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andrea ucini

76  INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, enero 2019


LTAHE E
CSIECIENN C
CIA
OEF LA UAALLD
D ITAYD
IN
D EESQIGU

El coste
ambiental
de la
desigualdad
El reparto desequilibrado del poder favorece la degradación
ambiental, cuyas consecuencias pagan los pobres James K. Boyce

En otoño de 2016, un conflicto ambiental en las zonas rurales de Dakota del


Norte saltó a la prensa mundial. La tribu siux de Standing Rock y los activistas
climáticos se enfrentaban a los promotores corporativos y gubernamentales del
oleoducto Dakota Access, que se construía con el objetivo de transportar el pe-
tróleo extraído de los yacimientos de esquistos bituminosos de Bakken, en el mis-
mo estado, hasta una terminal emplazada en Illinois. Un equipo de guardias de
seguridad privados soltaron perros contra los manifestantes y la policía disolvió
las protestas con cañones de agua bajo un frío intenso.
James K. Boyce
es profesor emérito
EN SÍNTESIS de economía e inves-
La tribu temía que una fuga del oleoducto, al pasar tigador en el Instituto
La degradación ambientalperjudica más a los pobres que por la reserva hídrica del río Misuri, pudiera contami- de Investigación de
a otras personas. nar su suministro de agua. Los activistas climáticos Economía Política
se unieron a la protesta para combatir la creciente de la Universidad
Los daños en el entornoson mayores allí donde la brecha
extracción de combustibles fósiles. Los partidarios Amherst de Massa-
entre quienes poseen poder político y económico y quienes
del proyecto, valorado en 3800 millones de dólares, chusetts. Es autor de
carecen de él es más profunda.
Economics for people
Un nuevo ecologismoayuda a proteger a las poblaciones alegaban, por un lado, que salvaría la economía de la
and the planet: Ine-
marginadas que padecen los daños ambientales derivados de industria petrolífera al ser menos costoso que la alter- quality in the era of
las actuaciones que benefician a otros. nativa de transportar el crudo por vía férrea; por otro climate change,
lado, su construcción generaría puestos de trabajo, con Anthem Press, 2018.

