriormente se obtuvo un promedio general. Lo anterior
permitió conocer el estado de sustentabilidad en el que se encuentra la actividad.

Se realizaron graficas mostrando los indicadores de cada uno de los aspectos, con
el fin de poder enfatizar en aquellos que tienen un valor bajo o alto y así poder
plantear alternativas al respecto. Otro elemento esencial fue sintetizar las
fortalezas que tiene el sector.

Después del análisis de la información y del resultado de la evaluación, se


procedió a plantear propuestas que ayuden a mejorar dicha actividad ya que se
recalca la importancia de la continuidad de dicha actividad dentro del contexto
histórico de la ciudad.

19
CAPÍTULO I DATOS MONOGRÁFICOS

2.1.- Macro localización.

San Cristóbal de Las Casas es un municipio de Chiapas, localizado en la región


económica V denominada "Altos Tsotsil-Tseltal". Se le ha considerado “Capital
Cultural del Estado de Chiapas”, donde conviven diferentes expresiones culturales
y artísticas. Su población se acerca a los 190, 000 habitantes, según resultados
del Censo de Población y Vivienda 2010, siendo el tercero en economía y
población de la entidad (SPDS, 2007).

El territorio municipal abarca desde las coordenadas geográficas 16°46' hasta


16°35' de latitud norte; y desde 92°26' hasta 92°43' de longitud oeste. Se localiza
en el Altiplano Central, siendo dos tercios de su superficie montañosa, el resto lo
ocupa un extenso valle (Enciclopedia de los municipios de México, 2005).

Según la Enciclopedia de los municipios de México, 2005: limita al norte con los
municipios de Chamula y Tenejapa, al este con Huixtán, al sur con Teopisca, al
suroeste con Totolapa, Chiapilla y San Lucas y al oeste con Zinacantán. Su
extensión territorial es de 484.00 km² que representa el 12.83% de la superficie de
la región Altos y el 0.63 % de la superficie estatal. Su altitud es de 2,120 msnm.

Las principales corrientes que componen su hidrografía, son los ríos Amarillo y
Fogótico; cuenta con Humedales de Montaña entre los que destacan: “María
Eugenia” y “La Kisst”, decretados el 2 de febrero de 2008 como áreas naturales
protegidas, bajo la categoría de zona sujeta a conservación ecológica (SPDS,
2007).

20
Fig. 1.- Ubicación de San Cristóbal de Las
L Casas, en Chiapas.

Fuente: Enciclopedia de
e los municipios de México, 2005.

Ell clima de la ciudad es templado subhúmedo con lluvias en verano.


vera Los climas
que presenta el municipio son (SPDS, 2007):

• A (w1), cálido subhúmedo con lluvias en verano, de humedad media,


media que
abarca el 0.01%
01% de la superficie municipal.
• Acw2, semicálido subhúmedo con lluvias en verano, de mayor humedad,
humedad
que abarca el 13.61%
61% de la superficie municipal.
• C (m), templado húmedo con abundantes lluvias en verano,
verano que abarca el
4.62%
62% de la superficie municipal.
• C (w2), templado subhúmedo con lluvias en verano, de mayor humedad,
humedad
que abarca el 81.76%
76% de la superficie municipal.

21
Cuadro 1.- Parámetros climáticos promedio de San Cristóbal de Las Casas.

Parámetros climáticos promedio de San Cristóbal de Las Casas, año 2000.

Mes Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Anual

Temperatura
máxima 29 30 33 31 31 34 29 29 29 31 29 29 30
registrada (°C)
Promedio
Temperatura
20 21 23 23 23 23 22 22 22 21 21 20 22
diaria máxima
(°C)
Promedio
Temperatura
4 4 5 7 8 9 11 10 10 11 9 7 8
diaria mínima
(°C)
Temperatura
mínima -7 -6 -8 -5 2 2 3 2 2 -1 -2 -5 1
registrada (°C)
Precipitación
8.5 11.7 20.7 38.6 115.5 214.8 145.6 155.5 207.7 93.4 34 11 1056.7
total (mm)

Fuente: Servicio Meteorológico Nacional, 2000.

La temporada normal de lluvias se extiende desde mayo hasta la segunda semana


de octubre. El período de heladas frecuentes y notables abarca desde noviembre
hasta marzo.

Principales características del municipio 3

Geología: el municipio se compone de suelo Aluvial del período cuaternario, roca


toba intermedia, roca limonita-arenisca, roca volcanoclástica (las tres del período
terciario) y piedra caliza del período cretácico.

Flora y fauna: la vegetación predominante es bosque pino-encino; el municipio


cuenta con 368 especies en fauna. Existe una especie de pez endémico llamado
popoyote.

3
La mayoría de los datos se obtuvieron de la Enciclopedia de los municipios de México, 2005.
Consultar en: http://www.e local.gob.mx/work/templates/enciclo/chiapas/municipios/07078a.htm.

22
Etnias: alrededor del 60% de la población municipal se identifica como criollos y
mestizos. El 38.98% de la población municipal es indígena, de la cual 19.24%
habla su lengua materna. En la cabecera de San Cristóbal de Las Casas hay 185,
917 habitantes, según datos de INEGI 2010.

Fig. 2.- Evolución demográfica de San Cristóbal de Las Casas entre 1950 y 2010.

Fuentes: INEGI , 2010.

En el año 2010, la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada fue de


74,452 habitantes (INAFED, 2012).

Vivienda: en el año 2000 se registraron 26,909 viviendas. Los materiales


predominantes de las viviendas se muestran a continuación.

23
Cuadro 2.- Materiales predominantes en viviendas, municipio de San Cristóbal de
Las Casas, Chiapas; Año 2010.

Materiales de construcción de la vivienda Número de viviendas particulares habitadas %

Piso de tierra 6,805 16.72


Piso de cemento o firme 27,053 66.46
Piso de madera, mosaico u otro material 6,626 16.28
Piso de material no especificado 223 0.55

Techo de material de desecho o lámina de cartón 80 0.19

Techo de lámina metálica, lámina de asbesto,


14,409 34.23
palma, paja, madera o tejamanil

Techo de teja o terrado con viguería 2,120 5.04

Techo de losa de concreto o viguetas con bovedilla 25,154 59.75

Techo de material no especificado 333 0.79

Pared de material de desecho o lámina de cartón 0 0

Pared de embarro o bajareque, lámina de asbesto


106 0.25
o metálica, carrizo, bambú o palma

Pared de madera o adobe 10,507 24.96

Pared de tabique, ladrillo, block, piedra, cantera,


31,229 74.19
cemento o concreto

Pared de material no especificado 254 0.60

Fuente: INEGI, 2010.

Cultura: la ciudad de San Cristóbal de Las Casas es considerada "La capital


cultural de Chiapas". Entre los edificios y monumentos históricos importantes
construidos con adobe, teja y ladrillos destacan (SPDS, 2007):

- Casa Utrilla.
- Casa del Capitán Diego de Mazariegos.
- Catedral de San Cristóbal de Las Casas.
- Templo y ex convento de Santo Domingo de Guzmán.
- Templo y ex convento de La Merced.
- Templo del Calvario.
24
- Templo de San Nicolás.
- Templo de La Caridad.
- Templo de Santa Lucía.
- Templo de San Francisco de Asís.
- Templo de la Asunción.
- Templo de San Ramón Nonato.
- Templo de San Diego de Alcalá.
- Templo del Sagrado Corazón de Jesús.
- Templo de San Felipe.
- Auditorio de la Escuela de Derecho-UNACH (antes Templo de San
Agustín).
- El Arco del Carmen, construcción de estilo mudéjar.
- El teatro Zebadua.
- El puente Blanco.
- La Casa del la Sirena (Hotel Santa Clara).

25
2.2.- Micro localización.

Barrio El Santuario.

Se encuentra del lado sur de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, colinda al
norte con El Relicario, al este con el barrio de María Auxiliadora y la Colonia 5 de
Marzo, al oeste con las Colonias El Mirador, La Pradera y Explanada del Carmen.
Está a una altura de 2120 msnm (Google Earth). Las temperaturas y lluvias son
las mismas que se describen para la ciudad.

Imagen 2.- Micro localización del barrio El Santuario.

Fuente: Google Earth, 2012.

La siguiente información se recopiló a partir de las observaciones y actividades


realizadas en campo:

Población: las 2 terceras partes son población indígena (tsotsiles, tseltales en su


mayoría) y la otra de gente mestiza. La población es predominantemente joven.
Existe un aproximado de 800 habitantes según datos de la escuela primaria y de
afiliaciones en el programa oportunidades. La mayoría es gente de bajos ingresos
económicos.

26
Flora y Fauna: se pueden encontrar algunos pájaros conocidos como chip chip,
chinita, cotorros, pájaro carpintero, tórtolas, cenzontles, colibríes. También se
encuentran las ardillas, comadrejas y algunas culebras. La vegetación principal es
pino-encino.

Relieve: es una zona de inundación y los tipos de pendientes son altas.

Importancia del barrio: recalca su importancia debido a la existencia de 5


sumideros (Media Luna, Mercedario, Santuario, Agapito, Consuelo) y un túnel de
nombre Santa Rosa, construido después de la inundación del año 1973; en éstos
desemboca la mayoría del agua que corre en ríos y descargas de aguas negras
de la ciudad.

Actividad económica: las actividades laborales más destacadas del barrio son las
de albañiles, peones, carpinteros. En segundo plano, encontramos a los pequeños
comerciantes de ropa o tienditas de abarrotes y licores. Las principales actividades
que se notan son:

- Las lajas: son extraídas desde los cerros del sur de la ciudad y son vendidas a
las orillas del periférico.

- Blockeras: hay una empresa que tiene maquinaria para fabricar block, el material
es comprado en los bancos de arena; también existen pequeños productores que
laboran con herramientas tradicionales.

-Las ladrilleras: producen ladrillo y teja, el principal recurso que es la tierra, la


obtienen del mismo lugar.

Infraestructura: cuenta con luz, agua potable, drenaje, calles pavimentadas (en su
mayoría), teléfono, internet etc.; tiene una sala de usos múltiples y una pequeña

27
cancha de básquet bol, hay una escuela preescolar y una de primaria. La mayoría
de las viviendas están construidas con materiales como block, tabicón y ladrillos.

Barrio San Ramón.

El barrio San Ramón se encuentra a una altura de 2120 msnm y se localiza en la


parte semicentrica hacia el oeste de la ciudad. Limita al norte con la Colonia Once
Cuartos, al este con la Colonia La Isla, al sur con la Colonia del Valle y al oeste
con los Alcanfores. A continuación se muestra una fotografía con el programa
Google Earth del barrio de San Ramón y en rojo la ladrillera.

Imagen 3.- Micro localización del barrio de San Ramón.

Fuente: Google Earth, 2012.

El barrio tiene viviendas con techados de tejas, además de encontrarse trabajos


relacionados con el manejo del barro: la alfarería. Cuenta con todos los servicios
públicos y con áreas verdes que están dedicadas a corridas de caballos y áreas
que pertenecen a pequeños ranchos.

El barrio de Tlaxcala.

Se ubica en la parte norte de la ciudad, considerándose semi-céntrica, se


encuentra a una altura de 2120 msnm. Colinda: al norte con la Colonia Morelos, al
sur con el barrio Mexicanos y al oeste con Emiliano Zapata. Cuenta con todos los
servicios públicos y tiene muy pocas áreas verdes, entre ellas las ocupadas por la
28
única ladrillera que sobrevive en el lugar, también la ladrillera más antigua que
aunque ha sufrido diferentes transformaciones se mantiene en el mismo lugar
donde surgieron los primeros trabajos de fabricación de tejas, ladrillos y adobes.

En este barrio existen casas que mantienen techados de tejas, paredes de ladrillos
y adobes. Su población está mezclada, hay tseltales, tsotsiles y mestizos.

Imagen 4.- Micro localización del barrio Tlaxcala.

Fuente: Google Earth, 2012.

29
CAPÍTULO II. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL

Este estudio se enmarca dentro de algunos conceptos claves para el análisis de la


sustentabilidad de una actividad que parte de la extracción de un recurso no
renovable, requiere de condiciones físicas particulares y se realiza de forma
artesanal. Retomaré algunas teorías, conceptos y resultados de investigaciones
que me parecen relevantes para sustentar y entrelazar la investigación con el fin
de cumplir con los objetivos planteados.

3.1.- Territorio.

El territorio nos permite hacer un análisis de la relación que persiste entre las
necesidades urbanas y el trabajo artesanal de las ladrilleras todavía existentes. A
continuación se toman algunas definiciones sobre el territorio, en particular las que
permiten entender la relación entre territorio y cultura. La cultura está íntimamente
relacionada con el territorio porque es el espacio de inscripción y su toma de
objetivación (Giménez 2000 en Roblero, 2011:11).

Mancano Fernández (2006, en Henríquez, 2011:12) define el territorio como


“espacio geográfico que contiene los elementos de la naturaleza y los espacios
producidos por las relaciones sociales”. Estos elementos naturales son lo que
dieron la pauta para que el trabajo de los ladrilleros se implantara y siguiera hasta
la actualidad.

Para Soja (1989 en Rodríguez, 2010:137), el territorio es: “un espacio en donde
quedan impresas las prácticas de los actores (individuos, organizaciones,
empresas). Territorio es una concepción que implica la apropiación, dominio y
control de una superficie terrestre sobre la cual hay un sentimiento de pertenencia
y proyectos de sociedad que impulsan los actores”.

El proceso de construcción del territorio recoge las relaciones culturales con el


espacio, así como las formas de apropiación y explotación de ese espacio. El

30
territorio es entonces, la proyección del grupo social, de sus necesidades, su
organización de trabajo, su cultura y sus relaciones de poder sobre el espacio; es
lo que transforma ese espacio de vivencia y producción para el caso de los
ladrilleros.

Según Giménez (2001 en Henríquez, 2011:13), el territorio “constituye el marco


obligado de ciertos fenómenos sociales, como el arraigo, el apego y el sentimiento
de pertenencia socio territorial, por un lado, y la movilidad, la migración y hasta la
globalización, por otro”. Sostiene que el territorio es un espacio apropiado y
valorizado, de este modo podemos hablar sobre los espacios existentes que
ocupan las ladrilleras en la ciudad.

Para esta investigación el territorio es visto como un espacio que está en


constante construcción social y cultural. Sin embargo, por el otro lado, se puede
vislumbrar el arraigo y olvido de algunas actividades tradicionales en la sociedad
sancristobalence, que precisamente tienen un sentimiento de pertenencia: las
ladrilleras. Éstas, como se comentaba, tienen una apropiación y por lo tanto son
valoradas por los trabajadores, valores que no son conocidos.

Henríquez, 2011, retoma a Gilberto Giménez (1996) señalando que el espacio


puede ser valorizado instrumental (sus aspectos ecológicos, económicos y
geopolíticos) y culturalmente (sus aspectos simbólico-expresivos). De modo que
este concepto puede ayudar a entender la importancia del conocimiento subjetivo
de personas que laboran en las ladrilleras, ya que en la actualidad su lucha por
sobrevivir y existir tiene una importancia más desde los aspectos simbólico-
expresivos del territorio; es decir desde su arraigo cultural y significado simbólico
que la tierra y naturaleza tiene en sus vidas; esto se enmarca dentro de su
necesidad de hacer algo por esta actividad artesanal que por años ha persistido
en la ciudad. Entonces podemos definir de forma resumida al territorio como:

31
Un espacio físico y natural de interés para uno o varios grupos sociales y desde
ese momento, el espacio es apreciado y valorizado, mismo que puede entrar o
tener conflicto. Es un espacio de vida transformado por la cultura y el imaginario
de quienes intervienen en él. Espacio que busca ser apropiado ya sea de forma
material, simbólica o política, es un espacio que refleja el tiempo actual, el pasado
y el posible futuro.

3.2.- Identidad.

El concepto de identidad está estrechamente relacionado con el territorio. A


continuación retomaré algunos significados que se le ha atribuido a la identidad.

Velázquez (2001, en Henríquez, 2011:12), dice que “el territorio es concebido


como el espacio de reproducción de identidades de los diversos grupos sociales
que interactúan al interior de una región”. Así, se observa como los ladrilleros han
adquirido una identidad con el trabajo artesanal tomando en consideración lo que
apunta Velázquez.

Villoro (1998, en Roblero, 2011:12) refiere a la identidad como un modo de sentir,


comprender, actuar sobre el mundo y por formas de vida compartidas que se
expresan en instituciones, comportamientos regulados, artefactos, objetos
artísticos y saberes transmitidos.

Giménez (2001: 2) dice que “la identidad no sería más que el lado subjetivo de la
cultura considerada bajo el ángulo de su función distintiva”, lo que se investigó al
mismo tiempo de observar, recalca lo que en teoría se dice, ya que el trabajo en
las ladrilleras lejos de ser una actividad que se caracteriza por la utilización de
recursos y herramientas tradicionales, contiene características subjetivas como el
sentimiento y la percepción que se tiene sobre la actividad.

32
Digamos entonces, que la identidad se halla siempre dotada de cierto valor para el
sujeto, generalmente distinto del que confiere a los demás sujetos, que
constituyen su contraparte en el proceso de interacción social (Giménez, 2001).

La identidad como valor.

La mayor parte de los autores destacan otro elemento característico de la


identidad: el valor (positivo o negativo) que se atribuye invariablemente a la misma
(Giménez, 2001).

“Existe una difusa convergencia entre los estudiosos en la constatación de que el


hecho de reconocerse una identidad étnica, por ejemplo, comporta para el sujeto
la formulación de un juicio de valor, la afirmación de lo más o de lo menos, de la
inferioridad o de la superioridad entre él mismo” (Signorelli 1985, en Giménez
2001:15).

En muchos otros casos se pueden tener una representación negativa de la propia


identidad, sea porque ésta ha dejado de proporcionar el mínimo de ventajas y
gratificaciones requeridas para que pueda expresarse con éxito moderado en un
determinado contexto social (Barth, 1976, en Giménez, 2001:16). En estos casos,
la percepción negativa de la propia identidad genera frustración, desmoralización,
complejo de inferioridad, insatisfacción y crisis; estos casos son los que en la
actualidad, presentan los ladrilleros de la ciudad de San Cristóbal de Las Casas.

Sin embargo, no basta que las personas se perciban como distintas bajo algún
aspecto. También tienen que ser percibidas y reconocidas como tales. Toda
identidad (individual o colectiva) requiere la sanción del reconocimiento social para
que exista social y públicamente (Giménez, 2001:17). El reconocimiento de la
identidad de los ladrilleros es prácticamente nulo ante la sociedad, ya que se ven
como simples productores de materiales de construcción.

33
3.3.- Sustentabilidad.

En el caso de la explotación de la arcilla, varios autores la catalogan como


actividad minera. El concepto de sustentabilidad en la actualidad se asocia con
pensamientos que abarcan el uso de un producto que no se debe terminar y que
debe de alcanzar para el presente y para el futuro.

