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PROCESO TERAPÉUTICO

EN NIÑOS CON RESPIRACIÓN BUCAL Y DEGLUCIÓN ATÍPICA

Prof. Martha Arrocet Sütterlin

En los niños respiradores bucales y/o con deglución


atípica la función respiratoria, las destrezas de labios-lengua y mejillas y las
etapas de aprehensión, masticación y deglución se encuentran deficitarias o
incoordinadas en función de la voz y el habla.

Todo proceso terapéutico se inicia indagando los


aspectos que se requieren desarrollar o modificar, a través de una pauta de
evaluación. Existen pautas formales, pero se puede confeccionar una lista de
cotejos que incluyan los aspectos que interesan y posteriormente permitirá
medir los avances en el tiempo.

La evaluación consistirá por tanto en consignar


aspectos anátomofuncionales involucrados. Entre ellos:
1) Anatomía de los órganos fonoarticuladores, forma,
tamaño y funcionalidad. Se utiliza la Exploración Orofacial.
2) Respiración: Tipo, Modo, Coordinación
Fonorespiratoria. Por medio del soplo medir la dirección e intensidad de él, y
la capacidad pulmonar.
3) Praxias bucolinguofaciales : habilidades de labios,
lengua, y movimientos faciales.
4) Procesos de Alimentación que se relacionan con la
Aprehensión, Masticación y Deglución.

RESPIRACIÓN

El niño estando de pie se le solicita que tome aire en forma


natural. Se visualiza la forma del ingreso del aire o modo respiratorio (nasal,
bucal, mixto) y la estructura toráxico que moviliza o tipo respiratorio (costal
alta, costo diafragmático o mixto). Cuando la inspiración es muy corta o resulta
difícil calificar, se le solicita que tome aire profundamente o inspire en varios
tiempos.

La capacidad aérea del niño se puede conocer también,


solicitándole que infle un globo, sin apoyo de las manos, como lo muestra la
figura. (Ver Fig.1)

Evaluación del niño Respirador Bucal y su terapia. Enfoque Fonoaudiológico


Algunos niños sólo logran distender el
globo y el aire sale por los bordes. En
otros casos, el globo escapa de la boca
por falta de fuerza de los músculos que
protruyen los labios (m. orbiculares).
Fig.1

Coordinación fonorespiratoria

Se evalúa de diversas formas, dependiendo de la edad del


niño. Se le puede solicitar que nombre series automáticas, como los días de la
semana o que lea un trozo de un texto simple. Mientras realiza la actividad,
apreciar la coordinación del aire para la fonación y/o si existe ruido que se
produce por uso de fonación en apnea (o en inspiración).

Fuerza y dirección del Soplo

Al realizar desplazamiento de elementos circulares (pelotitas,


bolitas) de diferente tamaño, peso y material (vidrio, plástico, madera, goma)
que se puedan deslizar a través de una barra
puede apreciarse la fuerza y dirección del soplo. Fig.2

Otro ejercicio que se realiza es el trabajo con velas de


diferente grosor y tamaño. Se solicita que apague 3 o 4 velas a diferentes
distancias, colocadas sobre una mesa, en candelabros y distanciadas entre sí.
( 50, 70 y 90 cms. ) Fig. 3

Fig. 2 Fig. 3

La ejercitación puede incluir trabajo con instrumentos


musicales de soplo (pito, flauta, armónica), pidiendo al niño que vaya
aumentando gradualmente el tiempo, con un sonido mantenido. Fig. 4 Otro
ejercicio entretenido para ellos es hacer burbujas con una bombilla en un vaso
con líquido en su interior. Fig. 5

Los elementos que se utilizan en cumpleaños tales como


conos, remolinos y espirales, proporcionan otro entretenido ejercicio.