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el consiguiente efecto multiplicador en la De la experiencia aprendí para siempre que las sociedades hu-
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economía local. No obstante, dado que el manas no pueden clasificarse de forma diáfana a partir de da-
NN
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CSIE precio del petróleo se fija en los mercados tos demográficos o per cápita. Muchos bangladesíes pasaban
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D S mundiales, el ahorro de costes no implica- hambre, pero no porque el país tuviera demasiados habitantes
ría necesariamente un precio más bajo para o porque escasearan los alimentos. Pese a que había suficiente
los consumidores, aunque sí reportaría un comida para todos, las comunidades morían de hambre porque
beneficio mayor a los productores. los pobres carecían del poder adquisitivo para comprarla en
Hacia diciembre de 2016, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército el mercado o del poder político para obtenerla de otro modo.
de Estados Unidos anunció que rechazaría la construcción del En su libro Poverty and famines, publicado en 1981, el econo-
oleoducto, una decisión celebrada por los detractores del pro- mista Amartya Sen explica que las hambrunas suelen derivar
yecto. Pero cuatro días después de tomar posesión de su cargo de realidades similares. El reparto desigual de la riqueza y el
en enero, el presidente Donald Trump cambió las regulaciones poder parece condicionar enormemente el mejor o peor funcio-
y al cabo de unos meses el petróleo comenzó a fluir. namiento de las sociedades.
La batalla reflejaba un hecho real sencillo: cuando los que Cavilando sobre las curvas de Kuznets, la original y la am-
podrían beneficiarse del aprovechamiento de los recursos na- biental, se me ocurrió que era la desigualdad, y no la renta per
turales poseen más poder económico y político que los que cápita, el factor que podría ocultarse tras la degradación ambien-
saldrían perjudicados, ese desequilibrio favorece la degradación tal, ya que ambas parecen aumentar y decrecer a la par. Cuando,
ambiental. Y cuanto mayor es la desigualdad, mayores son los junto con el entonces doctorando Mariano Torras, volvimos a
daños que se causan. Además, quienes tienen menos poder analizar los datos de la curva ambiental de Kuznets en 1998,
terminan pagando de forma desproporcionada las consecuen- averiguamos que los países con bajos índices de alfabetización
cias del deterioro. adulta, menos derechos políticos y libertades civiles, y mayor
Ese tipo de situaciones son muy comunes en nuestro entorno. desigualdad de ingresos (que definimos como indicadores de una
Las contaminantes centrales eléctricas y los peligrosos vertede- distribución menos equitativa del poder) tendían a presentar
ros de residuos se localizan en barrios pobres. Las impurezas del una mayor contaminación del aire y del agua. Una vez controla-
agua potable aquejan a comunidades minoritarias. Pero ¿es esa dos esos factores, el efecto aparente de la renta per cápita se de-
relación entre poder y degradación ambiental realmente cierta? bilitaba y, en el caso de algunas sustancias contaminantes,
En caso afirmativo, ¿a qué se debe? ¿Y qué podemos hacer al desaparecía por completo. También hallamos que una mayor
respecto? En Standing Rock existía un buen equilibrio entre desigualdad se asociaba a un menor acceso al agua potable y a
ambos extremos; pero la elección de Trump inclinó la balanza. las infraestructuras sanitarias, dos elementos cruciales para el
No obstante, la experiencia, sumada a otros cambios recientes bienestar ambiental y humano.
en el equilibrio de poderes, nos enseña que los esfuerzos para En un estudio de seguimiento que realicé junto a otros cola-
reducir las desigualdades económicas y sociales no solo benefi- boradores en 1999, examinamos los 50 estados de EE.UU. Anali-
cian a las personas, sino también al ambiente. zamos la relación entre la solidez de las normativas ambientales
públicas y el reparto del poder, empleando como indicadores el
A mayor desigualdad, mayores da ños índice de participación electoral, el porcentaje de adultos que
El nexo entre el poder social y el deterioro ambiental comenzó a completan la enseñanza secundaria, la equidad tributaria y el
analizarse a fondo en la década de los noventa. Los economistas acceso a la asistencia médica. Descubrimos que la existencia
descubrieron que la relación entre la contaminación y la renta de una mayor desigualdad se relacionaba con unas normativas
per cápita describía una curva en forma de U invertida. Compa- ambientales más débiles, y estas, a su vez, con una mayor de-
raron decenas de países proyectando valores de contaminación, gradación ambiental y una peor salud pública. Los resultados
tanto atmosférica como hídrica, en el eje de ordenadas, y de indicaban que la desigualdad perjudica a la salud no solo a
renta media en el eje de abscisas. Inicialmente, la contaminación causa del estrés fisiológico, la violencia y el deficiente acceso al
incrementaba a medida que los ingresos aumentaban desde sistema sanitario (todo ello documentado por investigadores de
0 dólares hasta un punto de inflexión situado en unos 8000 dó- salud pública), sino también de las repercusiones en el ambiente.
lares al año. Sin embargo, después disminuía conforme seguían Inicialmente, nuestros hallazgos fueron recibidos con nota-
creciendo los ingresos. El efecto se conoció como la curva de ble frialdad. En la década de los noventa, cuando los mercados
Kuznets ambiental, por su similitud con la relación entre la libres y la desregulación hacían furor, las preocupaciones sobre
desigualdad y la renta per cápita hallada en un famoso estudio la desigualdad fueron ignoradas por considerarse anticuadas e
realizado en 1955 por el economista Simon Kuznets. incluso ingenuas. Según un revisor, estábamos haciendo leña
La aparición de la curva de Kuznets ambiental supuso del árbol caído.
un respiro ante la sombría premisa de que un aumento de Sin embargo, a comienzos de nuestro siglo, la desigualdad
la producción y el consumo conllevaría necesariamente un resurgió como problema político esencial. La creciente brecha
mayor deterioro del entorno. Quizá los humanos no fueran, entre el «1 por ciento» y el resto de la población mundial, las
como dijo una vez el historiador ambiental Roderick Nash, trágicas consecuencias del huracán Katrina para los habitantes
una especie «cancerígena» cuyo desarrollo «pone en peligro más pobres de Nueva Orleans y los trastornos económicos tras la
al mundo entero». Siguió un acalorado debate entre los ana- crisis financiera de 2008 sirvieron para reintegrarla en el orden
listas que veían el crecimiento económico como la solución a del día. Al mismo tiempo, aumentaban las pruebas de que la
los problemas ambientales y los que seguían considerándolo mayor concentración de la riqueza y del poder político deriva en
el origen de estos. una peor protección ambiental, y no solo en términos de conta-
Ninguna de las dos posturas me convencía. Tal vez fuera minación atmosférica o hídrica. Se descubrió que la proporción
porque, a los veinte años, había vivido entre algunas de las de plantas y animales amenazados o en peligro de extinción es
personas más pobres del mundo, en una aldea de Bangladés. mayor en países con una distribución menos equitativa de los

