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Couce, Alan

alancouce@gmail.com

REFLEXIÓN PARA UNA POSICIÓN CRÍTICA SOBRE LAS TECNOLOGÍAS DE


LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN.
Resumen
Para una reflexión sobre las tecnologías de la información y la comunicación que
propone cuestionar las posturas polarizadas clásicas entre tecno-optimistas y
tecno-pesimistas, se presenta un recorrido por diversos autores cuyos conceptos
se intentan poner en discusión y articular. Surge como resultado una posición
crítica que afirma que la tecnología no posee en sí un carácter positivo o negativo
como su propio atributo, sino que corresponde cuestionarnos la orientación que
toman sus usos y desarrollos, para consensuar y debatir, con ética y
responsabilidad, sus efectos e implicancias.
Introducción
Entre los muchísimos textos que cotidianamente se encuentran publicados en
relación a las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) con
respecto a sus usos y aplicaciones en distintos campos, se suelen identificar dos
clásicas posturas antagónicas. Por un lado, encontramos a los tecno-optimistas
que alientan y promueven la inclusión y el avance de las nuevas tecnologías con
la esperanza de que por ese camino advengan cambios positivos para las
personas. Por el otro lado, se presentan a los tecno-pesimistas a la defensiva y
críticos de la invasión de la tecnología a todos los ámbitos de la sociedad,
enfatizando en sus usos perjudiciales. Al mismo tiempo, muchas de estas
posiciones que van tomando los autores en cada uno de sus desarrollos pueden
estar pecando de una tendencia al tecnocentrismo que se trata de una mirada
sesgada que bien rescata Carlos Neri (2014) de las advertencias de Papert en
relación a las investigaciones en este ámbito. El tecnocentrismo se define como “la
tendencia a dar un papel central a un objeto técnico (…)” cuando, en realidad, “el
contexto para el desarrollo humano es siempre una cultura, y nunca una
tecnología aislada” (Neri, 2014, p. 86).
A su vez, variados autores reflexionan sobre las TIC a propósito de los usos que
hacen de ellas los sujetos en contextos socio-históricos que los enmarcan,
sobredeterminados por el mercado, con efectos en la subjetividad, haciendo foco
en sus potencialidades o en sus peligros.
Objetivo
En consecuencia a la presentación de posiciones antagónicas y polarizadas con
respecto a las TIC, a continuación se plantea un recorrido por distintos autores
cuyos conceptos se intentarán poner en discusión y articular con la finalidad de
reflexionar sobre las nuevas tecnologías, entendiendo a éstas como producciones
culturales humanas enmarcadas en un tiempo socio-histórico determinado cuyos
usos impactan en las subjetividades.
Desarrollo
En principio, podemos ubicar a las TIC a partir de los desarrollos de Michael Cole
(1990) en Psicología cultural en relación a los artefactos como productos de la
historia humana de doble naturaleza, material y conceptual, que conforman la
cultura y se inscriben en los sistemas de actividad que también integran a los
sujetos que interactúan con los objetos a través de las mediaciones. De esta
forma, las nuevas tecnologías se pueden pensar como productos humanos que
conforman la cultura como la parte específicamente humana del ambiente donde
el mundo social es esencial para el desarrollo humano. De este análisis también
se destacan las consecuencias multidireccionales de la actividad mediada, donde
las interacciones presentan un carácter dialéctico en el cual los sujetos realizan
aportes a la cultura (nuevas tecnologías) las cuales luego impactan en las
subjetividades de las personas.
Este marco ya pone en evidencia la importancia del tema en cuestión, dado que
las TIC se tratan de desarrollos tecnológicos que se acumulan en la cultura de un
tiempo socio-histórico determinado en la cual las subjetividades de las personas
que la habitan se ven afectadas de alguna manera. A propósito de este punto, la
reflexión que se plantea no trata de ubicarse como tecno-pesimista en relación a
los avances tecnológicos, ya que eso sería una posición que negaría los
beneficios de los avances culturales producto de los nuevos descubrimientos de la
tecnología a partir de su desarrollo. Tampoco se plantea una postura tecno-
optimista de estos avances con la confianza de que por sí mismos ellos nos lleven
hacia mejores condiciones. Más bien, sobre lo que se intenta reflexionar aquí se
trata de pensar una responsabilización a propósito de los desarrollos tecnológicos
dado que sus implementaciones impactan en las subjetividades, de forma tal que
somos responsables de los caminos y orientaciones que vaya tomando nuestra
cultura. A este respecto, es saludable un debate reflexivo que nos involucre como
sujetos responsables de nuestras producciones y sus consecuencias en
comunidad, a un lado y por sobre la velocidad voraz con la que el meracdo empuja
el avance de la tecnología. Una propuesta similar es lo que plantea Sherry Turkle
en una charla TED de 2012 que retomaremos luego.
