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Enlace covalente

Entre todas las fuerzas que mantienen los átomos unidos, las de mayor
fortaleza están representadas por el enlace covalente, en donde los átomos
implicados comparten sus electrones más externos para formar el enlace,
siendo muy dificil separar los átomos unidos por un enlace de este tipo. Uno de
los mejores ejemplos de fortaleza de dicho enlace es la estructura del
diamante, en la cual, cada átomo de carbono está unido a otros cuatro vecinos
(ver figuras de abajo).

Enlace covalente simple En la estructura del diamante cada átomo de carbono


entre dos átomos de comparte electrones con cuatro de sus átomos vecinos,
carbono en la estructura formando cuatro enlaces covalentes simples. Esta
del diamante, formado estructura es como un armazón gigante de enlaces
por la compartición de 2 covalentes que se propagan en las tres dimensiones del
electrones de sus capas espacio.
más externas.

En los compuestos moleculares, orgánicos y biológicos, los átomos están unidos


fuertemente a través de enlcaes covalentes

Enlace no-covalente
El enlace no-covalente no es tan fuerte como el covalente, pero el efecto aditivo de
varios enlaces no-covalentes pueden llegar a estabilizar una molécula o un conjunto de
átomos. En contraste con los enlaces covalentes, los no-covalentes no comparten
electrones.

Este tipo de interacción incluye:


 Enlace metálico
 Enlace iónico
 Fuerzas de van der Waals
 Interacciones hidrofóbicas
 Enlace de hidrógeno

Excluyendo el enlace metálico, las interacciones no-covalentes son el tipo de


interacciones dominantes entre los átomos y moléculas, y son determinantes para
mantener no sólo la forma de las moléculas orgánicas y de las macromoléculas
(proteínas y ácidos nucleicos), sino sus correspondientes estructuras cristalinas.

Enlace metálico

El enlace metálico puede


describirse como una
interacción colectiva de
un fluido de electrones
móviles con iones
metálicos (ver figura de
la derecha). Este tipo de
enlace ocurre en la
estructura de los metales,
es decir, allí donde los
electrones de valencia
sólo representan una
fracción muy pequeña del
número de coordinación Enlaces metálicos en la plata
del átomo metálico, y por
lo tanto no se pueden
establecer enlaces
covalentes o iónicos.

El enlace metálico es algo


más débil que el iónico o
el covalente.

Enlace iónico

El denominado enlace
iónico está constituido
por fuerzas de
atracción, de carácter
electrostático y muy
potentes, entre iones
positivos y negativos.
El vínculo que genera
este tipo de enlace no
es direccional, lo que
significa que la
atracción electrónica
no favorece a un
átomo más que a otro.
Los sólidos iónicos Formación de un enlace iónico en el fluoruro sódico
pueden estar
compuestos por iones
simples, tal como se
observa en el NaF
(fluoruro sódico, figura
de la derecha), o por
iones poliatómicos, tal
como se observa en el
nitrato amónico,
NH4NO3, con iones
NH4+ y NO3- (ver figura
de abajo).

Estructura iónica del fluoruro sódico

Estructura iónica del


nitrato amónico

Fuerzas de van der


Waals
Las fuerzas de van der
Waals (tambien
conocidas como
fuerzas London) son
fuerzas residuales, de
atracción o repulsión
entre moléculas o
grupos atómicos, que
no se derivan de las de
un enlace covalente, o
de la interacción
electrostática entre
iones, o de grupos
iónicos entre sí o con Fuerzas atractivas resultantes de la interacción entre
moléculas neutras. Al dipolos
igual que los enlaces
de hidrógeno, las
fuerzas de van der
Waals se basan en
dipolos, es decir, en
una diferencia de carga
entre dos átomos o
moléculas. Pero a
diferencia de los
enlaces de hidrógeno,
las fuerzas de van der
Waals suelen ser
dipolos no
permanentes, es decir,
transitorios.

Las fuerzas de van der


Waals son
relativamente muy
débiles en
comparación con los
enlaces covalentes,
pero desempeñan un
papel fundamental en
campos tan diversos
como la química
supramolecular,
biología estructural,
ciencia de polímeros,
nanotecnología,
ciencia de superficies y
física de la materia
condensada. Las
fuerzas de van der
Waals determinan
muchas de las
propiedades de los
compuestos orgánicos,
incluyendo su
solubilidad en medios
polares y no polares.

Interacciones
hidrofóbicas

La interacción
hidrofóbica describe
las fuerzas existentes
entre el agua y los
compuestos llamados
hidrófobos (moléculas
con muy baja
solubilidad en agua).
Los compuestos
hidrófobos son
moléculas no polares
que usualmente
contienen largas
cadenas carbonadas
que no interaccionan
con las moléculas de
agua. La mezcla entre
grasas y agua es un
buen ejemplo de esta
interacción particular
(el agua y las grasas
no se mezclan) . Un Esquema que, como ejemplo, muestra átomos
grupo de moléculas no y aminoácidos implicados en interacciones hidrófobicas
polares se aglutinan (arcos con pestañas)
entre sí para excluir el
agua. Al hacerlo así,
minimizan la superficie
que exponen frente al
disolvente polar.

Este tipo de
interacciones son
factores importantes
que impulsan el
plegamiento de las
proteínas, o la
inserción de las
proteínas de
membrana en el
entorno no polar de los
lípidos. Igualmente
contribuyen a la
estabilidad de las
asociaciones entre
proteínas y pequeñas
moléculas.

Enlace de hidrógeno

El enlace de hidrógeno
aparece cuando un átomo
de hidrógeno, unido
covalentemente a un
átomo electronegativo (p.
ej. O, N, S), es Ejemplo de moléculas orgánicas unidas por enlaces de
compartido con otro hidrógeno
átomo, también de
carácter electronegativo.

El enlace de hidrógeno
(también conocido como
puente de hidrógeno) se
describe frecuentemente
como una interacción
electrostática de tipo
dipolo-dipolo. Sin
embargo, también tiene
algunas características de
unión covalente: es
direccional y fuerte,
produce distancias
interatómicas más cortas En el agua líquida los enlaces de hidrógeno se están
que la suma de los radios formando y deshaciendo contínuamente
de van der Waals de los
átomos implicados, y por
lo general implica un
número limitado de
átomos implicados en la
interacción.
Los enlaces de hidrógeno
pueden ocurrir entre
moléculas
(intermoleculares) o entre
diferentes partes de una
misma molécula
(intramoleculares). Son
más fuertes que las
interacciones de van der
Waals, pero más débiles
que los enlaces
covalentes o iónicos. Este
tipo de enlaces puede
ocurrir entre moléculas
inorgánicas, tales como
agua líquida o sólida, y
en moléculas orgánicas.
Es muy frecuente en
macromoléculas como el
ADN y las proteínas.

Los enlaces de hidrógeno


que se forman en el agua
líquida se forman y
deshacen constantemente.

En el agua sólida y
cristalina, es decir, en la
nieve, los enlaces de
hidrógeno son
permanentes y son los
mayores responsables de
la estructura de estos
cristales...

Las moléculas de agua, unidas por enlaces de hidrógeno,


mantienen la estructura tridimensional de los copos de
nieve