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TEMA 9

LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LA EDUCACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS


CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES. CAUCES DE PARTICIPACIÓN. EL PAPEL DE
LOS PADRES EN LA TOMA DE DECISIONES RESPECTO AL PROCESO DE ESCOLARIZACIÓN
DE ESTOS ALUMNOS

INDICE

1. INTRODUCCIÓN
2. LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LA EDUCACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS
CON NEAE.
2.1. Justificación de la participación de los padres/madres en la educación de sus hijos/as.
2.2. Efectos de la interacción familiar en el desarrollo del niño/a.
2.3. Obstáculos en la colaboración de la familia en la educación del a.c.n.e.e.
2.3.1. En la interacción familia-alumno.
2.3.2. En la interacción padres-profesores.
2.4. Ámbitos de implicación familiar en la formación del alumno.
2.4.1. Autonomía personal.
2.4.2. Autonomía social.
3. CAUCES DE PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA.
4. TOMA DE DECISIONES SOBRE LA ESCOLARIZACIÓN DE LOS ALUMNOS CON
NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES.
5. CONCLUSIÓN
6. BIBLIOGRAFÍA
1. INTRODUCCIÓN.
Como dice la LOMCE en su PREAMBULO, la realidad familiar en general, y en particular en el ámbito de su
relación con la educación, está experimentando profundos cambios. Son necesarios canales y hábitos que nos
permitan restaurar el equilibrio y la fortaleza de las relaciones entre alumnos y alumnas, familias y escuelas.
Las familias son las primeras responsables de la educación de sus hijos y por ello el sistema educativo tiene que
contar con la familia y confiar en sus decisiones. Por tanto, nuestro sistema educativo se convierte en un modelo
de escuela abierta a las características sociales y culturales del entorno, así como a las características
individuales de los alumnos/as, a través de los programas de integración del alumnado con NEAE a los cuales
escolarizamos siguiendo los principios de equidad, que garantice la igualdad de oportunidades para el pleno
desarrollo de la personalidad a través de la educación, la inclusión educativa, la igualdad de derechos y
oportunidades que ayuden a superar cualquier discriminación y la accesibilidad universal a la educación, y que
actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con
especial atención a las que se deriven de cualquier tipo de discapacidad.

Todas las decisiones deben tomarse en estrecha colaboración con las familias, ya que familia y escuela son los
dos contextos ambientales más relevantes en el desarrollo de todos los alumnos/as, y en especial con los que
posee NEAE, dependiendo su adaptación a los afectos y apoyos que reciban de ambos ambientes.

Hogar y escuela con frecuencia se superponen, afectando a la conducta del niño/a lo que ocurre en uno y otro
sistema. En este sentido, observando conjuntamente las reacciones del niño/a en la familia y en la escuela,
padres/madres y educadores/as tendrán una visión más realista del niño/a y será más fácil la implicación de la
familia en el proceso educativo del alumnado con NEAE.

Al profesorado les corresponderá por otro lado, la tarea primordial de incluir en el currículo escolar el tipo de
colaboración que desea tener con las familias de sus alumnos/as, la cual deberá ser cuidadosamente planificada,
teniendo muy en cuenta los intereses de los padres/madres para establecer unas formas eficaces de trabajo
conjunto.

Es por esto que en este tema vamos a tratar el papel de la familia en la educación y en la toma de decisiones
respecto al proceso de escolarización de estos alumnos/as, así como la importancia de la participación de la
familia en la educación del alumnado con NEAE.

2. LA PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA EN LA EDUCACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS


CON NEAE

2.1. Justificación de la participación de los padres/madres en la educación de sus hijos/as.

Comenzaremos el tema presentando una justificación de la participación de la familia en la educación


de sus hijos/as. Se trata de una doble justificación, legal y psicopedagógica.

a) Justificación legal
La base legal que justifican la participación familiar en la educación de los alumnos/as está constituida
en primer lugar por la misma Constitución española de 1978. La Constitución establece las líneas
generales de la participación de la familia en el centro educativo:
“Art 27.7: Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos, intervendrán en el control y gestión de todos
los centros sostenidos por la Administración”.
La Ley Orgánica 1/1990 de 3 de octubre de Ordenación General de Sistema Educativo (LOGSE) destaca la
colaboración de todos los miembros de la comunidad educativa, entre los que se cuentan los padres de los
alumnos, para contribuir a la mejor consecución de los objetivos educativos.

