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Contenidos

Avituallamiento
Tabla de correspondencia entre números y letras
Introducción
Tierra
Agua y Fuego
Aire y Viento
Ley Escrita
Éter
Energía
Origen
La Ley
Retrospectiva
Consciencia y Consciente
Ser
Atención y Concentración
Convergencia y Divergencia
Contemplo
Punto Cero
Luz y Sombra
Presente, Pasado y Futuro
Discernimiento
Matrix
Sión
Neo
Nada
Vivencia
Problema
Piloto automático
Padre y Madre
Asociaciones libres
Números de los números
Meditación y Meditacción
Gracias
Avituallamiento
Cuando era niña me gustaba ver con mi padre “La vuelta ciclista
a España”, o el “Tour de Francia”, porque decían palabras que
me parecían “raras” y me gustaba preguntarle a él por su
significado. Una de ellas era precisamente “avituallamiento”.
Con mucha paciencia, mi padre me explicó que era el
aprovisionamiento necesario, la parada en el camino donde el
ciclista recibe las “vituallas” o provisiones que precisa para el
camino. Ahora me ha venido esta palabra a la memoria porque
creo que mi intervención en este libro de José, es para ejercer en
el “ciclista-lector” de avituallamiento básico para aprovechar
bien la lectura-travesía.

En este libro encontraréis muchos números, y en ningún caso
José habla de cantidades, sino de un significado que expresan,
que está más allá de la matemática de valores que nos enseñaron
en el colegio. Por tanto, para que podamos enfocarnos bien
hacia dónde nos estamos manejando, haré un pequeño esquema
que nos mostrará a qué apunta cada número, como significado y
no tanto como valor.
También hemos de entender que aquí daremos una noción de
hacia dónde apunta el número, pero al estar entrando en una
forma de lógica que está constantemente en renovación y
ampliación, una vez soltamos lo que hemos comprendido, la
comprensión puede volver a ampliarse y añadirnos nueva
información y entendimiento.

ESQUEMA PRÁCTICO:

Quepa resaltar que hay tres números que hemos definido en
tonos diferentes, para que podamos diferenciar como las tres
identidades visibles en uno mismo: El 1, el 4 y el 7. Lo que
comúnmente se ha designado como el yo, el alma y el
espíritu, y a partir de aquí vamos a denominar: desdoblado,
doble y original.

1: Este número alude, entre otras cosas, al plano físico y
biológico, a lo que podemos ver, a lo que sucede ante nuestros
ojos físicos. La identidad del “yo”, o desdoblado.
2: Plano emocional. Circuitos por los que pasa la energía.
3: Plano mental. Pensamiento, creencias.
4: Plano de los valores, lo que está bien y mal según las
creencias particulares, religiosas, ideológicas...etc. en las que
cada uno ha sido educado. Lo que también podemos denominar
condicionamiento o programas. La identidad del Alma, o
Doble.
5: Plano de la lógica: en este plano se elige tomar una vía
divergente (donde las lógicas van a entrar en conflicto, con
diferentes perspectivas que se contradicen y están divididas), o
bien tomar la vía convergente, donde una lógica global es
percibida por el humano, de modo que ésta le permite salir del
conflicto.
6: Plano de los potenciales y la energía.
7: Plano del Ser Original. La Identidad del Espíritu, u
Original.
8: Torsión entre los siete planos anteriores, que toma como
centro el plano 4. Aquí, por tanto, podemos descristalizar con la
torsión todo el condicionamiento del cuarto plano (en el camino
a la convergencia), o podemos cristalizar todas las normas
morales y de valores de este plano en ese punto del 4, en
divergencia.
9: El propósito. Es el mismo campo que el 6, pero visto al
revés, no desde el punto de vista humano; sino desde el punto de
vista del Ser Original.
10: Una obra completa en el plano 1.
12: Un universo base 12.

Una sugerencia para comenzar, es que no intentes “entender” al
modo de siempre lo que pertenece a un entendimiento nuevo.
Los números, si tienen que expresarse en ti, van a mostrarte por
sí mismos el entendimiento. La mente no tiene que hacer ningún
esfuerzo por descubrir qué significan los números combinados
en una determinada palabra. Más bien, la mente ha de funcionar
simplemente como un escáner que detecta el número, y lo suelta
de su mente para que, si necesita entender algo de él, le venga
solo.

Otra sugerencia es que utilices las páginas en blanco que
dejamos detrás de cada capítulo para que puedas ir jugando con
las palabras que te surjan, siempre teniendo en cuenta que no
necesitas buscar ningún significado, solo observar y ver si viene
espontáneamente ese entendimiento. Para comenzar a
desarrollar un nuevo entendimiento, el juego puede ser una
magnífica herramienta y, también y ¿por qué no?, sumamente
divertida.