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ingresos. Los índices de deforestación aumentan en países con
una mayor corrupción. La inversión pública en investigación y
desarrollo ambiental y en patentes sobre innovación en cuestio- A mayor desigualdad, menos especies
nes ambientales es más baja en naciones industriales con rentas Numerosos estudios demuestran que, cuanto más profunda es la brecha entre
per cápita más dispares. Una mayor desigualdad también está ricos y pobres, más aumenta el alcance de los daños ambientales. Un análisis
ligada a unas mayores emisiones de carbono por persona y por ha hallado que los países con mayor desigualdad de ingresos también presen-
tan mayores índices de especies catalogadas como amenazadas por la Unión
unidad de producto interior bruto.
Tales hallazgos tienen sentido si se tiene en cuenta que, con
Internacional para la Conservación de la Naturaleza 1 . Un informe indepen-
diente ha determinado que la pérdida de especies se correlaciona más estre-

una menor desigualdad, la población se halla en mejores condi- chamente con la desigualdad de los ingresos que con otros factores relevan-
«A cross-national analysis of how economic inequality predicts biodiversity loss», por Tim G. Holland, Garry D. Peterson y Andrew Gonzalez en Conservation Biology, vol. 23, n. O 5, octubre de 2009 (factores ligados a la pérdida de especies); jen christiansen (gráficas)

ciones de defender los recursos eólicos, hídricos y naturales de tes, como la densidad de población e incluso la gestión ambiental 2 . Solo
el número total de especies endémicas tiene una influencia mayor.

los que depende su salud y bienestar. La protección del ambiente
Fuentes: «Inequality and environmental sustainability», por S. Nazrul Islam. Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de las Naciones Unidas. Documento de trabajo n. O 145. Naciones Unidas, agosto de 2015 (número de especies amenazadas);

y la mitigación de la desigualdad van de la mano.


1 Especies amenazadas en países de todo el mundo
El poder manda

Especies amenazadas, 2012


(peces, aves, mamíferos, plantas vasculares)
En cualquier tipo de actividad que degrade el ambiente hay
ganadores y perdedores. Unos salen beneficiados —si no, nadie 800
emprendería tal actividad—, mientras que otros pagan el coste
—de lo contrario, la degradación no se consideraría un proble-
ma—. Lo cual suscita una pregunta elemental: ¿por qué quienes
se benefician de tales actividades imponen costes ambientales 600
sobre otras personas?
Existen tres posibles respuestas, todas ellas relacionadas con
la desigualdad de poder. Una es diferir los costes y que carguen Cada punto representa un país
con ellos las futuras generaciones, que no están hoy presentes 400
para defenderse. En tales casos, como cuando pensamos en las
repercusiones del cambio climático a largo plazo, el único modo
de salvaguardar el ambiente consiste, para quienes todavía es-
tamos vivos, en ser responsables hacia aquellos «cuyo rostro to- 200
davía se halla bajo el suelo —los nonatos de la futura Nación—»,
en palabras de la Constitución iroquesa.
Una segunda respuesta posible es que las personas perju-
dicadas no sean conscientes de estar sufriendo un perjuicio o 0
de su procedencia. Puede que reparen, por ejemplo, en que sus 0,20 0,30 0,40 0,50 0,60
hijos enferman, pero no en que la causa de ello radique en las Bajo Alto
emisiones de una refinería o una central eléctrica cercana. En Desigualdad de ingresos, 2010 (Coeficiente de Gini, o grado de desigualdad)
tales casos, la solución estriba en facilitar un mayor acceso al
conocimiento y, en particular, en desarrollar unas normativas 2 Factores ligados a la pérdida de especies
que garanticen el derecho de los ciudadanos a informarse sobre
riesgos ambientales y sus causas. Densidad de población
La última posibilidad es que, aun cuando la población sea
Gestión ambiental
consciente de que está cargando con el peso del coste ambiental
Producto interior bruto
y conozca, además, el origen de este, carece del poder económi- per cápita
co y político necesario para imponerse en decisiones sociales Desigualdad de ingresos
relacionadas con el uso y el abuso del ambiente. Standing Rock
Número de especies
lo ejemplifica. Para solucionar tales casos deben modificarse los endémicas de vertebrados
equilibrios de poder.
Las decisiones gubernamentales que afectan al ambiente 0 0,05 0,10 0,15 0,20
requieren con frecuencia un análisis de costes y beneficios: Proporción de la influencia
¿cuánto beneficio se prevé obtener y qué precio hay que pagar?
En ese cálculo, el poder económico (también conocido como en el territorio nacional no debería tener cabida en la política
poder adquisitivo) desempeña una función fundamental. En climática estadounidense.
la práctica, los individuos con más dinero cuentan con más El poder adquisitivo y el político tienden a correlacionarse:
«votos». los más adinerados suelen ejercer una mayor influencia política,
Cuando las personas que podrían resultar perjudicadas y viceversa. Su efecto conjunto puede evaluarse mediante un
tienen escaso poder político, o ninguno en absoluto, los res- concepto que describo como la norma de las decisiones sociales
ponsables de tomar decisiones pueden menospreciar o ignorar ponderadas según el grado de poder: el peso adjudicado a los
los costes. Un ejemplo extremo lo ofrece el reciente análisis costes y los beneficios de las actividades que degradan el am-
de costes y beneficios realizado por la Agencia de Protección biente depende del poder que poseen los individuos que sacan
Ambiental de Estados Unidos para derogar el Plan de Energía partido de ellas. Cuando los beneficiados por esas actividades
Limpia. La Agencia asignó valor nulo a todas las repercusiones nocivas son ricos y poderosos en comparación con quienes salen
ambientales que no afectaran a Estados Unidos, con el razo- perjudicados, las decisiones sociales favorecen más a los gana-
namiento de que el perjuicio causado a quienes no se hallaran dores que a los perdedores. Cuanto más profunda sea la brecha