En el artículo 1 de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa


(LOMCE) se establece el reconocimiento del papel que corresponde a los padres, madres y tutores legales
como primeros responsables de la educación de sus hijos. También en su artículo 71 se indica que corresponde
a las Administraciones educativas garantizar la escolarización, regular y asegurar la participación de los padres
o tutores en las decisiones que afecten a la escolarización y a los procesos educativos de este alumnado.
Igualmente les corresponde adoptar las medidas oportunas para que los padres de estos alumnos reciban el
adecuado asesoramiento individualizado, así como la información necesaria que les ayude en la educación de
sus hijos.

En el Preambulo del nuevo decreto 25/2018, de 26 de febrero, por el que se regula la atención a la diversidad
en el ámbito de las enseñanzas no universitarias de la Comunidad Autónoma de Canarias, se habla sobre la
participación de la familia y se dice que se tendrá en cuenta la participación de la familia como las primeras
responsables de la educación de sus hijos e hijas. Y en su artículo 8 se dice que se deberá fomentar la
participación de las familias y los centros docentes promoverán la formación de padres y madres mediante la
puesta en marcha de programas familia escuela que favorezcan su colaboración en la vida de los centros.

b) Justificación psicopedagógica

La colaboración y participación entre padres/madres y profesorado permite el intercambio de información que


permitirá detectar y valorar las NEAE del alumnado, establecer sus posibilidades educativas reales y determinar
los objetivos didácticos que se sitúan en el nivel de desarrollo potencial del niño/a. Los padres/madres se
beneficiarán del asesoramiento psicopedagógico que les pueden ofrecer los profesionales de la educación y que
favorecerá su intervención directa en el programa de actuación educativa.

La participación familiar asegura la continuidad en la intervención educativa al evitar la ruptura entre la escuela
y la casa. Al mismo tiempo permite contar con la intervención de todos los agentes socializadores pueden
favorecer la integración social del alumno/a en el medio.

Esta participación estrecha los lazos afectivos entre los miembros de la familia al sentirse los/as padres/madres
útiles y responsables y el/la niño/a atendido/a y querido/a, lo cual promueve canales de interacción
padre/madre-hijo/a.

La colaboración familiar en el programa educativo, permite a los padres observar cómo el profesorado y otros
profesionales especialistas se relacionan con su hijo/a, mejorando la calidad de las relaciones establecidas.

2.2. Efectos de la interacción familiar en el desarrollo del niño/a.

Es inevitable que el comportamiento y estilos educativos de los padres/madres influyan en el desarrollo social y
la personalidad de los niños/as, los cuales difieren unos de otros, porque también los padres/madres son
distintos unos de otros con arreglo a cuatro dimensiones fundamentales: Grado de control, comunicación,
exigencia de madurez y afecto en la relación.

La combinación de estas cuatro dimensiones básicas dan lugar a tres tipos de estilos educativos de los
padres/madres. Si bien es cierto que el comportamiento de los padres/madres es mucho más variado de los que
sugiere la clasificación, existen semejanzas entre el comportamiento educativo predominante y uno de estos
estilos principales:

 Padres/madres autoritarios/as. Manifiestan altos niveles de control y exigencia de madurez y bajos


niveles de comunicación y afecto. Sus hijos tienden a ser obedientes, ordenados y poco agresivos, en
especial en la primera infancia, también son más tímidos y poco tenaces para alcanzar metas.
Por su deber de obediencia, suelen tener una pobre interiorización de valores morales, orientándose más
hacia premios o castigos.
En las interacciones entre iguales manifiestan poco afecto, espontaneidad e iniciativas, llegando incluso a
tener problemas. Tampoco se perciben responsables de sus éxitos o fracasos que asocian con un control
externo, presentando baja autoestima y dependencia.
Por la falta de comunicación en la familia estos/as niños/as tienden a ser coléricos, aprensivos, poco alegres
y vulnerables a las tensiones.