Ahora bien, en este punto es importante no dejar de lado la participación
sustancial del mercado en esta discusión, ya que se trata del macro contexto en el
que está inmerso el sujeto sobredeterminado por él. Es decir que la lógica del
mercado imperante en el sistema que funciona como contexto de las personas –
resultado de procesos socio-históricos y de relaciones de poder- presenta
constantes excitaciones que promueven un empuje al consumo de las tecnologías
como objetos en constante renovación. Esto genera una presión del mercado para
que las nuevas tecnologías conquisten cada vez más tiempo y más áreas de la
vida, sin profundas consideraciones sobre sus impactos o consecuencias.
A propósito de estas condiciones del contexto que impone el mercado,
Benbenaste (1999) nos describe al sujeto por él determinado como el sujeto de la
vida cotidiana que se diferencia del sujeto de la actitud científica. El primero se
caracteriza por ser propenso al placer inmediatista y por realizar juicios de bajo
nivel de abstracción y sin necesaria coherencia entre sí, además de que cree que
la realidad que él capta por sus sentidos y pautas sociales es la realidad absoluta.
Mientras tanto, el segundo, sujeto de la actitud científica, se caracteriza por la
diferenciación entre la instancia gnoseológica y la ontológica, una ética en la
actitud científica solidaria de la responsabilidad, disposición a lo conceptual,
posibilidad de mediatizar el placer y una formación docente acorde. La propuesta
de este autor se trata de que los educandos que inicialmente se presentan como
sujetos de la vida cotidiana se conformen en sujetos de la actitud científica por un
proceso educativo competente con una didáctica de la ciencia determinada.
Resalta en esta propuesta que es el sujeto de la actitud científica aquel capaz de
llevar adelante un debate reflexivo sobre los desarrollos tecnológicos y sus
consecuencias, considerando sus atributos en relación a la ética y la
responsabilidad, lo que da valor al proceso educativo en una sociedad que
fomente la formación de estas subjetividades.
En relación con esto se desarrolla el trabajo presentado en las jornadas de
investigación de la Facultad de Psicología de la UBA (Neri, C. et al, 2011) que
indica que si bien hay un alto nivel de uso de recursos tecnológicos por parte de
los alumnos de la UBA, éstos tienen una utilización con una lógica instrumental-
mercantil con menor uso para procesos de enseñanza-aprendizaje formales. Se
trata de aprendizajes no escolarizados que muestran habilidades y competencias
atrapadas en la lógica de los bienes de consumo y no de conocimiento,
imposibilitadas de transferirse a otros ámbitos como el educativo. En
consecuencia, estamos en presencia de un trabajo de base empírica que pone en
juego algunas de las cuestiones discutidas tales como que los usos que los
jóvenes hacen de las TIC están más bien relacionados con una lógica
instrumental-mercantil, más del lado del sujeto de la vida cotidiana empujado al
consumo y al avance de la tecnología, que del sujeto de la actitud científica. Al
mismo tiempo, los autores presentan y apuntan a la capacidad de aplicar
conocimientos a situaciones cambiantes aprovechando la tecnología hacia un
saber actuar en el marco de la construcción del conocimiento, lo cual constituiría
una utilización deseable de las TIC por parte de los jóvenes.
Retomando a Sherry Turkle, a quien se la mencionó anteriormente a propósito de
su charla TED del año 2012, esta psicóloga con varios años de investigaciones y
desarrollos en estudios sobre las TIC y las personas a través de los cuales
presentó distintas posturas, ahora advierte sobre consecuencias perjudiciales de
ciertos usos de las nuevas tecnologías que afectarían negativamente a la
subjetividad. Por lo tanto, esta es una nueva posición para ella, producto de los
cambios a través del tiempo donde el avance de la tecnología -por la presión del
mercado u otros factores- la lleva a dejar un llamado de atención sobre la
dirección y la consecuencia del uso de las TIC. Aquí se acentúa sobre los peligros
de los usos que hacemos de las nuevas tecnologías, apelando a una reflexión y
un cambio de dirección para prevenir consecuencias negativas. Esto en relación
con el carácter dialéctico del proceso según el cual los sujetos aportan nuevas
tecnologías a la cultura, las cuales luego impactan en las subjetividades de las
personas. Este recuerda al concepto de alienación de Marx (2004), dejando en
evidencia los usos alienantes que a veces se hace de las TIC. Por lo tanto, es
considerable y valioso que esta psicóloga nos recuerde poner en cuestión las
aplicaciones y usos que hacemos de las mismas para no alienarnos y naturalizar
estos productos de la cultura, llamando a reflexionar sobre ellos y sus impactos.
