México, D.F.

- Sábado 13 de Octubre de 2007

"El Che tenía ocho tiros, uno en el corazón" "Me pidieron hacer un reconocimiento del cadáver, y aunque el hombre estaba un poco descuidado, era inconfundible. Mucha gente en el hospital donde yo trabajaba pasó a verlo, el Che parecía Cristo, las mismas lo monjas decían". "Me pidieron hacer un reconocimiento del cadáver, y aunque el hombre estaba un poco descuidado, era inconfundible. Mucha gente en el hospital donde yo trabajaba pasó a verlo, el Che parecía Cristo, las mismas lo monjas decían". El doctor Moisés Abraham Baptista, originario de Bolivia, nacionalizado mexicano, fue quien realizó la autopsia a Ernesto Guevara de la Serna, haciendo el reconocimiento respectivo y preparando el cuerpo para su conservación. También extendió una primera acta de defunción —el Che recibió cerca de ocho balazos y una herida grande en la espalda—, acta que fue obligado a cambiar por órdenes superiores. Después de años de no hablar con detalle sobre el tema, el doctor Abraham Baptista accedió a platicar con MILENIO. Moisés Abraham Baptista era médico recién egresado, pero no contaba con cartilla militar, por lo que fue asignado a la zona de Vallegrande, Bolivia, en la época en que el Che Guevara se instaló en Sudamérica para sus actividades guerrilleras. Casado con una química poblana, de nombre Lourdes, con un hijo Saúl y un nieto del mismo nombre, Abraham Baptista es un reconocido médico cirujano egresado del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS y fue el fundador de la unidad de Oncología del Hospital Universitario. Tiene una finca en la Sierra Norte de Puebla, donde cultiva zarzamora, que visita los fines de semana. Atiende su consultorio privado en la ciudad de Puebla. Realiza labores altruistas y hace cirugías en hospitales privados. A continuación el texto de la entrevista en el 40 aniversario del asesinato de Ernesto Che Guevara. ¿Qué hacía en 1967 en Vallegrande? A Vallegrande llegué como médico para trabajo de provincia, lo que aquí se conoce como servicio social. Debido a un problema en el dedo de una mano, no se me había otorgado la cartilla militar. En Vallegrande estaba una zona militar y ahí se me incorporó como médico para que hiciera mi servicio de compensación y se me diera la cartilla, por eso me relacioné con la gente del ejército en ese lugar. ¿Sabía que Ernesto Che Guevara estaba en Bolivia? El Che Guevara se fue a Sudamérica y cuando se supo que estaba formando una guerrilla, el ejército comenzó a participar investigando la zona. Inicialmente la investigación se dirigió para ver si el Che estaba en Bolivia o no. El ejército boliviano estaba formado por campesinos, gente no preparada y en su mayor parte era del altiplano boliviano. En varias oportunidades la guerrilla comandada por el Che tuvo enfrentamientos

con las patrullas del ejército, siendo éstas vencidas, ya que los guerrilleros estaban mejor preparados, aunque eran menos. Después se supo que la guerrilla estaba en la zona de Vallegrande y en el Vado del Yeso, fue ahí donde los guerrilleros llegaron a una choza de un campesino que se llamaba Honorato Rojas. Después se confirmó que el Che Guevara estaba con el grupo. ¿Ya se había matado a alguien de la guerrilla? Antes de que cayera el Che hubo enfrentamientos en esa zona, donde murieron varios guerrilleros, para esto el grupo que comandaba Guevara se había dividido, uno de los grupos lo comandaba él mismo y el otro Tania, que estaba en Vado del Yeso. Tania era la que tenía documentos del Che. Luego se dio un enfrentamiento en el que Tania murió en el río, a la semana apareció su cadáver y los documentos que llevaba consigo fueron a parar a manos de la CIA, que estaba ya trabajando con el ejército boliviano. La otra parte de la guerrilla estaba en la zona de Vallegrande. Honorato les dio cobijo y denunció que los guerrilleros estaban en su casa. Los primeros que murieron en un enfrentamiento con el ejército fueron como 20 o 30 cuyos cuerpos llegaron a Vallegrande; sólo uno llegó vivo. ¿Usted era médico militar? No, se me incorporó al ejército y se me otorgó el grado de subteniente. ¿Antes de la captura del Che qué pasó? El Che Guevara anduvo por diferentes regiones del sureste boliviano tratando de convencer a la gente para que lo apoyara, desgraciadamente al Che la gente lo abandonó y lo tomaron preso porque estaba aislado, estaba enfermo y no había apoyo ni siquiera del campesino. Llegó a una población que se llama Matamoros y ahí se compró una camisa, la misma que traía cuando lo mataron. Incluso al Che, aparte de sus notas personales, llevaba siempre consigo un Vademécum, el libro de consulta obligado de los doctores, donde tenía subrayado todos lo relacionado con el asma. Ahí empezó a hacer su trabajo tratando de convencer a la gente para que lo apoyara para tener una mejor calidad de vida, finalmente después no se supo dónde estaba. Pasó más de un mesy entonces una campesina denunció la presencia del Che Guevara en una ranchería. El ejército fue a buscarlo y tuvieron un enfrentamiento con 14 guerrilleros, donde Guevara resultó herido de dos balas, una en el antebrazo y otra en la pierna, pero no eran heridas de muerte. Al momento que lo tomaron preso, él les dijo quién era y que no lo mataran porque valía más vivo que muerto. Por ahí no había medicamentos, no había nada, estaba abandonado, entonces el ejército lo llevó a la escuela de La Higuera, que es otra ranchería con casas de paja y adobe, ahí fue donde platicó con una maestra y fue donde estuvo desde más o menos las 4 de la tarde del 8 de octubre de 1967 hasta las 11 o 12 de la mañana del otro día. Ése fue el día en que lo mandaron matar. ¿En qué momento se enteró de que el Che iba a llegar a Vallegrande? Nos comunicaron que iban a llevar el cadáver de Guevara; fue trasladado en un helicóptero.

