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HISTORIA DE LA CULTURA I

Prof. María Soledad Hernández Bencid


Bachiller: Mendoza Guarecuco, Wilfredo Jose.
C:I: 23.883.520

SERMÓN DE LA MONTAÑA O BIENAVENTURANZAS

1. El sermón de la montaña fue escrito y conservado para las generaciones futuras,


pero en su origen fue un sermón oral. ¿Cómo pudo influir al efecto del mensaje original el
paso de la forma oral a la escrita?

Jesús es, sin duda, la figura más importante que jamás haya aparecido en la historia de la
humanidad. Sea cual sea la interpretación sobre su vida, quedará el hecho de que su vida y
su muerte, así como las enseñanzas que se le atribuyen, han influido en el curso de la
historia más que las de cualquier otro hombre que jamás haya vivido. Mucho más, incluso,
de lo que lo hicieron Alejandro, César, Carlomagno, etc. Son muchas las personas
influenciadas por sus doctrinas, o al menos, por las que se le atribuyen. Estos hechos lo
colocan a Él en el primer lugar de la importancia mundial. Sabemos que Jesús no escribió
nada y que todo lo que sabemos sobre su vida es gracias a los escritos que dejaron aquellas
personas que vivieron junto a él. Sus enseñanzas fueron tan grandes y tan influyentes, que
hubo la necesidad de narrar toda su vida, es decir, dejar escritos que contaran quien fue
Jesús y todo lo que realizó; como dice un refrán popular “las palabras se las lleva el viento”
y este refrán tiene mucha razón porque con el pasar del tiempo las palabras son olvidadas,
pero los escritos perduran a través del tiempo. Cabe destacar que cuando se pasa el sermón
de lo oral a lo escrito, se pudo haber modificado los mensajes y enseñanzas que dejo Jesús,
es decir, se pudo haber eliminado o agregado ciertas cosas para transmitir sus mensajes;
pero lo esencial de estos, en este caso del sermón de la montaña, se mantuvo. El texto o
escrito por excelencia son las Sagradas Escrituras o La Biblia.

2. ¿En que se parece el sermón de la montaña a otras expresiones de la tradición moral


judía anteriores?

Las Bienaventuranzas constituyen un hermoso poema en prosa de ocho versos,


formando un todo armonioso que es al mismo tiempo un resumen acabado de la enseñanza
cristiana. Se considera más una sinopsis espiritual que literaria, que recoge el espíritu de la
enseñanza mejor que la letra. Resúmenes de esta índole son característicos del antiguo
sistema oriental de tratar una cuestión religiosa o filosófica. Nos recuerda los ocho caminos
del budismo, los diez mandamientos de Moisés y otros compendios semejantes.

3. ¿Qué añade Jesús a la ley hebrea?

Aquello que Jesús añade a la ley hebrea, lo encontramos en las sagradas escrituras en el
evangelio de San Mateo, La Ley y los Profetas (Mt 7, 12; 22,37-40; 23, 23; 25, 35-36). En
este sentido, el autor Luz U. (2010) ofrece una noción mateana de la Ley donde el
protagonista es Jesús y la manera en que asumió los preceptos y mandamientos del corpus
legal judío, pues es en el amor por el que se da cumplimiento fiel a la Ley y donde
encuentra su verdadero sentido todo el legado cultual, legal y, por supuesto, el ethos judío.
Así pues, es justo afirmar que Jesús, en Mateo, con su vida, palabras y obras, nunca
transgrede la Ley y la enseñanza de los Profetas, antes bien, como indica Mt 5, 17-19, Jesús
se propone la observancia estricta de los preceptos, hasta el más mínimo.
De tal manera, Jesús no sólo es fiel porque observa la ley, sino justo, pues hace lo que
agrada a Yahvé. En palabras de Leske (2005): “Jesús no sólo cumple la Ley, sino también
toda justicia” (p. 1143), o como indica Pikaza (2013): “Si le preguntan qué hace, Jesús
responderá que cumple la voluntad de Dios, conforme a la fe de su pueblo (Israel)”. Es
pues, el Jesús mateano el que demuestra la validez de la comprensión del dato revelado a
través de la historia y, aunque Jesús hubo de mostrar el verdadero propósito y modo de
observar las enseñanzas de la Ley y los Profetas, nunca desestimó que Dios se revela, aún
en medio de las limitaciones de su pueblo.

4. ¿A quién va dirigido principalmente el mensaje de Jesús? ¿a los ricos y poderosos o


a los humildes? ¿Cuáles son sus consejos?