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ciento de los residentes se halla por
debajo del umbral de pobreza del
país (el triple del índice nacional),
era vulnerable en ambos aspectos.
Paralelamente, las ventajas de
las actividades perjudiciales para
el ambiente, a saber, un mayor
beneficio para los productores y
unos precios más bajos para los
consumidores, se concentran en
el extremo superior del espectro
económico. Los beneficios fluyen
hacia accionistas y ejecutivos, unos
individuos generalmente acauda-
lados. Por otro lado, cuanto más
gasten los consumidores, más po-
drán aprovecharse de la reducción
de los precios, lo que, a su vez, in-
crementa los beneficios de la clase
pudiente.
Con ello no queremos insinuar
que los más adinerados no deseen
tener un ambiente limpio y seguro.
Pero, en gran medida, la calidad
ambiental es lo que los economis-
tas denominan un bien público
impuro, es decir, un bien del que
no todos pueden gozar por igual.
Los más acomodados pueden per-
El rechazoal oleoducto Dakota Access en Dakota del Norte por parte de los nativos americanos, mitirse vivir en lugares más lim-
preocupados por la contaminación de su suministro de agua, acabó convirtiéndose en una protesta pios, comprar agua embotellada,
a escala nacional contra las corporaciones y los políticos que poseen más poder que las comunidades disponer de aire acondicionado
injustamente afectadas.
y disfrutar de mejores servicios
médicos. También pueden opo-
nerse de forma más eficaz a que
entre ricos y pobres y entre quienes poseen más y menos poder, sus barrios queden amenazados por riesgos ambientales. Al
mayor alcance tendrá la degradación ambiental. hallarse más alejados de esas amenazas, les resulta más sencillo
La desigualdad de poder también acentúa la indiferencia ignorarlas. Aun sin poder eludir por completo las consecuen-
hacia las futuras generaciones y la ignorancia de los costes am- cias de la degradación ambiental, cargan con un porcentaje
bientales. En los casos de un acusado desequilibrio, los impe- pequeño de los costes, en comparación con los beneficios de
rativos de la supervivencia diaria de los más pobres podrían los que disfrutan.
eclipsar su preocupación por el mañana; entre los más ricos, el
miedo a que su dominio termine extinguiéndose puede causar Injusticia ambiental
la adopción de estrategias consistentes, por ejemplo, en explotar Desde la década de los ochenta, los investigadores han docu-
los recursos naturales y salir corriendo (pensemos en la voraz mentado sistemáticamente la desproporcionada exposición a
deforestación del sureste asiático durante las décadas de los los riesgos ambientales de las minorías raciales y étnicas, así
sesenta y setenta bajo dictadores como Ferdinand Marcos, en como de las comunidades con bajos ingresos de EE.UU. En uno
Filipinas, y Suharto, en Indonesia). Además, cuando la dispari- de sus primeros trabajos, el sociólogo Robert Bullar examinó
dad es muy amplia, los pobres tienden a carecer de acceso a la la distribución espacial de los residuos peligrosos en Houston
información y a desconocer, por tanto, la índole y el origen del y concluyó que se emplazaban principalmente en barrios de
deterioro ambiental que les afecta. afroamericanos.
Los estudios posteriores han revelado tendencias similares en
Cara o cruz numerosas regiones del país: la raza y la etnia se correlacionan
La norma de las decisiones sociales ponderadas según el grado estrechamente con la proximidad y la exposición a los daños
de poder no solo predice que una desigualdad más acusada ambientales. Los expertos también han investigado cómo expli-
implicará un mayor deterioro ambiental, sino también que los car tales correlaciones. Una de las controversias gira en torno
daños causados se concentrarán en las comunidades que ocu- al orden cronológico: ¿se decide desde el principio situar las
JIM WATSON, Getty Images

