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Tudorea Maria-Madalina

Spaniola-Engleza

Las “Fábulas literarias”de Tomás de Iriarte

Tomás de Iriarte nació el 18 de septiembre de 1750 en la isla de Tenerife. Era hijo de Don
Bernardo de Iriarte y Doña Bárbara de las Nieves Hernández de Oropesa, una familia muy culta,
varios de cuyos miembros se distinguieron como escritores y humanistas. Sobrino del académico
Juan de Iriarte, a los trece años se trasladó a Madrid para vivir con su tío, lo que le permitió
adquirir una sólida educación. Sucedió a su pariente como traductor de la Secretaría de Estado.

Fue poeta de la Ilustración. La Ilustración, es el movimiento filosófico, político, literario y


científico que se desarrolló en Europa y sus colonias a lo largo del siglo XVIII, dando lugar al
Siglo de Las Luces. Representó una importante modernización cultural como resultado del
progreso y de la difusión de las nuevas “Ideas” y de los nuevos conocimientos científicos, lo que
llevó al intento de transformar las caducas estructuras del Antiguo Régimen. Es la ideología y la
cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha contra el absolutismo y la nobleza. Las
características de la Ilustración son:

- El racionalismo.Se da enorme importancia a la razón, criterio por el cual, el hombre puede


comprenderlo todo a través de su inteligencia; es real sólo lo que puede ser entendido por la
razón o razonado. Aquello que no sea racional debe ser rechazado como falso e inútil.

- Búsqueda de la felicidad. La felicidad es un bién al que todo hombre tiene derecho y


constituye un fin en sí misma. John Loke dice que “los hombres olvidan siempre que la felicidad
humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.”

- Creencia en la bondad natural del hombre

- El optimismo. El hombre del siglo XVIII piensa que la naturaleza es una especie de
máquina perfecta que lo hace todo bien donde no hay errores, por lo tanto existen motivos para
ser optimista.

Tomás de Iriarte era consciente de que “lo que le falta a España son clases intermedias,
numerosas, activas, ávidas de cultura y por eso crea una literatura en pro de toda clase de
reformas con el objetivo de sacar a España del marasmo cultural en el que se encontraba en la
segunda mitad del siglo XVIII, a pesar de los avances logrados por Feijoo y otros intelectuales.

La fama le llegó con la publicación de la obra satírica Los literatos en cuaresma(1773),


imprescindible para conocer a los escritores neoclásicos españoles. Pero su mayor popularidad se
debió a las Fábulas literarias (1782), publicadas un año más tarde que las de Samaniego, donde
Tudorea Maria-Madalina
Spaniola-Engleza

reunió una serie de poemas satíricos y moralizantes que encierran muchas veces una burla feroz
de sus coetáneos. Fue uno de los fabulistas más importantes del siglo XVIII.

Una fábula es una composición literaria, en prosa o en verso, en que, mediante una ficción
de tipo alegórico y la personificación de animals irracionales, objetos inanimados o ideas
abstractas, se intenta dar una enseñanza práctica, a veces incluso con la intervención de
personajes humanos y divinos. Se trata de una composición de carácter ejemplar, formada por un
relato, generalmente breve, al que sigue una moraleja dirigida a enseñar un principio general de
conducta, presentando un modelo especifico de comportamiento.

Las fabulas de Iriarte (76) son protagonizadas por animals y tienen como objetivo destacar
la importancia del estudio. Todas las moralejas, de las que son protagonistas serpientes, conejos,
monos, cuervos, aves, ardillas, sapos…, giran alrededor del libro y de la lectura, de la función
didáctica del arte, del conocimiento y de la buena escritura.

Una de las cualidades más notable de esta obra de Iriarte es la riqueza y variedad de sus
versos, que los muestran como hábil compositor literario. Todas las fábulas están escritas en
verso, a excepción de la número setenta, que está estructurada en prosa.

Se caracterizan por la sátira y por la enseñanza moral. Pero también por su sencilla y clara
forma de presentarlas, es decir, son comprensibles a todos los que las leyeran.

Una de estas fábulas es “El ruseñor y el gorrión” que trata de que debemos de aprender
siempre. Nunca debemos creer que lo sabemos todo. El saber y el conocer es infinito. Siempre
hay algo que nuevo aprender. Los personajes de esta fábula son: el organillo, (que es un
instrumento que se encarga a dar la música a un ruiseñor; muchas veces repite sonidos y el
ruiseñor los aprende y los mejora) y el gorrión (que es el que admira el trabajo y el talento que
tiene el ruiseñor en el canto). Esta fábula nos enseña que no debemos temer a enseñarle a nadie
lo que sabemos por temor a ser superados. Deberíamos ser orgullosos si hemos consequido
enseñar a alguien lo que sabemos.

Según mi punto de vista, estas fábulas son muy importantes porque su proposito es dejar una
enseñanza a través de una moraleja.