Evaluación del niño Respirador Bucal y su terapia. Enfoque Fonoaudiológico


Fig.4 Fig.5

En aquellos niños que además presentan dificultades con


algunos sonidos del habla, es posible hacer plantillas con un objeto escondido
que lo contenga que se cubre con flecos de papel liviano tipo volantín , que
puedan desplazarse al soplar y así el niño descubrir la figura escondida. (con
sonido /s/ final : pez, nuez,) Fig. 6

Los ejercicios se pueden complejizar realizando el soplo a


través de una bombilla o con una manguera delgada, que en un extremo se
encuentre un globo que logrará inflar dependiendo de la presión del soplo.
Fig. 7

Fig. 6 Fig. 7

Existen formas objetivas para conocer la capacidad pulmonar


como las Botellas de Percher , que consisten en dos botellas graduadas en
centímetros cúbicos y que al soplar con máximo esfuerzo nos permite evaluar
la capacidad pulmonar. Ellas permiten objetivar los avances a través del
tiempo.

PRAXIAS BUCOLINGUOFACIALES

Las praxias bucolinguofaciales son


habilidades de los órganos fonoarticuladores que participan en la fonación,
alimentación y el habla. Ellas pueden revelar si existe indemnidad anatómica y
plasticidad neuromuscular de estas estructuras orofaciales.

Las destrezas bucolinguales pueden


presentarse alteradas en aquellos portadores de disfunciones de los
mecanismos reflejo-vegetativos de la respiración, aprehensión, masticación,
deglución y de los trastornos de la articulación y la fluidez.

Evaluación del niño Respirador Bucal y su terapia. Enfoque Fonoaudiológico


Existen praxias relacionadas con los
labios, la lengua y esquema facial que son posible evaluarlas, para
posteriormente ejercitar aquellas que aún no se han adquirido adecuadamente.
Algunas de ellas son : Fig. 8

PRAXIAS LABIALES Fruncir y estirar los labios


Vibrar los labios
Desplazar las comisuras
Esconder labios

PRAXIAS LINGUALES Afinamiento lingual


Tocar el piso y techo de la boca
Girarla dentro de la boca
Levantar una y otra mejilla

PRAXIAS FACIALES Cara de enojo


Arriscar la nariz
Guiñar uno y otro ojo
Levantar las cejas

Fig. 8 Praxias labiales, linguales y faciales

Desplazar las comisuras Sacar y entrar lengua Cerrar /abrir


ojos

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Cerrar ojo izquierdo/ derecho Arriscar nariz
Fruncir ceño

A fin de facilitar la enseñanza y estimulación de estas


habilidades musculares, existen los Guía-lengua, que son elementos metálicos
o silicona, cuya función está dirigida a tocar, girar, estirar y ayudar a obtener el
movimiento específico de labios o de lengua.

ALIMENTACIÓN:

APREHENSIÓN, MASTICACIÓN Y DEGLUCIÓN

La respiración, las praxias


bucolinguofaciales y las destrezas alimentarias son procesos previos para la
aparición y desarrollo del habla y lenguaje. Frecuentemente en niños con
trastornos de articulación le subyacen dishabilidades en algunos o de todos
ellos. El reemplazo de los modelos adquiridos requiere de un trabajo
metódico y de largo tiempo para su automatización.

APREHENSIÓN (etapa 1 de la alimentación)

Para evaluar esta función se le entrega al niño una galleta y


debe observarse la apertura bucal (en relación al tamaño del alimento). El
cierre bucal, es el proceso que se continúa; y luego consignar si logra llevar
todo el trozo del alimento hacia una zona lateral de la boca (lateralización),
para iniciar el acto de la trituración. Fig. 9
Fig. 9 Aprehensión del alimento

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MASTICACIÓN (etapa 2 de la alimentación)

En esta etapa debe consignarse si el alimento es introducido


en posición central (a nivel de incisivos) o lateral (pre-molares o molares) de la
boca. Luego, visualizar si el alimento es triturado por un lado de la boca o lo
dispersa por toda la cavidad. Lo normal es que se triture todo el trozo por un
lado e ir alternando, derecha/izquierda/derecha/izquierda. Fig. 10

Fig. 10 Masticación alternada , un lado para cada trozo.