Montero (2001, en Ramírez, 2008:26), pretende que la sostenibilidad minera


(grava, arena, arcilla) para los diferentes autores que la trabajan, tiene dos puntos
de vista:

-El primero es que esta actividad es de por sí no sostenible, por utilizar un recurso
que no puede renovarse y por la cantidad de impactos físicos y sociales.

-El segundo punto de vista es que la actividad minera puede llegar a ser una
práctica ambientalmente amigable y sostenible, razones por las cuales se ve
conveniente realizar esta investigación, para conocer el grado o la capacidad de
sustentabilidad en la zona de estudio.

Moore (1997, en Ramírez, 2008) define la sustentabilidad con las palabras


siguientes:

“La gente no entiende el real significado del concepto de sostenibilidad. Primero,


conviene recordarle que no necesariamente porque un recurso sea no renovable
pronto desaparecerá. El hierro, el cobre, el manganeso, el titanio y el aluminio son
buenos ejemplos de minerales cuya producción puede ser sostenida en un futuro
previsible. Segundo, la sostenibilidad es un concepto relativo, no es absoluto.
Nada es para siempre, aún el sol explotará en tres o cuatro billones de años y
entonces no es perfectamente sostenible. La sostenibilidad es una orden
perentoria para todos los segmentos de nuestra sociedad, pero cumplirla no
debería ser más difícil para la industria minera que para cualquiera. Recomiendo

34
que la industria minera adopte la filosofía de la sostenibilidad como su objetivo
central para el planeamiento estratégico” (Ramírez, 2008: 27).

No debe preguntarse por la sostenibilidad de la industria, sino por cómo la


industria puede contribuir al desarrollo sustentable de regiones y países mineros
(Ramírez, 2008). Es sustentable si es capaz de crear sistemas tecnológicos
abiertos que permitan utilizar los desechos de la producción, para obtener otras
producciones.

Si indagamos sobre el término de sustentabilidad, uno de los conceptos más


generales lo dio el informe Brundtland, en 1987 definiéndolo como el que busca
satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las posibilidades de las
generaciones futuras.

Para el caso de materias como el barro, una vez quemadas ya no pueden


reintegrarse al suelo, por lo que resulta complejo hablar sobre la sustentabilidad
de algo que no puede reincorporarse. Sin embargo la actividad ladrillera puede
adoptar un desarrollo sustentable si se ubica en el contexto de una necesidad de
este material y de una producción necesaria para la sobrevivencia de las familias
productoras, además de satisfacer algunas necesidades básicas (vivienda) y
utilizar una cantidad de suelo mínimo respecto a otras formas de construcción. Es
en este ámbito, retomando a Moore, que toma sentido el análisis de la
sustentabilidad de la producción ladrillera artesanal.

En esta investigación, contribuiremos a abordar y ratificar cómo la actividad minera


puede tener puntos a favor y puntos en contra; por lo que se debe buscar
acercarse lo más posible a la sustentabilidad, a sabiendas que no existe en
sentido estricto.

El consumo de los recursos no renovables nos pone ante el dilema ético de decidir
la cantidad que podemos utilizar hoy (Vargas, 2002). Este estudio no está a

35
nuestro alcance, pero sí la evaluación que permita mejoras en la actividad
ladrillera, reducir los impactos y acercarse a una sustentabilidad rigurosa.

Evaluar la sustentabilidad resulta ser complejo ya que estamos en sistemas


complejos que involucran una multitud de aspectos. Sin embargo, Sarandón
(1997) remarca la importancia del uso de indicadores para las evaluaciones de
sostenibilidad. Define al indicador como una variable seleccionada y cuantificada
que nos permite ver una tendencia, que de otra forma no es fácilmente detectable.

Respecto a las investigaciones y estudios a nivel general, podríamos identificar en


términos generales tres grupos o formas de evaluar la sustentabilidad a nivel
internacional (Galván et al., 2008: 43):

1.- Un primer grupo da una lista de indicadores de sustentabilidad que recubren


aspectos ambientales, económicos y sociales.

2.- Un segundo determina índices de sustentabilidad y sintetiza la información en


un sólo valor numérico.

3.- El tercero presenta marcos de evaluación, que parten de atributos u objetivos


generales con el fin de definir indicadores más específicos.

Evaluar la sostenibilidad de un sistema productivo, es sinónimo de evaluar la


calidad de vida de los involucrados en el sistema, por lo que es importante decir
que el término calidad de vida se asocia con el desarrollo, precisamente cuando
predominan impactos positivos o cuando en forma significativa se sustituyen
impactos negativos por positivos (Contreras et al., 1994). Lo anterior nos permite
analizar los impactos de la actividad ladrillera y su relación con el contexto
histórico de la ciudad, misma que hacen ver a esta actividad de manera positiva.
Es necesario también focalizar un desarrollo sustentable mejorando no solo al
sistema productivo sino a la calidad de vida de quienes se involucran.

36
3.4.- Valor de uso.

Dentro de la teoría del Valor-trabajo, Marx menciona el concepto valor de uso,


mismo que se deriva del trabajo visto como una condición natural de la existencia
humana; como tal el trabajo produce objetos (ladrillos, tejas, adobe) que satisfacen
las necesidades humanas (población que adquiere los productos para la
construcción de viviendas), en otras palabras objetos que poseen valor de uso.

El valor de uso constituyen las cualidades materiales de sus bienes, en relación


con el valor de uso el trabajo incorporado en un bien no tiene más que una
importancia cualitativa con valor subjetivo (Marx, 1972). Dice Marx que para
adquirir el valor de uso, la mercancía tiene que satisfacer necesidades que está
destinada a cubrir. Para el caso de las ladrilleras a parte de producir mercancías
para determinada población, lo ha hecho para proveer materiales que restauran al
centro de la ciudad colonial, que podría hacerlo hasta que las leyes lo permitan
siempre y cuando se induzcan políticas públicas.

A partir de lo anterior, el concepto encaja en esta investigación, ya que se habla


de una actividad que con el trabajo se producen productos que satisfacen las
demandas y necesidades de la población. El ladrillo y la teja son productos que
tienen propiedades térmicas buenas para el clima que se tiene en la ciudad de
San Cristóbal, además de ser materiales que identifican la arquitectura del lugar.
Entonces la utilidad que tiene los ladrillos y tejas en la sociedad y la ciudad, es de
alguna manera pública; son adquiridos y se vuelven útiles para muchas personas,
por lo que adquieren un valor que es dado por el uso.

Entonces como lo plantea Marx, las mercancías no son homologables


(comparables) por su valor de uso, por lo tanto para la ciudad los materiales
producidos en las ladrilleras poseen un valor de uso diferente a la de otros
materiales (Marx, 1984).

37
3.5.- Políticas públicas.

Es necesario implementar acciones que derivan de este trabajo ya que no se ha


gestionado nada para mejorar la sustentabilidad de la actividad que, a
consideración propia, constituye una pieza fundamental en la imagen colonial de la
ciudad de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

El objetivo fundamental de las políticas públicas es la solución de problemas


públicos. Son los procesos donde se mezclan las iniciativas de las organizaciones
sociales y las de las instancias gubernamentales, respondiendo siempre a las
exigencias de racionalidad, legalidad y eficiencia de los gobiernos (Lima, 2010:
279-298).

Lindblom, (1991, en Lima, 2010), define a las políticas públicas como: “procesos,
decisiones, resultados y conflictos entre intereses presentes en cada momento,
tensiones entre diferentes definiciones del problema por resolver, entre diversas
racionalidades organizativas de acción y entre distintas perspectivas”.

Para Roth (2006, en Lima, 2010), existen tres acepciones:


Política: ámbito del gobierno de las sociedades humanas (policy).
Política: actividad de organización y lucha por el control del poder (politics).
Política: designación de propósitos y programas de las autoridades públicas
(policy).

La Doctora en Ciencias Políticas Edith Kauffer (2002), comenta que, por politics,
entendemos la lucha por el poder. Por lo tanto, cuando pretendemos estudiar la
política en el sentido de politics, nuestros objetos de estudio son las fuerzas
políticas, las elecciones, las instituciones gubernamentales y parlamentarias. Por
policy, que proponemos traducir por políticas públicas o por el término de política
seguido de un adjetivo (social, agrícola, etcétera), hacemos referencia a la acción
pública, al aspecto programático de la acción gubernamental. Para términos de

38
esta investigación retomaré las políticas públicas conforme a la definición que se
da con policy.

Toda política pública tiene por objetivo resolver un problema que también se
considera público, un problema que afecta a la comunidad. De esta forma, la
política pública tiene por objetivo encarar y resolver un problema público de forma
racional a través de un proceso de acciones gubernamentales (OACNUD, 2010).
Si bien toda política pública es una acción de gobierno, no se reduce a éste. En la
actualidad, nosotros debemos de participar en la creación e implementación de las
políticas públicas, caso que se espera en el sector ladrillero.

Retomo la definición de políticas públicas de Lima (2010:281) ya que me parece


que constituye una buena síntesis:

“Una política pública está constituida por las acciones gubernamentales, lo que los
gobiernos dicen y hacen en relación con un problema o una controversia; una
política pública designa el proceso por el cual se elaboran y se implican programas
de acción pública, es decir, dispositivos políticos administrativos coordinados. Son
también las decisiones que adopta el gobierno y que incorpora la opinión,
participación, corresponsabilidad de los ciudadanos en su calidad de electores y
contribuyentes. Las políticas públicas tienen como prioridad el logro de objetivos
mediante acciones gubernamentales ejercidas por autoridades públicas, cuyo fin
es la solución de problemas sociales”.

Es necesario considerar que las políticas públicas son siempre alternativas de


solución. Como resultado de su aplicación, tendremos políticas exitosas o políticas
fracasadas. ¿Qué condiciones o circunstancias determinan el éxito de una
política? En primer lugar, que la formulación de una política arranque con un
diagnóstico preciso que nos permita identificar el problema, valorar sus
manifestaciones e incidencias y sobre estos factores, determinar alternativas.

39
CAPÍTULO III. ANÁLISIS DE RESULTADOS

4.1.- Antecedentes del inicio de las ladrilleras.

En 1528 se funda el barrio Mexicanos y Tlaxcala. Se asentaron varios de los


indios Mexicas, Tlaxcaltecas y tal vez también de otras regiones de Mesoamérica.
Estos barrios fueron creados para que los habitaran personas indígenas que
trabajarían para los españoles. La ciudad requirió de grandes cantidades de
trabajadores indígenas para la construcción y el mantenimiento de sus iglesias,
conventos, edificios públicos y demás infraestructuras; los trabajadores provenían
de los pueblos vecinos y de aquellos barrios como Mexicanos y Tlaxcala (Viqueira,
2007:35).

Entonces podemos suponer que los inicios de las ladrilleras en la ciudad


comienzan desde el momento de la invasión y colonización por parte de los
españoles, en 1528, en los barrios Mexicanos y Tlaxcala (mismos que son
reconocidos como tales por la mayoría de los trabajadores ladrilleros actuales).

Como se mencionó anteriormente, se requirió la mano de obra para construir la


infraestructura actual del centro de la ciudad y sus características arquitectónicas
coloniales, hubo la necesidad de inducir a la gente en un nuevo trabajo que
pasaría a ser y formar parte de una identidad. Es así como las ladrilleras pasan a
ser, en su momento, una actividad importante para la ciudad.

Con entrevistas a personas de entre 70 y 91 años, se sabe que hace más de 90


años, las ladrilleras fueron muy productivas y grandes. Este trabajo empleaba a
muchas familias campesinas y generaba ingresos monetarios muy buenos. Las
primeras ladrilleras que conocieron, estaban en el barrio Mexicanos y Tlaxcala,
lugares en donde había más de 6 ladrilleras con 30 trabajadores cada una; en
Tlaxcala todavía se ubica una ladrillera que ha permanecido por más de nueve
décadas (con diferentes transformaciones).

40
En el año de 1920 las ladrilleras de Mexicanos ya estaban funcionando. Cuenta
Ángel que la mayoría pertenecía a personas de dinero y los encargados eran de
apellido Guzmán. Las tejerías fueron aumentando y cambiando de dueño, algunos
de ellos fueron: Alberto Díaz Zepeda, Francisco Guzmán, Pedro Guzmán,
Abraham Díaz, infinidad de dueños a lo largo de la historia.

Las tejerías de mexicanos acabaron por varias razones, entre otras porque
algunos decidieron vender sus terrenos; hay gente que empezó a vivir cerca y ya
no las querían. Algunos optaron por Tlaxcala, lugar en donde abundaron estos
empleos, así como San Ramón y el Ojo de Agua, sin embargo, no duraron mucho
tiempo.

En investigación bibliográfica, podemos remontarnos hasta 1921 en donde


Lisbona (2007: 83) escribe que en esa fecha, hubo una inundación donde Eloísa
Paniagua, Viuda de Mijangos, perdió 2,000 adobes, un horno de tejas y ladrillos
que se encontraban en las galeras, datos que nos indican claramente que ese
trabajo ya existía y que pertenecía a gente mestiza.

Anteriormente, lo que hoy se conoce como ladrilleras se nombraban galeras o


tejerías, se reconocían fácilmente porque estaban completamente descubiertas y
dentro de ellas se hacían “tejas”, principal producto que se vendía después del
adobe en 1920, como menciona Ángel en entrevista.

Las tejas después de haber sido el principal producto que vino a renovar los
techos en comunidades y en la ciudad, han perdido demanda. El adobe ha pasado
al olvido. Para el caso de las ladrilleras de El Santuario, solamente una produce el
adobe y la venta suele ocurrir una vez por año; actualmente el ladrillo es el
producto más fabricado en estos lugares de trabajo.

Actualmente existen tres puntos en la ciudad en donde siguen funcionando las


ladrilleras, El Santuario se toman como referencia en esta investigación. A

41
continuación se hace una breve descripción sobre los antecedentes de las
ladrilleras en cada uno de estos barrios:

Ladrillera del barrio de Tlaxcala.

Francisco Cristóbal Guzmán Burguete es el actual dueño de la ladrillera más


antigua que todavía podemos apreciar, hijo de Pedro Guzmán Cruz y nieto de
Francisco Guzmán, quienes aprendieron el trabajo desde más de cinco
generaciones pasadas.

En entrevista, Francisco mencionó que el tatarabuelo de su padre fue de


descendencia española y de los primeros en trabajar el ladrillo. Esto nos da una
razón más para afirmar que los inicios de las ladrilleras, en la ciudad, fueron
influenciados por los españoles.

Hace 11 años, esta ladrillera todavía tenía alrededor de 11 trabajadores. Sin


embargo con la muerte de los padres de Francisco, la ladrillera queda sin
empleados siendo solamente una persona la encargada de trabajarla.

Actualmente la trabaja Juan Pérez, originario de Chamula, con una producción


mensual aproximada de 1500 ladrillos; el dueño no ha querido meter a trabajar
más gente y tiene esa ladrillera funcionando porque se identifica con el trabajo:
“Este trabajo dio riqueza a mi familia, permitió el estudio de todos mis hermanos y
además es un recuerdo de la familia ya que viene de generación en generación y
bueno, además generan ingresos. Es un trabajo que vi desde pequeño y me
agrada el olor del lodo mojado”.

El dueño renta un campo en el norte de la ciudad, para recolectar el estiércol de


caballo. El agua, en este lugar, brota por si sola y la producción es solamente por
encargo.

42
Imagen 5.- Ladrillera en Tlaxcala.

Ladrillera de San Ramón.

Antonio Gómez es el actual dueño de la ladrillera que está ubicada en el barrio de


San Ramón. Como antecedentes, se hace mención de una señora de nombre
Sara Guzmán, quien era dueña de un gran rancho y tenía trabajadores ladrilleros.
En 1965, vendió una porción de sus terrenos a Antonio, por lo que éste empezó a
buscar gente para que siguieran el trabajo de las ladrilleras.

Los primeros trabajadores fueron Pacífico, Florentino, Damián y Alberto Sánchez,


todos hermanos. Con el paso del tiempo, muchos salieron, quedando solamente
Pacífico como el trabajador más antiguo. Actualmente está funcionando gracias al
trabajo de Pacífico Sánchez, sus hijos y sobrinos. En este lugar se cuenta con 2
hornos y un total de 7 trabajadores. La ladrillera está ubicada en una zona muy
húmeda y presenta tierra muy buena para la fabricación de ladrillos, tejas y
artesanías. El dueño solamente posee una parte de esos terrenos, que son
ocupados por la ladrillera ya que ha vendido sus tierras.

En el proceso de producción se sigue utilizando muñiga de caballo y arcilla. La


mezcla para la fabricación de su producto es simplemente tierra barrosa y muñiga.

43
El agua es un recurso con el que han contado siempre, a una profundidad de 1.5
m empieza a brotar por sí sola.

El dueño se encarga de buscar todo el material necesario para la producción:


madera y muñiga.. Renta un campo que está por los Alcanfores
Alcanfores,, para recolectar la
muñiga (como lo hacían
an antes los de El Santuario); la venta en esta ladrillera es
continua, esto se debe a que el dueño tiene contacto con arquitectos, contratistas,
albañiles y cuenta con una tienda que vende materiales para la construcción.

Los trabajadores sienten


en que no son valorados ya que en entrevistas, expresan
inconformidad por los tratos y el pago en su trabajo. Tal como lo dice Augusto
Hernández Gómez: “los dueños entre más tienen,
tienen más quieren”.

Imagen 6.- Ladrillera en San Ramón.


Ramón

Ladrilleras en Ell Santuario.


Santuario

Ramiro León Abarca fue de los primeros fundadores de tejerías


tejería en el barrio El
Santuario. Ramiro recuerda que llegó en el año sesenta, y que ya había un
pequeño horno y patio para hacer ladrillos; construyó su tejera del lado de lo que
ahora es la Pradera, pertenecía en aquel entonces a Félix Hernández Santiago

44
quien facilitó y prestó el lugar. Posteriormente Ramiro se pasó del lado del
Santuario y llegó a ocupar únicamente 2 trabajadores, Mariano Pérez y Sebastián.

Para contextualizar un poco, la mayor parte de los terrenos del barrio (la parte de
las tejerías actuales y la parte central del barrio) pertenecían a don Amado
Villafuerte (señor ganadero). Posteriormente, fue adquirido por Isaías González
Flores, mejor conocido como Don Chayo quien también tuvo ganados y caballos.
Fue el que empezó a rentar terrenos para la producción en las ladrilleras y a
vender por lotes y fracciones los terrenos que ahora componen el barrio.

En los años sesenta, la producción de ladrillos en la tejería de Ramiro era de 500


a 600 ladrillos por persona, haciendo un promedio de 1500 ladrillos semanales. El
precio del ladrillo alcanzaba entre 30 a 40 centavos; pagaba 50 pesos por cocción
de ladrillos en el horno. La renta del campo para recoger la muñiga se pagaba de
10 a 12 pesos.

El transporte de los productos en lugares cercanos (dentro de la ciudad) se hacía


por carretas que eran jaladas por bueyes. Ramiro logró comprar una camioneta en
el año sesenta y dos, por lo que decidió alejarse de las tejerías para trabajar en
Pujiltic cargando caña. Dejó a Mariano la posibilidad de manejar la tejería.

