POLÍTICA ANALÍTICA

Por Juan Fernando Perdomo*

SIN COLORES
Terminó la reunión. La rueda de prensa no había sido tal. Cada uno de los medios entrevistaba a capricho a las personas que se habían convocado en el café y algunos reporteros grababan a uno por uno, mientras otros decían: -Díganme a cual de ustedes entrevisto, porque solo tengo chance de una entrevista al aire. Debimos de haber hablado con mas de 15 reporteros de las diversas fuentes (económicas, sociales, políticas, medio ambiente,...) y medios de información (Tele, radio, prensa). Nos había convocado un solo proyecto en la mesa y nunca nos preguntamos unos a otros de que partido éramos. El objetivo nos unía. Varios días después, comunicándome por Internet con algunos de los asistentes a la mencionada rueda de prensa, uno de ellos comentó algo sobre su partido político. ! Ahí caí en cuenta de que no había percibido ninguna tendencia específica cuando nos reunimos antes! Comento esta anécdota porque ya en varias ocasiones he tenido que corregir o aclarar a personas que leen mi columna por primera vez o que me encuentran en una reunión sin conocernos, que no soy del partido el cual ellos suponen. Y lo aclaro en ese momento no por iniciativa mía, sino porque me orillan a comentarlo o, incluso, me hacen la pregunta o hasta dan por descontado que yo soy del partido que creen. Hace unas semanas escribí una columna de POLITICA ANALITICA donde daba mi opinión sobre un tema político. Siempre que aparece mi sección en la prensa, radio o en la televisión de Veracruz, hay personas que me escriben. Algunas me dan mi "palmada" y felicitan por la reflexión y otras me ignoran, pero también hay quienes, con una agudeza extraordinaria critican mis comentarios. Esto lo agradezco también pues me ayuda a corregir fallas o a revisar mis análisis. Uno de esos correos electrónicos empezaba, prácticamente, agrediéndome y cuestionándome la actitud de "mi partido político" ante ciertas situaciones que comentaba en el artículo. Con calma leí la critica (Si escribo abiertamente, debo ser tolerante a las críticas y comentarios) y empecé a responder cada una de las observaciones.

Le expresaba yo, a mi lector, que tenia razón en algunas cosas y, en otras no, dando mi punto de vista. Pero dejé al final mi comentario que, sin duda, dejó extrañado al crítico: -Y para finalizar--le puse- yo no soy del partido político que usted menciona en su Correo. Tal vez algo que escribí en la columna lo hizo pensar que estaba yo en aquel partido político o tal vez lo presumió por mi nombre o apellidos que, agraciadamente, están ligados de manera plural y democrática a diferentes corrientes políticas, lo que significa que hay respeto a nuestras posiciones ideológicas y políticas. En el fondo, los valores son muy similares o hasta iguales, pero las formas cambian. Pero, regresando a mi amigo lector, al devolverme el correo me expresó que lo disculpara por la agresión y por tacharme de ser de un partido que, a él, no le agrada nada. !Cuantas veces hemos criticado o descalificado a alguien por suponer sus ideas, por creer que por ser de un partido político actuará de la manera que actúan "los peores" de ese partido! Tengo la fortuna de tener amigos en todos los partidos políticos. Algunos, incluso, son muy críticos al interior de sus partidos. Y podemos sostener interesantes charlas logrando encontrar los puntos de coincidencias. Me preocupa que en México aun se den divisionismos en actividades sociales o económicas por razones partidistas. Lo que tanto criticamos a la cámara de diputados o a el senado en el sentido que los legisladores favorecen su colores a los intereses de México, muchas de las veces los ciudadanos también lo hacemos. Ya llegó el momento de apreciar el valor de las ideas y no, solamente, de quien provienen. Tal es la influencia en las decisiones personales de donde viene la propuesta que existen sistemas computacionales para toma de decisiones que privilegian el anonimato, para que se juzgue la propuesta y no al que la propone. No. Esto no solo sucede en el congreso. La división por los colores partidistas se da, todavía, en muchos lugares. Defendamos, si, nuestras ideas y propuestas pero tengamos la tolerancia y el respeto a las ideas de los demás para juzgar… ¡Sin colores! *Juan Fernando Perdomo es egresado del TEC DE MONTERREY. Servidor publico, empresario y Político (jperdomo@infosel.net.mx)