 Padres permisivos. Manifiestan bajos niveles de control y exigencia de madurez y altos niveles de
comunicación y afecto. Sus hijos tienden a tener problemas para controlar sus impulsos y asumir sus
responsabilidades, son inmaduros y con niveles bajos de autoestima, aunque suelen ser alegres y vitales.

 Padres democráticos. Manifiestan niveles altos de control, exigencia de madurez, comunicación y afecto y
evitan el uso del castigo. Los niños muestran confianza, alta autoestima e iniciativa al afrontar situaciones
nuevas, persisten en las tareas que emprenden, interactúan con habilidad con iguales, son cariñosos,
independientes y con valores morales interiorizados.

La interacción padres/madres-hijo/a es el motor del desarrollo evolutivo del niño/a a todos los niveles.
Cuando la interacción entre los miembros de la unidad familiar es adecuada, revierte en la personalidad del
alumno/a, provocando efectos de carácter positivo como el sentimiento de seguridad, la confianza básica, la
integración afectiva, la estabilidad emocional y la cohesión personal.
En una interacción positiva los ámbitos del desarrollo en los que más incide la interacción adecuada, son el
desarrollo afectivo y social. Esto se traduce en la aparición de unos factores positivos como :

- Seguridad personal
- Confianza básica.
- Integración afectiva.
- Estabilidad emocional.
- Cohesión personal ( formarse una imagen ajustada de sí mismo que le permitirá adquirir una
adecuada Autonomia personal).

Cuando las interacciones familiares fallan por cualquier razón -estimulación inadecuada, falta de
comunicación,...- los efectos concurrentes provocarán carencias, obstáculos no deseados y consecuencias
negativas como ambivalencia, sentimiento de abandono afectivo y un Yo débil y desestructurado.

Esta interacción inadecuada incidirá en los ámbitos afectivo y social. Y se traducen en la aparición de unos
factores negativos como:

- Ambivalencia afectiva.
- Sentimiento de abandono afectivo.
- Falta de identidad personal.
Estos niveles de intervención nos permiten en el caso de interacción negativa conocer unos obstáculos, que
detectamos desde el ámbito educativo para evitarlos o compensarlos . Estos obstáculos pueden aparecer en los
distintos niveles de interacción como:

a) Interacción de los padres con hijos con NEE en los que pueden aparecer actitudes negativos como:
- La ansiedad.
- El temor.
- El rechazo.
- La sobreprotección (puede ocasionar retrasos en los diferentes ámbitos del desarrollo).
- La indiferencia.
- La hostilidad.
- La exigencia excesiva.
- El ocultamiento.

En general inciden sobre todo en el estado emocional de alumno y por consiguiente en sus futuros aprendizajes.

b) Interacción de los padres con los otros hijos. Otro principal problema es la relación de los padres de un
niño con NEE con sus otros hijos, ya que a veces hay una excesiva dedicación al hijo con NEE y un
abandono de los otros.

c) Interacción de los padres con los profesores, en la que hay que superar algunos obstáculos como:
- Desconfianza mutua.
- Ansiedad frente a la reforma educativa y resistencia al cambio.
- La información debe ser la suma de todos los profesionales que trabajen con el alumno y de los
padres.
- Desconocimiento mutuo.

2.3. Obstáculos en la colaboración de la familia en la educación del a.c.n.e.e.

La colaboración de la familia en la educación de a.c.n.e.e. se encuentra con frecuencia con obstáculos. Veamos
a continuación las vías de superación de tales obstáculos.