Mariano Crescenciano Pérez Méndez trabajó más de 40 años en las ladrilleras de


El Santuario y aprendió el oficio por Ramiro León, siendo el primer tejero originario
del barrio en 1962. Algunos hechos que marcaron la vida de Mariano en las
ladrilleras fueron:
- En 1973, con la inundación grande que sufrió San Cristóbal de Las Casas,
perdió 10 000 piezas de ladrillos, se destruyeron las galeras y herramientas
de trabajo. Al recuperarse, las ganancias era 150, 200 ó 300 pesos
semanales.
- La erupción del volcán Chichonal, en el año de 1982, provocó una baja en
la producción, ya que las cenizas hicieron que el trabajo se dificultara.

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Después de Mariano, Sebastián Jiménez Díaz construyó su tejera en los años
noventa. Empezó trabajando con sus hijos, luego desapareció en 2004, porque no
había pagado sus tierras y porque decidió retirarse al ver que sus hijos lo habían
abandonado. Sus primeros trabajadores fueron Pedro y Venancio, mismos que
después de un tiempo fundarían su propia ladrillera. Las 4 ladrilleras que ahora
funcionan en el barrio son de diferentes dueños:

1.- Ladrillera de Venancio Sabino González Luna.

Llegó en el año de 1993, aprendió el oficio desde los 8 años de edad y toda su
vida se ha dedicado a las tejas. Trabajó en las ladrilleras de Mexicanos, Tlaxcala,
San Diego y La Merced. Fue hasta la fecha mencionada que decidió cambiarse. Él
se enteró de las tierras de El Santuario ya que su patrón (Alberto Ramos)
compraba tierra de este barrio para hacer sus ladrillos en San Diego, por lo que
decidió buscar el lugar.

Empezó rentando con Javier, el hijo de Isaías González Flores. En esos tiempos le
cobraban 100 pesos por horneada, al cabo de un par de años logró comprar su
terreno, liberándose así de la renta. Sus primeros trabajadores fueron Salvador,
Mateo y Pedro (quien construiría su ladrillera al cabo de 3 años). La ladrillera llegó
a tener 12 trabajadores; la quema era semanal y usaban 2 hornos. Actualmente
cuenta con dos hornos, de las cuales usa uno y la quema se realiza cada 15 ó 20
días. Es raro tener quemas semanales. Tiene 7 trabajadores que van desde los 6
hasta los 91 años.

2.- Ladrillera de Javier García Méndez.

Construyó su tejería en el año de 1995, siendo la segunda ladrillera en el barrio.


Antes, se desempeñaba en el mismo trabajo en el Ojo de Agua (colonia del Norte
de San Cristóbal de Las Casas) con su papá (quien trabajó en el barrio
Mexicanos).

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Se retiró del Ojo de Agua para pasar al Santuario, ya que esa parte de la ciudad
ya había crecido y había casas muy cercanas a las ladrilleras, por lo que los
vecinos ya no dejaban trabajar. Otros motivos fueron las excavaciones profundas
y la escasa arcilla. Fue así como el dueño que alquilaba los terrenos decidió
venderlos, varios de los trabajadores se vieron forzados a dejar el trabajo.

Para 1999, la demanda de estos productos era mucha. El máximo de trabajadores


que llegó a tener fueron 8, la mayoría de San Cristóbal y algunos de Chamula. En
la actualidad cuenta con 2 hornos de los cuales sólo uno se utiliza y las quemas
son cada 15 ó 20 días. El número de trabajadores varía, por el momento tiene en
promedio a 4 trabajadores. Las edades de quienes trabajan van desde los 6 hasta
los 70 años.

3.- Ladrillera de Pedro Sánchez Gómez.

Construyó su ladrillera en 1996, lo hizo después de haber trabajado para


Venancio. Después de un tiempo de pagar 200 por horneada logró comprar el
terreno, donde ahora está su ladrillera. Él les enseñaba a sus trabajadores a hacer
ladrillos, llegó a tener 18 trabajadores, fue en su tiempo la ladrillera más productiva
de todas las que hay en El Santuario, motivos por el cual es ahora la zona más
minada.

Sus principales contribuciones, además de surtir a la ciudad con sus productos


son: remodelación de Don Juan Bosco (Adobe), material para Santo Domingo y el
Arco del Carmen; ellos tienen por costumbre donar material, lo han hecho en el
Calvario y en algunas ermitas como la de Santa Anita.

En 2009, falleció don Pedro, dejando a Mario Sánchez como el actual encargado.
En esta ladrillera se han acostumbrado a no esperar a que el calor del horno se
enfríe con el paso de las horas, ellos ponen agua al horno para que acelere el
proceso de enfriamiento. Actualmente, cuenta con un horno y emplea únicamente

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a 2 trabajadores, debido a la baja demanda y los problemas que se tienen con los
vecinos.

4.- La última ladrillera se construyó en el año 2000. La persona encargada se negó


completamente a dar información y en permitir visitar el lugar de trabajo. Las
razones se desconocen. Pláticas con ex trabajadores dicen que Mariano (el
dueño) tiene desconfianza y miedo al saber que está desgastando el suelo.

4.2.- El proceso de producción de tejas y ladrillos.

El proceso de producción es el mismo para los 3 barrios, pero es importante


aclarar que trabajadores de Tlaxcala y San Ramón utilizan solamente la arcilla y
no combinan otros tipos de suelos. El proceso que se explica a continuación es la
del barrio El Santuario, mismo que se distingue por el aprovechamiento de 3 tipos
de suelos.

Opto por la descripción de este proceso ya que considero que en tiempos no muy
lejanos las otras ladrilleras puedan adherir a su proceso los tipos de suelo que se
aprovechan en El Santuario, con el fin de prolongar el deterioro de la arcilla. Cabe
mencionar que la calidad de los productos no es la misma, los que se elaboran
con arcilla pura o virgen son de mejor resistencia que los que se producen por
combinación de suelos.

Sin embargo la utilización de mezcla de arena, lama y barro pueden ser una
alternativa de emergencia en caso de la escases de la arcilla en los otros barrios
para los siguientes años.

48
TEJAS.

La producción de tejas es un poco más complicada y con mayor actividad que la


producción de ladrillos. El primer paso es extraer y almacenar los tipos de tierra
que se necesitan, si la tierra es un barro muy chicloso, se utiliza el pico; al
contrario si es suave solamente con azadón. El producto se puede elaborar con el
barro puro o combinando 3 tipos de tierra, conocidos como:

Lama: así llaman al lodo podrido, ésta se encuentra fácilmente a las orillas
de los ríos y nunca se ha tenido problema para conseguirla ya que cada
año se renueva; en época de lluvias, las corrientes siempre arrastran la
lama a la orilla de los ríos, que es en donde se ubicaban en general las
ladrilleras; hay partes en que la lama contiene arena, esto influye en la
cantidad o porción del material para formar la mezcla ideal que permita la
fabricación de las tejas.

Barro: este tipo de tierra tiene una característica peculiar que es reconocida
con facilidad ya que su textura es chiclosa; la tierra barrosa es la que ha
sido extraída en mayor proporción y es el principal ingrediente para la
producción de tejas. Hay partes en que después de extraer la tierra barrosa
le siguen capas de tierra arenosa.

Arena: como su nombre lo indica, corresponde al tipo de suelo arenoso. Se


reconocen, localizan y extrae sin ningún problema. Al igual que la lama,
ésta se renueva cada año ya que el agua las arrastra hasta las orillas de los
ríos, por lo que no resulta complicado obtenerla.

El segundo paso consiste en almacenar los tipos de tierra y remojarlos, por lo


general este proceso se realiza en un día de trabajo. Si la tierra está mojada
(época de lluvias) la cantidad de agua que se utiliza es menor; si está seca se
debe remojar completamente, hasta que obtenga un color obscuro, luego se deja
reposar hasta el siguiente día.

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El estiércol también se remoja para poder revolverlo al día siguiente con la tierra;
el estiércol ideal para las tejas es el de caballo. Sin embargo, en la actualidad,
resulta complicado conseguirlo, por lo que la mayoría opta por utilizar el que sale
del rastro municipal. El estiércol de ganado que sirve para estos productos, es el
que sale directamente del estómago del animal y no de la defecación. La doble
digestión lo hace demasiado fino y no amarra el barro.

El tercer paso se realiza al día siguiente, cuando se empieza a revolver o batir la


muñiga con la tierra previamente combinada, con el fin de mezclar y homogenizar,
formando un lodo que permita su maniobra. El batido se hace con azadón,
consiste en darle vueltas a la tierra en el mismo lugar hasta que se homogenice,
por lo regular se dan 8 vueltas.

Después de batirla, la mezcla se golpea con una herramienta que es conocida


como luk´ (ver cuadro 7 en anexo). Golpear la tierra con esta herramienta permite
sacar ramas y pastos grandes que pueda tener la muñiga (generalmente se lukea
3 veces a toda la mezcla). Si no se hace, las tejas no podrán sostenerse al quitar
el molde y al momento del quemado, éstas pueden reventar o quebrarse. Todo lo
anterior se realiza en un día de trabajo. El punto exacto de la mezcla se
comprueba cuando el batido se pega al azadón. Después se deja en reposo
haciendo una bola (Imagen 7).

Imagen 7.- Mezcla en su punto para fabricar tejas.

50
Cuarto paso: al día siguiente, la tierra reposada se pasa al patio de tendido y se
deja secar por un rato hasta que agarre una textura en la que se pueda hacer
bolitas sin que se desbarate fácilmente. Así, la teja tendrá firmeza y no se doblará
al quitar el molde para dejarla tendida en el patio. En esta etapa, se vuelve a
golpear con el luk´ (Imagen 8), para asegurar que no haya restos grandes de
pastos ya que puede provocar pérdidas en la producción y por consiguiente
pérdidas para el dueño y el trabajador.

Imagen 8.- Se lukea nuevamente el barro.

Quinto paso: una vez revisada la mezcla, se pasa a la galera para empezar a
hacer las tejas. Se ocupa un molde que se conoce como aro (ver cuadro 7 en
anexo), se moja y se baña con arena o polvo de ladrillo, se pone en la mesa para
hacer tejas (ver cuadro 7 en anexo) y se agrega la mezcla golpeando con los
dedos, con el fin de evitar poros o huecos.

Una vez moldeada, se arrastra hasta ponerla en el macho (ver cuadro 7 en


anexo). Se arrastra con facilidad y se quita el aro sin temor a que pegue, he ahí la
función del polvo del ladrillo y arena. Después se lleva al patio de tendido, mismo
que debe estar completamente limpio y mojado, esto permitirá que la teja no se
abra al ponerla en el patio (Imagen 9).

51
Imagen 9.- Teja moldeada y tendida en el patio.

Sexto paso: una vez tendidas en el patio, las tejas se dejan secar con el calor. La
tarde del día siguiente son levantadas para meterlas en la galera y volver a
sacarlas al sol en la mañana siguiente. Es común que al dejar las tejas en el patio
puedan tenerse pérdidas, las razones más frecuentes se describen a continuación.

Se doblan o se rajan después de tenderlas en el patio, esto ocurre cuando la


mezcla está muy aguada o cuando se dejan pasar pedacitos de piedras o de
pastos en la mezcla (Imagen 10).

Imagen 10.- Pérdida por mala mezcla.

Pisadas por algunos animales como perros y gallinas; las tejerías están junto a
muchas viviendas y además no están enmalladas (Imagen 11).

52
Imagen 11.- Pérdida por animales.

Al agarrarlas se pueden quebrar, esto ocurre por algunos poros que se dejaron
pasar al momento de moldear la teja (Imagen 12).

Imagen 12.- Pérdida por poros.

El secado total de las tejas se da en 5 días. Para saber el punto de secado


completo, los trabajadores se guían por:

1.- El color: toda la teja agarra un color más claro que el que tenía al principio.
2.- El sonido: le dan golpes a las tejas y si sacan sonidos claros (como el de las
notas musicales) quiere decir que ya está en su punto.

En temporada de lluvias, el tiempo de secado puede llegar a alcanzar los 10 días.


La única protección que existe para las tejas en tiempo de lluvia, es la galera. Las
pérdidas de tejas en lluvia, se dan en su mayoría cuando son nortecitos o

53
lloviznas y no en aguaceros. El producto tiende a deteriorarse cuando el agua le
rocía continuamente por periodos largos y no cuando son momentos o ratos
fuertes.

En dicha temporada es necesario tener los cuidados necesario para evitar que el
producto se deteriore, por ejemplo: si el patio está mojado, se tienden tablas en el
suelo para evitar que la humedad llegue al producto; el secado es más trabajoso
ya que es necesario meter y sacar las tejas de la galera y es necesario hacer el
enrejado (imagen 13). Po lo que se podría pensar en una alternativa para esta
situación.

Imagen 13.- Enrejado de la teja dentro de la galera.

Después del secado, éstas quedan listas para meterlas al horno e iniciar la
cocción; en casos de pedidos urgentes, el producto se puede meter al horno
cuando todavía no esté bien seco, lo único que se hace, es un precalentado que
permita el 95% de secado del producto.

En el horno no se puede quemar únicamente teja, se hace de manera combinada.


Es necesario que hasta abajo del horno haya una capa de ladrillos, después teja y
ladrillo, de manera que las tejas quede en medio (ver imagen 28 en anexo). Se
colocan paradas porque si se meten acostadas o tendidas suelen quebrarse (esto,

54
por el hueco que dejaría al inicio), ya que las tejas al ser un producto que tienen
un grosor de 2 cm, no soportarían el calor directo y se romperían.

Las pérdidas durante la quema pueden darse como se explicó anteriormente, por
bolitas de tierra, piedritas, pedazos de carbón, o por que el producto no esté
totalmente seco. Cuando esto pasa, la teja explota y sale en pedazos; la cantidad
de calor puede provocar también que el producto se encoja demasiado o que se
deforme totalmente. El día del quemado se queda una persona conocida como
quemador, ésta se encarga de prender fuego y cuidar las 24 horas que es el
tiempo aproximado de la cocción del producto.

El quemador pondrá la leña en el horno conforme ésta se vaya acabando,


permitiendo así que el fuego sea continuo. Por tal motivo, el quemador debe de
vigilar a cada momento el fuego, cuando el producto empiece a agarrar otro color
y la boca del horno empieza a sacar llamas, se procede a tapar con lodo, esa es
parte de la actividad del quemador. Regularmente se quema de noche.

La cantidad aproximada de leña que se utiliza en el quemado, es la de la


capacidad de carga de un camión de 3 toneladas. El tipo de madera utilizada es el
ocote, ya que éste, al tener trementina lanza mayor flama. Después de las 24
horas del quemado, se deja enfriar el horno de 2 a 4 días para poder sacar el
producto. Cuando es necesario entregar el producto en un menor tiempo, al horno
se le enfría echándole agua desde arriba.

Al mojar el horno y no dejar que seque, el vapor que se respira puede causar
desmayo y daño, por lo que no todos se arriesgan a hacer ese trabajo. Una vez
enfriando, se descarga y finalmente el producto se pone a la venta.

55
Fig. 3.- Diagrama del proceso de producción de tejas.

Actividades que se realizan

Inicio o fin de un proceso

Chequeos o verificaciones

Buscar tierra: barro, Remojar y reposar un


Batir (revolver) Y
lama, arena; muñiga día el material
Lukear
recolectado

Sacar al patio por 2


horas

Dejar secar NO Verificar


una hora más secado y
y lukear textura de la
mezcla

SI

NO
Prolongar el Verificar el Tender al
Moldear
tiempo de secado secado patio y secar

SI

Meter al horno e
iniciar la
cocción

Dejar enfriar Teja en venta

Fuente: Elaboración propia.

56
LADRILLOS.

En comparación con el proceso de producción de las tejas, los ladrillos son menos
trabajosos. Primero, se tiene que buscar la tierra, puede usarse solamente barro
puro o mezclarse los tres tipos de suelo que se mencionaron en el proceso de
producción de tejas. Naturalmente puede encontrarse la tierra barrosa combinada
con arena, por lo que la mezcla ideal varía dependiendo del tipo de suelo que se
encuentre.

Segundo: se deja remojada por un día la tierra y el estiércol.

Tercero: al día siguiente se bate con azadón (imagen 14), anteriormente se hacía
con los pies. En este proceso se hace uso de más agua, hasta que escurra debajo
de la tierra. Se homogeniza la tierra y cuando se vea bien revuelta (después de 7
u 8 veces), estará lista para hacer ladrillos.

Imagen 14.- Batido de la arcilla con la muñiga.

El cuarto paso es la fabricación, se hace uso de moldes que tienen diferentes


medidas en grosor, pueden ser de 5, 8 y 10 cm (ver cuadro 7). El patio de tendido
debe de limpiarse y posteriormente rociarse con arena o polvo de ladrillo, esto
permitirá que el ladrillo se levante fácilmente y no se pegue al suelo (Imagen 15).

57
El molde debe estar mojado para facilitar el despegue del ladrillo, la mezcla se
golpea y bate con la mano cerrada en forma de puño para que se compacte y se
eviten huecos.

Imagen 15.- Moldeada del ladrillo.

Las pérdidas de ladrillos, al igual que de tejas, pueden generarse por pisada de
algunos animales, basura o piedra metida en la mezcla o simplemente una mala
combinación de la misma.

Para poder levantar los ladrillos sin que se quiebren, se necesitan de 5 a 8 días,
esto va a depender de las condiciones climáticas. Al pasar esos días, los ladrillos
podrán voltearse para que se sequen todos los lados y al mismo tiempo, se
empiezan a raspar las orillas para darle mayor forma y evitar grumos o piedritas
que se hayan pegado al producto (se raspa con cualquier metal que tenga filo, ver
cuadro 7 en anexo).

Después de raspar bien todas las orillas y lados del ladrillo, se enrejan dejando
siempre algo que cubra la parte de arriba, ya que por las noches el sereno o las
lluvias pueden dañar el producto (imagen 16). El enrejado permite la aireación y
secado de los ladrillos, se pueden secar tendidos pero significa mayor trabajo.

58
Imagen 16.- Enrejado de ladrillos crudos.

Permanece así de 15 a 20 días, esto dependerá del clima. Al pasar esos días, el
ladrillo queda listo para quemarse en el horno. A diferencia de las tejas, se puede
hacer la quema de solamente ladrillos sin necesidad de combinarlos con teja u
otro producto, ya que el grosor resiste a la cantidad de fuego directo.

En la quema, las pérdidas se dan porque pueden pasarse de cocción (Imagen 17),
esto pasa cuando el quemador no lleva un buen control del fuego; algunos ladrillos
pueden reventar si en la mezcla se infiltro un poco de cal. El quemado también es
de 24 horas y el procedimiento es el mismo que se menciona para las tejas. Se
esperan los 3 días de enfriamiento y se dispone a la venta.

Imagen 17.- Pérdida por cocción.