¿Usted sabía quién era él? Definitivamente sí, inclusive yo fui el que hice el reconocimiento de su cadáver, nunca lo había visto, pero tenía antecedentes de qué personaje se trataba. ¿Le impactó ver el cadáver? Sí, cómo no, el Che imponía mucho, tenía mucha presencia y más aún que tenía los ojos abiertos, la melena y la barba crecida, físicamente impresionaba e imponía respeto, era más o menos alto, ya no muy fuerte porque anduvo enfermo, tenía asma y eso minó su salud, el otro asunto era que como andaba a salto de mata no tenía ni zapatos. Cuando le hice el reconocimiento, Guevara tenía como diez calcetines en cada pie y una especie de huaraches de cuero, se veía más delgado con respecto a las fotos que se tenían de él. ¿Cuales fueron las órdenes que le dieron los militares? Ahí estaba el presidente de Bolivia, René Barrientos, después estaba el jefe del comando Zenteno, el comandante del ejército Torres y entonces se me solicitó que hiciera un reconocimiento del cadáver y aunque el hombre estaba un poco descuidado, su fisonomía e imagen eran inconfundibles. Estaba sucio, con la barba crecida, los ojos abiertos y tenía melena. ¿Por qué tenía los ojos abiertos? Depende de la forma como una persona muere, además de que permaneció con los ojos abiertos hasta que le hice el reconocimiento. Mucha gente en el hospital donde yo trabajaba pasó a verlo, el Che parecía Cristo, las mismas monjas decían lo mismo. Así llegó conmigo a Vallegrande. Después del reconocimiento, usted hizo un documento oficial, ¿qué decía? Yo hice el documento de acuerdo a los hallazgos del cadáver del Che: tenía un tiro en el corazón. Cuando me preguntaron los periodistas de qué había muerto Guevara, yo les dije que así, sin embargo, después tuve que desmentirlo porque las autoridades dijeron que había muerto en combate. Tuve que modificar el informe médico con relación a la causa de su muerte. ¿Cuántos tiros tenía? Como ocho. Tenía además una herida rara, grande, en la espalda. ¿Cuánto tiempo estuvo el cadáver en Vallegrande? El cuerpo llegó como a las 4 o 5 de la tarde del 9 de octubre de 1967, yo le puse formol en una arteria para conservar el cadáver, la gente empezó a llegar con la intención de ver el cadáver, que estaba expuesto en una lavandería, no en una morgue, ahí estuvo hasta las 8 de la noche cuando se apagó la luz. ¿Después qué hizo? Yo permanecí ahí por órdenes de los militares después de que se fue la gente, se realizó la toma de huellas digitales y le hice la mascarilla. No había material suficiente para hacerla, fue de yeso con cera, en la cual se quedaron pegadas las cejas, bigote y barba, por lo que quedó prácticamente sin cabellos, pero de forma impresionante, eso impresionaba más que estar sin manos.