pan el extremo inferior del espectro de riqueza y poder. Allí, a infraestructuras peligrosas en comunidades con menor riqueza
ojos de los responsables políticos, los costes ambientales pesan y poder? ¿O, tras el emplazamiento de una infraestructura, se
menos. Las minorías raciales y étnicas, así como las comuni- mudan a otro lugar los residentes más ricos y, al devaluarse la
dades con bajos ingresos, son las que se encuentran expuestas propiedad, los pobres se trasladan a esa zona? Los pocos estudios
a un mayor riesgo. La reserva Standing Rock, donde el 40 por que han profundizado en esta cuestión han hallado pruebas só-

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lidas de que las instalaciones tóxicas se ubican desde un primer El nuevo ecologismo
momento en comunidades con menos poder. Los datos también ¿Qué podemos hacer, entonces, para reducir
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demuestran que, cuando la clase pudiente abandona un lugar la desigualdad, tanto social como ambien- CSIECIENN C
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tras la construcción de una infraestructura, la tendencia ya había tal, y mitigar así los daños causados a la DIN EESQIGU
comenzado antes. Por tanto, las comunidades en transición son población y al planeta?
más vulnerables a la imposición de riesgos ambientales. La relación entre la desigualdad y la sa-
La mayor exposición a la contaminación perjudica especial- lud ambiental es bidireccional. Un reparto más equitativo de la
mente a los niños, lo que se manifiesta en un mayor índice de riqueza y el poder facilita la obtención de un entorno más verde.
mortalidad infantil, un bajo peso al nacer, una mayor inciden- Y los esfuerzos para promover el derecho a un ambiente limpio
cia de trastornos del desarrollo neurológico, ataques de asma y seguro facilitan que se alcance una mayor igualdad. La clave
más frecuentes e intensos y un mayor fracaso escolar. En los para obtener ambos logros reside en una movilización activa
adultos, se relaciona con la pérdida de días laborables debido a en defensa del cambio.
enfermedades y a la necesidad de cuidar de los hijos enfermos. El objetivo del ecologismo estadounidense durante el si-
Con el tiempo, las repercusiones en la salud acentúan aún más glo xx se centraba en proteger la naturaleza de las manos del
la disparidad responsable de la mayor vulnerabilidad de las hombre. A menudo, las élites ilustradas se consideraban las
comunidades a los daños ambientales. defensoras de la naturaleza ante las masas irresponsables. De
Aunque las consecuencias son de mayor gravedad para las ahí solo quedaba un pequeño paso hasta asumir el inexorable
comunidades en riesgo, a menudo afectan a un espectro más compromiso entre la protección ambiental y un bienestar eco-
amplio de poblaciones. Las áreas metropolitanas de EE.UU. con nómico general.
una mayor segregación racial y étnica entre sus residentes tien- En el siglo xxi somos testigos de la aparición de un nuevo
den a presentar un mayor riesgo de contraer cáncer debido a ecologismo cuyo objetivo consiste en proteger a los individuos
que la contaminación del aire afecta a todos por igual, no solo perjudicados de aquellos que se benefician de la degradación. El
a una raza o etnia. En el cinco por ciento de las ciudades esta- equilibrio de poder entre ambos bandos cambia con el tiempo.
dounidenses con mayor disparidad racial y étnica, por lo que Cuando los activistas climáticos de EE.UU. se unieron a los na-
respecta a exposición a contaminantes atmosféricos de origen tivos americanos de Standing Rock para defender su derecho a
industrial, la exposición media de los blancos no hispanos es un ambiente limpio y seguro, la balanza del equilibrio de poder
notablemente mayor que en las poblaciones con una menor comenzó a moverse. Basándose en los logros anteriores de otros