59
Fig. 4.- Diagrama del proceso de producción de ladrillos.

Actividades que se realizan

Inicio o fin de un proceso

Chequeos o verificaciones

Remojar y reposar
Buscar tierra: barro,
un día el material Batir (revolver)
lama arena; muñiga
recolectado

Moldear los
ladrillos- dejar
reposar

Dejar secar
NO
Verificar el
un día más secado

SI

SI Verificar el
Meter al horno Raspar y enrejar
secado

NO
Prolongar el
Esperar
tiempo de secado
enfriamiento
o prender el horno
para secar con
fuego

Ladrillo a la venta

Fuente: Elaboración propia.

60
En las visitas a las ladrilleras de la ciudad, se encontró que solamente en la
ladrillera de Javier, ubicada en el Santuario, se hacen adobes (Imagen 18). El
procedimiento para elaborarlos, es el mismo que la del ladrillo, la diferencia es que
la mezcla es recargada de arena y barro, y en lugar de muñiga, se le agrega juncia
seca.

Es un producto que no necesita cocción. El tiempo de secado es el doble que las


del ladrillo ya que el grosor se duplica. La venta es rara y solamente las usan
algunos extranjeros que han construido casas ecológicas.

Imagen 18.- Adobe.

Es importante apuntar que la cantidad exacta de material en la elaboración de


estos productos, es variable ya que el suelo puede tener diferentes
composiciones: arenado o barroso. Si se encuentra arenoso, la cantidad de arena
que llevará la mezcla será menor o si la lama se encuentra arenosa ocurrirá lo
mismo; podemos decir que medir las proporciones resulta un tanto difícil, por lo
que es de admirarse la capacidad del cálculo con la vista y el tacto de los
trabajadores que por años han experimentado.

En entrevista a los trabajadores, el número aproximado de suelo para la


fabricación de 500 ladrillos (de 10 cm) es de 30 carretillas (aproximadamente 1
tonelada) y 3 de estiércol. Actualmente los hornos en las ladrilleras funcionan cada

61
15 ó 20 días y aunque la mayoría tenga 2, solamente ocupan uno, anteriormente
usaban los 2 ya que la demanda era mayor. La capacidad de estos hornos, en
promedio son de 3000 a 4000 ladrillos, según las medidas del producto; cuando se
combina con teja la suma de éstos aumenta hasta 5000.

Los trabajadores y el sueldo.

Los trabajadores, en las ladrilleras, son personas que han trabajado más de la
mitad de su vida; la mayoría vienen de las viejas tejerías que alguna vez existieron
en Mexicanos y Tlaxcala; hay personas originarias de algunas comunidades
vecinas, como Chamula y Betania. La edad de los trabajadores va desde los 6
años hasta los 91 años.

Se pudo observar que las personas mayores son quienes se dedican a la


elaboración de tejas, las adultas y jóvenes a la producción de ladrillos y los niños
se emplean y ayudan en actividades como:

-Voltear y raspar los ladrillos. -Enrejar ladrillos o tejas.


-Cargar agua y tierra. -Cargar ladrillos/tejas y llenar los hornos.
-Cargar y descargar el producto. -Cuidar el secado del producto.

El trabajo se da en forma familiar e individual, en campo se observaron a 3


familias diferentes en tres ladrilleras diferentes: la de San Ramón y dos del
Santuario, mismos en los que se observaron algunos padres laborando con sus
hijos en forma conjunta con el fin de incrementar su producción y poder obtener
mayor pago.

El horario del empleo es un factor que no tiene importancia, la mayoría entra y


sale a la hora que más le convenga; las personas que vienen de comunidad se
quedan más tiempo ya que necesitan producir más, para lograr compensar el
gasto del pasaje.

62
El sueldo es inestable, y dicen que: se gana por destaje, es decir: por la cantidad
de ladrillos o tejas que cada persona pueda producir. El sueldo del trabajador va a
depender del tamaño y grosor del producto que elabore (en las ladrilleras se
pueden elaborar muchos productos, ver cuadro 8 en anexo).

Así tenemos que por un ladrillo con grosor de 5 cm: se gana $0.50; de 8 cm $0.80
y de 10 cm $1.00 En el caso de la teja, las de 45 cm de largo: $2.50 y las de 22
cm a $1.50.

En promedio un trabajador que hace ladrillos produce entre 500 y 700 piezas a la
semana; en el caso de las personas que se dedican a hacer tejas (personas
mayores), producen de 200 a 300 tejas. La mayoría de los entrevistados
mencionaron ganar entre $500.00 y $750.00 semanales. Cabe mencionar que
para los que trabajan con sus hijos, el sueldo se incrementa llegando hasta
$900.00.

El trabajador puede adquirir un sueldo extra cada 15 ó 20 días, cuando se hace la


quema del producto (regularmente lo hacen los adultos que trabajan con sus hijos)
y actividades como:
- Cargar el ladrillo y/o teja para meterlo al horno y quemar, regularmente se
paga $250.00 así sean 2 ó 3 trabajadores.
- Por la descarga (sacar el producto del horno) se paga $150.00

63
4.3.- Comercialización.

El producto más vendido hace 20 años era la teja y los principales compradores
venían de las comunidades de: Chamula, Zinacantán y Tenejapa. El día de hoy el
ladrillo es el principal producto que se comercializa en las ladrilleras dejando en
segundo plano a las tejas. Actualmente las tejas siguen siendo comercializadas a
comunidades de municipios antes mencionados. Sin embargo la demanda ha
disminuido.

Los ladrillos también han tenido bajas en la demanda, sin embargo se mantiene
una producción constante y mayor que las tejas. En 2010, ladrilleros del Santuario
entregaron más de 30,000 ladrillos tipo petatillo y cuadrado (ver cuadro 8) para el
piso y las salas del ex convento de Santo Domingo, actual museo de los altos.

Un tercer producto es el adobe, éste se comercializa únicamente por pedidos, en


2010 la ladrillera de Javier aportó éste material para la restauración del ex
convento de Santo Domingo e infraestructura de algunas casas.

Actualmente las ladrilleras comercializan sus productos de manera individual, esto


ha provocado competencia entre los mismos ladrilleros. Pese a eso, se han
registrado ocasiones en las que se ven forzadas a producir en conjunto directa o
indirectamente. Como ejemplo podríamos mencionar un pedido de tejas que
realizó la clínica de Esquipulas (ubicada en el barrio San Martín en la ciudad) en
los primeros meses del año 2012. Al acudir con uno de los ladrilleros del Santuario
y solicitar 30 000 tejas y éste al ver que no podía con tal pedido, se vio en la
necesidad de llamar a las otras ladrilleras del mismo barrio para que juntos
pudieran producir por lo menos 20 000 tejas.

El caso indirecto es que el comprador, al ver que las del Santuario no podían con
tal pedido, necesitó de la producción de la ladrillera de San Ramón y Tlaxcala para
poder completar la cantidad requerida. Desconociendo tal situación, las ladrilleras

64
artesanales de la ciudad estaban produciendo para un demandante, esta situación
nos induce a pensar en la necesidad de la organización.

La comercialización de tejas y ladrillos se mejoran cuando las ventas se hacen


directamente con ingenieros, constructoras o albañiles que necesiten del producto.
La demandan es mayor y de esta manera se puede trabajar por periodos largos
que van desde 3 a 6 meses, hasta cumplir dichos pedidos. Sin embargo, los
dueños dicen: “Estos casos son raros y sólo con suerte suelen ocurrir”.

Una de las ventajas que presenta la ladrillera de San Ramón es que tiene contacto
con arquitectos, contratistas y albañiles, esto hace que la producción sea
constante. Además de que el dueño de esta ladrillera tiene su propia tienda de
materiales, lo que le permite obtener mayor ingreso.

Las otras ladrilleras han intentado relacionarse con empresas que venden
materiales de construcción: Materiales Santa Cruz, La Casa del Barro, Materiales
Allende, entre otros resultando ser un fracaso ya que este tipo de empresas exige
un precio de venta menor que no permite una recuperación de los costos de
producción, además de pagar de forma impuntual.

Algunas estrategias que han tenido y siguen teniendo los ladrilleros para mover su
producto son:

- Contacto con albañiles: tienen relaciones con algunos albañiles que se


dedican a construcciones grandes o remodelaciones, lo que les facilita el
mercado.
- Anteriormente repartían tarjetas para darse a conocer.
- Letreros en sus casas; han intentado poner letreros en la calle principal del
barrio, sin embargo éstos son retirados o robados.

65
En la actualidad, estos ladrilleros tienen que hacer frente a productos mucho más
baratos que ofrecen otras empresas materiales establecidas en la ciudad;
materiales que son elaborados con maquinarias y no tienen las mismas
propiedades que el material artesanal, además de romperse con facilidad.

Estas empresas tienen la ventaja de estar en lugares más céntricos y concurridos,


por lo que la venta es mucho mejor para ellos a comparación de las ladrilleras;
éstas venden el producto de $0.80 a $1.00 más barato que los productos
artesanales.

Por el otro lado, existe competencia también con productores del municipio de
Suchiapa quienes tienen el mismo proceso de producción que las del Santuario.
En entrevista, José Nucamendi Simuta, de 65 años, confirmó que existe en este
lugar alrededor de 20 hornos funcionando, siendo la principal actividad. Sin
embargo, afirma que la competencia siempre ha estado presente, la diferencia es
que ellos se organizan cuando hay pedidos grandes y tratan de vender todos por
igual.

El precio es sumamente barato si lo comparamos con los de los tejeros de la


ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Aunado a esto, los ladrilleros de Suchiapa
tienen que pagar transporte para el traslado de los productos a San Cristóbal.

La problemática mercantil es un motivo desalentador para los ladrilleros de la


ciudad. Sin embargo siguen produciendo y vendiendo, aunque no en cantidades
como las de hace 20 años. Esto sin duda remarca la utilidad y el valor que tienen
los productos en la población, un valor de uso.

Con datos del INEGI 2000 en Enciclopedia de los municipios de México, 2005 (ver
figura 5 y 6) y datos del INEGI 2010 (ver cuadro 3) podemos apreciar como
productos como ladrillos, tejas y adobe siguen permaneciendo en la infraestructura
de la ciudad.

66
La teja, como puede notarse, ha tenido una baja, sin embargo es importante
aclarar que ocupa en estos momentos el tercer techo más utilizado en las casas
de San Cristóbal; por otro lado se puede ver que la utilización de ladrillos junto con
otros materiales ocupan el 74% y se encuentran en primer lugar, pese a la baja de
la demanda, estamos hablando pues de productos que son útiles para la ciudad.

Fig. 5.- Materiales predominantes en paredes, municipio de San Cristóbal de Las


Casas, Chiapas. Año 2000.

Fuente: Enciclopedia de los municipios de México, 2005.

Fig. 6.- Materiales predominantes en techos, municipio de San Cristóbal de Las


Casas, Chiapas. Año 2000.

Fuente: Enciclopedia de los municipios de México, 2005.

67
Cuadro 3.- Datos sobre tejas, ladrillos y adobes en San Cristóbal de Las Casas,
2010.

Materiales de construcción de la vivienda Número de viviendas particulares habitadas %

Piso de tierra 6,805 16.72


Piso de cemento o firme 27,053 66.46
Piso de madera, mosaico u otro material 6,626 16.28
Piso de material no especificado 223 0.55

Techo de material de desecho o lámina de cartón 80 0.19

Techo de lámina metálica, lámina de asbesto,


palma, paja, madera o tejamanil 14,409 34.23

Techo de teja o terrado con viguería 2,120 5.04

Techo de losa de concreto o viguetas con bovedilla 25,154 59.75

Techo de material no especificado 333 0.79

Pared de material de desecho o lámina de cartón 0 0

Pared de embarro o bajareque, lámina de asbesto


106 0.25
o metálica, carrizo, bambú o palma

Pared de madera o adobe 10,507 24.96

Pared de tabique, ladrillo, block, piedra, cantera,


31,229 74.19
cemento o concreto

Pared de material no especificado 254 0.60

Fuente: INEGI, 2010.

A pesar de esto, la teja y el ladrillo industrializado dejan a un segundo plano las


ladrilleras artesanales, las posibilidades de una mejora económica de los
artesanos ladrilleros son negativas debido a la competencia con empresas
grandes.

La comercialización de estos productos requiere de nuevas alternativas que


puedan competir con las empresas materiales mecanizadas y ganar un lugar que
los haga ser reconocido como productores locales y artesanales dentro de la
ciudad. Es necesario recordar que los productos de fábricas también utilizan el
principal material: la arcilla. Además de adherir otros materiales que posiblemente

68
tengan más gasto de energía e impacten negativamente en el medio y utilizar
maquinaria que elimina la mano de obra.

4.4.- Impactos de la actividad ladrillera.

A continuación se describen los impactos que se identificaron, mismos que fueron


útiles para la búsqueda de indicadores en la evaluación de sustentabilidad.

Las ladrilleras de San Cristóbal se identifican con los análisis de extracción de


recursos no renovables. Se confirma que existe cierto grado de deterioro del
suelo, así como contaminación. Sin embargo es preciso y necesario aclarar que
hay diferencias muy marcadas entre las ladrilleras de otros lugares (como en el
norte del país o en Perú, por ejemplo) con las de San Cristóbal. Dichas diferencias
se pueden encontrar en el proceso de producción, utilización de materiales, lo
tradicional, las costumbres y los apoyos que se han tenido al respecto. Estas
características hacen posible el análisis de impactos en los diferentes aspectos
que tomaremos.

4.4.1.- Impactos ambientales.

Las ladrilleras giran en torno al suelo, misma que el hombre transforma en


productos sólidos con el fin de generar recursos económicos. Esta actividad es por
sí sola no sostenible ya que en ella se utiliza un recurso que no puede renovarse
tan fácilmente (Montero, 2001, en Ramírez, 2008).

La producción, sin duda, genera el deterioro del suelo y es muy visible, como lo
podemos notar en las ladrilleras de San Ramón y el Santuario (Ver imagen 21 y 22
en anexo). El arranque de tierra en El Santuario ha llegado a provocar que el río
se expanda, impidiendo a su vez el arranque de más tierra (ver imagen 23 en
anexo). En San Ramón ocurre que a una profundidad de 1.5 m, ya no es posible
seguir arrancando ya que el agua brota por estar en zonas húmedas (ver imagen
24 en anexo).

69
El deterioro del suelo en las actuales ladrilleras es notorio y ha provocado que se
dificulte obtener el material necesario (arcilla) para la fabricación de los productos.
Sin embargo, dentro del proceso de producción podemos ver cómo es que se
aprovechan suelos conocidos como: lama y arena, ya que como dicen los
trabajadores: “la arcilla ha disminuido a comparación de décadas atrás”.

Lo anterior se podría ver como una alternativa inmediata ante el deterioro y


carencia de arcilla en las ladrilleras y, como se mencionó en páginas anteriores, la
diferencia es que el producto no tiene la misma calidad que un producto con arcilla
pura. Lo que recalco aquí es que la misma necesidad sobre las carencias de los
recursos hace que los procesos de producción cambien, ya sea que se aumenten
recursos, se quiten o se remplacen (como el caso del estiércol de ganado).

El arranque y utilización de la tierra, así como la expansión de la población, ha


provocado también pérdida de biodiversidad, tal como lo narran las personas
entrevistadas: “Anteriormente estos espacios no estaban muy poblados y el
paisaje era sumamente natural, era fácil encontrar algunas plantas que
utilizábamos para curar algunos dolores y enfermedades en el trabajo: chinchaua,
meste, chilca, sosa, malva, manzanillita, ahora todo eso se ha perdido; también
hay animales que ya no se ven, como: el tlacuache, sapos grandes, conejos,
víboras grandes”.

En general algunas partes que las ladrilleras han deteriorado están rellenadas y
habitadas por familias, que ahora están molestas por la actividad. Otro elemento
desfavorable ambientalmente es la emisión de humo en el proceso del quemado.
En pláticas informales que se realizaron durante el trabajo de campo, los
trabajadores reconocen que el humo es contaminante y dañino para la salud y por
tal motivo expresan: “por eso quemamos en la noche ya que de esa forma se
siente menos el humo y no afecta en el trabajo ya que cuando se quema en el día
el humo hace lagrimear a los ojos”.

70
En realidad la quema nocturna es mucho más peligrosa para los trabajadores y la
población cercana ya que existe la remota posibilidad de asfixiarse. La gente que
vive cerca de las ladrilleras menciona que las molestias que les provoca el humo
de las ladrilleras son el ardor de ojos y el olor a quemado. Algunos trabajadores y
ex trabajadores dicen tener actualmente algunos daños en su físico por un mal
cuidado en el trabajo y por la falta de herramientas necesarias, éstas son: reumas,
dolores de columna y rodillas.

Trabajadores y dueños en las ladrilleras están conscientes de que han estado


deteriorando el medio y que contaminan con el humo. Sin embargo sienten que
todo ello no es tan significante cuando se compara con otras actividades como los
bancos de arena (en la colonia Salsipuedes) o empresas que utilizan máquinas y
equipos tecnológicos más sofisticados. Algunas de sus expresiones son:

- “Sí, hacemos huecos, pero como la gente está viviendo ahora acá, pues no nos
quieren. Creo que les estamos ayudando, porque si viniera un aguacero, los hoyos
ayudarían para que no suba rápidamente el agua a las casas”.

- “Ahora tenemos un convenio con los del rastro, quienes les damos 600 tejas por
permitir ir a juntar el estiércol del ganado que matan ahí, hacemos una función de
limpiar el desecho de las vacas, la reutilizamos acá para producir los ladrillos,
¡imagínese que se tiren a los ríos!”.

- “El trabajo contribuye de alguna manera a mantener limpio los sumideros del
santuario, ya que el agua que pasa por ahí siempre arrastra pedazos de madera,
cascaras de coco, arena, lodo podrido y todo eso, lo juntamos porque nos sirve en
el proceso de producción. Limpiamos y todavía nadie se da cuenta. Evitamos que
todos esos desechos entren y tapen los sumideros”.

- “Contribuimos a que la imagen de la ciudad no acabe ya que surtimos de


material y ni siquiera lo reconocen”.

71
Punto a favor de las ladrilleras que me gustaría recalcar es que: sus trabajadores
tienen argumentos y dan razones que hacen ver y reflexionar su situación actual.
El ejemplo de la utilización del estiércol que se saca del rastro es favorable para
ambos. En primera porque ayuda a limpiar el rastro municipal; y segunda la
reutilizan para hacer ladrillos, vuelven útil, agarra un valor de uso, lo que
regularmente se tira en los ríos de aguas negras.

En comparación con algunos estudios de otras ladrilleras, las de San Cristóbal


todavía no usan materiales derivados del petróleo, náilones, plásticos, llantas, etc.
Para las ladrilleras de San Cristóbal, el principal combustible es la leña o costera
de ocote, árboles que abundan en la región de los Altos de Chiapas, lo que
significa que puede considerarse como un combustible que puede ser sostenible.

Es necesario recalcar que el gasto de madera que se realiza en las ladrilleras no


son pedidos que provoquen la corta directa de los árboles; regularmente se piden
las costeras y residuos de ocote de personas que se dedican al comercio de
madera o son encargados en los aserraderos. Dicho de otra forma, los ladrilleros
ocupan los desperdicios de los aserradores y carpinterías.