¿La CIA tiene las manos de Ernesto Guevara, cómo las obtuvieron? Esa noche estuvo Toto Quintanilla, que era de la CIA, el comandante Selich, el capitán Vargas y yo. Ellos querían que se decapitara el cuerpo, pero me opuse y tuve apoyo mayoritario, entonces se decidió la amputación de las manos para su identificación. ¿A quién le entregó las manos? No, yo no las entregué. Las manos se quedaron ahí, ellos al otro día desaparecieron el cadáver. ¿Se podría demostrar que el cadáver del Che está en cuba? Yo creo que no, pero sería cuestión de ver, de hacer estudios de laboratorio adecuados, como los de DNA. ¿Hubo fotos? Sí, pero la gran mayoría se quedaron con el ejército y la CIA, aunque a mí me prometieron que me iban a dar algunas fotos. ¿Usted supo qué hicieron con el cadáver? No, estábamos en una zona militar y como tal no permitían ninguna pregunta, sólo se cumplían órdenes. ¿Además de los calcetines, qué otra ropa llevaba? Una camisa nueva comprada en Matamoros, un pantalón todo sucio, calzoncillos sucios. Toda esa ropa se quedó ahí, pero alguien la recogió. Inclusive los huaraches ya no estaban al día siguiente. ¿Usted se imaginaba la trascendencia histórica de esos hechos? No, yo me di cuenta ya después, pasados unos meses, porque después del reconocimiento del cadáver del Che, se me ofrecieron muchas cosas para salir de Bolivia, gente que quería que saliera para que declarara, pero como estaba en el ejército no pude. En ese entonces yo había hecho una solicitud para una beca en México. Se me comunicó que había sido aceptado y pedí vacaciones en Vallegrande, porque no me daban permiso por las circunstancias de todo lo que sabía. Hablé con mi hermano, que era director de policía, y él me ayudó a conseguir un pasaporte diplomático para México, porque el ejército no me hubiera permitido salir nunca. Si yo hubiese pensado en la magnitud, probablemente me hubiese aprovechado de esas circunstancias. ¿Nunca tuvo miedo? No, son cosas que tienen que suceder, yo sabía que tenía que ser bastante reservado en muchas cosas, cuando llegué a México la gente no sabía quién era yo, así que me dediqué a trabajar y a estudiar para no meterme en problemas, después la gente ya se enteró porque salió en los periódicos que el doctor Abraham había hecho prácticamente la autopsia del Che Guevara.

¿El ejército boliviano lo buscó? Más que el ejército, había gente de Cuba interesada en que yo declarara cómo había sido el informe médico del Che Guevara. Se dice en Bolivia que no se sabía mi paradero y que probablemente estuviera en Suiza enfermo. ¿Después de eso ha regresado a Bolivia? Una sola vez, cuando mi hermano era el jefe de la policía, pero yo sabía que el ejército estaba averiguando dónde estaba, porque yo salí sin un permiso adecuado y se me consideró gente de izquierda, desertor. ¿Es usted ya mexicano? Si, desde 1974, yo me naturalicé porque me casé. ¿Conserva algo del Che? Sí tengo, pero lo comentaré posteriormente. ¿Hubiese preferido no vivir esa situación? Fue un momento histórico muy interesante para los bolivianos, para la gente con la que yo estuve en Vallegrande, porque se buscaba un cambio que lamentablemente no se ha logrado, ni con las autoridades actuales, porque hay mucha miseria en Bolivia. ¿Usted es de izquierda? Yo he trabajado para la izquierda, hay que participar para lograr los cambios. ¿Por qué nunca antes quiso hablar? Por seguridad personal y familiar. Mucha gente sabe de mí, pero yo me he negado a hacer declaraciones que pongan en riesgo lo anteriormente dicho. Pero ya es necesario que se sepa. Ya no es un secreto. Cuando apresaron al Che Guevara se dijo que había muerto en combate. No fue así. Lo apresaron y después lo mandaron matar. Inclusive esa noche en que estuvo en La Higuera, el comandante del batallón Pando mandó un telegrama a las autoridades que decía: "Papá está enfermo, esperamos órdenes". Y al día siguiente fue cuando el Che fue asesinado. Ésas fueron las órdenes. ¿Se sabe quién lo mató? No, yo creo que lo mantienen en secreto porque finalmente ahora ya para qué. El que ordenó fue el mando militar en Vallegrande. Había mucha gente de la CIA. Fueron ellos los que empezaron a preparar al ejército de Oriente de Bolivia. Mucha gente de la CIA estaba infiltrada como militares bolivianos. Cuando empezó la guerrilla, el soldado boliviano estaba impreparado. Imagine el altiplano, que es cálido, ellos estaban en zona muy fría, se enfermaban de todo, no eran analfabetas. No tenían la ropa adecuada para la zona.

En esas circunstancias, el ejército no tenía la capacidad de combatir, entonces llegaron estos señores que estaban mejor preparados para el combate. Cuando tomaron preso al Che Guevara eran como 12 soldados los que atraparon al Che. Incluso, después de que lo apresaron, mataron a 3 o 4 guerrilleros que estaban por ahí. Otro se escapó y llegó hasta Cuba. ¿Otra cosa que sepa sobre este asunto? Tenía que llegar este momento, yo platiqué con un periodista de televisión hace años sobre temas generales a este respecto, lo que sé la gente tiene que conocerlo. Valdría la pena recapitular posteriormente la situación de Bolivia en esa época, las condiciones sociales y políticas. La gente, ahí en esa zona donde actuaron Tania y el Che es muy católica. Les dijeron que iban a llegar los comunistas y, asustados, ellos informaban al ejército. Leticia Montagner Derechos Reservados © Grupo Editorial Milenio 2007