desigualdad. La justicia ambiental beneficia a todos. movimientos surgidos por todo el país en defensa de la igualdad
La falta de equidad ambiental se halla en cualquier parte. de derechos y de la protección ambiental, los manifestantes
En Inglaterra y Holanda, los barrios más pobres y con más ha- estuvieron a punto de detener una iniciativa multimillonaria.
bitantes que no son de raza blanca presentan mayores concen- En otros casos menos mediáticos, el nuevo ecologismo ha
traciones atmosféricas de partículas sólidas y óxidos de nitró- obtenido victorias importantes. En el estado de Washington,
geno, que agravan los problemas respiratorios. En Deli, cuyos los activistas lograron impedir la construcción de una terminal
habitantes respiran uno de los aires más sucios del planeta, los de exportación de carbón que habría sido la mayor del país,
pobres viven en los barrios más contaminados. También pasan y con ello protegieron los terrenos y las aguas de las comu-
más tiempo trabajando al aire libre, por ejemplo, al borde de nidades tribales. En Oakland, California, el proyecto de otra
las carreteras, donde la contaminación atmosférica alcanza los terminal de carbón quedó inicialmente abortado por acción
valores más extremos. No pueden permitirse tener aparatos de de una coalición de abogados expertos en derecho ambiental,
aire acondicionado o purificadores. Además, se benefician menos laboral y económico, pero todavía existen escollos legales. En
de la generación de energía, del transporte y de otras industrias Montana, la Nación Pies Negros consiguió la cancelación de
contaminantes. arrendamientos de energía en 9300 hectáreas, la culminación
La norma de las decisiones sociales ponderadas según el de una lucha de treinta años.
grado de poder también opera a escala internacional. Los da- Los estrechos vínculos entre la desigualdad y la calidad del
ños ambientales se infligen indebidamente en los países más ambiente han desembocado en el reconocimiento cada vez ma-
pobres. En un memorándum de 1991, Lawrence Summers, en- yor de que si queremos reequilibrar las relaciones humanas
tonces economista principal del Banco Mundial, escribió que con la naturaleza, debemos reequilibrar también las relaciones
«la lógica económica detrás del vertido de un residuo tóxico entre nosotros.
en el país con la menor renta per cápita es impecable», ya que
allí se minimizan las pérdidas de ganancias a causa de enfer-
medades y fallecimientos. Su afirmación pudo parecer irónica,
pero la práctica ambiental a menudo sigue ese guion. Cada año, PARA SABER MÁS
los países industriales avanzados envían millones de toneladas
Inequality and environmental protection.James M. Boyce en Inequality,
de residuos tóxicos a naciones con escasos ingresos de África, Cooperation, and environmental sustainability. Editado por Jeanmarie Baland,
Asia y América Latina. Pranab Bardhan y Samuel Bowles. Princeton University Press, 2006.
El Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos The haves, the have-nots, and the health of everyone: The relationship
transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, un between social inequality and environmental quality.Lara Cushing et al.
en Annual Review of Public Health, vol. 36, págs. 193–209; marzo de 2015.
acuerdo ambiental internacional que entró en vigor en 1992, ha
Economic inequality and the value of nature.Moritz A. Drupp et al. en
resultado ser inadecuado para detener ese flujo. La brecha entre Ecological Economics, vol. 150, págs. 340–345; agosto de 2018.
quienes se benefician de las actividades económicas generadoras
en nuestro archivo
de desechos y quienes pagan los costes de su eliminación da
una penosa vuelta de tuerca al dicho «ojos que no ven, corazón Población, pobreza y entorno local.Partha S. Dasgupta en IyC, abril de 1995.
que no siente».

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