2.3.1. En la interacción familia-alumno.

La llegada de un/a hijo/a que presenta un déficit, sea cual sea la naturaleza de este, supone un duro golpe para la
familia que vive esta situación, quedando anuladas toda las perspectivas sobre él, necesitando una progresiva
adaptación a la realidad en un proceso largo y doloroso que puede producir desequilibrios emocionales en los
padres/as y alteraciones en las relaciones familiares y sociales.
Las manifestaciones más frecuentes son la ansiedad y el temor. Necesitarán al especialista no sólo para que les
informe sobre el estado presente y futuro de su hijo/a, sino también para que les asesore y oriente,
proporcionándoles el apoyo emocional, aceptar progresivamente la realidad y enfocar positivamente el futuro
próximo, volcándose en las posibilidades reales del alumno/a. Las actitudes negativas que pueden aparecer son
la sobreprotección y el rechazo.
La sobreprotección se acentúa considerablemente ante el niño/a con NEE. La sobreprotección desencadena y
consolida una personalidad dependiente, pudiendo producir retrasos considerables en distintas áreas del
desarrollo. inseguridad al caminar, retrasos en la marcha, inmadurez articulatoria, mutismo, debilidad del yo,
dependencia afectiva, inmadurez, infantilismo,... Debemos ayudar a los padres/madres a aceptar la situación
desde un punto de vista positivo y realista, reconociendo las limitaciones del niño/a y centrándose en sus
posibilidades educativas. Hemos de concienciar a la familia para que ofrezca la ayuda imprescindible al
alumno/a, valorando en su justa medida el esfuerzo que el niño/a realiza y los logros obtenidos, que le
conducirán a aumentar su independencia.

El rechazo puede manifestarse consciente o inconscientemente a través de la negación de la evidencia, el


abandono al cuidado de otras personas, una exigencia excesiva, hostilidad, fatalismo, ocultamiento,
indiferencia. Estas manifestaciones de rechazo han de reconducirse hacia la aceptación real del niño/a tal y
como es. Será necesario que sean conscientes de la necesidad de afecto y atención que requiere su hijo/hija. En
todo momento habrá que concienciarles del papel activo que pueden ejercer. Para lo que será necesario
ofrecerles orientaciones claras sobre su actuación.

Los profesionales deben trabajar estrechamente con las familias, ya que son estas la principal fuente de
información acerca de cómo funcionan, sus recursos y necesidades.

1.3.2. En la interacción padres-profesores

En ocasiones la relación padres/madres -profesorado se empaña de reacciones conscientes o inconscientes que


dificultan el entendimiento entre ambos sectores de la comunidad escolar.
Algunos de estos obstáculos son la desconfianza mutua, la desmitificación del saber del padre/madre y del
maestro/a y el desconocimiento mutuo.

Si el profesorado no conoce a los padres/madres la respuesta educativa que el maestro/a ofrece al alumno/a
estará parcialmente descontextualizada. El desconocimiento de los padres/madres de las intenciones educativas
del profesorado puede provocar la incoherencia de actuación, planteamientos de intervención contraproducentes
y negativa a la implantación en los programas.

2.4. Ámbitos de implicación familiar en la formación del alumno.


La colaboración familiar se requiere, principalmente, en relación con la consecución de su autonomía personal y
social.

2.4.1. Autonomía personal

El/la alumno/a deberá adquirir todo tipo de habilidades y destrezas que le proporcionen una independencia del
medio familiar y le permitan alejarse de las actitudes de sobreprotección, tan perjudiciales para su integración
social.

Se potenciarán todos los aspectos que conduzcan a la independencia personal, al autocuidado: alimentación,
vestido, aseo personal, control de esfínteres, prevención de accidentes y la seguridad vial.

La adquisición y dominio del lenguaje se produce gracias a la interacción social y en el núcleo familiar se
establecen variadas formas de interacción. Importa que el/la alumno/a comprenda y se exprese. Es fundamental
el manejo de diferentes medios de expresión – plástica, artística, musical, corporal, matemática... Respecto al
lenguaje oral, el vocabulario que ha de ser funcional, ha de permitir al alumno/a aprehensión del mundo que le
rodea. También pueden potenciar el gusto y la afición por la lectura, mediante la narración de cuentos y relatos,
juegos, invención de historias,...

Para el desarrollo de sus posibilidades motrices se ha de facilitar el contacto con los objetos, a través de la
manipulación, insistiendo principalmente en los de uso diario y cotidiano. Posibilitar la experimentación y el
descubrimiento independiente del medio que les rodea. Otra contribución la constituye el evitar el retraso en la
consecución de las etapas motrices normales hasta la consecución de la marcha, mediante la realización de
ejercicios que las favorezcan. Etapas que son:

1. Rastreo y gateo: no cogiéndolo en brazos excesivamente, poniéndolo en contacto con el suelo.


2. Sedestación: hasta que sea capaz de sentarse manteniéndose erguida la cabeza.
3. Bipedestación: evitando cogerle, apoyándole con ambas manos, estimulándole a través del lenguaje
4. Marcha: fortaleciendo brazos y piernas, estando pendientes pero dejando hacer.