Esta materia prima es considerada por la FAO (2004) como neutra en términos de
las emisiones de carbono. Esto se debe a que la combustión de la biomasa
simplemente retorna a la atmósfera el CO2 que absorbió durante su crecimiento,
formando un ciclo cerrado. Hago mención de todo esto para recalcar la menor
contaminación del combustible utilizado en las ladrilleras de El Santuario respecto
a las de otros puntos del país; además es posible visualizar la posibilidad de
mantener dicho combustible de forma sostenida, al ser abundante en la región.

Regresando a la situación del suelo, las condiciones en estos momentos son de


desesperación ante su deterioro y la presencia de una población cada vez más
cercana a las ladrilleras, ocasionando un ambiente desalentador en los
trabajadores artesanales.

72
4.4.2.- Impactos económicos.

“La producción de ladrillos es una actividad intensa y con baja remuneración


económica; requiere de un trabajo manual por lo que es considerado por algunos
autores como una actividad artesanal” (González, 2010:12), efectivamente como
recalca la autora, el pago por esta actividad es bajo. Sin embargo, para los
trabajadores, es un empleo tranquilo en el que uno trabaja el tiempo que quiera y
los días que uno quiera ya que se gana por destajo (por la cantidad de producto
que elabore).

Es un trabajo en el que los accidentes son raros, en ocasiones hay lesiones en el


pie o manos cuando se bate la tierra: por pedazos de vidrios, espinas o golpes con
la herramienta (azadón y pico). Aunque existen riesgos de infección ya que se
trabaja con lama producto de las aguas negras. El sueldo a pesar de ser bajo,
representa una oportunidad y una fuente de trabajo para muchas personas, tanto
para los dueños, trabajadores y otros que se benefician indirectamente, como los
fleteros, cargadores y vendedores de leña.

Hoy en día los trabajadores están viviendo una crisis económica ante la baja de la
demanda y el aumento de la competencia de productos, mismos que alguna vez
representaron una buena fuente de ingresos y empleos. El ahorro es mínimo, la
mayoría de los entrevistados lo reservan para cuestiones de salud. A pesar de las
condiciones económicas desfavorables, la mayoría de los trabajadores dicen
identificarse y sentirse bien con dicha actividad. Lo anterior nos pode en dilema los
dos aspectos importantes, por un lado la identificación con su trabajo y por el otro
la poca remuneración económico, estamos hablando pues de una calidad de vida
baja, por lo que es necesario mejoras de la actividad no solo con el fin de mejoras
ambientales sino de la calidad de vida de los trabajadores.

En El Santuario, hay alrededor de 16 personas que dependen de este trabajo para


sostener a su familia, 7 en San Ramón y 1 en Tlaxcala. La economía que se vive

73
actualmente en las ladrilleras es desalentadora ya que las ventas de los productos
han decrecido y los compradores piden que el precio baje aún más. El pago por
los productos son bajos si contemplamos los costos ambientales de la actividad.

4.4.3.- Impactos sociales.

En un primer momento, considero que uno de los impactos más importantes a


nivel social tiene que ver con la identidad. Me parece primordial recordar que, con
la llegada de los españoles y su arquitectura, en el territorio sancristobalence se
sembraron las bases para que personas locales se introdujeran en las ladrilleras,
las adoptaran como suyas hasta formar parte de su identidad, su sentir, su visión,
sus obras.

En la actualidad nos encontramos a trabajadores que tienen una visión y un sentir


particular de su trabajo, que transforma el espacio ocupado por las ladrilleras en
un mundo de vivencias, experiencias, creencias y sentimientos que son
desconocidos y desvalorizados.

Se comparte pues hoy en día una identidad. Cansino (2007) apunta que los
habitantes originarios de la ciudad eran indígenas, y los mestizos, que hoy son
mayoría, provienen de esa combinación existente en las colonias españolas. En
este sentido, podríamos entrar en el dilema de una identidad impuesta por el
territorio colonial. Sin embargo, hay elementos que compartió la cultura indígena
con la española como es la construcción de casas con barro. En efecto, existen
datos que afirman que el ladrillo fue utilizado por la cultura olmeca (Calderón,
2006).

Tal actividad ha impactado en generaciones, ya que este trabajo es aprendido de


padres a hijos a lo largo de cientos de años, se ha transmitido de generación en
generación; trabajo que empiezan niños como un juego con la tierra y terminan por
ser y formar parte de su vida identificándose con la actividad. En la actualidad se
observan niños adentrarse a este mundo (ver imagen 19). En pláticas informales

74
con niños y adultos trabajadores, expresan que las razones principales de la
inserción de niños en el trabajo son:

- La búsqueda de empleo en temporada vacacional con el fin de ayudar


económicamente a la familia.

- La atracción de la manipulación del lodo; puede ser visto como un trabajo


divertido porque se puede jugar la tierra con los pies y manos.

- Hay niños llevados por sus papas, como el caso de los hijos de Salvador,
un trabajador de las ladrilleras, quien mencionó: “es necesario que trabajen
porque tienen que pagar lo que comen”. Y hay quienes por la propia
decisión se adentran al trabajo.

Imagen 19.- Niños trabajando.

Los adultos que llevan a sus hijos al trabajo lo hacen con el fin de aumentar su
producción y poder adquirir un pago mayor, el pago por el trabajo de los niños lo
hace el padre y no el dueño de las ladrilleras. En entrevista los niños mencionaron
que les pagan de 10 a 15 pesos por día. Es importante decir que la mayor parte de
los trabajadores, hablamos de un 90%, son personas que carecen de estudios,
aunque algunos intentaron estudiar la primaria.

75
Tal vez, para algunos, la elaboración de ladrillos es una opción desesperada ya
que implica la destrucción del medio tradicional de sustento: la tierra (trabajadores
de Chamula). Pero para otros significa una forma de vida que los hace sentir
contentos. Con el paso de los años los trabajadores sienten por su trabajo lo
siguiente:

- Logros que el trabajo me ha dado con los hijos: estudios.

- Emoción y alegría al saber que hemos contribuido con nuestro trabajo al


mantenimiento y restauración de la ciudad, por ejemplo el Ex convento de
Santo Domingo y el Parque de los arcos.

- Saber que nuestros hijos van a ver nuestro trabajo por muchos años en la
ciudad.

- Haber ayudado a los trabajadores en las ladrilleras.

- Es un trabajo que se tiene amor, es un gusto y alegría trabajar ahí, no


cambiamos de oficio.

- Se siente bien agarrar y jugar el barro.

- Estamos en contacto con la naturaleza.

- Estamos aquí porque Somos tierra y en tierra nos vamos a quedar aquí.

- Me siento mal al arrancar la tierra, me da lástima la madre tierra, no


quisiera hacer esto pero es por necesidad.

- Jugando aprendí a hacer ladrillos y así ha sido toda mi vida.

- Cuando me quedo en casa, me aburro y siento la necesidad de


entretenerme pisando el suelo.

76
- Se extraña el suelo ya que se ha pasado toda la vida en este trabajo.

- Sueño el trabajo, no quisiera que se termine.

- Me entusiasma, es mi anhelo.

- El dueño sabe y conoce como son sus productos y trabajadores, Javier


contaba: en cierta ocasión me reclamaban unas tejas en mal estado, les
pedí que me trajeran las tejas y es entonces que supe que no era mi trabajo
ni la de mis trabajadores, ¿Por qué? En el caso particular, mis trabajadores
tiene huellas que siempre dejan impregnados en el trabajo, el único que
hace tejas es Julio y pues él tiene un callo, entonces cuando él hace sus
tejas, el registro es la huella de su callo. No se puede equivocar en
identificar su producto, son marcas que las vuelven únicas, ya que cada
uno moldea de manera diferente los productos y así como conozco a mis
trabajadores también los demás lo reconocen.

Lo anterior demuestra cómo es que el trabajo se envuelve de sentimiento,


percepción, costumbres y conocimientos de los trabajadores ante el uso del suelo.
Algunos ex trabajadores, mayores de edad, sienten la necesidad de pisar el suelo
e incluso llegan a tener sueños sobre el contacto con la tierra en su trabajo. Hay
quienes afirman que no padecen ninguna enfermedad ya que pisar el suelo es
bueno para la salud.

Don Pacífico cuenta: “el barro tiene propiedades curativas, para el dolor de riñón y
dolor de cabeza. Basta con poner el puro barro en forma de tortilla en la parte
dolorosa y eso mismo te lo quita. Estos conocimientos, como otros más, fueron
conocidos por el mismo contacto con la tierra”.

77
El mismo señor cuenta que “hace aproximadamente 20 años llegó un médico
militar a hacer estudios sobre las propiedades curativas del barro y encontró que
era positivas. El barro, al combinarse con el excremento, tiende a retener
sustancias como la penicilina y de ahí se explican los trabajadores que cuando
tienen heridas, éstas se curan muy rápido”. Cabe mencionar que esto ocurrió en la
ladrillera de San Ramón y ahí solamente se utiliza el barro puro sin combinar otros
tipos de tierra.

En las ladrilleras se ve la continuidad del trabajo ya que se sigue transmitiendo de


padres a hijos y la tendencia de seguir es indiscutible. “El trabajo seguirá hasta
que el suelo lo permita” son palabras de la mayoría de los trabajadores. Algunos
dicen que seguirán replicando este trabajo con sus hijos y nietos, ya que es bonito
y representa una oportunidad económica que, aunque sea baja, no deja de existir.

De esta forma se vislumbra la necesidad de fortalecer el trabajo, mismo que


permitirá la continuidad de un sentimiento de pertenencia e identidad. A otro nivel,
se aprecia como algunas creencias se implantaron en las ladrilleras:

- Se hacen oraciones, uno pide por su trabajo para que le vaya bien, y se ponen
cruces en el barro o en la galera para que sean protegidos en el trabajo (imagen
20). Otros piden permiso a la tierra antes de arrancarla.

Imagen 20.- Símbolos que se tienen en las ladrilleras.

78
Otro impacto que considerar es respecto a la sociedad. Es necesario tomar en
cuenta que la gente que vive a los alrededores de las ladrilleras está en
desacuerdo; algunos vecinos optan por tratar de cerrar y correr a los trabajadores.
Al expandirse la población y el número de casas, estas ladrilleras quedan en
medio de mucha población que, al final, se molesta con la actividad. Hay vecinos
que opinan que estas ladrilleras deben de ser reubicadas ya que si las cierran o
las corren, los trabajadores se quedarán sin comer.

A pesar de aportar a la ciudad y a su imagen, este trabajo no es reconocido como


una actividad importante y no es valorada como tal. Se está ante una crisis del
valor de identidad, ya que toda identidad (individual o colectiva) requiere la
sanción del reconocimiento social para que exista social y públicamente (Giménez,
2001).

Existe una identidad que es valorada positivamente por los trabajadores pero a su
vez esa identidad no es reconocida por la sociedad ni por las autoridades. Lo
anterior puede considerarse como una identidad con valor negativo y genera
frustración, desmoralización, complejo de inferioridad, insatisfacción y crisis en los
trabajadores.

La problemática del descontento social no es algo nuevo, sin embargo mucha


gente, principalmente en el Santuario, está consciente de la fuente de empleo que
se genera y siente que es necesario plantear mejoras que beneficien a ambos
lados.

79
4.5.- El futuro de las ladrilleras “un paisaje triste”: palabras de
trabajadores.

Los trabajadores de las ladrilleras se expresan de forma pesimista respecto al


futuro de esta actividad. En las ladrilleras han llegado televisoras como Tv azteca
y Televisa para realizar entrevistas. Igualmente, en el año 2000, fueron invitados
por el entonces presidente municipal Mariano Díaz Ochoa, a hacer una
demostración de su proceso de producción en el centro de la ciudad. Fuera de
estos eventos puntuales, la producción de ladrillo constituye una actividad
invisible, poca valorizada y en vía de extinción.

Algunos dueños de ladrilleras han pedido apoyo a la presidencia, pero no han sido
tomados en cuenta. Para el caso de las ladrilleras del Santuario, los dueños
afirmaron que tienen un documento en el que se dice que cuando se regularicen
las tierras ocupadas por varias familias, tendrán que cerrar y no podrán seguir
produciendo.

En seguida, presento testimonios de los trabajadores al preguntarles sobre el


futuro de la actividad:

- “La producción de la teja para negocio tenderá a terminarse, esto porque


hay competencia con empresas más grandes que producen con máquinas.
Los ladrillos de Suchiapa son una competencia también, (una de sus
ventajas es que se organizan para vender en grandes cantidades), el
ladrillo lo venden de 2 a 3 pesos y con una mala calidad”.

- “Los ladrillos y tejas serán demandadas para fachadas y será un simple


lujo”.

- “No hay apoyos por parte del gobierno ni de la presidencia, si tuviéramos


apoyos o algún incentivo creemos que esto sería mejor”.
80
- “Terminará la chamba para todos los trabajadores porque cada día es más
difícil conseguir la tierra, es cuestión de buscarla bien”.

- “La gente posiblemente pare las ladrilleras por el desgaste de la tierra”.

Pese a todo lo anterior, el trabajo en las ladrilleras siguen en pie y personas


adultas y mayores afirman que el trabajo seguirá hasta donde se puede y se
transmitirá hasta donde se pueda ya que afirman que hay muchos niños, jóvenes y
adultos que pueden conseguir trabajo en estos lugares ya que no se le niega a
nadie; “solamente hace falta apoyo para dar continuidad al trabajo”: es lo que
afirman los trabajadores.

81
4.6.- Evaluación de la sustentabilidad de las ladrilleras.

A pesar de nuestra enorme dependencia de los recursos minerales y sus


derivados, existe hoy en día cierto grado de rechazo hacia las explotaciones
minerales, que se extiende al caso de la extracción de la arcilla para la fabricación
de tejas, ladrillos y adobe.

Es en este sentido que este estudio busca entender el grado de sustentabilidad en


la que operan actualmente las ladrilleras, así como tener algunas propuestas de
mejora. Para ello, he definido algunos indicadores, cuyo carácter particular se
debe a su necesaria adaptación a las características de la actividad ladrillera en la
producción de teja y ladrillo (ver método de trabajo).

Para la evaluación de sustentabilidad de las ladrilleras, decidí dividir los


indicadores en cuatro temas: el técnico, el ambiental-productivo, económico-legal-
político y socio-cultural, mismos que me permitieron conocer el estado de
sustentabilidad en cada uno de estos campos.

La medición se hizo con base a un valor numérico entre 1 y 5 con sus respectivas
categorías tomando como referencia el trabajo de Contreras et al., 1994, lo que
permite calcular un valor promedio por tema. La suma total, a su vez, refleja el
estado actual de sustentabilidad de la actividad ladrillera en San Cristóbal de Las
Casas.

Cuadro de valores.
1 Muy mal
2 Mal
3 Regular
4 Bueno
5 Muy bueno (sostenible)

Cuadro 4.- Valores.

82
El cuadro 5 arroja los resultados de la estimación de la evaluación. La calificación
de los indicadores se realizó a partir de las entrevistas, una de las herramientas
principales en esta investigación que me permitieron conocer las expresiones de
los individuos; por lo que no fue necesaria una consulta directa con la población
involucrada.

Considero que la calificación dada es aceptable ya que se retoma de las


expresiones y palabras de quienes fueron entrevistados, de la identificación en el
análisis de la información y además se contempla lo que se observó en campo. Es
necesario aclarar que la interpretación también modifica la realidad expresada por
el entrevistado, en base a prejuicios y experiencias previas, sin embargo en esta
investigación se trató de lograr que la subjetividad altere en la menor medida
posible la información a redactar.

83
TEMA/ ASPECTO INDICADOR VALOR
Servicios (electricidad, agua y drenaje) 1
Acceso a la zona 3
Seguridad en el trabajo 3
Equipo de protección 1
Técnico Acceso a innovaciones tecnológicas 1
Herramientas utilizadas en la producción 3
Alternativas de producción 2
Reutilización de residuos 4
PROMEDIO: 2.25
Disponibilidad de materia prima 2
Contaminación 3
Biodiversidad 2
Beneficio del Clima 2
Calidad del agua 2
Ambiental - Productivo Calidad del suelo 3
Calidad del producto 3
Cantidad de productos producidos 3
Calidad energética (leña) 4
Eficacia de los hornos 3
PROMEDIO: 2.70
Presencia de un mercado 3
Precio justo del producto 2
Salarios 2
Satisfacción económica de trabajadores 2
Apoyos al sector 1
Económico - Legal y político
Búsqueda de alternativas económicas 2
Permisos legales ante las autoridades 1
Derecho de propiedad 4
Reconocimiento municipal 1
PROMEDIO: 2
Aceptación social 2
Empleo 3
Organización y comunicación de ladrilleras 1
Gestión (capacidad de autogestión) 1
Salud de trabajadores 3
Salud de población cercana a las ladrilleras 4
Social - Cultural Satisfacción en el trabajo 4
Satisfacción de las necesidades 2
Conexión con su medio 4
Identificación con el trabajo 5
Valor de identidad 3
Reconocimiento de identidad 2
PROMEDIO: 2.83
SUMA - PROMEDIO TOTAL: 2.45
Cuadro 5.- Tabla de evaluación con indicadores y valores respectivos.

84
4.6.1.- Análisis de resultados de los indicadores.
indicadores

Este apartado pretende analizar cada indicador y los


os motivos de su puntuación.
puntuación A
continuación los describo.

Indicadores técnicos.

En este tema se obtuvo un valor-promedio


valor de 2.25 debido a algunas carencias y
puntos a favor que se tienen y explico a continuación:

Fig. 7.- Aspecto técnico.

La puntuación de uno para los servicios se justifica porque las


l ladrilleras cuentan
con el servicio de energía eléctrica pero carecen de agua potable y drenaje.
Aunque es preciso comentar que, para el caso de la ladrillera de San Ramón,
Ramón se
cuenta con agua de humedales a diferencia del agua de drenaje que corre a orillas
de las ladrilleras del Santuario. Los trabajadores hacen sus necesidades
necesid
fisiológicas al aire libre.

El acceso a las zonas se toma como regular ya que tienen calles,


calles mismas que no
están pavimentadas.. Las fábricas se encuentran en zonas
as poco transitables y
visibles, aunque pobladas.
pobladas

85
La seguridad en el trabajo es regular. Por un lado la mayoría de los trabajadores
manifiesta en entrevistas que casi no sufre daños respecto a las actividades; pero
hay quienes dicen tener algunos accidentes como: golpes, raspones. Por otro
lado, las ladrilleras al estar abiertas y no contar con algún cerco o barda que los
cubra, están propensas a que les roben las herramientas y los productos.

Para el caso del equipo de protección, éste es catalogado como muy malo ya que
el trabajador no hace uso de ropa o artículos útiles para la protección de su físico,
podemos citar el ejemplo tan mencionado de don Juan quien dice: “Cuando se
descargan los ladrillos del horno, se hace una polvareda y todo eso entra en por la
nariz y la boca, hay momentos en que se siente como si tuviéramos tarros de
azúcar en la boca y al escupir la saliva sale toda roja, después queda ardiendo la
garganta y la nariz”.