Así que, queridos “ciclistas” de la matemática viva: disfruten.
Laura Fernández Campillo
Tabla de correspondencia entre números y letras

A: 1
B: 2
C: 3
D: 4
E: 5
F: 6
G: 7
H: 8
I: 9
J: 10
K: 11
L: 12
M: 13
N: 14
Ñ: 15
O: 16
P: 17
Q: 18
R: 19
S: 20
T: 21
U: 22
V: 23
W: 24
X: 25
Y: 26
Z: 27
Introducción

La lógica original está en la estructura numérica de la palabra.
La palabra contiene el propósito para el que fue creada, aunque
en divergencia veamos lo contrario.

* En convergencia, o con una lógica global e inclusiva:
veremos cómo la palabra encuentra su propósito; en cambio,

* en divergencia, o con una lógica dividida y excluyente: la
vamos a experimentar al revés, desde la sombra, en la
situación contraria. Es decir, desprovista de la lógica que ahora
podemos ver en su estructura numérica de las letras.

Incluso, puede que la lógica de los números nos sorprenda,
invitándonos a ver más allá de nuestras fronteras o pre-
conceptos, descubriendo que lo “opuesto” llega también al
mismo lugar, como veremos en la palabra “divergencia” misma,
que suma 99, es decir, que ya contiene la implicancia hacia la
convergencia. La palabra se ha creado por y para el tercer
plano, o plano mental; pero en convergencia, veremos que
puede comunicar una lógica que afecta a todos los planos.
La palabra ya tiene un significado, sin embargo, en su
estructura matemática está escondido su sentido más
profundo: la lógica interna de la palabra, que hasta ahora ha
estado oculto a nuestro entendimiento. Vamos a procurar ver
el sentido de la palabra, jugando además con la estructura lógica
o matemática de la misma. Esto es la unión de lo femenino y lo
masculino, lo que dice la razón y lo que dice la intuición, en ese
orden. Para ir entrando en este juego, pues, veamos los números
de la misma palabra “palabra”:

PALABRA: 17+1+12+1+2+19+1 = 21+22 = 53 = 8

La palabra “abrocha” o “desabrocha”. Así podemos
entender por qué la palabra, en divergencia, cristaliza, fija el
entendimiento; pero en convergencia, si abrimos y soltamos
el entendimiento, la palabra nos muestra una dinámica que
es capaz de descristalizar. De modo que la palabra en sí
misma no se cristaliza, sino que es el receptor quien tiene la
capacidad de cristalizar o torsionar.

Y siguiendo este juego, ahora vemos la estructura matemática
del título de este trabajo.

En Clave de Sol:
En: 5+14 = 19

Clave: 3+12+1+23+5 = 44

de: 4+5 = 9

Sol: 20+16+12 = 48

19+44+9+48 = 120 = Universo base 12 en punto
cero

Libro Abierto:

Libro: 12+9+2+19+16 = 58

Abierto: 1+2+9+5+19+21+16 = 73

El libro puede contener una lógica que vaya mutando, 58,
mientras no lo cristalice el receptor. El plano del origen
ABRE el campo mental 73, cuando el receptor le hace
espacio.
Como en este caso, voy a dejar al final de cada capítulo un
cuaderno para que cada uno haga el ejercicio intuitivo de poder
observar los números, para que le informen éstos directamente y
pueda anotar sus percepciones. Los números pueden seguir
hablándonos. Esa es la gran diferencia con un punto de vista,
una opinión, que es cerrada y no florece exponencialmente. Por
lo tanto, te invito a seguir derivándolos, a seguir soltando el
entendimiento.

Este libro lleva tiempo escribiéndose, y cada tanto ha ido
mutando, hasta que poco a poco me fui despojando de las
opiniones e ideas personales que tenía. De todas formas, algunas
están conviviendo con lo que surgió observando los números de
las palabras, porque la intuición ya había hecho lo suyo.

Las palabras “elegidas”, en realidad, “se fueron eligiendo” por sí
mismas, antes de que me diera cuenta de la estructura que
encerraban los números, es decir, sin saber que la matemática
iba a corresponder tanto y hasta mejorar lo que yo pensaba. Una
unión muy adecuada. La estructura lógica fue dejando sólo lo
más importante que tenía que transmitir. De querer explicar lo
explicado, fui dándole paso a lo que me resultaba nuevo, a la
voz de la intuición.
El número nos informa al dejarle espacio mental, hasta que llega
la información lógica por aquella vía intuitiva, “puenteando” lo
que ya sabemos en el plano 3. Es decir, sin cristalizaciones, o
ideas previas.

Por supuesto, hago mi aporte, invitando a que se pueda
continuar con lo que digo, o tener una derivación muy diferente.
Igualmente, no intento mostrar todas las derivaciones que me
fueron posibles, sino dejar las que más me han resonado para
este libro abierto.

Los números que yo he trabajado están en negrita.