DEGLUCIÓN (etapa 3 de la alimentación)

Una vez triturado el alimento debe formarse el bolo alimenticio y


ubicarse sobre el dorso de la lengua en su parte media, y la punta de la lengua
se eleva contra el paladar para impulsarlo hacia la faringe posterior.

La evaluación de la deglución se realiza solicitando al niño que


al momento de tragar, avise, lo que permitirá al evaluador coger sus labios y
visualizar la posición de la lengua, los movimientos que realice para lograr el
acto deglutorio. Con el fin de objetivar de mejor forma la observación, es
preferible elegir galletas tipo oblea o champagne, que dan la posibilidad de
apreciar el proceso completo.

Los niños con dificultades en la deglución pueden manifestar


diversas formas de anomalías. Una de ellas, es que el niño requiera succionar
los labios para tragar y al estar traccionados por el evaluador realiza incesantes
movimientos compensatorios, que hacen que el alimento escurra hacia el
exterior. En otros menores podemos observar una punta de lengua que no
toca el paladar y realiza movimientos en la zona media de la cavidad bucal sin
lograr el objetivo. Algunos introducen la lengua entre los incisivos y realizan
múltiples movimientos para que el bolo se vaya hacia posterior. Algunos niños
además agregan succión de labios simultáneamente a la interposición lingual.

Estas modalidades de manifestaciones atípicas, descritas, nos


demuestran que la deglución atípica no se manifiesta del mismo modo en todos
los niños y que en cada caso se deben considerar evaluaciones y terapias
específicas.

La deglución corresponde a la última etapa de la alimentación


por lo que se debe considerar siempre los procesos previos no consolidados,

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que corresponden a la aprehensión y masticación; así como también otras
funciones o habilidades del sistema, ya descritas.

EJERCICIOS PARA LA DEGLUCIÓN

Alimentos sólidos: utilizar galletas, plátano, galletas,


queques del gusto del menor

Alimento líquido: El niño guarda un sorbo de agua o jugo


en su cavidad bucal.
Se puede aprovechar el momento que el
niño está conteniendo el líquido dentro de la boca, para colocar bajo la nariz el
espejo de Glatzel. Fig.11 , que nos objetivará la ventilación nasal. Esta placa
mostrará si empaña regularmente o presenta algún grado de obstrucción, de
una o ambas narinas.

Fig. 11 Uso del Espejo de Glatzel

Luego, se le solicita al niño que incline


levemente la cabeza hacia atrás, separamos sus labios y pedimos que degluta.
Se visualizan las características de su lengua y labios para el tragado, de forma
similar al procedimiento realizado en la deglución de sólidos.

El niño normal es capaz de beber de un


vaso todo su líquido, sin necesidad de detenerse para respirar, gracias a la
coordinación innata de deglución-respiración. Del mismo modo, puede beber
de una botella realizando de 12 a 15 degluciones sin tener necesidad de
detenerse. Fig. 12

Fig. 12

Algunos fonemas de nuestra lengua, ayudan


a la propioceptividad de las zonas que requiere contactar la lengua en la
deglución. Algunos de estos fonemas son el sonido velar repetitivo/q-q-q-q-q/ y
el sonido (te)/t-t-t-t-t-/ en posición alveolar. Fig.13

Evaluación del niño Respirador Bucal y su terapia. Enfoque Fonoaudiológico


Fig. 13 Fonema /t/ posición alveolar Fonema velar /q/

Los niños que participan en terapias que


abarcan las funciones descritas, logran resultados muy satisfactorios, que
permiten colaborar en los tratamientos ortodóncicos, mejorar la ventilación
pulmonar y oxigenación cerebral, subir el rendimiento escolar y brindar una
correcta pronunciación para los sonidos del Habla.

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Referencia: Manuales de Respiración, Praxias bucolinguofaciales y Respiración, de Arrocet y cols.

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