2.4.2. Autonomía social.

El objetivo esperado es que el niño con NEE sepa emitir estímulos sociales y responder correctamente a los que
le son remitidos.

El/la niño/a ha de ser capaz de discernir entre el bien y el mal, por lo que sus acciones han de ser juzgadas y
sancionadas convenientemente, hecho que le ayudará a forjar conductas consideradas socialmente adaptativas,
que favorecerán su integración. Una de las consecuencias de la sobreprotección son los/las niños/as autoritarios
e intolerantes a las negativas de los adultos.

En el seno familiar se establecen contactos con otras personas mediante los cuales adquirirá patrones sociales
positivos – saludar, pedir perdón, dar las gracias, saber perder y ganar.

Al niño/a con NEE se le deben asignar tareas o responsabilidades en el hogar al alcance de sus posibilidades.

Los padres han de crear y propiciar un clima familiar de comprensión y sosiego en el que se fomente el respeto
y cumplimiento de normas de convivencia. Estas normas le proporcionarán los patrones de su comportamiento
social. El clima afectivo creado habrá de caracterizarse por la racionalización de las situaciones y de las
decisiones planteadas, actitud que le hará reconocer la bondad de las normas y potenciará su responsable
cumplimiento.

3. CAUCES DE PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA


A continuación vamos a tratar los cauces de participación, programas y actividades, así como los distintas
formas y grados de colaboración de profesorado y padres/madres.

La coordinación en las actividades, actitudes y normas propuestas, tanto en el hogar, como en el colegio, va a
ser un factor de gran repercusión en la educación de estos/as alumnos/as. Esta se verá dificultada o favorecida
por el tipo de relación que se establezca entre los padres/madres y el profesorado implicado en el proceso
educativo de los alumnos/as. Si la relación es ambigua o está poco definida puede generar en ocasiones
situaciones conflictivas o poco claras.

Esta participación puede hacerse a dos niveles: por un lado en el proceso de identificación y valoración de las
NEAE y en la determinación de los servicios y medidas de carácter ordinario, extraordinarias o excepcionales
que sea necesario promover, ya que los padres/madres son una gran fuente de información sobre el desarrollo y
la dinámica de las interacciones del niño/a; y, por otro lado, fuera del marco escolar, en la adquisición de
determinados objetivos y habilidades por parte del alumno/a.

Las diversas formas y grados de colaboración del profesorado y padres/madres en las distintas etapas educativas
tienen generalmente como resultado ganancias significativas en la adaptación y rendimiento escolar de los
niños/as.
La responsabilidad de planificar e iniciar esta cooperación corresponde al profesorado tutor o equipo educativo,
elaborando proyectos completos, adaptaciones curriculares, PEP o actividades independientes para trabajar con
los/as padres/madres, ya que este trabajo no debe ser improvisado, sino que debe estar meticulosamente
planificado para poder llevarse a cabo y posteriormente evaluarse, por tanto deberá incluirse en el Proyecto
Educativo de Centro (PE) y PGA.

Es competencia del tutor/a, en estrecha relación con el profesorado de Apoyo a las NEAE, orientador/a, EOEP
de zona o específico y del equipo directivo determinar las formas y cauces de participación de los padres en el
centro educativo. Estos modos de participación pueden agruparse en individuales y colectivos.

Modelos Individuales: que tratan principalmente de guiar y facilitar la incorporación y adecuada adaptación
del niño/a al centro. Entre ellos destacamos:

 La entrevista: la entrevista inicial es el primer contacto en el que padres/madres y educadores/as


establecen las bases de la futura relación. A través de posteriores entrevistas se pretenderá enriquecer la
ayuda que se le ofrece al alumno/a, informar a los padres/madres y obtener su apoyo.