Evidentemente el uso de protección como el cubre bocas es necesario; la mayor


parte de los trabajadores anda siempre descalza porque dice sentir bien el
contacto con el suelo. Sin embargo el uso de botas y guantes también podrían ser
necesarios en determinadas actividades como cargar y descargar el producto del
horno.

El acceso a la tecnología simplemente es nulo debido al desconocimiento de


alternativas y a la falta de inversión externa para el sector y la autogestión carente
en los trabajadores y dueños de las ladrilleras. Sin embargo, esto puede verse
positivo ya que esto mismo ha permitido que el deterioro de la arcilla no se acelere
y el no tener por ejemplo, hornos eléctricos, hace que la producción no sea
exagerada.

En cuanto a las herramientas que se utilizan, como bien se explica, son totalmente
artesanales. Se toman como regular ya que considero y consideran que no
contaminan (ver cuadro 7 en anexo).

86
Las alternativas de producción son valoradas como malas ya que en todas las
ladrilleras se sigue produciendo de la misma forma; aunque se reconoce que hubo
reacomodos al contexto, por ejemplo con la introducción de estiércol de ganado y
la combinación de suelos como posibles alternativas ante el deterioro de estos
materiales.

Esto va de la mano con la reutilización de residuos que tiene una puntuación


buena, considerándose como uno de los puntos más rescatables de las ladrilleras
ya que los desechos suelen ser reutilizados:

- Los ladrillos o las tejas que salieron mal en el proceso del quemado se tiran
en los huecos para rellenarlos.

- El polvo del ladrillo y las cenizas del horno se reutilizan en el proceso de


producción de tejas y ladrillos, además que se utiliza en época de frio y heladas
para cubrir el ladrillo o teja crudo y evitar así su deterioro.

- Los pedazos de ladrillos que tienen algún defecto pero son íntegros se
venden a un menor precio.

- Se reutiliza el estiércol que sale del rastro municipal y se aprovecha la


arena y el lodo podrido que dejan los ríos.

87
Indicadores del ámbito ambiental – productivo.

El valor promedio de este tema se eleva a 2.70, conformándose de la valoración


de varios indicadores que se comentan a continuación.
continuación

Fig. 8.- Aspecto ambiental-productivo.


ambiental

Ya se ha insistido sobre la no renovabilidad dell suelo arcilloso que constituye el


elemento central para la producción de ladrillos y tejas. Su extracción constante
vuelve cada vez más difícil el encontrar tierra
erra barrosa o “barro virgen” así llamado
por los trabajadores-.

El saqueo de la arcilla se sigue dando y los espacios con los que cuentan estas
ladrilleras
leras tendrán que desaparecer en un futuro bastante cercano.
cercano La
disponibilidad de materia prima en el proceso de producción se vuelve mala ya
que el principal recurso es la arcilla. Sin embargo es preciso aclarar que la
madera, la muñiga, la lama y la arena no representan por el momento ningún

88
problema de disponibilidad, aunque sus requerimientos van a la par de la
disponibilidad de arcilla.

En cuanto a la contaminación, es tomada como regular desde la percepción de los


trabajadores. La emisión del CO2 es visible cuando las ladrilleras queman de día.
El humo es notorio durante las primeras 5 a 6 horas, después va perdiendo fuerza
(ver imagen 26). Hay que aclarar que en las entrevistas con trabajadores y gente
que viven a los alrededores de las ladrilleras, dijeron que el humo les causa el
lagrimeo y ardor de ojo. Por otro lado, en temporada de calor, el olor que provoca
la muñiga o excremento que se utiliza para la producción es desagradable.

Vinculada con la pérdida de suelos, la biodiversidad ha sido afectada. Sin


embargo se cuentan con espacios pequeños de flora y fauna. Ejemplo de ello es
que los nietos e hijos de ladrilleros de San Ramón atrapan ranas que se crían en
el área de trabajo en temporada de lluvias, para consumir las ancas de rana; en la
actualidad esto está en proceso de desaparición debido al uso del suelo y a la falta
de interés en la recuperación de flora y fauna.

Al tratarse del ambiente, el clima es un elemento esencial para la factibilidad de la


producción, cosa que es considerada como mala ya que al ser San Cristóbal un
lugar de clima templado, frío y lluvioso, se dificulta la producción y se retrasa el
proceso de secado. En épocas de lluvia el secado y la producción disminuyen. Sin
embargo, el clima también permite que el ladrillo sea una buena opción para las
casas, esto por sus propiedades térmicas.

La calidad del agua es tomada como mala, ya que la mayoría utiliza el agua
contaminada (las ladrilleras del Santuario principalmente) y sólo en época de lluvia
y meses después, es cuando se provee de agua de lluvia ya que los huecos que
se forman con la extracción de tierra permiten captar el agua.

89
Con la ayuda de pláticas informales, preguntando sobre cuestiones de salud, pude
comprobar que los trabajadores del Santuario, en ocasiones, sufren dolores
estomacales y les molesta el olor que desprende el río en temporada de calor.
Para los de San Ramón y Tlaxcala no ocurre esto ya que el agua es más limpia.

El suelo arcilloso es todavía posible encontrar. Pero debido a la venta de tierras y


formación de nuevos hogares en espacios que anteriormente ocuparon las
ladrilleras, este recurso se escasea con gran velocidad. La materia prima para la
elaboración de ladrillos es la arcilla: material natural sedimentario compuesto
principalmente de silicatos hidratados de alúmina (SGSTECNOS, 2010). La
calidad de estos suelos se considera con un promedio regular pero de
características distintas según el barrio. En San Ramón, presenta una textura de
mayor calidad que en El Santuario y éste, a su vez, usa suelos como la lama y la
arena para compensar.

Respecto a la calidad del producto, ésta va a ser determinada por los factores que
integran el proceso de producción (moldeado, secado, apilado y quemado), así
como por la calidad del suelo. Los ladrillos y tejas más sólidos se encontraron en
San Ramón, sin embargo en una de las galeras del Santuario se hacen buenos
ladrillos que presentan las mismas características. En general se le puede atribuir
un nivel regular, por los tipos de materiales que se viene usando, como el cambio
del estiércol de caballo por el de ganado y el uso de suelos de calidad regular.

En cuanto a la cantidad de productos que se produce, un cálculo promedio de la


producción total de las ladrilleras de la ciudad estima de 6 mil a 8 mil productos
por semana (entre ladrillos y tejas), lo cual se considera regular, considerando las
bajas en los últimos años. Actualmente se sigue produciendo con un promedio de
500 ladrillos por trabajador.

En cuanto a la calidad energética, valoramos la leña como buena ya que los


trabajadores dicen que no causa tanto humo. Por otra parte, la quema no es

90
cotidiana sino una o dos veces al mes, con un combustible renovable que es la
leña de ocote. No se le agrega ningún material que no sea natural, la misma FAO
menciona que la leña no contamina tanto ya que al quemarse solamente está
devolviendo el CO2 que consumió en su etapa de crecimiento, por estas razones
hemos tomado a este recurso como bueno.

En el caso de la eficacia de los hornos, es tomada como regular ya que éstos son
del tipo artesanal de fuego directo, tiro natural y abierto a la atmósfera, de
geometría rectangular con capacidades de hasta 5,000 ladrillos, hornos que no
son considerados con gran capacidad; requieren de 24 horas para la cocción del
producto. Algunos estudios sobre la eficiencia de hornos han demostrado que
disminuyendo la capacidad de los hornos se aprovecha mejor el fuego y se
vuelven más eficientes (calderón 2006).

91
Indicadores económico
conómico-legales y políticos.

conómico-legal-político.
Fig. 9.- Aspecto económico

La grafica enseña grandes


andes diferencias entre los indicadores que componen el
ámbito económico-legal
legal y político; cabe mencionar que es el aspecto que obtuvo
el promedio de puntuación más bajo: 2.

Cuando las
as ladrilleras se insertan al mercado
mercado, presentan un problema de oferta,
oferta ya
que la competencia tiene mejores
mejores establecimientos y precios más bajos de
productos fabricados con maquinaria.
maquinaria El mercado artesanal es limitado, su
demanda es reducida respecto a la capacidad de oferta,
oferta, sin embargo no han
dejado de vender sus productos.

El precio
recio del producto es barato, no toma en cuenta los costos de pérdida de suelo
y de biodiversidad, entre otros elementos degradados por la actividad. Tampoco
se paga el precio real del producto en tanto que éste es artesanal.
artesanal Por lo anterior,
se percibe una insatisfacción general
general de los que viven de la producción de ladrillo.
Eso, a su vez, acarrea una desvalorización de la actividad a pesar de sentirs
sentirse

92
identificados con ella. Por otro lado, no existen incentivos por parte de
autoridades, lo que reduce aún más su valorización y visibilidad.

En las búsquedas de alternativas económicas, los dueños demostraron que


siempre han luchado por ingeniárselas para vender sus productos. Sin embargo
no se observan frutos, debido a la desarticulación y falta de organización que se
vive al interior del sector.

Las ladrilleras no cuentan con permisos por parte de las autoridades y tampoco se
los han pedido, por lo que el ámbito legal es malo ya que de alguna manera no se
reconocen y no son visibles ante las instituciones. Las tierras en las que se
trabajan pertenecen a los dueños y están legales; los ladrilleros laboran e incluso
obtienen tierras de áreas que no les corresponde (caso del santuario).

En cuanto al reconocimiento del ayuntamiento municipal hacia el sector, es nulo.


Simplemente no tienen relevancia y no son tomados en cuenta. En las
inundaciones más recientes como la de 1973, las pérdidas de productos no fueron
reparados; en pocas palabras, no han sido vistos. Lo anterior se engloba y
relaciona con el apoyo al sector, no hay ningún tipo de apoyo en ninguna de las
ladrilleras.

93
Indicadores Socio-Culturales.

El valor promedio para este aspecto fue de 2.83 lo cual, en comparación con los
demás, se puede ver más favorable.

Fig. 10.- Aspecto Socio-cultural.

6
5
4
3
2
1
0
comunicación de…

Reconocimiento de
Empleo
Aceptación social

Salud de trabajadores

Satisfacción de las
Gestión (capacidad

Identificación con el

Valor de identidad
Salud de poblacion

Satisfacción en el

Conexión con su
Organización y

de autogestión)

sercana a las…

necesidades

identidad
trabajo

medio

trabajo
Social - Cultural

Considero que no se puede hablar de aceptación social de una actividad que no


está reconocida. Para unos debe de desaparecer y para otros no existe.
Indirectamente es aceptado, sobre todo para los que adquieren el producto. Se
han presentado algunos conflictos con vecinos de las ladrilleras, argumentando
que la actividad provoca derrumbes e inundaciones. Sin embargo estas quejas no
han sido de mucha magnitud y relevancia para los dueños y trabajadores.

El trabajo en las ladrilleras está abierto para recibir a trabajadores y por lo regular
casi a nadie se le ha negado el trabajo, se sigue empleando a trabajadores que
tienen que mantener familias, es un trabajo que a pesar de no tener una buena
remuneración es una esperanza para algunos.

En el sector ladrillero no existe organización entre trabajadores y mucho menos


entre ladrilleras. En ocasiones hubo intento de organización, por ejemplo en

94
momentos de pedidos demasiado importantes. En este caso, quien comprometió
la venta reparte la cantidad de producción entre cada galera (entre ladrilleros del
Santuario). No se ha tenido conocimiento de otro tipo de comunicación entre
ladrilleras.

Los comentarios valen para el indicador de gestión, ésta se considera inexistente


ya que al no haber organización entre los diferentes puntos ladrilleros la gestión es
prácticamente nula.

Respecto a la salud de los trabajadores, con el paso de los años algunos han
adquirido enfermedades como reumas, dolor de rodillas, ácido úrico y
enfermedades pulmonares. Las personas que padecen estas enfermedades son
mayores de 60 años y comentan que no se cuidaron y trabajaban sin protección.
Se considera con valor regular ya que no son en su totalidad y algunos otros
expresaron no tener ninguna consecuencia ante su salud.

Las entrevistas realizadas a personas que han vivido más de 10 años cerca de las
ladrilleras, consideran que la actividad no ha influido en efectos negativos o
consecuencias en su salud, pero sí dijeron sentir en ocasiones que los ojos les
ardían cada vez que se prendían los hornos.

La satisfacción que sienten los trabajadores es relevante, ya que afirman que se


siente bien al estar en contacto con el suelo y por consiguiente con la actividad; la
costumbre y el hábito sobre el trabajo se vuelven importantes para los
trabajadores ya que el trabajo es visto como parte de su vida y se identifican con
él hasta en los sueños. Eso podría explicar por qué siguen trabajando en este
sector. Lo hacen por identificación con el trabajo, ellos se sienten bien por lo que
elaboran y porque parte de su trabajo ha quedado plasmada en la ciudad y en sus
hogares.

95
Pese a lo anterior, la satisfacción de necesidades es negativa ya que existe una
insatisfacción económica y limitaciones serias en cuanto a cuestiones de salud,
vivienda, ropa, calzado y alimentación. En otro aspecto, la conexión con el medio
de los trabajadores es buena, ya que comparten parte de su vida con la tierra y
dicen ser parte de ella. Las ladrilleras de San Ramón y Santuario están rodeadas
todavía de vegetación y por lo tanto los trabajadores dicen respirar un ambiente
tranquilo y más sano.

Los trabajadores de las ladrilleras se sienten identificados con el trabajo ya que es


una actividad que hacen diario y además se identifican porque es un empleo que
se ha transmitido de generación en generación. La mayoría de los trabajadores
expresaron que la actividad conlleva un sin fin de vivencias y experiencias que han
marcado sus vidas. Por lo que tenemos una apropiación de la actividad.

La identidad sin duda la tienen marcada y la reconocen, ellos sienten que el


trabajo que realizan es diferente a muchos otros que hay dentro de la ciudad. Los
trabajadores valoran lo que han aprendido y vivido en la actividad. Sin embargo el
valor de su identidad se ve regular ya que no es reconocida por parte de la
sociedad y las autoridades, pese a que han influido a la cultura de San Cristóbal;
lo anterior ha significado mucho para los trabajadores de las ladrilleras, ya que
sienten que no son reconocidos.

96
4.6.2.- Indicador total.

El valor general promedio del total de los indicadores en los cuatro ámbitos
analizados alcanza 2.49. De acuerdo a nuestra tabla de valores, el estado de
sustentabilidad se cataloga como malo (Contreras et al., 1994), este valor nos da
la pauta para decidir sobre las mejoras y propuestas que ayudarán al sector
ladrillero a mejorar sus condiciones ambientales, sociales, económicas y políticas;
el resultado no indica necesariamente que la sustentabilidad está a un nivel medio
ya que los indicadores son de tipo cualitativos, considerando que no todos los
fenómenos naturales y sociales son reducibles a expresiones matemáticas.

Es interesante observar que los temas en que se tuvo mayor valor fueron en el
social cultural y el ambiental productivo. En el ambiental productivo es necesario
ratificar que la contaminación de las ladrilleras no es muy notoria a comparación
de otras actividades mineras; además que el uso de la leña como combustible
favorece la puntuación, así como el hecho que la arcilla puede encontrarse
todavía para seguir produciendo.

En el aspecto sociocultural que fue el de mayor valor, se habla de una necesidad


de reconocimiento por parte de los ladrilleros y del surgimiento de una identidad
propia, que incluye una relación estrecha de esta profesión con su entorno natural.

En cuanto a los indicadores técnicos y económico-legal-político, estos son de


menor valor, por lo tanto son de los primeros aspectos a tomar en cuenta para la
propuesta de mejora de la actividad, así como la mejora de la calidad de vida y del
ambiente.

97
Fig. 11.- Valores de todos los aspectos o temas
temas.

El estado actual de las ladrilleras


ladri de San Cristóbal de Las Casas,
asas, según el valor
total resultante de la estimación de todos los indicadores elegidos, se considera
“malo”. Sin
in embargo es interesante aclarar que se acerca al valor regular,
regular o sea a
un valor que reúne por igual fortalezas y debilidades.
debilida

Este resultado nos permite reconocer el estado actual en que operan las
ladrilleras, al mismo tiempo de reconocer que es necesario plantear propuestas
urgentes que ayuden a mejorar dicho sector. Como pudimos observar, hay puntos
a favor que son importantes para estas ladrilleras,
ladrillera , mientras que algunos de los
puntos en contra se podrrían mejorar.

Considero que esta evaluación sintetiza la situación observada del sector ladrillero
en San Cristóbal de Las Casas, en particular a los elementos a tomar en cuenta
para un mayor acercamiento a su sustentabilidad. La realización de esta
evaluación a partir de las percepciones, opiniones, participaciones y sentir de las
personas con intereses en el tema
tema, refuerza la imagen reflejada y constituye un
primer paso
o para construir mejoras y alternativas desde los interesados y su
contexto de trabajo y vid
vida.

98
4.7.- Propuesta de mejora de la actividad.

Las actuales ladrilleras se encuentran en una situación valorada como mala. A su


vez, sus debilidades provienen principalmente de una dificultad del gremio a
generar soluciones a los problemas tanto técnicos como socioeconómicos que se
presentan, para contrarrestar o por lo menos atenuar los efectos negativos de la
actividad. Lo anterior se justifica ya que nuestro diagnóstico no comprueba daños
o problemas de gran amplitud, fuera del uso de un recurso no renovable como es
el suelo. Lo anterior no quita nada a la urgencia de buscar cómo resolver varios de
los problemas puntuales que se plantean.

A nuestro parecer, la necesidad más apremiante del sector de producción


artesanal de ladrillos es su valorización por parte de sus clientes, vecinos y
autoridades. Por lo que se requiere encontrar las formas de reconocer los
espacios adecuados para esta actividad y permitir a las empresas existentes su
uso. Para ello, se requiere de políticas públicas que reconozcan la utilidad de las
ladrilleras artesanales para una ciudad con las características de San Cristóbal de
Las Casas.

Entendiendo las políticas públicas como la solución de problemas públicos


mediante la participación, opinión y corresponsabilidad de los afectados para
lograr acciones gubernamentales más congruentes. Una de las herramientas de
políticas públicas más incluyentes está constituida por el ordenamiento ecológico
territorial de la ciudad (SEMAHN, 2012). Un reconocimiento al servicio otorgado
por las ladrilleras sería mediante la inserción de esta actividad en espacios
adecuados para su buen funcionamiento.