Por otro lado, David de Ugarte (2007) en su libro El poder de las redes pone en
evidencia el poder transformador de las herramientas de las nuevas redes
producto de los desarrollos tecnológicos y condiciones históricas, económicas,
políticas y sociales. Hace énfasis tanto en su potencial de transformación del
mundo por la eficacia de la comunicación, como de la lucha de poderes que se
hace evidente en la pretensión de un retorno a una centralización del poder para
un mayor control. En esta obra se pone de relieve el potencial de las nuevas
tecnologías que posibilita grandes cambios, así como también el autor propone
pensar en un nuevo orden y una nueva fase del capitalismo producto de estos
desarrollos de las redes.
Conclusiones
El recorrido por los distintos textos presentados representa un recorte posible de
los numerosos autores que tratan sobre las cuestiones en discusión de las
tecnologías de la información y la comunicación. Aun así, se intentó llevar
adelante una discusión teórica sin una inicial postura polarizada, sino con una
posición crítica resultado de la reflexión a través de los autores puestos a dialogar
desde sus conceptos, cuestionando las miradas clásicas de tecno-optimistas y
tecno-pesimistas. De esta forma, se ubicó a las TIC como productos humanos que
conforman la cultura a propósito de los cuales se debe responsabilizar y
reflexionar, para no caer en una alienación de los sujetos por sus usos. Se
propone un debate reflexivo sobre sus aplicaciones y efectos, dado que es un
producto de la sociedad sobre el cual se debe consensuar, considerando sus
impactos en las subjetividades. Cabe destacar que no se desalienta en ningún
momento el desarrollo tecnológico fuente del avance cultural, aunque sería
favorable que esté en consonancia con una formación educativa que aliente la
conformación de sujetos de actitud científica. Así también, se señaló un horizonte
deseable del uso de la tecnología por parte de los jóvenes donde se potencie la
capacidad de aplicar conocimientos a situaciones cambiantes aprovechando la
tecnología hacia un saber actuar en el marco de la construcción del conocimiento.
También se discutió sobre las múltiples variables que interactúan en un análisis de
las TIC que se enmarcan en un tiempo socio-histórico determinado y con un factor
esencial que es el mercado, contexto en el que está inmerso y determinado el
sujeto más allá de su voluntad.
Por último, se aludió a las dos caras de la tecnología de manera tal de no caer en
una posición polarizada, ni optimista ni pesimista sobre la misma. Se presentaron
a modo de ejemplo un caso que hacía foco sobre los peligros de los usos de la
tecnología como fue la charla TED de Sherry Turkle (2012), así como también una
referencia hacia el potencial de transformación del mundo producto de las redes
surgidas con las nuevas tecnologías como son las alusiones al texto de David de
Ugarte (2007).
En conclusión, sería absurdo atribuirle a la tecnología por si misma cualidades de
bondad o de maldad, o consecuencias de su existencia que desresponsabilicen a
los sujetos, ya que en realidad son productos culturales de la actividad humana de
los cuales es saludable plantear un debate reflexivo que ponga en el foco de la
discusión a la responsabilidad y las consecuencias de su uso. No se trata de
culpar a la tecnología en sí o de determinarle un carácter positivo o negativo como
su propio atributo, sino de cuestionarnos la orientación que toman sus usos y
desarrollos, para debatir y consensuar, con ética y responsabilidad, sus efectos e
implicancias.
Bibliografía
Benbenaste, N. (1999) Educación: del mercado a la democracia. Buenos Aires:
Eudeba
Cole, M. (1990). Capítulo V: Poner la cultura en el centro En Cole Psicología
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De Ugarte, D. (2007). El poder de las redes. Edición Electrónica Madrid. Ed. De
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Neri, C. (2014) Sujeto, aprendizajes y tecnologías de la información y la
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Neri, C. et al (2011) Bienes de conocimientos, bienes de consumo. En Memorias
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Marx, K. (2004) El trabajo alienado En Marx Manuscritos económicos- filosóficos
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Turkle, S. (2012, febrero) Connected, but alone? Ponencia o documento
presentado en TED2012, Edimburgo, Escocia.