You are on page 1of 3

jerarquia de poder de la cultura maya

Organización y Jerarquía Social Maya


La parte superior de la pirámide estaba constituida por sacerdotes y reyes junto con familias reales que
vivían en los palacios. Luego venían los nobles ricos colocados en el segundo nivel. Los plebeyos y los
oficiales estaban en el siguiente nivel en la jerarquía. La base de la pirámide incorporaba a los sirvientes y
trabajadores. Al final estaban los esclavos que vivían una vida miserable. A continuación veremos en
detalle cómo era la estructura de la antigua jerarquía social maya.

El Rey y los Sacerdotes

El rey era el jefe del gobierno maya y una figura importante en la religión maya, actuando como un
sacerdote y también una figura semi-divina en su propio derecho. Debajo del rey había una clase de
sacerdotes de élite. La religión era extremadamente importante para los mayas, y su sistema de creencias
descansaba sobre innumerables ciclos de existencia. Por lo tanto, los sacerdotes estaban muy ocupados,
realizando rituales, haciendo ofrendas e interpretando las voluntades de los dioses para el rey y el pueblo.
¿Cuándo era hora de ir a la guerra? ¿Cuándo era hora de la cosecha? ¿Cuándo era el momento de
construir una nueva pirámide? Los dioses mayas tenían las respuestas, y a menudo las manifestaban en
las estrellas. Aparte de otras disciplinas dominadas por los sacerdotes altamente educados, la astronomía
era un foco principal.

La Nobleza

Debajo de los sacerdotes había una gran cantidad de nobles. Todos los nobles de la sociedad maya
servían al rey, cada uno de ellos de una manera altamente especializada. Algunos eran líderes militares,
algunos eran recaudadores de impuestos, algunos implementaban las leyes o actuaban en los tribunales
o incluso controlaban la producción agrícola controlada por el gobierno de cosas como el cacao
(chocolate!). Los nobles estaban a cargo de la administración cotidiana de esta compleja sociedad, y cada
noble tenía un papel muy específico dentro de este sistema.
Monarquia
La monarquía (del latín monarchĭa, y este del griego μοναρχία [monarchía]) es una forma
de Estado (aunque en muchas ocasiones es definida como forma de Gobierno) en la cual
un grupo integrado en el Estado, generalmente una familia que representa una dinastía,
encarna la identidad nacional del país y su cabeza, el monarca, ejerce el papel de jefe de
estado. El poder político del monarca puede variar desde lo puramente simbólico
(monarquía parlamentaria), a integrarse en la forma de gobierno: con poderes ejecutivos
considerables pero restringidos (monarquía constitucional), hasta lo completamente
autocrático (monarquía absoluta).
En una monarquía, la jefatura del Estado o cargo supremo es:

 Personal, y estrictamente unipersonal (en algunos casos históricos se han


dado diarquías, triunviratos, tetrarquías, y en muchas ocasiones se
establecen regencias formales en caso de minoría o incapacidad
o valimientos informales por propia voluntad).
 Vitalicia (en algunos casos históricos existieron magistraturas temporales con
funciones similares, como la dictadura romana, y en muchos casos se produce
la abdicación voluntaria o el derrocamiento o destronamiento forzoso, que puede o no
ir acompañado del regicidio).
 Designada según un orden hereditario (monarquía hereditaria), aunque en algunos
casos se elige, bien por cooptación del propio monarca, bien por un grupo selecto
(monarquía electiva).
El término monarquía proviene del griego μονος mónos ‘uno’, y αρχειν arkhein: ‘mandar,
guiar, gobernar’, interpretable como 'gobierno de uno solo'. A ese único gobernante se le
denomina monarca o rey (del latín rex) aunque las denominaciones utilizadas para este
cargo y su tratamiento protocolario varían según la tradición local, la religión o la estructura
jurídica o territorial del Gobierno (véase sección correspondiente).
El Estado regido por un monarca también recibe el nombre de monarquía o reino.