Lo anterior debería de ser aplicada en San Cristóbal, ya que las ladrilleras, al


formar parte indispensable de la infraestructura y la identidad de la ciudad tienen
el derecho a ser vistas tal y como lo marca la Ley Federal sobre Monumentos y
Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas (ver anexo 7.15), el Plan de

99
Desarrollo Chiapas Solidario 2007-2012 (ver anexo 7.16) y el Plan Municipal de
Desarrollo (ver anexo 7.17).

El Ordenamiento Ecológico es un instrumento de política ambiental cuyo objeto es


regular o inducir el uso del suelo y las actividades productivas, con el fin de lograr
la protección del medio ambiente y la preservación y aprovechamiento sustentable
de los recursos naturales, a partir del análisis de las tendencias de deterioro y las
potencialidades de aprovechamiento de los mismos (LGEEPA, 1998). Es
necesario, pues, ubicar las actividades productivas en las zonas con mayor aptitud
para su desarrollo, generando así impactos negativos menores. Se pueden
delimitar zonas con aptitud para la actividad ladrillera y la actividad de extracción.
Sin duda alguna se necesita de predios para la actividad ladrillera, y es el fin de
implementar el ordenamiento territorial y que las autoridades puedan demostrar
interés por esta actividad, asignando espacios adecuados, como se hace en
Arequipa y Cusco Perú ( Negrón et al., 2007).

Al presentar un trazado planificado del que resultaría un número determinado


de lotes, permitiría que cada ladrillero desarrolle su producción en su parcela.
Esto traería ventajas al sector ladrillero, en particular:

- Incorporar eficientemente programas de mejoramiento de la calidad,


realizar capacitaciones, talleres y evaluaciones.
- Eliminar la competencia desleal, porque los precios se mejoran por la
aplicación de técnicas de comercialización conjuntas.
- La sociedad se beneficia, pues la actividad se realiza en una forma
totalmente transparente, legal y de reconocimiento (social, laboral,
seguridad).
- La cercanía de los productores permitirá adaptar proyectos
relacionados con la producción, a los cuales los pequeños productores
aislados difícilmente pudieran tener acceso.

100
Es necesario también para las ladrilleras que se cuenten con zonas de
arranque o canteras, éstas deben de estar legalmente permitidas por el
municipio, la explotación de una cantera en forma racional con el
correspondiente informe de impacto ambiental, la explotación planificada, la
remediación de los cambios del paisaje y aprovechamiento de espacios
deteriorados no puede ser abordada por un pequeño productor, por lo que el
acomodamiento en una zona para todos es más factible. Lo anterior debería
de corresponder en gran medida a las autoridades ya que se habla de una
mejora que necesita recursos económicos fuertes, a la vez se puede
considerar como una acción que de valor positivo al sector ladrillero.

Por otro lado, en la identificación del proceso productivo muestra que las
herramientas artesanales no contaminan. Además considero que permite que se
mantenga cierto control en la cantidad de producción. Los hornos son punto de
atención ya que los que se utilizan en San Cristóbal son de poca capacidad y esto
permite mayor eficacia. Sin embargo, hace falta tomar en cuenta las siguientes
consideraciones:

-La fabricación artesanal de ladrillos en hornos de fuego directo sin chimeneas,


produce humaredas con altas emisiones de material particulado, por lo que se
tomarían en cuenta las chimeneas en los hornos.

-El espesor de pared recomendado de 0.80 m permite retardar la pérdida de calor


y la mejor cocción de los productos; permite el ahorro de combustible, en el horno
convencional mejorado se ahorra alrededor de 300 Kg combustible por quema
(PRAL, 2008).

No obstante, se podría pensar en la introducción de hornos más eficaces ya


probados en distintos lugares, claro siempre y cuando las ladrilleras se ubiquen y
tengan el apoyo de las políticas públicas.

101
Horno vertical ecológico: se centran en menos emisión de CO2 y menos tiempo
de cocción así como mejor calidad de ladrillos y mayor producción (PRAL, 2008),
utiliza poco combustible (carbón mineral), en su funcionamiento el horno tiene
dimensiones de 4 m x 4 m y una altura de 9 m, en su interior tiene un “eje de
cocción” de 1 m x 1.2 m y una altura de 5.2 m y dos chimeneas ubicadas en los
costados, su capacidad de producción es de 72 millares al mes, realizando
descargas de 200 ladrillos cada 2 horas.

El “eje de cocción” está construido con ladrillos comunes unidos con arcilla, entre
esta superficie y el área externa esta rellenado con material aislante “piedra
pómez”, y tiene equipos para controlar la temperatura, ubicados en tres zonas del
horno, (superior, central e inferior). Los ladrillos se suben al horno de forma
manual.

Con ayuda de un sistema de poleas se carga un grupo o serie de 200 ladrillos (en
la parte superior del horno), constan de 4 capas de ladrillos arreglados con una
forma determinada, entre cada capa se esparce carbón mineral y entre ladrillo y
ladrillo hay una separación de 1 cm, la última capa tiene 6 columnas de ladrillos
con 5 espacios que permitan el ingreso de 5 barras removibles para realizar la
descarga en la parte inferior del horno. La descarga se inicia cuando la
temperatura en la parte central del eje es de 900 ºC, inmediatamente una serie de
ladrillos cocidos se retira en la base del horno mediante un sistema de descarga
que consta de dos barras de acero unidas a la estructura de concreto del horno,
cinco barras de acero móviles, un carro de descarga con seis barras unidas en la
estructura del carro, y dos tecles colocados a cada lado del horno.

1.- El carro asciende con ayuda de los tecles hasta alcanzar las 5 barras
removibles que están apoyadas en las 2 barras fijas y soportan toda la carga del
horno.

2.- Una vez que coinciden se retiran las barras removibles.

102
3.- Ell carro desciende con una serie hasta que a
aparezca
parezca otra serie de ladrillos.

4.- Se
e reinsertan las barras removibles en los espacios dejados en la última capa
de ladrillos para sostener otra
otr vez toda la carga del horno.

5.- Ell carro se desciende hasta el suelo y con ayuda de rieles se traslada al
exterior del horno para
a clasificación y venta de los ladrillos.

Emiten “0” cantidad de azufre, este


ste horno se mantiene encendido hasta por 8
meses continuos.

Imagen 21.- Horno vertical Continuo.

Hornos ecológicos MK2 (González, 2010):: nace en el 94 después de una multa


por emisiones exageradas de CO2, el proyecto de los hornos MK2
MK en ciudad
Juárez fue financiado
do por programas binacionales; esta
esta experiencia en ciudad
Juárez y la tecnología de los MK
MK22 fue muy promocionada en diversos eventos
académicos y ferias científicas. Así,
Así, diversos estados se han interesado por la
tecnología,
ía, la cual se ha replicado en San Luis Potosí, Querétaro, Durango,
Puebla, Chihuahua
hihuahua y Jalisco.
Jalisco

103
El Horno Ecológico MK2 reduce hasta el 50% en emisiones de CO2, un 83% en
disminución de partículas emitidas. A su vez se reduce en un 53% la cantidad de
madera o combustible necesario para realizar la “quema”. Poseen dos hornos
conectados por un ducto inferior, que se abre y cierra de manera manual; también
poseen techos en forma de cúpulas, lo cuales facilitan el flujo del calor de manera
uniforme. Cada bóveda tiene una chimenea lateral y una capacidad similar de
5,000 ladrillos.

Los MK2 sólo tienen una boquilla de alimentación de combustible, lo cual ayuda a
evitar la pérdida de calor y a hacer eficiente el uso de combustible. El proceso
comienza llenado las dos bóvedas con la misma cantidad de ladrillos; los ductos y
chimeneas se cierran de forma manual, y se comienza la quema de la bóveda 1.
Al llegar a cierta temperatura el ducto se abre para permitir el paso de la humedad
y las partículas contaminantes de los ladrillos quemados a la segunda bóveda,
donde serán absorbidos por los ladrillos ubicados en la bóveda 2 logrando un pre-
cocimiento del material.

Una vez absorbidas las partículas y la humedad por los ladrillos de la bóveda 2, se
cierra el ducto y se abre la chimenea 2 para liberar las partículas que no pudieron
ser absorbidas por los ladrillos. Así termina la primera quema de ladrillo, se retiran
el material quemado de la bóveda 1 y se introduce material crudo en la misma
para continuar con el mismo procedimiento ahora teniendo la bóveda 2 como la
bóveda de quema principal. Debido al pre-cocimiento del material de la bóveda 2,
el tiempo de quema y de combustible a emplear se reducirá en un 50% (Hoffman
et al., 2002 en González 2010).

104
Imagen 22.- Horno ecológico MK2.

Una de las alternativas que me parece interesante aplicar es el del manejo de un


polímero, se trata de un proyecto kd54, de ladrillo ecológico, (Tlajomulco, Jalisco)
esta alternativa lleva el siguiente procedimiento:

1.- Se mezcla un polímero con agua. El agua se utiliza en el sistema tradicional y


se usa en la misma proporción, la cantidad de polímero varía, dependiendo de la
cantidad del material que se tenga.

2.- Se mezcla el agua con las tierras a utilizar, se puede hacer con el método
tradicional a mano o con una máquina que revuelva bien, se mezcla bien hasta
quedar húmedas y manipulables.

3.- Se lleva a cabo la elaboración del ladrillo con la mezcla obtenida, es el mismo
procedimiento tradicional, el color de los tabique es el mismo que el de la tierra
utilizada para darle color rojo o de otros tipos, solo se le agrega un colorante.

4.- Se esperan 7 días para el secado y con eso queda el ladrillo, no necesita meter
al horno, no se utiliza quema alguna, se ahorra 70% del trabajo tradicional, son
ladrillos 100% ecológicos, ladrillos 100% acústicos y térmicos, ladrillo 100%
impermeables.

105
Esta alternativa está todavía en proceso de comercialización y por el momento
sólo se encuentra en Tlajomulco, Jalisco (Daniel, 2010).

Como bien afirman los ladrilleros, las condiciones del clima de San Cristóbal son
un factor importantísimo en el lapso de tiempo de la producción, ya que al tener un
clima templado y húmedo, lleva los productos a tardar más tiempo en secarse,
cosa que en tierra caliente se reduce casi a la mitad. La energía solar ha sido
aprovechada en secadores para diversos productos agrícolas, sin embargo se
puede hablar también para productos como los ladrillos, se dificulta el proceso de
secado en los meses lluviosos, por lo que nos obliga a pensar en una posible
tecnología que nos pudiera ayudar en disminuir el tiempo de secado de ladrillos y
tejas en dicha temporada.

Se podría pensar en el prototipo del secador solar para café construido en Tziscao
(Barrueta et al., 2003) y adecuarlo para productos como los ladrillos y tejas. El
secador tendría:

- Una tarima de ladrillos enrejados que permitan colocar los ladrillos crudos
para su secado y a la vez, permitir su aireación.
- Cámara de tipo invernadero con el fin de concentrar el calor. Techo de
plástico de invernadero a una altura de 1.80 m y paredes laterales del
mismo material con ventanas y una puerta, para controlar la circulación del
aire y poder cerrarlo durante las noches.

Lo anterior faltaría comprobarse mediante prácticas que ayuden a mejorar esas


deficiencias en el proceso de producción.

Una tarea urgente es la generación de propuestas para reducir los riesgos de


accidentes y enfermedades en las ladrilleras. Sería importante que se tomara
consciencia de la necesidad de una protección física en actividades puntuales

106
como la descarga de los hornos y la carga para el transporte. Se vuelve esencial
la utilización de algunos materiales como:
- Cubre bocas para evitar el polvo del ladrillo, ya que está comprobado que la
exposición a éste, puede provocar daños a la salud por su contenido en
sílice libre cristalina (PRAL, 2008).
- El uso de sombras que protejan del sol al trabajador (estos pueden ser
árboles).
- Utilización de botas cuando se requiera, ya que en esta investigación se
reconoció que las personas tienen percepciones y sentimientos con
respecto al contacto con el suelo.

Se puede introducir servicios que los volverían menos vulnerables a las


enfermedades, como por ejemplos baños o incluso en un futuro baños secos que
servirán para el relleno de huecos causados por la extracción de la tierra; la
conexión de agua potable permitiría a los trabajadores no estar propensos a la
contaminación por la utilización de agua sucia.

Por otra parte, retomar la producción del adobe en las ladrilleras sería una buena
alternativa ya que de las conocidas en este estudio solamente una lo hace y en
poca cantidad, además de ser un producto que no necesita cocción.

A otro nivel, un plan de recuperación de tierras deterioradas sería magnífico, los


espacios degradados pueden convertirse en bienes a través de usos alternativos:

- Rellenar huecos con los mismos residuos del polvo del ladrillo, las cenizas y
los pedazos de productos que se quiebren.
- Relleno con desechos orgánicos, con el fin de producir abonos o incluso el
lombricomposteo.
- Una tercera podría ser: la piscicultura, como una actividad que genere
ingresos extras en la bolsa de los trabajadores.

107
- Utilizar los espacios degradados para la siembra de cultivos o árboles
leñosos o frutales, mediante la mejora de estructura del suelo con
composteo o rellenos.

En otro ámbito pero muy vinculado a lo anterior, se ha comentado de la falta de


organización de los ladrilleros. Este hecho por lo menos limita la búsqueda de
mercados, además que refuerza la falta de visibilidad.

La organización entre ladrilleras podría generar fuerzas para competir con


aquellas empresas mecanizadas que venden sus productos a un menor precio.
Una de las grandes debilidades para los ladrilleros de esta ciudad es precisamente
su organización que como pudimos apreciar es casi nula. La asociación o
cooperación entre ellos permitiría presentar un mayor volumen de producción,
mejorar los procesos de producción y la calidad de los productos, ahorrar en
consumo de recursos naturales y materiales (leña, arena, aserrín, arcilla, etc.),
compartir y reducir gastos comunes, aumentar el nivel de ventas y clientes. Una
organización exitosa podría generar un proceso de gestión. Es necesario que el
sector ladrillero se fortalezca con el desarrollo de sus capacidades para poder ser
ellos mismos quienes generen su desarrollo en el sector.

Otras herramientas para fortalecer el sector podrían ser capacitaciones, talleres,


cursos, diagnósticos, trabajos, prácticas etc., mismos que pueden ser aplicados
por la presidencia o por agentes interesados en el ramo con el fin de coadyuvar a
su desarrollo. Es entonces ahí donde la política pública puede jugar un papel
importante a corto plazo.

108
5.- CONCLUSIONES.

Evaluar la sustentabilidad es complejo debido a la característica multidimensional


y a la falta de claridad del concepto. En esta investigación se abarcaron 4 ejes
esenciales para su análisis: técnico, económico, social y ambiental, mismos que
sirvieron para evaluar la evolución, el estado actual y el potencial de las ladrilleras,
influenciada por la evaluación de la calidad de vida que escribe Contreras et al.,
1994. De esta forma se logró responder a las preguntas de investigación, así
mismo a los objetivos generales y específicos planteados.

Sin duda alguna conocer y reconocer el pasado es pieza fundamental para


entender el presente y planear el futuro. Así pues, los datos que se encontraron
dieron pie para visualizar el probable comienzo de la actividad ladrillera en la
ciudad en 1528; igualmente reflexioné sobre la creación de una identidad de los
ladrilleros, una identidad que posiblemente inició con el trabajo de los indígenas.
Sin embargo, a lo largo de la historia y como se demuestra en el presente, el
trabajo es cada vez menos reconocido a pesar de su importancia para la ciudad.

El sector ladrillero artesanal se puede caracterizar como una economía de


subsistencia, de bajo nivel de condiciones de vida, escasa tecnificación y
desfavorables condiciones de comercialización. Pero también lo identificamos
como pequeños espacios culturales dentro del territorio municipal. Las ladrilleras
constituyen lugares de experiencias de vida que se transmiten de generación en
generación, aunque se reconozca una cierta degradación ambiental debida, en
parte, a la actividad.

Como conclusión puedo confirmar que el sector ladrillero se declina del lado de
una falta de sustentabilidad. Sin embargo, se presentan indicadores que dan a
conocer aspectos favorables, como por ejemplo la reutilización de algunos
materiales que ellos realizan, los terrenos propios de los dueños, la identificación y
satisfacción de su trabajo, entre otros citados a lo largo de este trabajo.

109
Igualmente pudimos apreciar que la actividad no genera tanta contaminación
como pudiera pensarse, siendo una actividad extractiva. Los conflictos se deben
principalmente a que la expansión de la población hace que las fábricas quedan
en medio de las colonias, en zonas urbanizadas, con los impactos que esta
situación representa para las dos partes: vecinos y ladrilleras.

A otro nivel, no se ha logrado mejorar e innovar en el proceso de producción. El


producto artesanal, en vez de ser un producto exclusivo de mayor valor, es un
producto de bajo valor.

Conocer el proceso de producción y comercialización de las ladrilleras e identificar


los elementos culturales que se involucran nos permitieron reconocer el valor que
deberían de tener ante la sociedad sancristobalence –aunque no reconocido y
mucho menos aceptado– es útil y tiene un valor de uso no sólo para la sociedad
sino para la imagen de la ciudad como tal, por lo que resulta oportuno conocer el
impacto de las ladrilleras en lo ambiental, social y económico y plantear
alternativas técnicas y sociales a los problemas encontrados.

Esta investigación argumenta, pues, para el rescate de este trabajo y de su


reconocimiento por las autoridades municipales a través de su inclusión en las
políticas públicas sociales, económicas y ambientales. Las instituciones públicas
deben prestar atención a este sector y escuchar las posibles alternativas y
ventajas que podría traer a la ciudad la producción artesanal de ladrillos.

Además de su utilidad y valor de uso para renovar la imagen de “la ciudad


más mágica de las mágicas” las ladrilleras podrían constituir un atractivo
turístico en tanto que permitir a San Cristóbal ser “la ciudad que produce y
restaura su infraestructura (arquitectura)”, buscando formas creativas de
enseñar su arquitectura y la producción artesanal que está atrás.

La política pública que debería ser primera para este tema es la inclusión de la
actividad en el Ordenamiento Ecológico Territorial, con el fin de definir espacios
110
legales y aptos, así como gestionar apoyos para la renovación de infraestructura y
el fortalecimiento del sector productivo, mejorando así su competitividad y la
comercialización de los productos. Aclarando que la participación de los ladrilleros
es de suma importancia para poder lograr esto, es necesario el apoyo de agentes
externos o de autoridades, debido a la falta de recursos tanto humanos como
económicos del sector ladrillero ante la gestión de la mejora de su actividad y de la
calidad de vida de los involucrados en el sector.

Lo anterior podría lograrse a través de capacitaciones, talleres, cursos, y espacios


en donde se den a conocer. Igualmente, sería bueno permitir a los niños y jóvenes
de la región, así como a sus visitantes de conocer esta actividad como otro paso
para su valorización. A nivel de las ladrilleras es necesario que se generen
procesos de organización para una mejor gestión del sector, así como la
promoción de acciones que lo favorezca.

Es preciso recalcar que lo que se buscó en esta investigación es el aporte de


opciones de evaluación de la sustentabilidad, además de la creación de un
enfoque que permita ver a la sustentabilidad no sólo desde el manejo del recurso,
sino también incluyendo la identidad y el valor de esta actividad.