 Los informes: son remitidos por la escuela y suponen otra forma de contacto con los/as padres/madres.
Este medio abarcaría desde una lista de notas con breves comentarios, hasta una serie de hojas en las que
el profesor escribe con mayor o menor extensión acerca de los profesores/as del alumno/a, del trabajo
que realiza y de sus actitudes. El informe puede servir en la entrevista como documento de reflexión y
análisis para profesores/as y padres/madres. Como dice el artículo 9 de la orden del 13 de diciembre
del 2010, las adaptaciones curriculares tendrá, al menos, un seguimiento cada trimestre, teniendo el
último de ellos carácter de seguimiento de final de curso. Estos seguimientos, que serán coordinados por
el profesorado tutor con la participación del profesorado de las áreas o materias adaptadas, del profesor
o profesora especialista de apoyo a las NEAE y de otros profesionales participantes, permitirán informar
a la familia de la evolución de los aprendizajes del alumno o alumna respecto a su AC o a su ACUS.

Modelos Colectivos: a través de los cuales los padres/madres pueden poner a disposición del centro su
experiencia en diversos campos. Esta forma de participación debe estar convenientemente organizada para que
no suponga un entorpecimiento de la labor educativa, sino que de ella se deriven beneficios para el proceso de
desarrollo y educación del niño/a. Entre los modos colectivos de participación destacamos:

1. Actividad tutorial. Trabajo con familias a través de reuniones, donde los padres/madres prestan su apoyo
a las funciones escolares. Los educadores/as deberán definir el papel que ha de asumir la familia en la
educación de su hijo/a y las tareas a las que debe extender su actuación.

2. Las asociaciones de madres y padres (AMPA) asesorando en la elección de temas para charlas,
conferencias, etc... y participando con estos en los órganos colegiados del centro como son el Consejo
Escolar, en excursiones y fiestas, en el desarrollo del centro, etc...

3. Reuniones generales de padres, asistiendo para conocer la evolución de su hijo/a y del grupo en el que
se encuentra, favoreciendo una visión más abierta y global.

4. Los proyectos educativos de trabajo con los padres/madres, que pretenden proporcionar a los
padres/madres estrategias para realizar actividades con sus hijos/as fuera de la escuela e interactúan con
estos en su ambiente de aprendizaje positivo y reforzante. Son actividades independientes de las tareas de
los alumnos/as y se realizan en casa, pero repercuten favorablemente en la adaptación y logro escolar de los
hijos/as. Estos proyectos tienden a implicar al mayor número posible de integrantes de la comunidad escolar
y a desarrollarse en un continuo de tiempo.
Los proyectos educativos incluidos en el currículum son diseñados meticulosamente para decidir el objetivo
a trabajar, pudiéndose desarrollar en un programa conjunto con los padres/madres, canalizando un enorme
potencial educativo, favoreciendo el necesario contacto entre la escuela y la familia.

5. Las escuelas de padres/madres como proyectos de trabajo que se realizan con grupos más o menos
homogéneos y permanentes con unos objetivos y una metodología claramente definida, encaminados a que
las familias sean activas en su formación y puedan crear ambientes más favorables para la maduración de
sus hijos en colaboración con la escuela.

Desde el centro escolar se realizarán unos programas de intervención con las familias u otros dependiendo de
que las necesidades de estas estén vinculadas a tener un hijo con necesidades específicas de apoyo educativo o
no.

Así encontraremos programas encaminados a la ayuda directa a la familia como servicio de respiro familiar, de
orientación, grupos de autoayuda, grupos de apoyo mutuo, grupos de terapia familiar, intervención en redes
sociales, en momentos de crisis, etc..., y programas de colaboración con el centro escolar. De estos últimos
diferenciamos entre programas de formación para las familias y los programas de participación en el servicio.

Los programas de formación para las familias son una herramienta para ayudar a la familia a potenciar su
entorno, como un recurso de apoyo y responder, a su vez, a las necesidades de una formación mas sistematizada
y planificada. Esta formación, que incluye la información, se puede realizar mediante escuela de padres, grupos
de padres, charlas y conferencias.