El mensaje que dejó Jesús, va dirigido a todo hombre de pueblo y nación, a ricos y
pobres, esclavos y libres. Su mensaje trasciende cualquier condición social y política; por
consiguiente su mensaje es universal. Además, el mensaje que nos trajo Jesús tiene un valor
único porque es la verdad, la única explicación perfecta de la naturaleza de Dios y del
hombre, de la vida y del mundo, así como de la interdependencia que existe entre ellos. Y
lo que es más, encontraremos que su enseñanza no es una mera apreciación abstracta del
universo, así como también constituye un método práctico para el desarrollo del alma, un
método que nos sirve para reformar nuestra vida. Jesús nos explica lo que es la naturaleza
de Dios y lo que es nuestra propia naturaleza; nos habla del significado de la vida y de la
muerte, nos enseña por qué cometemos errores, por qué caemos en la tentación, por qué
enfermamos y nos empobrecemos, por qué nos hacemos viejos y, lo que es más importante,
nos dice cómo pueden ser vencidos todos estos males, y cómo podemos traer salud,
felicidad y prosperidad verdadera a nuestras vidas y a la vida de los que nos rodean, si ellos
lo desean realmente.
Sus consejos fueron las Bienaventuranzas. Y viendo la muchedumbre, subió a un monte;
y sentándose, se acercaron a él sus discípulos. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados. Bienaventurados los
mansos: porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de
justicia: porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos
alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a
Dios. Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el
reino de los cielos. Con estas nos hace un llamado a vivir y poner en práctica la
Misericordia, a sentir la necesidad del otro, de tal manera que nos mueva a ayudarlo; nos
enseña también que nuestras acciones deben ser de manera desinteresada, es decir, sin
esperar nada a cambio. Se podría decir que Jesús nos enseña a vivir bien, es decir, a vivir de
una manera humilde, sencilla y feliz; no sólo vivir y ya.

5. Jesús se sirvió de los sermones para transmitir su mensaje, pero también demostró
unos poderes especiales. ¿Cómo lo hizo?

Asimismo, el Sermón de la Montaña es donde las relaciones con Dios se establecen


sobre la base de aquello que el Señor hace por sus hijos y no sobre los méritos o virtudes
que realicen los fieles. “El hombre tiene que esperar su salvación únicamente de Dios y no
de su propio esfuerzo. Dios la prometió y con ella se comprometió” (Mesters, 1996, p.
172). Allí se invita a los discípulos a pasar de una mentalidad donde todo depende del
conjunto de actos de cumplimiento o de piedad, a entender que en realidad los fieles son
sostenidos gratuitamente por Dios.
Es así como se puede comprender la enseñanza “nueva” de Jesús, no tanto por sus
contenidos o su estilo, sino esencialmente por la autenticidad que trasmitía, por la autoridad
que lo avalaba; una autoridad mucho mayor que la de los responsables de la fe judía (Mc
1,21-22), porque en las palabras de Jesús se percibía a Dios mismo que hablaba a los
hombres. También sus obras mostraban que venía de parte de Dios: “…si por el dedo de
Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios” (Lc 11, 20).
Por tanto, Jesús es el referente más cierto para saber lo que sucede en una persona cuando
se abre a Dios y le permite acontecer en su vida; de forma sencilla: encuentra el sentido de
su vida y crece en humanidad. En este mismo orden de ideas, Jesús logra realizar
numerosos milagros, por mencionar algunos:
 Caminar sobre el agua (Mateo 14: 22-27)
 Jesús calma la tempestad (Mateo 8: 23-27)
 La resurrección de Lázaro (Juan 11: 38-44)
 Sanó a un leproso (Mateo 8: 1-4)
 Dos ciegos reciben la vista (Mateo 20: 29-34)
Si nos preguntamos ¿Cómo hizo Jesús todos estos milagros?, creo que la respuesta la
encontramos en uno de los pasajes bíblicos del evangelio según San Marcos 6,45-22… Y
después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar. Llegada la noche, la barca estaba
en mitad del lago, y Jesús, solo, en tierra. Viendo el trabajo con que remaban, porque tenían
viento contrario, a eso de la madrugada, va hacia ellos andando sobre el lago, e hizo
además de pasar de largo… El secreto de Jesús se encuentra en la oración que realizaba a
solas con su padre Dios; por esta razón, Jesús con su forma de vivir manifestó que “el
hombre sólo puede ser plenamente humano cuando permite que el reino de Dios acontezca
en su vida” (Mesters, 1996, p. 180). Y de esta forma, el ser humano participa de la misión
creadora de Dios, porque su intención fundada en el amor y sus acciones “humanizadoras”,
construyen sendas de vida nueva y digna para otros seres humanos. Así las cosas, Jesús es
buena nueva para todos los hombres porque se corresponde exactamente a eso que la
humanidad necesita y aspira.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Leske, A. (2005). Mateo. En W. Farmer, A. levoratti, S. McEvenue, & D. Dungan,


Comentario Bíblico Internacional (pp. 1139-1210). Navarra: Verbo Divino.

Luz, U. (2010). El Evangelio según San Mateo. Vol I. (pp. 172 y 180) Salamanca:
Sígueme.

Mesters, C. (1996). Dios, ¿dónde estás? Navarra: Verbo Divino.

Pikaza, X. (2013). Historia de Jesús. Navarra: Verbo Divino.