Esperemos que este estudio sirva de base y permita generar más investigaciones
sobre el tema, para avanzar hacia una gestión más integral de la actividad.
Algunos estudios o experimentos podrán centrarse en la mejora de herramientas
como secadores, hornos, calentadores, que hagan más eficaz el proceso,
reduciendo el uso de algunos recursos (suelo, leña, entre otros), así como de la
contaminación y de los costos de producción.

Igualmente recomendamos a los productores que se organicen y empiecen lazos


de comunicación entre ellos para fortalecer todas las etapas del proceso, desde la
producción hasta la comercialización, así como mejorar las condiciones de trabajo,

111
por consiguiente su calidad de vida y ser ellos los principales responsables y
beneficiarios del desarrollo de su actividad.

112
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117
7.- ANEXOS.

7.1.- Cuadro 6.- Lista de personas que proporcionaron sus datos en las
entrevistas.

Personas entrevistadas que proporcionaron sus datos:


Nombre: Demetrio Javier García Méndez. Edad: 56 Vive en: Tlaxcala
Nombre: Francisco Hernández Hernández. Edad: 26 años. Vive en: S.C.L.C
Nombre: Humberto Giménez Aguilar. Edad: 53. Vive en: La quinta San Martín
Nombre: Javier González Molina. Edad: 57 años. Vive en: mexicanos
Nombre: José Adrián Hernández Muñoz Edad: 70 Vive en: S.C.L.C
Nombre: Juan Sánchez Pérez Edad: 57 Vive en: El Santuario
Nombre: Julio Cesar Gómez Sánchez. Edad: 46 Vive en: El ojo de Agua
Nombre: María Entzin López Edad: 40. Vive en: Santuario
Nombre: Mariano Guzmán Pérez Edad: 6 Vive en: Betania
Nombre: Mauro Guzmán Pérez Edad: 21 Vive en: Betania
Nombre: Narcisa Guzmán Pérez Edad: 13 Vive en: Nuevo Jardín
Nombre: Samuel Guzmán Pérez Edad: 17 Vive en: Betania
Nombre: Sebastián Méndez Díaz. Edad: 43 Vive en: Laguna Peten Chamula
Nombre: Venancio Sabino González Luna Edad: 67. Vive en: mexicanos
Nombre: Pablo Fernando Hernández Hernández Edad: 67. Vive en: mexicanos
Nombre: Mariano Crescenciano Pérez Méndez. Edad: 79 años Vive: Santuario
Nombre: José Nucamendi Simuta Edad: 65 años. Vive: Suchiapa
Nombre: Ángel Velasco Edad: 91 años Vive: Tlaxcala

7.2.- Cuadro 7.- Cuadro de herramientas más utilizadas en las ladrilleras.

Herramienta Nombre Función

Se usa para arrancar, picar y quebrar la tierra para


Pico facilitar su maniobra

Pala Se usa cuando se va a extraer la tierra, facilita el


llenado de la carretilla.

118
Es usada para trasladar la tierra del lugar de arranque
Carretilla al lugar del batido. Se cargan los ladrillos secos hasta
el horno.

Sirve para arrancar los terrones de tierra, para el


Azadón batido y mezcla del barro, arena, lama y muñiga.

Utilizada para acarrear el agua, en ocasiones el polvo


Cubeta del ladrillo y medir la muñiga.

Esta herramienta es utilizada para majar el lodo


Luk´ batido en el proceso de producción de la teja para
o quitar restos grandes de pasto o zacate que trae la
Luko. muñiga. Anteriormente los fundadores de las
ladrilleras lo utilizaban para apilar los ladrillos.

Esta herramienta es un metal que tiene filo en una de


sus orillas y es utilizada para apilar los ladrillos, se
Raspador raspan las orillas con el fin de quitar grumos o tierra
pegada en los ladrillos.

Molde para El molde sirve para darle forma al ladrillo, los más
ladrillo comerciales van en función del grosor y son de:5, 8 y
rectangular 10cm

Molde para Da forma al ladrillo. Es similar al molde de los


ladrillo ladrillos normales, la única diferencia es que esta es
petatillo mucho más delgada.

119
Molde para
ladrillo Da forma al ladrillo
cuadrado

Molde de
ladrillo para Da forma al ladrillo
pozo

Molde para Da forma al ladrillo


ladrillo
hexagonal

Molde para Da forma al ladrillo


ladrillo cola
de pato

Molde para Da forma al adobe, el grosor es de 14 cm, el largo y


Adobe ancho puede variar: 20, 40 o 30, 40.

Se ocupa y divide en tres partes, la primera para


Mesa para almacenar arena (lado derecho), la segunda para
hacer tejas moldear la teja (en medio) arriba de ella se coloca el
apaste, para almacenar agua y la tercera para el
machote.

Arco-teja Es el molde que sirve para darle forma a las tejas


grande grandes.

120
Arco-teja Molde que le da forma a las tejas chicas.
mediana

Macho para Es un molde que permite arquear la teja al momento


teja grande de pasarlo en el patio de tendido.

Macho para Es un molde que permite arquear la teja al momento


teja de pasarlo en el patio de tendido. Este es la mitad del
mediana macho grande.

Apaste Recipiente en forma de traste hecho de barro que


sirve para almacenar agua y tenerla en la mesa para
facilitar el remoje del arco.

Sirve para poder refinar el polvo del ladrillo, arena y


Malla la ceniza que se utiliza en moldeo de tejas y patio de
tendido para el ladrillo.

121
7.3.- Cuadro 8.- Lista de productos fabricados y más vendidos.

Precio
Producto Nombre Utilidad
unitario ($)
La más delgada para
5cm= 3.50
fachadas como arcos de
Ladrillo de 5, 8 y 8cm= 3.80
puerta o ventanas, las
10cm 10cm= 4.00
más gruesas para
paredes o barandales.
Este ladrillo es similar al
normal la diferencia es
2.50 que es aún más chico y
Petatillo
delgado, sirve para
fachadas y para tapar
filtraciones.

Para construcción de
hornos de pan y en
Cola de pato 4.00
ocasiones se utilizan
para hacer pozos

Cuadrado, hay uno Normal: 5.50 Es utilizada para pisos o


más delgado. Delgado: 5.00 también para fachadas.

Teja (45 cm) 6.00 Para techo.

Como canales de agua


Teja mediana (22 para los techos. Para
4.00
cm) fachadas o lujos en
techos.

Adobe 9 a 10 Para paredes.

122
7.4.- Imagen 23.- Suelo explotado en el barrio El Santuario.

7.5.- Imagen 24.- Suelo explotado en el barrio San Ramón.

El agua inunda zonas de


arranques y expande el río

7.6.- Imagen 25.- Expansión del río en el Santuario.

123
7.7.- Imagen 26.- A 1.5 m abajo, brota el agua en San Ramón.

7.8.- Imagen 27.- Costera para la quema en el Santuario.

7.9.- Imagen 28.- Humo en la quema (San Ramón).

124
7.10.- Imágenes 29.- Extracción de arcilla en las ladrilleras.

7.11.- Imágenes 30.- Hornos en las ladrilleras.

125
7.12.- Imágenes 31.- Algunos trabajadores de las ladrilleras.

126
7.13.- Declaración de 1986 como zonas de monumento histórico.

Parte del puente de entrada a la ciudad, por el lado poniente se toma el curso que
siguen las calles de: Guadalupe Victoria, Galeana, 1o. de Marzo, 5 de Mayo,
Venezuela, Canadá, Brasil, Ecuador, Honduras, 20 de Noviembre, Arriaga, Las
Manzanas, Diagonal Peje de Oro, Amapola, Ciruelas, Ejército Nacional, Clavel,
Diagonal Independencia, Sostenes, Benito Juárez, Hnos. Pineda, Pino Suárez,
Calzada México(carretera internacional), Perfil Poniente del Cerro de San
Cristóbal y Primavera), San Cristóbal de sujeta a una ley federal y un reglamento
municipal que nos dan las bases legales para justificar la importancia de las
ladrilleras.
Según la ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e
históricas:
Artículo 2o.- Es de utilidad pública, la investigación, protección, conservación,
restauración y recuperación de los monumentos arqueológicos, artísticos e
históricos y de las zonas de monumentos.
Un punto a favor de las ladrilleras es la mención de la utilidad pública, estas al
contribuir en la restauración con la fabricación de material de infraestructura se
vuelve importante para la ciudad.
Artículo 35.- Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia
de la nación, a partir del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los
términos de la declaratoria respectiva o por determinación de la Ley.
Artículo 44.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es
competente en materia de monumentos y zonas de monumentos arqueológicos e
históricos.
Artículo 6o.- Los propietarios de bienes inmuebles declarados monumentos
históricos o artísticos, deberán conservarlos y, en su caso, restaurarlos.
Se está hablando pues de la importancia de tener materiales que restauren la
infraestructura de la ciudad colonial.

127
7.14.- Reglamento de construcciones del municipio de San Cristóbal de
Las Casas.

En San Cristóbal el INAH en coordinación con el H. Ayuntamiento a través de la


presidencia municipal coordinan y hacen valer este reglamento, que engloba a una
determinada zona que es la mayor parte del centro de la ciudad y en relación al
tema los siguientes artículos nos recalcan la importancia de las ladrilleras:

Artículo 463.- Se prohíbe colocar recubrimientos o complementos modernos,


tales como laminados plásticos, pétreos o metálicos, fibra de vidrio, losetas,
azulejos, aplanados que no sean lisos imitando piedra, laja, ladrillos aparentes,
cristales reflejantes o de color, toldos, marquesinas u otros, ya sea en forma
temporal o permanente, y que no correspondan al carácter histórico de la Zona.
Artículo 496.- Se prohíbe colocar cualquier recubrimiento en cubierta que no sea
la teja grande tradicional (tipo árabe) roja de barro recocido.

128
Artículo 536.- Las cubiertas podrán ser planas inclinadas de concreto u otro
material, siempre recubiertas con la teja tradicional local.
Artículo 540.- Se permite que se utilicen materiales en fachada e interiores
iguales o similares en textura y color a los empleados tradicionalmente, es decir,
aplanados lisos en muros (aplanando siempre las colindancias) y teja de barro en
cubiertas.
Artículo 577.- Se prohíbe efectuar cualquier adecuación que no sea compatible al
partido arquitectónico y estructura histórica del inmueble y por tanto implique su
modificación.

Y bien, después de haber escrito lo anterior, puedo decir que las ladrilleras son
pieza importante para la ciudad, independientemente de la fabricación del material
que ayuda a la restauración no solo de monumentos históricos si no del techado
de la zona declarada como monumento histórico de la ciudad, estamos hablando
pues de la cultura e identidad que el sector ladrillero representa para la ciudad y
que hasta el momento no le es reconocida. De las costumbres, tradiciones y
artesanías mencionadas en la ciudad, no se tocan las ladrilleras, pareciera que
estas no existiera sin embargo sobreviven ante el dilema del reconocimiento,
apoyo y competencia del mundo actual.

Este reglamento comandado por el INAH Y el Ayuntamiento municipal dejan en


claro la importancia del sector ladrillero, sin embargo no son tomados en cuenta, si
bien la ciudad es reconocida por su arquitectura, también debería ser reconocida
por el trabajo que hay detrás de esa imagen que se desconoce y que tendría aun
más valor si se conociera. He ahí la importancia de influir e incidir en crear
espacios que fijen líneas de políticas públicas encaminadas en mejorar las
condiciones de este sector.

129
7.15.- Ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicas, artísticas e
históricas.

Artículo 2o.- Es de utilidad pública, la investigación, protección, conservación,


restauración y recuperación de los monumentos arqueológicos, artísticos e
históricos y de las zonas de monumentos.

Artículo 6o.- Los propietarios de bienes inmuebles declarados monumentos


históricos o artísticos, deberán conservarlos y, en su caso, restaurarlos.

Artículo 35.- Son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia
de la nación, a partir del establecimiento de la cultura hispánica en el país, en los
términos de la declaratoria respectiva o por determinación de la Ley.

7.16.- Plan de desarrollo Chiapas Solidario 2007-2012.

Apunta en el eje 4 del tema desarrollo urbano y ordenamiento del territorio:


objetivo 16, Fortalecer la identidad histórico-cultural de los pobladores con su
entorno mediante las siguientes estrategias:

- Se realizarán programas, proyectos y obras dirigidas al rescate,


conservación, rehabilitación, protección y difusión del patrimonio histórico
edificado.
- Se propondrá el valor de la arquitectura tradicional.
- Fomentar la utilización de materiales y sistemas constructivos tradicionales.

130
7.17.- Plan municipal de desarrollo en tema de Patrimonio Urbano,
Cultural y Natural.

-Preservar el patrimonio urbano, cultural y natural del municipio.


-Rescatar y preservar el patrimonio histórico, cultural y natural de San Cristóbal de
Las Casas.
-Preservar el Centro Histórico de San Cristóbal de Las Casas.
-Preservar el patrimonio urbano, cultural y natural del municipio.

7.18.- Cuestionario utilizado en las entrevistas.

Entrevistas para recabar datos históricos de las ladrilleras.

Nombre: Edad: Domicilio: Lengua:

¿En qué año y dónde empezó a trabajar (en las tejerías)?


¿Cómo aprendió a trabajar?
¿Cuánto tiempo le llevó aprender a hacer ladrillos, tejas y adobe?
¿Por qué se le llaman tejerías?
¿Por qué llegó ahí?
¿De quién era el terreno?
¿Cómo era cuando llegó?
¿Qué había cuando llegó?
¿Cuántos trabajadores había?
¿De dónde eran los trabajadores?
¿Sabe cuándo se fundan las ladrilleras?
¿Sus padres saben historias sobre las ladrilleras? ¿Cuáles?
¿Cuáles son los acontecimientos importantes que recuerda durante su trabajo en
las ladrilleras?
¿Cuántas tejerías había?
¿Sabe de algunas otras tejerías en la ciudad?
¿Cuántos años trabajo o lleva trabajando en las ladrilleras?
¿Por qué se alejó?
¿Ha tenido enfermedades causadas por el trabajo?
¿Quiénes compraban más materiales en las ladrilleras?

131
Cuestionario para el aspecto Ambiental-Productivo

Nombre: Edad: Domicilio: Lengua:

¿Creen que las ladrilleras contaminan el ambiente? ¿De qué manera?


¿Qué problemas han tenido con el uso de materiales para la fabricación de
ladrillos, tejas y adobe?
¿Se han dejado de ver plantas en las ladrilleras que antes había?
¿Se han dejado de ver animales en las ladrilleras que antes había?
¿Cómo ven actualmente los lugares en donde se saca la tierra, respecto a años
anteriores?
¿Te has preguntado algún día, que va a pasar si se acaba la tierra para hacer los
ladrillos?
¿Qué tipos de desechos se generan en las ladrilleras?
¿Cómo reciclan los desechos que se generan?
¿De dónde obtiene el agua?
¿De dónde obtienen la arcilla?
¿Qué materiales se usan para la fabricación de los productos?
¿Qué herramientas utilizan para la extracción de los materiales?
¿Tienen técnicas para almacenar los materiales que necesitan?
¿Qué tipo de materia prima utilizan para la cocción de ladrillos?
¿Cuáles son los pasos para la fabricación de ladrillos, tejas y adobe?
¿Tiempo que se necesita para conseguir los materiales?
¿Con que materiales cuentan?
¿Cuál es el precio de los materiales?
¿Dónde y con quién consiguen los materiales?
¿Qué cantidad de materiales extraen al día?
¿Cuántos productos producen a la semana o al mes?
¿Qué tipo de productos producen?
¿Qué piensan acerca de la extracción del suelo?
¿Cómo considera el clima en relación a la producción en las ladrilleras?
¿Cómo considera los productos producidos en estas ladrilleras?
¿Cuál es el tiempo de cocción de los productos?
¿Han probado otros modelos de hornos?
¿Cuántos hornos tienen?
¿Cada cuándo lo utilizan o prenden?

132
Cuestionario para el aspecto Económico, legal y político.

Nombre: Edad: Domicilio: Lengua:

¿Tienen algún mercado o local en donde vendan sus productos?


¿Considera que el precio del producto es el adecuado?
¿Considera que el precio de su trabajo es el adecuado?
¿Cuánto ganan en las ladrilleras?
¿Se siente bien con su sueldo?
¿Cuál es el precio que le gustaría para el producto y su trabajo?
¿Han tenido algún tipo de apoyo por parte de las autoridades u otros?
¿Han hecho algo para aumentar sus ingresos?
¿Cómo ve la venta respecto a años anteriores?
¿Cuáles son los precios de los productos?
¿Quiénes compran los productos?
¿Cuentan con algún permiso para operar?
¿Cuentan con algún permiso para la extracción de tierra?
¿Las tierras que ocupan son legales?
¿El municipio los ha visitado o reconocido por su labor?

Cuestionario para el aspecto Social-Cultural.

Nombre: Edad: Domicilio: Lengua:

¿Practican algún rito o ceremonia respecto a la producción de los materiales o a la


extracción de los mismos?
¿Existen riesgos en el trabajo (accidentes)?
¿Cómo considera los tratos recibidos en el trabajo?
¿Han tenido problemas con el trabajo?
¿Han tenido problemas con la gente que vive cerca? ¿Cuáles o qué?
¿Han tenido problemas con su salud y estado físico?
¿Cuántas personas laboran en las ladrilleras?
¿Cómo se encuentra de salud, respecto a años anteriores?
¿Por qué trabajan en las ladrilleras?
¿Qué siente al estar en contacto con la tierra?
¿Existe algún tipo de sentimiento en relación al trabajo?
¿Se identifica con el trabajo?
¿Considera que las ladrilleras son fuente de empleo?

133
Cuestionario para entrevistas diferenciadas.

¿Por qué busca empleo en la ladrillera?


¿Es su primera opción las ladrilleras?
¿Cómo considera los productos de las ladrilleras?
¿Considera que son importantes las ladrilleras?
¿Cree que las ladrilleras contaminan? ¿Cómo?
¿Por qué prefiere comprar productos de las ladrilleras?
¿Cómo considera el precio de los productos?
¿Considera que las ladrilleras son importantes para la ciudad?

Cuestionario para conocer el impacto de las ladrilleras en la salud de los


habitantes cercanos y la aceptación de la actividad.

Nombre: Edad: Domicilio: Lengua:

¿Cómo está su salud con respecto a años anteriores?


¿Cuál fue el último malestar o enfermedad que tuvo?
¿Con qué frecuencia se enferma de tos y gripe?
¿Con qué frecuencia tiene malestares en las vías respiratorias?
¿Cómo considera el lugar donde vive, respecto a la contaminación?
¿Cuál es el principal foco de contaminación de lugar donde vives?
¿Sientes que algo te contamina?
¿Qué cambiarías o harías para que haya menos contaminación?
¿Cómo sientes el aire que respiras?
¿Qué opinas de las ladrilleras?
¿Crees que son importantes?
¿Han tenido problemas con las ladrilleras?
¿Saben si operan de manera legal?
¿Han comprado productos en las ladrilleras?
¿Crees que son útiles?
¿Las ladrilleras contaminan?
¿Crees que las ladrilleras afectan tu salud?
¿Cómo crees que puedes disminuir los efectos de las ladrilleras?

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