Los programas de participación en el servicio se concretan en distintos niveles de participación: participación de


las familias, apoyo en actividades para escolares, colaboración en algunas iniciativas del centro, colaboración en
actividades profesionales y colaboración institucional.

Las actividades de participación de las familias pueden ser de tipo educativo o terapéutico:

- Las actividades de tipo educativo tienen como función aumentar los conocimientos de los padres acerca
de la deficiencia, de las causas, como abordarla y que intervención es la correcta, así como las
perspectivas de futuro y las posibilidades de educación.
- Las actividades de tipo terapéutico van dirigidas a que los padres tengan el apoyo necesario para el
proceso de reorganización de la angustia emocional tras el diagnóstico.

4.TOMA DE DECISIONES SOBRE LA ESCOLARIZACIÓN DE LOS ALUMNOS CON


NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
Una vez tratados los cauces de participación de las familias en la educación de sus hijos/as vamos a ver cuál es
su papel de los padres en la toma de decisiones sobre la escolarización de los alumnos/as con NEAE

Con el modelo de escuela abierta a la diversidad se intenta que todos los alumnos/as encuentren respuestas a sus
NEAE. La integración de estos/as alumnos/as implica a toda la sociedad y por tanto también a sus
padres/madres.

En un principio serán ellos quienes, asesorados por profesionales especializados (orientador/a del centro , EOEP
de zona o específico , etc...), deberán decidir si desean que su hijo/a sea escolarizado en una escuela ordinaria o
si por el contrario prefieren que este acuda a un CEE o COAEP, respetándose esta decisión por el resto de la
comunidad escolar. De hecho la opinión de los padres debe quedar reflejada y debe ser tenida en cuenta a la
hora de realizar el dictamen de escolarización de un alumno con necesidades educativas especiales.
En el artículo 14 del decreto 25/2018, de 26 de febrero, por el que se regula la atención a la diversidad en el
ámbito de las enseñanzas no universitarias de la Comunidad Autónoma de Canarias, se dice que el alumnado
con NEE que precise de adaptaciones curriculares significativas o que requiera de recursos personales o
materiales de difícil generalización se escolarizará en el centro más cercano que cuente con los mencionados
recursos, y será preceptivo que el dictamen de escolarización incluya, de manera expresa, la opinión de los
padres.

5. CONCLUSIÓN

Como hemos visto a lo largo del tema la relación familia-escuela es un elemento primordial para el desarrollo
integral de los alumnos/as, y en especial de los alumnos/as con necesidades educativas especiales. Para que esto
suceda debemos conocer el ámbito familiar, ya que para una familia el afrontar que un hijo/a tiene algún tipo de
déficit, supone unos cambios en su sistema familiar.

Para nosotros, como profesionales que intervienen directamente con los alumnos/as con NEAE, conocer en
profundidad esa estructura familiar nos permite dar respuesta adecuada a las necesidades del alumnado y de la
familia, y potenciar su participación en la educación del alumno/a y su colaboración con la escuela.

Para que este servicio sea de calidad, se deben planificar y diseñar estrategias de intervención pensadas con y
para las familias, así como el asesoramiento e información sobre otros recursos externos a la escuela con los que
pueden contar.

6. BIBLIOGRAFÍA

Para la elaboración de este tema hemos consultado las siguientes fuentes bibliográficas y legislativas:

- MUSITO, G.; ROMAN, J. M. y GARCIA, E.: “Prácticas educativas de los padres y socialización de los
hijos. Labor Universitaria. Barcelona. 1992.
- FREIXA, N.: “La integración de la escuela en la comunidad: el papel de la familia.” en SÁNCHEZ
PALOMINO y TORRES GONZALEZ: “Educación Especial I”. Pirámide. Madrid 1997.
- ORDEN de 13 de diciembre de 2010, por la que se regula la atención al alumnado con necesidades
específicas de apoyo educativo en la Comunidad Autónoma de Canarias.
- LEY 6/2014, de 25 de julio, Canaria de Educación no Universitaria.
- Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa
- DECRETO 25/2018, de 26 de febrero, por el que se regula la atención a la diversidad en el ámbito de las
enseñanzas no universitarias de la Comunidad Autónoma de Canarias.